Versículo para hoy:
miércoles, 21 de septiembre de 2022
Septiembre 21 La predestinación del misionero - OSWALD CHAMBERS
"Ahora, pues, dice Jehová, el que me formó desde el vientre para ser su siervo", Isaías 49:5
Lo primero que sucede después de comprender que hemos sido elegidos por Dios en Cristo Jesús es la
destrucción de nuestros prejuicios, ideas intolerantes y patriotismos. De manera exclusiva nos volvemos
siervos de los propósitos personales de Dios. Toda la raza humana fue creada para glorificarlo y gozarse
en Él para siempre. El pecado la desvió hacia otro camino, pero no ha alterado en lo más mínimo la
intención original del Señor. Y cuando nacemos de nuevo, comprendemos su gran propósito para la humanidad: que Dios nos creó para sí mismo. Darnos cuenta de que hemos sido elegidos por Él es el
descubrimiento más gozoso de la tierra y debemos aprender a descansar en este maravilloso propósito
creador de Dios. Lo primero que Él hará es "empujar" los intereses de la humanidad entera a través del
canal de nuestro corazón. Y vemos la naturaleza del Dios Omnipotente, la cual se
concentra en Juan 3:16, "de tal manera amó Dios al mundo..."
Debemos siempre mantener abierta nuestra alma al propósito creador de Dios y nunca confundirlo con
nuestras propias intenciones. Si lo hacemos, por mucho que nos duela Él las trastornará. Dios crea un
misionero para que sea su siervo, alguien en quien Él se glorifica. Una vez nos demos cuenta de que
mediante la salvación en Jesucristo somos hechos perfectamente aptos para su propósito,
comprenderemos por qué Jesucristo es tan exigente e inflexible en sus demandas. Él exige de sus siervos
absoluta rectitud, porque ha puesto dentro de ellos la misma naturaleza de Dios.
Ten cuidado de no olvidar el propósito divino para tu vida.
martes, 20 de septiembre de 2022
Septiembre 20 La regla que gobierna nuestra vida - OSWALD CHAMBERS
"Sed, pues, vosotros perfectos como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto", Mateo 5:48
La exhortación del Señor en los versículos 38 al 48 es a que seamos generosos en la manera de
comportarnos con todos. Cuida de tu vida espiritual dejando de vivir según tus gustos y simpatías
naturales. Todo el mundo los tiene. Algunas personas nos agradan y otras no. Sin embargo, no debemos
permitir que esas afinidades y antipatías gobiernen nuestra vida cristiana. Pero, "si andamos en luz, como
él está en luz, tenemos comunión unos con otros", Juan 1:7, incluso con aquellos hacia quienes no
sentimos ninguna simpatía.
El ejemplo de nuestro Señor no es el de una persona buena y ni siquiera el de un buen cristiano, sino el de
Dios mismo. Sed perfectos como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto. En otras palabras,
simplemente muéstrale a tus semejantes lo que Dios te ha mostrado. El Señor te dará muchas
oportunidades para demostrar en la vida real si eres perfecto o no, como tu Padre que está en los cielos es
perfecto. Ser un discípulo significa que te identificas de manera consciente con los intereses de Dios en
otras personas. Jesús dice: "Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros, como yo os he
amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos si tenéis amor
los unos por los otros", Juan 13:34-35.
La verdadera expresión del carácter cristiano no es hacer lo bueno sino ser semejante a Dios. Si su
Espíritu te ha transformado interiormente, tu vida manifestará características divinas y no solamente
buenas cualidades humanas. La vida de Dios en nosotros se expresa a sí misma como la vida de Él. No se
trata de la vida humana que procura ser piadosa. El secreto en la vida de un cristiano es que, como
resultado de la gracia de Dios, lo sobrenatural se vuelve natural en él. Esta experiencia es evidente en los
detalles prácticos de la vida diaria, no en los momentos de comunión íntima con Dios. Cuando estamos en
contacto con situaciones de crisis, hallamos, para nuestra sorpresa, que tenemos el poder de mantenernos
maravillosamente tranquilos en medio de todo.
lunes, 19 de septiembre de 2022
Septiembre 19 ¿Continúas andando con Jesús? - OSWALD CHAMBERS
"Y vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas", Lucas 22:28
Es cierto que Jesucristo está con nosotros en nuestras tentaciones; pero, ¿andamos con Él en sus
tentaciones? Muchos de nosotros dejamos de caminar con Jesús desde el instante en que experimentamos lo que Él puede hacer. Vigila el momento en que Dios cambia tus circunstancias y examina si andas con
Jesús o estás de parte del mundo, la carne y el diablo. Llevamos su nombre, pero ¿continuamos
caminando con Él? "Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás y ya no andaban con él",
Juan 6:66.
Las tentaciones de Jesús continuaron a lo largo de su vida terrenal y seguirán en el transcurso de la vida
del Hijo de Dios en nosotros. ¿Vamos con Jesús en la vida que vivimos ahora mismo?
Tenemos la idea de que debemos protegernos de algunas de las circunstancias que Dios pone a nuestro
alrededor. ¡Qué jamás ocurra esto! Él dispone nuestras circunstancias y sean cuales fueren, debemos disponernos a hacerles frente aferrados a Él, mientras permanecemos con Él en sus tentaciones. Estas son Sus tentaciones; no las tentaciones
que nos llegan a nosotros, sino las que le llegan a la vida del Hijo de Dios en nosotros. El honor de
Jesucristo está en juego en nuestra vida corporal. ¿Permanecemos fieles al Hijo de Dios en todo lo que
ataca su vida en nosotros?
¿Continúas andando con Jesús? El camino pasa a través de Getsemaní por la puerta de la ciudad y sigue
hasta "fuera del campamento", Hebreos 13:13. El camino es solitario y continúa hasta que no quede el
menor rastro de una pisada que podamos seguir, sino únicamente la voz que nos dice: "Sígueme".
domingo, 18 de septiembre de 2022
Septiembre 18 La tentación de Jesús y la nuestra - OSWALD CHAMBERS
"No tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado", Hebreos 4:15
Mientras no hayamos nacido de nuevo, la única clase de tentación que entendemos es la que se menciona
en Santiago 1:14: "Cada uno es tentado, cuando de su propia pasión es atraído y seducido". Pero, por la
regeneración se nos levanta a un reino diferente en el cual enfrentamos otras tentaciones, esto es, las que
encaró nuestro Señor. Las tentaciones de Jesús no nos atraen mientras somos inconversos, porque no
están de acuerdo con nuestra naturaleza humana. Sus tentaciones y las nuestras se mueven en esferas
diferentes, hasta cuando nacemos de nuevo y llegamos a ser sus hermanos. Las tentaciones de nuestro
Señor no son las de un hombre, sino las de Dios como hombre. Mediante la regeneración el Hijo de Dios
se forma en nosotros y en nuestra vida física Él tiene el mismo entorno que tuvo en la tierra. Satanás no
nos tienta simplemente para que hagamos cosas malas; lo hace para que perdamos eso que Dios nos ha
infundido por medio de la regeneración, es decir, la posibilidad de ser útiles para Él. Satanás no solo se
presenta en el sentido de tentarnos a pecar, sino en el de cambiar nuestro punto de vista y el único que
puede identificar esto como una de sus tentaciones es el Espíritu de Dios.
