Versículo para hoy:

martes, 21 de octubre de 2014

21 de octubre – ODIA TU PECADO

Y ahora, queridos hijos, permanezcamos en él para que, cuando se manifieste, podamos presentarnos ante él confiadamente, seguros de no ser avergonzados en su venida. 1 Juan 2:28.

Cuando la ley de Dios nos dice: «No harás», está colocando una señal de peligro que nos advierte acerca de los lugares peligrosos. Y cuando dice: «Esto harás», está señalándonos el camino mejor y más seguro. No hay nada en la ley de Dios que te prive de la felicidad; solo te prohíbe lo que te causará dolor. Sabemos que es así y por eso nos detenemos e inclinamos nuestro rostro y lamentamos haber sido tan tontos como para cometer esa transgresión, tan malvados en nuestra obstinación suicida como para hacer aquello que Dios odia y que tanto nos daña.

Recuerden que les estoy hablando a aquellos de ustedes que son salvos, a aquellos cuyos pecados han sido perdonados. En lo profundo de mi corazón puedo escuchar al resto decir: «¿No nos dejarás unirnos contigo en el arrepentimiento para también ser perdonados?» Bendito seas, sí, sí, Dios te ayudará a unirte a nosotros y si lo haces, también encontrarás el perdón porque ¡el perdón viene por el arrepentimiento!

Amados, mientras más amen a su Señor, más odiarán el pecado. Si con frecuencia te sientas a su mesa y metes tu mano en su plato, si reclinas tu cabeza en su pecho así como Juan, si eres favorecido con la hermandad del Bienamado, sé que a menudo encontrarás lugares de reposo donde podrás derramar tus lágrimas de amargo arrepentimiento por haber pecado contra un Salvador como Jesús.

A través de la Biblia en un año: Isaías 25-28

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

lunes, 20 de octubre de 2014

20 de octubre – PASADO, PRESENTE Y FUTURO

«Vienen días» afirma el Señor, «en los cuales el que ara alcanzará al segador y el que pisa las uvas, al sembrador». Amós 9:13.

Cuando las personas escuchan lo que Dios hizo en el pasado, una de las cosas que dicen es: «Ah, pero eso fue hace mucho tiempo». Piensan que los tiempos han cambiado desde entonces. Otros entre ustedes dicen: «Bueno, considero esas cosas grandes prodigios, milagros. No podemos esperar que sucedan todos los días». Esa es la razón por la cual no las vemos en la actualidad. Si hubiéramos aprendido a esperarlas, sin duda las obtendríamos, pero las colocaríamos en un estante, como si fueran cosas fuera de nuestro estilo de religión moderado, como curiosidades de la historia de las Escrituras. Creemos que esas cosas, aunque ciertas, son prodigios de la Providencia, no podemos imaginarlas como parte del trabajo ordinario de su poder maravilloso. Les ruego, hermanos, que desechen esa idea, que la saquen de su mente. Todo lo que Dios ha hecho en su propósito de convertir a los pecadores debe considerarse como un precedente, porque «La mano del Señor no es corta para salvar, ni es sordo su oído para oír» (Isaías 59:1). ¿Ha cambiado Dios? ¿Acaso no es él un Dios inmutable, el mismo ayer, hoy y siempre? ¿No es eso un argumento más que suficiente para pensar que lo que Dios hizo en algún momento lo puede volver a hacer? Incluso, creo que debo ir un poco más allá y decir que lo que una vez hizo es una profecía de lo que hará otra vez, que se repetirán las poderosas obras que ha llevado a cabo en los tiempos pasados, y otra vez se cantará en Sión la canción del Señor, y una vez más será glorificado.

A través de la Biblia en un año: Isaías 21-24

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

domingo, 19 de octubre de 2014

19 de octubre – TEN FE EN DIOS

Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve. Gracias a ella fueron aprobados los antiguos. Hebreos 11:1-2.

