Versículo para hoy:

sábado, 7 de diciembre de 2019

7 de diciembre - CUENTA CON ESO

Además de todo esto, tomen el escudo de la fe, con el cual pueden apagar todas las flechas encendidas del maligno. Efesios 6:16.

La fe es un escudo que puedes usar para guardarte de todo tipo de flechas, sí, hasta de los dardos llameantes del gran enemigo, porque ni las jabalinas de fuego pueden penetrar este escudo. No puedes caer en una condición en la que la fe no te ayude. Hay una promesa de Dios adecuada para cada situación y Dios tiene sabiduría, habilidad, amor y fidelidad para librarte de cada posible peligro; y por lo tanto, solo tienes que confiar en Dios y de seguro vendrá la liberación.
Hasta si el problema que tienes es culpa tuya, la fe sigue estando disponible. Cuando tu aflicción es evidentemente un castigo por una transgresión dolorosa, a pesar de todo confía en el Señor. El Señor Jesús oró por el falible Pedro para que su fe no fallara; su esperanza de recuperación estaba ahí. Cuando te has hecho a un lado y por fin el Padre celestial te azotó un poco con su vara, para que te entregues a él, entonces necesitas la fe. Sigue confiando en la misericordia del Señor aunque en este mismo momento quizá alguno de ustedes esté en gran aflicción y esté consciente de merecer sin duda alguna todos sus problemas debido a su desatino. No dudes del Señor, tu Salvador, porque él invita a sus hijos descarriados a regresar a él.

A través de la Biblia en un año: Daniel 1-3

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

viernes, 6 de diciembre de 2019

Rescatando a las jóvenes de conductas destructivas - Nancy DeMoss de Wolgemuth



6 de diciembre - APRENDER DE DIOS

El fruto del justo es árbol de vida; y el que gana almas es sabio. Proverbios 11:30 (RVR 1960)

Si yo deseo la salvación de alguien, debo decirle como mejor pueda cuál es su condición, cuál es el camino de la salvación y cómo puede encontrar descanso. Todos los hombres son accesibles en un determinado momento o de alguna manera. Es muy imprudente abalanzarse sobre la gente en cuanto uno se encuentra con ellos, sin pensar en la prudencia ordinaria porque puede que causes disgusto en aquellos a quienes quieres ganar. Pero aquellos que con ahínco suplican por otros y se mueven para buscarlos, por lo general han aprendido de Dios y por tanto son sabios en cuanto al tiempo, la forma y el tema. Un hombre que desea cazar aves, después de un tiempo se convierte en un experto de este deporte porque le dedica tiempo. Así mismo el que anhela ganar almas y le dedica su corazón, le encuentra las mañas de alguna manera y el Señor le da el éxito. Yo no podría enseñártelo, tú tienes que practicarlo para descubrirlo. Pero te diré esto: ningún hombre está limpio de la sangre de su semejante sencillamente por haber orado que así sea.
Escuché de alguien en Nueva York que oró por varias familias muy pobres que había visitado. Su hijo pequeño dijo: «Padre, si yo fuera Dios, te diría que respondieras tu propia oración porque tú tienes dinero suficiente». Así mismo podría decirnos el Señor cuando hemos estado intercediendo: «Ve y responde tu propia oración al hablarle a tus amigos de mi Hijo». Hay poder en tus dones, hay poder en tu hablar, usa estos poderes. Ve y enseña lo bueno y lo correcto y tus oraciones serán escuchadas.

A través de la Biblia en un año: Ezequiel 45-48

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

jueves, 5 de diciembre de 2019

Solo los humildes ven el cielo - Jon Bloom



Contrarrestando las mentiras que las jóvenes creen - Nancy DeMoss Wolgemuth



5 de diciembre - A FAVOR DE OTROS

Así que recomiendo, ante todo que se hagan plegarias, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos. 1 Timoteo 2:1.