La tentación implica que un poder ajeno a nosotros pone a prueba lo que poseemos en nuestra
personalidad, lo cual hace comprensible la tentación de nuestro Señor. Después de su bautismo Él aceptó
la misión de quitar el pecado del mundo (Juan 1:29) y, de inmediato, el Espíritu de Dios lo puso en la
máquina probadora del diablo. Pero Él no se dio por vencido y pasó por la tentación sin pecado,
reteniendo completamente intactas las posesiones de su naturaleza espiritual.
sábado, 17 de septiembre de 2022
Septiembre 17 ¿Qué es lo bueno de la tentación? - OSWALD CHAMBERS
"No os ha sobrevenido ninguna prueba que no sea humana", 1 Corintios 10:13
En la actualidad la palabra "tentación" ha llegado a significar algo malo porque tendemos a emplearla
mal. La tentación en sí no es pecado y se trata de algo con lo cual forzosamente debemos enfrentarnos por
ser humanos. No ser tentados significaría que seríamos tan despreciables que estaríamos por debajo de
toda consideración. Sin embargo, muchos de nosotros sufrimos tentaciones que no deberíamos soportar,
sencillamente porque nos hemos rehusado a dejar que Dios nos eleve a un nivel superior donde
enfrentaríamos tentaciones de otro orden.
La naturaleza interior del ser humano, es decir, lo que domina su personalidad, determina las tentaciones
externas. La tentación se ajusta a la verdadera naturaleza del ser que la enfrenta y revela las posibilidades
de esa naturaleza. Cada persona decide o fija el nivel de su propia tentación, porque ésta se presenta de
acuerdo con el nivel de su naturaleza interior predominante.
La tentación me sugiere un posible atajo para la realización de mis más altos propósitos; no me dirige
hacia lo que entiendo como malo, sino como bueno. La tentación me desconcierta por completo durante
un rato, pues no sé si el asunto en cuestión es bueno o malo. Cuando cedo ante ella, he hecho de la
concupiscencia un dios, y la tentación misma se convierte en la evidencia de que fue solamente mi temor
el que antes evitó que pecara.
La tentación es algo inevitable y, de hecho, es esencial para equilibrar la vida de una persona. Ten
cuidado de pensar que solo tú eres tentado. Lo que experimentas es la herencia común de la raza humana
y no algo que nadie ha soportado antes. Dios no nos libra de las tentaciones, nos sostiene en medio de
ellas (ver Hebreos 2:18 y 4:15-16).
viernes, 16 de septiembre de 2022
Septiembre 16 Orando a Dios en secreto - OSWALD CHAMBERS
"Pero tú, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en secreto", Mateo 6:6
La idea principal en el ámbito de la relación con Dios es: Mantén tus ojos en Él, no en la gente. Ser
conocido como una persona de oración no es un motivo correcto. Consigue un lugar privado para hablar
con Dios, un sitio donde nadie sepa que estás orando. Cierra la puerta y háblale en secreto. Que tu única
motivación sea la de conocer a tu Padre celestial. Es imposible que vivas como un discípulo sin tener
tiempos claramente establecidos de oración en privado.
"Y al orar no uséis vanas repeticiones", Mateo 6:7. Dios no nos oye porque oramos fervorosamente; sino
sólo porque lo hacemos fundamentados en la redención. Él nunca se impresiona con nuestro fervor. Orar
no es simplemente conseguir sus bendiciones; esta es la clase de oración más elemental. Orar consiste en
lograr una perfecta comunión y unidad con Dios. Si el Hijo de Dios se ha formado en nosotros por la
regeneración, Él nos continuará exhortando más allá del sentido común y cambiará nuestra actitud con
respecto a lo que pedimos.
"Todo aquel que pide, recibe", Mateo 7:8. Nuestra oración es una palabrería santurrona en la que ni
siquiera involucramos la voluntad. Y después decimos que Dios no nos contestó, cuando en realidad
nunca le hemos pedido nada. Jesús dijo: "Pedid todo lo que queráis", Juan 15:7. Pedir significa que
nuestra voluntad está involucrada. Siempre que nuestro Señor habló sobre la oración, lo hizo con la
espléndida sencillez de un niño. Nosotros respondemos con una actitud crítica, diciendo: "Sí, pero Jesús
dijo que debemos pedir". Recuerda que debemos pedir lo que está de acuerdo con el Dios que Jesucristo
reveló.
jueves, 15 de septiembre de 2022
Septiembre 15 A qué renunciar - OSWALD CHAMBERS
"Antes bien renunciamos a lo oculto y vergonzoso", 2 Corintios 4:2
¿Has renunciado a lo oculto y vergonzoso de tu vida, aquello que tu sentido del honor y tu orgullo no
permitirían que salga a la luz? Fácilmente podrás ocultarlo. ¿Hay en tu corazón un pensamiento acerca de
alguien que no quieres que salga a relucir? Entonces, recházalo tan pronto llegue a tu mente. Recházalo
por completo hasta que no quede nada de deshonestidad o astucia ocultas en ti. La envidia, los celos y las
contiendas no provienen necesariamente de tu vieja naturaleza pecaminosa, sino de la constitución de tu
cuerpo que se utilizó para tales prácticas en el pasado (ver Romanos 6:19 y 1 Pedro 4:1-3). Debes velar
continuamente para que en tu vida no se levante nada de lo cual te avergüences.
