Versículo para hoy:
jueves, 7 de julio de 2022
Julio 7 Todo lo noble es difícil - OSWALD CHAMBERS
"Entrad por la puerta angosta... pues angosta es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida... ", Mateo 7:13-14
Si vamos a vivir como discípulos de Jesús, debemos recordar que lo valioso y excelente cuesta trabajo. La
vida cristiana es gloriosamente difícil, pero esa complicación no nos hace desfallecer y caer, sino que nos
alienta para triunfar. ¿Apreciamos la maravillosa salvación de Jesucristo lo suficiente como para cambiar
lo máximo de nosotros por lo supremo de Él? ¿Lo mejor de nosotros por su gloria?
Dios nos salva por su gracia soberana a través de la expiación de Jesús, "y Él...es el que en vosotros
produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad", Filipenses 2:13. Pero nosotros debemos
"poner por obra" esa salvación en nuestra vida práctica diaria (ver Filipenses 2:12). Sólo cuando
empezamos a ejecutar lo que Él manda, sobre la base de su redención, descubrimos que es posible
realizarlo. Si fracasamos, se debe a que aún no hemos puesto en práctica lo que Dios ha colocado en
nosotros. Pero una crisis revelará si hemos sido obedientes o no. Si obedecemos al Espíritu Santo y
practicamos en nuestro diario vivir lo que Dios ha puesto en nosotros por su Espíritu, entonces, cuando
venga la crisis hallaremos que nuestra propia naturaleza y la gracia divina nos sustentarán.
¡Gracias a Dios porque nos da tareas difíciles! Su salvación produce gozo, pero también exige valentía,
coraje y santidad. Pone a prueba todo lo que hay de valor en nosotros. Jesús está "llevando muchos hijos a
la gloria", Hebreos 2:10, y Dios no nos eximirá de las exigencias de un hijo. Su gracia forma hombres y
mujeres con un fuerte parecido de familia a Jesucristo y no personas débiles, cobardes e indecisas. Se
requiere muchísima disciplina para vivir la noble vida de un discípulo de Jesús en las realidades
cotidianas y siempre es necesario esforzarse para vivir una vida de valor y excelencia.
miércoles, 6 de julio de 2022
Julio 6 Visión y realidad - OSWALD CHAMBERS
"El lugar seco se convertirá en estanque...", Isaías 35:7
Siempre tenemos una visión antes de que algo se convierta en realidad. Cuando nos damos cuenta de que
aunque la visión es real, todavía no es real en nosotros, entonces Satanás viene para tentarnos y nos
inclinamos a decir que no vale la pena seguir adelante. En lugar de que la visión se vuelva real para
nosotros, entramos en un valle de humillación.
"La vida no es como una roca de mineral sin trabajar, sino hierro extraído desde las tinieblas del centro de
la tierra y golpeado por la adversidad para moldearlo y poderlo utilizar".
Dios nos da una visión y luego nos hace descender al valle para martillarnos hasta que tomemos la forma
de esa visión. Y es en el valle donde tantos desfallecemos y claudicamos. Toda visión dada por Dios se
cumplirá, si tenemos paciencia. ¡Sólo piensa en el tiempo ilimitado que Él tiene a su disposición! Nunca
tiene afán. Pero nosotros siempre estamos frenéticamente afanados y salimos a hacer cosas a la luz de la
gloria de la visión, aunque ella todavía no sea real en nosotros. Dios tiene que llevarnos al valle y
hacernos pasar por fuegos e inundaciones para moldearnos hasta que lleguemos al punto donde puede
confiarnos la auténtica realidad. Desde el momento en que recibimos la visión, el Señor ha estado
trabajando, es decir, moldeándonos según el objetivo que tiene para nosotros. Una y otra vez procuramos
huir de su mano y tratamos de martillarnos y moldearnos de acuerdo con nuestro propio objetivo.
La visión que Dios te da no es un inalcanzable castillo en el aire sino una imagen de lo que Él quiere que
hagas aquí. Deja que el alfarero te ponga en su rueda y te haga girar como quiera y, luego, tan cierto
como que Dios es Dios y tú eres tú, serás formado exactamente conforme a la visión. Pero no te
desanimes durante el proceso. Si alguna vez has tenido una visión de Dios, puedes tratar tanto como
quieras de estar satisfecho en un nivel más bajo, pero Él nunca te lo permitirá.
martes, 5 de julio de 2022
Julio 5 No planees sin Dios - OSWALD CHAMBERS
"Encomienda a Jehová tu camino, confía en Él y Él hará", Salmo 37:5
No planees sin Él. Dios parece tener una deliciosa manera de desbaratar los planes que hemos hecho sin
haberlo tomado en cuenta. Nosotros nos metemos en circunstancias que no fueron elegidas por Dios y de
pronto descubrimos que hemos estado planeando sin Él. Ni siquiera lo hemos considerado como un factor
real y vital en la planificación de nuestra vida. Y, sin embargo, lo único que nos guarda de la posibilidad
de preocuparnos es el hecho de contar con Él como el agente principal en todos nuestros planes.
Acostumbramos poner primero a Dios en los asuntos espirituales, pero somos propensos a creer que es
inadecuado e innecesario hacerlo con los asuntos prácticos de nuestra vida. Si imaginamos que debemos
poner una "cara espiritual" antes de acercarnos a Dios, nunca nos acercaremos a Él. Debemos
presentarnos tal como somos.
No planees teniendo en cuenta el mal. ¿Es realmente la intención de Dios que no consideremos la maldad
que nos rodea? "El amor... no toma en cuenta el mal...", ver 1 Corintios 13:4-5, LBLA. El amor no ignora
la existencia del mal, pero no lo toma en cuenta como factor para planificar. Cuando estábamos
apartados de Dios, sí planeábamos teniendo en mente lo malo y tratábamos de que todos nuestros
razonamientos partieran de este punto de vista.
