Versículo para hoy:

lunes, 20 de junio de 2022

Junio 20 ¿Ya llegaste al "cuando"? - OSWALD CHAMBERS

 "Cuando Job hubo orado por sus amigos, Jehová le quitó la aflicción; y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job", Job 42:10

En el Nuevo Testamento nunca aparece la oración quejumbrosa malsana, centrada en uno mismo, ni el esfuerzo decidido de que yo quiero estar bien con Dios. El hecho mismo de que esté tratando de estar bien con Dios indica que me estoy rebelando contra la expiación mediante la cruz de Cristo. Puede que oremos: "Señor, si me contestas, purificaré mi corazón: andaré rectamente delante de ti, si me ayudas". Pero no puedo, ni podré jamás estar bien con Dios por mí mismo, no puedo perfeccionar mi vida. Solo puedo lograrlo si acepto la expiación del Señor Jesucristo como un absoluto regalo. ¿Soy lo bastante humilde para aceptarlo? Debo renunciar a todos mis derechos y reclamos, parar todo esfuerzo, abandonarme por completo en sus manos, y entonces puedo comenzar a entregarme al trabajo sacerdotal de la intercesión. Muchas oraciones tienen su origen en una auténtica incredulidad en la expiación. Jesús no está empezando a salvarnos. Él ya nos salvó por completo. Y, como se trata de un hecho ya consumado, es un insulto pedirle que realice lo que ya llevó a cabo. 

Si no estás recibiendo las cien veces más que prometió Jesús (ver Mateo 19:29), ni obtienes discernimiento en la Palabra de Dios, entonces empieza a orar por tus amigos. Entra en el ministerio de la vida interior. Y el Señor restauró el bienestar de Job cuando este oró por sus amigos; Tu verdadero trabajo al ser una persona salva es la oración intercesora. En cualquier circunstancia que Dios permita, ora en seguida para que su expiación se haga tan real y clara en la vida de otras personas como ha sucedido en la tuya. Ora por tus amigos y por aquellos con quienes tienes contacto, ahora.

domingo, 19 de junio de 2022

Junio 19 Un servicio de apasionada devoción - OSWALD CHAMBERS

 "¿Me amas?... Pastorea mis ovejas" Juan 21:16

Jesús no dijo: "Procura que la gente se convierta a tu manera de pensar", sino "pastorea mis ovejas", es decir, "vela porque sean alimentadas en el conocimiento de mí". Nosotros calificamos como servicio lo que hacemos en la obra cristiana. Sin embargo, Jesucristo llama servicio lo que somos para Él y no lo que hacemos por Él. El discipulado se basa únicamente en la consagración a Jesucristo, no en la adhesión a una creencia o doctrina. "Si alguno viene a mí y no aborrece... no puede ser mi discípulo", Lucas 14:26. En este versículo no hay ninguna discusión ni presión de parte de Jesús para seguirlo. Sencillamente dice: "Si quieres ser mí discípulo, debes consagrarte únicamente a mí". Una persona tocada por el Espíritu de Dios de repente dice: "¡Ahora veo quién es Jesús!" Ese es el origen de la devoción. 

Actualmente hemos sustituido la creencia doctrinal por la personal y esta es la razón por la que tantos están consagrados a diferentes causas y muy pocos a Jesucristo. La gente no quiere consagrarse a Jesús, sino tan sólo a la causa que Él fundó. Jesucristo resulta ser profundamente ofensivo para las mentes educadas de hoy en día, para quienes solamente desean que Él sea su amigo y no están dispuestos a aceptarlo de otra forma. Por encima de todo nuestro Señor obedeció la voluntad de su Padre y no la tarea de suplir las necesidades de la gente. La salvación de las personas fue el resultado natural de su obediencia al Padre. Si sólo estoy consagrado a la causa de la humanidad, pronto me cansaré y llegaré al punto donde mi amor vacilará y tropezará. Pero si amo a Jesucristo de una forma personal y apasionada, serviré a la humanidad aunque los hombres me traten como un tapete donde se limpian los zapatos. El secreto en la vida de un discípulo es su devoción a Jesucristo; y la característica de esa vida es que no se hace notar. Es semejante a un grano de trigo que cae en la tierra y muere, pero luego nacerá y cambiará todo el paisaje (Juan 12:24).

