Versículo para hoy:

domingo, 3 de noviembre de 2019

2 de noviembre – PROCURA DEPENDER DE LA ORACIÓN

¿Está afligido alguno entre ustedes? Que ore. ¿Está alguno de buen ánimo? Que cante alabanzas. Santiago 5:13.

Los problemas alejan a los hombres carnales de la religión que dicen que profesan pero unen al verdadero rebaño, tal y como cuando las ovejas se asustan y se alarman, buscan al Buen Pastor. Mientras más dolor sentimos, más gracia necesitamos y más cerca de nuestro Consolador venimos. «¡Más cerca de Dios!» es el clamor del santo cuando está en problemas. El consuelo de un hijo de Dios en la oscuridad es la oración. La adversidad, que es una bendición del Espíritu Santo, nos hace recordar las promesas. Las promesas alimentan nuestra fe y la fe nos conduce a la oración, Dios oye y responde nuestra petición. Esta es la cadena de acontecimientos que experimenta un alma atribulada. Cuando pasemos por la tribulación, ya que conocemos las promesas, ejercitemos nuestra fe y vayamos a Dios en oración; porque nunca se ha vuelto un hombre a Dios de todo su corazón sin que Dios no se vuelva a él. Si decidimos orar, podemos confiar en que Dios decidirá bendecirnos. Las bendiciones se encuentran en el camino al cielo; su sombra está siempre sobre nosotros. «Días y años nos has afligido, nos has hecho sufrir; ¡devuélvenos ahora ese tiempo en alegría!» (Salmo 90:15).

A través de la Biblia en un año: Jeremías 1-4

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

viernes, 1 de noviembre de 2019

Chica verdadera, día 1 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



1 de noviembre – LA PIEDAD PRÁCTICA

Al partir para Macedonia, te encargué que permanecieras en Éfeso y les ordenaras a algunos supuestos maestros que dejen de enseñar doctrinas falsas y de prestar atención a leyendas y genealogías interminables. Esas cosas provocan controversias en vez de llevar adelante la obra de Dios que es por la fe. Debes hacerlo así para que el amor brote de un corazón limpio, de una buena conciencia y de una fe sincera. Algunos se han desviado de esa línea de conducta y se han enredado en discusiones inútiles. 1 Timoteo 1:3-6.


Algunos cristianos son muy curiosos pero no son obedientes. Descuidan preceptos claros y, sin embargo, tratan de resolver problemas difíciles. Recuerdo uno de ellos que parecía estar siempre ocupado en las trompetas, los sellos y el resto de los símbolos apocalípticos. Sabía mucho acerca de ese tema pero tenía una familia de siete hijos y nunca celebraban un tiempo de oración familiar. Si hubiera dejado un poco las trompetas y los sellos para ocuparse de sus hijos, habría sido mucho mejor. He conocido hombres que saben mucho de Daniel y de Ezequiel y, sin embargo, con frecuencia se olvidan de Éxodo 20 y no están muy claros acerca de Romanos 8. No critico a tales hombres por estudiar a Daniel o a Ezequiel, todo lo contrario, pero hubiera querido que fueran más celosos en la búsqueda de la conversión de los pecadores de su vecindario y más cuidadosos para ayudar a los santos en necesidad. Reconozco el valor de estudiar el significado de los pies de la imagen en la visión de Nabucodonosor y la importancia de conocer los reinos que representan cada uno de los diez dedos, pero no estoy de acuerdo con que estos asuntos ocupen el lugar de practicar la piedad. Si dicho hombre dedicara el tiempo que emplea en el estudio de complicados asuntos teológicos a llevar a cabo una obra de evangelismo en los alrededores de su casa, sus semejantes recibirían mayor beneficio y Dios, mayor gloria.