Siempre que Dios ha hecho una obra poderosa, la ha hecho mediante el uso de un instrumento insignificante. Para derrotar a Goliat utilizó al pequeño David, cuando no era más que un jovencito. Cuando Dios mató a Sísara, fue mediante una mujer que usó un martillo y un clavo. Dios ha llevado a cabo sus más grandes obras utilizando los instrumentos más insignificantes: este es un hecho que se repite en todas las obras de Dios. Pedro, un pescador que estuvo presente en Pentecostés. Lutero, un humilde monje que protagonizó el movimiento de la Reforma. Whitefield, un mesero de una taberna en Gloucester en los tiempos del avivamiento del siglo diecinueve, y así será hasta el final de los tiempos. Dios no utiliza las carrozas y los caballos de Faraón sino que trabaja por medio de la vara de Moisés; no muestra sus maravillas en el torbellino y la tempestad, sino que lo hace mediante el silbido apacible, para que toda la gloria y el honor sean suyos.

¿No nos anima eso a ti y a mí? ¿Por qué no puede Dios emplearnos para llevar a cabo su obra poderosa en este lugar? Además, en todas estas historias de las obras poderosas de Dios en los tiempos pasados hemos notado que siempre que Dios hizo algo grande, fue por medio de alguien que tenía una gran fe. Los hombres que tienen una fe grande hacen grandes cosas. Fue la fe de Elías la que derrotó a los profetas de Baal. Lo mismo sucedió con Whitefield; él creyó y esperó que Dios hiciera grandes cosas. Cuando se dirigió al púlpito, creyó que Dios iba a bendecir a su pueblo, y Dios lo hizo. Una fe pequeña puede hacer pequeñas cosas, pero una fe grande recibirá gran honor.

A través de la Biblia en un año: Isaías 17-20

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

sábado, 18 de octubre de 2014

18 de octubre – TRABAJA EN EQUIPO

¿Quién eres tú para juzgar al siervo de otro? Que se mantenga en pie, o que caiga, es asunto de su propio señor. Y se mantendrá en pie, porque el Señor tiene poder para sostenerlo. Romanos 14:4.

Si todos estamos bajo la autoridad del mismo Maestro, entonces no discutamos. Es penoso que los ministros se critiquen unos a otros y que los maestros de Escuelas Dominicales hagan lo mismo. Es una actitud miserable no poder soportar ver el bien que han hecho otras denominaciones diferentes a la nuestra que tienen otro estilo de trabajo. Si un nuevo labrador llega al campo y usa una chaqueta de un corte diferente y un pico con una forma distinta, ¿debo convertirme en su enemigo? Si hace su trabajo mejor de lo que yo hago el mío, ¿debo sentirme celoso?

Hermano, si el gran Señor te empleó, no tienes por qué cuestionar lo que hace. Quizá no me guste cómo te ves y no sé cómo podré trabajar contigo, pero si el Señor te empleó, no tengo derecho a juzgarte, porque me atrevería a afirmar que te parezco tan raro como tú a mí. Si se inventan nuevos métodos de predicar el evangelio, deja que los hermanos los usen; y si no los podemos imitar, sintamos al menos que todavía somos uno solo, porque «uno es nuestro Maestro, Jesucristo».

A través de la Biblia en un año: Isaías 13-16

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

viernes, 17 de octubre de 2014

17 de octubre – QUITA LOS ÍDOLOS

No se vuelvan a los ídolos inútiles, ni se hagan dioses de metal fundido. Yo soy el Señor su Dios. Levítico 19:4.

En todas las épocas, desde la caída del hombre, ha existido la tendencia en el corazón humano de olvidarse de Dios y huir de su presencia. La idolatría ha sido el pecado de todas las naciones, incluyendo el pueblo escogido por Dios, los judíos, e incluyendo ciertas personas que se llaman cristianas pero se construyen ídolos de cruces e imágenes. Este principio impuro de no tomar en cuenta a Dios y poner algo en nuestras mentes entre nosotros y nuestro Creador, se presenta en todo lugar, en cualquier tipo de pensamiento.

Cuando el hombre estudia la obra de Dios en la naturaleza, con frecuencia coloca un velo para tapar al Creador. Ya que Dios actúa de una manera determinada, llaman a esa forma de actuar ley, y luego hablan de esas leyes como si fueran fuerzas o poderes de ellos y sobre ellos, y así echan a Dios de su propio universo permitiendo que los ídolos del mundo científico llamados «leyes naturales» ocupen su lugar.

