Versículo para hoy:

domingo, 13 de mayo de 2018

Lo mejor que puedes hacer hoy - Francis Chan



Confesiones de un cristiano no salvo - Heather Pace


MAYO 13

“Y le daré la estrella de la mañana”. Apocalipsis 2:28.

¡Hasta que apunte el día, y huyan las sombras, cuán bueno es ver en Jesús “la estrella de la mañana”! Me acuerdo cuando leí en los diarios la noticia sensacional de que la estrella de Belén había aparecido otra vez. Cuando se hicieron indagaciones se descubrió que era solamente “la estrella de la mañana”; pero, después de todo, no había sido grande la equivocación.

Ver a Jesús como el sol es lo mejor; pero cuando no podemos hacerlo así, lo que más se le acerca es verle como esa estrella que anuncia el día, y demuestra que la luz eterna está próxima. Si hoy en día no soy todo lo que deseo ser, sin embargo veo a Jesús, y eso me asegura que un día seré como Él. Una vista de Jesús por la fe, es la prenda de que le veré en su gloria, y seré transformado a su imagen. Si en esta hora no tengo toda la luz y el gozo que desearía, sin embargo los tendré; porque tan seguramente como veo la estrella de la mañana veré el día. La estrella de la mañana nunca está lejos del sol.

Ven, alma mía, ¿te ha dado el Señor la estrella de la mañana? ¿Retienes tú esta verdad, esta gracia, esta esperanza, y este amor que el Señor te ha dado? Entonces con esto tú tienes el principio de la gloria venidera. El que te hace vencer el mal, y perseverar en justicia, te ha dado con ello la estrella de la mañana.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

sábado, 12 de mayo de 2018

MAYO 12

“El que guarda la higuera, comerá su fruto; y el que guarda a su Señor, será honrado”. Proverbios 27:18.

El que guarda la higuera tiene higos en recompensa de su trabajo, y el que sirve a un maestro bueno tiene honra por galardón. Ciertamente el Señor Jesús es el mejor maestro, y es un privilegio que se nos permita hacer el más pequeño servicio por su amor. Servir a algunos amos es como guardar un manzano silvestre y tener por paga la fruta de tal árbol; pero servir al Señor Jesús es guardar una higuera de higos dulcísimos. Su servicio en sí es una delicia; permanecer en él es ir ascendiendo; tener buen éxito en él es la felicidad aquí abajo; y la gloria en el cielo es la recompensa.

Nuestros honores más grandes se recogerán en aquel tiempo cuando los higos estarán maduros, en el mundo venidero. Los ángeles que ahora son nuestros servidores, nos llevarán al hogar cuando nuestro trabajo del día haya terminado. El cielo donde mora Jesús, será nuestra mansión honrosa, la felicidad eterna nuestra porción honrosa y el mismo Señor nuestro honroso compañero. ¿Quién puede imaginar la significación completa de esta promesa: “El que guarda a su Señor será honrado”?

Señor, ayúdame a servir a mi Maestro. Que deje toda idea de honra hasta la hora cuando tú mismo me honrarás. ¡Que tu Espíritu Santo me haga un obrero y sirviente humilde y sufrido!

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

viernes, 11 de mayo de 2018

Alentada por las promesas - Nancy DeMoss Wolgemuth



MAYO 11

“Gad, ejército lo acometerá; mas él acometerá al fin”. Génesis 49:19.

Algunos de nosotros hemos sido como la tribu de Gad. Nuestros enemigos por un poco de tiempo eran demasiado numerosos, vinieron sobre nosotros como un ejército. Sí, y por el momento nos vencieron, y se gloriaron grandemente a causa de su victoria temporal. Con ello no hicieron más que demostrar que era verdaderamente nuestra la primera parte de la herencia, porque el pueblo de Cristo, como Gad, será vencido por un ejército. El ser vencido es muy penoso, y hubiésemos desmayado si no hubiésemos creído por la fe en la segunda parte de la bendición de nuestro Padre, “él acometerá al fin”. “Hasta el fin nadie es dichoso”, dijo un poeta mundano; y habló la verdad. Se juzga una guerra, no por los primeros éxitos o derrotas, sino por lo que ocurre “al fin”. El Señor “al fin” dará la victoria a la verdad y a la justicia; y como dice Bunyan, eso significa para siempre, porque nada puede venir después del fin.

