Versículo para hoy:
sábado, 21 de abril de 2018
ABRIL 21
“A Jehová empresta el que da al pobre y él le dará su paga”. Proverbios
19:17.
Tenemos que dar a los
pobres por piedad. No para ser vistos y aplaudidos, mucho menos para tener
influencia sobre ellos; hemos de ayudarles por pura simpatía y compasión.
No tenemos que esperar
que los pobres nos devuelvan cualquier cosa, ni aun la gratitud; pero
debiéramos mirar lo que hacemos por ellos como un préstamo al Señor. Él se
encarga de la obligación, y si miramos a Él en el asunto, no tenemos que mirar
al interesado. ¡Cómo nos honra el Señor cuando condesciende a pedirnos
prestado! Grandemente favorecido es el comerciante que tiene al Señor con
cuenta abierta en sus libros. Sería una lástima anotar tal nombre por una
miserable cantidad; hagámosla una suma grande. Ayudemos al prójimo necesitado
que viene por nuestro camino.
En cuanto al reembolso,
casi no podemos pensar en ello, y con todo, aquí está el pagaré del Señor.
Bendito sea su nombre, su promesa de pagar es mejor que el oro y la plata.
¿Estamos un poco apurados de dinero por causa de malos tiempos? Podemos
humildemente atrevernos a presentar este billete en el Banco de la Fe. ¿Ha sido
uno de nuestros lectores avaro para con los pobres? ¡Pobrecito! Que el Señor le
perdone.
viernes, 20 de abril de 2018
LOS GRANDES TEMAS - Pr. Salvador Dellutri
Los temas candentes de la actualidad son analizados a la luz de la Palabra de Dios. Conferencias, predicaciones y exposiciones de la Palabra de Dios, a cargo del Pr. Salvador Dellutri.
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Tierra Firme
ABRIL 20
“El justo vivirá por la fe”. Romanos 1:17.
No moriré. Yo puedo
confiar, y confío en el Señor mi Dios, y esta fe me conservará en vida.
Quisiera ser contado entre los que son justos en sus vidas; pero aunque fuese
perfecto, no procuraría vivir por mi justicia; yo me sostendría de la obra del
Señor Jesús, y siempre viviría por fe en Él, y por nada más. Si pudiese
entregar mi cuerpo para ser quemado por mi Señor Jesús, con todo no confiaría
en mi propio valor y constancia, sino que siempre viviría por fe.
Si fuera mártir, al morir,
El nombre de mi Salvador
Tan sólo invocaría, fiel,
Perdón pidiendo por su amor.
Vivir por fe es mucho más
seguro y más feliz que vivir por sentimientos o por obras. El pámpano que está
en la vid vive mejor vida de la que viviría parte del tronco, si esto le fuera
posible. Vivir en unión con Jesús, y derivar toda nuestra fuerza de Él, es
agradable y sagrado. Si aún los más justos tienen que vivir de esta manera,
¡cuánto más yo que soy un pobre pecador! Señor, creo. Tengo que confiar del
todo en ti. ¿Qué otra cosa puedo hacer? Confiar en ti es mi vida. Siento que es
así. Me mantendré en ello hasta el fin.
FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe –
Charles H. Spurgeon.jueves, 19 de abril de 2018
ABRIL 19
“Porque así ha dicho el Señor Jehová: He aquí, yo, yo requeriré mis
ovejas, y las reconoceré”. Ezequiel 34:11.
Esto hace a lo primero
cuando sus elegidos son como ovejas errantes que no conocen ni al pastor ni el redil.
¡Qué maravillosamente encuentra el Señor a sus escogidos! Jesús es admirable
como un pastor que busca, tanto como un pastor que salva. Aunque muchos de los
que su Padre le dio han ido tan cerca de la puerta del infierno como han
podido, con todo el Señor inquiriendo y buscando los encuentra, y se acerca a
ellos con su gracia. Él nos ha buscado: tengamos buena esperanza acerca de
aquellos por quienes oramos, porque Él también los encontrará.
El Señor repite este
proceso cuando cualquiera oveja de su manada se extravía de los pastos de la
verdad y de la santidad. Pueden caer en error grosero, en pecado lastimoso y en
dureza penosa; pero con todo, el Señor que se ha hecho fiador a favor de ellas
con el Padre, no permitirá que una se extravíe hasta el punto de perecer. Él
las seguirá por medio de la providencia y la gracia, a países extranjeros, a
habitaciones de pobreza, a cavernas de oscuridad, a los profundos de la
desesperación; Él no perderá ni una de todas las que el Padre le ha dado. Es un
punto de honor para Jesús el buscar y el salvar toda la manada, sin una sola
excepción. ¡Qué promesa es esta para que me sirva de ella si en esta hora estoy
constreñido a exclamar: “Yo anduve errante como oveja extraviada”!
miércoles, 18 de abril de 2018
ABRIL 18
“Seré contigo; no te dejaré ni te desampararé”. Josué 1:5.