En el campo de la providencia encontrarás personas que, en vez de buscar la mano de Dios en todas las cosas, buscan causas secundarias, buscan causas de prosperidad y se sienten desanimados si no las encuentran, o ven los motivos de aflicción y se enojan contra ellos, en vez de inclinarse ante el Dios que los ha usado para corregirlos. Es fácil crear ídolos de causas secundarias y olvidar al Dios que está presente en todas partes, causando que todas las cosas ayuden a bien. Es muy triste que este principio malvado se introduzca en la iglesia; sin embargo, es bien difícil de eliminar. Puedes cerrar todas las puertas tan rápido como quieras, pero los fabricantes de ídolos entrarán con sus instrumentos.

A través de la Biblia en un año: Isaías 9-12

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

jueves, 16 de octubre de 2014

16 de octubre – SEMEJANTES A DIOS

Entre los débiles me hice débil, a fin de ganar a los débiles. Me hice todo para todos, a fin de salvar a algunos por todos los medios posibles. Todo esto lo hago por causa del evangelio, para participar de sus frutos. 1 Corintios 9:22-23.


Anhelar la salvación de otros nos hace semejantes a Dios. ¿Deseamos el bienestar de los hombres? Dios lo desea. ¿Anhelamos librarlos del infierno? Día tras día Dios lleva a cabo esa obra de gracia. ¿Podemos decir que no nos complacemos con la muerte de aquellos que mueren? Jehová ha declarado eso mismo en uno de sus juramentos. ¿Lloramos por los pecadores? ¿Acaso no lloró también por ellos el Hijo de Dios? ¿Trabajamos para que se conviertan? ¿No murió él para que puedan vivir? Eres semejante a Dios si en tu espíritu arde esta pasión.

Esta es una expresión de tu amor a Dios, así como de tu amor a los hombres. Al amar al Creador sentimos misericordia por sus criaturas caídas y un amor benévolo hacia las obras de sus manos. Si amamos a Dios, sentimos lo que él siente, y al considerar los misterios del juicio, no podemos permitir que aquellos que él ha creado se pierdan para siempre.

Cuando amamos a Dios, lamentamos que el resto de los hombres no lo ame también. Nos inquieta ver que el mundo entero está bajo el maligno, enemistado con su Creador, peleado con aquel que es el único que puede bendecirlos.

Si amamos a otros debemos, así como Pablo, ser sabios para atraerlos, sabios para persuadirlos, sabios para convencerlos, sabios para animarlos; tenemos que aprender a utilizar los medios a nuestro alcance y descubrir en nosotros los talentos que de otro modo habrían quedado enterrados, si el deseo ferviente de salvar a los hombres no hubiera removido el suelo.

A través de la Biblia en un año: Isaías 5-8

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

miércoles, 15 de octubre de 2014

15 de octubre – TODO PARA TODOS

Aunque soy libre respecto a todos, de todos me he hecho esclavo para ganar a tantos como sea posible. 1 Corintios 9:19.

Pablo siempre hizo su trabajo con una profunda simpatía por aquellos que lo rodeaban, simpatía que lo hizo adaptarse a cada caso en particular. Si hablaba con un judío, no comenzaba proclamando que él era el apóstol enviado a los gentiles, sino que decía que era judío, porque de hecho lo era. No preguntaba acerca de nacionalidades ni ceremonias. Su deseo era hablarle al judío de aquel de quién Isaías había dicho: «Despreciado y rechazado entre los hombres, varón de dolores, hecho para el sufrimiento» (Isaías 53:3), de modo que pudiera creer en Jesús y ser salvo. Si se encontraba con un gentil, el apóstol de los gentiles no mostraba ningún escrúpulo hacia ellos, como era de esperar de alguien que fue educado en los preceptos del judaísmo. Comía lo que comían los gentiles y bebía lo que ellos bebían, se sentaba y se relacionaba con ellos; se comportaba como otro gentil más entre ellos, nunca preguntaba nada acerca de la circuncisión o la incircuncisión, sino que su único deseo era hablarles de Cristo, quien vino al mundo para salvar tanto a judíos como a gentiles y hacerlos un solo pueblo. Si se encontraba con un griego, hablaba con él como lo hizo en el Areópago, con un lenguaje apropiado para dirigirse a los cultos atenienses. Se hizo todo para todos, a fin de salvar a algunos por todos los medios posibles. Así que tú, cristiano, tu negocio en esta vida es llevar a los hombres al conocimiento de Cristo por medio del poder del Espíritu Santo, y todo lo demás debe tributar a ese objetivo. Si logras salvarlos, todo lo demás vendrá a su debido tiempo.

