Versículo para hoy:
miércoles, 27 de junio de 2018
JUNIO 27
“Ciertamente los justos alabarán tu nombre; los rectos morarán en tu
presencia”. Salmos 140:13.
¡Oh, que mi corazón sea
recto, para que pueda siempre bendecir el nombre del Señor! Él es tan bueno a
los que son buenos, que yo desearía ser contado entre ellos, y sentirme más
lleno de gratitud cada día. Tal vez por un momento los justos pierdan confianza
cuando su integridad los lleva a dura prueba; pero seguramente el día vendrá
cuando bendecirán a su Dios, porque no cedieron a consejos malos, ni se
sirvieron de la astucia. Tarde o temprano los hombres fieles darán gracias al
Dios de la justicia por haberles guiado por un camino recto. ¡Oh, que sea yo
contado entre ellos!
¡Qué promesa está
comprendida en esta segunda frase: “Los rectos morarán en tu presencia”! Serán
bien recibidos donde otros aparecerán solamente para ser condenados. Serán
cortesanos del Gran Rey y obtendrán una audiencia siempre que lo desean. Serán
hombres favorecidos a los cuales Jehová es propicio, y con quienes Él tiene
comunión bendita. Señor, yo deseo esta honra grande, este precioso privilegio;
gozar de Él será para mí el cielo sobre la tierra. Hazme recto en todas las
cosas, para que hoy, mañana y cada día, more en tu divina presencia. Entonces
alabaré tu Nombre para siempre jamás. Amén.
martes, 26 de junio de 2018
JUNIO 26
“Tened también vosotros paciencia; confirmad vuestros corazones: porque la
venida del Señor se acerca”. Santiago 6:8.
La última palabra en el
Cantar de los Cantares es: “Huye, amado mío”, y leemos entre las últimas
palabras del Apocalipsis: “El Espíritu y la Esposa dicen: Ven”; a lo cual el
Esposo celestial contesta: “Ciertamente vengo en breve”. El amor anhela la
manifestación gloriosa del Señor y se goza en esta dulce promesa: “La venida
del Señor se acerca”. Esta sostiene muchas almas en cuanto a lo futuro. Miramos
por esta ventana con esperanza.
Esta “ventana de piedras
preciosas” tan sagrada ilumina lo presente y nos pone en buen estado para el
trabajo o el sufrimiento inmediato. ¿Somos probados? Entonces la proximidad de
nuestro gozo nos dice en voz baja que tengamos paciencia. ¿Estamos cansados
porque no vemos la siega como resultado de nuestra siembra? Otra vez esta
gloriosa verdad nos exclama: “Tened paciencia”. ¿Nuestras multiplicadas
tentaciones nos hacen vacilar en lo más mínimo? Entonces la seguridad de que
antes de mucho el Señor estará aquí, nos predica con este versículo: “Confirmad
vuestros corazones”. “Estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor
siempre”. Pronto oirás las trompetas de plata que anuncian la venida de tu Rey.
No tengas ningún temor. No rindas el castillo, porque Él viene; sí, tal vez aparecerá
en este mismo día.
lunes, 25 de junio de 2018
JUNIO 25
“Y dícele: De cierto, de cierto os digo: De aquí adelante veréis el cielo
abierto, y los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del
hombre”. Juan 1:51.
Sí, esta visión es
manifiesta a nuestra fe aun en este día. Vemos el cielo abierto. Jesús mismo ha
abierto aquel reino a todos los creyentes. Contemplamos ese lugar de misterio y
gloria, porque Él nos lo ha revelado. Pronto estaremos allí, porque Él es el
camino.
Ahora tenemos la
interpretación de la escala de Jacob. Entre la tierra y el cielo hay una santa
relación; la oración asciende, y las contestaciones descienden, por vía de
Jesús, el Mediador. Vemos esta escala cuando vemos a nuestro Señor. En Él
tenemos ahora una escalera de luz que nos abre un camino franco al trono del
Altísimo. Usémosla y suban por ella los mensajeros de nuestras oraciones.
Nosotros viviremos la vida angélica, si subimos al cielo en intercesión y
echamos mano de las bendiciones del pacto, y después descendemos otra vez para
distribuir estos dones entre los hijos de los hombres.
Esta visión excelente que
Jacob vio solamente en un sueño, nosotros podemos cambiarla en una realidad
radiante. En este mismo día subiremos y descenderemos la escala cada hora;
subiendo en comunión y bajando en trabajo para la salvación de nuestros
semejantes. Esta es tu promesa, oh Señor Jesús; haz que gozosamente la veamos
cumplida.
domingo, 24 de junio de 2018
JUNIO 24
“Y Amasías dijo al varón de Dios: ¿Qué pues se hará de cien talentos que
he dado al ejército de Israel? Y el varón de Dios respondió: De Jehová es darte
mucho más que esto”. 2 Crónicas 25:9.
