Versículo para hoy:

lunes, 11 de abril de 2022

Abril 11 El carácter santo de Dios - OSWALD CHAMBERS

"Si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección", Romanos 6:5

Resurrección con Él. Mi evidente parecido con Jesús es la prueba de que he experimentado la crucifixión con Él. Cuando el Espíritu de Cristo entra en mí, mi vida personal se reorganiza delante de Dios. La resurrección de Jesús le ha dado a Él la autoridad para impartirme la vida de Dios, y ahora las experiencias de mi vida se deben edificar tomando como fundamento su vida. Puedo tener la vida de resurrección de Jesús aquí y ahora, la cual se manifestará en santidad. 

El concepto a lo largo de todos los escritos del apóstol Pablo es que, después de haber tomado la decisión moral de identificarme con Jesús en su muerte, su vida de resurrección se extiende por cada parte de mi naturaleza humana. Se requiere la omnipotencia divina para que la carne humana pueda vivir la vida del Hijo de Dios. El Espíritu Santo no se puede establecer únicamente como un huésped en una casa, si no que se extiende por todo lugar. Y una vez que yo decido que mi "viejo hombre" (es decir, mi herencia de pecado) se debe identificar con la muerte de Jesús, el Espíritu Santo me invade. Él se hace cargo de todo. Mi parte es andar en la luz y obedecer todo lo que Él me revela. Cuando he adoptado esa importante decisión moral acerca del pecado, es fácil considerar que realmente estoy muerto a él porque encuentro en mí la vida de Jesús, todo el tiempo (Romanos 6:11). Así como existe una sola clase de humanidad, sólo hay una clase de santidad: la de Jesús. Y es su santidad la que me ha sido dada. Como Dios pone en mi la santidad de su Hijo, yo pertenezco a un nuevo orden espiritual.

domingo, 10 de abril de 2022

Abril 10 La decisión moral con respecto al pecado - OSWALD CHAMBERS

"Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado", Romanos 6:6

Crucifixión con Él. ¿Ya tomaste la siguiente decisión con respecto al pecado: que debe morir completamente en ti? Se necesita mucho tiempo para llegar a una decisión moral acerca del pecado. Sin embargo, cuando decides que debe morir en ti, es el momento más grande de tu vida. No simplemente refrenarlo, reprimirlo o contrarrestado, sino que muera crucificado, de la misma manera como Jesucristo murió por el pecado del mundo. Nadie puede llevar a otra persona a esta decisión. 

Podemos estar mental y espiritualmente convencidos, pero lo realmente necesitamos es llegar a la decisión a la que Pablo nos exhorta en este pasaje. 

Anímate, toma un tiempo a solas con Dios y adopta esta importante determinación. Dile: "Señor, identifícame con tu muerte hasta que sepa que el pecado está muerto en mí". Toma la decisión moral de que el pecado en ti debe morir. 

Esta no era una expectativa divina del futuro por parte de Pablo, sino una experiencia muy radical y definitiva en su vida. ¿Estás preparado para permitir que el Espíritu de Dios te examine hasta que sepas cuál es el nivel y la naturaleza del pecado en tu vida, o sea, qué cosas en ti luchan contra el Espíritu de Dios? Si tu respuesta es afirmativa, entonces ¿vas a estar de acuerdo con el veredicto de Dios sobre la naturaleza pecaminosa: que se debe identificar con la muerte de Jesús? No puedes considerarte muerto al pecado (Romanos 6:11), a menos que hayas enfrentado radicalmente delante de Dios este asunto de tu voluntad. 

¿Ya participaste del glorioso privilegio de ser crucificado con el Señor hasta que todo lo que quede sea la vida de Cristo en tu carne y sangre? "Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas Cristo en mí", Gálatas 2:20.

sábado, 9 de abril de 2022

Abril 9 ¿Ya lo he visto? - OSWALD CHAMBERS

 "Pero después apareció en otra forma a dos de ellos", Marcos 16:12

Ser salvo y ver a Jesús no es lo mismo. Muchos que nunca lo han visto han recibido la gracia de Dios y han participado de ella. Pero cuando tú lo veas, jamás podrás ser el mismo; otras cosas no te atraerán como lo hacían antes. 

Siempre debes distinguir entre quién ves que es Jesús y lo que Él ha hecho por ti. Si sólo ves esto último, no tendrás a un Dios lo suficientemente grande. Pero si has tenido una visión de Jesús tal como Él es, las experiencias podrán ir y venir, pero tú te vas a mantener firme como viendo al Invisible (Hebreos 11:2). El ciego de nacimiento no sabia quién era Jesús hasta que se le apareció y se le reveló (ver Juan 9).  Jesucristo se les aparece a aquellos por los cuales ha hecho algo, pero no podemos ordenarle cuándo, o predecirlo. Él puede aparecer de repente, en cualquier momento. Entonces podrás exclamar: "¡ahora lo veo!" 

Jesús debe aparecérsele a un amigo tuyo y a ti individualmente. Nadie puede ver a Jesús con tus ojos. Cuando uno lo ha visto y el otro no, ocurre una separación en la relación. No puedes llevar a tu amigo al punto donde lo pueda ver; Dios debe hacerlo. 

¿Ya viste a Jesús? Si es así, querrás que otros lo vean también. Ellos fueron y lo hicieron saber a los otros; y ni aun a ellos les creyeron (Marcos 16:13). Pero debes hablar aunque ellos no crean. 

¡Oh, si pudiera contártelo, de seguro creerías! 
¡Oh, si tan sólo pudiera decir lo que yo he visto! 
¿Cómo he de contarlo o cómo puedes recibirlo, 
cómo, mientras Él no te lleve al lugar donde yo he estado?

viernes, 8 de abril de 2022

Abril 8 El destino de su resurrección - OSWALD CHAMBERS

"¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas y que entrara en su gloria?", Lucas 24:26

La cruz de nuestro Señor es la puerta de entrada a su vida. Y la resurrección significa que ahora Él tiene poder para impartirme esa vida, Cuando nací de nuevo, yo recibí del Señor resucitado su vida misma. 

