Versículo para hoy:

viernes, 25 de julio de 2014

25 de julio – ¿PUEDE DIOS OLVIDAR?

Antes de recibir esa circuncisión, ustedes estaban muertos en sus pecados. Sin embargo, Dios nos dio vida en unión con Cristo, al perdonarnos todos los pecados y anular la deuda que teníamos pendiente por los requisitos de la ley. Él anuló esa deuda que nos era adversa, clavándola en la cruz. Colosenses 2:13-14.
¿Cómo es que Dios no puede ver ningún pecado en los creyentes, si él ve todas las cosas? Esto es un dilema que muchos no comprenden. Dios está en todas partes y todas las cosas están ante sus ojos que todo lo ven, sin embargo, dice: «En aquellos días se buscará la iniquidad de Israel, pero ya no se encontrará. En aquel tiempo se buscarán los pecados de Judá, pero ya no se hallarán» (Jeremías 50:20). Me arriesgo a decir que ni siquiera Dios puede ver lo que ya no existe, ni siquiera sus ojos pueden ver algo que no está y eso es lo que sucede con el pecado de aquellos que han creído en Jesús: ha dejado de ser. Dios mismo ha declarado: «No me acordaré más de su pecado». Pero, ¿puede Dios olvidar? Por supuesto que sí, pues dice que lo hará. Daniel recibió la descripción de la obra del Mesías con estas memorables palabras: «poner fin a sus transgresiones y pecados, brindar perdón por su maldad, establecer para siempre la justicia» (Daniel 9:24). Bueno, entonces hay un final para el pecado, según esta otra declaración divina, llena de gracia: «He disipado tus transgresiones como el rocío, y tus pecados como la bruma de la mañana» (Isaías 44:22). Así que se han ido, han dejado de ser, Cristo los ha cancelado y, por tanto, Dios ya no los ve. ¡Qué gran esplendor el del perdón que Dios ha otorgado a los creyentes, al barrer todos sus pecados para siempre!

A través de la Biblia en un año: Ester 1-3

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

jueves, 24 de julio de 2014

24 de julio – LA FE QUE SALVA

Sin embargo, alguien dirá: «Tú tienes fe, y yo tengo obras». Pues bien, muéstrame tu fe sin las obras, y yo te mostraré la fe por mis obras. ¿Tú crees que hay un solo Dios? ¡Magnífico! También los demonios lo creen, y tiemblan. Santiago 2:18-19.

Si yo digo que creo en Dios pero continúo viviendo en pecado de una manera voluntaria y consciente, entonces mi fe es inferior a la de los demonios, porque ellos «creen, y tiemblan». Hay algunos hombres que profesan creer en Dios pero no tiemblan ante él sino que se comportan de forma indebida y presuntuosa. Ese no es el tipo de fe que salva el alma. La fe que salva es la que produce buenas obras, la que lleva al arrepentimiento o la que viene acompañada de esas buenas obras y la que conduce al amor a Dios, a la santidad y a un deseo de ser hechos como el Salvador. Las buenas obras no son la raíz de la fe, pero son su fruto. Una casa no descansa en las tejas de su techo, sin embargo, no puedes vivir en ella si no tiene techo. Del mismo modo nuestra fe no descansa en las buenas obras pero sería una fe pobre e inútil si no tuviera algo del fruto del Espíritu para probar que proviene de Dios. Jesucristo nos dice cómo un hombre puede llegar a ser santo como Dios es santo y, a pesar de eso, nunca hablar acerca de su santidad ni soñar en confiarse de esta. Debemos vivir como si fuéramos a ser salvos por medio de nuestras buenas obras pero sin tener confianza alguna en ellas, sino considerarlas como como basura, para ganar a Cristo y permanecer en él, no por nuestra propia justicia, que es la de la ley, sino por aquella que proviene de la fe en Jesucristo, la justicia que es de Dios por fe.