sábado, 18 de junio de 2022

Junio 18 No es hora de pensar sino de ponerte en camino - OSWALD CHAMBERS

"Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo", Mateo 14:29-30

El viento era en verdad borrascoso y las olas muy altas, pero Pedro no los vio al comienzo, ni los tuvo en cuenta en absoluto. 

Sencillamente reconoció a su Señor, descendió y andaba sobre las aguas. Un poco después empezó a contemplar la situación real y se hundió de inmediato. ¿Por qué nuestro Señor no le dio la capacidad de caminar en lo más bajo de las olas al igual que por encima de ellas? El habría podido hacerlo. Sin embargo, ni lo uno ni lo otro podía suceder sin que Pedro reconociera continuamente al Señor Jesús. 

Nosotros caminamos con determinación y confianza en Dios en algunos asuntos, pero luego le damos cabida a nuestras reflexiones personales y nos hundimos. Si verdaderamente estás reconociendo a tu Señor, no es de tu incumbencia la manera ni el lugar hacia donde Él dirige tus circunstancias. Las situaciones que te rodean son reales, pero tan pronto las miras, te hundes. Entonces, ni siquiera puedes reconocer a Jesús y viene su reprensión: "¿Por qué dudaste?" Mateo 14:31. Sin importar cuáles sean las circunstancias reales, sigue reconociendo a Jesús, es decir, mantén una completa dependencia de Él. 

Si comienzas a discutir por un instante cuando Dios ha hablado, estás acabado. Nunca te preguntes: "¿Me habló realmente?" Sé audaz y actúa de inmediato (con plena libertad y dispuesto a arriesgarlo todo) y arrójalo todo sobre Él. Tú no sabes cuándo oirás su voz, pero siempre que la escuches, aunque sea de la manera más débil imaginable, abandone total e incondicionalmente a Él. Es sólo mediante la entrega de ti mismo y de tus circunstancias que lo reconoces a Él. Solamente reconocerás su voz de una manera más clara si eres arriesgado y estás dispuesto a rendirlo todo.

Junio 17 La actitud de no criticar - OSWALD CHAMBERS

"No juzguéis, para que no seáis juzgados", Mateo 7:1

La instrucción de Jesús en cuanto a juzgar a otros es muy sencilla: "No lo hagas". El cristiano promedio es uno de los individuos más mordazmente criticones que se conozca. La crítica hace parte de las actividades ordinarias del ser humano, pero en el reino espiritual nada se logra con ella. El efecto de la crítica es que divide las fuerzas de quien es criticado. El Espíritu Santo es el único que puede criticar; y solamente Él es capaz de demostrar lo que está mal, sin lastimar ni herir. Es imposible participar en la comunión con Dios cuando tienes una actitud de crítica. Ser crítico te vuelve duro, vengativo y cruel, te deja el sentimiento lisonjero de que eres alguien superior. Jesús dice que, como eres su discípulo, debes cultivar la actitud de no criticar, la cual no se consigue una vez y para siempre. Debes guardarte de todo lo que te hace sentir una persona superior. 

No puedo escaparme de la perspicacia de Jesús en mi vida. Si veo una paja en tu ojo, quiere decir que tengo una viga en el mío (ver Mateo 7:3-5). Cada cosa mala que veo en ti, Dios la descubre en mí. Cada vez que juzgo, me condeno a mí mismo (ver Romanos 2:17-24). No sostengas más la vara para medir a los demás. Siempre hay por lo menos un hecho que ignoramos en cada una de las situaciones de las personas. Lo primero que hace Dios es limpiarnos espiritualmente de manera profunda. Después de eso no existe la posibilidad de que quede orgullo en nosotros. Cuando comprendo lo que hay en mí, aparte de la gracia de Dios, no queda nadie por quien pueda perder la esperanza o considerarlo como un caso perdido.

