Versículo para hoy:

lunes, 1 de enero de 2024

¿Qué es Discipular?: La Inevitabilidad de la Influencia - Mark Dever


Nuevas Misericordias Cada Mañana - Enero 01


DICIEMBRE 31 – LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“En el postrer día grande de la fiesta, Jesús se ponía en pie y clamaba, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba”. Juan 7:37.

LA paciencia tuvo en el Señor su obra perfecta, y hasta el último día de la fiesta alegó con los judíos, así como en este último día del año alega con nosotros y espera mostrarnos su misericordia. Admirable, en verdad, es la paciencia del Salvador, pues año tras año se muestra indulgente con algunos de nosotros, a pesar de nuestras provocaciones, de nuestras rebeliones y de nuestra resistencia contra el Espíritu Santo. ¡Es una verdadera maravilla que todavía estemos en la tierra donde se nos ofrece misericordia! La piedad se manifestó muy claramente, pues Jesús clamó, lo que no sólo implica el tono elevado de la voz, sino la ternura de su acento. El nos suplica que seamos reconciliados. “Os rogamos, dice el apóstol, como si Dios rogase por medio nuestro”. ¡Cuán ardientes y patéticas son estas palabras! ¡Cuán profundo debe ser el amor que hace que Jesús llore por los pecadores y que, como una madre, invite a sus hijos a ir a su seno! Ante el llamamiento de tal clamor, nuestros corazones acudirán gustosos.
Se hizo una muy abundante provisión. Todo lo que el hombre necesita para apagar la sed de su alma, le ha sido dado. La expiación lleva paz a su conciencia; el Evangelio lleva a su entendimiento la más valiosa instrucción; la persona de Jesús es para su corazón el objeto más noble de su amor; la verdad “como es en Jesús” da a todo su ser el alimento más puro. La sed es terrible, pero Jesús la apaga. Aunque el alma esté pasada de debilidad, Jesús la puede restablecer.
La proclamación se hizo para todos indistintamente. Todo el que tiene sed es bienvenido. No se hace ninguna distinción. Lo único que se requiere es tener sed. Todo el que sufra de la sed de avaricia, de ambición, de placer, de conocimiento o de descanso, es invitado. Quizás la sed sea mala en sí misma, y no tenga ningún indicio de gracia, sino más bien de excesivo pecado que ansía hallar satisfacción. Sin embargo, tenemos que tener en cuenta que el Señor Jesús no extiende la invitación porque haya algo bueno en la criatura, sino lo hace espontáneamente y sin acepción de personas.
Se proclamó muy ampliamente la personalidad de Jesús. El pecador tiene que ir a Jesús, y no a las obras, a los ritos o a las doctrinas. Tiene que ir a un Redentor personal, “el cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero”. La única estrella de esperanza para el pecador es el Salvador que sangra, que muere y que resucita. ¡Que Dios nos dé gracia para venir ahora y beber, antes que se ponga el sol de este último día del año!
Aquí no se sugiere ninguna espera ni ninguna preparación. Para beber no se requiere ninguna aptitud. El necio, el ladrón, la ramera, pueden beber; y, por lo tanto, la perversidad de carácter no constituye un obstáculo para que se invite a la gente a creer en Jesús. Para llevar agua al sediento no necesitamos ni copa de oro ni cáliz adornado con piedras preciosas. La boca de la pobreza está invitada a inclinarse y a beber abundantemente de este manantial. Los labios leprosos e inmundos pueden tocar la fuente del amor divino; al hacerlo así, no sólo no la contaminarán, sino que saldrán de ella purificados. Jesús es la fuente de la esperanza. Querido lector, oye la cariñosa voz del querido Redentor, mientras clama a cada uno de nosotros:
Si alguno tiene sed,
Venga a mí y beba.

sábado, 30 de diciembre de 2023

DICIEMBRE 30 – LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“Mejor es el fin de una cosa que su principio”. Eclesiastés 7:8.

MIRA al Señor y Maestro de David. Observa su principio. “Despreciado y desechado entre los hombres; varón de dolores, experimentado en quebranto”. ¿Quieres ver el fin? Está sentado a la diestra del Padre, esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies. “Como él es, así también somos nosotros en este mundo”. Tú debes llevar la cruz, de lo contrario nunca te ceñirás la corona; tienes que pasar a través del lodo, de lo contrario nunca andarás por las calles de oro. ¡Toma ánimo, pues, abatido cristiano! “Mejor es el fin de una cosa que su principio”. ¡Mira cuán despreciable es la apariencia de aquella oruga que se arrastra! Ese es el principio de la cosa ¡Mira aquel insecto con vistosas alas que juguetea a los rayos del sol y liba en las flores, lleno de vida y de felicidad. Ese es el fin de la cosa. Esa oruga eres tú, mientras estés en la crisálida de la muerte, pero cuando Cristo aparezca serás como él, pues lo verás como él es. Alégrate por ser igual a él, “gusano y no hombre”, para que, como él, te sacies cuando despertares a su semejanza. El diamante en bruto se pone en el torno del lapidario. El lo corta en todos los lados. El diamante pierde mucho, mucho que parece precioso. El rey es coronado; se coloca la diadema en la cabeza del monarca, con alegres toques de corneta. En esa corona centellea un brillante rayo que procede precisamente de aquel diamante que, hace un rato, el lapidario trató tan despiadadamente. Puedes compararte no más a ese diamante, pues tú eres un componente del pueblo de Dios, y este es el tiempo cuando tienes que ser tallado. Que la fe tenga su obra perfecta, pues el día cuando la corona sea puesta en la cabeza del Rey eterno, inmortal, invisible, un rayo de gloria saldrá de ti. “Ellos me serán un tesoro especial, dice Jehová, en aquel día”. “Mejor es el fin de una cosa que su principio”.

viernes, 29 de diciembre de 2023

DICIEMBRE 29 – LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“Hasta aquí nos ayudó Jehová”. 1 Samuel 7:12.