A través de la Biblia en un año: Tito 1-3

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

miércoles, 23 de julio de 2014

23 de julio – ALIMÉNTATE DE LA PALABRA DE DIOS

¡Cuánto amo yo tu ley! Todo el día medito en ella. Tus mandamientos me hacen más sabio que mis enemigos porque me pertenecen para siempre. Tengo más discernimiento que todos mis maestros porque medito en tus estatutos. Salmos 119:97-99.

Nada puede nutrir mejor el alma del creyente que el alimentarse de la Palabra y digerirla por medio de la meditación frecuente en ella. No es de extrañarse que algunos crezcan tan poco si meditan tan poco. Debemos tomar la verdad y repasarla una y otra vez en las partes más recónditas de nuestro espíritu y así sacaremos de ella la esencia divina que nos alimenta. Para ti, ¿no es la meditación tu tierra de Gosén? Si los hombres una vez dijeron: «Hay grano en la tierra de Egipto», ¿por qué no pueden siempre decir que lo mejor del trigo se encuentra en la oración secreta? La devoción privada es una tierra que fluye leche y miel, un paraíso que tiene toda clase de frutas, una casa de banquetes con vinos a elección. ¿Dónde podemos alimentarnos y descansar en verdes pastos de una forma tan dulce como lo hacemos cuando meditamos en la Palabra? La meditación destila la quintaesencia de las Escrituras y llena nuestra boca de una dulzura que excede la de la miel virgen que destila el panal. Tus tiempos de retiro y de oración deben ser tus pasatiempos reales o, al menos, tiempos de renovación en los que, al igual que los cosecheros al mediodía, te sientes con Booz y comas de la provisión generosa de tu Maestro.

A través de la Biblia en un año: Nehemías 11-13
FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

martes, 22 de julio de 2014

"La Paciencia de Jesús" Ps: Sugel Michelén

22 de julio – LA VIDA DE GOZO

En resumidas cuentas, ¿cuál es nuestra esperanza, alegría o motivo de orgullo delante de nuestro Señor Jesús para cuando él venga? ¿Quién más sino ustedes? Sí, ustedes son nuestro orgullo y alegría. 1 Tesalonicenses 2:19-20.

Los que confían en Dios y lo siguen tienen otra gran recompensa, la bendición de hacer el bien. ¿Puede alguna otra cosa hacernos más felices? Este gozo es un diamante de la mejor calidad. Iguala, si puedes, el gozo que produce ayudar al huérfano o la viuda. ¡Busca algo que produzca tanto gozo como el salvar un alma de la muerte y cubrir multitud de pecados! Valdría la pena tener fe en Dios, incluso si viviéramos aquí para siempre, si nuestra vida estuviera dedicada a hacer el bien al pobre y al necesitado, y a rescatar a los equivocados y a los caídos. Si deseas probar el gozo más puro que fluye de las fuentes del paraíso, prueba la bendición inagotable de salvar un alma perdida. Cuando la fe en Dios te enseña a negarte a ti mismo y vivir por completo para glorificar a Dios y beneficiar a tus semejantes, te colocas en el camino del Señor y de sus ángeles, y al seguirlo, reinarás en él.

Pienso, hermanos, que nuestra suerte es mucho mejor que la del más rico emperador, si este no conoce al Salvador. ¡Ay, pobres reyes, pobres príncipes, pobres nobles, pobres ricos que no conocen a Cristo! ¡Pero dichosos los pobres que lo conocen! ¡Felices los esclavos que lo aman! ¡Felices los hombres y mujeres moribundos que se regocijan en él! Ellos tienen un gozo perpetuo y un continuo placer porque Dios es el todo de su vida.

A través de la Biblia en un año: Nehemías 8-10

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

lunes, 21 de julio de 2014

21 de julio – LA MAYOR RECOMPENSA

El Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego los que estemos vivos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados junto con ellos en las nubes para encontrarnos con el Señor en el aire. Y así estaremos con el Señor para siempre. Por lo tanto, anímense unos a otros con estas palabras. 1 Tesalonicenses 4:16-18.