No planees para la época de las vacas flacas. No puedes atesorar para posibles necesidades futuras, si
estás confiando verdaderamente en el Señor. Jesús dijo: "No se turbe vuestro corazón...", Juan 14:1. Dios
no va a impedir que tu corazón se llene de inquietud, pues el "no se turbe" es una orden. Para cumplirla,
repréndete a ti mismo cien veces al día, hasta que adquieras el hábito de ponerlo a Él en primer lugar y de planificar teniéndolo en la mira.
lunes, 4 de julio de 2022
Julio 4 Uno de los grandes "no" de Dios - OSWALD CHAMBERS
"Deja la ira y abandona el furor; no te irrites, sólo harías lo malo", Salmo 37:8
Irritarse implica desgastarse mental y espiritualmente. Una cosa es decir: "No te irrites", pero otra muy
diferente es tener una naturaleza tal que seas capaz de evitarlo. Suena tan fácil declarar: "Confía callado
en el Señor y espérale con paciencia", Salmo 37:7, LBLA, hasta que se alborota el avispero... Hasta que
nos vemos obligados, como tantos, a vivir en confusión y agonía. Entonces, ¿será posible esperar en el
Señor? Si este "no" es ineficaz en este caso, no funcionará en ningún otro. Este "no" debe ser eficaz tanto
en nuestros días de dificultad e inseguridad, como en los de paz, o nunca dará resultados. Y si no funciona
en tu situación particular, tampoco funcionará en la de nadie más. Esperar en el Señor no depende en
manera alguna de tus circunstancias externas, sino de tu relación con Él.
Preocuparse siempre termina en pecado. Nosotros nos imaginamos que un poco de ansiedad y
preocupación son un indicativo de nuestra gran prudencia; pero más bien señalan cuan malos somos en
realidad. Irritarnos nace de la determinación de salirnos con la nuestra. El Señor nunca se enojó ni tuvo
ansiedad, porque su propósito no era lograr la realización de sus propios planes, sino cumplir los del
Padre. Irritarse es malo para un hijo de Dios.
¿Has estado engañando tu insensata alma con la idea de que las circunstancias que vives son demasiado
difíciles como para que Dios las gobierne? Pon todas tus opiniones y especulaciones a un lado y vive bajo
la sombra del Omnipotente. Dile a Dios de manera intencional que no te irritarás en esa situación
específica. Hacer planes es la causa de toda nuestra ira y preocupación.
Julio 3 La concentración de mi pecado - OSWALD CHAMBERS
"¡Ay de mí que soy muerto!, porque, siendo hombre inmundo de labios... ", Isaías 6:5
Cuando entro en la presencia de Dios, no me doy cuenta vagamente de que soy pecador, sino que percibo
la concentración de pecado en un área particular de mi vida. Una persona puede decir con facilidad: "Oh,
sí, yo sé que soy pecador"; pero de la presencia de Dios no puede salir con una declaración tan general e
indefinida. La convicción que recibimos se concentra en un pecado específico: yo soy esto o aquello. Esa
siempre es la señal de que una persona se encuentra en la presencia de Dios. No hay un sentimiento
indefinido del pecado, sino que lo veo concentrado en alguna área de mi vida. Dios empieza por darnos
convicción de ese pecado en particular hacia el cual su Espíritu Santo ha dirigido la atención de nuestra
mente. Si nos rendimos y sometemos a su convicción específica, Él nos mostrará la disposición a pecar
que se encuentra debajo. Dios siempre nos trata así cuando estamos en su presencia de una manera
consciente.
Esta experiencia de la concentración del pecado es cierta en la vida de cada uno, desde el más grande de
los santos hasta el peor de los pecadores. Cuando una persona empieza a subir la escalera de la
experiencia, puede decir: "No sé en dónde me he desviado", pero el Espíritu de Dios le señalará algún
pecado definido y específico. El efecto de la visión de la santidad del Señor sobre Isaías fue la
comprensión de que era un hombre de labios inmundos. Tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que
esto tocó tus labios y es quitada tu culpa y limpio tu pecado (Isaías 6:7). El fuego purificador tuvo que
aplicarse donde el pecado se había concentrado.
sábado, 2 de julio de 2022
Julio 2 Las condiciones del discipulado - OSWALD CHAMBERS
"Si alguno viene a mí y no aborrece a padre, madre, mujer, hijos, hermanos, hermanas y hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo", Lucas 14:26
Si las relaciones más cercanas en la vida de un discípulo chocan con las demandas de Jesucristo, Él exige
obediencia inmediata. El discipulado implica una consagración personal y apasionada por una persona:
nuestro Señor Jesucristo. Hay una gran diferencia entre la devoción a una persona y la devoción a unos
principios o a una causa. Nuestro Señor nunca proclamó una causa, sino que predicó la devoción personal
hacia Él. Ser un discípulo me convierte en un devoto esclavo de amor al Señor Jesús. Muchos de los que
nos denominamos cristianos no estamos verdaderamente consagrados a Jesucristo. Ninguna persona en el
mundo tiene este amor apasionado por el Señor Jesucristo si el Espíritu Santo no se lo ha infundido. Lo
podemos admirar, respetar y reverenciar, pero no lo podemos amar por nosotros mismos. El único que
ama realmente al Señor es el Espíritu Santo y es Él que ha derramado en nuestros corazones el amor de
Dios (ver Romanos 5:5). Siempre que el Espíritu perciba una oportunidad de glorificar a Jesús a través de
ti, tomará todo tu ser y realmente te hará arder con una resplandeciente devoción a Él.
Como la vida cristiana se caracteriza por una "originalidad moral espontánea", un discípulo está expuesto
a la misma acusación que se le hizo a Jesucristo, es decir, que Él era un inconsecuente. Jesús nunca se
contradijo en su relación con Dios. Y un cristiano debe ser consecuente en su relación con la vida del Hijo
de Dios en él, pero no con las doctrinas estrictas e inflexibles. La gente se aferra a sus propias doctrinas y
por eso Dios tiene que hacer estallar sus prejuicios antes de que se puedan consagrar a Jesucristo.
Julio 1 El castigo inevitable - OSWALD CHAMBERS
"De cierto te digo que no saldrás de allí hasta que pagues el último cuadrante", Mateo 5:26
No existe un cielo en donde haya un pedacito de infierno. Y como Dios está resuelto a
hacerte puro, santo y recto, no te permitirá escapar ni por un momento del escrutinio del Espíritu Santo.
Fue Él quien te instó a presentarte en seguida a juicio cuando te convenció de tu pecado, pero no
obedeciste. Entonces, el proceso empezó a obrar, trayendo consigo su inevitable castigo. Ahora has sido
echado a la cárcel y no saldrás de allí hasta que pagues hasta el último cuadrante. Sin embargo, preguntas:
"¿Es este un Dios de misericordia y amor?" Desde el punto de vista divino es un glorioso ministerio de
amor. Él te va a sacar puro, limpio y sin mancha, pero quiere que reconozcas cuál era la naturaleza que
estabas manifestando: la de exigir el derecho sobre tu vida. Tan pronto estés dispuesto a que Dios cambie
esa inclinación, sus fuerzas regeneradoras empezarán a obrar. Cuando comprendas su propósito, es decir,
que te relaciones de una manera correcta con Él y con tus semejantes, Dios hará que hasta el último
término del universo contribuya a que sigas el camino correcto. Así que decídete a hacerlo de inmediato y
di: "Sí, Señor, escribiré esa carta", o "me reconciliaré con esa persona ahora".