"...No andando con astucia...", 2 Corintios 4:2, es decir, sin recurrir a lo que hará prevalecer tus
argumentos. Esta es una trampa terrible. Tú sabes que la única forma en que Dios te dejará obrar es por la
verdad. Entonces, ten cuidado de nunca atrapar a las personas de la otra forma: por el engaño. Si engañas,
sufrirás la peste de Dios. Lo que puede ser astucia para ti, quizá no lo sea para otros. Dios te ha dado otro
punto de vista. Nunca embotes el sentido de dar lo máximo de ti por lo supremo de Él. Lo mejor de ti para
su gloria. Ciertos actos implican darle entrada a la astucia en tu vida para un fin que no sería el mejor y
más elevado y al embotamiento de la motivación que Dios te dio. Muchos vuelven atrás porque temen
mirar las cosas desde el punto de vista divino. La mayor crisis espiritual llega cuando, por fe, una persona
debe ir un poco mas allá de las creencias que ya ha aceptado.
miércoles, 14 de septiembre de 2022
Septiembre 14 ¿Pensamiento o inspiración? - OSWALD CHAMBERS
"La sencillez y pureza de la devoción a Cristo", 2 Corintios 11:3
La sencillez es el secreto para ver con claridad. Un creyente piensa claramente durante mucho tiempo;
pero debe ver claramente y sin ninguna dificultad. Tú no puedes esclarecer con tu mente un enredo
espiritual. Tienes que aclararlo obedeciendo. Puedes resolver los temas intelectuales pensando en ellos,
pero mientras más piensas en los asuntos espirituales, mayor es la confusión. Si hay algo en tu vida acerca
de lo cual Dios te está presionando, obedécele; lleva "cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo",
2 Corintios 10:5, y todo será tan claro como la luz del día. Tu capacidad para razonar vendrá luego, pero
ella no te permitirá ver. Vemos como los niños y, cuando tratamos de ser sabios, no vemos nada (ver
Mateo 11:25).
Por pequeño que sea, lo que dejemos entrar en nuestra vida sin la dirección del Espíritu Santo es más que
suficiente para producir confusión espiritual; y aunque pasemos mucho tiempo pensando al respecto no se
aclarará. Lo único que vence esta confusión es la obediencia y tan pronto obedecemos, discernimos. Esto
es humillante porque sabemos que cuando estamos confundidos, se debe a la condición de nuestra mente.
Pero cuando nuestra capacidad natural de visión está consagrada al Espíritu Santo, se convierte en la
capacidad de percibir la voluntad de Dios y toda nuestra vida se mantiene en sencillez
martes, 13 de septiembre de 2022
Septiembre 13 Después de la entrega, ¿qué? - OSWALD CHAMBERS
"He acabado la obra que me diste que hiciera", Juan 17:4
La verdadera entrega no es la de nuestra vida exterior, sino la de la voluntad. Y cuando nos rendimos así,
no queda nada por hacer. La crisis más grande que podemos enfrentar es la entrega de nuestra voluntad.
Sin embargo, Dios nunca nos obliga ni nos ruega para que lo hagamos. Él espera con paciencia hasta que
voluntariamente nos rindamos a Él. Una vez que se ha ganado esa batalla, nunca más será necesario
librarla.
Entrega para liberación. "Venid a mí... y yo os haré descansar", Mateo 11:28. Nosotros rendimos nuestra
voluntad a Jesús para obtener descanso solo después de que comenzamos a experimentar lo que significa
la salvación. Cualquier cosa que esté creando una sensación de inseguridad en realidad es un llamamiento
a nuestra voluntad: "Venid a mí". Es un acercamiento voluntario.
Entrega para consagración. "Si alguien quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo", Mateo 16:24.
Aquí soy yo quien se rinde a Jesús, con el descanso de Él en mi corazón. "Si quieres ser mi discípulo,
debes renunciar a tus derechos y cedérmelos a mí". Después, lo que resta de la vida solo es la
manifestación de esa entrega. Nunca más deberías preocuparte por lo que el futuro te depare. Sin importar
cuáles sean tus circunstancias, Jesús es más que suficiente (ver 2 Corintios 12:9 y Filipenses 4:19).
Entrega para muerte. "...Te ceñirá otro...", Juan 21:18-19. ¿Has aprendido lo que significa ser ceñido para
la muerte? Ten cuidado de rendirte a Dios en un momento de éxtasis, pues luego podrías retractarte. La
verdadera entrega consiste en estar unido con Jesús en la semejanza de su muerte, hasta que no pueda
interesarte nada que no le haya interesado a Él.
Y después de que te rindas, ¿qué? Tu vida entera se caracterizará por la aspiración de mantener una
inquebrantable comunión y unidad con Dios.
lunes, 12 de septiembre de 2022
Septiembre 12 Mediante la confusión espiritual - OSWALD CHAMBERS
"Entonces Jesús, respondiendo, dijo: No sabéis lo que pedís", Mateo 20:22
En tu vida espiritual hay momentos de confusión y la solución no es decir que no deberían existir. No se
trata de que esté bien o mal, sino de que Dios te está llevando por un camino que no comprendes por el
momento. Solo cuando experimentas la confusión entiendes lo que Él quiere para ti.
El velo sobre Su amistad (ver Lucas 11:5-8). Jesús presentó la ilustración de un hombre al que
parecía no importarle su amigo y nos enseñó que es así como algunas veces se te mostrará el Padre
Celestial. Pensarás que es un amigo poco amable, pero recuerda que no lo es. Llegará el momento cuando
todo se aclarará. Al parecer se posa una nube sobre la amistad del corazón e incluso el mismo amor
muchas veces debe esperar en medio del dolor y el llanto para obtener la bendición de una comunión más
plena. ¿Esperarás confiadamente en Dios cuando parece estar completamente oculto?
La sombra sobre Su paternidad (ver Lucas 11:11-13). Jesús dijo que hay momentos cuando tu Padre te
parecerá desnaturalizado, como si fuera duro e indiferente. Pero recuerda que no es así. "Todo aquel que
pide, recibe", Lucas 11:10. Si todo lo que ves ahora es una sombra sobre el rostro del Padre, espera en el
hecho de que al final Él te dará su clara revelación y justificará todo lo que permitió en tu vida.
Lo extraño de Su fidelidad (Lucas 18:1-8). "Cuando venga el Hijo del hombre, ¿hallará fe en la tierra?"
¿Encontrará esa fe que confía en Él a pesar de la confusión? Espera en fe creyendo que lo que dijo Jesús
es verdad, aunque momentáneamente, no comprendas lo que Dios está haciendo. Él tiene en juego
asuntos de mayor peso que las peticiones particulares que le estás haciendo ahora mismo.
Septiembre 11 Municiones misioneras - OSWALD CHAMBERS
"Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros", Juan 13:14
Ministrando en todas las oportunidades.
Esto no significa que nosotros elegimos las circunstancias que
nos rodean, sino que somos una elección muy especial de Dios y que debemos estar disponibles para ser
utilizados en cualquier circunstancia aparentemente ocasional que Él planee para nosotros. El carácter que
manifestamos en nuestro entorno inmediato es una muestra de lo que seremos en otro ambiente.