¿Cuál es la mayor recompensa de aquellos que se refugian bajo las alas de Dios? Yo respondo que obtendremos la mayor recompensa el día que dejemos estos cuerpos de carne y hueso, para que duerman en Jesús, mientras que nuestro espíritu deje el cuerpo para estar presente ante el Señor. En este estado incorpóreo disfrutaremos una perfecta armonía de espíritu, pero recibiremos una recompensa aún mayor cuando el Señor venga por segunda vez y nuestros cuerpos se levanten de entre los muertos para formar parte del glorioso reino del Rey que ha descendido. Entonces, en nuestra humanidad perfecta, veremos el rostro de aquel que amamos y seremos como él. Entonces vendrá la adopción, cuando nuestro cuerpo será redimido para estar en cuerpo, alma y espíritu, la trinidad en unidad, para siempre con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, nuestro Dios trino. Esta bendición inimaginable es la plena recompensa por confiar bajo las alas de Jehová.

A través de la Biblia en un año: Nehemías 4-7

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

domingo, 20 de julio de 2014

20 de julio – INTERÉSATE EN LOS NUEVOS CONVERTIDOS

Los fuertes en la fe debemos apoyar a los débiles, en vez de hacer los que nos agrada. Cada uno debe agradar al prójimo para su bien, con el fin de edificarlo. Romanos 15:1-2.

A ustedes que han sido creyentes en Cristo Jesús durante mucho tiempo, que tienen mucha experiencia, que conocen el amor y la fidelidad de nuestro Dios de los pactos y que son fuertes en el Señor y en el poder de su fuerza, quiero pedirles que busquen a los nuevos convertidos y les hablen palabras buenas y adecuadas, que puedan animarlos y fortalecerlos. ¿Por qué somos tan reticentes cuando una palabra pudiera hacer que nuestro hermano más débil se regocijara? Por lo tanto, les ruego a todos ustedes, a los que Dios ha bendecido en gran manera, que velen por aquellos que tienen un bajo nivel en las cosas espirituales y traten de alegrarlos y animarlos. Mientras lo hacen, Dios, en cambio, los bendecirá, pero si descuidan ese hermoso deber, pudiera suceder que ustedes mismos lleguen a sentirse desesperados y necesiten un amigo que los anime.

Con toda certeza veríamos un crecimiento más rápido en la gracia entre los nuevos convertidos si los cuidáramos y los alimentáramos mejor. Algunos de nosotros les debemos mucho a los cristianos más viejos y experimentados que conocimos en nuestros comienzos. Yo soy un ejemplo. Busquemos que se diga de nosotros, cuando también envejezcamos, que ayudamos a aquellos que eran niños cuando nosotros éramos jóvenes a convertirse en personas útiles en sus años maduros.

A través de la Biblia en un año: Nehemías 1-3

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

sábado, 19 de julio de 2014

19 de julio – LA IGLESIA IMPERFECTA

Por tanto, imiten a Dios, como hijos muy amados, y lleven una vida de amor, así como Cristo nos amó y se entregó por nosotros como ofrenda y sacrificio fragante para Dios. Efesios 5:1-2.

He escuchado personas que encuentran faltas en los miembros de las iglesias y dicen que no pueden reunirse con ellos, porque son de un tipo inferior. Bueno, yo conozco muchos tipos diferentes de personas y, a pesar de todo, me alegro de ser parte del pueblo de Dios, incluso en su iglesia visible, y no de cualquier otro grupo de personas en el mundo entero. Considero que el denigrante pueblo de Dios es la mejor compañía que haya tenido.

«Oh», dice alguien, «me uniré a la iglesia cuando encuentre una perfecta». Entonces nunca te unirás a ninguna. «Ah», dice, «pero quizá lo haga». Bueno, pero no seguirá siendo una iglesia perfecta luego que te unas a ella, porque a partir del momento en que te reciban dentro de sus miembros, dejará de serlo. Creo que si Cristo puede amar a una iglesia, yo también puedo hacerlo; y si es una que Cristo considera como su iglesia, puedo sentirme agradecido de ser miembro de ella. Cristo «amó a la iglesia y se entregó por ella» (Efesios 5:25); entonces, ¿no debo yo considerar un honor que se me permita entregarme a ella? ¡Qué vergüenza es que algunos se unan a la iglesia pensando en lo que podrán obtener de ella! Sin embargo, para algunas personas los panes y los peces siempre son una carnada.