LA expresión “hasta aquí” se asemeja a una mano que señala el pasado. Transcurrieron veinte o setenta años, y sin embargo, “hasta aquí nos ayudó Jehová”. A través de la pobreza, a través de la riqueza, a través de la enfermedad, a través de la salud; en la patria, en el extranjero; en la tierra, en el mar; en honra y en deshonra; en perplejidad, en gozo, en aflicción, en triunfo, en oración y en tentación, “hasta aquí nos ayudó Jehová”. Nos causa placer mirar una extensa avenida de árboles. Es agradable contemplar de un extremo a otro la extensa perspectiva, parecida a un templo verde con sus pilares de ramas y sus arcos de hojas. Es igualmente agradable contemplar la larga avenida de tus años junto a las verdes ramas de misericordia que están arriba, y mirar los sólidos pilares de bondad y fidelidad que sostienen tus alegrías. ¿No hay en las lejanas ramas ningún pájaro que cante?
Pero esta expresión apunta también hacia delante. Cuando un hombre levanta cierta señal y escribe en ella “hasta aquí”, indica que aun no llegó al fin y que, por lo tanto, tiene todavía que recorrer cierta distancia. Más pruebas, más alegrías; más tentaciones, más triunfos; más oraciones, más respuestas; más fatigas, más fuerzas; más luchas, más victorias. Después vienen las enfermedades, los achaques y la muerte. ¿Y con esto se termina todo? ¡No! Hay más todavía: el despertar a la semejanza de Jesús, los tronos, las arpas, los cantos, los salmos, los vestidos blancos, el rostro de Jesús, la compañía de los santos, la gloria de Dios, la plenitud de la eternidad y la inmensidad de la gloria. Anímate, creyente, y con agradecida confianza levanta tu “Ebenezer”, pues el que te ayudó hasta aquí, te ayudará hasta el fin de la jornada. ¡Cuán maravilloso es el panorama que la expresión “hasta aquí” presenta a nuestros ojos, cuando la consideramos a la luz del cielo!

jueves, 28 de diciembre de 2023

Adquiriendo la verdadera seguridad de salvación: Renovando Tu Mente con...


La falsa seguridad de salvación: Renovando Tu Mente con R.C. Sproul


Cuatro tipos de personas: Renovando Tu Mente con R.C. Sproul


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El deber de buscar la seguridad de salvación: Renovando Tu Mente con R.C. Sproul


DICIEMBRE 28 – LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“Lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios”. Gálatas 2:20.

CUANDO el Señor en su misericordia pasó cerca de nosotros y nos vio en nuestros pecados, lo primero que dijo fue: “Vive”; dijo esto primero porque su vida es una de las cosas absolutamente esenciales en los asuntos espirituales, y hasta que ella no nos sea concedida, somos incapaces de participar de las cosas del reino. Ahora bien; la vida que la gracia confiere a los santos en el instante de su despertamiento espiritual, no es otra cosa que la vida de Cristo, que, a semejanza de la savia, corre del tronco a las ramas, que en este caso somos nosotros, y establece una viva conexión entre nuestras almas y Jesús. La fe es la gracia que conoce esta unión, pues ha procedido de ella como su primer fruto. La fe es el cuello que une el cuerpo de la Iglesia con su gloriosa Cabeza. La fe se prende del Señor Jesús con firmeza y determinación. Ella conoce su excelencia y su valor, y ninguna tentación podrá inducirla a poner su confianza en otro lugar. Jesucristo se complace tanto en esta gracia celestial, que nunca deja de fortalecerla y sustentarla con el abrazo de amor y con el poderoso apoyo de sus eternos brazos. Aquí se establece luego una viva, sensible y agradable unión que deja correr ríos de amor, de confianza, de simpatía, de complacencia y de gozo, de los cuales tanto la esposa como el esposo les gusta beber. Cuando el alma puede comprender claramente esta unidad entre Cristo y ella, puede sentir como si un solo pulso latiera para ambos y una sola sangre corriera por las venas de los dos. Entonces el corazón está tan cerca del cielo, como este puede estarlo de la tierra, y se prepara para gozar de la comunión más sublime y espiritual.

miércoles, 27 de diciembre de 2023

¡Mujer Verdadera 365 Cronológico!

INVITACIÓN DEL MINISTERIO AVIVA NUESTROS CORAZONES

El propósito de este plan de lectura es que puedas leer toda la Biblia en un año de manera cronológica. Cada día de lectura estará acompañado de un pequeño devocional que te ayudará a profundizar y meditar en los pasajes asignados para cada día. ¡Lee la Biblia con nosotras en un año con el reto «Mujer Verdadera 365 Cronológico»!


DICIEMBRE 27 – LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“¿Crece el junco sin lodo?” Job 8:11.

EL junco es esponjoso y hueco, y lo mismo es el hipócrita: no hay en él ni substancia ni consistencia. El junco es sacudido de un lado a otro por el viento, y el formalista se rinde a toda influencia. Por esta razón el junco no se rompe con la tempestad, ni los hipócritas se turban con la persecución. Yo no quisiera ser ni engañador ni engañado. Quizás el texto de esta mañana me ayude a examinarme a mí mismo para ver si soy o no un hipócrita. El junco, por naturaleza, vive en el agua, y debe su existencia al lodo y a la humedad. En cuanto el lodo se seca, inmediatamente se seca también el junco. Su verdor depende enteramente de las circunstancias; si hay mucha agua florece, y si no la hay se seca. ¿Es este mi caso? ¿Sirvo a Dios sólo cuando me hallo entre buena compañía o cuando la religión resulta productiva y respetable? ¿Amo a Dios sólo cuando recibo de sus manos comodidades temporales? Si es así, soy un vil hipócrita, y, a semejanza del junco, pereceré cuando la muerte me prive de los goces exteriores. ¿Puedo yo afirmar honestamente que cuando las comodidades corporales han sido escasas y cuando las circunstancias han sido, para la gracia, más bien adversas que propicias, he mantenido firme mi integridad? Entonces tengo esperanza de que haya en mí una piedad genuina y vital. El junco no puede crecer sin lodo, pero los árboles plantados por la diestra de Jehová florecen aun en los años de sequía. El hombre piadoso crece mejor cuando sus recursos terrenales decaen. El que sigue a Cristo por la bolsa es un Judas; los que le siguen por los panes y los peces son hijos del diablo; pero los que lo siguen por amor son sus amados. Señor, haz que mi vida se halle en ti y no en el lodo del favor y de la ganancia de este mundo.

martes, 26 de diciembre de 2023

DICIEMBRE 26 – LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“El postrer Adán”. 1 Corintios 15:45.