A través de la Biblia en un año: Isaías 1-4

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

martes, 14 de octubre de 2014

14 de octubre – NUESTRO MÁS SAGRADO LLAMADO

¡Alabado sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo! Por su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo mediante la resurrección de Jesucristo, para que tengamos una esperanza viva y recibamos una herencia indestructible, incontaminada e inmarchitable. Tal herencia está reservada en el cielo para ustedes, a quienes el poder de Dios protege mediante la fe hasta que llegue la salvación que se ha de revelar en los últimos tiempos. 1 Pedro 1:3-5.

En la actualidad, tal parece que la opinión de muchos es que el papel de la iglesia es educar a las personas. Te aseguro que la educación es algo muy valioso, tan valioso que estoy convencido de que todas las iglesias cristianas se regocijan de tener un sistema nacional de educación que, al encausarse de forma correcta, capacita a los niños de esta nación y coloca las llaves del conocimiento en sus manos. Pero si la iglesia de Dios piensa que está en el mundo solo para capacitar las facultades mentales, ha cometido un grave error porque el objetivo del cristianismo no es educar a los hombres para las ocupaciones seculares, o educarlos en las más finas artes o en las profesiones elegantes, o capacitarlos para disfrutar la belleza de la naturaleza o los encantos de la poesía. Jesucristo no vino al mundo para ninguna de estas cosas, sino que vino a buscar y salvar lo que se había perdido, y ha dado a su iglesia la misma encomienda, y traicionaría al Maestro que la envió si al contemplar la belleza del arte y la naturaleza se olvidara de que predicar a Cristo y a este crucificado es el único objetivo para el cual existe entre los hijos de los hombres. El negocio de la iglesia es la salvación.

A través de la Biblia en un año: 1 Juan 1-5

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

lunes, 13 de octubre de 2014

13 de octubre – MÁS IMPORTANTE QUE EL ALIENTO

Si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra. Mantendré abiertos mis ojos, y atentos mis oídos a las oraciones que se eleven en este lugar. 2 Crónicas 7:14-15.

Nunca desmayes en la oración. Cuando no tienes deseos de orar, es una alerta de que debes orar más. Ningún hombre tiene tanta necesidad de orar como aquel a quien no le interesa hacerlo. Si puedes orar por largo rato, entonces no representa ningún sacrificio para ti, pero si no puedes y no deseas orar, entonces tienes que orar o el malvado se aprovechará de tu situación. Él está listo para arruinar a aquel que se olvida del trono de la misericordia. Cuando el corazón se muestra apático ante la oración, el hombre está padeciendo una peligrosa enfermedad. ¿Cómo puede cansarse de orar? Esto es esencial para la vida. Si alguien se cansa de respirar, de seguro está a punto de morir; si alguien se cansa de orar, tenemos que orar mucho por él, porque está corriendo un gran riesgo.

A través de la Biblia en un año: Cantar de los Cantares 5-8

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

domingo, 12 de octubre de 2014

12 de octubre – A TRAVÉS DE LA IGLESIA

Y mandó a la gente que se sentara sobre la hierba. Tomó los cinco panes y los dos pescados y, mirando al cielo, los bendijo. Luego partió los panes y se los dio a los discípulos, quienes los repartieron a la gente. Todos comieron hasta quedar satisfechos, y los discípulos recogieron doce canastas llenas de pedazos que sobraron. Los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sin contar a las mujeres y a los niños. Mateo 14:19-21.