A través de la Biblia en un año: 2 Timoteo 3-4

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

viernes, 18 de julio de 2014

18 de julio – EL VERDADERO DIOS

Me asombra que tan pronto estén dejando ustedes a quien los llamó por la gracia de Cristo, para pasarse a otro evangelio. No es que haya otro evangelio, sino que ciertos individuos están sembrando confusión entre ustedes y quieren tergiversar el evangelio de Cristo. Gálatas 1:6-7.

Me temo que en la actualidad nueve de cada diez personas no creen en el Dios que nos revela la Biblia. Puedo citar ejemplos de periódicos, revistas, folletos y también de púlpitos, en los que se manifiesta que se adora a un nuevo dios, no al Dios del Antiguo Testamento, pues se considera demasiado severo, demasiado estricto, demasiado rígido para nuestros maestros modernos. Se encogen ante la sola mención del Dios de los puritanos. Si Jonathan Edwards resucitara, no lo escucharían ni un minuto; dirían que tienen un nuevo dios que no es como el de su tiempo. Pero, hermanos, yo creo en el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, ese Dios es mi Dios. Sí, el Dios que en el Mar Rojo ahogó a Faraón y a sus soldados y que mientras lo hacía, inspiró a su pueblo a cantar ¡Aleluya!; el Dios que hizo que la tierra se abriera y se tragara a Corán, Datán, Abiram y toda su compañía. Un Dios terrible es el Dios que yo adoro; es el Dios y el Padre de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, lleno de misericordia, gracia y compasión, tierno y amable, pero a la vez justo y temible en su santidad, y terrible fuera de sus lugares santos. Ese es el Dios que adoramos y todo aquel que se acerca a él por medio de Jesucristo y confía en él como su maestro, aprenderá bien todo lo que necesita saber.

A través de la Biblia en un año: 2 Timoteo 1-2

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

jueves, 17 de julio de 2014

17 de julio – LA VIDA APARTADA

No se dejen engañar: «Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres». 1 Corintios 15:33.

Puede suceder que alguno de ustedes que profesa ser cristiano haya estado viviendo distanciado de Dios. No has llevado una vida apartada, has tratado de ser amigo del mundo y de Cristo a la vez, y tus hijos no están creciendo como desearías que lo hicieran. Dices que tus hijos no han salido buenos y que tus hijas solo piensan en las cosas superficiales y mundanas. ¿Te admiras de que esto haya sucedido? Dices: «¡Ay!, siempre he tratado de complacerlos, pensando que al hacerlo así podía ganarlos para Cristo». ¡Ah! Nunca ganarás un alma para el bien mediante un compromiso con el mal. Una decisión por Cristo y su verdad es lo que tiene el mayor poder en la familia y en el mundo también.

Nadie duda que las malas compañías puedan hacer malo a un hombre, y del mismo modo es seguro que las buenas compañías tienen la tendencia de inclinar a los hombres hacia aquello que es bueno. Es algo provechoso tener a alguien a tu lado cuyo corazón esté lleno de amor hacia Dios. Es una gran bendición tener como madre a una verdadera santa o como hermano o hermana a alguien que teme a Dios, y es un privilegio especial estar unido de por vida, con los más estrechos lazos, a alguien cuyas oraciones puedan elevarse junto con las nuestras y cuyas alabanzas también se mezclen con las nuestras. Hay algo en el compañerismo cristiano que nos impacta hacia la dirección correcta, a menos que el corazón esté del todo inclinado a la maldad.

A través de la Biblia en un año: Esdras 8-10

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

miércoles, 16 de julio de 2014

16 de julio – EL HOMBRE CONSAGRADO

A los ricos de este mundo, mándales que no sean arrogantes ni pongan su esperanza en las riquezas, que son tan inseguras, sino en Dios, que nos provee de todo en abundancia para que lo disfrutemos. Mándales que hagan el bien, que sean ricos en buenas obras, y generosos, dispuestos a compartir lo que tienen. 1 Timoteo 6:17-18.