El destino de la resurrección de Cristo, su propósito determinado de antemano, era llevar muchos "hijos a la gloria", Hebreos 2:10. El cumplimiento de su destino le da el derecho de hacernos hijos e hijas de Dios. 

Nosotros nunca estamos en la misma relación en la que se encuentra el Hijo de Dios con su Padre. Pero el Hijo nos entra en la relación filial con Él. Cuando, nuestro Señor se levantó de entre los muertos, resucitó a una vida absolutamente nueva, una vida que nunca había vivido antes de su encarnación y que jamás había existido. Y su resurrección significa para nosotros que somos resucitados a esa clase de vida, no a nuestra vida anterior. Algún día tendremos un cuerpo glorioso semejante al de Él, pero aquí y ahora podemos conocer el poder y eficacia de su resurrección y andar en vida nueva (Romanos 6:4). El firme propósito de Pablo era "conocerlo a él y el poder de su resurrección", Filipenses 3:10. 

Jesús oró: "Pues le has dado potestad sobre toda carne para que dé vida eterna a todos los que le diste". Juan 17:2. En realidad, cuando decimos "Espíritu Santo" estamos nombrando la experiencia de la vida eterna que opera en los seres humanos aquí y ahora. El Espíritu Santo es la Deidad con su poder en acción y quien aplica la expiación de Cristo a nuestra experiencia. Gracias a Dios por la gloriosa y majestuosa verdad que su Espíritu puede producir en nosotros la naturaleza misma de Jesús, si solamente lo obedecemos. 

jueves, 7 de abril de 2022

Abril 7 ¿Por qué no se nos habla con claridad? - OSWALD CHAMBERS

"Les mandó que a nadie dijeran lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre hubiera resucitado de los muertos" Marcos 9:9

Así como se les ordenó a los discípulos, tú tampoco debes decir nada hasta que el Hijo del hombre haya resucitado en ti. Es decir, hasta que la vida del Cristo resucitado te domine de tal manera que verdaderamente entiendas lo que Él enseñó mientras estuvo aquí en la tierra. Cuando llegas al estado interior apropiado, las palabras que Jesús pronunció se vuelven tan claras que te sorprende no haberlas comprendido antes. Pero, no las podías entender porque no habías desarrollado una adecuada disposición espiritual que te permitiera sobrellevarlas. 

Nuestro Señor no oculta estas cosas, pero sólo estaremos preparados para recibirlas cuando la condición de nuestra vida espiritual sea idónea. Jesús dijo: Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar (Juan 16:12). Primero debe existir una comunión con su vida resucitada para que podamos soportar cualquier verdad en especial. ¿Realmente sabemos algo sobre la vida del Jesús resucitado que mora en nosotros? La evidencia de que sí lo sabemos es que comenzamos a entender a su Palabra. Dios no puede revelarnos nada, si no tenemos su Espíritu. Y nuestros puntos de vista obstinados e inflexibles efectivamente van a impedir que Él nos revele algo. Sin embargo, nuestra obtusa manera de pensar terminará tan pronto permitamos que la vida nueva en Cristo actúe con libertad en nosotros. 

Les mandó que a nadie dijeran... Pero son tantos los que hablan de lo que vieron en el monte de la transfiguración, de su experiencia en la cumbre. Han tenido la visión y dan testimonio de ella, pero no hay una relación entre lo que hablan y la manera en que viven. Sus vidas no tienen sentido porque el Hijo del hombre todavía no ha resucitado en ellos. Me pregunto cuándo se va a formar Cristo en ti y en mí.

miércoles, 6 de abril de 2022

Abril 6 El choque entre Dios y el pecado - OSWALD CHAMBERS

"Él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero", 1Pedro 2:24

La cruz de Cristo es la verdad revelada del juicio de Dios sobre el pecado. Nunca la asocies con la idea de martirio. La cruz fue triunfo magnífico que sacudió los cimientos mismos del infierno. No hay nada más seguro e irrefutable en el tiempo o la eternidad que lo que Jesucristo cumplió en el madero. Este hecho regresó a toda la raza humana a una relación correcta con Dios, e hizo de la redención la base de la vida humana, es decir, abrió el camino para que cada persona tenga comunión con Dios. 

La cruz no fue algo que le "ocurrió" a Jesús: Él vino a morir. El propósito de su venida fue la cruz. Él es ...el cordero que fue sacrificado desde la creación del mundo (Apocalipsis 13:8, NVI). La encarnación de Cristo no tendría significado sin la cruz. Cuídate de hacer una separación entre Dios manifestado en la carne y el Hijo convirtiéndose en pecado (ver 1 Timoteo 3:16 y 2 Corintios 5:21). El propósito de la encarnación fue la redención. Dios se encarnó con el fin de quitar el pecado y para beneficiarse a sí mismo. La cruz es el centro del tiempo y la eternidad, la respuesta a los enigmas de los dos. 

La cruz no es la cruz de un hombre, sino la de Dios, y nunca puede ser totalmente comprendida a través de la experiencia humana. La cruz es la exhibición de la naturaleza divina, es la puerta por donde cualquier miembro de la raza humana puede entrar a una unión con El. Cuando llegamos a la cruz, no la atravesamos, sino que permanecemos en la vida, cuya puerta de entrada es la cruz. El centro de la salvación es la cruz de Cristo. Y la razón por la que es fácil obtener esta salvación es porque a Dios le costó mucho. La cruz es el lugar donde Dios y el hombre pecador se funden en uno solo por causa de un choque, y donde se abre el camino a la vida. Pero el choque fue contra el corazón de Dios.

martes, 5 de abril de 2022

Abril 5 Su agonía y nuestra comunión - OSWALD CHAMBERS

 "Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní y dijo a sus discípulos:...quedaos aquí y velad conmigo", Mateo 26:36,38

Jamás podremos comprender totalmente la agonía de Cristo en el jardín de Getsemaní, pero al menos no debemos malinterpretarla. Es la agonía de Dios y el hombre en una persona, frente a frente con el pecado. No podemos aprender sobre el Getsemaní por medio de la experiencia personal. Getsemaní y el Calvario significan algo totalmente único: Son la puerta de entrada hacia la vida para nosotros. 