Las actividades que realizó Jesús fueron del orden más humilde. Esto indica que necesito todo el poder de
Dios para hacer las tareas más comunes a su manera. ¿Puedo usar una toalla como lo hizo Él? Toallas,
platos, sandalias y todos los elementos comunes de nuestra vida, más que cualquier otra cosa,
rápidamente revelan de qué estamos hechos. El Dios Todopoderoso encarnado en nosotros es necesario
para realizar como se debe el deber más humilde.
Jesús dijo: "Porque ejemplo os he dado para que, como yo os he hecho, vosotros también hagáis", Juan
13:15. Fíjate en la clase de gente que Dios pone a tu alrededor y te humillarás al comprender que esta es
su manera de revelarte la clase de persona que has sido para Él. Dios dice que ahora nosotros debemos
manifestarles a quienes están a nuestro alrededor exactamente lo mismo que Él nos ha demostrado.
Pero tú puedes responder: "Ah, haré todo eso cuando llegue al campo misionero". Hablar así es como
tratar de fabricar las municiones en las trincheras del campo de batalla. Te matarían mientras lo intentas.
Debemos caminar “la segunda milla” con Dios (ver Mateo 5:41). Sin embargo, algunos de nosotros nos
fatigamos dando los primeros diez pasos. Entonces decimos, “Bueno, esperaré hasta que me acerque más
a la próxima gran crisis de mi vida”. Pero si no ministramos con determinación en las oportunidades
cotidianas, no haremos nada cuando llegue la crisis.
sábado, 10 de septiembre de 2022
Septiembre 10 Municiones misioneras - OSWALD CHAMBERS
"Cuando estabas debajo de la higuera, te vi", Juan 1:48
Adora siempre que tengas la oportunidad.
Nosotros pensamos que estaríamos listos para la batalla, si
enfrentáramos una gran crisis. Pero la crisis no construye algo dentro de nosotros, sino que revela de qué estamos ya hechos. ¿Estás diciendo: "Si Dios me llama a la batalla, por supuesto que estaré a la altura de la
ocasión"? Pues no lo estarás, a menos que te hayas ejercitado en el campo de entrenamiento de Dios. Si no estás realizando la tarea que tienes a la mano y que Dios dispuso para tu vida, cuando sobrevenga la
crisis, en lugar de estar listo para la batalla serás un inepto. Las crisis siempre revelan el verdadero
carácter de una persona.
Una relación privada de adoración a Dios es el acto más grande y esencial para poder ser idóneo
espiritualmente. Llegará el tiempo, como lo experimentó Natanael en este pasaje, cuando ya no será
posible la vida "bajo la higuera", porque todo estará al descubierto y el trabajo se expondrá a la luz. Pero en ese momento descubrirás que no vales nada, si no has estado adorando a Dios en todas las
oportunidades diarias que se presentan en tu hogar. Si tu adoración es correcta en tu relación privada con
Dios, entonces Él te liberará y estarás preparado. Él es el único que ve que te has vuelto perfectamente
apto y cuando viene la prueba, puede confiar en ti.
¿Estás diciendo: "Pero no se puede esperar que viva una vida santificada en las circunstancias actuales,
pues no tengo tiempo para orar o para estudiar la Biblia. Además, aún no ha llegado mi oportunidad para
la batalla, pero, cuando llegue, por supuesto que estaré listo”? No, no lo estarás! Si no has estado adorándolo
en cada oportunidad diaria, cuando llegue el momento de entrar en la obra de Dios no sólo serás inútil,
sino un gran estorbo para los que estén trabajando contigo.
El campo de entrenamiento divino, donde se encuentran las municiones misioneras, es la vida de
adoración privada y personal del creyente.
viernes, 9 de septiembre de 2022
Septiembre 9 Hazlo tú mismo - OSWALD CHAMBERS
"Llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo", 2 Corintios 10:5
Otras cosas, disciplínalas con determinación.
Este es otro aspecto difícil de la agotadora naturaleza de la
santidad. Pablo dijo, según la traducción de Moffat sobre este versículo: "Tomo prisionero todo proyecto
para obligarlo a Cristo". ¡Gran parte de la obra cristiana actual no es el resultado de la disciplina, sino que
se ha iniciado simplemente por un impulso! En la vida de nuestro Señor cada proyecto fue sometido a la
voluntad de Dios. No hubo el movimiento de un impulso de su propia voluntad distinto al de su Padre.
"No puede el Hijo hacer nada por sí mismo", Juan 5:19. En cambio, nosotros tomamos por impulso cada
pensamiento o proyecto que nace y saltamos a la acción inmediatamente, en lugar de cautivarlo y
someterlo para que obedezca a Cristo.
En estos días se hace demasiado énfasis en el trabajo práctico de los cristianos y a los que están llevando
cautivo todo pensamiento se les critica por ser indecisos y carecer de celo por Dios o por las almas. Pero
la verdadera decisión y el celo están en obedecer a Dios y no en la inclinación a servirle que nace de
nuestra naturaleza humana indisciplinada. Es inconcebible, pero cierto, que los creyentes no estén
llevando cautivo todo proyecto, sino que están haciendo un trabajo para Dios estimulados por su
naturaleza humana y sin la espiritualidad que es producto de una disciplina decidida.
Somos propensos a olvidar que una persona no sólo se somete a Jesucristo para salvarse, sino que
también se somete a la perspectiva que Él tiene sobre Dios, el mundo, el pecado y el diablo. Esto significa
que toda persona debe aceptar la responsabilidad de transformarse por medio "de la renovación de su
entendimiento, (ver Romanos 12:2).
jueves, 8 de septiembre de 2022
Septiembre 8 Hazlo tú mismo - OSWALD CHAMBERS
"Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios", 2 Corintios 10:5
Derriba algunas cosas con determinación.
La liberación del pecado no significa ser libre de la naturaleza
humana. Hay áreas de esa naturaleza, como los prejuicios, que el creyente puede destruir dejándolos de
alimentar y abandonándolos. Pero, hay otras que deben ser violentamente destruidas, por la fuerza divina
que imparte el Espíritu. Existen algunas circunstancias contra las cuales no debemos luchar, sino
solamente estar firmes y ver la salvación de Dios (ver Éxodo 14:13). Toda teoría o concepto que se
levante como una barrera contra el conocimiento de Dios debe ser derribado con determinación por el
poder de Dios, no por el esfuerzo humano ni transigiendo para llegar a un acuerdo (ver 2 Corintios 10:4).
La lucha empieza solamente cuando Dios ha cambiado nuestra naturaleza y hemos entrado en la experiencia de la
santificación. La guerra no es contra el pecado. Nunca podremos luchar contra él. Jesucristo lo venció
cuando nos redimió. El conflicto tiene que ver con el cambio de nuestra vida natural por la espiritual, lo
cual no es fácil, ni Dios espera que lo sea.