Es un gran privilegio que se nos permita orar por nuestros semejantes. En cada caso es necesario que la oración comience con peticiones personales ya que hasta que Dios no acepte al hombre, este no puede actuar como intercesor por otros y aquí yace parte de la excelencia de la oración intercesora, porque esta es, para quien la ejercita, una marca correcta de gracia interior y una señal de bien de parte del Señor. Puedes estar seguro que tu Rey te ama si te permite pronunciar palabras a favor de tu amigo. Aquel que en respuesta a su intercesión ha visto a otros bendecidos y salvados, puede tomarlo como una garantía del amor divino y regocijarse en la condescendiente gracia de Dios. Una oración así sube más alto que cualquier petición por nosotros mismos, porque solo aquel que tiene el favor del Señor puede aventurarse a suplicar por otros.
La oración intercesora es un acto de comunión con Cristo, porque Jesús suplica por los hijos de los hombres. Es parte de su función sacerdotal interceder por su pueblo. Él ha subido a lo alto para esto y continuamente ejerce esta función en el lugar sagrado. Cuando oramos por los pecadores, estamos de acuerdo con nuestro divino Salvador quien hace intercesión por todos los transgresores.

A través de la Biblia en un año: Ezequiel 41-44

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

El tabernáculo y nuestro nuevo hogar en Cristo - Tim Chester

Entiende tu verdadero valor - Nancy DeMoss de Wolgemuth



4 de diciembre - INSTRUMENTOS EN LAS MANOS DE DIOS

Ustedes han visto todo lo que el Señor su Dios ha hecho con todas aquellas naciones a favor de ustedes, pues él peleó las batallas por ustedes. Yo repartí por sorteo, como herencia de sus tribus, tanto las tierras de las naciones que aún quedan como las de aquellas que ya han sido conquistadas, entre el río Jordán y el mar Mediterráneo. Josué 23:3-4.

Se cometen muchos errores con respecto a las promesas de Dios. Algunos piensan que si Dios está con ellos, no tendrán que hacer nada. Pero para Josué no fue así. Él y sus tropas tuvieron que matar a todo amorreo, hitita y heveo que cayó en la batalla. Él tuvo que luchar y usar su espada tanto como si no hubiera habido ningún Dios.
Lo mejor y lo más sabio que se puede hacer en el mundo es trabajar como si todo dependiera de uno y luego confiar en Dios, sabiendo que todo depende de él. Él no nos fallará, pero no por eso vamos a cruzarnos de brazos y quedarnos sentados. Él no nos abandonará, pero no por eso vamos a subir a acostarnos y esperar que nuestro pan diario nos caiga en la boca. Dios no consiente nuestra haraganería y cualquier hombre que espere salir adelante en este mundo con cualquier cosa buena sin trabajo, es un tonto. Lanza toda tu alma al servicio de Dios y luego recibirás la bendición de Dios si estás descansando en él. Oliver Cromwell tenía una perspectiva con sentido común acerca de esta verdad. «Confía en Dios», decía él mientras iban a la batalla, «pero prepárate para la lucha». Y lo mismo debemos hacer nosotros.

A través de la Biblia en un año: Ezequiel 37-40

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

martes, 3 de diciembre de 2019

¿Ser hermosa es ser delgada? - Nancy DeMoss de Wolgemuth



3 de diciembre - CONCIENCIA DE DIOS

En esta casa no hay nadie más importante que yo. Mi patrón no me ha negado nada, excepto meterme con usted, que es su esposa. ¿Cómo podría yo cometer tal maldad y pecar así contra Dios? Génesis 39:9.

Ah, si tú y yo siempre sintiéramos que Dios está cerca, mirándonos fijamente, no nos atreveríamos a pecar. La presencia de un superior a menudo frena a un hombre de hacer cualquier cosa en la cual él pudiera haberse aventurado, y la presencia de Dios, si nos percatáramos de ella, sería una barrera perpetua contra la tentación y nos mantendría firmes en la santidad. Después de esto, cuando José hablaba de Dios en cualquier ocasión, cuando Dios lo ayudó no solo a soportar la tentación sino a hacer cualquier servicio, te darás cuenta de cómo él siempre se lo atribuía a Dios. Él no interpretó el sueño del faraón sin antes decirle: «No soy yo, Dios le ha mostrado al faraón lo que va a hacer». Él estaba tan consciente de la presencia de Dios cuando se paró frente al gran monarca como cuando rechazó a aquella mujer pecadora.
Temo que no siempre hablamos de esta manera pero José sí lo hacía. Sin el menor remilgo, él decía lo que había en su corazón debido a una sensación de la presencia y la obra divina. ¡Cómo se parece él en esto a nuestro divino Señor! La presencia de Dios era todo para Cristo, así como lo era para José. Ahora bien, si tú y yo siempre ponemos al Señor delante de nosotros, si nuestras almas moran en Dios, ten por seguro que Dios está con nosotros. No hay ningún error en eso.
A través de la Biblia en un año: Ezequiel 33-36

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

lunes, 2 de diciembre de 2019

Un mensaje que toda mujer necesita - Nancy DeMoss de Wolgemuth



2 de diciembre - LLEVA LA IMAGEN

El Señor estaba con José y las cosas le salían muy bien. Génesis 39:2.

