Versículo para hoy:

domingo, 3 de diciembre de 2023

DICIEMBRE 3 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“En ti no hay mancha”. Cantares 4:7.

HABIENDO declarado a su Iglesia realmente bella, nuestro Señor confirma su alabanza con una preciosa negación: “En ti no hay mancha”. Como si hubiese pensado que el mundo criticador podría insinuar que él sólo había mencionado las partes bellas de su esposa, pero que, a propósito, había omitido las deformadas y manchadas, el Esposo resume todo, declarándola total y enteramente bella y completamente exenta de mancha. Una mancha se puede quitar pronto, y, entre las cosas que pueden desfigurar la belleza, la mancha es la más pequeña, pero aun de ella queda libre el creyente delante de la presencia del Señor. Si hubiese dicho que ella no tiene ninguna fea cicatriz, ninguna horrible deformidad, ninguna úlcera mortal, aun en ese caso habríamos podido maravillarnos. Pero al decir que ella está libre aun de la más leve mancha, incluye en esto a todas las otras grandes manchas, con lo cual nuestra admiración se acrecienta. Si sólo hubiese prometido quitar enseguida todas las manchas, hubiéramos tenido un eterno motivo para gozarnos; pero al decir que las manchas ya están quitadas, ¿quién es capaz de contener las intensísimas emociones de satisfacción y placer? ¡Oh, alma mía!, aquí hay para ti meollo y grosura; come abundantemente y satisfácete con los bocados reales. Cristo Jesús no tiene querella con su esposa. Ella a menudo vaga lejos de él y contrista a su Espíritu Santo, pero él no permite que las faltas de ella afecten el amor que le profesa. Algunas veces la reprende, pero lo hace siempre en la forma más tierna y con la mejor intención. Aun en este caso la llama: “mi amada”. No recuerda nuestras faltas; no abriga malos pensamientos en contra de nosotros, sino que nos perdona y ama lo mismo antes como después de haber cometido la ofensa. Es bueno para nosotros que sea así, pues si Jesús recordara las injurias como lo hacemos nosotros, no podríamos tener relaciones con él.