Versículo para hoy:

viernes, 24 de marzo de 2017

La Resurrección y la Vida - Nancy DeMoss de Wolgemouth

Marzo 24. Disminuyendo para su propósito

"Es necesario que él crezca y que yo disminuya", Juan 3:30
Si llegas a ser indispensable en la vida de otra persona, estás fuera de la voluntad de Dios. Como obrero, tu principal responsabilidad es ser amigo del esposo (Juan 3:29). Cuando te des cuenta de que un alma ya puede ver las exigencias de Jesucristo, sabrás que tu influencia ha estado bien encaminada. Pero en vez de alargar tu mano para evitar que esa persona sufra las luchas dolorosas, ora para que éstas sean diez veces más fuertes hasta que no haya poder en la tierra o el infierno que la pueda alejar de Jesucristo. Una y otra vez tratamos de asumir como aficionados el rol de "divinas providencias". Intervenimos, obstaculizamos a Dios y decimos: "Esto y aquello no debe ser". En lugar de ser amigos del Esposo, interponemos nuestra conmiseración. Pero esa persona nos dirá algún día: "Eres un ladrón; te robaste mi deseo de seguir a Jesús y por tu causa perdí mi visión de Él".
Vigila que no te alegres con alguien en lo que es incorrecto, y busca alegrarte en lo que es bueno. "El amigo del esposo... se goza grandemente de la voz del esposo. Por eso, mi gozo está completo. Es necesario que el crezca, y que yo disminuya", Juan 3:29-30. Estas palabras se dijeron con alegría, no con tristeza: ¡Por fin verían al Esposo! Y Juan declara que esta es su alegría. Pero implica hacerse a un lado y que el obrero quede completamente borrado, hasta el punto de que nunca más se piense en él.
Espera con todas tus fuerzas hasta que escuches la voz del Esposo en la vida de otra persona. Nunca tengas presente cuántos estragos, dificultades o quebrantos de salud traiga consigo, regocíjate con alegría divina porque ahora se escucha su voz. Es posible que frecuentemente veas que Jesucristo hace naufragar una vida antes de salvarla (ver Mateo 10:34).

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

jueves, 23 de marzo de 2017

El Buen Pastor - Nancy DeMoss Wolgemuth

Marzo 23. ¿Tengo una mente carnal?

"En efecto, habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales?", 1 Corintios 3:3
El hombre natural o inconverso no sabe nada acerca de la carnalidad. A partir del nuevo nacimiento, los deseos de la carne que luchan contra el Espíritu y la lucha del Espíritu contra la carne, producen la carnalidad y el conocimiento de ella. Pero Pablo dijo: "Andad por el Espíritu y no cumpliréis el deseo de la carne", Gálatas 5:16, LBLA. En otras palabras, la carnalidad desaparecerá.
¿Eres contencioso y te alteras fácilmente por las pequeñeces? ¿Crees que a los cristianos nunca les pasa esto? Pablo dijo que en efecto sí les sucede y asoció estos hechos con la carnalidad. ¿Existe alguna verdad de la Biblia que instantáneamente te pone de mal humor? Si es así, es una demostración de que aún eres carnal. Cuando el proceso de santificación se está desarrollando, no queda ningún rastro de esa clase de espíritu.
Si el Espíritu de Dios percibe en ti cualquier cosa que está mal, no te pide que tú la arregles, sino que aceptes la luz de la verdad y Él la corregirá. Un hijo de la luz confesará su pecado inmediatamente y se abrirá a Dios por completo; un hijo de las tinieblas dirá: "¡Ay, pero yo tengo una justificación para eso!" Cuando la luz te alumbre y el Espíritu te convenza de pecado, sé un hijo de la luz: Confiesa tu maldad y Dios tratará con ella. Por el contrario, si intentas justificarte, demuestras que eres un hijo de las tinieblas. ¿Cuál es la prueba de que la carnalidad ha muerto? Nunca te engañes ti mismo. Cuando la carnalidad haya desaparecido, tú lo sabrás porque es el hecho más real que te puedas imaginar. Dios te dará muchas oportunidades para que compruebes el milagro de su gracia. La práctica es la única prueba. Te vas a descubrir a ti mismo diciendo: "¡Si hubiera sucedido antes, mi actitud hubiera sido de resentimiento!" Y nunca dejarás de ser la persona más sorprendida de la tierra por lo que Dios ha hecho en tu interior.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