El hombre mira la apariencia exterior, pero el Señor mira el corazón; y por lo tanto las descripciones bíblicas de los hombres no son solo de su vida visible sino de su vida espiritual. Aquí tenemos a José como Dios lo veía, el verdadero José. Exteriormente no siempre parecía que Dios estuviera con él, porque él no siempre tuvo la apariencia de un hombre próspero; pero si uno mira al alma más íntima de este siervo de Dios, ve su verdadera imagen: él vivía en comunión con el Altísimo, y Dios lo bendecía: «El Señor estaba con José y las cosas le salían muy bien» (Génesis 39:2).
Esta notable imagen de José nos recuerda mucho a nuestro Señor y Maestro, un José superior, que es Señor de todo el mundo por el bien de Israel. Pedro, en su sermón a la familia de Cornelio, dijo de nuestro Señor que él «anduvo haciendo el bien y sanando a todos los que estaban oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él» (Hechos 10:38, énfasis del autor),exactamente lo mismo que se había dicho de José. Es maravilloso que las mismas palabras describan tanto a Jesús, el perfecto Salvador, como a José, el imperfecto patriarca. Cuando tú y yo somos perfeccionados en gracia, debemos llevar la imagen de Cristo, y aquello que describa a Cristo también debe describirnos a nosotros. Aquellos que viven con Jesús serán transformados mediante su comunión hasta que sean semejantes a él.

A través de la Biblia en un año: Ezequiel 29-32

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

domingo, 1 de diciembre de 2019

Los fieles parecerán necios, por ahora - Jon Bloom



1 de diciembre - RENDIRSE AL LLAMADO DIVINO

Por la fe Abraham, cuando fue llamado para ir a un lugar que más tarde recibiría como herencia, obedeció y salió sin saber a dónde iba. Hebreos 11:8.

Abraham fue llamado y obedeció. No hay sombra de duda, debate ni demora; cuando él fue llamado a salir, él salió. La queja del Señor es: «Como ustedes no me atendieron cuando los llamé» (Proverbios 1:24). Tales llamados vienen a muchos en repetidas ocasiones, pero les prestan oído sordo. Solo son oyentes de la Palabra, no hacedores. Incluso entre los oyentes más atentos, ¿cuántos hay a quienes la Palabra les llega sin casi ningún resultado práctico de obediencia verdadera? Qué tonto es añadir un pecado tras otro, aumentando la dureza del corazón, aumentando la distancia entre el alma y Cristo y al mismo tiempo, soñando tiernamente con un momento encantado en el que sea más fácil ceder al llamado divino y romper con el pecado.
Abraham tuvo una oportunidad y tuvo la gracia de captarla y hasta el día de hoy no hay en nuestra raza un nombre más insigne que el de «el padre de la fe». Él fue un hombre imperial, muy superior a sus semejantes. Su corazón estaba en el cielo, la luz de Dios bañaba su frente y su alma estaba llena de la influencia divina, de manera que él vio el día del Señor Jesús y se alegró. Él fue bendecido por el Señor que hizo el cielo y la tierra e hizo de él una bendición para todas las naciones. Algunos de ustedes nunca obtendrán semejante honor, vivirán y morirán innobles porque juegan con los llamamientos supremos. Y, sin embargo, creíste en Dios, y si viviste por fe, tendrás delante de ti un camino de honor inmortal que te llevará a la gloria eterna.

A través de la Biblia en un año: Ezequiel 25-28

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

sábado, 30 de noviembre de 2019

30 de noviembre - LA MAYORÍA INVISIBLE

Por la fe Noé, advertido sobre cosas que aún no se veían, con temor reverente construyó un arca para salvar a su familia. Por esa fe condenó al mundo y llegó a ser heredero de la justicia que viene por la fe. Hebreos 11:7.

