Versículo para hoy:
martes, 9 de octubre de 2018
OCTUBRE 9
“Y pondrá el sacerdote de la sangre sobre los cuernos del altar del
perfume aromático, que está en el tabernáculo del testimonio, delante de Jehová”.
Levítico 4:7.
El altar del perfume es
el lugar donde los santos ofrecen sus oraciones y alabanzas; y nos agrada
pensar que ha sido rociado con la sangre del gran sacrificio. Esto es lo que
hace aceptable a Jehová todo nuestro culto: Él ve la sangre de su Hijo y por lo
tanto acepta nuestro homenaje.
Es bien que fijemos la
vista sobre la sangre de la única ofrenda por el pecado. El pecado se mezcla
aun con nuestras cosas santas, y nuestro mejor arrepentimiento, fe, oración y
acción de gracias no podrían ser aceptados por Dios si no fuese por el valor
del sacrificio expiatorio. Muchos hablan con desprecio de “la sangre”; pero
para nosotros es el fundamento del consuelo y la esperanza. Lo que está sobre
los cuernos del altar debiera estar delante de nuestros ojos de un modo
pronunciado cuando nos allegamos a Dios. La sangre nos da fuerza para orar y
por eso está sobre los cuernos del altar. Está “delante de Jehová”, y por eso
debe estar delante de nosotros. Está sobre el altar antes que traigamos el
perfume; está allí para santificar nuestras ofrendas y dones.
Venid, oremos con
confianza, ya que la víctima es ofrecida, su mérito ha sido invocado, la sangre
está dentro del velo y las oraciones de los creyentes tienen que ser agradables
al Señor.
lunes, 8 de octubre de 2018
OCTUBRE 8
“Nunca más te llamarán Desamparada”. Isaías 62:4.
Desamparada. Es una palabra
triste. Suena como cuando las campanas tocan a muerto. Es el recuerdo de las
penas más agudas, y la predicción de males espantosos. Un abismo de miseria se
abre en esa palabra “desamparada”. ¡Desamparado por uno que dio su palabra!
¡Desamparado por un amigo a quien hemos probado muchas veces y en quien hemos
confiado! ¡Desamparado por un pariente querido! ¡Desamparado por padre y madre!
¡Desamparado por todos! Esto sí que es pena, y sin embargo puede ser sufrida
con paciencia si el Señor nos recoge.
¿Pero qué debe ser
sentirse desamparado de Dios? Piensa en aquel grito el más amargo de todos: “Dios
mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” ¿Hemos gustado jamás en cualquier
grado el ajenjo y la hiel de ser desamparados en ese sentido? Si así ha sido,
roguemos a nuestro Señor que nos salve de una repetición de tan indecible
dolor. ¡Oh, que tal oscuridad no vuelva jamás! Unos dijeron con malicia a un
santo: “Dios lo ha dejado, perseguid y tomadle”. Pero eso siempre fue mentira.
El amoroso favor del Señor hará que nuestros crueles enemigos se coman sus
palabras, o a lo menos que guarden silencio.
Lo contrario de esto es
la palabra excelente “Hephzibah”, “porque el amor de Jehová será en ti”. Esto
cambia el lloro en danza. Los que soñaban que estaban desamparados oigan al
Señor decir: “No te desampararé, ni te dejaré”.
domingo, 7 de octubre de 2018
OCTUBRE 7
“Él va antes que vosotros a Galilea; allí le veréis, como os dijo”. Marcos
16:7.
Donde Él señaló que iba a
encontrar a sus discípulos allí estaría Él a su tiempo. Jesús acude a su cita.
Si promete encontrarnos ante el trono de la gracia, o en el culto, o en las
ordenanzas, podemos estar seguros de que Él estará allí. Podemos ausentarnos
culpablemente del sitio de reunión señalado, pero Él nunca se ausenta. Él dice:
“Donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy en medio de ellos”;
no dice “allí estaré”, sino “allí estoy”.
Jesús siempre es el
primero para entrar en comunión. “Él va antes que vosotros”. Su corazón está
con su pueblo, Él se goza en ellos, nunca tarda para encontrarse con ellos. En
toda comunión Él va delante de nosotros.