miércoles, 22 de marzo de 2017

La Luz del mundo - Nancy DeMoss Wolgemuth

Marzo 22. El corazón ardiente

"¿No ardía nuestro corazón en nosotros?", Lucas 24:22
Necesitamos aprender el secreto del corazón ardiente. Jesús se nos aparece de repente, el fuego se enciende y tenemos visiones maravillosas. Pero luego debemos aprender a mantener el secreto del corazón ardiente que soportará todas las situaciones. Los días opacos, áridos, tristes, con sus tareas rutinarias y la gente corriente, apagan el corazón que arde, si no hemos aprendido el secreto para permanecer en Jesús.
Muchas de nuestras aflicciones como cristianos no las sufrimos por causa del pecado, sino porque ignoramos las leyes de nuestra propia naturaleza. Por ejemplo, la única prueba para saber si debemos dar rienda suelta a una emoción es examinar cual será su desenlace. Proyéctala a su conclusión lógica y si el resultado es algo que Dios condenaría, detenla inmediatamente. Pero si es una emoción que el Espíritu de Dios ha encendido y no permites que se exprese en tu vida, tendrá un efecto inferior al que Dios desea. Cuanto más elevada sea la emoción, más profundo será su descenso o degradación, si no se desarrolla en su nivel apropiado. Cuando el Espíritu de Dios te estimule y mueva tu ser, actúa al máximo de acuerdo con su fuego y no des un paso atrás en tu determinación, sin importar las consecuencias. No siempre podemos permanecer en el "monte de la transfiguración" (ver Marcos 9:2-9), pero sí debemos obedecer la luz que recibimos allí y ponerla en práctica. Cuando Dios nos da una visión, necesitamos llevar a cabo nuestras tareas de acuerdo con ese curso de acción, sin que importe el costo.
No podemos encender a voluntad la llama que en el corazón habita, el Espíritu sopla, apacible, y en el misterio queda nuestra alma; mas las tareas que me propuse en los momentos de discernimiento las podré realizar en la hora de la penumbra.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

martes, 21 de marzo de 2017

El Pan de Vida - Nancy DeMoss Wolgemuth

Marzo 21. ¿Interesado o identificado?

"Con Cristo estoy juntamente crucificado", Gálatas 2:20

Cada uno de nosotros tiene la ineludible necesidad espiritual de firmar el certificado de defunción de su naturaleza pecaminosa. Esto significa que debo convertir mis impresiones emocionales y creencias intelectuales en un veredicto moral contra la naturaleza pecaminosa, es decir, contra cualquier reclamo de mi parte de tener derecho sobre mí mismo. Pablo afirmó: "Con Cristo estoy juntamente crucificado…". No dijo: "Estoy decidido a imitar a Jesucristo", ni: "Realmente me esforzaré para seguirlo", sino: "me he identificado con Él en su muerte".
Cuando tomo esta decisión moral y actúo de acuerdo con ella, en mi ser se lleva a cabo todo lo que Cristo hizo por mí en la cruz. Mi libre entrega a Dios le da al Espíritu Santo la oportunidad de impartirme la santidad de Jesucristo.
"…Ya no vivo yo...". Mi individualidad permanece, pero cambian radicalmente mi motivación principal para vivir y la naturaleza que me gobierna. Tengo el mismo cuerpo humano pero queda destruido el antiderecho satánico sobre mí.
"…Y lo que ahora vivo en la carne...". No la vida que anhelo vivir o la que pido en oración que yo viva, sino lo que ahora vivo en mi carne mortal -la vida que los hombres pueden ver- lo vivo en la fe del Hijo Dios... Esta fe no era propia de Pablo, no era su fe en Jesucristo, sino la fe que el Hijo de Dios le había dado (ver Efesios 2:8). Ya no es fe en la fe, sino la fe que ha sobrepasado los límites de mi conocimiento subjetivo, una fe que proviene solamente del Hijo de Dios.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