A través de la Biblia en un año: 2 Juan, 3 Juan, Judas

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

jueves, 31 de octubre de 2019

Alguien morirá por tu pecado - Nancy DeMoss de Wolgemuth



LA REFORMA Y EL HOMBRE - Francis A. Schaeffer


      La Biblia afirma que tú eres maravilloso porque has sido hecho a imagen de Dios, pero explica tu bajeza porque en un punto histórico del espacio y el tiempo el hombre cayó. El creyente reformado sabía que el hombre se condenaba porque se había rebelado contra Dios. Pero este creyente y la gente que siguiendo la Reforma construyó la cultura del norte de Europa sabía que, si bien el hombre es moralmente culpable delante de Dios, no debe ser considerado como nada. El hombre moderno tiene la tendencia a pensar que no es nada. Los cristianos reformados, por el contrario, sabían que eran lo más opuesto a nada porque eran conscientes de haber sido creados a la imagen y semejanza de Dios. Incluso los que simplemente eran seres caídos, sin la solución cristiana, sin haberse aprovechado de la obra redentora de Cristo, los que se condenaban, no eran considerados -ni siquiera éstos- como nada. Cuando la Palabra de Dios, la Biblia, fue escuchada, la Reforma trajo resultados extraordinarios, tanto en los individuos que se convertían en cristianos, como en la cultura y la sociedad en general.
      Lo que la Reforma nos dice, pues, a nosotros hoy es que Dios ha hablado y su Palabra se halla registrada en las Escrituras. Y Dios por medio de esta Palabra suya nos ha dicho algo tanto de lo que está "arriba" como en relación a lo de "abajo". Dios habló en una auténtica revelación que de sí mismo hizo concerniente a las "cosas celestiales", y habló también en una verdadera revelación acerca de la naturaleza, es decir: el cosmos y el hombre. Por consiguiente, la Biblia ofrece una solución al problema que atormentó a Leonardo da Vinci; la única solución. Los cristianos de la Reforma hallaron esta solución y tuvieron una auténtica unidad de conocimiento. Simplemente, ¡se ahorraron el problema del Renacimiento; el problema de la naturaleza y la gracia! Ellos poseyeron una verdadera unidad, no porque fueran más inteligentes, sino porque buscaron esta unidad en lo que Dios había revelado en ambas áreas del conocimiento. En contraste con el humanismo que había sido soltado por Tomás de Aquino, y por la forma católico-romana del mismo, no hubo para la Reforma ninguna porción autónoma.
       No significa esto que no hubiera libertad para el arte o la ciencia. Ocurrió precisamente todo lo contrario; porque los reformados se encontraron con la posibilidad de verdadera libertad dentro de las formas de la revelación. Aunque el arte y la ciencia tengan libertad, no son actividades autónomas: el artista y el cintífico se hallan también bajo la revelación de las Escrituras. Como vamos a comprobar, cuando el arte o la ciencia han intentado ser realizaciones autónomas, se ha manifestado un cierto principio, siempre, que lleva en sí el germen de la destrucción: la naturaleza "se come" a la gracia y el arte y la ciencia pronto comienzan a ser cosas sin sentido, vacías de significado auténtico.
         La Reforma tuvo consecuencias extraordinarias e hizo posible la cultura que muchos de nosotros amamos: aunque nuestra generación quiera ahora echarla por la borda. La Reforma nos confronta con un Adán que, para usar una expresión contemporánea, era un hombre no programado: no una simple pieza de algún sistema de computadores. Una de las cosas que caracterizan al hombre del siglo XX es que no tiene discernimiento para darse cuenta de esto, dado que se halla empapado por un concepto de determinismo. Pero la postura bíblica resulta clara: es imposible explicar el ser humano como totalmente condicionado y determinado, y esta postura es la que vindicó el concepto de la dignidad del hombre. La gente hoy intenta aferrarse a la dignidad humana, pero no sabe cómo, porque ha perdido la verdad de que el hombre es hecho a imagen de Dios. El hombre que describe la Biblia, el hombre que presentó la Reforma, es el Adán que, pese a sus pecados, es un ser humano no programado, un hombre con significado inmerso en una historia con significado, un hombre, en suma, que puede cambiar la historia.
         En el pensamiento reformado tenemos, pues, un hombre que es alguien. Mas, al mismo tiempo, se trata de un hombre que se ha rebelado: y se ha rebelado realmente; no es la suya una "contestación" para "hacer teatro". Ahora bien, por cuanto es un ser no programado y se ha rebelado realmente, tiene verdadera responsabilidad moral. Es éticamente culpable. Y de ahí que los reformadores comprendieran algo más. Tenían una comprensión bíblica de la obra de Cristo. Entendieron que Jesucristo murió en la cruz como sustituto y como propiciación para salvar a los hombres de su culpa verdadera. Hemos de comprenderlo bien: tan pronto como comenzamos a minimizar el concepto bíblico de la culpa moral auténtica, bien sea mediante contemporizaciones psicológicas, o teológicas o de cualquier otra clase, nuestras opiniones sobre la obra de Jesús no serán ya más bíblicas. Cristo murió por un hombre que tenía verdadera culpa moral, por cuanto había hecho una elección real y verdadera.