JESÚS es la cabeza representativa de sus elegidos. Como todo heredero de carne y de sangre tiene en Adán un interés personal, Por ser él la cabeza representativa del linaje humano desde el punto de vista de la ley de las obras, así también bajo la ley de la gracia toda alma redimida es una con el Señor del cielo, puesto que él es el Segundo Adán, el Fiador y Substituto de los elegidos en el nuevo pacto de amor. El apóstol Pablo declara que Leví estaba en los lomos de Abraham cuando Melquisedec le salió al encuentro. Es también verdad que el creyente estaba en los lomos de Jesucristo, el Mediador, cuando en la remota eternidad los convenios del pacto de gracia fueron decretados, ratificados y asegurados para siempre. Así, todo lo que Cristo ha hecho, lo ha hecho a favor de toda su Iglesia. Somos crucificados con él y sepultados con él (Col. 2:10-13), y para hacer esto aun más admirable, resucitamos con él y ascendemos con él a las alturas (Ef. 2:6). Es así como la Iglesia ha cumplido la ley y es “acepta en el Amado”. Es así como es mirada con complacencia por el justo Jehová, pues él la mira en Jesús y no como separada de su cabeza representativa. Como el Ungido Redentor de Israel, Jesucristo no tiene nada que sea distinto de su Iglesia. Todo lo que él tiene, lo tiene para ella. La justicia de Adán fue nuestra mientras él la mantuvo, y, cuando pecó, su pecado fue también nuestro. De la misma manera, y por el hecho de ser nuestro representante, todo lo que el Segundo Adán es o hace, pertenece tanto a él como a nosotros. Aquí está el fundamento del pacto de gracia. Este bondadoso sistema de representación y de sustitución que movió a exclamar a Justino mártir: “¡Oh bendito cambio, oh dulce permuta!”, es la base misma del Evangelio de nuestra salvación y tiene que ser recibido con fe inquebrantable y con extático gozo.

lunes, 25 de diciembre de 2023

DICIEMBRE 25 – LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emmanuel”. Isaías 7:14.

VAYAMOS hoy a Bethlehem, y en compañía de los pastores y de los magos veamos al que ha nacido Rey de los Judíos, pues nosotros, por la fe, podemos afirmar que tenemos interés en él y que podemos cantar: “Un niño nos ha nacido, hijo nos es dado”. Jesús es Jehová encarnado, es nuestro Señor y nuestro Dios; y al mismo tiempo nuestro hermano y nuestro amigo. Adorémoslo y admirémoslo. Notemos, en primer lugar, su milagrosa concepción. Nunca antes se había oído que una virgen concibiera y diera a luz un hijo. “Jehová ha creado una cosa nueva sobre la tierra; una mujer obtendrá un varón”. La primera promesa dice así: “La simiente de la mujer”; no dice: “el vástago del hombre”. Ya que la osada mujer introdujo el pecado que nos trajo como consecuencia el Paraíso perdido, ella misma es la que por su Hijo nos introduce al Paraíso recuperado. Nuestro Salvador, aunque era verdadero hombre, era, en cuanto a su naturaleza humana, el Santo de Dios. Por el poder del Espíritu Santo, nació de la virgen sin la mancha del pecado original que pertenece a todos los que son nacidos de la carne. Inclinémonos reverentemente ante el Santo Niño, cuya inocencia devuelve a la naturaleza humana su antigua gloria. Oremos para que él, que es la esperanza de gloria, pueda ser formado en nosotros. No dejes de notar su humilde parentela. El pasaje de esta mañana describe a su madre como una simple “virgen”; no como una princesa, o como una profetisa, o como una matrona de cuantiosa fortuna. Es cierto que su linaje no era despreciable, pues sangre de reyes corría por sus venas; y que su mente no era frágil ni ignorante, pues pudo cantar muy dulcemente un cántico de alabanza, pero, a pesar de esto, ¡cuán humilde era su posición, cuán pobre el hombre de quien era prometida y cuán miserables las comodidades ofrecidas al Rey recién nacido! Así la pobreza quedó consagrada y los hombres de condición humilde son elevados a una posición de honor. Todo creyente es un retrato de Cristo, pero un creyente pobre es el retrato mismo, puesto en el mismo marco de pobreza que rodea la imagen del Maestro. Nosotros juzgamos iguales todos los días, sin embargo, ya que el tiempo y la costumbre general traen hoy a nuestras mentes pensamientos relacionados con Jesús, recordemos con gozo el glorioso nacimiento de nuestro querido Redentor. Para el alma renovada cada día debiera ser el cumpleaños del Salvador. En medio de todo lo que en las circunstancias del nacimiento de Emmanuel es humillante, hay mucho que es honorable. ¿El nacimiento de quién fue alguna vez anunciado por una larga serie de profecías o ansiado por tantos corazones? ¿Quién sino Ël puede gloriarse de tener un precursor que lo señale como el Hombre que había de venir? ¿Cuándo los ángeles cantaron a medianoche, o cuándo Dios puso en el cielo una nueva estrella? ¿A la cuna de quién acudieron espontáneamente los ricos y los pobres, para llevar ofrendas sinceras y voluntarias? ¡Bien puede regocijarse la tierra, bien pueden los hombres dejar sus trabajos para celebrar el gran cumpleaños de Jesús! ¡Oh Bethlehem, casa de pan, nosotros vemos en ti, satisfechas para siempre, nuestras esperanzas! El, el Salvador prometido tiempo ha, nos introduce en la edad de oro. Que la alegría reine en este momento; que los cánticos sagrados y la dulce música del corazón acompañen a nuestras almas en sus éxtasis de gozo. El precioso nombre “Emmanuel” es indeciblemente encantador. Es este un nombre apropiado para labios de querubines, pero, por la maravillosa condescendencia de Dios, sólo los hombres lo pueden pronunciar. El no está tanto con los serafines como está con nosotros. Dios está con nosotros, en nuestra naturaleza, en nuestra aflicción, en la obra de nuestra vida, en nuestra pena, en nuestro sepulcro y ahora, o más bien, nosotros estamos con él en la resurrección, en la ascensión, en el triunfo y en la segunda gloriosa venida. Que tengamos todo este día comunión espiritual con Emmanuel.