Pero Él se revela a los
que le siguen: “Allí le veréis”. ¡Qué visión más gozosa! No nos importa dejar
de ver a los hombres más ilustres, pero verle a Él es estar lleno de gozo
y paz. Y le veremos, porque Él promete venir a los que creen en Él y
manifestarse a ellos. Podéis estar seguros de que así será, porque Él lo hace todo
según su palabra de promesa: “Como os dijo”. Tomad estas últimas palabras y
estad seguros que hasta el fin Él hará por vosotros “como os dijo”.
sábado, 6 de octubre de 2018
OCTUBRE 6
“Pero cuando viniere aquel Espíritu de verdad, él os guiará a toda
verdad”. Juan 16:13.
La verdad es como una
vasta gruta en la cual deseamos entrar, pero no podemos atravesarla solos. La
entrada es clara y brillante; pero si quisiéramos entrar más allá y explorar el
más recóndito de su interior necesitamos un guía o nos perderemos. El Santo
Espíritu, que conoce toda verdad perfectamente, es el guía designado de todos los
creyentes verdaderos y Él los conduce en la medida en que son capaces de ser
conducidos, de una cámara en otra, para que vean las cosas profundas de Dios y
su secreto les es allanado.
¡Qué promesa es esta para
un entendimiento humilde e investigador! Deseamos conocer la verdad y entrar en
ella. Tenemos conciencia de nuestra propia propensión a errar, y sentimos la
necesidad urgente de un guía. Nos regocijamos en que el Espíritu Santo ha
venido y mora entre nosotros. Él condesciende a servirnos de guía, y nosotros
aceptamos alegremente su dirección. Deseamos saber “toda verdad” para que no
seamos parciales y desequilibrados. No quisiéramos ser voluntariamente
ignorantes de ninguna parte de la revelación, no sea que por tal ignorancia
perdamos una bendición o incurramos en pecado. El Espíritu de Dios ha venido
para guiarnos en toda verdad; escuchemos con corazones obedientes sus palabras
y sigamos su dirección.
viernes, 5 de octubre de 2018
OCTUBRE 5
“Y será el residuo de Jacob en medio de muchos pueblos, como el rocío de
Jehová, como las lluvias sobre la hierba, las cuales no esperan varón, ni
aguardan a hijos de hombres”. Miqueas 5:7.
Si esta es la verdad
acerca del Israel literal, mucho más es la verdad en cuanto al Israel
espiritual, el pueblo creyente de Dios. Cuando los santos son lo que deben ser,
son una bendición incalculable para aquellos entre quienes están esparcidos.
Son como el rocío; porque
de una manera quieta y humilde refrescan a los que están a su alrededor.
Silenciosamente, pero eficazmente, ministran a la vida, al crecimiento y al
gozo de los que viven con ellos. Recién venidos del cielo, reluciendo como los
diamantes al sol, los hombres y mujeres buenos cuidan de los débiles y de los
insignificantes hasta que cada brizna de hierba tiene su propia gota de rocío.
Son pequeñas individualmente, es verdad, pero unidas, son del todo suficientes
para los propósitos de amor que el Señor cumple por medio de ellas. Las gotas
de rocío efectúan el refrigerio de inmensos campos. ¡Señor, haznos como el
rocío!
Las personas piadosas son
como las lluvias, que vienen por mandato de Dios sin permiso ni licencia del
hombre. Trabajan por Dios, deséenlo los hombres o no; no piden permiso humano,
como no lo pide la lluvia. Señor, haznos así intrépidos y libres en tu servicio
en donde quiera que nuestra suerte sea echada.
jueves, 4 de octubre de 2018
OCTUBRE 4
“Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos traeré a mí mismo”. Juan
12:32.
Venid, obreros del Evangelio,
cobrad ánimo. Teméis que no podéis atraer una congregación. Probad la
predicación de un Salvador, crucificado, resucitado y ascendido; porque esta es
la atracción más fuerte que jamás se ha manifestado entre los hombres. ¿Qué os
atrajo a Cristo sino Cristo? ¿Qué os atrae a Él sino su mismo ser bendito? Si
habéis sido atraídos a la religión por cualquiera otra cosa, pronto seréis
distraídos de ella; pero Jesús os ha retenido y os retendrá hasta el fin. ¿Por
qué entonces dudáis de su poder para atraer a otros? Id con el nombre de Jesús
a aquellos que hasta aquí han sido reacios y ved si esto no les atrae.