Cada hijo de Dios es un hombre consagrado. Su consagración no se identifica con ningún símbolo externo; no se nos ordena que nos dejemos crecer el pelo, o que nos abstengamos de determinadas comidas o bebidas. El cristiano es un hombre consagrado, pero sus semejantes no ven su consagración, excepto en los hechos que son el resultado que produce.

«Sin embargo», dice alguien, «¿podemos consagrarnos a Cristo? Yo pensaba que eso era tan solo para los ministros». Oh, no, mis hermanos, todos los hijos de Dios deben ser hombres consagrados. ¿A qué te dedicas? ¿Estás involucrado en el mundo de los negocios? Si eres lo que profesas ser, tu negocio tiene que estar consagrado a Dios. Quizá no tienes familia, estás involucrado en el comercio y cada año ahorras una suma considerable. Pero déjame contarte el ejemplo de alguien completamente consagrado a Dios. En Bristol vive un hombre cuyas ganancias son grandes y, ¿qué hace con ellas? Trabaja continuamente en los negocios para obtener ganancias pero anualmente dedica todas esas ganancias a la causa del Señor, excepto aquello que requiere para cubrir las necesidades de la vida. Hace que sus necesidades sean tan pocas como sea posible, de modo que tenga más para poder dar. Él es un hombre de Dios en su negocio. Hermanos, ustedes en su negocio deben ser hombres tan consagrados a Dios como lo es el ministro en su púlpito; pueden hacer de sus transacciones diarias un solemne servicio a Dios.

A través de la Biblia en un año: Esdras 4-7

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

martes, 15 de julio de 2014

15 de julio – LA BELLEZA EN LA HUMILDAD

Refrena tu enojo, abandona la ira; no te irrites pues esto conduce al mal. Porque los impíos serán exterminados, pero los que esperan en el Señor heredarán la tierra. Dentro de poco los malvados dejarán de existir; por más que los busques, no los encontrarás. Pero los desposeídos heredarán la tierra y disfrutarán de gran bienestar. Salmos 37:8-11.

Otra belleza que Dios otorga a los humildes es el contentamiento. Aquellos que tienen un espíritu afable y apacible por medio de la gracia de Dios están satisfechos con lo que tienen. Le dan gracias a Dios por lo poco; piensan como aquella mujer piadosa que comió un pedazo de pan y bebió un poco de agua y dijo: «¡Qué! ¡Todo esto y además, Jesucristo!» Hay un gran encanto en el contentamiento, mientras que la envidia y la avaricia son cosas feas a los ojos de aquellos que tienen un mínimo de percepción espiritual. Así que la humildad, al producir contentamiento, nos embellece.

La humildad también produce santidad y, ¿quién no ha escuchado acerca de «la belleza de la santidad»? Cuando alguien se propone controlar su temperamento y someter su voluntad y su mente a Jesús de la forma más dulce, la consecuencia será la obediencia a Dios, y la vida entera se vuelve hermosa. Alabemos al Señor que tuvo a bien poner algo de belleza en nosotros y bendigamos a Dios por la santidad de su pueblo siempre que la veamos manifestarse. Es una lástima que esto sea tan escaso pero, ¡qué consuelo es saber que el Señor tiene algunos dentro de su pueblo que son de espíritu humilde y apacible, a quienes hermosea con la salvación!

A través de la Biblia en un año: Esdras 1-3

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

lunes, 14 de julio de 2014

14 de julio – LA BELLEZA DE LA HUMILDAD

Dichosos los humildes, porque recibirán la tierra como herencia. Mateo 5:5.