lunes, 20 de marzo de 2017

Viendo mi vida con los lentes de Dios - Pastor Héctor Salcedo

Consejos para glorificar a Dios en tu vida diaria - Enrique Oriolo

YO SOY - Nancy DeMoss de Wolgemuth

Marzo 20. Amistad con Dios

"¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer?", Génesis 18:17
Los deleites de su amistad. Génesis 18 nos presenta el deleite de una verdadera amistad con Dios en contraste con un sentimiento ocasional de su presencia cuando estamos orando. Si tu contacto es tan cercano con Él, de tal manera que nunca necesitas pedirle que te muestre su voluntad, te estás acercando a la etapa final de tu disciplina en la vida de fe. Cuando estableces una relación correcta con el Señor, tienes una vida de libertad y gozo, tú eres la voluntad de Dios y todas tus decisiones que se basan en el sentido común son verdaderamente su voluntad para ti, a menos que Él las repruebe. Eres libre de tomar decisiones a la luz de una perfecta y deleitosa amistad con Dios, sabiendo que si son equivocadas, te lo hará saber. Una vez que Él las repruebe, debes parar inmediatamente.
Las dificultades de su amistad. ¿Por qué desistió Abraham de orar en el momento que lo hizo? Porque todavía no tenía la suficiente intimidad en su relación con Dios como para continuar orando con empeño hasta que su petición le fuera concedida. Si paramos a medio camino y dejamos de orar, diciendo: "Bueno, yo no sé... Quizás no sea la voluntad de Dios", entonces todavía nos falta una etapa por recorrer. Esto revela que no conocemos a Dios tan íntimamente como Jesús lo conoció y como Él desea que nosotros lo hagamos, "...Para que sean uno, así como nosotros somos uno", Juan 17:22. Piensa en la última oración que hiciste. ¿Tu empeño y tu fervor fueron para satisfacer tus deseos, o para Dios? ¿Estabas decidido a obtener una dádiva del Espíritu o a lograr asir al mismo Dios? "Porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad antes que vosotros le pidáis", Mateo 6:8. La razón para pedir es que puedes llegar a conocer mejor a Dios. "Deléitate asimismo en Jehová y el te concederá las peticiones de tu corazón", Salmo 37:4. Persiste en la oración con el fin de alcanzar un perfecto entendimiento de Dios mismo.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

domingo, 19 de marzo de 2017

Marzo 19. El camino de Abraham en la fe

"Y salió sin saben a dónde iba", Hebreos 11:8
En el Antiguo Testamento, la relación de una persona con Dios se manifestaba por una separación. En la vida de Abraham la vemos simbolizada por medio de la separación de su país y su parentela. Hoy, la separación es más de tipo mental y moral: Nos apartamos de la perspectiva que tienen nuestros seres queridos, si no tienen una relación personal con Dios. Jesucristo enfatizó este punto en Lucas 14:26.
Vivir una vida de fe implica no saber nunca hacia dónde te está guiando Él. Pero también significa amar y conocer a Aquel que te guía. Literalmente es una vida de fe, no de intelecto y razón, sino de conocer a quien nos hace "ir". La fe está fundamentada en el conocimiento de una persona. Pero una de las trampas más grandes en las que podemos caer es creer que, si tenemos fe, Dios de seguro nos llevará a tener éxito en el mundo.
La jornada final en la vida de fe es la adquisición de carácter, el cual sufre muchas transformaciones pasajeras. Cuando oramos, sentimos que la presencia de Dios nos envuelve y cambiamos momentáneamente. Luego regresamos a los días ordinarios y a los caminos de siempre y la gloria se desvanece. La vida de fe no consiste en una sucesión ininterrumpida de experiencias gloriosas, como si nos eleváramos con alas. Es una vida de perseverancia día tras día, de caminar y no fatigarse (ver Isaías 40:31). No es un asunto de santificación, sino de algo que va muchísimo más lejos. Es una fe que ha sido probada y ha soportado la prueba. Abraham no es un modelo de la santificación, sino de la vida de fe, fe probada cuyo fundamento es el Dios verdadero. Abraham le creyó a Dios (Romanos 4:3).

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

sábado, 18 de marzo de 2017

Marzo 18. ¿Demasiado alto para mí?