Ninguna suerte de hombres
está fuera del alcance de este poder atractivo. Viejos y jóvenes, ricos y
pobres, ignorantes y sabios, depravados o amables, todos los hombres sentirán
la fuerza atractiva. Jesús es el único imán. No pensemos en ningún otro. La
música no atraerá los hombres a Jesús, ni la elocuencia, ni la lógica, ni el
ceremonial, ni el ruido. El mismo Jesús tiene que atraer a todos a sí mismo; y
Jesús es enteramente poderoso para la obra en todos los casos. No seáis
tentados por las charlatanerías del día; como obreros en la obra del Señor,
trabajad en su propia manera y atraed con las cuerdas del Señor. Atraed a Cristo, y atraed por Cristo, porque entonces Cristo atraerá
por medio de vosotros.
miércoles, 3 de octubre de 2018
OCTUBRE 3
“Yo en justicia veré tu rostro; seré saciado cuando despertare a tu
semejanza”. Salmo 17:15.
La porción de otros
hombres llena sus cuerpos y enriquece a sus hijos, pero la porción del creyente
es de otra clase. Los hombres del mundo tienen su tesoro en este mundo, pero
los hombres del siglo venidero miran más arriba y más allá.
Nuestra posesión es
doble. Tenemos la presencia de Dios aquí, y su semejanza después. Aquí
vemos el rostro del Señor en justicia, porque somos justificados en Cristo
Jesús. ¡Oh, qué gozo el de ver el rostro de un Dios reconciliado! La gloria de
Dios en la faz de Jesucristo nos da el cielo aquí abajo y será para nosotros el
cielo de los cielos arriba.
Pero ver no es todo;
seremos cambiados en aquello que contemplamos. Dormiremos por un poco de
tiempo, y después despertaremos para encontrarnos como espejos que reflejan las
glorias de nuestro Señor. La fe ve a Dios con una mirada que transforma al que
la dirige. El corazón recibe la imagen de Jesús en sus propias profundidades,
hasta que el carácter de Jesús queda impreso sobre el alma. Esta es verdadera
satisfacción. Ver a Dios y ser semejantes a Él, ¿qué más puedo desear? La
confianza cierta de David se tornó aquí, por el Espíritu Santo, en una promesa
del Señor. La creo. La espero, Señor, concédemela. Amén.
martes, 2 de octubre de 2018
OCTUBRE 2
“Y José dijo a sus hermanos: Yo me muero; mas Dios ciertamente os visitará
y os hará subir de aquesta tierra a la tierra que juró a Abraham, a Isaac y a
Jacob”. Génesis 50:24.
José había sido la
providencia personificada para sus hermanos. Todos nuestros Josés mueren, y mil
consolaciones mueren con ellos. Egipto nunca fue lo mismo para Israel después
de la muerte de José, ni puede el mundo ser para algunos de nosotros lo que era
cuando nuestros seres queridos vivían.
¡Pero mirad cómo la
triste pena de aquella muerte fue aliviada! Tuvieron una promesa de que el Dios
vivo los visitaría. ¡Una visita de Jehová! ¡Qué favor! ¡Qué consolación! ¡Qué
cielo en la tierra! Oh, Señor, visítanos en este día aunque en verdad no somos
dignos de que entres debajo de nuestro techo.
Pero más les fue
prometido: el Señor los haría subir de la tierra. Encontrarían en Egipto una
acogida fría cuando José fue muerto; más aún, vendría a ser para ellos una casa
de siervos. Pero no iba a ser así para siempre; subirían de allí por una
liberación divina y marcharían a la tierra de promisión. No lloraremos aquí
para siempre. Seremos llamados al hogar en la gloria a juntarnos con nuestros
seres queridos. Por lo tanto, “consolaos los unos a los otros en estas
palabras”.
lunes, 1 de octubre de 2018
OCTUBRE 1
“Dio mantenimiento a los que le temen; para siempre se acordará de su
pacto”. Salmo 111:5.
Los que temen a Dios no
necesitan temer la pobreza. Durante todos estos años largos, el Señor siempre
ha hallado mantenimiento para sus propios hijos, si han estado en el desierto,
o al lado del arroyo de Querit, o en la cautividad, o en medio del hambre.
Hasta aquí el Señor nos ha dado nuestro pan cotidiano día tras día, y no
dudamos que seguirá alimentándonos hasta que no necesitemos más.