domingo, 24 de diciembre de 2023

DICIEMBRE 24 – LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“Por amor de vosotros se hizo pobre”. 2 Corintios 8:9.

EL Señor Jesucristo fue eternamente rico, glorioso y exaltado, pero “por amor de vosotros se hizo pobre, siendo rico”. Como el creyente rico no puede ser sincero en su comunión con sus hermanos pobres, a no ser que con sus bienes ministre a las necesidades de esos hermanos pobres, así también (ya que rige una misma ley tanto para la cabeza como para los miembros) es imposible que nuestro Señor Jesucristo pueda haber tenido comunión con nosotros, a no ser que nos haya hecho partícipes de sus abundantes riquezas y se haya hecho pobre para hacernos ricos. Si él hubiese permanecido en su trono de gloria y nosotros hubiésemos continuado en las ruinas de la caída, sin salvación, la comunión habría sido imposible por ambas partes. Nuestra posición de hombres caídos hace tan imposible que (fuera del pacto de gracia) haya comunión entre nosotros y Dios, como que la haya entre Cristo y Belial. Para que esa comunión pueda ser lograda, es necesario que el pariente rico otorgue sus bienes a sus parientes pobres, que el justo Salvador dé su perfección a sus hermanos pecadores y que nosotros, pobres y culpables criaturas, podamos tomar en su plenitud, gracia por gracia. Y así, dando y recibiendo, el uno desciende de las alturas y el otro asciende de las profundidades y pueden así abrazarse recíprocamente en sincera y cordial comunión. La pobreza, antes de aventurarse a tener comunión, tiene que ser enriquecida por aquel en quien están los tesoros infinitos; y la culpa, antes de que el alma pueda andar en comunión con la pureza, tiene que desaparecer en la justicia impartida. Jesús tiene que vestir a su pueblo con sus propios vestidos, de lo contrario no lo puede admitir en su palacio de gloria; Jesús debe lavar a los suyos en su propia sangre, de lo contrario no estarán en condiciones de recibir su abrazo de comunión. ¡Oh creyente!, aquí hay amor. Por amor de ti Jesús se hizo pobre para elevarte a la comunión con él.

sábado, 23 de diciembre de 2023

DICIEMBRE 23 – LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“Amigo, sube arriba”. Lucas 14:10.

ES cierto que cuando empieza en el alma la vida de gracia, nos acercamos a nuestro Dios, pero lo hacemos con gran temor y temblor. El alma, consciente de su culpa y humillada por ella, se siente intimidada ante lo solemne de su posición; y consciente también de la magnificencia de Jehová, ante cuya presencia se halla, cae a tierra en profunda humildad. Ocupa así con sincera modestia el lugar más humilde. Pero en la vida subsiguiente, a medida que el cristiano crezca en la gracia, el temor perderá su terror y se transformará en santa reverencia; y esto se realizará sin que el cristiano olvide lo solemne de su posición ni pierda aquel santo temor que debe acompañar al creyente cuando esté en la presencia de Dios. El cristiano es invitado a subir, a tener más amplio acceso a Dios por Cristo Jesús. Entonces el hombre de Dios, andando en medio de los esplendores de la Deidad, y cubriendo su rostro como los gloriosos querubines con aquellas dos alas, que son la sangre y la justicia de Jesús, se acercará reverente e inclinado en espíritu al trono de la gracia, y viendo allí a un Dios de amor, de bondad y de misericordia, percibirá más bien el pacto de Dios que su absoluta Deidad. Verá en Dios su bondad más bien que su grandeza; su amor más bien que su majestad. Entonces el alma, inclinándose aun, tan humildemente como antes, gozará de una más sagrada libertad de intercesión, pues mientras se postra delante de la gloria del Dios Infinito será confortada sabiendo que está en la presencia de la ilimitada misericordia y del infinito amor, y que es acepta en el Amado. Así, pues, al creyente se le invita a subir y se le capacita para ejercer el privilegio de regocijarse en Dios, y de acercarse a él con santa confianza, diciéndole: “Abba, Padre”.

viernes, 22 de diciembre de 2023

DICIEMBRE 22 – LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“Yo soy tu Dios que te esfuerzo”. Isaías 41:10.