Si has cometido una
equivocación, sufre la pérdida consiguiente; pero no obres en contra de la
voluntad del Señor. El Señor te puede dar mucho más de lo que pudieras perder:
y si no lo hace, ¿vas tú a negociar y regatear con Dios? El rey de Judá había
tomado a sueldo un ejército de Israel idólatra, y se le mandó que despidiera a
los guerreros, porque el Señor no estaba con ellos. Él estaba conforme con
despedir al ejército, pero le disgustaba pagar cien talentos por nada. ¡Qué
vergüenza! Si el Señor iba a dar la victoria sin soldados mercenarios,
ciertamente era un buen negocio pagarles su sueldo y deshacerse de ellos.
Estemos prontos a perder
dinero por amor de la conciencia, por amor de la paz y por amor de Cristo.
Estemos seguros de que pérdidas por amor del Señor, no son pérdidas. Aun en
esta vida serán más que recompensadas: en algunos casos el Señor puede impedir
que haya pérdida. En cuanto a nuestra vida inmortal, lo que perdemos por Jesús
está invertido en el cielo. No te impacientes en cuanto a aflicciones
aparentes, sino escucha la voz que te dice al oído: “De Jehová es darte mucho
más que esto”.
sábado, 23 de junio de 2018
JUNIO 23
“Por tanto, Jehová dice así del rey de Asiria: No entrará en esta ciudad,
ni echará saeta en ella; ni vendrá delante de ella escudo, ni será echado
contra ella baluarte”. 2 Reyes 19:32.
Senaquerib no molestó la
ciudad. Él se había jactado fuertemente, pero no pudo llevar a cabo sus
amenazas. El Señor puede en el acto mismo parar a los enemigos de su pueblo de
hacer lo que deseen. Cuando el león tiene al cordero en sus quijadas, el gran
Pastor de las ovejas puede arrebatarle su presa. Nuestras dificultades extremas
solamente dan ocasión para una manifestación más sublime del poder y de la
sabiduría divina.
En este caso el enemigo
terrible no apareció delante de la ciudad que ansiaba destruir. No pudo lanzar
saeta mortífera alguna por encima de las murallas, ni pudo hacer trabajar sus
máquinas de asedio para derribar los castillos, ni pudo echar contra ella
baluarte para encerrar a los habitantes. Tal vez en nuestro caso también, el
Señor impedirá a nuestros adversarios que nos hagan el menor daño. Ciertamente
Él puede cambiar sus intenciones, o hacer tan inútiles sus designios que de
buena gana los abandonen. Esperemos en el Señor y guardemos su camino, y Él
cuidará de nosotros. Sí, Él nos colmará de asombro que nos inspirará alabanzas,
al ver lo perfecta que es su liberación.
No temamos al enemigo
hasta que realmente llegue, y entonces confiemos en el Señor.
viernes, 22 de junio de 2018
JUNIO 22
“El temor de Jehová aumentará los días: mas los años de los impíos serán
acortados”. Proverbios 10:27.
De esto no cabe duda. El
temor del Señor conduce a costumbres virtuosas, y estas impiden ese derroche de
la vida que viene del pecado y del vicio. La tranquilidad santa que brota de la
fe en el Señor Jesús también ayuda grandemente a un hombre cuando está enfermo.
Todo médico se alegra de tener un enfermo cuyo espíritu está del todo
tranquilo. La preocupación mata, pero la confianza en Dios es como una medicina
saludable.
Tenemos entonces todos
los medios para una vida larga, y si es realmente para nuestro bien,
envejeceremos y vendremos al sepulcro como gavillas de trigo en su tiempo. No
esperemos una muerte rápida al momento que nos duele un dedo, sino más bien
contemos con trabajar durante una vida de considerable largura.
¿Y si fuésemos llamados
pronto a una esfera más elevada? Ciertamente no habría nada que lamentar en tal
intimación, más bien sería causa de regocijo. Viviendo o muriendo somos del
Señor. Si vivimos, Jesús estará con nosotros; y si morimos, estaremos con
Jesús.
La mejor prolongación de
la vida es de vivir mientras vivamos, no malgastando el tiempo, sino usando
cada hora para los fines más elevados. Que así sea en este día.
jueves, 21 de junio de 2018
JUNIO 21
“Porque en mano de mujer venderá Jehová a Sísara”. Jueces 4:9.
Este versículo es algo
extraño, pero tal vez habrá personas en el mundo que tengan bastante fe para
valerse de él. Barac el hombre, aunque llamado a la guerra, tenía poca
inclinación para pelear a menos que Débora fuese con él, y así el Señor
determinó que la guerra fuese hecha por una mujer. De esta manera reprendió la
debilidad del hombre, y adquirió para sí mismo más gloria, y avergonzó más a
los enemigos de su pueblo.