Junio 16 ¿Cuál es tu conclusión? - OSWALD CHAMBERS

"Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos... Os he llamado amigos", Juan 15:13,15

Jesús no me pide que muera por Él, sino que ponga mi vida por Él. Pedro le dijo al Señor: ¡Mi vida daré por ti! Y realmente ese era su deseo (Juan 13:37). Es admirable la manera en que él entendía lo heroico. Sería malo no poder hacer una declaración como la de Pedro. Sólo podemos percibir el entendimiento de nuestro deber a través de nuestro sentido de lo heroico. Te ha preguntado el Señor alguna vez "¿Tu vida darás por mí?" Juan 13:38). Es mucho más fácil morir que entregar la vida día tras día con el sentido de nuestro alto llamamiento. 

No fuimos creados para momentos brillantes, sino que debemos andar a la luz de ellos, por los caminos cotidianos. En la vida de Jesús solo hubo un momento brillante: el del monte de la transfiguración. Entonces se despojó de su gloria por segunda vez y descendió al valle del endemoniado (ver Marcos 9:1- 29). Durante 33 años Él puso su vida para hacer la voluntad del Padre. "En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos", 1 Juan 3:16. Actuar así va en contra de nuestra naturaleza humana. 

Si soy amigo de Jesús, debo dar mi vida por Él de una manera consciente y esmerada. Esto es difícil y gracias a Dios que lo es. Nuestra salvación es fácil porque el costo para Él fue muy grande, pero su manifestación en mi vida es difícil. En realidad Dios salva a una persona, la llena del Espíritu Santo y luego le dice: "Ahora pon la salvación en práctica, sé fiel conmigo aunque la naturaleza de todo lo que te rodea puede hacerte infiel". Jesús nos dice: Os he llamado amigos. Permanece fiel a tu Amigo y recuerda que tu vida física compromete su honor.

miércoles, 15 de junio de 2022

Junio 15 Acelera el paso - OSWALD CHAMBERS

"Por esta razón también, obrando con toda diligencia, añadid..." 2 Pedro 1:5

En las tareas monótonas. 
Pedro dijo que ahora somos participantes de la naturaleza divina (versículo 4) y que debemos obrar con toda diligencia, es decir, concentrarnos en formar hábitos piadosos. Debemos añadir a nuestras vidas todo lo que implica el carácter. Ninguna persona nace natural o sobrenaturalmente con carácter, sino que lo debe desarrollar. Tampoco nacemos con hábitos piadosos; debemos formarlos basados en la nueva vida que Dios nos fue dando. No fuimos hechos para ser rimbombantes modelos en miniatura de Dios, sino esencialmente para que manifestemos, en la vida diaria, el milagro de su gracia. Las tareas monótonas son las que revelan mi carácter. El gran obstáculo en nuestra vida espiritual es que estamos intentando hacer grandes hazañas. Sin embargo, "Jesús tomando una toalla comenzó a lavar los pies de los discípulos", Juan 13:3-5. 

En ocasiones no hay iluminación espiritual ni emociones, tan sólo las tareas comunes y corrientes de todos los días. La rutina es el método que Dios tiene para preservarnos entre los tiempos de inspiración que tenemos. No esperes que Dios te dé siempre sus momentos emocionantes. Aprende a vivir en el ámbito de la monotonía por el poder de Dios. 