DIOS cuenta con una importante reserva de fuerzas para cumplir con sus compromisos, pues él puede hacer todas las cosas. Creyente, hasta que no agotes el océano de la omnipotencia, hasta que no rompas en pedazos las elevadas montañas de su fuerza todopoderosa, no tienes necesidad de temer. Ni pienses que la fuerza del hombre podrá alguna vez vencer al poder de Dios. Mientras permanezca la tierra, tienes suficiente motivo para estar firme en la fe. El mismo Dios que hace andar la tierra en su órbita, que mantiene encendido el fuego del sol y que adereza las lámparas del cielo, ha prometido darte diariamente las fuerzas que necesitas. Mientras él sea capaz de sostener el universo, no temas que resulte incapaz de cumplir con sus promesas. Recuerda lo que hizo en los días de la antigüedad, en las generaciones pasadas. Recuerda cómo él habló y fue hecho, mandó y quedó firme. El que creó el mundo, ¿se fatigará? El cuelga el globo sobre la nada. El que hizo esto, ¿será incapaz de sostener a sus hijos? ¿Dejará de cumplir su palabra por falta de poder? ¿Quién es el que detiene la tempestad? ¿No es él el que cabalga sobre las alas del viento, el que hace de las nubes su carroza y tiene el océano en la palma de su mano? ¿Cómo, pues, te puede faltar? Ya que él ha puesto en su Palabra una promesa tan fiel como esta, ¿por qué deseas dar cabida en tu mente al equivocado pensamiento de que él ha prometido más de lo que podía, y que en sus promesas ha ido más allá de lo que puede cumplir? ¡Oh!, no, tú no puedes dudar más. ¡Oh tú, que eres mi Dios y mi fortaleza, yo creo que esta promesa se cumplirá, pues los ilimitados alfolíes de tu gracia nunca quedarán exhaustos, y los rebosantes depósitos de tu poder nunca podrán ser vaciados por tus amigos ni robados por tus enemigos!

jueves, 21 de diciembre de 2023

DICIEMBRE 21 – LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“Sin embargo, él ha hecho conmigo pacto perpetuo”. 2 Samuel 23:5.

ESTE pacto es de origen divino. “Él ha hecho conmigo pacto perpetuo”. ¡Cuán grande es la palabra ÉL! ¡Detente, alma mía! Dios, el eterno Padre, ha hecho, sin duda, un pacto contigo. Sí, aquel Dios que creó el mundo con una palabra, se inclinó desde su majestad, tomó fuertemente tu mano e hizo contigo un pacto. ¿No es este un hecho cuya estupenda afabilidad puede (si realmente lo entendemos) encantar para siempre nuestros corazones? “Él ha hecho conmigo un pacto”. Aunque eso sería algo, no ha sido un rey el que ha hecho un pacto conmigo, sino el Príncipe de los reyes de la tierra, Shaddai, el Señor Omnipotente, Jehová de los siglos, el eterno Elohim. “Él ha hecho conmigo pacto perpetuo”. Pero mira que este pacto es particular en su aplicación. “Sin embargo, él ha hecho conmigo pacto perpetuo”. En esto precisamente consiste la bondad de este pacto para cada creyente. A mí no me aprovecha nada que él haya hecho la paz con el mundo; lo que necesito saber es si él ha hecho la paz conmigo. A mí me vale poco que haya hecho un pacto; lo que yo necesito saber es si él ha hecho un pacto conmigo. ¡Bendita es la seguridad de que él ha hecho un pacto conmigo! Si el Espíritu Santo me da esta seguridad, entonces su salvación es mía, su corazón es mío, él mismo es mío: Él es mi Dios. Este pacto es eterno en su duración. Un pacto eterno significa un pacto que no tiene principio y que no tendrá fin jamás. ¡Cuán agradable es saber, en medio de todas las incertidumbres de la vida, que “el fundamento de Dios está firme”, y que ésta es su promesa: “No olvidaré mi pacto, ni mudaré lo que ha salido de mis labios”! A semejanza de David proclamaré este pacto, aunque mi casa no esté en tan buena relación con Dios como lo desea mi corazón.

miércoles, 20 de diciembre de 2023

DICIEMBRE 20 – LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“Con amor eterno te he amado”. Jeremías 31:3.

ALGUNAS veces el Señor Jesús manifiesta a su Iglesia sus pensamientos amorosos. Él no considera suficiente manifestar esos pensamientos a espaldas de su Iglesia, sino lo hace en su misma presencia diciendo: “Tú eres hermosa, amiga mía”. En realidad, no es esta su manera corriente de proceder. Él es un amante sabio y sabe cuándo retener la declaración de amor y cuándo expresarla. Pero hay veces cuando no hace de ella un secreto, veces cuando la declara abiertamente a las almas de su pueblo. A menudo y en forma muy agradable el Espíritu Santo da testimonio del amor de Jesús a nuestros espíritus. Él toma de las cosas de Cristo y nos las hace saber. Aunque no oímos ninguna voz de las nubes, ni vemos ninguna visión en la noche, sin embargo, tenemos un testimonio más seguro que el que esas manifestaciones podrían darnos. Si un ángel descendiera del cielo y enterase a algún creyente acerca del amor que le profesa el Salvador, el testimonio que tendría con esa declaración no sería ni un ápice mayor que el que le da el Espíritu Santo. Pregunta a los creyentes que han vivido más cerca de las puertas del cielo, y ellos te dirán que han tenido momentos cuando el amor que Cristo les profesa, ha sido para ellos un hecho tan evidente y seguro, que para dudarlo les sería menester dudar de sus propias existencias. Sí, amado creyente, tú y yo hemos tenido “tiempos de refrigerio de la presencia del Señor”, y entonces nuestra fe ha ascendido a la cumbre de las alturas de la seguridad. Hemos tenido fe para apoyar nuestras cabezas en el seno de nuestro Señor, y, a semejanza de Juan cuando estaba en aquella postura, no hemos dudado del amor de Jesús. Él nos ha besado con los besos de su boca y con su fuerte abrazo mató nuestras dudas. Su amor ha sido a nuestras almas más dulce que el vino.

DICIEMBRE 19 – LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“Las suertes se echan en el regazo; pero su entera decisión es de Jehová”. Proverbios 16:33.