En cuanto a las bendiciones
más altas y mayores del pacto de gracia, Él nunca cesará de suplirlas como
nuestro caso requiere. Él se acuerda de que hizo el pacto, y nunca obra como si
se arrepintiera de haberlo hecho. Se acuerda de él cuando le provocamos a
destruirnos. Se acuerda de amarnos, de guardarnos y de consolarnos, así como se
ha comprometido a hacerlo. Se acuerda de cada jota y tilde de sus compromisos,
no dejando nunca caer en tierra ninguna de sus palabras.
Nosotros nos olvidamos
por desgracia de nuestro Dios, pero Él bondadosamente se acuerda de nosotros.
No puede olvidarse de su Hijo, que es el Fiador del Pacto, ni de su Espíritu
Santo, que eficazmente realiza el pacto, ni de su propia honra, que está
envuelta en el pacto. Así el fundamento de Dios está firme, y ningún creyente
perderá su herencia divina, que es suya por un pacto de sal.
SEPTIEMBRE 30
“Ensancha tu boca, y henchirla he”. Salmo 81:10.
¡Qué estímulo para orar!
Nuestras ideas humanas nos inducirían a pedir cosas pequeñas por ser tan poco
lo que merecemos; pero el Señor quiere que pidamos bendiciones grandes. La
oración debiera ser una cosa tan sencilla como abrir la boca; debiera ser una
expresión natural y espontánea. Cuando un hombre es fervoroso ensancha su boca,
y nuestro versículo nos invita a ser fervientes en nuestras suplicaciones.
Pero también significa
que podemos tener confianza con Dios y pedir muchas y grandes bendiciones de
sus manos. Lee todo el versículo, y observa el argumento: “Yo soy Jehová tu
Dios, que te hice subir de la tierra de Egipto; ensancha tu boca, y henchirla
he”. Puesto que el Señor nos ha dado tanto, nos invita a pedir más, sí, y a
esperar más.
Mira cómo los pajarillos
en sus nidos parecen ser toda boca cuando la madre viene a alimentarles. Que
suceda lo mismo con nosotros. Que recibamos la gracia por todas las puertas.
Que la embebamos como una esponja embebe el agua en que está. Dios está pronto
para henchirnos con sólo que estemos prontos para ser henchidos. Que nuestras
necesidades nos hagan abrir nuestras bocas; que nuestra flaqueza nos haga abrir
nuestras bocas y desear con ansia; que nuestra alarma nos haga abrir nuestras
bocas con el grito de un niño. La boca abierta será henchida por el mismo
Señor. Que así sea con nosotros, ¡oh, Señor!, en este día.
sábado, 29 de septiembre de 2018
SEPTIEMBRE 29
“Él me glorificará; porque tomará de lo mío y os lo hará saber”. Juan
16:14.
El Espíritu Santo no
puede glorificar al Señor Jesús mejor que mostrándonos las cosas de Cristo.
Jesús es su propia y mejor recomendación. No se le puede adornar sino con su
propio oro.
El Consolador nos muestra
lo que Él ha recibido de nuestro Señor Jesús. Nunca vemos nada acertadamente
hasta que Él lo revela. Él tiene una manera especial de abrir los
entendimientos y de abrir las Escrituras, y por estos dos procesos presenta a
nuestro Señor a nuestra vista. Hay mucho arte en la manera de presentar un
asunto, y ese arte pertenece en el más alto grado al Espíritu de Verdad. Él nos
presenta las cosas como son. Este es un privilegio grande, como lo saben los
que han gozado de esta misión santificada.
Busquemos la iluminación
del Espíritu; no tanto para satisfacer nuestra curiosidad, o para traernos
consuelo personal, sino más bien para glorificar al Señor Jesús. ¡Oh, si
tuviésemos ideas dignas de Él! Conceptos bajos deshonran a nuestro precioso
Señor. ¡Oh, si tuviésemos impresiones tan vívidas de su persona, obra y gloria
que clamásemos en su alabanza, con el corazón y el alma! Donde hay un corazón
enriquecido por la enseñanza del Espíritu Santo, allí será glorificado el
Salvador indeciblemente. Ven, Espíritu Santo, luz divina, y muéstranos a Jesús
nuestro Señor.
viernes, 28 de septiembre de 2018
SEPTIEMBRE 28
“Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios”. Hebreos 4:9.