Estos mensajes de Jesucristo son para tu voluntad y tu conciencia, no para tu cabeza. Si te pones a
cuestionar en tu mente el Sermón del Monte, le quitarás fuerza a la exhortación a tu corazón.
"¿Por qué no estoy creciendo espiritualmente en mi comunión con Dios?" Pregúntate si estás pagando tus
deudas desde el punto de vista divino. Haz ahora lo que tarde o temprano tendrás que hacer. Detrás de
lodo llamado moral existe un "debes".
jueves, 30 de junio de 2022
Junio 30 ¡Hazlo ahora! - OSWALD CHAMBERS
"Ponte de acuerdo pronto con tu adversario", Mateo 5:25
En este versículo Jesucristo estableció un principio muy importante: "Haz lo que sabes que debes hacer,
ahora". Hazlo con diligencia. Si no lo haces, empezará a cumplirse un proceso inevitable y tendrás que
pagar hasta el último cuadrante en dolor, agonía y aflicción (ver Mateo 5:26). Las leyes de Dios son
inalterables y es imposible escapar de ellas. Las enseñanzas de Jesús siempre van directamente a nuestro
corazón.
Es natural querer que mi adversario reconozca todos mis derechos. Pero Jesús dice que es un asunto de
eterna e imperativa importancia pagarle a mi adversario lo que le debo. Desde el punto de vista divino no
importa si me defraudan o no. Lo importante es que yo no defraude a nadie. ¿Insisto en que se reconozcan
mis derechos, o estoy pagando lo que debo según el punto de vista de Jesucristo?
Hazlo pronto y preséntate a juicio ahora mismo. En los asuntos morales y espirituales debes hacerlo
enseguida. En caso contrario, ese inexorable proceso empezará a obrar. Dios está decidido a mantener a
sus hijos tan puros, limpios y blancos como la nieve que acaba de caer. Sin embargo, mientras
desobedezcamos sus enseñanzas en cualquier punto, El usará a su Espíritu para que active cualquier
proceso necesario para llevarnos a la obediencia. Nuestra insistencia en demostrar que tenemos la razón
casi siempre indica de manera clara que estamos desobedeciendo en algún punto. ¡No es de extrañar que
el Espíritu nos exhorte tanto a que siempre nos mantengamos en la luz! (Ver Juan 3:19-21).
Ponte de acuerdo pronto con tu adversario. ¿En alguna de tus relaciones personales has doblado
repentinamente la esquina y descubres que había ira en tu corazón? Confiésalo pronto: arréglalo delante
de Dios; reconcíliate con esa persona: ¡hazlo ahora!
miércoles, 29 de junio de 2022
LA MENTE PUESTA EN LA CARNE ES ENEMIGA DE DIOS - Charles H. Spurgeon
Sermón predicado el domingo 22 de Abril de 1855
La serpiente con sus tonos atornasolados podrá dormitar en medio de las flores, y el niño puede acariciar su lomo resbaloso, pero sigue siendo una serpiente; no cambia su naturaleza aunque esté dormida. El mar es el albergue de las tormentas, aun cuando esté plácido como un lago; el trueno sigue siendo el trueno que retumba poderosamente, aunque se encuentre tan lejos que no podamos oírlo. Y el corazón, aunque no percibimos sus ebulliciones, aunque no vomite su lava, y no arroje las hirvientes rocas de su corrupción, sigue siendo el mismo temible volcán. En todo momento, a todas horas, a cada instante (digo esto según lo dice Dios), si ustedes son carnales, cada uno de ustedes es enemistad contra Dios.
Tenemos otro pensamiento relativo a la universalidad de este enunciado. Todos los designios de la carne son enemistad contra Dios. El texto dice: "Los designios de la carne son enemistad contra Dios;" esto es, todo el hombre, cada parte de él: cada poder, cada pasión. Se hacen a menudo la pregunta: "¿Qué parte del hombre fue afectada por la caída?" piensan que la caída sólo la resintieron los afectos, pero que el intelecto permaneció incólume; ellos argumentan esto sustentados en la sabiduría del hombre, y los impresionantes descubrimientos que ha hecho, tales como la ley de la gravedad, la máquina de vapor y las ciencias. Ahora, yo considero estas cosas como un despliegue insignificante de sabiduría, cuando se las compara con lo que se descubrirá dentro de cien años, y muy pequeñas comparadas con lo que se pudo haber descubierto si el intelecto del hombre hubiese permanecido en su condición original. Yo creo que la caída aplastó al hombre enteramente. Aunque cuando rodó como una avalancha sobre el poderoso templo de la naturaleza humana, algunos elementos permanecieron intactos, y en medio de las ruinas pueden encontrarse por aquí y por allá una flauta, un pedestal, una cornisa, una columna, que no están completamente quebrados, la estructura entera cayó, y sus reliquias más gloriosas son cosas caídas, hundidas en el polvo. El hombre completo está estropeado. "Click aquí" para leer el sermón completo...
Fuente: http://www.spurgeon.com.mx/ por Allan Román
Labels:
Charles Spurgeon,
Evangelio,
pecado,
predicación
Junio 29 El rumbo de la disciplina - OSWALD CHAMBERS
"Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala y échala de ti, pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno", Mateo 5.30
Jesús no dijo que todos se deben cortar la mano derecha, sino: "si tu mano derecha te es ocasión de caer
en tu caminar conmigo, entonces es mejor cortarla". Hay muchas cosas que son perfectamente lícitas,
pero si te vas a concentrar en Dios, no debes hacerlas. Tu mano derecha es uno de los mejores miembros
que tienes; pero Jesús afirma que, si te impide cumplir sus preceptos, es mejor "cortarla". El principio que
se enseña aquí se refiere a la más estricta disciplina jamás dada a la humanidad.