SI la decisión de las suertes es de Jehová, ¿de quién es la disposición de nuestra vida? Si el Señor guía el simple echar suertes, ¿cuánto más guiará los eventos de nuestra vida, especialmente si tenemos en cuenta lo que dijo el Salvador: “Vuestros cabellos están todos contados; ni un pajarillo cae a tierra sin vuestro Padre”? Querido amigo, el recuerdo de esta promesa debiera llevar a tu ánimo una calma santa; debiera quitar de tu mente la ansiedad, a fin de que así puedas andar en paciencia, en calma y en alegría. Cuando un hombre está dominado por la ansiedad no puede orar con fe; cuando está turbado con las cosas del mundo, no puede servir al Maestro, pues sus pensamientos lo están sirviendo a él y no a su Señor. “Si tú buscaras primeramente el reino de Dios y su justicia todas las demás cosas te serían añadidas”. Cuando te angustias por tu suerte y por tus circunstancias, te estás entrometiendo en los asuntos de Cristo y estás descuidando los tuyos. Has estado procurando “proveerte” de trabajo, y has olvidado que lo que a ti te corresponde es obedecer. Sé sabio y procura obedecer, deja a Cristo el proveer. Ven, e inspecciona los depósitos de tu Padre y pregúntale si, después de haber almacenado tanta abundancia, te dejará morir de hambre. Contempla su clemente corazón, a ver si es posible que alguna vez se muestre cruel; contempla su inescrutable sabiduría, a ver si es posible que se halle alguna vez confundida. Sobre todo, mira a Jesucristo, tu Intercesor, y mientras él intercede por ti, pregúntate si es posible que tu Padre te trate sin compasión. Si él recuerda a los pajarillos, recordará también al más humilde de sus hijos. “Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo”.

DICIEMBRE 18 – LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“Rasgad vuestros corazones y no vuestros vestidos”. Joel 2:13.

LA rotura de vestidos y otros signos exteriores de emoción religiosa son cosas fáciles de hacer y frecuentemente resultan hipócritas. Pero sentir arrepentimiento sincero es mucho más dificultoso, y, por lo tanto, menos común. Los hombres atenderán con buena disposición las multiplicadas y minuciosas regulaciones ceremoniales, pues son cosas que agradan a la carne, pero la religión verdadera les resultará demasiado humillante, demasiado escrutadora del corazón y demasiado franca. Ellos prefieren algo más pomposo, más frívolo, más mundano. Las observancias exteriores traen un consuelo temporal. En ellas se engorda la vanidad, se hincha la justicia propia y se satisfacen la vista y el oído, pero, al fin, esas observancias resultan engañosas, pues en la muerte y en el juicio el alma necesitará confiar en algo que sea más real que las ceremonias y los ritos. Aparte de la piedad verdadera toda religión es completamente vana. Toda forma de culto que no se ofrece sinceramente es una solemne farsa.
El quebrantamiento del corazón es una obra que realiza Dios y que el hombre siente profundamente. Es un dolor misterioso que se experimenta personalmente, no como una mera formalidad, sino como una profunda y conmovedora obra que el Espíritu realiza en lo íntimo del corazón de cada creyente. Este no es un asunto del que meramente debe hablarse y en el que sólo hay que creer, sino es algo que debe ser vivamente sentido por cada uno de los hijos de Dios. El texto nos ordena rasgar nuestros corazones, pero ellos, por naturaleza, son duros como el mármol. ¿Cómo, pues, podrán ser rasgados? Llevémoslos al Calvario. Con la voz del agonizante Salvador las rocas se hendieron. Esa voz aun tiene poder. ¡Oh bendito Espíritu!, haznos oír esa voz de Jesús y nuestros corazones se rasgarán como los hombres rasgan sus vestidos en el día de su lamentación.

DICIEMBRE 17 – LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“Heme acordado de ti”. Jeremías 2:2.

NOTEMOS que Cristo se goza en pensar en su Iglesia y en contemplar su belleza. Como el pájaro vuelve a menudo a su nido y el viajante se apresura para llegar a su hogar, así también la mente va siempre en busca del objeto de su preferencia. Nunca podemos contemplar demasiado a menudo el rostro que amamos; deseamos tener siempre delante de nuestra vista las cosas que nos son queridas. Pasa lo mismo con el Señor Jesús. Desde la eternidad “sus delicias eran con los hijos de los hombres”. Sus pensamientos se trasladaron al tiempo cuando sus elegidos nacerían en el mundo. Los vio en el espejo de su presciencia. Él dice: “En tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas”. Cuando el mundo fue formado, él estaba allí; “él estableció los términos de los pueblos según el número de los hijos de Israel”. Antes de su encarnación, descendió muchas veces a este suelo en semejanza de hombre. En el valle de Mamre (Gén. 18:1); junto al vado de Jacob (32:24-30); debajo de los muros de Jericó (Jos. 5:13) y en el horno de fuego ardiendo (Dan. 3:19-25), el Hijo del hombre visitó a su pueblo. Su alma se deleita en los suyos; él no vive tranquilo lejos de ellos, pues los ama entrañablemente. Nunca estuvieron ausentes del corazón de Jesús, pues él ha escrito sus nombres en sus manos y los ha grabado en su costado. Como el pectoral, que contenía los nombres de las tribus de Israel, era el adorno más brillante que llevaba el sumo sacerdote, así los nombres de los elegidos de Cristo constituyen sus joyas más preciosas que resplandecen en su corazón. Quizá nosotros nos olvidemos frecuentemente de meditar en las perfecciones de nuestro Señor, pero él nunca deja de recordarnos. Reprendámonos a nosotros mismos por este olvido y pidamos a Dios que nos conceda la gracia de recordarlo siempre con mucho afecto. Señor, graba en los ojos de mi alma la imagen de tu Hijo.

sábado, 16 de diciembre de 2023

DICIEMBRE 16 – LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“Venid a mí”. Mateo 11:28.