El mundo perece por falta de conocimiento. ¿Alguno de nosotros pensó alguna vez en la China? Tu imaginación no puede concebir tal cantidad de población en ese poderoso imperio, sin Dios, sin Cristo, extraños a la heredad de Israel. Pero China no es el único país en esta situación, existen otras grandes naciones que viven en la oscuridad; la gran serpiente se ha enrollado alrededor del mundo y, ¿quién lo librará de ella? Reflexiona en esta ciudad y sus millones de habitantes. ¡Cuánto pecado debe ver la luna desde allá arriba! ¡Cuánto pecado debe ver el Día del Señor! Porque son muchas las transgresiones de esta malvada ciudad. Babilonia no pudo haber sido más corrupta que Londres, ni más culpable, porque no tenía la luz que Londres recibió un día. Hermanos, mientras que la iglesia continúe adormecida en su letargo no hay esperanza para la China, no hay esperanza para el mundo, no hay esperanza para nuestra ciudad. Es a través de la iglesia que viene la bendición. Cristo multiplica el pan y lo da a los discípulos, la multitud solo puede adquirirlo a través de los discípulos. ¡Ay, es tiempo de que las iglesias se despierten a favor de los millones que está muriendo!

A través de la Biblia en un año: Cantar de los Cantares 1-4

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

sábado, 11 de octubre de 2014

11 de octubre – INCLUSO UNOS POCOS

Así que Jonatán le dijo a su escudero: «Vamos a cruzar hacia la guarnición de esos paganos. Espero que el Señor nos ayude, pues para él no es difícil salvarnos, ya sea con muchos o con pocos». 1 Samuel 14:6.

En general, cuando Dios tiene el propósito de bendecir una iglesia, comienza de esta forma: dos o tres personas en ella están preocupadas por la situación actual y hasta se angustian por ello. Quizá no se comunican entre ellos ni conocen de su dolor común, pero comienzan a orar con un deseo ferviente y una insistencia incansable. Los motiva la pasión por ver un avivamiento en la iglesia. Piensan en esto cuando se van a dormir, sueñan con eso, meditan en esto cuando van caminando por la calle. Esa sola cosa los consume. Se preocupan y angustian por las almas que se están perdiendo, sufren dolores de parto por las almas. Cuando sale el sol, las cimas de las montañas son las primeras en recibir su luz, y aquellos que viven siempre cerca de Dios serán los primeros en sentir la influencia de la frescura que vendrá. Si el Señor me diera una docena de hombres de oración perseverantes, apasionados por las almas, por su gracia sacudiríamos Londres de punta a cabo. El trabajo continuaría sin la mayoría de ustedes, cristianos, quizá algunos solo estorban la marcha del ejército. Pero denme doce hombres que sean como el león y como el cordero, que sientan un ferviente amor por Cristo y por las almas, y nada será imposible para su fe.

A través de la Biblia en un año: 2 Pedro 1-3

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

viernes, 10 de octubre de 2014

10 de octubre – LA PREPARACIÓN

«Mi hijo Salomón, pensaba David, es muy joven e inexperto, y el templo que hay que construir para el Señor debe ser el más grande y famoso de toda la tierra; por eso le dejaré todo listo». Así que antes de morir David dejó todo listo. 1 Crónicas 22:5.

En los inicios de la historia cristiana, hubo una preparación previa de la iglesia antes de que se expandiera. Observa los obedientes discípulos sentados en el Aposento Alto, esperando ansiosos. Cada corazón presente había sufrido la muerte del Señor, y cada uno de ellos esperaba recibir el poder del Espíritu prometido. Allí, con un corazón y una mente, esperaban y velaban en oración, hasta que vino el Consolador, y con él fueron añadidas tres mil almas.