Noé era muy diferente del resto de los hombres de su época. Ellos se olvidaron de Dios, mientras él le temía, ellos vivían para las cosas que se ven y que son temporales, mientras que él vivía a la vista de lo invisible. Cuando estaba construyendo su arca, formaba parte de una minoría miserable, e incluso luego de ciento veinte años de ministerio, cuando terminó de construir el arca y su familia entró en ella, eran ocho contra muchos millones, una cantidad insignificante, como dirían los hombres, una secta digna de lástima comparada con toda una humanidad. ¿Quién habría pensado que los ocho estaban en lo cierto y los demás eran los que estaban equivocados? Donde está Dios, allí está la mayoría. Pero es evidente que había una distinción muy marcada entre Noé y su familia, y el resto de la humanidad.
Hermanos, en la actualidad la iglesia de Dios se encuentra en un mundo muy parecido al de Noé y su familia. Esto nos hace ser la familia escogida de Dios que estará segura cuando el mundo se consuma en el fuego final. Pero el tiempo llegará -llegará a cada hombre en el día de su muerte y llegará a todos los impíos cuando el Señor Jesús descienda del cielo a la final trompeta- cuando la puerta se cierre, entonces se escuchará la voz que dirá: «Hay un gran abismo entre nosotros y ustedes, de modo que los que quieren pasar de aquí para allá no pueden, ni tampoco pueden los de allá para acá» (Lucas 16:26). El carácter no cambiará, los impíos todavía seguirán actuando con impiedad y los inmundos seguirán siendo inmundos.

A través de la Biblia en un año: Ezequiel 21-24

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

viernes, 29 de noviembre de 2019

¿Es Dios culpable de genocidio? - Michael Kruger



Si Dios es bueno y todopoderoso, ¿por qué existe el mal? El problema del mal y el sufrimiento - José Santiago



Intimidad con Dios - Nancy DeMoss de Wolgemuth



29 de noviembre - UNA VIDA DE ORACIÓN

Por eso los fieles te invocan en momentos de angustia; caudalosas aguas podrán desbordarse, pero a ellos no los alcanzarán. Tú eres mi refugio; tú me protegerás del peligro y me rodearás con cánticos de liberación. Salmo 32:6-7.

Me he dado cuenta que predico mejor cuando oro mientras predico. Y la mente es impresionante en sus actividades. La mente puede orar mientras está estudiando, puede volverse a Dios mientras está hablando con un hombre, y puede extender su mano para recibir las provisiones de parte de Dios mientras la otra mano está extendida ofreciendo algo de aquello que ha recibido. Ora mientras tengas vida. Ora cuando estés sufriendo un gran dolor, mientras más agudo sea el dolor, más y más debes perseverar en tu ruego ante Dios. y cuando te rodeen sombras de muerte y sientas cosas extrañas que te hagan sobrecogerte y que te adviertan que estás a punto de llegar al final de tu viaje, entonces haz oraciones cortas como esta: «No escondas tu rostro de mí, oh, Dios», o esta: «No te alejes de mí, oh, Dios», sin duda te confortarán. «Señor Jesús, recibe mi espíritu», fueron las emotivas palabras de Esteban al momento de morir; y «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu», fueron las palabras que tu propio Maestro pronunció antes de inclinar su cabeza y entregar su espíritu. Puede que tú sufras algún dolor similar y, entonces, deberás imitarlo.

A través de la Biblia en un año: Ezequiel 17-20

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

jueves, 28 de noviembre de 2019

Atesorando a Cristo en nuestras tradiciones, con Noel Piper - Nancy DeMoss de Wolgemuth



28 de noviembre - UNA COMUNICACIÓN PRECIOSA

Alégrense en la esperanza, muestren paciencia en el sufrimiento, perseveren en la oración. Romanos 12:12.

Establecer tiempos para dedicarse a la oración es el privilegio y el deber de cada cristiano. No creo que un hombre pueda mantener la vitalidad de la santidad si no se retira a orar con regularidad, por lo menos cada mañana y cada noche. Daniel oraba tres veces al día, y David dice: «Siete veces al día te alabo» (Salmo 119:164). Es bueno para tu corazón, bueno para tu mente, bueno para tu constancia moral, que dediques ciertos espacios de tiempo y digas: «Estos le pertenecen a Dios. Haré negocios con Dios en este y este otro tiempo y trataré de ser tan puntual con él como lo sería si me fuera a reunir con un amigo íntimo».

Cuando Sir Thomas Abney era el Señor Alcalde en Londres, los banquetes lo perturbaban un poco, porque a esa hora Sir Thomas siempre tenía un tiempo de oración con su familia. Lo difícil era cómo retirarse del banquete para mantener las meditaciones familiares, pero eso era tan importante para él que dejaba su puesto en el banquete y se retiraba, diciéndole a cualquier persona que estuviera cerca que debía ausentarse pues tenía una cita especial con un querido amigo y no podía faltar. Y entonces se iba, pero luego regresaba a su puesto, y excedía a todos en sabiduría, y era el mejor de todos por cumplir con su cita con Dios.