"Perfeccionando la santidad en el temor de Dios" 2 Corintios 7:1
"Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas..." Yo pido el cumplimiento de las promesas de Dios para mi vida y hago bien. Pero este solamente es el punto de vista humano. La perspectiva de Dios es que a través de sus promesas yo reconozca el derecho que Él tiene sobre mí. Por ejemplo, ¿me doy cuenta de que mi cuerpo es el templo del Espíritu Santo, o tengo un hábito corporal que indudablemente no soportaría la luz de Dios? A través de la santificación el Hijo de Dios se forma en mí y luego yo debo empezar a transformar mi vida natural en una vida espiritual por medio de la obediencia. Dios nos educa incluso en los detalles más pequeños de la vida. Cuando Él te dé convicción de pecado, no consultes con carne y sangre, con el hombre, sino límpiate en seguida. Mantente limpio en tu caminar diario.
Es necesario que me purifique de toda contaminación de la carne y del espíritu hasta que ambos se encuentren en armonía con la naturaleza de Dios. ¿La intención de mi espíritu está en perfecto acuerdo con la vida del Hijo de Dios en mí, o soy un rebelde en mi intelecto? ¿Se está formando en mí la mente de Cristo? Él nunca hablaba de los derechos que tenía, sino que mantuvo una vigilancia interna mediante la cual sometió continuamente su espíritu al Padre. Yo también tengo la responsabilidad de conservar mi espíritu en armonía con su Espíritu. Y cuando lo hago, gradualmente Jesús me eleva al nivel en el que Él vivió: el perfecto sometimiento a la voluntad de su Padre, sin prestarle atención a nada más. ¿Estoy perfeccionando en el temor de Dios esta clase de santidad? ¿Dios está haciendo su voluntad en mí y cada vez más otras personas están empezando a verlo a Él en mi vida?
Debes tener seriedad en tu compromiso con Dios y dejar con gusto todo lo demás. Literalmente, coloca a Dios en el primer lugar.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

viernes, 17 de marzo de 2017

Piedra Angular - Nancy DeMoss de Wolgemuth

Marzo 17. La pasión que controla al obrero

"Por lo tanto, procuramos... serle agradables" 2 Corintios 5:9
"Por lo tanto, procuramos..." Para no perder de vista y siempre mantener al frente nuestro objetivo fundamental, necesitamos una decisión y un esfuerzo intencionales de nuestra parte. Esto implica persistir año tras año en lo que es la prioridad máxima, la cual no debe ser ganar almas, fundar iglesias o tener avivamientos, sino procurar únicamente serle agradables. Nuestra inexperiencia en lo espiritual no es lo que nos lleva al fracaso, sino nuestra falta de diligencia en mantenernos en la meta correcta. Evalúate delante de Dios por lo menos una vez a la semana y verifica si tu vida se mantiene a la altura del estándar que Dios quiere.
Pablo era como el músico que no necesita el visto bueno del auditorio, si puede lograr la mirada de aprobación de su director.
Cualquier meta que nos desvíe en lo más mínimo del objetivo central de ser aprobados delante de Dios (2 Timoteo 2:15), puede terminar en nuestra descalificación. Aprende a discernir hacia dónde te conducen tus metas y entenderás por qué es tan necesario tener puestos los ojos en Jesús (Hebreos 12:2). Pablo habló de la importancia de controlar su propio cuerpo para que no lo llevara en la dirección equivocada: "Sino que golpeo mi cuerpo y lo pongo en servidumbre, no sea que... yo mismo venga a ser eliminado", 1 Corintios 9:27.
Debo aprender a relacionar todas las cosas con el objetivo principal y a mantenerlo en todo instante. El valor que tengo para Dios en público se mide por lo que soy en privado. ¿Mi meta principal en la vida es complacerlo a Él y serle agradable, o es una meta inferior, sin importar qué tan sublime pueda sonar?

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

jueves, 16 de marzo de 2017

95 TESIS PARA LA IGLESIA EVANGÉLICA DE HOY - PR. MIGUEL NÚÑEZ





















Tesis #19- LA MAYORÍA DE LAS DIVISIONES DE LA IGLESIA SE HAN DADO POR DIFERENCIAS DEBIDAS A NUESTROS EGOS AGIGANTADOS.

Tesis #20- EL PROPÓSITO PRIMARIO DE LA PALABRA NO ES INFORMACIÓN, SINO TRANSFORMACIÓN DEL CORAZÓN.

Tesis #21- COMO EL PREDICADOR TRATE LA PALABRA DE DIOS EN EL PÚLPITO, ASÍ TRATARÁN LAS OVEJAS LA REVELACIÓN DE DIOS.

Tesis #22- LO QUE HACE A UN PASTOR NO ES SU REPUTACIÓN, SINO SU CARÁCTER.

Tesis #23- DESEOS DE PREDICAR O ENSEÑAR EN UN PÚLPITO O DE DESARROLLAR UNA IGLESIA, NO ES LO MISMO QUE AMOR POR DIOS.

Tesis #24- CUANDO DE LA VIDA PRÁCTICA DEL CRISTIANO SE TRATA, EL ÉNFASIS A LO LARGO DE TODA LA ESCRITURA ES EL DESARROLLO DEL CARÁCTER PIADOSO EN EL CRISTIANO.