No era por la muerte en la cruz que Jesús estaba en agonía en Getsemaní. De hecho, Él declaró enfáticamente que había venido con el propósito de morir. Su temor era que no pudiera pasar por esta lucha como el Hijo del hombre. Él sabía que la pasaría como el Hijo de Dios, y Satanás no podía tocarlo allí. Pero el ataque era para que nuestro Señor no la atravesara por nosotros únicamente como el Hijo del hombre, lo cual hubiera significado que Él no se podía convertir en nuestro Salvador (ver Hebreos 9:11- 15). Lee el relato de la agonía en Getsemaní a la luz de la tentación que había sufrido en el desierto. Cuando acabó toda tentación el diablo, se aparto de él por un tiempo (Lucas 4:13). 

Y regresó al Getsemaní pero fue vencido una vez más. En este lugar se presentó su ataque final contra nuestro Señor como Hijo del hombre. 

La agonía en el jardín fue la del Hijo de Dios en cumplimiento de su propósito como Salvador del mundo. El velo se descorre para revelar todo lo que le costó a Él que nos fuera posible llegar a ser hijos de Dios. Su agonía es la base de la simplicidad de nuestra salvación. La cruz de Cristo fue un triunfo para el Hijo del hombre. No fue sólo una indicación de que nuestro Señor había triunfado, sino que lo había hecho para salvar a la raza humana. Gracias a lo que el Hijo del Hombre sufrió, ahora todo ser humano puede llegar a la presencia de Dios.

lunes, 4 de abril de 2022

Abril 4 Las fronteras de la desconfianza - OSWALD CHAMBERS

"La hora viene... en que seréis esparcidos...", Juan 16:32

En este pasaje Jesús no estaba reprendiendo a los discípulos. La fe de ellos era verdadera, pero desordenada y desenfocada, y no obrando en las realidades importantes de la vida. Los discípulos se habían dispersado hacia sus propios intereses, los cuales estaban alejados de Jesucristo. Después de que nos hemos relacionado de manera perfecta con Dios a través de la obra santificadora del Espíritu Santo, debemos ejercitar nuestra fe en medio de las realidades de la vida diaria. Entonces seremos esparcidos, no hacia el trabajo sino hacia el vacío de nuestras vidas donde encontraremos ruinas y aridez, y sabremos lo que significa muerte interior a las bendiciones de Dios. ¿Estamos preparados para esto? Nosotros no lo escogemos, sino que Dios dispone las circunstancias para llevarnos hasta ese punto. Mientras no hayamos pasado por tal experiencia, nuestra fe se sustentará únicamente por los sentimientos y bendiciones. Una vez que lleguemos allí, sin importar dónde nos coloque Dios ni cuales sean nuestros vacíos internos, podremos alabarlo porque todo se encuentra bien. Esta es la fe que se ejerce en las realidades de la vida. 

"Y me dejaréis solo". ¿Hemos sido esparcidos y dejamos solo a Jesús por no ver su cuidado providencial para nosotros? ¿No lo vemos obrando en nuestras circunstancias? Vendrán tiempos oscuros por causa de la soberanía de Dios. ¿Estamos preparados para dejar que Él haga lo quiera con nosotros, para ser separados de sus bendiciones externas y evidentes? Mientras Jesucristo no sea verdaderamente nuestro Señor, todos atendemos nuestras metas personales. Nuestra fe es real, pero todavía no es constante. Y Dios nunca está de afán. Si esperamos, veremos que Él nos hace notar que hemos estado interesados solamente en sus bendiciones y no en Él mismo. El sentido de la bendición de Dios es fundamental. 

"...Confiad, yo he vencido al mundo", Juan 16:33. Fortaleza espiritual es lo que necesitamos.

domingo, 3 de abril de 2022

La fe de los CRISTIANOS en COREA DEL NORTE | BITE


Abril 3 ¡Si tú también hubieras sabido! - OSWALD CHAMBERS

"¡Si tú también hubieras sabido en este día lo que conduce a la paz! Pero ahora está oculto a tus ojos", Lucas 19:42

Cuando Jesús entró triunfante a Jerusalén, la ciudad se conmovió profundamente. Pero había un dios extraño allí: el orgullo del fariseísmo, el cual era muy recto y religioso. Sin embargo, Jesús lo comparó con los sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia (Mateo 23:27). 

¿Qué es lo que te ciega a la paz de Dios en este tu día? ¿Tienes un dios extraño que no es un monstruo repulsivo, sino una inclinación que gobierna tu vida? Más de una vez Dios me ha puesto cara a cara con el dios ajeno. Yo sabía que debía abandonarlo, pero no lo hice. A duras penas pasé la crisis sólo para encontrarme a mí mismo todavía reteniendo la posesión de ese dios. Y estoy ciego a lo que conduce a mi paz. Nosotros podemos estar en el lugar donde el Espíritu de Dios debería llegar hasta nosotros sin ninguna dificultad, pero es terrible que allí mismo es donde aumentamos nuestra culpabilidad frente a Dios. 

Si tú también hubieras sabido. Dios va directo al corazón, y en el fondo vemos las lágrimas de Jesús. Estas palabras implican una responsabilidad por nuestras faltas, pues Dios nos considera responsables por lo que no vemos. Ahora está oculto a tus ojos, porque nunca has rendido completamente ante Él tu naturaleza pecaminosa. ¡Oh, insondable tristeza por lo que "pudo haber sido"! Dios nunca abre las puertas que se han cerrado. Él abre otras nuevas, pero nos recuerda que hay puertas que nosotros cerramos, lo cual jamás necesitamos hacer. Nunca temas cuando Dios te recuerde el pasado. Deja que tu memoria obre en ti. Ella actúa como un ministro de Dios que te trae reprensión y tristeza. Él convertirá lo que "pudo haber sido" en una maravillosa lección de crecimiento para el futuro.

sábado, 2 de abril de 2022

Abril 2 La gloria superior - OSWALD CHAMBERS

"El Señor Jesús me ha enviado para que recibas la vista...", Hechos 9:17

Cuando Pablo recuperó la vista, también recibió discernimiento espiritual de la persona de Jesucristo, y desde entonces la totalidad de su vida y predicación fue únicamente el Señor: "Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna, sino a Jesucristo y a este crucificado", 1 Corintios 2:2. Pablo nunca más permitió que algo captara la atención de su mente y su alma, excepto el rostro de Jesucristo. 