Cuando Dios te cambia por medio de la regeneración, la característica al comienzo de esa nueva vida es
que está "mutilada". Hay muchas actividades que no te atreves a realizar, las cuales son tu mano derecha
y tu ojo para ti y para el mundo que te conoce. La persona que no es espiritual dirá: "¿Qué tiene de malo? ¡Qué absurdo eres!" Hasta el momento nunca ha existido un santo que no haya tenido que vivir una vida
mutilada al principio. Sin embargo, es mejor entrar en la vida mutilado y hermoso ante los ojos de Dios,
que ser hermoso ante los ojos de los hombres, pero imperfecto delante de Él. Al comienzo Jesucristo tiene
que impedir, por medio de su Espíritu, que hagas muchas cosas que podrían ser perfectamente correctas
para todos los demás, pero no para ti. No obstante, ten cuidado y no uses tus restricciones para criticar a
otros.
La vida cristiana está mutilada al comienzo. Pero en Mateo 5:48 Jesús describe la imagen de una vida
perfectamente desarrollada: "Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que esta en los cielos es
perfecto".
martes, 28 de junio de 2022
Junio 28 Asido por Dios - OSWALD CHAMBERS
"...por ver si alcanzo aquello para lo cual fui también alcanzado de Cristo Jesús", Filipenses 3:12
Nunca elijas ser un obrero de Dios; pero una vez que recibas su llamado, ¡ay de ti si te apartas a la
derecha o a la izquierda! No estamos aquí trabajando para Dios por elección propia, sino porque Él nos ha
"agarrado". Y, una vez que lo ha hecho, nunca pensamos: "Bueno, en realidad no soy apto para esto".
Dios también determina lo que vas a predicar y no es por la motivación de tus inclinaciones o deseos
naturales. Mantén tu alma en una firme relación con Él y recuerda que fuiste llamado no sólo a testificar,
sino también a predicar el Evangelio. Todo cristiano debe dar testimonio de la verdad de Dios. Pero,
cuando se trata del llamamiento a predicar, debes sentirte fuertemente asido por la mano de Dios. Él ha
tomado tu vida con este único propósito. ¿Cuántos de nosotros hemos sido agarrados así?
Nunca atenúes la palabra de Dios; predícala sin adulterar su severidad. Tu lealtad a ella debe ser
inquebrantable. Sin embargo, cuando tengas un trato personal con tus semejantes, recuerda quién eres tú:
no un ser especial creado en el cielo, sino un pecador salvado por gracia. "Hermanos, yo mismo no hago
cuenta de haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago : olvidando ciertamente lo que queda atrás y
extendiéndome a lo que está delante, prosigo al blanco, al premio del soberano llamamiento de Dios en
Cristo Jesús", Filipenses 3:13-14.
lunes, 27 de junio de 2022
Junio 27 El amparo de la liberación personal - OSWALD CHAMBERS
"Contigo estoy para librarte, dice Jehová", Jeremías 1:8
Dios le prometió a Jeremías que lo libraría personalmente: "Tu vida te será por botín...", Jeremías 39:18.
Eso es todo lo que Dios les promete a sus hijos. Él guardará nuestra vida dondequiera que nos envíe.
Nuestras propiedades y posesiones personales no deben ser importantes y no debemos apegarnos a ellas.
Si lo hacemos, habrá temor, dolor y aflicción. Esta es la esencia del amparo que nos ofrece la protección
de nuestras vidas.
El Sermón del Monte enseña que cuando estamos ocupados en los asuntos de Jesucristo, no tenemos
tiempo para defendernos a nosotros mismos. Él nos dice al respecto: "No te preocupes si eres tratado de
ana manera justa o no". En realidad, procurar que nos traten con justicia indica que nos hemos desviado
de la devoción a Él. Nunca busques la justicia en este mundo, pero nunca dejes de darla. Si la buscamos,
empezaremos a quejarnos y a ser dominados por el descontento que produce la autocompasión: "¿Por qué
me tratan de esta manera?" Si estamos consagrados a Jesucristo, no haremos nada con respecto al trato
que recibamos, sea justo o injusto. En esencia, Jesús dice: "Sigue firme haciendo lo que te mandé y Yo
guardaré tu vida. Si tratas de cuidarla tú mismo, te apartas de mi liberación". Los más devotos de entre
nosotros nos volvemos ateos en este asunto. No le creemos a Dios, entronizamos al sentido común y
luego le pegamos el nombre del Señor. Nos apoyamos en nuestro entendimiento en lugar de confiar en Él
de todo corazón (ver Proverbios 3:5-6).
domingo, 26 de junio de 2022
Junio 26 Siempre ahora - OSWALD CHAMBERS
"Os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios", 2 Corintios 6:1
La gracia que tenías ayer no te servirá para hoy. La gracia es el favor sobreabundante de Dios y siempre
puedes contar con que está disponible para que la uses según tu necesidad. En mucha paciencia, en
tribulaciones, en necesidades, en angustias. En estas situaciones nuestra fe se somete a prueba (ver 2
Corintios 6:4). ¿Te falta la gracia de Dios ahora? ¿Te estás diciendo: "Oh, bueno, no la tendré en cuenta
esta vez"? No se trata de orar pidiéndole a Él que te ayude, sino de recibir su gracia ahora. Somos
propensos a hacer de la oración la preparación para nuestro servicio; sin embargo, nunca vemos esto en la
Biblia. La oración es el ejercicio de recurrir a la gracia de Dios. No digas: "Soportaré esta situación hasta
que pueda retirarme a orar". Ora ya; acógete a la gracia Divina en tus momentos de necesidad. La oración
es el acto más normal y práctico y no simplemente una acción que refleja tu devoción a Dios. Al mismo
tiempo, la oración es lo último en lo que aprendemos a valernos de la gracia. "En azotes, en cárceles, en
tumultos, en trabajos...", 2 Corintios 6:5. En todas estas circunstancias echa mano de su gracia, la cual te
convierte en una maravilla de Dios, ante ti y ante los demás. Recurre a su gracia ahora y no dentro de un
momento. La palabra principal en el vocabulario espiritual es ahora. Dondequiera que las circunstancias
te lleven y en cualquier condición que te encuentres, continúa acudiendo a la gracia de Dios. Una de las
mayores pruebas de que estás valiéndote de su gracia es que puedes ser totalmente humillado delante de
otras personas sólo mostrando su gracia y nada más.