En las Escrituras encontrarás que las personas más hermosas eran las humildes. Recuerdo solo tres personas de quienes las Escrituras dicen que sus rostros resplandecieron, ¿las recuerdas, verdad? Primero el Señor Jesucristo, cuyo rostro resplandeció tanto cuando bajó del Monte de la Transfiguración, que las personas vinieron corriendo hacia él. ¡Cuán humilde y sencillo de corazón fue él! Otro hombre cuyo rostro resplandeció fue Moisés, cuando bajó del monte de la comunión con Dios, y de quien leemos: «Moisés era muy humilde» (Números 12:3). La tercera persona cuyo rostro resplandeció fue Esteban, cuando estuvo delante del concilio y de la manera más humilde habló de su Señor y Maestro. Si quieres que tu rostro resplandezca alguna vez, debes deshacerte del espíritu altanero y orgulloso, tienes que ser humilde, ya que el resplandor de la luz divina nunca reposará en una frente donde esté presente la ira. Sé gentil, apacible, paciente como tu Señor y entonces él te hará hermoso. El Señor otorga gran belleza a sus hijos que son tranquilos y sumisos. Si puedes soportar y callar, si puedes evitar el pronunciar una palabra dura, esa misma humildad en ti se convierte en belleza.

Además, Dios hermosea a las personas humildes con paz. Ellas no tienen necesidad de ir y pedir perdón o arreglar disputas porque no participan en disputas. Durante la noche no tienen que pensar: «En realidad dijimos lo que no debimos», porque no lo dijeron. Hay una gran belleza en la paz que produce la humildad.

A través de la Biblia en un año: 1 Timoteo 5-6

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

domingo, 13 de julio de 2014

13 de julio – LA COMPLACENCIA DE DIOS EN TI

El Señor se complace en los que le temen, en los que confían en su gran amor. Salmo 147:11.

Cuando Dios se complace en algún hombre, podemos comparar el resultado de su favor con el placer que experimentamos con nuestros hijos. Ahora, sin extenderme demasiado en este tema, te digo que si temes al Señor y esperas en su misericordia, Dios se complace tanto en ti como tú lo haces con tu hijo querido, y mucho más, porque Dios tiene una mente infinita y de ella proviene un deleite infinito, de modo que él te ve con infinita complacencia.

¿Puedes creer esto? Tú no te ves a ti mismo de esa manera, al menos espero que no, pero Dios te ve a través de Jesucristo. Dios te ve como serás algún día. Ve en ti lo que te hará crecer hasta convertirte en un ser celestial y, por lo tanto, se complace en ti. No importa lo que otros piensen de ti. Quiero que vayas a tu casa y pienses: «Si mi Padre celestial se complace en mí, en realidad no me interesa si mis semejantes no me entienden o no me aprecian». Si tú y yo buscamos complacernos con las buenas opiniones de otras personas, corremos el riesgo de que nos hieran las malas opiniones. Vive de manera que agrades a Dios, y si no agradas a tus semejantes, bueno, entonces no hay nada que hacer. El único objetivo de tu vida debe ser el poder decir: «Siempre hago las cosas que son agradables a él». Camina con Dios por fe, como lo hizo Enoc, para que puedas tener un testimonio como el suyo: «Él agradó a Dios». Y si tú has agradado a Dios, ¿qué importa aquel al que no has agradado?

A través de la Biblia en un año: 1 Timoteo 3-4

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

sábado, 12 de julio de 2014

12 de julio – UN DIOS DE CARNE

El Señor no se deleita en los bríos del caballo, ni se complace en la agilidad del hombre, sino que se complace en los que le temen, en los que confían en su gran amor. Salmo 147:10-11.

Es bueno ser sabio y estudioso, y mientras más puedas cultivar tu mente, mejor: pero recuerda las palabras del apóstol: «No muchos de ustedes son sabios, según criterios meramente humanos; ni son muchos los poderosos ni muchos los de noble cuna» (1 Corintios 1:26). Con frecuencia, la sabiduría que proviene solo de la mente natural puede convertirse en escamas para el ojo espiritual, al esconder del alma la visión bendita que es la única que la puede salvar. Es cierto, tanto en el aspecto mental como en el físico, que el Señor no se complace en ninguna de las facultades que el hombre posee si está destituido de la guía de Dios.