Fragmento tomado del libro HUYENDO DE LA RAZÓN  de Francis A. Schaeffer

31 de octubre – COMIENZA Y TERMINA CON CRISTO

En lo que atañe a la ley, esta intervino para que aumentara la transgresión. Pero allí donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia, a fin de que, así como reinó el pecado en la muerte, reine también la gracia que nos trae justificación y vida eterna por medio de Jesucristo nuestro Señor. Romanos 5:20-21.

Cada día me doy cuenta que lo más saludable para mi alma es tratar de caminar siempre en santidad, pero para hacer esto, primero tengo que venir a Jesucristo como un pecador. Voy a tratar de ser perfecto, voy a luchar por tener todas las virtudes y abandonar todas las falsedades pero, al permanecer ante Dios, mi mayor felicidad es sentarme en aquel lugar donde conocí a Jesús por primera vez, en la roca de su salvación, que no tiene nada que ver con mi propia justicia, sino con la suya. Depende de esto: la manera más feliz de vivir es hacerlo como un pobre pecador que es nada en sí mismo y tiene a Jesucristo como el todo en todo. Puedes alcanzar un alto grado de santificación, hacer progresos extraordinarios en la gracia, desarrollar todas las virtudes que quieras; pero ruego con fervor que nunca pongas esto en el lugar que solo Cristo debe ocupar. Si has comenzado en Cristo, termina en él. Si has comenzado en la carne y continúas en la carne, sabemos cuáles serán los nefastos resultados. Pero si has empezado con Cristo como tu Alfa, deja que él sea tu Omega. Mi oración es que cuando alcances ciertas virtudes, nunca pienses que estás en un lugar más elevado, porque no es así, sino que te están encaminando a tu propia ruina.

A través de la Biblia en un año: Isaías 64-66

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

miércoles, 30 de octubre de 2019

10 cosas que debes saber acerca de la Reforma - Steven Morales



Siete Cosas que Pedir Para sus Hijos - Jon Bloom



La obediencia lleva a la alegría - Nancy DeMoss de Wolgemuth



30 de octubre – UNA ELECCIÓN REDENTORA

Pablo, siervo de Dios y apóstol de Jesucristo, llamado para que, mediante la fe, los elegidos de Dios lleguen a conocer la verdadera religión. Tito 1:1.

En las Escrituras hay una doctrina que proviene del Padre en particular. Es la doctrina de la elección. El Padre nos ha elegido para que seamos su pueblo. En las Escrituras, por todas partes, esto se señala como la obra de la primera persona de la bendita Trinidad: elegir para sí mismo un pueblo que viva para alabar su gloria. Ahora bien, hay muchos que quieren entender esta doctrina. He conocido a muchos inconversos que quieren entenderla. Con frecuencia recibo cartas de personas que no la comprenden. Dicen que sentirían paz si lograran entender esa doctrina. Pero si esta noche hay algunos de ellos aquí, les hablaré. Tú no puedes entender la elección, no puedes llegar al Padre por un camino recto desde donde estás. Solo lee la señal: «Nadie llega al Padre sino por mí (Jesús)» (Juan 14:6). Entonces, si quieres entender la elección, comienza con la redención. Nunca entenderás la elección eterna si no comienzas en la cruz. Empieza con esto: «en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándole en cuenta sus pecados» (2 Corintios 5:19).

Sería algo raro que nuestros hijos insistieran en ir a la universidad antes de ir al colegio. Sería algo extraño si un hombre tomara su Biblia y comenzara a leerla de atrás hacia delante y leyera primero el Apocalipsis, y si todos los hombres pronunciaran la oración del Señor comenzando por el «Amén» y así siguieran hasta llegar al «Padre Nuestro». Sin embargo, algunos insisten en esto. Les fascina el misterio de la soberanía y la elección y se sienten obligados a comenzar por ello. No existe otro camino a la elección que no sea la redención.