Lo que necesitamos es la perseverancia en bien hacer, y plena confianza en nuestro glorioso Capitán. Cristo nuestro Señor Jesús, quiera enseñarnos su santa facultad de afirmar el rostro como un pedernal para llevar a cabo la obra o el sufrimiento, hasta que podamos decir, “Consumado es”. ¡Aleluya! ¡Victoria! ¡Victoria! Creemos la promesa. “Él acometerá al fin”.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

jueves, 10 de mayo de 2018

Un nuevo movimiento femenino - Nancy DeMoss de Wolgemuth



MAYO 10

“De tal manera que digamos confiadamente: el Señor es mi ayudador; no temeré lo que me hará el hombre”. Hebreos 13:6.

Puesto que Dios nunca nos desamparará ni nos dejará, bien podemos estar contentos de lo presente. Puesto que el Señor es nuestro, no podemos quedar desamparados, sin amigo, sin tesoro y sin morada. Esta confianza nos puede hacer absolutamente independientes de los hombres. Bajo tan alta protección no somos tentados a adular servilmente a nuestros semejantes, y pedirles permiso para vivir; pero lo que decimos, lo decimos con resolución y desafiamos la contradicción.

El que a Dios teme no tiene temor de nada más. Debiéramos tener tal temor respetuoso del Señor vivo, que todas las amenazas que puede usar el más orgulloso perseguidor, no nos hicieran más efecto que el silbido del viento. En estos días los hombres no pueden hacer tanto contra nosotros como podían cuando el apóstol escribió el versículo a la cabeza de esta página. El tormento y la hoguera no están de moda ahora. El Gigante Papa no puede quemar los peregrinos ahora. Si los discípulos de maestros falsos usan de mofa y de escarnio cruel, no nos sorprende, porque los hombres del mundo no pueden amar a la simiente celestial. ¿Qué, pues?
Tenemos que soportar el escarnio del mundo. No quiebra los huesos. Con la ayuda de Dios, seamos valientes, y cuando el mundo se enfurece, que se enfurezca, pero no le temamos.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

miércoles, 9 de mayo de 2018

Renovando Tu Mente | ¿Quién es este Jesús




Dios escoge Sus instrumentos - Nancy DeMoss de Wolgemuth



MAYO 9

“Por tanto en Él se alegrará nuestro corazón, porque en su santo nombre hemos confiado”. Salmo 33:21.

La raíz de la fe produce la flor del gozo en el corazón. Tal vez no nos regocijaremos al principio, pero ello vendrá a su tiempo. Confiamos en el Señor cuando estamos tristes, y en tiempo oportuno. Él responde a nuestra esperanza de tal manera que nuestra fe se cambia en fruición, y nos alegramos en el Señor. La duda produce tristeza, pero la confianza nos asegura gozo al fin.

La seguridad mostrada por el salmista en este versículo es realmente una promesa que nos es ofrecida en las manos de una santa confianza. ¡Ojalá tuviésemos gracia para apropiárnosla! Si no estamos gozosos en este momento, aún lo hemos de estar, tan ciertamente como el Dios de David es nuestro Dios.

Meditemos sobre el nombre santo del Señor, para que confiemos más en Él, y nos alegremos más fácilmente. Él es santo, justo, verdadero, benigno, fiel e invariable en su carácter. ¿No es un Dios tal, digno de nuestra confianza? Él es omnisciente, todopoderoso y omnipotente, ¿no podemos confiar en Él alegremente? Sí, así lo haremos ahora mismo y sin reserva.

Jehová-Gireh proveerá, Jehová-Salom enviará paz, Jehová-Tsidkenu justificará, Jehová-Shamma siempre estará cerca y en Jehová-Nisi venceremos a todo enemigo. Los que te conocen, confiarán en ti; y los que confían en ti, se alegrarán ¡oh Señor!

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

martes, 8 de mayo de 2018

Cueste lo que cueste - Nancy DeMoss de Wolgemuth



MAYO 8

“Id también vosotros a la viña, y recibiréis lo que fuere justo”. Mateo 20:7.

Sí, hay trabajo en la viña de Cristo para los viejos. Es la hora undécima, y con todo nos dejará trabajar. ¡Qué gracia más grande es esta! ¡Ciertamente cada viejo debe apresurarse a aceptar esta invitación! Cuando los hombres ya envejecen nadie los quiere como sirvientes; van de almacén en almacén, y los amos ven sus canas, y menean la cabeza. ¡Pero Jesús empleará los viejos, y les dará sueldos buenos también! ¡Esto sí que es misericordia! Señor, ayuda a los viejos a alistarse en tu servicio sin ningún retardo.