Solamente lo logramos por medio de una serie de prioridades morales. Dios no nos santifica en cuanto al
carácter, sino en el sentido de que nos declara inocentes y nosotros debemos transformar esa inocencia en
un carácter santo, por medio de nuestras decisiones morales. Estas determinaciones se oponen
continuamente a las áreas de nuestra vida natural que se han atrincherado y que se levantan como barreras
fortificadas contra el conocimiento de Dios. Podemos retroceder y dejar de tener valor para su reino, o
derrumbar esas barreras con resolución dejando que Jesús lleve otro hijo a la gloria (ver Hebreos 2:10).
miércoles, 7 de septiembre de 2022
Septiembre 7 Fuentes de benignidad - OSWALD CHAMBERS
"El agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna". Juan 4:14
El cuadro que nuestro Señor nos presenta no es el de un simple arroyo, sino el de una fuente desbordante.
Continúa llenándote y la dulzura de esta relación vital con Jesús fluirá de ti tan generosamente como te ha
sido dada. Si hallas que tu vida no está fluyendo como debiera, tú eres el culpable. Algo está obstruyendo
la corriente. ¿Te dijo Jesús que permanecieras en la fuente para que fueras bendecido en un nivel
personal? No, sino que de ti brotarán ríos de agua viva, una vida que no se puede reprimir.
Debemos ser fuentes a través de las cuales Jesús pueda fluir como ríos de agua viva, llevando bendición a
todo el mundo. Sin embargo, algunos de nosotros somos como el mar Muerto: Siempre recibimos, pero
nunca damos, porque nuestra relación con el Señor Jesús no es correcta. Con la misma seguridad con que
nos llegan sus bendiciones, Él las derramará por medio de nosotros.
Sin embargo, cuando las bendiciones no salen en la misma medida que las recibimos, nuestra relación con
Él es defectuosa. ¿Hay algo que se interpone entre Jesucristo y tú? ¿Algo que obstaculiza tu fe en Él? Si
no hay nada, Jesús dice que de ti brotarán ríos de agua viva. No es una bendición que pasas a otros, ni
tampoco una experiencia que compartes con otros, sino un río que fluye de manera continua a través de ti.
Mantente unido a la Fuente, cuidando bien tu fe y tu relación con Jesucristo y habrá un continuo fluir para
otras vidas, sin ninguna sequedad ni falta de vida.
¿Es exagerado decir que de un solo creyente brotarán ríos? ¿Cuando te miras a ti mismo, no los ves?
Nunca te mires desde la perspectiva de quien eres tú. En la historia de la obra de Dios siempre
encontrarás que Él empezó con los anónimos, los desconocidos e ignorados, pero que eran
incondicionalmente fieles a Jesucristo.
martes, 6 de septiembre de 2022
Septiembre 6 La dispersión de la vida - OSWALD CHAMBERS
"...Ríos de agua viva", Juan 7:38
El nacimiento de un río no se entera de los lugares a los cuales llega su cauce. Y Jesús dijo que si hemos
recibido de su plenitud, de nosotros brotarán ríos de agua viva que bendecirán incluso hasta lo último de la
tierra. Nosotros no tenemos nada que ver con el desbordamiento de la corriente, pues "esta es la obra de
Dios, que creáis...", Juan 6:29. Dios rara vez permite que alguien vea cuan grande bendición es para otras
personas.
Un río es victorioso en su persistencia porque vence todos los obstáculos. Durante un tiempo sigue su
curso sin interrupción; luego, cuando enfrenta un obstáculo, se detiene momentáneamente, pero pronto se
abre camino alrededor de él. Un río puede desaparecer de la vista por algunos kilómetros, pero luego
aparece de nuevo más ancho y más grande que antes. ¿Puedes ver que Dios utiliza a otros, pero a tu vida
ha llegado un impedimento y parece que no eres de ninguna utilidad para Él? Entonces, continúa
prestándole atención a la Fuente y Dios te llevara alrededor del obstáculo, o lo removerá. El río del
Espíritu de Dios vence todas las barreras. Nunca pongas tus ojos en el impedimento o la dificultad. Los
obstáculos son totalmente indiferentes para el río, ya que éste fluye sin interrupción a través de ti, siempre
que te mantengas unido a la Fuente. Nunca permitas que nada se interponga entre Jesucristo y tú, ninguna
emoción ni experiencia. Nada debe alejarte de esa grande, única y soberana Fuente.
¡Piensa en los extensos ríos de sanidad que se están desarrollando y alimentando en nuestras almas! Dios
le ha estado revelando a nuestra mente verdades maravillosas y cada una de ellas es otra evidencia del
poder más amplio del río que El hará fluir a través de nosotros. Si crees en Jesús, descubrirás que Dios ha
desarrollado y nutrido en ti poderosos torrentes de bendición para otros.
lunes, 5 de septiembre de 2022
Septiembre 5 Velando con Jesús - OSWALD CHAMBERS
"Velad conmigo", Mateo 26:38
Mantente despierto, sin que cuente ninguno de tus puntos de vista personales; vela única y enteramente
conmigo. Durante las primeras etapas de nuestra vida cristiana no velamos con Jesús sino que nos
mantenemos en vigilia por Él. No velamos con Él mediante la verdad revelada en la Biblia, en medio de
las circunstancias de nuestra vida. Nuestro Señor está tratando de que nos identifiquemos con Él a través
de la experiencia de un "Getsemaní" personal, pero no queremos ir, y decimos: "No, Señor, no logro ver
el significado de lo que está ocurriendo. Además, es muy doloroso". ¿Cómo es posible que velemos con
alguien que es inescrutable? ¿Cómo comprenderemos a Jesús lo suficiente para velar con Él en su
Getsemaní, cuando ni siquiera sabemos por qué está sufriendo? No sabemos como velar con Él.
Solamente estamos acostumbrados a la idea de que Jesús vela con nosotros.
Los discípulos amaban a Jesucristo hasta el límite de su capacidad natural, pero no comprendían
completamente su propósito. En el jardín de Getsemaní se durmieron debido a su propio dolor, pero
después de tres años de la más cercana e íntima relación, finalmente "todos los discípulos, dejándolo,
huyeron", Mateo 26:56.