A través de la Biblia en un año: Isaías 61-63

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

martes, 29 de octubre de 2019

SEIS DISCIPLINAS PARA UN ALMA DEPRIMIDA - Paul Tautges

Huye del juicio venidero - Nancy DeMoss de Wolgemuth



29 de octubre – UN PARIENTE CERCANO

«¡Que el Señor lo bendiga!» exclamó Noemí delante de su nuera. «El Señor no ha dejado de mostrar su fiel amor hacia los vivos y los muertos. Ese hombre es nuestro pariente cercano; es uno de los parientes que nos pueden redimir». Rut 2:20.

Tenemos la tentación de considerar la humanidad de nuestro Señor como algo muy diferente a nuestra propia humanidad; estamos prestos a espiritualizarla y no pensar en él como hueso de mis huesos y carne de mi carne. Todo esto es un grave error, podemos pensar que estamos honrando a Cristo al tener tal concepción, pero Cristo nunca se siente honrado con algo que no sea verdad. Él fue un hombre, un verdadero hombre, un hombre de nuestra misma raza, el Hijo del Hombre. Es cierto que fue un hombre representativo, el segundo Adán: «Ya que ellos son de carne y hueso, él también compartió esa naturaleza» (Hebreos 2:14).

Ahora bien, esa participación en nuestra naturaleza lo acerca a nosotros. En su naturaleza como hombre, aunque también era Dios, fue, de acuerdo a la ley hebrea, nuestro pariente, nuestro pariente cercano. Ahora, según la ley, si se perdía una herencia, el pariente más cercano tenía derecho a redimirla. Nuestro Señor Jesucristo ejerció su derecho legal y, al vernos vendidos como esclavos y privados de nuestra herencia, vino para redimirnos, tanto a nosotros como a todas nuestras posesiones perdidas. Es una gran bendición tener un pariente como ese. La circunstancia de mayor gracia en la vida de Rut fue dirigirse a los campos de Booz y descubrir que él era su pariente cercano. Y nosotros que hemos espigado en los campos de la misericordia alabamos al Señor porque su Hijo único es nuestro pariente cercano, nuestro hermano, nacido para la adversidad.

A través de la Biblia en un año: Isaías 57-60

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

lunes, 28 de octubre de 2019

Has sido advertida - Nancy DeMoss de Wolgemuth



28 de octubre - ¿UN SIERVO LEAL O UN ENEMIGO?

Luego miré, y oí la voz de muchos ángeles que estaban alrededor del trono, de los seres vivientes y de los ancianos. El número de ellos era millares de millares y millones de millones. Cantaban con todas sus fuerzas: «¡Digno es el Cordero, que ha sido sacrificado, de recibir el poder, la riqueza y la sabiduría, la fortaleza y la honra, la gloria y la alabanza!» Apocalipsis 5:11-12.

De nada sirve que un hombre diga, refiriéndose a un monarca: «Siento un gran respeto por el monarca en cuanto a su carácter en particular. No haría nada para dañarlo, hasta podría tenerle respeto. Pero como rey nunca le rendiré homenaje, nunca lo obedeceré. De hecho, haré todo lo que pueda para quitar la corona de su cabeza». ¿Pudiera el rey considerar a esa persona como otra cosa que no fuera su enemigo? Sería en vano que el hombre dijera: «En privado puedo ser tu amigo». El rey diría: «Oh, pero yo estimo mi corona tanto como mi vida». Así mismo el Señor Jesús no puede separar su derecho a la corona de su deidad. Él, «siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse» (Filipenses 2:6), y es llamado «Dios sobre todas las cosas. ¡Alabado sea por siempre!» (Romanos 9:5). Aquel que caminó sobre las olas del mar de Galilea, cuya voz hizo a la muerte soltar su presa, aquel que abrió las puertas del paraíso para que entrara el ladrón moribundo, dice ser igual al Padre Eterno, y así como él es «Dios sobre todas las cosas»; por tanto, es en vano que digas que respetas su carácter como hombre si no lo aceptas en su deidad. A menos que lo aceptes en su carácter oficial como Salvador de los pecadores, serás contado entre sus enemigos.