Debemos aprender a mantener intacto el estado de nuestro carácter y conservarlo en el nivel más alto de la visión de Jesucristo que se nos ha revelado. 

La característica permanente de un hombre espiritual es la habilidad de entender correctamente el significado del Señor Jesucristo en su vida y la capacidad de explicarles a otros los propósitos de Dios. La pasión que gobierna su vida es Jesucristo. Cuando ves esta cualidad en una persona, tú sientes que es un hombre o una mujer conforme al corazón de Dios (ver Hechos 13:22). 

No permitas nunca que algo te desvíe de tu discernimiento de Jesucristo. Esto demuestra si eres espiritual. Si no lo eres, significa que cosas tienen una fascinación creciente para ti. 

Desde que mis ojos contemplaron a Jesús, 
he perdido de vista todo lo demás, 
así de cautivada está la visión de mi espíritu, 
al contemplar al Señor crucificado.

viernes, 1 de abril de 2022

Abril 1 Afectuosos o despiadados con los demás - OSWALD CHAMBERS

"Cristo es... el que también intercede por nosotros...El Espíritu... intercede por los santos", Romanos 8:34,27.

¿Necesitamos argumentos adicionales a estos para convertirnos en intercesores? ¿Que Cristo vive siempre para interceder (Hebreos 7:25), y que el Espíritu intercede por los santos? ¿Estamos viviendo en un vínculo tan esencial con nuestro prójimo que intercedemos como hijos de Dios que han sido enseñados por su Espíritu? Examinemos nuestras circunstancias actuales. ¿Me siento agobiado por lo que sucede en mi hogar, mi negocio, mi país, o por la crisis actual que nos afecta a nosotros y a otras personas? ¿Estas situaciones me sacan de la presencia de Dios y me dejan sin tiempo para la adoración? Si es así, debemos hacer un alto en el camino. Y luego debemos entrar en una relación tan viva con Él que nuestros vínculos y tratos con los demás se pueden mantener por la intercesión, a través de la cual Dios obra sus milagros. 

Cuidado con dejar atrás a Dios debido a tu anhelo personal de hacer su voluntad. Corremos adelante de Él en mil y una actividades, como consecuencia, nos cargamos tanto con las personas y los problemas que no lo adoramos ni intercedemos. Si cuando nos llegan la carga y la presión no tenemos una actitud de adoración, se producirá en nosotros no solo dureza hacia Dios, sino desesperación en nuestras propias almas. Él continuamente nos presenta a personas por quienes no sentimos ninguna afinidad y, si no lo estamos adorando, nuestra tendencia natural es a ser despiadados con ellas. Les arrojamos un versículo, se lo clavamos como una lanza, o las dejamos con una apurada y descuidada palabra de consejo antes de marcharnos. Un cristiano despiadado debe ser un terrible dolor para nuestro Señor. ¿Nuestras vidas se encuentran en el lugar adecuado de modo que podemos participar en la intercesión de nuestro Señor y del Espíritu Santo?

jueves, 31 de marzo de 2022

Marzo 31 Cuidadosa atención o hipocresía - OSWALD CHAMBERS

"Si alguno ve a su hermano cometer pecado que no sea de muerte, pedirá y Dios le dará vida; esto es para los que cometen pecado que no sea de muerte", 1 Juan 5:16

Si no le prestamos atención a la manera en que el Espíritu de Dios obra en nosotros, nos volveremos unos hipócritas espirituales. 

Cuando vemos dónde falla la gente, transformamos nuestro discernimiento en la burla y el desdén de la crítica y no en intercesión a su favor. Dios nos revela estas verdades sobre otras personas no por la agudeza de nuestra mente, sino por el discernimiento directo de su Espíritu. Si no le prestamos atención a cual es la fuente de la revelación, nos volvemos focos de crítica y olvidamos que Dios dice: "Pedirá y Dios le dará vida; esto es para los que cometen pecado que no sea de muerte". Ten cuidado, no sea que te conviertas en un hipócrita al gastar todo tu tiempo tratando de corregir a los demás, en lugar de tú mismo ser hallado adorando a Dios. 

Una de las cargas más sutiles que Dios nos coloca como santos es la del discernimiento con respecto a otros. Él nos da revelación para que podamos aceptar la responsabilidad de esas almas delante de El y para que se forme en nosotros la mente de Cristo sobre ellas. Debemos interceder de acuerdo con lo que Dios dice que nos concederá, es decir, vida; esto es para los que cometen pecado que no sea de muerte. No es que nosotros ponemos a Dios en contacto con nuestra mente, sino que levantamos y avivamos hasta el punto de que Él puede impartirnos su mente acerca de las personas por las que intercedemos. ¿Puede Jesucristo ver en nosotros los mismos dolores de parto que hay en Su alma? No, a menos que estemos tan identificados con Él que tengamos Su perspectiva acerca de las personas por quienes oramos. ¡Que podamos aprender a interceder con todo nuestro corazón para que Jesucristo esté satisfecho con nosotros como intercesores!

miércoles, 30 de marzo de 2022

¿Qué distingue a la consejería bíblica de otros métodos? - David Powlison

Marzo 30 Santidad o dureza - OSWALD CHAMBERS

 "Y se asombró de que no hubiera quien intercediera", Isaías 59:16

Muchos de nosotros dejamos de orar y nos endurecemos hacia Dios porque sólo tenemos un interés emocional en la oración. Suena bien decir que oramos; y leemos libros sobre la oración que nos dicen que es provechosa y que por medio de ella nuestras mentes se tranquilizan y nuestras almas se elevan. Pero en este versículo Isaías da a entender que Dios está asombrado por semejantes pensamientos. 