Otra cosa en la que el Señor no se complace es la llamada auto suficiencia, de la que tanto se habla en la actualidad. Esta es solo otra forma de «los bríos del caballo» y de «la agilidad del hombre». Algunos hombres se sienten orgullosos de decir que se formaron a sí mismos, ¡y por lo general observo que adoran a su creador! Al creer que se han formado a sí mismos, son devotos de sí mismos; pero un hombre que se formó a sí mismo está mal formado. Aquello que proviene del hombre no es más que una corriente contaminada de una fuente impura; de la maldad nace la maldad, y una naturaleza depravada da lugar a la depravación. Es solo cuando Dios nos hace nuevas criaturas en Cristo Jesús que nos sentimos felices de ser criaturas, y a él debemos dar toda la gloria. Es necio adorar a un dios de madera o de piedra; del mismo modo es necio adorar a un dios de carne y es aun más necio cuando ese dios eres tú mismo.

A través de la Biblia en un año: 1 Timoteo 1-2

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

viernes, 11 de julio de 2014

11 de julio – FIEL A TUS CONVICCIONES

«Tenemos una ciudad fuerte. Como un muro, como un baluarte, Dios ha interpuesto su salvación. Abran las puertas, para que entre la nación justa que se mantiene fiel. Al de carácter firme lo guardarás en perfecta paz, porque en ti confía». Isaías 26:1-3.

Determina que si otros hacen lo que mejor les parece, no serás responsable por sus acciones; pero tú harás lo que creas que sea correcto. Si eres cristiano, compórtate como tal, sé un seguidor de Cristo en todo, según te guíen la Palabra de Dios y tu propia conciencia. Descubrí que el hábito de pensar por mí mismo y actuar según mis convicciones me era muy útil, y me ha sido útil hasta el día de hoy. En este instante soy capaz de esperar en la presencia de Dios, sin confiar en este o en aquel hombre, sino solo en el brazo eterno que sostendrá a todo el que delante de Dios determine seguir la verdad, adondequiera que esta lo pueda guiar.

Ahora bien, ruego que cada cristiano en este lugar –en especial los que comienzan su vida- analice bien este asunto, porque el gozo, la paz y la tranquilidad interior de la vida, dependerán en gran medida de la fidelidad a las convicciones de cada aspecto que mantengan con la ayuda de Dios. Esta noche, el mismo gran Rey parece estar diciendo: «Pondré mis ojos en los fieles de la tierra, para que habiten conmigo; solo estarán a mi servicio los de conducta intachable» (Salmo 101:6). Él es el hombre que escogeré para que me sirva.

A través de la Biblia en un año: 2 Crónicas 33-36

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

jueves, 10 de julio de 2014

10 de julio – CAMINOS SEGUROS

Necio es el que confía en sí mismo; el que actúa con sabiduría se pone a salvo. Proverbios 28:26.

Haz lo que Dios te dice, como Dios te diga y porque Dios te lo dice, y no sufrirás daño alguno. El Señor le ordenó a Moisés que agarrara la serpiente de la que él huyó, él lo hizo así y esta no lo mordió. Por el contrario, la serpiente se convirtió en una vara que obró maravillas. Obedece al Señor en todas las cosas. Ten en cuenta las jotas y las tildes, porque aquel que «infrinja uno solo de estos mandamientos, y enseñe a otros a hacer lo mismo, será considerado el más pequeño en el reino de los cielos; pero el que los practique y enseñe será considerado grande en el reino de los cielos» (Mateo 5:19).

También existe la opción de confiar en la providencia divina con la confianza de un niño. Dichoso el hombre que siempre espera en Dios hasta saber lo que debe hacer, que siempre le pide al Señor que lo guíe y que no confía en su propio entendimiento. Busca la dirección providencial del Señor y espera la guía divina. Es mucho mejor permanecer parado que correr por el camino equivocado. Espera un poco y busca la dirección de Dios, y no te muevas hasta que escuches la voz detrás de ti que diga: «Este es el camino; síguelo» (Isaías 30:21).