A través de la Biblia en un año: Isaías 53-56

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

domingo, 27 de octubre de 2019

Nos convertimos en lo que vemos - Abigail Dodds



27 de octubre – UNA FRAGANCIA SANTA

Sin embargo, gracias a Dios que en Cristo siempre nos lleva triunfantes y, por medio de nosotros, esparce por todas partes la fragancia de su conocimiento. Porque para Dios nosotros somos el aroma de Cristo entre los que se salvan y entre los que se pierden. Para estos somos olor de muerte que los lleva a la muerte; para aquellos, olor de vida que los lleva a la vida. 2 Corintios 2:14-16.

El Señor Jesús mantiene una íntima comunión con aquellos que lo conocen y ejerce una poderosa influencia sobre ellos. Él es bendito, y produce bendición. Para quienes lo aman, Jesucristo se convierte en el sabor de vida que los lleva a la vida. Para aquellos que son rebeldes y lo desprecian una y otra vez, se convierte en sabor de muerte que los lleva a la muerte. Nuestro Salvador, entonces, ejerce una influencia sobre todos aquellos que entran en comunión e intimidad con él. Si comparo dicha naturaleza humana con el barro, la tengo que comparar con el barro perfumado, que esparce su perfume por todas partes. No puedes escuchar hablar de Jesús sin recibir o rechazar una bendición. Repito, él se convierte en una bendición para todos aquellos que lo rodean o, por el contrario, si se rechaza esa bendición, ocasiona un sentimiento de culpa en aquellos que lo rechazan. Él puede ser, o bien la roca sobre la que fundamos nuestra esperanza y nuestra fe, o la piedra de tropiezo que hace caer a los que tropiezan en su Palabra, al ser desobedientes.

A través de la Biblia en un año: Isaías 49-52

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

sábado, 26 de octubre de 2019

¿Qué es el Día de la Reforma? - Stephen Nichols



26 de octubre – EL AMOR Y LA DISCIPLINA

En la lucha que ustedes libran contra el pecado, todavía no han tenido que resistir hasta derramar su sangre. Y ya han olvidado por completo las palabras de aliento que como a hijos se les dirige: «Hijo mío, no tomes a la ligera la disciplina del Señor ni te desanimes cuando te reprenda, porque el Señor disciplina a los que ama, y azota a todo el que recibe como hijo. Lo que soportan es para su disciplina, pues Dios los está tratando como a hijos. ¿Qué hijo hay a quien el padre no disciplina?» Hebreos 12:4-7.

El amor y la misericordia de Dios hacia sus hijos es constante; cuando estos se desvían, él lamenta toda su culpa y su pecado. Entonces toma la vara en su mano y, a veces, los hace llorar con amargura debido al dolor que el castigo provoca. Aplica la vara a sus mismas almas y el hierro a sus espíritus, los hace llorar y gemir y suspirar, pero todo lo que hace es en su misericordia, porque está decidido a salvarlos. No permitirá que vayan sin castigo, porque tiene misericordia de su necedad y su pecado. Y nota también que el propio castigo es un acto de misericordia, no hay un latigazo más de los que deben ser, ni un golpe más de los que están determinados, ni una gota de amargura más allá de las que son, y dicha gota nunca es demasiado amarga; la aflicción tiene su medida y es balanceada y sopesada, todo ocurre como debe ser, nunca más de lo que es necesario.

A través de la Biblia en un año: Isaías 45-48

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

viernes, 25 de octubre de 2019

Una candidata para la gracia - Nancy DeMoss de Wolgemuth



25 de octubre – NO ES LO QUE PARECE

Cuando traté de comprender todo esto, me resultó una carga insoportable, hasta que entré en el santuario de Dios; allí comprendí cuál será el destino de los malvados. Salmo 73:16-17.

Hay tiempos cuando parece que los malvados logran todo lo que se proponen. Esta tierra no es el reino de la justicia final, todavía no estamos compareciendo ante el trono del juicio de Dios. Dios permite que por el momento algunas cosas estén confusas. Aquellos que más lo estiman con frecuencia son los menos estimados por los hombres, y aquellos que no lo tienen en cuenta parecen acaparar todos los tesoros del mundo hasta que se les saltan los ojos de gordura y tienen más de lo que cualquier corazón pudiera desear. Que ningún hijo de Dios se asombre de esto.