Un hombre que no muestra sensibilidad ni compasión por otras almas puede ser usado en alguna ocasión para ganar un alma. La buena palabra que predica no dejará de ser buena porque el proclamador no tenga el derecho de declarar los estatutos de Dios. Pero como regla general, los que traen las almas a Cristo son aquellos que primero han sentido una agonía y un deseo ferviente de que las almas se salven. En esto reflejamos el carácter de nuestro Maestro. Él es el gran Salvador de los hombres, pero antes de que pudiera salvar a otros, aprendió en su carne a solidarizarse con ellos. Lloró sobre Jerusalén, sudó gotas de sangre en Getsemaní, fue y es un Gran Sacerdote que sufrió nuestros dolores. Como Capitán de nuestra salvación, al traer muchos hijos a la gloria, los sufrimientos lo perfeccionaron. Ni siquiera Jesús fue a predicar sin antes haber pasado noches enteras orando e intercediendo y derramando lágrimas por la salvación de sus oyentes.

A través de la Biblia en un año: Eclesiastés 9-12

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

jueves, 9 de octubre de 2014

9 de octubre – BUSCA LA CAUSA

Cuando Jesús entró en casa, sus discípulos le preguntaron en privado: «¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?» Marcos 9:28.

Si estamos desconcertados, tiene que haber una causa, y es bueno que la busquemos. Debemos ir al Maestro y preguntarle: «¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?»
Esta pregunta, si buscáramos la respuesta correcta, es una pregunta muy sabia, porque cada hombre necesita saber lo más que pueda de sí mismo. Si tengo éxito, ¿por qué lo tengo? Déjame saber el secreto, para colocar la corona en la cabeza que lo merezca. Si no tengo éxito, tengo que averiguar por qué no lo tengo, para tratar de eliminar cualquier impedimento, no vaya a ser que yo mismo esté obstaculizando mi camino. Si no soy un vaso apto para que el Maestro me use, tengo que averiguar por qué no me puede usar para que, en todo lo que de mí dependa, me prepare para servir de la mejor manera al Maestro. Sé que si soy apto para que él me use, así lo hará; y si no lo hace, debe ser porque hay algo en mí que no está bien.

Cualquiera que sea la razón de tu fracaso, debe tener cura. Con toda certeza no debe ser algo grave, que constituya una dificultad insuperable para el Maestro. Por la gracia de Dios él quitará de ti ese impedimento para que nunca más te prive de tu poder. Busca entonces esa razón, mira con ambos ojos y busca con la ayuda de la luz más brillante que puedas encontrar, para que encuentres lo que está estorbando al Espíritu de Dios y restrinjas tu propia utilidad.

A través de la Biblia en un año: Eclesiastés 5-8

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

miércoles, 8 de octubre de 2014

8 de octubre – EL DIOS DE LA DIVERSIDAD

¿Tienes idea de cuán ancha es la tierra? Si de veras sabes todo esto, ¡dalo a conocer! Job 38:18.

Si es cierto que «el orden es la primera ley en el cielo», pienso que de la misma forma es cierto que la Variedad es la segunda. La línea de la belleza no es una línea recta, sino que tiene curvas. De la misma forma Dios no actúa en uniformidad sino en diversidad. Compruebas esto cuando echas un vistazo a la creación que nos rodea. Dios no ha hecho todas las criaturas de una misma especie, sino que ha creado animales salvajes, aves, peces, insectos, reptiles. En cualquiera de los reinos de la naturaleza, ya sea en el animal, en el vegetal o el mineral, encontrarás muchas subdivisiones, las cuales se estudian a lo largo de muchos años para aprender a clasificarlas, y una vida entera no sería suficiente para comprenderlas todas.

Esta observación es cierta en la obra de la providencia. ¡De cuántas extrañas y diversas maneras ha tratado Dios con su iglesia! Todo pecador tiene que conocer el mismo camino a la vida, la obediencia al mismo evangelio, el lavamiento en la misma sangre, el vestirse de la misma justicia, la plenitud de la misma energía divina, en algún momento todos irán al mismo cielo y, sin embargo, no encuentras dos pecadores cuyas conversiones hayan sido idénticas. Desde el primer amanecer de la vida divina hasta que se consuma en el atardecer de la perfecta santificación en el cielo, encontrarás que Dios trabaja de muchas formas diferentes, y emplea este método y ese y aquel otro, porque Dios es y será el Dios de la diversidad.

A través de la Biblia en un año: Eclesiastés 1-4

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.