¿Pero es que el Señor va a pagar salarios a viejos que están ya gastados? No lo dudes. Él dice que te dará lo que fuere justo, si trabajas en su campo. Ciertamente Él te dará gracia aquí y gloria allí. Él te concederá consuelo presente y descanso futuro; fortaleza suficiente para tu día, y una visión de la gloria cuando sobreviene la noche de la muerte. Todo esto el Señor Jesús dará gratuitamente tanto al viejo convertido como al que entra a su servicio en la juventud.

Debo decir esto a algún anciano o anciana que no se ha convertido todavía, y pedir al Señor que lo bendiga, por amor de Jesús. ¿Dónde puedo hallar tales personas? Las buscaré y cariñosamente les daré las buenas nuevas.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

lunes, 7 de mayo de 2018

Propenso a vagar - Nancy DeMoss de Wolgemuth



MAYO 7

“Y no se pegará algo a tu mano del anatema; porque Jehová se aparte del furor de su ira, y te dé mercedes, y tenga misericordia de ti, y te multiplique, como lo juró a tus padres”. Deuteronomio 13:17.

Israel tenía que conquistar ciudades idólatras, y destruir todos los despojos, considerando todo lo que había sido contaminado por la idolatría como cosa maldita para ser quemada con fuego. Ahora, toda clase de pecado tiene que ser tratado de la misma manera por los cristianos. No tenemos que permitir que quede una costumbre mala. Ahora tenemos que tomar las armas en contra de pecados de todas clases y condiciones, sean del cuerpo, del alma, o del espíritu. No consideramos esta renuncia del pecado como si mereciera misericordia, sino como un fruto de la gracia de Dios, que de ninguna manera debemos perder.

Cuando Dios hace que no tengamos misericordia de nuestros pecados, entonces tiene grande misericordia de nosotros. Cuando estamos enojados con la maldad, Dios no se enoja ya con nosotros. Cuando multiplicamos nuestros esfuerzos en contra de la iniquidad, el Señor multiplica nuestras bendiciones. El camino de paz, de progreso, de seguridad y de gozo en Cristo Jesús, se hallará siguiendo estas palabras: “No se pegará algo a tu mano del anatema”. Señor, purifícame en este día. La compasión, la prosperidad, el adelanto y el gozo, ciertamente serán dados a los que dejan el pecado con una solemne determinación.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

domingo, 6 de mayo de 2018

Mi lucha por aplastar el ídolo de la comida - Lindsey Carlson

6 razones para guardar tus ojos - Erin Davis

MAYO 6

“No tenga tu corazón envidia de los pecadores, antes persevera en el temor de Jehová todo tiempo. Porque ciertamente hay fin, y tu esperanza no será cortada”. Proverbios 23:17-18.

Cuando vemos a los pecadores prosperar somos tentados a envidiarlos. Cuando oímos el sonido de su regocijo, y nuestro propio espíritu está afligido, casi pensamos que ellos llevan la mejor parte. Esto es insensato y pecaminoso. Si los conociésemos mejor, y especialmente si nos acordásemos de su fin, tendríamos lástima de ellos.

La cura para la envidia consiste en vivir bajo la percepción constante de la divina presencia, adorando a Dios y teniendo comunión con Él todo el día, por muy largo que el día parezca. La verdadera religión levanta el alma a una región más alta, donde el juicio viene a ser más claro y los deseos más elevados. Cuanto más haya del cielo en nuestras vidas, menos codiciaremos del mundo. El temor de Dios echa fuera la envidia de los hombres.

El golpe mortal contra la envidia es una consideración serena del futuro. Las riquezas y la gloria de los impíos son una apariencia vana. Esta apariencia pomposa tiene un brillo pasajero y después se apaga. ¿De qué vale al pecador próspero su prosperidad cuando el juicio le alcanza? En cuanto al hombre pío, su fin es paz y bienaventuranza, y nadie le puede robar su gozo; por lo tanto, deje la envidia y viva lleno de dulce contentamiento.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

sábado, 5 de mayo de 2018

MAYO 5

“Jehová también volverá tus cautivos”. Deuteronomio 30:3.