Tesis #25- SI PREDICAMOS PARA CONSERVAR LAS OVEJAS MÁS QUE PARA PRESERVAR LA VERDAD, TERMINAREMOS PERDIENDO AMBAS COSAS.

Tesis #26- LATINOAMÉRICA NECESITA SER TRANSFORMADA, PERO LAS NACIONES JAMÁS VERÁN SU TRANSFORMACIÓN REPRENDIENDO DEMONIOS.

Tesis #27- TODA ENSEÑANZA QUE CONTRADIGA LA PALABRA DE DIOS PROVIENE DEL MUNDO DE LAS TINIEBLAS.

Tesis #28- DIOS NOS HA INSTRUIDO A ENSEÑAR LA PALABRA Y A PREDICAR DICHA PALABRA CON TODA AUTORIDAD, PERO NO DE FORMA AUTORITARIA.

Tesis #29- SI LA IGLESIA DE HOY QUIERE CONOCER LO QUE DIOS HA DICHO, TIENE QUE REGRESAR A LA PREDICACIÓN EXPOSITIVA.

Tesis #30- ORAMOS PARA ENTRAR EN LA VOLUNTAD DE DIOS, NO PARA CAMBIARLA.

Tesis #31- EL PASTORADO ES UNA VOCACIÓN Y NO UNA PROFESIÓN.

Tesis #32- FUIMOS LLAMADOS A HACER TODO LO QUE HACEMOS DE MANERA PRIMARIA PARA DIOS Y NO PARA LOS HOMBRES.

Tesis #33- OVEJAS SIN PASTOR SERÁN LLEVADAS POR EL SEÑOR DE LAS OVEJAS A LUGARES DE VERDES PASTOS PARA HACERLAS DESCANSAR.

Tesis #34- CADA UNO CONSIDERE AL OTRO COMO SUPERIOR A ÉL MISMO.

Tesis #35- NO HAY REVELACIÓN DOCTRINAL NUEVA ACERCA DEL CIELO, DEL INFIERNO O DE CUALQUIER OTRO TEMA. EL CANON HA SIDO CERRADO.

Tesis #36- EL VERDADERO LIDERAZGO ESPIRITUAL TIENE QUE VER CON INSPIRAR, ANIMAR Y ESTIMULAR A OTROS, A SEGUIR TU EJEMPLO.

Tesis #37- ES POSIBLE ASISTIR A UNA IGLESIA DONDE SE PREDICA LA PALABRA, CREERNOS CREYENTES Y TERMINAR EN LA CONDENACIÓN ETERNA.

Tesis #38- LA VERDADERA PREDICACIÓN NO ES UNA CONVERSACIÓN O DISCUSIÓN DEMOCRÁTICA, SINO UNA DECLARACIÓN DE LA VOLUNTAD DE DIOS.

Tesis #39- LA PALABRA ARREPENTIMIENTO CASI HA DESAPARECIDO DE LAS PREDICACIONES Y LLAMADOS A LA SALVACIÓN.

Tesis #40- SI PREDICAS EL EVANGELIO PROCURA VIVIRLO, NO SEA QUE LA PALABRA QUE PREDICAS SEA TU PROPIA CONDENACIÓN.

Tesis #41- EL ÉXITO HUMANO NO EQUIVALE A LA BENDICIÓN DE DIOS.

Tesis #42- IGNORANCIA E IDOLATRÍA 500 AÑOS DESPUÉS DE LA REFORMA.

Tesis #43- NO EXISTE INTERMEDIARIO ENTRE DIOS Y EL HOMBRE, EXCEPTO, CRISTO JESÚS.

Tesis #44- EL BAUTISMO NO OTORGA SALVACIÓN, SINO QUE ES SÍMBOLO DE LA SALVACIÓN QUE YA TENGO.

Tesis #45- RECIBIR EL BAUTISMO DEL ESPÍRITU SANTO NO IMPLICA NECESARIAMENTE RECIBIR EL DON DE LENGUAS.

Tesis #46- EL ERROR DE LA LIBERACIÓN Y LA AUTO-LIBERACIÓN DE DEMONIOS.

Tesis #47- EL USO, MAL USO Y ABUSO DE LOS DONES ESPIRITUALES.

Tesis #48- EL ANTROPOCENTRISMO DE LA IGLESIA.

Tesis #49- ¿QUÉ ES Y QUÉ NO ES UNA IGLESIA?

Tesis #50- EL LLANERO SOLITARIO DE NUESTROS DÍAS.