También es cierto que los malvados triunfan y los servidores de la iniquidad se deleitan en los mejores lugares de esta tierra. Los justos no tienen que asombrarse de estar sufriendo ahora pues este ha sido el destino del pueblo de Dios en todas las épocas, y ha habido tiempos en la historia de la humanidad cuando parece que Dios está sordo ante los lamentos de su pueblo que sufre. En dichos tiempos también se ha comprobado el poder de la Palabra de Dios. Cuando tu barca atraviesa un mar en calma, la Palabra de Dios puede llegar a convertirse en letra muerta para ti, pero cuando las olas son enormes y amenazan con ahogarte, y te hundes cada vez más y temes que las profundidades te traguen, entonces comienzas a poner a prueba las promesas de Dios y a comprobar el poder de la Palabra de Dios. Cuando su dulzura inexplicable cautiva tu corazón, entonces puedes reconocer que la Palabra de Dios te ha enseñado. Te das cuenta que «dichoso es aquel a quien tú, Señor, corriges; aquel a quien instruyes en tu ley» (Salmo 94:12).

A través de la Biblia en un año: Isaías 41-44

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

jueves, 24 de octubre de 2019

Cuenta tus días - Nancy DeMoss de Wolgemuth



24 de octubre – PROTECCIÓN DIVINA

¿No son todos los ángeles espíritus dedicados al servicio divino, enviados para ayudar a los que han de heredar la salvación? Hebreos 1:14.

¡Cuán seguros y felices nos deberíamos sentir al saber que Dios ha encargado a los ángeles para que nos cuiden! Mi querida hermana, no te pongas tan nerviosa la próxima vez que haya una pequeña tormenta, o incluso una gran tormenta. No tengas miedo, mi querido amigo, cuando la enfermedad visite tu hogar.

¡Cuán santos debiéramos ser al tener seres tan santos velando por nosotros! Si los ángeles están siempre a tu alrededor, ten en cuenta cómo te comportas. ¿Habrías hablado como lo hiciste cuando entraste por esa puerta si hubieras visto un ángel de pie a tu lado, escuchando lo que decías? Oh, no, actúas con mucho decoro cuando hay alguien cerca a quien respetas. ¡Con cuánta frecuencia controlas tu lengua afilada cuando te puede escuchar un cristiano o una cristiana a quien estimas mucho! ¡Cuántas cosas haces que no harías delante de alguien a quien amas! Ya sea que estemos solos o acompañados, evitemos pecar, porque los ángeles siempre nos están mirando, y el ángel del Señor también nos mira. Que por su gracia nos mantenga en su santo camino y, si permanecemos en él, nos libraremos de toda maldad mientras estemos aquí, y al final veremos su rostro con gran alegría y viviremos con él para siempre.

A través de la Biblia en un año: Isaías 37-40

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

miércoles, 23 de octubre de 2019

Las Manchas que nadie ve - Sam Allberry



¿Estás lista para la eternidad? - Nancy DeMoss de Wolgemuth



23 de octubre – NUESTRO MÁS QUERIDO AMIGO

Pero cuando se manifestaron la bondad y el amor de Dios nuestro Salvador, él nos salvó, no por nuestras propias obras de justicia sino por su misericordia. Nos salvó mediante el lavamiento de la regeneración y de la renovación por el Espíritu Santo, el cual fue derramado abundantemente sobre nosotros por medio de Jesucristo nuestro Salvador. Así lo hizo para que, justificados por su gracia, llegáramos a ser herederos que abrigan la esperanza de recibir la vida eterna. Tito 3:4-7.