"No teniendo nada...", 2 Corintios 6:10. Nunca te reserves nada. Vierte todo de ti dando lo mejor que
tienes y sé pobre siempre. Nunca seas diplomático y cauteloso con el tesoro que Dios te ha dado. Esta es
una pobreza victoriosa.
sábado, 25 de junio de 2022
Junio 25 Conociéndonos en el fuego de la aflicción
"¿Y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Pero para esto he llegado a esta hora. Padre, glorifica tu nombre", Juan 12:27-28
Mi actitud como creyente frente a la aflicción y la dificultad no debe ser la de pedir que yo me libre de
ellas, sino que Dios me proteja de modo que pueda perseverar en aquello para lo cual Él me creó, a pesar
del fuego del sufrimiento. En ese fuego nuestro Señor pudo conocerse a sí mismo, aceptar su posición y
comprender su propósito. Él fue salvado no de esa hora, sino en medio de ella.
Afirmamos que no debería existir la aflicción; pero como existe, debemos aceptarla y aprender a
conocernos a través de su fuego. Somos necios si tratamos de evitarla o rehusamos tenerla en cuenta.
Como las penas son una de las realidades más grandes de la vida, es inútil alegar que no deberían existir.
Ya que el pecado, la aflicción y el sufrimiento existen, no nos corresponde a nosotros decir que Dios se ha
equivocado al permitirlos. La aflicción quema una gran cantidad de superficialidad en una persona, pero
no siempre la hace mejor. El sufrimiento me edifica o me destruye. No puedes conocerte en el éxito,
porque el orgullo te hace perder la cabeza; tampoco en la monotonía de tu vida diaria, porque esta hace
que te quejes. La única forma de conocerte es durante el fuego de la aflicción. Por qué debe ser así es otro
asunto. Se trata de un hecho que es verdad tanto en las Escrituras como en la experiencia humana.
Siempre puedes reconocer a quien ha pasado por ese fuego y se ha conocido a sí mismo, porque sabes que
puedes acudir a él en tus dificultades y te dedicará el tiempo necesario. Pero si una persona no ha pasado
por el fuego de la aflicción, tiende a ser despectiva, no te respeta ni tiene tiempo para ti y solamente te da
la espalda. Si te conoces a ti mismo durante el fuego de la aflicción, Dios te convertirá en alimento para
otros.
viernes, 24 de junio de 2022
Junio 24 Admitiendo la realidad del pecado - OSWALD CHAMBERS
"Pero esta hora y el poder de las tinieblas son vuestros", Lucas 22:53
No admitir la realidad del pecado acarrea todos los desastres de la vida. Puedes hablar de las nobles
virtudes de la naturaleza humana, pero hay algo en ella que se burlará descaradamente de cualquier ideal
que tengas. Si te niegas a aceptar el hecho de que existen la maldad, el egoísmo y algo muy maligno y
equivocado en los seres humanos, cuando ataquen tu vida, transigirás y afirmarás que es inútil luchar en
su contra. ¿Has aceptado esta hora y el poder de las tinieblas, o tienes un concepto de ti mismo que te
impide por completo admitir el pecado? ¿Reconoces su existencia en tus relaciones y amistades? Si no, el
pecado te sorprenderá a la vuelta de la esquina y vas a transigir con él. Pero si lo admites como un hecho,
en seguida te darás cuenta del peligro y dirás: "Sí, veo lo que esto implicaría". Reconocer el pecado no
destruye la base de la amistad, sencillamente establece un respeto mutuo por el hecho de que el principio
fundamental de la vida tiene un carácter trágico. Guárdate siempre de un concepto de la vida en el que no
se reconozca la existencia del pecado.
Jesucristo nunca se fió de la naturaleza humana, pero jamás fue pesimista porque confiaba totalmente en
lo que Él podía hacer por esa naturaleza. Los hombres y mujeres puros son los que están protegidos del peligro, no los inocentes. Tú nunca puedes estar seguro con un ser humano que se autoproclame inocente.
A los hombres y mujeres no les corresponde ser inocentes: Dios exige que sean puros y virtuosos. La
inocencia es la característica de un niño. Toda persona es culpable si no está dispuesta a reconocer la
realidad del pecado.
jueves, 23 de junio de 2022
Junio 23 La experiencia en el sufrimiento - OSWALD CHAMBERS
"Varón de dolores, experimentado en sufrimiento", Isaías 53:3
Nosotros no somos experimentados en el sufrimiento como lo fue nuestro Señor. Lo soportamos, pasamos
a través de él, pero no lo conocemos íntimamente. Al comienzo de nuestros días no aceptamos la realidad
del pecado. Adoptamos un concepto racional de la vida y afirmamos que una persona, por el hecho de
controlar sus instintos y educarse a sí misma, puede poco a poco desarrollar la vida de Dios. Pero con el
tiempo descubrimos la presencia de algo que aún no habíamos considerado, esto es, el pecado, lo cual
altera nuestra manera de pensar y nuestros planes. El pecado ha hecho que el principio fundamental de las
cosas se torne impredecible, no racional.
Debemos reconocer que el pecado es una realidad de la vida y no sólo un defecto. El pecado es una
descarada rebelión contra Dios. Si el pecado no muere en mi vida, morirá la presencia de Él. El Nuevo
Testamento nos confronta de una forma ineludible con este asunto. Si el pecado reina en mí, la vida de
Dios morirá en mí; si Él reina en mi vida, el pecado en mí morirá. No existe un hecho tan fundamental
como este. El punto culminante del pecado es que crucificó a Jesucristo y lo que fue cierto en la historia
de Dios sobre la tierra, también será cierto en tu historia y en la mía. Esto quiere decir que el pecado
matará la vida de Dios en nosotros. En nuestra perspectiva mental debemos aceptar la realidad del pecado
como la única explicación de por qué Jesucristo vino a la tierra, del dolor y de la aflicción de la vida.
miércoles, 22 de junio de 2022
Junio 22 La ley inalterable - OSWALD CHAMBERS
"Porque con el juicio con que juzgáis seréis juzgados y con la medida con que medís se os medirá", Mateo 7:2
Esta declaración no es una suposición caprichosa, sino una ley eterna de Dios. Con cualquier juicio que
juzgues serás juzgado. Hay una diferencia entre represalia y retribución. Jesús dijo que la base de la vida
es la retribución: y con la medida con que medís se os medirá. Si has sido perspicaz para descubrir los
defectos de otras personas, recuerda que esta será la medida exacta con que serás medido. La vida te devuelve la moneda con que pagas. Esta ley eterna rige desde el trono de Dios hacia abajo (ver Salmo
18:25-26).