EL clamor de la religión cristiana está encerrado en esta dulce palabra: “Ven”. La ley judaica dice duramente: “Ve, y mira bien por donde caminas; si quebrantas los mandamientos, perecerás; si los guardas, vivirás”. La ley era una dispensación de terror que atraía a los hombres con castigos, pero el Evangelio los atrae con cuerdas de amor. Jesús es el buen pastor que va delante, rogando a las ovejas que lo sigan y atrayéndolas con esta dulce invitación: “Ven”. La ley aleja, el Evangelio atrae. La ley muestra la distancia que hay entre Dios y el hombre; el Evangelio pone un puente sobre aquel espantoso precipicio y persuade al pecador a que lo cruce. Desde el comienzo de tu vida espiritual hasta que entres en la gloria, Cristo te dirá: “Ven, ven a mí”. Jesús es como una madre que extiende su dedo a su hijito y lo invita a caminar diciéndole: “Ven”. El siempre va delante de ti, rogándote que lo sigas como sigue el soldado a su capitán. Jesús irá siempre delante de ti para abrirte el camino y quitar los estorbos de tu sendero, y tú oirás su animadora voz que te invita a seguirlo por toda la vida. Y en la solemne hora de la muerte, estas serán las dulces palabras con las que te introducirá en el mundo celestial: “Ven, bendito de mi Padre”. Aun más: Esta invitación que él te hace a ti, será (si eres creyente) la que tú le harás a él: “Ven, ven”. Tú anhelarás su segunda venida; dirás continuamente: “Ven presto, Señor Jesús”. Ansiarás tener una comunión más íntima con él. Cuando su voz te diga “ven”, tú le responderás: “Ven, Señor, habita en mí. Ven ocupa tú sólo el trono de mi corazón; reina en él sin rival, y conságrame por completo a tu servicio”.

viernes, 15 de diciembre de 2023

DICIEMBRE 15 – LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“Orpha besó a su suegra, mas Rut se quedó con ella”. Rut 1:14.

LAS dos amaban a Noemí; por eso salieron con ella cuando volvía a la tierra de Judá. Pero llegó la hora de la prueba. Noemí puso delante de cada una de ellas, muy desinteresadamente, las pruebas que les aguardaban, y les pidió que si deseaban tranquilidad y comodidad, se volviesen a sus amigos moabitas. Al principio las dos declararon que deseaban echar sus suertes con el pueblo de Dios. Pero después de una nueva consideración, Orpha, con mucho dolor y con un respetuoso beso, dejó a su suegra, y con ella, a su pueblo y a su Dios. En cambio Ruth se entregó de todo corazón al Dios de su suegra. Una cosa es amar los caminos del Señor cuando todo nos va bien, y muy otra cosa es permanecer en ellos cuando estamos pasando por desalientos y dificultades. El beso de la profesión exterior es muy fácil y vale poco, pero la íntima unión con el Señor, que se manifiesta decididamente a favor de la santidad y de la verdad, vale mucho. ¿Cuál es nuestra posición ante esta verdad? ¿Está nuestro corazón unido a Cristo Jesús? “¿Hemos atado sacrificios con cuerda a los cuernos del altar?” ¿Hemos calculado el costo y nos hemos dispuesto formalmente a sufrir pérdidas terrenales por causa del Maestro? Si es así, lograremos una abundante recompensa, pues los tesoros de Egipto no pueden ser comparados con la gloria que ha de ser revelada. No sabemos más nada de Orpha. En medio de grata tranquilidad y de placeres idolátricos, su vida desaparece en la obscuridad de la muerte. Pero Ruth vive en la historia y en el cielo, pues la gracia la ha colocado en la noble línea de donde vino el Rey de reyes. Serán benditas entre las mujeres las que por amor a Cristo renuncian a todo. Pero olvido y peor que olvido recibirán las que en la hora de la tentación fuerzan sus conciencias y vuelven al mundo.

jueves, 14 de diciembre de 2023

DICIEMBRE 14 – LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“Irán de fortaleza en fortaleza”. Salmo 84:7.

“IRÁN de fortaleza en fortaleza”. Hay varias traducciones de estas palabras, pero todas contienen la idea de progreso. Nuestra versión dice: “Irán de fortaleza en fortaleza”; es decir, se fortalecerán más y más. Por lo regular, si caminamos, vamos de fortaleza a debilidad; empezamos, descansados y con buena disposición, pero enseguida el camino se presenta escabroso, el sol quema y nos detenemos junto al camino. Momentos después, proseguimos penosamente nuestro fatigoso camino. Pero el peregrino cristiano, que ha obtenido nuevas provisiones de gracia, está tan vigoroso después de varios años de fatigoso viaje, como cuando empezó. Quizá no se halle tan animado, ni sea tan ferviente y decidido en su celo como lo era una vez, pero, sin embargo, es mucho más fuerte en todo aquello que constituye un poder real; y aunque viaja más lentamente, viaja, sin embargo, con mayor seguridad. Algunos canosos veteranos han sido tan firmes en retener la verdad y tan celosos en difundirla como lo eran en sus días juveniles. Pero, ¡ay!, tenemos que confesar que no en todos los casos ha sido así, pues el amor de muchos se resfría y la iniquidad abunda, pero esto se debe al pecado de ellos y no a la promesa que continúa en toda su fuerza: “Los mancebos se fatigan y se cansan; los mozos flaquean y caen. Mas los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán”. Los espíritus malhumorados se detienen y se afligen acerca del futuro, diciendo: “¡Ay!, iremos de aflicción en aflicción”. Tienes razón, hombre de poca fe, pero irás también de fortaleza en fortaleza. Nunca hallarás un manojo de aflicción que no contenga suficiente gracia. Dios nos dará suficientes fuerzas para llevar las cargas.

miércoles, 13 de diciembre de 2023

DICIEMBRE 13 – LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“Sal sin tasa”. Esdras 7:22.