Esta palabra dicha a
Josué es citada muchas veces; es la base de aquella palabra del Nuevo Testamento:
“Él dijo: No te dejaré, ni te desampararé”.
Amados, una vida
militante está delante de nosotros, pero el Señor de los Ejércitos está con
nosotros. ¿Somos llamados a guiar un pueblo grande pero inconstante? Esta
promesa nos garantiza toda la sabiduría y prudencia que necesitaremos. ¿Tenemos
que contender con astutos y poderosos enemigos? Aquí tenemos fuerza y valor,
proeza y victoria. ¿Tenemos que ganar una heredad vasta? Por esta señal
alcanzaremos nuestro propósito; el mismo Señor está con nosotros.
¡Ay de nosotros en verdad
si Jehová nos pudiese faltar!, pero como esto nunca puede ser, los vientos de
ansiedad son adormecidos en las cuevas de la divina fidelidad. En ninguna
ocasión nos desamparará el Señor. Venga lo que viniere, Él estará a nuestro
lado. Los amigos nos dejan, su ayuda es como lluvias de primavera; pero Dios es
fiel. Jesús es el mismo para siempre, y el Santo Espíritu permanece en
nosotros.
Ven, alma mía, cálmate y
ten esperanza hoy. Tal vez vengan nubes, pero el Señor las puede disipar. Como
Dios no me faltará, mi fe no faltará; y como no me desamparará, yo no le desampararé.
¡Oh, si tuviéramos una fe tranquila!
martes, 17 de abril de 2018
ABRIL 17
“Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová, aun a sus enemigos
pacificará con él”. Proverbios 16:7.
Tengo que procurar que
mis amigos agraden al Señor. Aun entonces, tendré enemigos; y tal vez, tanto
más ciertamente porque procuro hacer lo que es recto. ¡Pero qué promesa es
esta! El Señor hará que la ira del hombre le acarree alabanza, y la apaciguará
para que no me aflija.
Él puede constreñir a un
enemigo a desistir de dañarme, aunque tenga tales deseos. Esto hizo con Labán,
que siguió a Jacob, pero no se atrevió a tocarle. O puede dominar la ira del
enemigo y hacerle amigable, como hizo con Esaú, que encontró a Jacob como
hermano, aunque Jacob había temido que le matara a él y a su familia. El Señor
también puede convertir un adversario furioso en un hermano en Cristo, y un
colaborador, como hizo con Saulo de Tarso. ¡Oh, que hiciese eso en todo caso
donde aparece un espíritu perseguidor!
¡Gozoso es el hombre
cuyos enemigos son hechos para con él como los leones para Daniel en el foso,
mansos y sociables! Cuando me encuentre con la muerte, que es llamada “el
último enemigo”, ruego a Dios que esté yo en paz. Solamente que mi gran cuidado
sea el agradar al Señor en todas las cosas. ¡Oh que tengamos fe y santidad;
porque estas son agradables al Altísimo!
FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe –
Charles H. Spurgeon.lunes, 16 de abril de 2018
ABRIL 16
“En aquel tiempo estará sobre las campanillas de los caballos: SANTIDAD A
JEHOVÁ”. Zacarías 14:20.
¡Qué día tan feliz aquel
en que todas las cosas serán consagradas y las campanillas de los caballos
tocarán santidad a Jehová! Ese día ha llegado para mí. ¿No hago yo santas todas
las cosas para Dios? Estos vestidos, cuando me los quito o me los pongo, ¿no me
recordarán la justicia de Cristo Jesús, mi Señor? ¿No será hecho mi trabajo
como al Señor? ¡Oh, que hoy mis vestidos sean vestimentas, mis comidas
sacramentos, mi casa un templo, mi mesa un altar, mi habla un incienso, y yo
mismo un sacerdote! Señor, cumple tu promesa, y que ninguna cosa sea para mí
común o inmunda.
Que espere yo esto en fe.
Creyéndolo ser así, seré ayudado para realizarlo. Como yo mismo soy la
propiedad de Jesús, mi Señor puede hacer un inventario de todo lo que tengo,
porque es del todo suyo; y estoy resuelto a probar que lo es, por el uso al
cual lo pondré en este día. Desde la mañana hasta la noche quisiera disponerlo
todo por una regla alegre y santa. Mis campanillas tocarán; ¿y por qué no? Aun
mis caballos tendrán campanillas; ¿quién tiene tanto derecho a la música como
lo tienen los santos? Pero todas mis campanillas, mi música, mi alegría, se
dirigirán hacia la santidad y harán resonar el nombre del “Dios Feliz”.
domingo, 15 de abril de 2018
ABRIL 15
“A los justos les será dado lo que desean”. Proverbios 10:24.