Romanos 2 la aplica de una manera aún más precisa al decir que quien critica a otro es culpable
exactamente de lo mismo. Dios no mira tan sólo el acto, sino también la posibilidad de cometerlo, es decir
lo que está en nuestro corazón. Para comenzar, aceptemos que no creemos las afirmaciones de la Biblia.
Por ejemplo, ¿creemos la afirmación de que criticamos en otras personas las mismas cosas de las cuales
somos culpables? La razón por la que vemos en otros hipocresía, engaño y falta de autenticidad es porque
todo eso existe en nuestro propio corazón. La mayor característica de un santo es la humildad, la cual es
evidente cuando somos capaces de decir honesta y humildemente: "Sí, todas esas y otras maldades se
habrían manifestado en mí si no fuera por la gracia de Dios. Por lo tanto, no tengo derecho a juzgar".
Jesús dijo: "No juzguéis, para que no seáis juzgados", Mateo 7:1. Si juzgas, serás juzgado exactamente de
la misma manera. ¿Quién de nosotros se atrevería a pararse delante de Dios, diciéndole: "Dios mío,
júzgame como yo he juzgado a otros"? Hemos juzgado a nuestro prójimo como pecador. Si
Dios nos juzgara de la misma forma, estaríamos en el infierno. Sin embargo, Él nos juzga teniendo como
fundamento la maravillosa expiación de Jesucristo.
martes, 21 de junio de 2022
Junio 21 El ministerio interno - OSWALD CHAMBERS
"Pero vosotros sois... real sacerdocio", 1 Pedro 2:9
¿Qué derecho nos convierte en un "sacerdocio real"? El derecho de la expiación por la cruz de Cristo.
¿Estamos preparados para poner a un lado, de manera resuelta, nuestros intereses y entregarnos al trabajo
sacerdotal de la oración? La continua búsqueda interior para ver si somos lo que deberíamos ser produce
un tipo de cristianismo enfermizo y egoísta: no la vida vigorosa y sencilla de un hijo de Dios. Hasta que
no lleguemos a una relación adecuada y satisfactoria con Él, nuestra situación será sólo la de "aguantar a
duras penas", aunque digamos: "¡Qué maravillosa victoria he obtenido!" Sin embargo, en este caso no hay
nada que indique el milagro de la redención. Lánzate con una fe a ojos cerrados y cree que la redención es
completa. Luego no te preocupes más por ti mismo, sino empieza a actuar de acuerdo con lo que dijo
Jesucristo: Ora por el amigo que acude a ti a la medianoche, ora por los creyentes y ora por todos los
hombres. Ora comprendiendo que eres perfecto únicamente en Cristo Jesús y no sobre la base del
siguiente argumento: "¡Oh, Señor, he hecho lo máximo que he podido! Escúchame ahora, por favor".
¿Cuánto tiempo le tomará a Dios librarnos de esa malsana costumbre de pensar sólo en nosotros?
Debemos hartarnos de nosotros mismos, hasta el punto de que no nos sorprenda lo que Dios nos pueda
decir sobre quiénes somos. Sólo hay un punto de encuentro donde estamos bien con Dios: Cristo Jesús.
Una vez nos encontremos ahí, debemos derramar nuestra vida con todo lo que tenga de valor para este
ministerio de la vida interior.
lunes, 20 de junio de 2022
Junio 20 ¿Ya llegaste al "cuando"? - OSWALD CHAMBERS
"Cuando Job hubo orado por sus amigos, Jehová le quitó la aflicción; y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job", Job 42:10
En el Nuevo Testamento nunca aparece la oración quejumbrosa malsana, centrada en uno mismo, ni el
esfuerzo decidido de que yo quiero estar bien con Dios. El hecho mismo de que esté tratando de estar bien con Dios indica
que me estoy rebelando contra la expiación mediante la cruz de Cristo. Puede que oremos: "Señor, si me contestas,
purificaré mi corazón: andaré rectamente delante de ti, si me ayudas". Pero no puedo, ni podré jamás estar bien con Dios
por mí mismo, no puedo perfeccionar mi vida. Solo puedo lograrlo si acepto la expiación del Señor
Jesucristo como un absoluto regalo. ¿Soy lo bastante humilde para aceptarlo? Debo renunciar a todos mis
derechos y reclamos, parar todo esfuerzo, abandonarme por completo en sus manos, y entonces puedo comenzar a
entregarme al trabajo sacerdotal de la intercesión. Muchas oraciones tienen su origen en una auténtica
incredulidad en la expiación. Jesús no está empezando a salvarnos. Él ya nos salvó por completo. Y,
como se trata de un hecho ya consumado, es un insulto pedirle que realice lo que ya llevó a cabo.
Si no estás recibiendo las cien veces más que prometió Jesús (ver Mateo 19:29), ni obtienes
discernimiento en la Palabra de Dios, entonces empieza a orar por tus amigos. Entra en el ministerio de la
vida interior. Y el Señor restauró el bienestar de Job cuando este oró por sus amigos; Tu
verdadero trabajo al ser una persona salva es la oración intercesora. En cualquier circunstancia que Dios
permita, ora en seguida para que su expiación se haga tan real y clara en la vida de otras personas como
ha sucedido en la tuya. Ora por tus amigos y por aquellos con quienes tienes contacto, ahora.
domingo, 19 de junio de 2022
Junio 19 Un servicio de apasionada devoción - OSWALD CHAMBERS
"¿Me amas?... Pastorea mis ovejas" Juan 21:16
Jesús no dijo: "Procura que la gente se convierta a tu manera de pensar", sino "pastorea mis ovejas", es
decir, "vela porque sean alimentadas en el conocimiento de mí". Nosotros calificamos como servicio lo
que hacemos en la obra cristiana. Sin embargo, Jesucristo llama servicio lo que somos para Él y no lo que
hacemos por Él. El discipulado se basa únicamente en la consagración a Jesucristo, no en la adhesión a
una creencia o doctrina. "Si alguno viene a mí y no aborrece... no puede ser mi discípulo", Lucas 14:26.
En este versículo no hay ninguna discusión ni presión de parte de Jesús para seguirlo. Sencillamente dice:
"Si quieres ser mí discípulo, debes consagrarte únicamente a mí". Una persona tocada por el Espíritu de
Dios de repente dice: "¡Ahora veo quién es Jesús!" Ese es el origen de la devoción.
