Versículo para hoy:
miércoles, 13 de julio de 2022
Julio 13 El precio de la visión - OSWALD CHAMBERS
martes, 12 de julio de 2022
Julio 12 La comunidad espiritual - OSWALD CHAMBERS
"Hasta que todos lleguemos... a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo", Efesios 4:13
Reconciliar significa restaurar la relación entre Dios y el género humano, llevándola de nuevo al nivel que Él determinó. Esto fue lo que Jesucristo llevó a cabo en la redención. La Iglesia deja de ser una comunidad espiritual cuando se vuelve egoísta, es decir, cuando sólo se interesa en el desarrollo de su propia organización. La reconciliación de la raza humana, de acuerdo con el plan de nuestro Señor significa que lo entronicemos a Él, tanto en la vida grupal del cuerpo como en la individual. Jesucristo envió apóstoles y maestros con el propósito de que su organización e Iglesia, formada por muchos miembros, exista y sea conocida. No estamos aquí para desarrollar nuestra propia vida espiritual o para disfrutar de un tranquilo retiro espiritual. Estamos aquí para que Jesucristo sea exaltado y sea pleno en una forma tal que su Cuerpo se pueda edificar.
¿Estoy edificando al Cuerpo de Cristo, o solamente estoy buscando mi propio desarrollo? Lo esencial es mi relación personal con Jesucristo: "Quiero conocerlo a él...", Filipenses 3:10. Cumplir el designio perfecto que Dios tiene para mí exige una total sumisión, mi completa rendición a Él. Siempre que deseo bienes para mí, la relación se distorsiona. Será una gran humillación comprender que no me he preocupado por la exaltación y el desarrollo pleno de Jesucristo, sino únicamente por saber lo que Él ha hecho por mí.
Mi meta es Dios mismo, no el gozo ni la paz, Ni siquiera su bendición, sino Él mismo, mi Dios. ¿Mido mi vida de acuerdo con este parámetro o con uno inferior?
lunes, 11 de julio de 2022
Julio 11 El santo que anda en el Espíritu - OSWALD CHAMBERS
"Quiero conocerlo a Él...", Filipenses 3:10
La iniciativa del creyente no debe estar dirigida hacia la autorrealización, sino hacia el conocimiento de Jesucristo. Un santo que anda en el Espíritu nunca cree que sus circunstancias son casuales, ni piensa que su vida está dividida entre lo secular y lo sagrado, él ve todas las circunstancias en que se encuentra como un medio para conocer más a nuestro Señor. Su actitud es de entrega y sumisión incondicional a él. Como el Espíritu Santo está decidido a que desarrollemos plenamente a Jesucristo en cada área de nuestra vida, nos hará volver al mismo punto una y otra vez hasta que lo hagamos. La autorrealización solo conduce a la exaltación del trabajo. En actividades como beber, comer o lavar los pies de los discípulos, debemos tomar la iniciativa de que Jesucristo sea exaltado y pleno en ellas. Cada etapa de nuestra existencia tiene su contraparte en la vida de Jesús. Nuestro Señor desarrolló plenamente su relación con el Padre incluso en el trabajo más sencillo. "Sabiendo Jesús... que había salido de Dios y a Dios iba... tomando una toalla... comenzó a lavar los pies de los discípulos", Juan 13:3-5.
La meta de un santo que anda en el Espíritu es "conocerlo a Él". ¿Lo conozco en el lugar donde me encuentro hoy? Si no, le estoy fallando. No estoy aquí para la autorrealización, sino para conocer a Jesucristo. Con demasiada frecuencia ocurre en el trabajo cristiano que la iniciativa es el resultado de comprender que hay algo por hacer y que debemos hacerlo. Sin embargo, esa nunca es la actitud del creyente espiritual. Su objetivo es alcanzar la exaltación y la plenitud de Jesucristo en todas las circunstancias de la vida.
