¡Oh, cuánto le debemos al Espíritu Santo! Hablo con ustedes que lo conocen. Fue el Espíritu Santo el que te despertó de tu letargo, el que te convenció de pecado, el que te consoló y ¡en qué dulce forma todavía te consuela el Divino Consolador! Sin embargo, lo resistimos y lo entristecimos. ¿No recuerdas, en tu juventud, cómo traicionaste tus convicciones, cómo acallaste tu conciencia para que no te reprendiera? Ese Espíritu bendito, a quien disgustamos y rechazamos, pudiera haberse ido y habernos abandonado para no luchar más con nosotros; pero nos amó tanto que vino e hizo su morada en nosotros, y ahora habita en nosotros. Se rebajó dentro de la pequeña celda de nuestro pobre corazón para encontrar un templo y hacerlo su habitación para siempre. Ay, alma mía, ¿cómo pudiste entristecerlo alguna vez? ¿Cómo pudiste haber resistido al mejor y más tierno de los amigos?

A través de la Biblia en un año: Isaías 33-36

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

martes, 22 de octubre de 2019

Sobreviviendo el desierto - Nancy DeMoss de Wolgemuth



22 de octubre – NOSOTROS ESTUVIMOS ALLÍ

Por eso, de la manera que recibieron a Cristo Jesús como Señor, vivan ahora en él, arraigados y edificados en él, confirmados en la fe como se les enseñó, y llenos de gratitud. Colosenses 2:6-7.

El delito más grande que se ha cometido contra el cielo fue el de asesinar la deidad, cuando los hombres clavaron en la cruz al Hijo de Dios y lo mataron como si fuera un criminal. ¿Dónde están los miserables que cometieron tan horrible hecho? Aquí están, no voy a decir que están delante de nosotros porque cada uno de nosotros lleva uno adentro. ¿Cómo puedo entonces hablarles yo a ustedes? Bueno, quizás es mejor así porque entonces, desde lo más profundo de mi corazón, les puedo rogar que permanezcamos al pie de la cruz y contemos las gotas de sangre y digamos: «Estas gotas han lavado mi pecado, sin embargo, yo ayudé a derramarlas. Esas manos, esos pies, me salvaron, sin embargo, yo los clavé allí. Ese costado abierto es el refugio de mi espíritu culpable, sin embargo, mi pecado provocó ese horrible hueco. Fue mi pecado el que mató a mi Salvador». ¡Oh, pecado, tres veces maldito, fuera de aquí! ¡Fuera de aquí! Vengamos con gozo solemne, con dolor bendito, y sentémonos debajo de la cruz para ver lo que ha hecho el pecado y, sin embargo, notemos también cómo aquel que murió en la cruz del Calvario borró ese mismo pecado.

A través de la Biblia en un año: Isaías 29-32

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

lunes, 21 de octubre de 2019

Demandas en el desierto - Nancy DeMoss de Wolgemuth



21 de octubre – ODIA TU PECADO

Y ahora, queridos hijos, permanezcamos en él para que, cuando se manifieste, podamos presentarnos ante él confiadamente, seguros de no ser avergonzados en su venida. 1 Juan 2:28.

Cuando la ley de Dios nos dice: «No harás», está colocando una señal de peligro que nos advierte acerca de los lugares peligrosos. Y cuando dice: «Esto harás», está señalándonos el camino mejor y más seguro. No hay nada en la ley de Dios que te prive de la felicidad; solo te prohíbe lo que te causará dolor. Sabemos que es así y por eso nos detenemos e inclinamos nuestro rostro y lamentamos haber sido tan tontos como para cometer esa transgresión, tan malvados en nuestra obstinación suicida como para hacer aquello que Dios odia y que tanto nos daña.

Recuerden que les estoy hablando a aquellos de ustedes que son salvos, a aquellos cuyos pecados han sido perdonados. En lo profundo de mi corazón puedo escuchar al resto decir: «¿No nos dejarás unirnos contigo en el arrepentimiento para también ser perdonados?» Bendito seas, sí, sí, Dios te ayudará a unirte a nosotros y si lo haces, también encontrarás el perdón porque ¡el perdón viene por el arrepentimiento!

Amados, mientras más amen a su Señor, más odiarán el pecado. Si con frecuencia te sientas a su mesa y metes tu mano en su plato, si reclinas tu cabeza en su pecho así como Juan, si eres favorecido con la hermandad del Bienamado, sé que a menudo encontrarás lugares de reposo donde podrás derramar tus lágrimas de amargo arrepentimiento por haber pecado contra un Salvador como Jesús.

A través de la Biblia en un año: Isaías 25-28

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.