Actualmente hemos sustituido la creencia doctrinal por la personal y esta es la razón por la que tantos
están consagrados a diferentes causas y muy pocos a Jesucristo. La gente no quiere consagrarse a Jesús,
sino tan sólo a la causa que Él fundó. Jesucristo resulta ser profundamente ofensivo para las mentes
educadas de hoy en día, para quienes solamente desean que Él sea su amigo y no están dispuestos a
aceptarlo de otra forma. Por encima de todo nuestro Señor obedeció la voluntad de su Padre y no la tarea
de suplir las necesidades de la gente. La salvación de las personas fue el resultado natural de su
obediencia al Padre. Si sólo estoy consagrado a la causa de la humanidad, pronto me cansaré y llegaré al
punto donde mi amor vacilará y tropezará. Pero si amo a Jesucristo de una forma personal y apasionada,
serviré a la humanidad aunque los hombres me traten como un tapete donde se limpian los zapatos. El
secreto en la vida de un discípulo es su devoción a Jesucristo; y la característica de esa vida es que no se
hace notar. Es semejante a un grano de trigo que cae en la tierra y muere, pero luego nacerá y cambiará
todo el paisaje (Juan 12:24).
sábado, 18 de junio de 2022
Junio 18 No es hora de pensar sino de ponerte en camino - OSWALD CHAMBERS
"Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo", Mateo 14:29-30
El viento era en verdad borrascoso y las olas muy altas, pero Pedro no los vio al comienzo, ni los tuvo en
cuenta en absoluto.
Sencillamente reconoció a su Señor, descendió y andaba sobre las aguas. Un poco después empezó a
contemplar la situación real y se hundió de inmediato. ¿Por qué nuestro Señor no le dio la capacidad de
caminar en lo más bajo de las olas al igual que por encima de ellas? El habría podido hacerlo. Sin
embargo, ni lo uno ni lo otro podía suceder sin que Pedro reconociera continuamente al Señor Jesús.
Nosotros caminamos con determinación y confianza en Dios en algunos asuntos, pero luego le damos
cabida a nuestras reflexiones personales y nos hundimos. Si verdaderamente estás reconociendo a tu
Señor, no es de tu incumbencia la manera ni el lugar hacia donde Él dirige tus circunstancias. Las
situaciones que te rodean son reales, pero tan pronto las miras, te hundes. Entonces, ni siquiera puedes
reconocer a Jesús y viene su reprensión: "¿Por qué dudaste?" Mateo 14:31. Sin importar cuáles sean las
circunstancias reales, sigue reconociendo a Jesús, es decir, mantén una completa dependencia de Él.
Si comienzas a discutir por un instante cuando Dios ha hablado, estás acabado. Nunca te preguntes: "¿Me
habló realmente?" Sé audaz y actúa de inmediato (con plena libertad y dispuesto a arriesgarlo todo) y
arrójalo todo sobre Él. Tú no sabes cuándo oirás su voz, pero siempre que la escuches, aunque sea de la
manera más débil imaginable, abandone total e incondicionalmente a Él. Es sólo mediante la entrega de ti
mismo y de tus circunstancias que lo reconoces a Él. Solamente reconocerás su voz de una manera más
clara si eres arriesgado y estás dispuesto a rendirlo todo.
Junio 17 La actitud de no criticar - OSWALD CHAMBERS
"No juzguéis, para que no seáis juzgados", Mateo 7:1
La instrucción de Jesús en cuanto a juzgar a otros es muy sencilla: "No lo hagas". El cristiano promedio
es uno de los individuos más mordazmente criticones que se conozca. La crítica hace parte de las
actividades ordinarias del ser humano, pero en el reino espiritual nada se logra con ella. El efecto de la
crítica es que divide las fuerzas de quien es criticado. El Espíritu Santo es el único que puede criticar; y
solamente Él es capaz de demostrar lo que está mal, sin lastimar ni herir. Es imposible participar en la
comunión con Dios cuando tienes una actitud de crítica. Ser crítico te vuelve duro, vengativo y cruel, te
deja el sentimiento lisonjero de que eres alguien superior. Jesús dice que, como eres su discípulo, debes
cultivar la actitud de no criticar, la cual no se consigue una vez y para siempre. Debes guardarte de todo
lo que te hace sentir una persona superior.
No puedo escaparme de la perspicacia de Jesús en mi vida. Si veo una paja en tu ojo, quiere decir que
tengo una viga en el mío (ver Mateo 7:3-5). Cada cosa mala que veo en ti, Dios la descubre en mí. Cada
vez que juzgo, me condeno a mí mismo (ver Romanos 2:17-24). No sostengas más la vara para medir a
los demás. Siempre hay por lo menos un hecho que ignoramos en cada una de las situaciones de las
personas. Lo primero que hace Dios es limpiarnos espiritualmente de manera profunda. Después de eso
no existe la posibilidad de que quede orgullo en nosotros. Cuando comprendo lo que hay en mí, aparte de
la gracia de Dios, no queda nadie por quien pueda perder la esperanza o considerarlo como un caso
perdido.
Junio 16 ¿Cuál es tu conclusión? - OSWALD CHAMBERS
"Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos... Os he llamado amigos", Juan 15:13,15
Jesús no me pide que muera por Él, sino que ponga mi vida por Él. Pedro le dijo al Señor: ¡Mi vida daré
por ti! Y realmente ese era su deseo (Juan 13:37). Es admirable la manera en que él entendía lo heroico.
Sería malo no poder hacer una declaración como la de Pedro. Sólo podemos percibir el entendimiento de
nuestro deber a través de nuestro sentido de lo heroico. Te ha preguntado el Señor alguna vez "¿Tu vida
darás por mí?" Juan 13:38). Es mucho más fácil morir que entregar la vida día tras día con el sentido de
nuestro alto llamamiento.
No fuimos creados para momentos brillantes, sino que debemos andar a la luz de ellos, por los caminos
cotidianos. En la vida de Jesús solo hubo un momento brillante: el del monte de la transfiguración.
Entonces se despojó de su gloria por segunda vez y descendió al valle del endemoniado (ver Marcos 9:1-
29). Durante 33 años Él puso su vida para hacer la voluntad del Padre. "En esto hemos conocido el amor,
en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos", 1
Juan 3:16. Actuar así va en contra de nuestra naturaleza humana.