Siendo como es un deseo
justo, Dios lo puede conceder con seguridad. No sería bueno para el hombre, ni
para la sociedad en general, que tal promesa fuese hecha a los injustos.
Guardemos los mandamientos del Señor, y Él justamente tendrá en cuenta nuestros
deseos.
Cuando los justos desean
cosas injustas, no les serán dadas. Pero entonces estos no son sus verdaderos
deseos; son sus extravíos o faltas; y está bien que se les nieguen. Sus buenos
deseos vendrán delante del Señor, y Él no los negará.
¿Nos niega el Señor
nuestras peticiones por el momento? Que la promesa de hoy nos anime a pedir
otra vez. ¿Nos las ha negado del todo? Aun le daremos las gracias, porque
siempre ha sido nuestro deseo que Él nos las negara si juzgaba que la negativa
sería lo mejor.
En cuanto a algunas
cosas, pedimos con mucha confianza. Nuestros deseos principales son santidad,
utilidad, semejanza a Cristo y el ser dispuestos para el cielo. Estos son los
deseos de la gracia más bien que de la naturaleza, el deseo del justo más bien
que del mero hombre. Dios no nos escatimará estas cosas, sino que dará siempre
en abundancia. “Pon asimismo tu delicia en Jehová, y Él te dará las peticiones
de tu corazón”. ¡Alma mía, en este día, pide con largueza!
sábado, 14 de abril de 2018
ABRIL 14
“Él nos elegirá nuestras heredades”. Salmo 47:4.
Nuestros enemigos nos
asignarían una porción muy triste; pero no somos dejados en sus manos. El Señor
hará que nos mantengamos de pie en nuestra heredad, y nuestro lugar es ordenado
por su sabiduría infinita. Un juicio más sabio que el nuestro dispone nuestro
destino. Dios dirige todas las cosas, y nos alegramos de que así sea; dejemos
que Dios escoja por nosotros. Si pudiésemos tener nuestra propia voluntad,
desearíamos dejar que todas las cosas fuesen según la voluntad de Dios.
Estando convencidos de
nuestra propia ignorancia, no desearíamos dirigir nuestros propios destinos.
Nos sentimos mucho más seguros y más descansados cuando el Señor gobierna
nuestro buque que lo que estaríamos si pudiésemos dirigirlo según nuestro
propio juicio. Gozosamente dejamos el penoso presente y el futuro desconocido
en manos de nuestro Padre, nuestro Salvador y nuestro Consolador.
¡Oh, alma mía, deposita
en este día tus deseos a los pies de Jesús! Si últimamente has sido algo
perverso y obstinado, ansioso de hacer según tu propio deseo, desecha ahora tu
egoísmo insensato y abandona las riendas en las manos del Señor. Di: “Él
elegirá”. Si otros disputan la soberanía del Señor y se glorían en el libre
albedrío del hombre, contéstale tú: “Él elegirá por mí”. Mi elección más
voluntaria es que Él elija. Como agente libre, yo elijo que Él tenga autoridad
absoluta.
viernes, 13 de abril de 2018
ABRIL 13
“El cual transformará el cuerpo de nuestra bajeza, para ser semejante al
cuerpo de su gloria”. Filipenses 3:21.
Muchas veces cuando
estamos atormentados por el dolor, e incapaces de pensar o adorar, sentimos que
nuestro cuerpo es en verdad “el cuerpo de nuestra bajeza”; y cuando somos
tentados por las pasiones que tienen su origen en la carne, no pensamos que la
traducción de la palabra “bajeza” sea demasiado fuerte. Nuestros cuerpos nos
humillan; y esto es tal vez la mejor cosa que hacen por nosotros. ¡Oh, que
seamos debidamente humildes, porque nuestros cuerpos nos alían con los animales
y aun nos unen con el polvo!
Pero nuestro Salvador, el
Señor Jesús, cambiará todo esto. Nuestros cuerpos serán semejantes a su propio
cuerpo de gloria. Esto se efectuará en todos los que creen en Jesús. Por la fe
sus almas han sido transformadas, y sus cuerpos experimentarán tal renovación
que los preparará para sus espíritus regenerados. Cuándo acontecerá esta
transformación grande no lo podemos decir; pero el pensar en ella debiera
ayudarnos a soportar las pruebas de hoy y todas las penas de la carne. Dentro
de poco seremos como Jesús es ahora. No habrá más cabezas dolientes, ni
miembros hinchados, ni ojos turbios, ni corazones desmayados. El hombre viejo
no será más un lío de enfermedades, ni el enfermo un cuerpo de agonía. “Semejante
al cuerpo de su gloria”. ¡Qué expresión! ¡Aun nuestra carne descansará en
esperanza de tal resurrección!
jueves, 12 de abril de 2018
ABRIL 12
“Porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de sus pecados”.