A través de la Biblia en un año: Ezequiel 13-16

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Cristo y El Cáncer - John Piper



8 puntos del Colegio Americano de Pediatras sobre la identidad de género en los niños - Justin Taylor

Una advertencia que escuchar - Nancy DeMoss de Wolgemuth



27 de noviembre - NUESTRO VERDADERO PODER

Tengan fe en Dios -respondió Jesús-. Les aseguro que si alguno le dice a este monte: «Quítate de ahí y tírate al mar», creyendo, sin abrigar la menor duda de que lo que dice sucederá, lo obtendrá. Por eso les digo: Crean que ya han recibido todo lo que estén pidiendo en oración, y lo obtendrán. Marcos 11:22-24.

Ya sea que vivamos o que muramos, tengamos fe en Dios. Siempre que predicamos o enseñamos el Evangelio, tengamos fe, porque sin fe trabajaremos en vano. Siempre que distribuyas libros cristianos o visites a los enfermos, hazlo con fe, porque la fe es la sangre que da vida a nuestro servicio. Si solo por la fe pudo aquel Jacob moribundo bendecir a sus descendientes, entonces es solo por la fe que nosotros podemos bendecir a los hijos de los hombres. Ten fe en Dios y las enseñanzas que impartas serán edificantes, las oraciones que eleves traerán como consecuencia lluvias de misericordia y los esfuerzos que hagas por tus hijos e hijas prosperarán. Dios bendecirá lo que se haga con fe, pero si no creemos, nuestras obras no se afirmarán. la fe es la columna vertebral y la médula espinal del poder del cristiano que lo capacita para hacer el bien. Somos tan débiles como el agua hasta que no entramos en unión con Dios por medio de la fe, y entonces somos omnipotentes. No obtendremos resultado alguno al intentar motivar a nuestros semejantes en las cosas espirituales y eternas si caminamos por vista, pero cuando confiamos en el poder de Dios y nos aferramos a sus promesas con una confianza que lo arriesga todo, entonces es cuando obtenemos el poder para bendecir.

A través de la Biblia en un año: Ezequiel 9-12

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

martes, 26 de noviembre de 2019


¿Cómo puedo saber si estoy desperdiciando mi vida? - ​Chad Ashby



Razones para alabar - Nancy DeMoss de Wolgemuth



26 de noviembre - ALABANZA Y GRATITUD

«¿Acaso no quedaron limpios los diez?» preguntó Jesús «¿Dónde están los otros nueve? ¿No hubo ninguno que regresara a dar gloria a Dios, excepto este extranjero?» «Levántate y vete» le dijo al hombre; «tu fe te ha sanado». Lucas 17:17-19

Si buscas en el mundo que te rodea, entre todas las finas especias, te costará trabajo descubrir el incienso de la gratitud. No alabamos al Señor como debiéramos, en toda la proporción y con toda la intensidad que merece. Recibimos un continente de misericordias y solo le devolvemos una isla de alabanza. Cada mañana y cada noche Él nos llena de nuevas y frescas bendiciones; grande es su fidelidad. Y, a pesar de eso, dejamos pasar años y casi nunca dedicamos un día completo a la alabanza. ¡Es triste ver toda la bondad de Dios y toda la ingratitud del hombre!

Lo voy a decir de otra forma para ustedes que son el pueblo de Dios, la mayoría de nosotros oramos más de lo que alabamos. Temo que ores bastante poco, pero la alabanza, ¿dónde está? En nuestros altares familiares solemos orar pero casi nunca alabamos. En nuestra habitación privada oramos con frecuencia pero, ¿alabamos con frecuencia? La oración no es un ejercicio tan divino como lo es la alabanza; la oración es durante un tiempo, pero la alabanza será durante toda la eternidad: Por lo tanto, la alabanza merece el primero y más alto lugar, ¿no crees? Empecemos a dedicarnos a la actividad de los seres celestiales. Un vagabundo puede orar pero será un pobre vagabundo desdichado a menos que exprese su alabanza una vez que reciba la limosna. La alabanza debe seguir de forma natural a la oración e incluso, por la gracia divina, debe ir antes que ella.

A través de la Biblia en un año: Ezequiel 5-8

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.