Es difícil "añadir", como dijo Pedro. Decimos que no esperamos que Dios nos lleve al cielo en un lecho de rosas y, con todo, ¡actuamos de acuerdo con esta expectativa! Debo comprender que mi obediencia, hasta en el más mínimo detalle, tiene tras de sí toda la omnipotencia de la gracia divina. Si cumplo con mi deber, no por cumplirlo sino porque creo que Dios está dirigiendo mis circunstancias, entonces, en el instante en que obedezco, toda la maravillosa gracia de Dios es mía mediante la expiación de Cristo.

martes, 14 de junio de 2022

Junio 14 Acelera el paso - OSWALD CHAMBERS

"Permaneced en mí" Juan 15:4

En la determinación. 
Yo recibo en mi interior al Espíritu de Jesús por medio de la expiación de Cristo. Luego debo informar a mi mente pacientemente, para que mi manera de pensar esté en perfecta armonía con mi Señor. Dios no hará que yo piense como Jesús, si no que debo realizarlo por mi cuenta; tengo que "llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo", 2 Corintios 10:5. Permaneced en mí en los asuntos intelectuales, económicos y en cada uno de los aspectos que hacen de la vida humana lo que es. ¡Nuestra existencia no se reduce al espacio y protección de una sola área, sino de innumerables! 

¿Estoy impidiendo que Dios actué en mis circunstancias porque yo digo que estorbará mi comunión con Él? ¡Qué arrogancia y falta de respeto! Sin importar cuáles sean mis circunstancias, puedo tener la misma seguridad de mi permanencia en Jesús en medio de ellas como cuando estoy en una reunión de oración. No me corresponde a mí cambiar y organizar las situaciones que me rodean. La permanencia interior de nuestro Señor con su Padre fue pura y sin mancha. Él estaba en comunión íntima con Dios en todo lugar y nunca eligió sus propias circunstancias, sino que fue manso y sumiso a los planes e instrucciones de mi Padre. ¡Imagínate el maravilloso sosiego que caracterizó la vida de nuestro Señor! Pero nosotros pretendemos encajar a Dios en un estado de agitación continua, sin nada de la serenidad de "la vida que está escondida con Cristo en Dios", Colosenses 3:3. 

Piensa en lo que te impide permanecer en Cristo. Dices: "Sí, Señor, un momento, aún tengo algo que hacer. Sí, permaneceré en ti cuando haya terminado esto. Yo creo que está bien para cuando finalice esta semana, Señor, entonces permaneceré". Acelera el paso y empieza a permanecer en Cristo ahora. Al comienzo implica un esfuerzo continuo hasta que se convierte tanto en una ley de tu vida, que luego permaneces en Él sin ningún esfuerzo consciente. Decídete a permanecer en Jesús en dondequiera que estés ahora mismo o donde puedas estar en el futuro.

lunes, 13 de junio de 2022

Junio 13 Acudiendo al lugar de Jesús - OSWALD CHAMBERS

"Ven, sígueme" Lucas 18:22

Sígueme donde mueren los gustos y afinidades personales y donde vive la entrega santificada. Uno de los principales obstáculos para acercarnos a Jesús es la excusa de nuestro temperamento, debido a que lo convertimos, junto con nuestros deseos naturales, en una barrera que nos impide ir a Él. Sin embargo, lo primero que notamos al seguirlo es que Él no le presta ninguna atención a nuestros gustos naturales. Tenemos la idea de que podemos consagrar nuestros dones a Dios. Pero, no puedes hacer una consagración de lo que no es tuyo. Lo único que realmente le puedes consagrar es tu derecho sobre ti mismo (ver Romanos 12: 1). Si le entregas este derecho, Él hará de ti un experimento santo. Y sus experimentos siempre tienen éxito. La única señal verdadera de una persona santa es el proceso interior que nace de estar completamente sometida a Jesucristo. En la vida de un santo existe este asombroso manantial de vida original, todo el tiempo. El Espíritu de Dios es una fuente de agua que siempre brota  fresca. Cuando el creyente comprende que es Dios quien dirige sus circunstancias, no hay ninguna queja, solamente una entrega total a Jesús. Nunca pretendas hacer de tu experiencia una norma universal, sino deja que Dios sea tan creativo y original con otras personas como lo es contigo. 