Tesis #51- EL PASTORADO DEL HOMBRE O DE LA MUJER.

Tesis #52- UN DISCIPULADO MAL ENTENDIDO.

Tesis #53- LA DISCIPLINA DE LA IGLESIA.

Tesis #54- ADORACIÓN, PARA LA GLORIA DE DIOS O EL ENTRETENIMIENTO DEL HOMBRE.

Tesis #55- LA TRIVIALIZACIÓN DE LA GLORIA DE DIOS.

Tesis #56- LA FRIVOLIDAD DE ANUNCIAR DÍAS DE MILAGROS.

Tesis #57- EL PECADO DE LA SIEMBRA Y LA COSECHA.

Tesis #58- SI CRISTO NO ES EL SEÑOR DE TU VIDA, TAMPOCO ES TU SALVADOR.

Tesis #59- EL PECADO DE LA IMPROVISACIÓN.

Tesis #60- SER CABEZA DE HOGAR, MÁS QUE UN PRIVILEGIO, ES UNA RESPONSABILIDAD.

Tesis #61- LA MUJER NO SUJETA A SU MARIDO, PECA CONTRA DIOS.

Capitán - Nancy DeMoss de Wolgemuth

Marzo 16. El maestro juzgará

"Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo" 2 Corintios 5:10
Pablo dice que todos nosotros, tanto los predicadores como las demás personas, debemos comparecer ante el tribunal de Cristo. Pero si aprendes a vivir bajo el escrutinio de la transparente luz del Señor, aquí y ahora, tu juicio final sólo te producirá gozo cuando contemples la obra que Dios ha hecho en ti. Confróntate sin cesar con el tribunal de Cristo y camina en el conocimiento que Él te ha dado de la santidad. Tolerar una mala actitud hacia otra persona te lleva a seguir el espíritu del diablo, sin importar lo piadoso o santo que seas. Un juicio carnal de otra persona únicamente sirve para que los propósitos del infierno se cumplan en ti. Tráelo a la luz enseguida y confiesa: "Oh, Señor, soy culpable en esto". Si no lo haces, tu corazón se endurecerá cada vez más. Uno de los castigos del pecado es que nos afirmamos en él. Dios no es el único que castiga por el pecado, sino que el pecado se afirma a si mismo en el pecador y cobra su paga. Ninguna lucha ni oración te permitirán dejar ciertas prácticas. El castigo del pecado es que gradualmente te acostumbras a el y al final ya ni siquiera lo identificas como pecado. Ningún poder, excepto el que viene por la llenura del Espíritu Santo, podrá evitar o modificar las consecuencias inherentes al pecado.
"Pero si andamos en luz, como Él está en luz...", 1 Juan 1:7. Para muchos de nosotros, andar en la luz significa que otras personas deben caminar de acuerdo con la norma de vida que les hemos trazado. La actitud más mortífera de los fariseos, que también manifestamos en la actualidad, no es la hipocresía, sino la que resulta de vivir inconscientemente una mentira.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

miércoles, 15 de marzo de 2017

El fruto de la paciencia - R.C. Sproul

Amigo de pecadores - Nancy DeMoss Wolgemuth

Marzo 15. La disciplina del desaliento

"Y ellos asombrados, lo seguían con miedo", Marcos 10:32
Al principio de nuestra vida con Jesucristo estábamos seguros de que no ignorábamos nada sobre Él y era un gozo abandonarlo todo y lanzarnos al amor sin prevenciones. Pero, ahora, ya no nos sentimos tan seguros. Jesús va al frente, lejos de nosotros y se ve extraño: Jesús iba delante y ellos, asombrados... Existe un rasgo en Jesús que desconsuela a sus discípulos en lo más profundo de su corazón y deja sin aliento toda su vida espiritual. Esta persona rara, que tiene su rostro "como un pedernal" (Isaías 50:7), camina delante de mí con tal determinación que me aterroriza. Ya no parece mi Consejero ni mi Amigo y mira las cosas desde un punto de vista del cual no sé nada. Me deja pasmado. Al comienzo tenía la confianza de que lo conocía, pero ahora ya no estoy muy seguro. Empiezo a darme cuenta de que Jesús y yo estamos distanciados y ya no puedo intimar con Él. No tengo idea sobre el lugar hacia donde se dirige y la meta se ha vuelto extrañamente distante.
Jesucristo tuvo que entender completamente todo pecado y toda aflicción que los seres humanos podemos experimentar y eso es lo que lo hace parecer ajeno a nosotros. Cuando lo vemos a Él así, no lo conocemos, no reconocemos siquiera un rasgo de su vida y no sabemos cómo empezar a seguirlo. Él va muy adelante, es un líder muy extraño y no tenemos compañerismo con Él.
La disciplina del desaliento es la lección esencial que un discípulo debe aprender. El peligro está en nuestra tendencia a mirar atrás hacia nuestros momentos de obediencia y sacrificios del pasado para Dios, en un esfuerzo por mantener vivo nuestro entusiasmo por Él (ver Isaías 50:10-11). Pero cuando venga la oscuridad del desaliento, soporta hasta que pase, porque de aquí saldrá la capacidad de seguir a Jesús verdaderamente, lo cual produce un maravilloso e inefable gozo.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