La adoración y la intercesión deben ir juntas y la una es imposible sin la otra. Interceder significa que nos levantamos y nos avivamos hasta alcanzar la mente de Cristo con respecto a la persona por quien oramos. Pero en lugar de adorar a Dios, le recitamos discursos sobre la manera en que se supone que debe funcionar la oración. ¿Estamos adorando a Dios o discutiendo con Él cuando le decimos: "Pero Dios, no veo cómo lo vas a hacer"? Esta es una señal segura de que no lo estamos adorando. Cuando lo perdemos de vista a Él, nos endurecemos y nos volvemos dogmáticos. Arrojamos nuestras peticiones ante su trono y le dictamos lo que deseamos que haga. No adoramos a Dios ni procuramos amoldarnos a la mente de Cristo. 

¿Estamos adorando a Dios de modo que nos levantamos para aferrarnos a Él y tenemos un contacto tan íntimo que sabemos cuáles son sus pensamientos acerca de aquellos por quienes oramos? ¿Estamos viviendo una relación santa con Dios, o somos duros y dogmáticos? ¿Piensas que no hay nadie que interceda como debe ser? Entonces, sé tú esa persona. Sé tú quien adora a Dios y vive en una santa relación con Él. Involúcrate en el trabajo real de la intercesión y recuerda que es una tarea que demanda toda tu energía, pero que no tiene ningún riesgo oculto. La predicación del Evangelio entraña un peligro, pero la oración intercesora no tiene ninguno.

martes, 29 de marzo de 2022

Marzo 29 Las sorpresivas visitas de nuestro Señor

"Vosotros, pues, también estad preparados" Lucas 12:40

La necesidad más grande del obrero cristiano es estar listo para enfrentar al Señor en cualquier momento. Sin importar cuál haya sido nuestra experiencia, esto no resulta fácil. 

La batalla no es contra el pecado, las dificultades o las circunstancias sino contra enfrascarnos de tal modo en nuestro servicio para Jesucristo, que no estemos preparados para mirarlo a Él de frente a cada paso. 

La necesidad más grande es estar mirándolo a Él y no a nuestras creencias o doctrinas, o a la pregunta si somos o no de alguna utilidad para Él. Jesús rara vez se presenta en el lugar donde suponemos que lo hará. Él aparece donde menos lo esperamos y siempre en las situaciones más ilógicas. La única manera en que un siervo se puede mantener fiel a Dios es al estar preparado para las visitas sorpresivas de Jesucristo. Lo importante no es el servicio, sino vivir intensamente la realidad espiritual, esperándolo en toda ocasión. Este sentido de expectativa le dará a nuestra vida la actitud infantil de confianza y respeto que Él desea que tengamos. Si vamos a estar listos para Jesucristo, debemos dejar de ser religiosos. En otras palabras, dejar de usar la religión como si fuera un estilo de vida elevado y ser espiritualmente reales. 

Si estás evitando el llamado del pensamiento religioso del mundo actual y, en cambio, tienes "puestos los ojos en Jesús", (Hebreos 12:2), si el máximo deseo de tu corazón es lo que Él desea y si piensas sus pensamientos, entonces te van a tildar de poco práctico y de soñador. Pero, cuando súbitamente Él aparezca en la obra durante el calor del día, tú serás el único que estará listo. No debes confiar en nadie e, incluso, no debes prestarle atención al santo más perfecto de la tierra, si él está impidiendo que mires a Jesucristo.

lunes, 28 de marzo de 2022

La pereza arruina la felicidad: Qué hace de la diligencia una virtud - JON BLOOM

 

La forma en que nos comportamos, a través del tiempo, refleja lo que creemos; lo que hacemos refleja lo que deseamos; aquello por lo que nos esforzamos refleja lo que amamos.

Marzo 28 ¿No hay una equivocación? - OSWALD CHAMBERS

"Vamos de nuevo a Judea. Le dijeron sus discípulos...¿Y otra vez allá?" Juan 11:7-8

Es posible que yo no entienda las palabras de Jesucristo, pero es arriesgado afirmar que, por esta razón, Él estaba equivocado en lo que dijo. Nunca es correcto creer que mi obediencia a una palabra que Dios me dé le traerá deshonra a Jesús. Lo único que es deshonroso para Él es la desobediencia. Nunca es conveniente poner mi punto de vista acerca de su honor por encima de lo que Él me está guiando claramente a hacer, aunque pueda surgir de un deseo verdadero de impedir que Él sufra una vergüenza pública. Yo sé cuándo las instrucciones vienen de Dios por su apacible persistencia. Pero cuando tengo que pesar los pros y los contras y llegan la duda y la controversia, estoy permitiendo que entre en juego un factor que no es de Dios. Esto solamente me llevará a concluir que las instrucciones que me dio eran incorrectas. Muchos de nosotros somos fieles a nuestros conceptos sobre Jesucristo, pero ¿cuántos somos fieles a Él mismo? Fidelidad a Jesús significa que tengo que salir hacia donde no puedo ver nada (ver Mateo 14:29). Pero, ser fiel a mis propias ideas significa que primero despejo mentalmente camino. La fe, sin embargo, no es un entendimiento intelectual; la fe es un compromiso deliberado con la persona de Jesucristo, incluso cuando no puedo ver qué hay adelante. 