"Todos fueron llenos del Espíritu Santo", Hechos 2:4. "Todos" se refiere a las mismas personas que
huyeron, pero algo maravilloso había sucedido en el intermedio: la muerte, resurrección y ascensión de
nuestro Señor, y el hecho de que los discípulos fueran invadidos, o "llenos" del Espíritu Santo. Nuestro
Señor les había dicho: "Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo",
Hechos 1:8. Esto significa que aprendieron a velar con Él por el resto de sus vidas.
domingo, 4 de septiembre de 2022
Septiembre 4 ¡De Él! - OSWALD CHAMBERS
"…Tuyos eran y me los diste…", Juan 17:6
Un misionero es alguien a quien el Espíritu Santo ha hecho consciente de la siguiente verdad: "No sois
vuestros", 1 Corintios 6:19. Afirmar que no me pertenezco es haber alcanzado un punto alto en mi
estatura espiritual. La verdadera naturaleza de la vida, en medio de la confusión diaria actual, es rendirnos
deliberadamente a otra persona: Jesucristo. El Espíritu Santo me presenta y me explica la naturaleza de
Jesús para hacerme uno con Él, no para convertirme en un trofeo de exhibición. El Señor nunca envió a
ninguno de sus discípulos partiendo de la base de lo que había hecho por ellos. Sólo fue después de la
resurrección, cuando ellos percibieron quién era Él, por el poder del Espíritu Santo, que Jesús les dijo: "Id...",
Mateo 28:19.
"Si alguno viene a mí y no aborrece a su padre, madre, mujer, hijos, hermanos, hermanas y hasta su
propia vida, no puede ser mi discípulo", Lucas 14:26. No dice que no pueda ser bueno y recto, sino que
no es alguien en quien Jesús pueda escribir la palabra mío. Cualquiera de las relaciones que el Señor
menciona en este versículo puede rivalizar con nuestra relación con Él. Puedo preferir pertenecerle a mi
madre, a mi esposa, o a mí mismo, pero entonces Jesús me dice: No puedes ser mi discípulo. Esto no
quiere decir que no pueda ser salvo, sino que no soy completamente de Él.
El Señor hace de un discípulo su posesión personal y se responsabiliza por él. "Me seréis testigos...",
Hechos 1:8. El deseo que le viene a un discípulo no es el de hacer algo para Jesús, sino el de ser un
perfecto deleite para Él. El secreto del misionero es ser verdaderamente capaz de decir: "Soy suyo y Él
está llevando a cabo su obra y sus propósitos por medio de mí". ¡Sé enteramente de Él!
sábado, 3 de septiembre de 2022
Septiembre 3 Las aguas de mi satisfacción derramadas - OSWALD CHAMBERS
"Pero él no la quiso beber, sino que la derramó como ofrenda para el Señor…", 2 Samuel 23:16
Recientemente, ¿qué ha sido para ti como el "agua del pozo de Belén"? ¿El amor, la amistad, o quizá una
bendición espiritual? (ver 2 Samuel 23:13-17). Lo que haya sido, ¿lo tomaste para tu satisfacción
personal, incluso poniendo en riesgo tu alma? Si lo has hecho, no lo puedes "derramar" para Dios. Nunca
puedes dedicar a Dios algo que deseas para tu satisfacción personal. Si te satisfaces a ti mismo con una
bendición de Dios, ésta te corromperá. Debes sacrificarla y derramarla como ofrenda para Él, algo que el
sentido común califica como un absurdo desperdicio.
¿Cómo puedo derramar "para Dios" el amor natural y las bendiciones espirituales? Sólo de una manera:
Tomando la decisión en mi mente. Hay ciertos actos de las personas que uno jamás podría aceptar si no
conociera a Dios, porque humanamente es imposible retribuirlos. Tan pronto comprendo que algo es
demasiado maravilloso para mí, que no lo merezco y que de ninguna manera ha sido establecido para el
ser humano, debo derramarlo para el Señor. Entonces, cuando lo hago, se derrama por todas partes como
ríos de agua viva (Juan 7:38). Si no derramo estas bendiciones delante del Señor, serán un peligro tanto
para los que amo como para mí, porque se vuelven codiciables. Sí, podemos codiciar lo que no es
indecente ni vil. Incluso el amor debe ser transformado derramándolo para Dios. Si te has vuelto agrio y
amargado, es porque cuando Dios te dio una bendición la retuviste para ti. Si, en cambio, la hubieras
derramado para Él, serías la persona más dulce de la tierra. Si siempre estás reteniendo las bendiciones y
no aprendes a derramarlas para Jesús, otras personas no podrán ensanchar su visión de Dios por medio de
ti.
viernes, 2 de septiembre de 2022
Septiembre 2 Sacrificio santo - OSWALD CHAMBERS
"El que cree en mí… de su interior brotarán…", Juan 7:38
Jesús no dijo: “El que cree en mí comprenderá todas las bendiciones que tiene por la plenitud de Dios”,
sino: “El que cree en mí, de él saldrá todo lo que reciba”. La enseñanza de nuestro Señor siempre
estuvo en contra de la realización personal. Su propósito no es el desarrollo del hombre, sino volverlo
exactamente como Él. Y el Hijo de Dios se caracteriza por la entrega de sí mismo. Si creemos en Jesús, lo
que realmente vale no es lo que ganamos, sino lo que Él vierte a través de nosotros. Su propósito no es
hacernos uvas hermosamente redondas, sino uvas de las que se pueda exprimir la dulzura. Nuestra vida
espiritual no se puede medir por el éxito, como lo hace el mundo, sino únicamente por lo que Dios
derrama a través de nosotros, lo cual no podemos medir de ninguna manera.
Cuando María de Betania quebró el vaso de perfume de mucho valor y lo derramó sobre la cabeza de
Jesús, hizo algo a lo que nadie más le vio sentido. De hecho, algunos dijeron: ¿Para qué se ha hecho este
desperdicio de perfume? (ver Marcos 14:3-9). Pero Jesús la elogió por su generoso acto de devoción,
diciendo: De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se
contará lo que esta ha hecho, para memoria de ella. Nuestro Señor rebosa de gozo cuando ve que alguno
de nosotros hace lo mismo que María: No vivir atado a una serie particular de normas, sino
completamente sometido a Él. Dios derramó la vida de su Hijo "para que el mundo sea salvo por él", Juan
3:17. ¿Estamos dispuestos a dar nuestra vida por Jesús?
"El que cree en mí… de su interior brotarán ríos de agua viva" y centenares de vidas se refrescarán
continuamente. Es el momento de quebrar el “vaso” de nuestra vida. Ya es hora de parar de buscar
nuestra satisfacción personal y de derramar nuestra vida ante Él. Nuestro Señor está preguntando quién de
nosotros lo hará por Él.
jueves, 1 de septiembre de 2022
Septiembre 1 Un destino de santidad - OSWALD CHAMBERS
"Porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo", 1 Pedro 1:16
Debemos recordarnos continuamente cuál es el propósito de la vida. No fuimos destinados a ser santos y
felices sino santos. En la actualidad tenemos demasiados deseos e intereses que consumen y malgastan
nuestras vidas. Muchos de ellos pueden ser correctos, buenos y nobles y algún día se cumplirán, pero
mientras tanto Dios tiene que atrofiarlos. Lo único verdaderamente importante es que el ser humano se arrepienta de sus pecados, ponga su fe sólo en Cristo y que Él lo santifique. Cueste lo que costare, cada persona debe tener una relación correcta
con Dios.
