Versículo para hoy:

jueves, 25 de abril de 2019

Ritos - Salvador Dellutri

¿Está el río de tu vida en calma? - Nancy DeMoss de Wolgemuth



25 de abril - ¿CUESTIONAR A DIOS?

¿Te has puesto a pensar en mi siervo Job? –volvió a preguntarle el Señor-. No hay en la tierra nadie como él; es un hombre recto e intachable, que me honra y vive apartado del mal. Y aunque tú me incitaste contra él para arruinarlo sin motivo, ¡todavía mantiene firme su integridad! Job 2:3.

El Señor nos envía lo malo así como lo bueno de esta vida mortal, de él son el sol que alegra y la escarcha que hiela; de él son la calma profunda y el tornado feroz. Hacer hincapié en segundas razones es a menudo frívolo, carente de validez. Los hombres dicen de cada aflicción: «Podría haberse evitado si tal y tal cosa hubiera ocurrido». Quizá si se hubiera llamado a otro médico, la vida de este niño querido se hubiera salvado. Es posible que si me hubiera movido en tal dirección en los negocios, no hubiera sido un perdedor. ¿Quién puede juzgar lo que podría haber sido? Nos perdemos en conjeturas interminables y somos crueles con nosotros mismos, recopilamos material para dolores innecesarios. Las cosas no sucedieron así, entonces, ¿por qué hacer conjeturas de cómo habría sido si las cosas hubieran sido diferentes? Es una tontería. Nos indignamos con la causa más inmediata de nuestro dolor y por tanto no nos sometemos a Dios. Siempre y cuando yo busque el origen de mi aflicción en el error, mi pérdida en la equivocación de otro, mi dolencia en un enemigo y demás, yo soy de la tierra, terrenal, pero cuando me elevo a mi Dios y veo su mano obrando, obtengo calma. No tengo una palabra de queja. «He guardado silencio; no he abierto la boca, pues tú eres quien actúa» (Salmos 39:9). «Echa sobre Jehová tu carga» es un precepto que será fácil practicar cuando veas que la carga tuvo su origen en Dios.

A través de la Biblia en un año: 1 Corintios 1-2

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.