martes, 14 de marzo de 2017

¿Cómo orar cuando estás deprimido? Un vistazo al Salmo 13 - MARK KELLY

Mesías - Nancy DeMoss de Wolgemuth

Marzo 14. Obediencia

"…sois esclavos de aquel a quien obedecéis...", Romanos 6:16
Cuando examino mi vida debido a una fuerza que me está dominando, lo primero que debo admitir es que yo soy responsable por estar dominado de esa manera. Si soy esclavo de mí mismo, la culpa es mía porque en determinado momento del pasado decidí rendirme a mi yo. De la misma manera, si obedezco a Dios se debe a que en algún momento de mi vida me rendí a Él.
Ríndete al egoísmo y encontrarás que es la tiranía más esclavizante de la tierra. El alma humana no tiene ningún poder en sí misma para romper la esclavitud de la inclinación que se formó al ceder. Por ejemplo, ríndete por un segundo a cualquier clase de concupiscencia y una vez que cedas, aunque te aborrezcas por haberlo hecho, te convertirás en su esclavo (recuerda la definición de concupiscencia: "Lo que quiero tener ahora", sin importar si es la concupiscencia de la carne o de la mente). Dentro del poder humano no existe liberación posible, aparte de la redención. Debes rendirte en completa humillación al único que puede romper el poder dominante que haya en tu vida, es decir, al Señor Jesucristo "…me ha ungido para… pregonar libertad a los cautivos…", Lucas 4:18.
Cuando te rindes a algo, pronto te darás cuenta del enorme control que ejerce sobre ti. Aunque digas: “¡Ah, puedo abandonar este hábito en el momento que yo quiera!”, te darás cuenta de que no puedes y que éste te domina por completo porque cediste a él de manera voluntaria. Es fácil cantar “Cristo rompe las cadenas” y al mismo tiempo estar viviendo en una evidente esclavitud a tu yo. Pero rendirse a Jesús romperá toda clase de cautividad en la vida de cualquier ser humano.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

lunes, 13 de marzo de 2017

Principe de Paz - Nancy DeMoss de Wolgemuth

Marzo 13. La entrega de Dios

"De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado", Juan 3:16
La salvación no es tan sólo una liberación del pecado y una experiencia de santidad personal. La salvación que viene de Dios significa ser completamente liberado de uno mismo y puesto en perfecta unión con Él. Cuando reflexiono sobre mi experiencia personal de salvación, pienso en función de la libertad del pecado y la santidad personal. Sin embargo, ¡la salvación es mucho más! Significa que el Espíritu Santo me lleva a una relación íntima con la auténtica persona de Dios. Entonces, me estremezco con algo que es infinitamente más grande que yo y su entrega por mí me alcanza y me atrapa.
Decir que somos llamados a predicar la santidad o la santificación es pasar por alto el punto principal.
Somos llamados a proclamar a Jesucristo (ver 1 Corintios 2:2). El hecho de que Él nos salva del pecado y nos santifica hace parte del resultado de su maravillosa y total entrega a nosotros.
Si nos hemos rendido verdaderamente, nunca estaremos conscientes de nuestros propios esfuerzos por permanecer rendidos, pues nuestra vida entera será absorbida por Aquel a quien nos rendimos. Cuídate de hablar de la rendición si no sabes nada al respecto. De hecho, nunca podrás saber hasta que entiendas que Juan 3:16 significa que Dios se dio a sí mismo por completo. En nuestra entrega, debemos darnos a Dios como Él lo hizo por nosotros: total e incondicionalmente y sin ninguna reserva. Entonces no tomaremos en cuenta las consecuencias y circunstancias que resulten de nuestra entrega porque nuestra vida estará totalmente ocupada por Él.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