¿Te estás debatiendo entre dar un paso por la fe en Jesús, o esperar hasta que puedas ver claramente la manera de hacer lo que Él te ha ordenado? Sencillamente obedécele con un gozo que no mida las consecuencias. Cuando empiezas a debatir algo que Él te dice, es porque tienes una noción errada sobre las cosas que lo honran. ¿Eres fiel a Jesús o a tus conceptos acerca de Él? ¿Eres fiel a lo que Él dice, o estás tratando de transigir con ideas que nunca vinieron de Él? "Haced todo lo que el os diga", Juan 2:5. 

domingo, 27 de marzo de 2022

Marzo 27 Visión mediante nuestro carácter - OSWALD CHAMBERS

"...Sube acá y yo te mostraré las cosas..." Apocalipsis 4:1

Un estado más elevado de mente y de visión espiritual proviene del ejercicio sostenido de los sentidos para distinguir entre lo bueno y lo malo. Si verdaderamente vives en un plano superior y persigues lo más alto a nivel espiritual en tu vida, Dios te dirá continuamente: "amigo, sube aun más arriba". Con respecto a las tentaciones también hay una norma que es continua y que da voces para que vayas más arriba. Pero cuando lo haces, te enfrentas a tentaciones crecientes, diversas y a mayores problemas del carácter. Tanto Dios como Satanás emplean la estrategia del ascenso, sólo que Satanás la usa para la tentación y su efecto es muy diferente. Cuando el diablo te pone en un lugar elevado, te lleva a que fijes tu concepto de la santidad más allá de lo que la carne y sangre jamás van a poder alcanzar. La vida se convierte en una actuación acrobática espiritual. Tú te encuentras en un pináculo, te aferras a él, apenas manteniendo el equilibrio y no te atreves a moverte. Pero cuando Dios te lleva por Su gracia a los lugares celestiales, descubres un extenso altiplano donde te mueves con facilidad. 

Compara tu vida espiritual de esta semana con la misma semana del año pasado y podrás reconocer cómo Dios te ha llamado a un nivel más alto. Él nos ha llevado a todos a ver desde un punto de vista más elevado. Nunca permitas que Dios te muestre una verdad sin que tú comiences a vivirla al instante. Esfuérzate siempre por aplicarla y mantente en su luz. 

Tu crecimiento en la gracia no se mide por el hecho de que no hayas retrocedido, sino porque percibes dónde te encuentras en el nivel espiritual. Y has escuchado que Dios dice: "Sube más alto", pero no te lo dice a ti personalmente, sino a la percepción que tienes de tu carácter. 

"¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer?", Génesis 18:17. Dios tiene que ocultarnos lo que hace hasta que, debido al desarrollo de nuestro carácter, llegamos al lugar donde lo puede revelar a nosotros.

sábado, 26 de marzo de 2022

Sam Masters sobre el problema de la espiritualidad posmoderna - MATÍAS PELETAY

 



Marzo 26 Visión mediante la pureza personal - OSWALD CHAMBERS

 "Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios" Mateo 5:8

La pureza no es inocencia, es mucho más. Es el resultado de una continua armonía espiritual con Dios. Nosotros debemos crecer en pureza. Nuestra vida con Dios puede encontrarse bien y la pureza interior seguir inmaculada y, con todo, nuestra vida exterior podría estar sucia y manchada. Dios no nos protege de esta posibilidad, porque así comprendemos que es necesario mantener nuestra visión espiritual mediante la pureza personal. Si la parte externa de nuestra vida espiritual con Dios se ha deteriorado en lo más mínimo, debemos dejar a un lado todo lo demás hasta corregirla. Recuerda que la visión espiritual depende de nuestro carácter porque son los de limpio corazón quienes verán a Dios. 

Dios nos purifica por su gracia soberana, pero hay algo que debemos vigilar cuidadosamente: Esta vida corporal mediante la cual entramos en contacto con otras personas y con otros puntos de vista tiene la inclinación a mancharse. No sólo debemos mantener bien con Dios nuestro "santuario interior", sino que también debemos llevar los "atrios exteriores" a una perfecta armonía con la pureza que Dios nos otorga por su gracia. Cuando el atrio exterior se mancha, nuestro entendimiento y visión espirituales se empañan inmediatamente. Querer mantener la intimidad personal con el Señor Jesucristo implica negarnos a hacer e incluso a pensar ciertas cosas, algunas de las cuales son lícitas, pero no las tocaremos. 

Una ayuda práctica para que mantengas la pureza personal en tus relaciones con otras personas consiste en comenzar a verlas como Dios las ve. Entonces te dices a ti mismo: Ese hombre, o esa mujer, ¡perfecto en Cristo Jesús! Ese amigo, o ese pariente, ¡perfecto en Cristo Jesús! 

viernes, 25 de marzo de 2022

Marzo 25 La misión más delicada de la tierra - OSWALD CHAMBERS

 "...El amigo del esposo...", Juan 3:29

La bondad y la pureza nunca deberían llamar la atención hacia ellas mismas, sino que simplemente deben ser imanes que lleven a las personas hacia Jesucristo. Si mi santidad no las está atrayendo hacia Él, no es una santidad de tipo correcto; es únicamente una influencia que despierta emociones indebidas y deseos malignos en la gente y desvía del destino correcto. Una "preciosura" de santo puede convertirse en un obstáculo, si en lugar de presentar al Señor sólo presenta lo que Cristo ha hecho por él. Y dejará esta impresión en los demás: "¡Qué gran persona es ese hombre!" No es un verdadero amigo del Esposo. Yo soy el que crece todo el tiempo, no Jesús. 

Para mantener esta amistad y fidelidad al Esposo, necesitamos cuidar nuestra relación moral y vital con Él por encima de todo lo demás, incluso de la obediencia. Como a veces no hay nada que obedecer, nuestra única tarea es mantener la comunión vital con Jesucristo y cuidar de que nada interfiera con ella. Tan sólo ocasionalmente es un asunto de obediencia. Cuando surge una crisis debemos descubrir cual es la voluntad de Dios. Sin embargo, la mayor parte de nuestra vida no es de obediencia consciente sino de mantenimiento de esa relación como amigos del Esposo. El trabajo cristiano podría ser un medio por el cual desviamos la atención de un alma en Jesucristo. En lugar de ser amigos del Esposo, podemos convertirnos en "divinas providencias" y posiblemente trabajar en contra de Él mientras empleamos sus armas. 