¿Creo que necesito ser santo? ¿Creo que Dios puede entrar en mí y santificarme? Si cuando predicas me
convences de que no soy santo, entonces me resiento contra tu predicación. Predicar el Evangelio
despierta un fuerte resentimiento porque debe revelar que no soy santo, pero también despierta un intenso
anhelo dentro de mí. Dios tiene un destino único prometido para la humanidad: la santidad. Su único
propósito es la creación de santos. Dios no es una máquina que genera bendiciones eternas para nuestro
beneficio. Y no vino a salvarnos por lástima; vino a salvarnos porque nos creó para ser santos. La
expiación significa que Dios puede ponerme de nuevo en una perfecta unión con Él, sin ninguna sombra
entre los dos, por la muerte de Jesucristo.
Nunca toleres por simpatía contigo o con otros, cualquier práctica que no esté de acuerdo con el Dios
santo. La santidad significa pureza absoluta en tu caminar, en tu manera de hablar y de pensar, es decir,
que pones cada detalle de tu vida bajo su escrutinio. La santidad no es tan sólo lo que Dios me da, sino lo
que me ha dado y se manifiesta en mi vida.
miércoles, 31 de agosto de 2022
Agosto 31 Mi gozo... el gozo de ustedes - OSWALD CHAMBERS
"Estas cosas os he hablado para que mi gozo esté en vosotros y vuestro gozo sea completo", Juan 15:11
¿Cuál fue el gozo que experimentó Jesús? El gozo no debe confundirse con la felicidad. De hecho,
insultamos a Jesucristo cuando empleamos la palabra felicidad para referirnos a nuestra relación con Él.
El gozo de Jesús fue su absoluta rendición y el sacrificio personal por su Padre, el gozo de obedecerlo.
"El cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz", Hebreos 12:2; "El hacer tu voluntad, Dios mío,
me ha agradado", Salmo 40:8. Jesús oró para que nuestro gozo continúe cumpliéndose hasta que sea
como el suyo. ¿He permitido que Jesucristo ponga su gozo en mí?
Vivir una vida plena y rebosante no depende de la salud física ni de las circunstancias. Ni siquiera
depende de que veamos el éxito en la obra de Dios, sino que está determinada por nuestro perfecto
entendimiento de Él y por nuestra comunión con Él, como la que Jesús tuvo con el Padre. Pero, lo
primero que obstaculiza este gozo es la sutil irritación que surge al pensar demasiado en nuestras
circunstancias. Jesús dijo: "Pero las preocupaciones del mundo... ahogan la palabra y se vuelve estéril",
Marcos 4:19, LBLA. Antes de que nos demos cuenta, ya estamos envueltos en los afanes. Todo lo que
Dios ha hecho por nosotros es apenas el comienzo. Él quiere que lleguemos al punto de ser sus testigos y
que proclamemos quién es Jesús.
Relaciónate correctamente con Dios, encuentra tu gozo y de ti brotarán ríos de agua viva. Sé una fuente a
través de la cual Jesucristo vierta su agua viva. Deja de ser hipócrita y orgulloso, consciente solamente de
ti mismo. Vive la vida escondida con Cristo en Dios. Una persona que tiene una relación correcta con
Dios vive la vida de una forma tan natural como respirar, dondequiera que va. Las vidas que han sido de
mayor bendición para ti son las de quienes no fueron conscientes de ellas mismas.
martes, 30 de agosto de 2022
Agosto 30 ¿Me convenció Jesucristo? - OSWALD CHAMBERS
"Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujeten, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos", Lucas 10:20
Jesucristo afirma: “No te alegres por el éxito de tu servicio a mí, sino por tu correcta relación conmigo”.
Mientras realizas la obra cristiana puedes caer en la trampa de regocijarte por el servicio exitoso, o porque
Dios te ha usado. Pero, si tienes una relación correcta con Jesucristo, nunca podrás medir completamente
lo que Dios va a hacer por medio de ti. Mantén tu comunión con Él y en cualquier circunstancia que
vivas, o con cualquier persona que te encuentres día tras día, Él hará fluir ríos de agua viva a través de ti,
Juan 7:38, sin que lo sepas. Es por su misericordia que Él no te permite saberlo. Cuando tienes una
relación correcta con Dios por la salvación y la santificación, puedes recordar que, cualquiera que sea el
lugar donde te encuentres, estás ahí porque Él te colocó en ese sitio. Mediante tu reacción ante las
circunstancias que te rodean cumplirás el propósito de Dios, mientras continúes andando en la luz, como
Él está en la luz (ver 1 Juan 1:7).
La tendencia actual es a enfatizar el servicio. Cuídate de las personas que hacen de la utilidad el motivo
de su interés. Si la utilidad es el patrón de medida, entonces Jesucristo fue el fracaso más grande que
jamás haya existido. La guía del creyente es Dios mismo y no la utilidad estimada. Lo que vale es la obra
que Dios hace por medio de nosotros y no lo que nosotros hacemos para Él. Todo lo que Jesucristo tiene
en cuenta en la vida de una persona es su valiosísimo parentesco con el Padre. Jesús está llevando muchos
hijos a la gloria (Hebreos 2:10).
Agosto 29 Sublime intimidad - OSWALD CHAMBERS
"Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?", Juan 11:40
Siempre que seas osado en la vida de fe, hallarás en las circunstancias algo que va a contradecir por
completo tu fe, desde un punto de vista racional. Pero el sentido común no es fe y la fe no es sentido
común. De hecho, son tan diferentes como la vida natural y la espiritual. ¿Puedes confiar en Jesucristo
cuando tu sentido común no puede confiar en Él? ¿Puedes lanzarte heroicamente y confiar en las
afirmaciones de Jesucristo cuando los hechos de tu vida, según tu sentido común gritan que todo es una
mentira? Cuando estás en la cima es fácil decir: “Oh, sí creo que Dios puede hacerlo”. Pero debes
descender al valle del endemoniado y enfrentarte con los hechos que se ríen irónicamente de toda tu “fe
del monte de la transfiguración” (ver Lucas 9:28-42). Cada vez que mentalmente comprendo con claridad
mi teología, enfrento algo que la contradice. Tan pronto digo: “Creo que Dios suplirá todas mis
necesidades”, mi fe se pone a prueba. ¿Perseveraré mientras mi fe es probada, o retrocederé derrotado
cuando mi fuerza y mi visión se agotan?