LA sal se usaba en toda “ofrenda encendida a Jehová”; y, por sus propiedades preservativas y purificadoras, era la sal un grato emblema de la gracia divina en el alma. El hecho de que Artajerjes haya dado al sacerdote Esdras sal sin tasa, es digno de nuestra atenta consideración; y cuando el rey de reyes distribuya dones entre su real sacerdocio, no disminuirá la cantidad. Nosotros estamos a menudo estrechos en nosotros mismos, pero nunca en el Señor. El que desee juntar mucho maná, comprobará que puede juntar todo lo que quiera. No hay tal hambre en Jerusalén que a sus ciudadanos les sea necesario comer el pan por peso y beber el agua por medida. Sin embargo, hay en la dispensación de la gracia algunas cosas que se miden. Por ejemplo: Nuestra hiel y nuestro vinagre se nos dan con tal precisión que nunca tenemos una gota de más, pero, en cuanto a la sal de la gracia, se nos da sin ninguna restricción. “Pide todo lo que quisieres y te será hecho”. Los padres tienen que guardar en el armario las frutas y los dulces, pero no necesitan guardar el salero, pues pocos niños comerán con gusto la sal. Un hombre puede tener demasiado dinero o demasiada fama, pero no puede tener gracia por demás. Cuando Jesurún engrosó en la carne, dio coces contra Dios, pero no hay temor de que un hombre llegue a estar demasiado lleno de gracia. Un "exceso" de gracia es imposible. Las muchas riquezas traen muchas ansiedades, pero la mucha gracia trae mucho gozo. Cuando aumenta el saber aumenta la aflicción, pero cuando hay abundancia del Espíritu, hay plenitud de gozo. Creyente, ve al trono y pide una abundante provisión de sal celestial. La sal sazonará tus aflicciones, pues sin sal son insípidas. La sal preservará tu corazón de la corrupción y matará tus pecados. Tú necesitas mucha sal; busca mucha y tendrás mucha.

martes, 12 de diciembre de 2023

DICIEMBRE 12 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“Sus caminos son eternos”. Habacuc 3:6.

LO que Dios ha hecho una vez, lo hará aun otra vez. Los caminos del hombre son variables, pero los caminos de Dios son eternos. Hay muchas razones que nos convencen de esta consoladora verdad. Entre ellas están las siguientes: Los caminos del Señor son el resultado de su sabia deliberación. La acción humana es frecuentemente la precipitada consecuencia de la pasión o del temor, y es seguida por el pesar y por la mudanza. Pero no hay nada que pueda tomar de sorpresa al Todopoderoso, ni que suceda distintamente de cómo Él lo ha previsto. Sus caminos son el resultado de su inmutable carácter, y en ellos pueden verse claramente los eternos atributos de Dios. A menos que el Eterno experimente algún cambio, sus caminos, que no son otra cosa que él mismo puesto en acción, tienen que permanecer eternamente los mismos. ¿Es Él, eternamente justo, misericordioso, fiel, sabio y tierno? Entonces sus caminos tienen que distinguirse por las mismas excelencias. Los seres obran de acuerdo con su naturaleza. Cuando esa naturaleza cambia, varía también su conducta; pero ya que Dios no puede conocer ni sombra de variación, sus caminos permanecerán eternamente los mismos. Además no hay causa exterior que pueda trastornar los caminos divinos, pues ellos son la personificación de un poder irresistible. El profeta dice que cuando sale para salvar a su pueblo, la tierra se hiende con los ríos, los montes tiemblan, la hondura alza sus manos y el sol y la luna se paran en su estancia. ¿Quién puede detener su mano o decirle: qué haces? Pero no es sólo el poder lo que da estabilidad. Los caminos de Dios son la manifestación de los eternos principios de la justicia, y, por lo tanto, nunca pueden perecer. El error engendra decadencia y trae ruina, pero la verdad y el bien tienen en sí mismos una vitalidad que los siglos no pueden reducir. Acerquémonos con confianza esta mañana a nuestro Padre Celestial.

lunes, 11 de diciembre de 2023

DICIEMBRE 11 - LECTURAS MATUTINAS C. H. SPURGEON

“Fiel es el que os ha llamado, el cual también lo hará”.
1 Tesalonicenses 5:24.

EL cielo es un lugar donde no pecaremos más; un lugar donde dejaremos de vigilar constantemente contra el infatigable enemigo, pues allí no habrá tentador que ponga trampas a nuestros pies. Allí el impío deja de molestar, y el fatigado descansa. El cielo es la “herencia incorruptible”, es el reino de perfecta santidad y de completa seguridad. Pero ¿no gustan también los santos que están en la tierra de esa bendita seguridad? La Palabra de Dios enseña que todos los que permanecen unidos al Cordero están seguros, que todos los rectos perseverarán en sus caminos y que los que han confiado sus almas al cuidado de Cristo, lo hallarán fiel e inmutable preservador. Sostenidos por esta doctrina, aun en la tierra podemos gozar de seguridad; no, por cierto, de aquella sublime y gloriosa seguridad que nos liberta de todo error, sino de aquella que nos viene de la segura promesa de Jesús: que ninguno de los que en él creen se perderá, sino estará con él donde él está. Creyente, pensemos a menudo en la doctrina de la perseverancia de los santos, y glorifiquemos la fidelidad de nuestro Dios, depositando en él una santa confianza. Que nuestro Dios te haga sentir la seguridad que tienes en Cristo Jesús, que te convenza de que tu nombre está esculpido en sus manos y que te recuerde esta promesa: “No temas, que yo soy contigo”. Mira a Jesús, que es el gran Fiador del pacto, fiel y verdadero, y que por lo tanto, está interesado y empeñado en presentarte delante del trono de Dios en compañía de toda la familia elegida. Y al estar en tan dulce contemplación, beberás el zumo de las granadas del Señor y gustarás los delicados frutos del Paraíso.
Si puedes creer sin vacilación que “fiel es el que os ha llamado, el cual también lo hará”, gozarás anticipadamente de los placeres que encantan a las almas de los santos.