Si le rindes todo a Jesús y acudes cuando te dice: ven, Él continuará diciendo ven -a través de ti- y dondequiera que vayas reproducirás el eco del «ven» de Cristo. Ese es el resultado en cada persona que ha renunciado a todo y se ha acercado a Jesús. ¿He acudido a su llamado? ¿Iré a Él en este momento?

domingo, 12 de junio de 2022

Junio 12 Acudiendo al lugar de Jesús - OSWALD CHAMBERS

"Ellos le dijeron: Rabí que significa “Maestro” ¿dónde vives? Les dijo: Venid y ved... Sígueme..." Juan 1:38-39,43

Sígueme donde los intereses personales se duermen y el verdadero interés se despierta. "Se quedaron aquel día con él". Eso es todo lo que algunos de nosotros hacemos. Permanecemos con Él un tiempo corto, luego despertamos a las realidades de la vida, surgen nuestros intereses personales y se va nuestra permanencia. Sin embargo, no hay una circunstancia de la vida en la que no podamos permanecer en Jesús. 

"Tú eres Simón hijo de Jonás; tú serás llamado Cefas", Juan 1:42. Dios escribe el nombre nuevo tan solo en aquellas áreas de nuestra vida donde ha borrado el orgullo, la autosuficiencia y los intereses egoístas. Algunos tenemos el nombre nuevo escrito solamente en ciertos puntos, como un sarampión espiritual, de modo que en esos lugares nos vemos muy bien. Cuando estamos en nuestro mejor ánimo espiritual, la gente creería que somos los santos más especiales; pero que nadie se atreva a mirarnos cuando no tenemos esa disposición. Un verdadero discípulo es aquel que tiene su nombre nuevo escrito en todo su ser, porque el interés personal, el orgullo y la autosuficiencia han sido completamente borrados. 

El orgullo es hacer del yo nuestro dios y esto ocurre hoy en algunos de nosotros, no al estilo del fariseo, sino del publicano (ver Lucas 18:9-14). Decir: "Oh, yo no soy ningún santo", es aceptable para el orgullo humano, pero es una blasfemia inconsciente contra Dios. Significa literalmente que estás desafiando a Dios para que pruebe que te puede convertir en santo: "Soy demasiado débil y no tengo remedio, estoy fuera del alcance de la expiación por la cruz de Cristo". ¿Por qué no eres santo? Porque no quieres, o porque no crees que Dios lo puede hacer "Sería bueno", dices, "si Dios me salvara y me llevara directamente al cielo". ¡Eso es justamente lo que hará! "Vendremos a él y haremos morada con él Juan", 14:23. No pongas condiciones, deja que Jesús sea todo para ti y Él te llevará a casa con Él. No sólo por un día, sino por toda la eternidad.

sábado, 11 de junio de 2022

Junio 11 Acudiendo al lugar de Jesús - OSWALD CHAMBERS

"Venid a mí..." Mateo 11:28

Venid a mí donde cesan el pecado y la aflicción y empieza la canción del santo. ¿Verdaderamente quiero llegar a ese sitio? Puedo hacerlo ahora mismo. Es sorprendente que las preguntas importantes de la vida son pocas, y todas tienen respuesta en las palabras venid a mí. No "haz esto, o no hagas aquello", sino venid a mí. Si voy a Jesús, mi vida actual se pondrá de acuerdo con mis verdaderos deseos. Realmente voy a dejar de pecar y descubriré que, en mi vida, empieza el canto del Señor. 

¿Alguna vez has ido a Jesús? Mira la obstinación de tu corazón. Estás dispuesto a hacer cualquier cosa antes que el sencillo ven a mí. Si realmente quieres experimentar la victoria sobre el pecado, tienes que acudir a Jesús. Jesucristo se convirtió en la prueba que determina la autenticidad. Fíjate cómo usa la palabra venid. En los momentos menos esperados de tu vida se oye el susurro del Señor, venid a mí, e inmediatamente eres atraído hacia Él. El contacto personal con Jesús lo cambia todo. Sé lo bastante "tonto" como para acercarte y confiar en lo que El dice. La actitud de ir se manifiesta cuando tu voluntad decide abandonarlo todo y de manera consciente le confías todo a Él. 