La fe debe ser puesta a prueba debido a que solamente por medio del conflicto se convierte en una
posesión personal. ¿Contra qué se enfrenta tu fe en estos momentos? Existen dos posibilidades: la prueba
demuestra que tu fe está bien fundamentada o la acabará. Jesús dijo: "Bienaventurado es el que no halle
tropiezo en mí", Mateo 11:6. La virtud esencial es la confianza en Jesús. Cree firmemente en Él y todo lo
que se levante en contra, fortalecerá tu fe. Somos probados en la vida de fe hasta el momento de nuestra
muerte física, la cual incluso es la última gran prueba. La fe es confianza total en Dios, una confianza que
nunca nos permitirá siquiera imaginar que Él nos desamparará.
domingo, 28 de agosto de 2022
Agosto 28 ¿Qué es lo bueno de la oración? - OSWALD CHAMBERS
"Señor, enséñanos a orar", Lucas 11:1
La oración no hace parte de la vida del hombre natural. Oímos decir que un hombre va a sufrir si no ora,
pero lo pongo en duda. Lo que sufre es la vida del Hijo de Dios en él, la cual no se nutre con comida, sino
con la oración. Cuando una persona nace de arriba, en ella nace la vida del Hijo de Dios; pero, puede
hacerla morir de hambre o alimentarla. La vida de Dios en nosotros se nutre con la oración. Nuestro concepto común acerca de la oración no se encuentra en el Nuevo Testamento. La consideramos el medio
para obtener cosas para nosotros pero el propósito bíblico de la oración es que conozcamos a Dios.
"Pedid y recibiréis", Juan 16:24. Nosotros nos quejamos delante de Dios, nos disculpamos con Él o
incluso podemos ser indiferentes, pero, realmente le pedimos muy poco. ¡Piensa en la espléndida audacia
con la que pide un niño! Nuestro Señor dijo: "Si no os volvéis y os hacéis como niños", Mateo 18:3. Pide
y Dios hará. Dale a Jesucristo la oportunidad y el espacio para que obre, lo cual ninguna persona permite,
sino cuando ya no sabe qué más hacer. En tal caso, orar no es una acción cobarde y, de hecho, es la única
manera como podemos ponernos en contacto con la verdad y la realidad de Dios. Sé tu mismo ante Él y
preséntale tus problemas, es decir, las circunstancias que te han llevado al límite de tu capacidad. Pero,
mientras te sientas autosuficiente no tendrás necesidad de pedirle nada.
Decir que la oración “cambia las cosas”, no es tan cierto como que la oración me cambia a mí y entonces
yo cambio las cosas. Dios ha hecho todo de modo que la oración, sobre la base de la redención, cambie la
forma como una persona mira las situaciones. La oración no tiene que ver como cambias las cosas
externamente, sino con realizar milagros en la naturaleza interior de la persona.
Agosto 27 La teología viva - OSWALD CHAMBERS
"Andad entretanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas", Juan 12:35
Vigila que no dejes de actuar de acuerdo con lo que Dios te revela cuando estás con Él en el monte. Si no
obedeces la luz, ésta se volverá tinieblas. "Así que, si la luz que hay en ti es tinieblas, ¿cuántas no serán
las mismas tinieblas?" Mateo 6:23. Tan pronto renuncias a la santificación o descuidas cualquier otra área
acerca de la cual Dios te ha dado su luz, la vida espiritual empieza a desintegrarse en tu interior. Aplica
continuamente la verdad a tu vida práctica y ejercítala en todos los aspectos, o de lo contrario la misma
luz que tienes será para ti una maldición.
La persona más difícil de formar es la que tiene la orgullosa satisfacción de una experiencia pasada, pero
que no la demuestra en su vida diaria actual. Si dices que has sido santificado, demuéstralo. La
experiencia debe ser tan genuina que se debe notar en tu vida. Cuídate de cualquier creencia que te lleve a
ser indulgente contigo y autocompasivo. Ella proviene del infierno, sin importar cuán hermosa suene.
Tu teología debe ser evidente en las relaciones cotidianas más comunes. Nuestro Señor dijo: "Si vuestra
justicia no fuera mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos", Mateo
5:20. Esto quiere decir que debes ser más moral que la persona más moral que conozcas. Puedes saberlo
todo acerca de la doctrina de la santificación, pero, ¿es evidente en tus asuntos cotidianos? Toda tu vida
física, moral y espiritual debe ser juzgada y medida con la norma de la expiación mediante la cruz de
Cristo.
viernes, 26 de agosto de 2022
Agosto 26 ¿Alguna vez pierdes la paz? - OSWALD CHAMBERS
"La paz os dejo, mi paz os doy", Juan 14:27
Hay momentos en que nuestra paz se basa en la ignorancia. Pero cuando despertamos a las realidades de
la vida, tener la verdadera paz interior es imposible, a menos que la recibamos de Jesús. Cuando nuestro
Señor habla de paz, Él la crea, porque sus palabras siempre "son espíritu y son vida", Juan 6:63. ¿Alguna
vez he recibido esta paz de la que Jesús habla? Mi paz os doy: una paz que viene por mirar su rostro y
darnos cuenta de su imperturbabilidad.
¿Hay algo en tu vida en este momento de desasosiego y dolor? ¿Estás asustado y confundido por las olas
y la turbulencia que en su soberanía Dios ha permitido que vivas? ¿Has volteado todas las grandes rocas
de tu fe, en busca de un pozo de paz, gozo o consuelo, pero no lo has encontrado? ¿Tu vida te parece
completamente árida? Entonces, levanta la vista y recibe el tranquilo contentamiento del Señor Jesús.
Reflejar su paz demuestra que estás bien con Él, porque eres libre de dirigir tus pensamientos hacia Él.
Pero si no estás bien con Dios, sólo puedes volcar tu mente sobre ti mismo. Cuando permites que algo te
oculte el rostro de Jesucristo, estás perturbado por algo, o tienes un falso sentido de seguridad.
Si, en este momento, un asunto te apremia, ¿tienes los ojos en Jesús y estás recibiendo paz de Él? Si es
así, Él será una grata bendición de paz en y a través de ti. Pero, si le das vueltas al asunto una y otra vez,
lo olvidas a Él y bien mereces todo lo que te pasa. Perdemos la paz y nos llenamos de ansiedad porque no
lo hemos estado teniendo en cuenta. Cuando uno consulta con Jesucristo, la confusión se desvanece,
porque en Él no hay ninguna confusión. Preséntale todo y ante la dificultad, el duelo y la aflicción
escúchale decir "No se turbe vuestro corazón", Juan 14:27.
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