jueves, 24 de marzo de 2022

Marzo 24 Disminuyendo para su propósito - OSWALD CHAMBERS

"Es necesario que él crezca y que yo disminuya", Juan 3:30

Si llegas a ser indispensable en la vida de otra persona, estás fuera de la voluntad de Dios. Como obrero, tu principal responsabilidad es ser amigo del esposo (Juan 3:29). Cuando te des cuenta de que un alma ya puede ver las exigencias de Jesucristo, sabrás que tu influencia ha estado bien encaminada. Pero en vez de alargar tu mano para evitar que esa persona sufra las luchas dolorosas, ora para que éstas sean diez veces más fuertes hasta que no haya poder en la tierra o el infierno que la pueda alejar de Jesucristo. Una y otra vez tratamos de asumir como aficionados el rol de "divinas providencias". Intervenimos, obstaculizamos a Dios y decimos: "Esto y aquello no debe ser". En lugar de ser amigos del Esposo, interponemos nuestra conmiseración. Pero esa persona nos dirá algún día: "Eres un ladrón; te robaste mi deseo de seguir a Jesús y por tu causa perdí mi visión de Él". 

Vigila que no te alegres con alguien en lo que es incorrecto, y busca alegrarte en lo que es bueno. "El amigo del esposo... se goza grandemente de la voz del esposo. Por eso, mi gozo está completo. Es necesario que el crezca, y que yo disminuya", Juan 3:29-30. Estas palabras se dijeron con alegría, no con tristeza: ¡Por fin verían al Esposo! Y Juan declara que esta es su alegría. Pero implica hacerse a un lado y que el obrero quede completamente borrado, hasta el punto de que nunca más se piense en él. 

Espera con todas tus fuerzas hasta que escuches la voz del Esposo en la vida de otra persona. Nunca tengas presente cuántos estragos, dificultades o quebrantos de salud traiga consigo, regocíjate con alegría divina porque ahora se escucha su voz. Es posible que frecuentemente veas que Jesucristo hace naufragar una vida antes de salvarla (ver Mateo 10:34). 

miércoles, 23 de marzo de 2022

Marzo 23 ¿Tengo una mente carnal? - OSWALD CHAMBERS

"En efecto, habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales?", 1 Corintios 3:3

El hombre natural o inconverso no sabe nada acerca de la carnalidad. A partir del nuevo nacimiento, los deseos de la carne que luchan contra el Espíritu y la lucha del Espíritu contra la carne, producen la carnalidad y el conocimiento de ella. Pero Pablo dijo: "Andad por el Espíritu y no cumpliréis el deseo de la carne", Gálatas 5:16, LBLA. En otras palabras, la carnalidad desaparecerá. 

¿Eres contencioso y te alteras fácilmente por las pequeñeces? ¿Crees que a los cristianos nunca les pasa esto? Pablo dijo que en efecto sí les sucede y asoció estos hechos con la carnalidad. ¿Existe alguna verdad de la Biblia que instantáneamente te pone de mal humor? Si es así, es una demostración de que aún eres carnal. Cuando el proceso de santificación se está desarrollando, no queda ningún rastro de esa clase de espíritu. 

Si el Espíritu de Dios percibe en ti cualquier cosa que está mal, no te pide que tú la arregles, sino que aceptes la luz de la verdad y Él la corregirá. Un hijo de la luz confesará su pecado inmediatamente y se abrirá a Dios por completo; un hijo de las tinieblas dirá: "¡Ay, pero yo tengo una justificación para eso!"

Cuando la luz te alumbre y el Espíritu te convenza de pecado, sé un hijo de la luz: Confiesa tu maldad y Dios tratará con ella. Por el contrario, si intentas justificarte, demuestras que eres un hijo de las tinieblas. ¿Cuál es la prueba de que la carnalidad ha muerto? Nunca te engañes ti mismo. Cuando la carnalidad haya desaparecido, tú lo sabrás porque es el hecho más real que te puedas imaginar. Dios te dará muchas oportunidades para que compruebes el milagro de su gracia. La práctica es la única prueba. Te vas a descubrir a ti mismo diciendo: "¡Si hubiera sucedido antes, mi actitud hubiera sido de resentimiento!" Y nunca dejarás de ser la persona más sorprendida de la tierra por lo que Dios ha hecho en tu interior. 

martes, 22 de marzo de 2022

Marzo 22 El corazón ardiente - OSWALD CHAMBERS

"¿No ardía nuestro corazón en nosotros?", Lucas 24:32

Necesitamos aprender el secreto del corazón ardiente. Jesús se nos aparece de repente, el fuego se enciende y tenemos visiones maravillosas. Pero luego debemos aprender a mantener el secreto del corazón ardiente que soportará todas las situaciones. Los días opacos, áridos, tristes, con sus tareas rutinarias y la gente corriente, apagan el corazón que arde, si no hemos aprendido el secreto para permanecer en Jesús. 

Muchas de nuestras aflicciones como cristianos no las sufrimos por causa del pecado, sino porque ignoramos las leyes de nuestra propia naturaleza. Por ejemplo, la única prueba para saber si debemos dar rienda suelta a una emoción es examinar cual será su desenlace. Proyéctala a su conclusión lógica y si el resultado es algo que Dios condenaría, detenla inmediatamente. Pero si es una emoción que el Espíritu de Dios ha encendido y no permites que se exprese en tu vida, tendrá un efecto inferior al que Dios desea. Cuanto más elevada sea la emoción, más profundo será su descenso o degradación, si no se desarrolla en su nivel apropiado. Cuando el Espíritu de Dios te estimule y mueva tu ser, actúa al máximo de acuerdo con su fuego y no des un paso atrás en tu determinación, sin importar las consecuencias. No siempre podemos permanecer en el "monte de la transfiguración" (ver Marcos 9:2-9), pero sí debemos obedecer la luz que recibimos allí y ponerla en práctica. Cuando Dios nos da una visión, necesitamos llevar a cabo nuestras tareas de acuerdo con ese curso de acción, sin que importe el costo. 