Si soy amigo de Jesús, debo dar mi vida por Él de una manera consciente y esmerada. Esto es difícil y
gracias a Dios que lo es. Nuestra salvación es fácil porque el costo para Él fue muy grande, pero su
manifestación en mi vida es difícil. En realidad Dios salva a una persona, la llena del Espíritu Santo y
luego le dice: "Ahora pon la salvación en práctica, sé fiel conmigo aunque la naturaleza de todo lo que te
rodea puede hacerte infiel". Jesús nos dice: Os he llamado amigos. Permanece fiel a tu Amigo y recuerda
que tu vida física compromete su honor.
miércoles, 15 de junio de 2022
Junio 15 Acelera el paso - OSWALD CHAMBERS
"Por esta razón también, obrando con toda diligencia, añadid..." 2 Pedro 1:5
En las tareas monótonas.
Pedro dijo que ahora somos participantes de la naturaleza divina
(versículo 4) y que debemos obrar con toda diligencia, es decir, concentrarnos en formar hábitos
piadosos. Debemos añadir a nuestras vidas todo lo que implica el carácter. Ninguna persona nace natural
o sobrenaturalmente con carácter, sino que lo debe desarrollar. Tampoco nacemos con hábitos piadosos;
debemos formarlos basados en la nueva vida que Dios nos fue dando. No fuimos hechos para ser
rimbombantes modelos en miniatura de Dios, sino esencialmente para que manifestemos, en la vida
diaria, el milagro de su gracia. Las tareas monótonas son las que revelan mi carácter. El gran obstáculo en
nuestra vida espiritual es que estamos intentando hacer grandes hazañas. Sin embargo, "Jesús tomando
una toalla comenzó a lavar los pies de los discípulos", Juan 13:3-5.
En ocasiones no hay iluminación espiritual ni emociones, tan sólo las tareas comunes y corrientes de
todos los días. La rutina es el método que Dios tiene para preservarnos entre los tiempos de inspiración
que tenemos. No esperes que Dios te dé siempre sus momentos emocionantes. Aprende a vivir en el
ámbito de la monotonía por el poder de Dios.
Es difícil "añadir", como dijo Pedro. Decimos que no esperamos que Dios nos lleve al cielo en un lecho
de rosas y, con todo, ¡actuamos de acuerdo con esta expectativa! Debo comprender que mi obediencia,
hasta en el más mínimo detalle, tiene tras de sí toda la omnipotencia de la gracia divina. Si cumplo con mi
deber, no por cumplirlo sino porque creo que Dios está dirigiendo mis circunstancias, entonces, en el
instante en que obedezco, toda la maravillosa gracia de Dios es mía mediante la expiación de Cristo.
martes, 14 de junio de 2022
Junio 14 Acelera el paso - OSWALD CHAMBERS
"Permaneced en mí" Juan 15:4
En la determinación.
Yo recibo en mi interior al Espíritu de Jesús por medio de la expiación de Cristo.
Luego debo informar a mi mente pacientemente, para que mi manera de pensar esté en perfecta armonía con mi Señor. Dios
no hará que yo piense como Jesús, si no que debo realizarlo por mi cuenta; tengo que "llevar cautivo todo
pensamiento a la obediencia a Cristo", 2 Corintios 10:5. Permaneced en mí en los asuntos intelectuales,
económicos y en cada uno de los aspectos que hacen de la vida humana lo que es. ¡Nuestra existencia no
se reduce al espacio y protección de una sola área, sino de innumerables!
¿Estoy impidiendo que Dios actué en mis circunstancias porque yo digo que estorbará mi comunión con
Él? ¡Qué arrogancia y falta de respeto! Sin importar cuáles sean mis circunstancias, puedo tener la misma
seguridad de mi permanencia en Jesús en medio de ellas como cuando estoy en una reunión de oración.
No me corresponde a mí cambiar y organizar las situaciones que me rodean. La permanencia interior de
nuestro Señor con su Padre fue pura y sin mancha. Él estaba en comunión íntima con Dios en todo lugar y
nunca eligió sus propias circunstancias, sino que fue manso y sumiso a los planes e instrucciones de mi
Padre. ¡Imagínate el maravilloso sosiego que caracterizó la vida de nuestro Señor! Pero nosotros
pretendemos encajar a Dios en un estado de agitación continua, sin nada de la serenidad de "la vida que
está escondida con Cristo en Dios", Colosenses 3:3.
Piensa en lo que te impide permanecer en Cristo. Dices: "Sí, Señor, un momento, aún tengo algo que
hacer. Sí, permaneceré en ti cuando haya terminado esto. Yo creo que está bien para cuando finalice esta
semana, Señor, entonces permaneceré". Acelera el paso y empieza a permanecer en Cristo ahora. Al
comienzo implica un esfuerzo continuo hasta que se convierte tanto en una ley de tu vida, que luego
permaneces en Él sin ningún esfuerzo consciente. Decídete a permanecer en Jesús en dondequiera que
estés ahora mismo o donde puedas estar en el futuro.
lunes, 13 de junio de 2022
Junio 13 Acudiendo al lugar de Jesús - OSWALD CHAMBERS
"Ven, sígueme" Lucas 18:22
Sígueme donde mueren los gustos y afinidades personales y donde vive la entrega santificada. Uno de los
principales obstáculos para acercarnos a Jesús es la excusa de nuestro temperamento, debido a que lo
convertimos, junto con nuestros deseos naturales, en una barrera que nos impide ir a Él. Sin embargo, lo
primero que notamos al seguirlo es que Él no le presta ninguna atención a nuestros gustos naturales.
Tenemos la idea de que podemos consagrar nuestros dones a Dios. Pero, no puedes hacer una
consagración de lo que no es tuyo. Lo único que realmente le puedes consagrar es tu derecho sobre ti
mismo (ver Romanos 12: 1). Si le entregas este derecho, Él hará de ti un experimento santo. Y sus
experimentos siempre tienen éxito. La única señal verdadera de una persona santa es el proceso interior
que nace de estar completamente sometida a Jesucristo. En la vida de un santo existe este asombroso
manantial de vida original, todo el tiempo. El Espíritu de Dios es una fuente de agua que siempre brota fresca. Cuando el creyente comprende que es Dios quien dirige sus circunstancias, no hay ninguna queja,
solamente una entrega total a Jesús. Nunca pretendas hacer de tu experiencia una norma universal, sino
deja que Dios sea tan creativo y original con otras personas como lo es contigo.
Si le rindes todo a Jesús y acudes cuando te dice: ven, Él continuará diciendo ven -a través de ti- y
dondequiera que vayas reproducirás el eco del «ven» de Cristo. Ese es el resultado en cada persona que ha
renunciado a todo y se ha acercado a Jesús. ¿He acudido a su llamado? ¿Iré a Él en este momento?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)