El pueblo de Dios puede venderse a la cautividad por el pecado. Esta es una fruta muy amarga de una raíz sumamente amarga. ¡Qué esclavitud la del hijo de Dios cuando es vendido a sujeción del pecado, encadenado por Satán, privado de su libertad, robado de su poder en la oración y de su delicia en el Señor! Velemos para que no entremos en tal esclavitud; pero si esto nos ha pasado ya, no desmayemos de ninguna manera.

Pero no podemos ser sujetados en esclavitud para siempre. El Señor Jesús ha pagado un precio demasiado alto por nuestra redención, para dejarnos en las manos del enemigo. “Conviértete al Señor tu Dios”; este es el camino a la libertad. Donde hallamos por primera vez la salvación la volveremos a encontrar. Al pie de la cruz de Cristo, confesando el pecado, hallaremos perdón y rescate. Además, el Señor quiere que obedezcamos su voz conforme a todo lo que Él nos ha mandado, y tenemos que hacerlo con todo nuestro corazón y con toda nuestra alma, y entonces nuestra cautividad terminará.

Muchas veces el abatimiento de espíritu y la miseria grande del alma se alejan tan pronto como dejamos nuestros ídolos y nos inclinamos en obediencia delante del Dios vivo. No es menester que seamos cautivos. Podemos volver a la ciudadanía de Sión, y eso prontamente. ¡Señor, libéranos de nuestro cautiverio!

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

viernes, 4 de mayo de 2018

Diez marcas del ministerio, día 2 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



MAYO 4

“Tú, enemiga mía, no te huelgues de mí; porque aunque caí, he de levantarme; aunque more en tinieblas, Jehová será mi luz”. Miqueas 7:8.

Este versículo tal vez expresa los sentimientos de un hombre o de una mujer que es pisoteado y oprimido. Nuestro enemigo puede apagar nuestra luz por un tiempo. Para nosotros hay esperanza segura en el Señor; y si estamos confiados en Él, reteniendo nuestra integridad, el tiempo de abatimiento y oscuridad pasará pronto. Los insultos del enemigo son por un momento. El Señor volverá pronto su risa en lamentación, y nuestros suspiros en canciones.

Aunque el gran enemigo de las almas triunfara sobre nosotros por un momento, como él ya ha triunfado sobre mejores hombres que nosotros, tengamos ánimo, porque le venceremos antes de mucho. Nos levantaremos de nuestra caída, porque nuestro Dios no ha caído, y Él nos levantará. No permaneceremos en la oscuridad, aunque por un momento moramos en ella; porque nuestro Dios es la fuente de luz y pronto nos traerá días alegres. No desesperemos ni aun dudemos. Una vuelta de la rueda y lo más bajo estará encima. ¡Ay de los que se ríen ahora, porque ellos lamentarán y llorarán cuando su jactancia se cambie en menosprecio eterno! Pero bienaventurados son todos los santos que lloran, porque ellos serán consolados divinamente.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

jueves, 3 de mayo de 2018

Diez marcas del ministerio, día 1 - Nancy DeMoss de Wolgemuth


MAYO 3

“Y cuando oyeres un estruendo que irá por las copas de los morales, entonces te moverás; porque Jehová saldrá delante de ti a herir el campo de los filisteos”. 2 Samuel 5:24.

Hay indicios de que el Señor se está moviendo, que deben ponernos en movimiento. El Espíritu de Dios donde quiere sopla, y oímos su sonido. Entonces es el tiempo de ser más activos que nunca. Tomemos la ocasión feliz y saquemos de ella el mejor partido posible. Es nuestro deber pelear contra los filisteos en todo tiempo; pero cuando el mismo Señor sale delante de nosotros, entonces debiéramos ser especialmente valientes en la guerra.

La brisa sopló sobre las copas de los árboles, y David y los suyos tomaron esto por señal de ataque, y avanzando ellos, el mismo Señor hirió a los filisteos. ¡Oh, que en este día el Señor nos de una ocasión de hablar por Él con muchos de nuestros amigos! Que estemos velando para aprovecharnos de la ocasión que promete mucho cuando se presenta. Quién sabe si no será este un día de buenas nuevas; un tiempo de ganar almas. Que nuestros oídos estén abiertos para oír el estruendo del viento, y nuestros entendimientos prontos para obedecer la señal. “Porque Jehová saldrá delante de ti”; ¿no es esta promesa bastante estímulo para que nos armemos de valor? Puesto que el Señor sale delante de nosotros, no nos atrevemos a retraernos.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

miércoles, 2 de mayo de 2018

Ebenezer, día 2 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



MAYO 2

“El que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna”. Gálatas 6:8.