 No podemos encender a voluntad la llama que en el corazón habita. El Espíritu sopla, apacible y en el misterio queda nuestra alma; más las tareas que me propuse en los momentos de discernimiento las podré realizar en la hora de la penumbra.

lunes, 21 de marzo de 2022

Marzo 21 ¿Interesado o identificado? - OSWALD CHAMBERS

"Con Cristo estoy juntamente crucificado", Gálatas 2:20

Cada uno de nosotros tiene la ineludible necesidad espiritual de firmar el certificado de defunción de su naturaleza pecaminosa. Esto significa que debo convertir mis impresiones emocionales y creencias intelectuales en un veredicto moral contra la naturaleza pecaminosa, es decir, contra cualquier reclamo de mi parte de tener derecho sobre mí mismo. Pablo afirmó: "Con Cristo estoy juntamente crucificado…". No dijo: "Estoy decidido a imitar a Jesucristo", ni: "Realmente me esforzaré para seguirlo", sino: "me he identificado con Él en su muerte". 

Cuando tomo esta decisión moral y actúo de acuerdo con ella, en mi ser se lleva a cabo todo lo que Cristo hizo por mí en la cruz. Mi libre entrega a Dios le da al Espíritu Santo la oportunidad de impartirme la santidad de Jesucristo.

"…Ya no vivo yo...". Mi individualidad permanece, pero cambian radicalmente mi motivación principal para vivir y la naturaleza que me gobierna. Tengo el mismo cuerpo humano pero queda destruido el viejo derecho satánico sobre mí. 

"…Y lo que ahora vivo en la carne...". No la vida que anhelo vivir o la que pido en oración que yo viva, sino lo que ahora vivo en mi carne mortal -la vida que los hombres pueden ver-, la vivo en la fe del Hijo Dios... Esta fe no era propia de Pablo, no era su fe en Jesucristo, sino la fe que el Hijo de Dios le había dado (ver Efesios 2:8). Ya no es fe en la fe, sino la fe que ha sobrepasado los límites de mi conocimiento subjetivo, una fe que proviene solamente del Hijo de Dios.

domingo, 20 de marzo de 2022

Jesús es suficiente - Meditación diaria


Marzo 20 Amistad con Dios - OSWALD CHAMBERS

"¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer?", Génesis 18:17


Los deleites de su amistad. Génesis 18 nos presenta el deleite de una verdadera amistad con Dios, en contraste con un sentimiento ocasional de su presencia cuando estamos orando. Si tu contacto es tan cercano con Él, de tal manera que nunca necesitas pedirle que te muestre su voluntad, te estás acercando a la etapa final de tu disciplina en la vida de fe. Cuando estableces una relación correcta con el Señor, tienes una vida de libertad y gozo, tú eres la voluntad de Dios y todas tus decisiones que se basan en el sentido común son verdaderamente su voluntad para ti, a menos que Él las repruebe. Eres libre de tomar decisiones a la luz de una perfecta y deleitosa amistad con Dios, sabiendo que si son equivocadas, te lo hará saber. Una vez que Él las repruebe, debes parar inmediatamente. 

Las dificultades de su amistad. ¿Por qué desistió Abraham de orar en el momento que lo hizo? Porque todavía no tenía la suficiente intimidad en su relación con Dios como para continuar orando con empeño hasta que su petición le fuera concedida. Si paramos a medio camino y dejamos de orar, diciendo: "Bueno, yo no sé... Quizás no sea la voluntad de Dios", entonces todavía nos falta una etapa por recorrer. Esto revela que no conocemos a Dios tan íntimamente como Jesús lo conoció y como Él desea que nosotros lo hagamos, "...Para que sean uno, así como nosotros somos uno", Juan 17:22. Piensa en la última oración que hiciste. ¿Tu empeño y tu fervor fueron para satisfacer tus deseos, o para Dios? ¿Estabas decidido a obtener una dádiva del Espíritu o a lograr asir al mismo Dios? "Porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad antes que vosotros le pidáis", Mateo 6:8. La razón para pedir es que puedes llegar a conocer mejor a Dios. "Deléitate asimismo en Jehová y el te concederá las peticiones de tu corazón", Salmo 37:4. Persiste en la oración con el fin de alcanzar un perfecto entendimiento de Dios mismo.

sábado, 19 de marzo de 2022

La fe soporta las dificultades - Meditación diaria


Marzo 19 El camino de Abraham en la fe - OSWALD CHAMBERS

 "Y salió sin saber a dónde iba", Hebreos 11:8

En el Antiguo Testamento, la relación de una persona con Dios se manifestaba por una separación. En la vida de Abraham la vemos simbolizada por medio de la separación de su país y su parentela. Hoy, la separación es más de tipo mental y moral: Nos apartamos de la perspectiva que tienen nuestros seres queridos, si no tienen una relación personal con Dios. Jesucristo enfatizó este punto en Lucas 14:26.

Vivir una vida de fe implica no saber nunca hacia dónde te está guiando Él. Pero también significa amar y conocer a Aquel que te guía. Literalmente es una vida de fe, no de intelecto y razón, sino de conocer a quien nos hace "ir". La fe está fundamentada en el conocimiento de una persona. Pero una de las trampas más grandes en las que podemos caer es creer que si tenemos fe, Dios de seguro nos llevará a tener éxito en el mundo. 

La jornada final en la vida de fe es la adquisición de carácter, el cual sufre muchas transformaciones pasajeras. Cuando oramos, sentimos que la presencia de Dios nos envuelve y cambiamos momentáneamente. Luego regresamos a los días ordinarios y a los caminos de siempre y la gloria se desvanece. La vida de fe no consiste en una sucesión ininterrumpida de experiencias gloriosas, como si nos eleváramos con alas. Es una vida de perseverancia día tras día, de caminar y no fatigarse (ver Isaías 40:31). No es un asunto de santificación, sino de algo que va muchísimo más lejos. Es una fe que ha sido probada y ha soportado la prueba. Abraham no es un modelo de la santificación, sino de la vida de fe, fe probada cuyo fundamento es el Dios verdadero. Abraham le creyó a Dios (Romanos 4:3).