El Señor puede todavía
servirse de instrumentos débiles. ¿Por qué no de mí? Puede servirse de personas
que no son generalmente llamadas a grandes combates públicos. ¿Por qué no de
ti? La mujer que mató al enemigo de Israel no era ninguna amazona, sino una
esposa que vivía en su tienda de campaña. No era ninguna oradora, sino una
mujer que ordeñaba las vacas y hacía manteca. ¿No puede el Señor servirse de
cualquiera de nosotros para realizar sus propósitos? Alguna persona puede venir
a la casa hoy así como Sísara vino a la tienda de campaña de Joel. Ojalá nos
toque a nosotros, no matarla, sino salvarla. Que la recibamos con grande cariño
y le pongamos delante la bendita verdad de la salvación por el Señor Jesús,
nuestro gran Sustituto, y que hagamos sentir en su corazón el mandato “Cree y
vivirás”. ¿Quién sabe si algún pecador valiente será vencido hoy por el
Evangelio?
miércoles, 20 de junio de 2018
JUNIO 20
“Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú
estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento”. Salmo 23:4.
Estas palabras describen
dulcemente la certidumbre que puede tener un hombre moribundo. ¡Cuántos las han
repetido en sus últimas horas con sumo gozo!
Pero el versículo es
igualmente aplicable a las agonías del espíritu en medio de la vida. Algunos de
nosotros, como Pablo, cada día morimos por una tendencia hacia la aflicción de
espíritu. Bunyan pone el Valle de la Sombra de Muerte mucho antes, en la
peregrinación, que el río que corre al pie de los montes celestiales. Algunos
de nosotros hemos atravesado este valle oscuro y terrible de la “sombra de la
muerte” varias veces, y podemos testificar que sólo el Señor nos soportó en
medio de pensamientos desvariados, terrores misteriosos y terribles abatimientos.
El Señor nos ha sostenido y nos ha guardado libres de todo verdadero temor del
mal, aun cuando nuestro espíritu ha desmayado. Hemos sido afligidos y
oprimidos, pero con todo hemos vivido, porque hemos sentido la presencia del
Gran Pastor, y hemos confiado en que su cayado impediría que el enemigo nos
causara alguna herida mortal.
Si en la presente ocasión
estamos en oscuridad bajo las alas negras de una pena grande, glorifiquemos a
Dios con una confianza tranquila en Él.
martes, 19 de junio de 2018
JUNIO 19
“Sea mi corazón íntegro en tus estatutos; porque no sea yo avergonzado”.
Salmo 119:80.
Podemos considerar esta
oración inspirada de modo que veamos contenida en ella la garantía de que los
que se atienen a la Palabra de Dios nunca serán avergonzados de haberlo hecho.
Fíjate, la petición que
se hace es de un corazón íntegro. Una creencia íntegra es buena, un juicio
íntegro acerca de ella es mejor; pero un corazón íntegro hacia la verdad es lo
mejor de todo. Tenemos que amar la verdad, sentir la verdad y obedecer la
verdad; de otra manera, no somos de veras íntegros en los estatutos de Dios.
¿Hay muchos en estos días malos que sean íntegros? ¡Oh, que el autor y el
lector sean dos de esa clase!
Muchos serán avergonzados
en el gran día final cuando todas las controversias queden terminadas. Entonces
verán la locura de sus invenciones, y estarán llenos de remordimiento a causa
de su incredulidad orgullosa, y su obstinada provocación del Señor; pero el que
creyó lo que el Señor enseñó, e hizo lo que el Señor mandó, comparecerá
justificado en lo que hizo. Entonces los justos resplandecerán como el sol.
Hombres muy calumniados e injuriados verán su vergüenza cambiada en gloria aquel
día.
Oremos con la petición de
nuestro texto, y podemos estar seguros que su promesa será cumplida en
nosotros. Si el Señor nos hace íntegros, Él nos guardará seguros.
lunes, 18 de junio de 2018
JUNIO 18
“Ahora me levantaré, dice Jehová; ahora seré ensalzado, ahora seré engrandecido”.
Isaías 33:10.
Cuando los destructores
habían devastado la tierra como si hubiera sido devorada por la langosta, y los
soldados que defendían el país se sentaron a llorar como mujeres, entonces el
Señor vino en socorro de su pueblo. Cuando los viajeros cesaron de caminar a
Sión, y Basán y Carmelo fueron como viñas en donde la fruta ha faltado,
entonces el Señor se levantó. Dios es ensalzado en medio de un pueblo afligido,
porque buscan su rostro y confían en Él. Él es aún más ensalzado cuando en
respuesta a sus clamores se levanta a librarlos y a derribar a sus enemigos.
¿Es este un día de dolor
para nosotros? Esperemos ahora ver al Señor glorificado en nuestra liberación.
¿Estamos orando con fervor? ¿Clamamos a Él día y noche? Entonces el tiempo
prescripto para demostrar su gracia está cerca. Dios se ensalzará en el tiempo
oportuno. Él se levantará cuando con ello despliegue más su gloria. Deseamos su
gloria más que anhelamos nuestra propia liberación. Que el Señor sea ensalzado,
y nuestro mayor deseo está obtenido.
Señor, ayúdanos de tal
manera que veamos que Tú mismo estás obrando. Que te magnifiquemos Dios bueno y
grande.
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