Sembrar parece ser una ocupación vana, porque ponemos buen trigo en la tierra para no verlo nunca más. Sembrar para el Espíritu parece ser una ocupación muy caprichosa y visionaria; porque nos negamos a nosotros mismos y en apariencia no recibimos nada por ello. Pero si sembramos para el Espíritu procurando vivir para Dios, y deseando hacer la voluntad de Dios, y haciendo esfuerzos para promover su honra, no sembraremos en vano. La vida será nuestra recompensa, la vida eterna. Aquí disfrutamos de ella cuando entramos en el conocimiento de Dios, la comunión con Dios, y cuando gozamos en Dios. Esta vida sigue su curso como un río que, siempre profundizándose y siempre ensanchándose, nos lleva hasta el océano de la felicidad infinita, donde la vida de Dios es nuestra para siempre jamás.

Que no sembremos en este día para nuestra carne, porque la siega será corrupción, puesto que la carne siempre tiene esa tendencia, sino que, venciéndonos a nosotros mismos con santidad, vivamos para los fines más altos, puros y espirituales, deseando honrar a nuestro santísimo Señor por la obediencia a su Espíritu benigno. ¡Qué siega será aquella cuando seguemos la vida eterna! ¡Qué maravillas de placer eterno se recogerán! ¡Qué día de fiesta será aquella siega! Señor, haznos tales segadores, por amor de tu Hijo.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

martes, 1 de mayo de 2018

Renovando Tu Mente | El Dios verdadero




Ebenezer, día 1 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



MAYO 1

“Los montes y los collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso”. Isaías 55:12.

Cuando el pecado es perdonado, nuestra mayor pena termina, y nuestra alegría perfecta empieza. Tal es el gozo que el Señor da a sus reconciliados, que sobreabunda y llena toda la creación con alegría. El mundo material tiene en sí música oculta, y un corazón renovado sabe cómo sacarla y hacerla vocal. La creación es el órgano, y un hombre bueno da en la tecla, pone su mano sobre ella y despierta todo el conjunto del universo a una armonía de adoración. Montes y collados, y otros objetos grandes, son, como si dijéramos, el bajo del coro, mientras que los árboles del bosque y todas las cosas que tienen vida dan el tono del canto melodioso.

Cuando la palabra de Dios prospera entre nosotros, y almas se salvan, entonces todo parece ser lleno de canción. Cuando oímos los testimonios de creyentes jóvenes, y de santos bien instruidos, estamos tan alegres que tenemos que alabar al Señor, y entonces parece que las rocas y los collados, los bosques y los campos, resuenan con el eco de nuestras notas de gozo, y cambian todo el mundo en una orquesta. Señor, en este día alegre de mayo, condúceme a este mundo melodioso, tan rico en alabanza como una alondra en plena canción.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

lunes, 30 de abril de 2018

Sirviendo a otros con motivaciones puras - Nancy DeMoss de Wolgemuth



ABRIL 30

“Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita un nombre nuevo escrito, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe”. Apocalipsis 2:17.

Alma mía, anímate a perseverar en la guerra santa, porque el galardón de la victoria es grande. Hoy comemos pan celeste que desciende del cielo en derredor del real; el pan del desierto, el pan del cielo, el pan que nunca falta a los que peregrinan hacia Canaán. Pero nos es reservado en Cristo Jesús un grado más elevado de vida espiritual, y comida conveniente, que hasta ahora, está escondida de nuestra experiencia.

En la urna de oro que estaba en el arca había una porción de maná escondida, que aunque fue guardada por siglos, nunca se secó. Nadie la vio jamás; estaba escondida en el arca del pacto, en el Lugar Santísimo. 

Asimismo, la vida más alta del creyente está escondida con Cristo, en Dios. Pronto llegaremos a ella. Siendo hechos victoriosos por la gracia de nuestro Señor Jesús, comeremos de la comida del Rey, y nos alimentaremos de reales manjares delicados. Nos alimentaremos de Jesús. Él es nuestro “maná escondido”, además de ser nuestro maná del desierto. Él es nuestro todo en todo, en nuestro estado más alto, tanto como en el más bajo. Nos ayuda a pelear, nos da la victoria, y después Él mismo es nuestro galardón. Señor, ayúdame a vencer.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.