Jeremías 31:34.
Cuando conocemos al
Señor, recibimos el perdón de los pecados. Se le conoce como Dios de gracia que
pasa por alto nuestras transgresiones. ¡Qué gozoso descubrimiento es este!
¡Pero cuán divinamente
está expresada esta promesa: el Señor promete que nunca más se acordará de
nuestros pecados! ¿Puede Dios olvidarse? Él dice que sí y siempre piensa lo que
dice. Nos considera como si nunca hubiésemos pecado. La gran expiación quitó
tan eficazmente todo pecado que, para el recuerdo de Dios no existe ya. El
creyente está ahora en Cristo Jesús, tan acepto como Adán en su inocencia; aún
más, porque está vestido de una justicia divina, y la de Adán fue solamente
humana.
El Gran Señor no se acordará
de nuestros pecados para castigarlos, o para amarnos un átomo menos a causa de
ellos. Como una deuda pagada, cesa de ser deuda, así el Señor hace una
cancelación completa de la iniquidad de su pueblo.
Cuando lamentamos
nuestras transgresiones y omisiones, como es nuestro deber hacerlo mientras
vivimos, regocijémonos al mismo tiempo de que nunca más serán mencionadas en
contra de nosotros. Esto nos hace odiar el pecado. El perdón gratuito de Dios
nos hace desear no entristecerle más por la desobediencia.
miércoles, 11 de abril de 2018
ABRIL 11
“Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano,
diciendo: Conoce a Jehová: porque todos me conocerán, desde el más pequeño de
ellos hasta el más grande, dice Jehová”. Jeremías 31:34.
Es verdad, cualesquiera
que sean las cosas que no conocemos, conocemos al Señor. En este día esta
promesa es cierta en nuestra experiencia y no es pequeña. El creyente más
insignificante entre nosotros conoce a Dios en Cristo Jesús. No tan plenamente
como deseamos; pero en verdad y realmente conocemos al Señor. No solamente
conocemos las doctrinas que a Él se refieren, sino que le conocemos a Él. Él es
nuestro Padre y nuestro Amigo. Hemos entrado en conocimiento con Él
personalmente. Podemos decir: “Señor mío y Dios mío”. Tenemos íntima comunión
con Dios y muchas son las horas que hemos pasado en su santa compañía. No somos
ya extranjeros para con Dios, puesto que el secreto del Señor está con
nosotros.
Esto es más de lo que la
naturaleza nos pudiera haber enseñado. Carne y sangre no nos han revelado a
Dios. Cristo Jesús nos ha hecho conocer al Padre en nuestros corazones.
Entonces, si el Señor nos ha hecho conocerle, ¿no es esta la fuente de todo
conocimiento que salva? Conocer a Dios es vida eterna. Tan pronto como
conocemos a Dios, tenemos el testimonio de ser vivificados en novedad de vida.
¡Oh alma mía, regocíjate en este conocimiento y bendice a tu Dios todo este
día!
martes, 10 de abril de 2018
ABRIL 10
“Y Jehová dijo a Moisés: Hazte una serpiente ardiente, y ponla sobre la
bandera: y será que cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá”.
Números 21:8.
Esta es una figura
gloriosa del evangelio. Jesús, contado con los perversos, está colgado en la
cruz delante de nosotros. Una mirada a Él nos sanará de la picadura de la
serpiente del pecado; nos sanará inmediatamente. “El que miraba vivía”. Que el
lector que está llorando su pecado se fije en las palabras: “Cualquiera que
mirare a ella, vivirá”. Cada uno que mira encontrará que esto es la verdad. Yo
así lo he encontrado. Miré a Jesús e inmediatamente viví. Yo sé que así fue.
Lector, si tú miras a Jesús, tú también vivirás. Es verdad que te estás
hinchando con el veneno y no tienes esperanza. También es verdad que
no hay esperanza aparte de esta mirada. Pero esta no es una cura
dudosa. “Cualquiera que fuese mordido y mirare a ella, vivirá”.
La serpiente de metal no
fue levantada como objeto curioso para que los sanos la mirasen; era
especialmente para los “mordidos”. Jesús murió como Salvador verdadero a favor
de pecadores en verdad. Si la picadura te ha hecho borracho, o ladrón, o
persona impura o profana, una mirada al gran Salvador te sanará de estas
enfermedades y te hará vivir en santidad y comunión con Dios. Mira y vive.
lunes, 9 de abril de 2018
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