Y estoy seguro que el camino del servicio consagrado para la gloria de Dios es uno de esos caminos seguros. Es bueno cuando un hombre dice: «Elijo mi camino según esta norma: ¿Cómo puedo servir mejor a Dios?» «¿En cuál camino puedo glorificar mejor a Dios?» Ese es tu camino al cielo, cristiano, el camino en el que el Señor se glorifica mejor en ti. Si caminas por ese sendero, de seguro estarás protegido por su poder soberano.

A través de la Biblia en un año: 2 Crónicas 29-32

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

miércoles, 9 de julio de 2014

9 de julio – UN CAMINO PELIGROSO

Los que quieren enriquecerse caen en la tentación y se vuelven esclavos de sus muchos deseos. Estos afanes insensatos y dañinos hunden a la gente en la ruina y en la destrucción. Porque el amor al dinero es la raíz de toda clase de males. Por codiciarlo, algunos se han desviado de la fe y se han causado muchísimos sinsabores. 1 Timoteo 6:9-10.

Oh, cristiano, si te mantienes en el camino del Rey estarás seguro, pero hay callejones y curvas que no debes tomar, si lo haces, tú serás el responsable. Hay cientos y temo que hasta miles de miembros de iglesias que dicen que son el pueblo de Dios y, sin embargo, parecen vivir por completo dentro del mundo. Su objetivo principal es hacer dinero y lograr su realización personal, tal como sucede con todos los hombres impíos. El reino de Cristo, las necesidades de su iglesia, los sufrimientos de las almas que perecen, ocupan un lugar muy pequeño en sus corazones; viven por completo para sí mismos, solo que intentan esconderlo bajo el pretexto de que tienen que proveer para sus familias. «Busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas» es un texto acerca del cual necesitamos predicar a los que profesan ser cristianos en Londres y en todo el mundo.

Muchos toman el camino del orgullo. Ser grandes, famosos, estimados, tener una elevada reputación, para eso es que viven. Creo que en este mundo no existe ningún estado de vida superior que el que Dios ha dado a todo aquel que cree en el Señor Jesucristo.

A través de la Biblia en un año: 2 Crónicas 25-28

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

martes, 8 de julio de 2014

8 de julio – NUESTRA BRÚJULA

El portero le abre la puerta, y las ovejas oyen su voz. Llama por nombre a las ovejas y las saca del redil. Cuando ya ha sacado a todas las que son suyas, va delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque reconocen su voz. Juan 10:3-4.

Cientos de años atrás, cuando los hombres comenzaban a aventurarse en el mar, mantenían siempre sus botes a la vista de la orilla. Podía ser que aquel marinero griego o romano fuera un gran maestro de su galeón, pero no podía perder de vista la tierra que conocía porque no tenía brújula y sabía muy poco o nada de observaciones astronómicas. Aquí y allá podían colocarse varios faros, pero estos se consideraban como una maravilla. Sin embargo, en la actualidad un barco puede permanecer un mes sin ver tierra, e incluso así su posición en el mapa será tan certera como la posición de tu asiento. Las observaciones de los cuerpos celestes, el mapa y la brújula, controlarán por completo la posición de la embarcación y al término de los treinta días llegará a un punto que nunca estuvo a la vista, y lo alcanzará con tanta exactitud como si hubiera transitado por una autopista en vez de haber estado navegando por el inmenso océano. Su viaje ha sido como si hubiera recorrido una línea de ferrocarril de puerto a puerto. Así es la vida cristiana, la vida de fe. No vemos las cosas espirituales, sin embargo, nos dirigimos hacia ellas con absoluta certeza. Nos dirige la Palabra de Dios, que es nuestro mapa, y nuestra brújula es el testimonio del Espíritu dentro de nosotros. Vemos a aquel que es invisible y vamos en busca de un cielo lleno de «cosas que ojo no ha visto». Para la gloria de Dios alcanzaremos ese puerto con tanta certeza como la bala alcanza su blanco.

A través de la Biblia en un año: 2 Crónicas 21-24

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.