Versículo para hoy:

jueves, 20 de octubre de 2016

LECTURAS VESPERTINAS – OCTUBRE 20

“No detengas”. Isaías 43:6.

AUNQUE este mensaje es enviado al Sur y se refiere a la simiente de Israel, puede, con todo, ser un provechoso aviso para nosotros. Por naturaleza, somos negligentes para todas las cosas buenas; por eso el aprender a progresar en los caminos del Señor, es, en verdad, una lección beneficiosa. Lector, ¿eres inconverso? ¿No deseas confiar en el Señor Jesús? Entonces, no te detengas. El amor te invita; las promesas aseguran tu éxito; la preciosa sangre te prepara el camino. Que ni los pecados ni los temores te detengan. Ven a Jesús tal cual estás. ¿Ansías orar? ¿Quieres derramar tu corazón delante del Señor? No te detengas. El propiciatorio está preparado para los que necesitan perdón. El clamor de un pecador prevalecerá delante de Dios. Tú estás invitado a orar; más aún, se te ordena hacerlo. Allégate, pues, confiadamente al trono de la gracia. Querido amigo, ¿ya eres salvo? Entonces, no te detengas fuera de la comunión con el pueblo del Señor. No dejes de bautizarte y de participar de la Cena del Señor. Quizás seas de temperamento tímido; debes luchar contra él, no sea que este te lleve a la desobediencia. Hay una promesa para los que confiesan a Cristo; no la malogres bajo ningún concepto, no sea que caigas en la condenación de los que niegan a Cristo. Si tienes talentos, no te detengas en usarlos. No amontones tus riquezas; no desperdicies tu tiempo. Que tus talentos no se enmohezcan ni tu influjo deje de ser empleado. Jesús no se detuvo; imítalo, siendo primero en la negación y sacrificio de ti mismo. No te detengas de tener íntima comunión con Dios, de apropiarte con confianza las bendiciones del pacto, de progresar en la vida divina y de compenetrarte de los preciosos misterios del amor de Cristo. Amado amigo, no seas culpable de detener a otros ni por tu frialdad, ni por tu dureza ni por tu desconfianza. Avanza tú, por amor de Jesús, y anima a otros a hacer lo mismo. El infierno y las confederadas bandas de la superstición y de la infidelidad se adelantan para combatir. ¡Oh, soldados de la cruz, no os detengáis!

Charles Haddon Spurgeon.

No hay comentarios: