Versículo para hoy:

miércoles, 10 de octubre de 2018

Cómo la amargura puede conducir a la impureza - Nancy DeMoss de Wolgemuth



OCTUBRE 10

“He dado una puerta abierta delante de ti, la cual ninguno puede cerrar”. Apocalipsis 3:8.

Los santos que permanecen fieles a la verdad de Dios tienen una puerta abierta delante de ellos. Alma mía, tú has decidido vivir y morir por lo que el Señor ha revelado en su Palabra, y por lo tanto delante de ti está esta puerta abierta.

Entraré por la puerta abierta de la comunión con Dios. ¿Quién me la negará? Jesús ha borrado mis pecados y me ha dado su justicia; por eso puedo entrar libremente. Señor, así lo hago por tu gracia.

También tengo una puerta abierta delante de mí para entrar en los misterios de la Palabra. Puedo entrar en lo profundo de Dios. La Elección, la Unión con Cristo, el Segundo Advenimiento, todos estos misterios están delante de mí, y puedo gozarme en ellos. Ninguna promesa, ni ninguna doctrina ahora están cerradas para mí.

Una puerta abierta de entrada está delante de mí en privado, y una puerta abierta de utilidad en público. Dios me oirá; Dios se servirá de mí. Una puerta está abierta para mi marcha adelante hacia la iglesia celestial, y para mi comunión diaria con los santos aquí abajo. Algunos tal vez procurarán encerrarme, o prohibirme la entrada, pero todo en vano.

Pronto veré la puerta abierta en el cielo: la puerta de perla será mi camino de entrada, y entonces entraré a mi Señor y mi Rey, y estaré con Dios eternamente.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.