domingo, 12 de marzo de 2017

Quebrantamiento, la gracia dolorosa - Nelson Matus

Marzo 12. Entrega

"Entonces Pedro comenzó a decirle: Nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido", Marcos 10:28
Y nuestro Señor le responde, en efecto, que esta entrega es por Él mismo y no por lo que los discípulos pudieran obtener (Marcos 10:29). Cuídate de la entrega motivada por los beneficios personales. Por ejemplo: "Me voy a rendir a Dios porque quiero ser liberado del pecado, porque deseo ser santificado". La liberación del pecado y la santificación surgen como resultado de estar bien con Dios, pero esta actitud indudablemente no hace parte de la verdadera naturaleza del cristianismo. Nuestra motivación para rendirnos a Él de ninguna manera puede ser la de una ganancia personal. Nos hemos vuelto tan egocéntricos que sólo acudimos a Dios para recibir algo de Él y no por Él mismo. Es como si dijéramos: "No, Señor, no te quiero a ti, me quiero a mi mismo. Pero deseo que me limpies y me llenes con tu Espíritu Santo. Quiero que me exhibas en tu vitrina y que yo pueda decir: "Esto es lo que Dios ha hecho por mí". Ir al cielo, ser librados del pecado y convertirnos en personas útiles para Dios son bendiciones que nunca se deben tomar en cuenta para una entrega verdadera. Una rendición total y auténtica es una decisión personal y absoluta por Jesucristo mismo.
¿En dónde queda Él cuando nos preocupan nuestras relaciones naturales? La mayoría de nosotros lo abandonamos: "Sí, Señor. Oí tu llamado, pero mi familia me necesitaba. Además, yo tengo mis propios intereses. Sencillamente no puedo seguir adelante". "Entonces", Jesús dice, "no puedes ser mi discípulo" (ver Lucas 9:57-62 y 14:26-33).
La verdadera entrega siempre es superior a nuestra devoción natural al Señor. Ella sobrepasa al apego o lealtad naturales y, Dios, en su propia entrega a nosotros abrirá sus brazos para bendecir a todos aquellos a quienes tuviste que herir al rendirte. Cuídate de abandonar tu entrega a Dios y quedarte en algún punto del camino. La mayoría de nosotros sólo tiene una visión de lo que es rendirse a Él, pero nunca lo ha experimentado verdaderamente.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

sábado, 11 de marzo de 2017

Marzo 11. Visión

"No fui rebelde a la visión celestial", Hechos 26:19
Si nosotros perdemos la visión que Dios nos ha dado, somos los únicos responsables y la perdemos debido a nuestras “fugas” de tipo espiritual. Si no aplicamos nuestras creencias acerca de Dios en los asuntos de la vida diaria, hasta ahí llega la visión. La única manera no ser rebeldes a la visión celestial es dando lo máximo de nosotros por lo supremo de Él, lo mejor de nosotros por su gloria. Esto sólo es posible cuando decidimos recordar continuamente la visión de Dios, pero la prueba decisiva consiste en obedecer la visión en todos los detalles de nuestra vida cotidiana, en los 60 segundos de cada minuto y durante los 60 minutos de cada hora y no sólo en nuestros tiempos de oración personal o en las reuniones públicas "..Aunque tarde, espérala..." Habacuc 2:3. No podemos hacer cumplir la visión mediante nuestros propios esfuerzos, sino que debemos vivir bajo su inspiración hasta que se cumpla por sí misma. Nos volvemos tan prácticos que la olvidamos. La vimos en un comienzo, pero no la esperamos. Nos apresuramos a hacer el trabajo práctico y cuando la visión se cumplió, ya ni siquiera la podíamos ver. Esperar una visión que se tarda es la verdadera prueba de nuestra fidelidad a Dios. Cuando nos enfrascamos en el trabajo práctico y perdemos el cumplimiento de la visión ponemos en peligro el bienestar de nuestras almas.
Espera las tormentas de Dios. La única forma en que Él siembra a santos es por medio del torbellino de sus tormentas. ¿Vas a demostrar que eres una cáscara vacía sin semilla en el interior? Todo depende de si realmente estás viviendo en la luz de lo que has visto. Deja que Dios te lance a través de su tormenta y no salgas hasta que Él lo haga. Si eliges tu propio lugar para ser sembrado, serás una cáscara vacía e improductiva; pero si permites que Dios te siembre, llevarás mucho fruto (Juan 15:8).
Es esencial que vivamos y andemos en la luz de la visión de Dios para nosotros.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.