Dios ha provisto un
reposo, y algunos tienen que entrar en él. Aquellos a quienes primero fue
anunciado no entraron por causa de incredulidad; por tanto, ese Sábado queda
para el pueblo de Dios. De esto cantó David; pero tuvo que tocar en tono menor,
porque Israel rehusó el reposo de Dios. Josué no lo pudo dar, ni lo dio Canaán;
queda para los creyentes.
Vengamos, pues, y
procuremos entrar en este reposo. Dejemos el trabajo cansado del pecado y del egoísmo.
Dejemos toda confianza aún en esas obras de las cuales se podrían decir “son
buenas en gran manera”. ¿Tenemos tales obras? Aunque así sea, reposemos de
nuestras propias obras, como lo hizo Dios de las suyas. Hallemos ahora solaz en
la obra consumada por nuestro Señor Jesús. Todo está completamente hecho; la
justicia no demanda más. Una paz grande es nuestra porción en Cristo Jesús.
En cuanto a asuntos de la
providencia, la obra de gracia en el alma y la obra del Señor en las almas de
otros, echemos estas cargas sobre el Señor y descansemos en Él. Cuando el Señor
nos da un yugo que llevar, lo hace de modo que llevándolo hallemos reposo. Por
fe procuramos entrar en el reposo de Dios y renunciamos a todo reposo en la
satisfacción egoísta, o en la indolencia. El mismo Jesús es el perfecto reposo,
y en Él estamos llenos de reposo hasta los bordes.
jueves, 27 de septiembre de 2018
SEPTIEMBRE 27
“Tú, pues, alumbrarás mi lámpara”. Salmo 18:28.
Tal vez mi alma está
sentada en tinieblas; y si estas son tinieblas espirituales, ningún poder
humano me puede dar luz. ¡Bendito sea Dios! Él puede alumbrar mis tinieblas, y
en un momento encender mi lámpara. Aunque esté rodeado de tinieblas “tales que
puedan palparse”, sin embargo Él puede disipar la oscuridad y en seguida
esparcir luz alrededor de mí.
La misericordia es que si
Él alumbra la lámpara nadie la podrá apagar, ni se apagará por falta de aceite,
ni se consumirá con el transcurso del tiempo. Las luces que el Señor encendió
en el principio brillan todavía. Las lámparas del Señor tal vez necesiten ser
arregladas, pero Él no las apaga.
Entonces cante yo en la
oscuridad como el ruiseñor. La expectación me proveerá de música y la esperanza
elevará el cántico. Pronto me regocijaré en la lámpara alumbrada por Dios.
Ahora me siento pesado y triste. Tal vez es el tiempo, o debilidad corporal, o
la tribulación de una prueba repentina; pero cualquiera que sea la causa de la
oscuridad, es solamente Dios quien puede dar luz. Mis ojos solamente miran a
Él. Pronto tendré la lámpara del Señor arrojando su luz alrededor de mí; y más
allá en su tiempo propio y bueno, estaré donde no tienen necesidad de lámpara,
ni de la luz del sol. ¡Aleluya!
miércoles, 26 de septiembre de 2018
SEPTIEMBRE 26
“He aquí un pueblo que habitará confiado, y no será contado entre las
gentes”. Números 23:9.
¿Quién desearía habitar
entre las naciones, y ser contado entre ellas? Aun la iglesia que profesa ser
cristiana, es tal, que es muy difícil seguir al Señor enteramente dentro de sus
límites. Hay tal mezcla y confusión en ella, que muchas veces uno suspira por
una cabaña en algún vasto desierto.
Cierto es que el Señor
desea que su pueblo siga un camino separado en cuanto al mundo, y salir de en
medio de él determinada y distintamente. Somos separados por el decreto, la
redención y la vocación divina, y nuestra experiencia íntima nos ha hecho muy
diferentes de los hombres del mundo; y por lo tanto, nuestro lugar no es en su
Feria de Vanidad, ni en su Ciudad de Destrucción, sino en el camino angosto
donde todos los peregrinos verdaderos siguen a su Señor.
Esto debe hacer que no
sólo nos resignemos a la indiferencia y a los desprecios de los hombres, sino
que los aceptemos con gusto como parte de nuestra porción en el pacto. Nuestros
nombres no están en el mismo libro, no somos de la misma simiente, no vamos al
mismo sitio, ni estamos confiando en el mismo guía, por lo tanto está bien que
no seamos de su número. Solamente que seamos hallados entre el número de los
redimidos, y estamos contentos de ser extraños y solitarios hasta el fin.
martes, 25 de septiembre de 2018
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