"Y yo os haré descansar", es decir, "te sostendré". No dice: "Te pondré en la cama, te tomaré de la mano y te arrullaré hasta que te duermas", sino, "te haré levantar de la cama, te sacaré de la apatía y el cansancio y de sentirte medio muerto aunque estás vivo. Te infundiré el espíritu de vida y te sostendrás mediante la perfección de la actividad vital". ¡Sin embargo, asumimos una actitud de lástima y hablamos de "soportar la voluntad del Señor!" ¿Dónde se encuentran la majestuosa vitalidad y poder del Hijo de Dios en eso?

Junio 10 Lo mejor que puedes hacer después - OSWALD CHAMBERS

"Buscad y hallaréis" Lucas 11:9

Busca, si no has hallado. "Pedís, pero no recibís, porque pedís mal", Santiago 4:3. Si pides los bienes de esta vida y no los de Dios, pides mal, es decir, pides con un deseo de realización del yo. Cuanto más cumplas tus aspiraciones personales, menos buscarás a Dios. "Buscad y hallaréis". Ponte a trabajar y limita tu enfoque y tus intereses únicamente a esto. ¿Alguna vez has buscado a Dios de todo corazón, o tan solo le has dirigido un lánguido clamor después de alguna experiencia emocionalmente dolorosa? Busca, concéntrate y hallarás. 

"¡Venid, todos los sedientos, venid a las aguas!", Isaías 55:1. ¿Tienes sed, o eres indiferente a causa del orgullo que sientes por tus logros, estás tan satisfecho de tu experiencia que no deseas nada más de Dios. La experiencia es una puerta, no la meta final. Ten cuidado de fundamentar tu fe en la experiencia. Si lo haces, tu vida adquirirá un sonido metálico, es decir, el sonido de la crítica y la censura. Recuerda que nunca puedes darle a otra persona lo que encontraste, pero puedes hacer que eche de menos lo que tú tienes. 

"Llamad y se os abrirá", Lucas 11:9. "Acercaos a Dios" (ver Santiago 4:8-10). Golpeas: La puerta está cerrada y tu corazón palpita aceleradamente mientras tocas. Limpiad vuestras manos: Llamas un poco más fuerte y empiezas a comprender que estás sucio. Purificad vuestros corazones: Esto es aun más personal; ahora te encuentras extremadamente desesperado; estás dispuesto a hacer lo que sea. Afligíos: ¿Alguna vez te has sentido afligido delante de Dios debido a la condición de tu vida interior? En este punto no queda ni una hebra de autocompasión, sino el dolor desgarrador por el asombro de entender la clase de persona que realmente eres. Humillaos: Es humillante llamar a la puerta de Dios porque tienes que hacerlo en compañía del ladrón crucificado. "Pero, al que llama, se le abrirá", Lucas 11:10.  

jueves, 9 de junio de 2022

Junio 9 Lo mejor que puedes hacer después - OSWALD CHAMBERS

"Porque todo aquel que pide, recibe" Lucas 11:10


Si no has recibido, pide. No hay nada más difícil que pedir. Desearemos, anhelaremos e incluso sufriremos, pero sólo pediremos cuando nos encontremos en el límite. Lo que nos obliga a pedir es el sentimiento de no ser espiritualmente auténticos, ¿Has pedido alguna vez desde las profundidades de tu total insuficiencia y pobreza? Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios", Santiago 1:5. Sin embargo, antes de pedirla, debes estar seguro de que en realidad te hace falta. Tú no tienes la capacidad de enfrentarte a la realidad espiritual cuando lo desees. Lo mejor que puedes hacer después de comprender que no eres auténtico espiritualmente es pedirle a Dios el control del Espíritu Santo, de acuerdo con lo prometido por Jesucristo (ver Lucas 11:13). El Espíritu Santo es quien hace real en tu vida todo lo que Jesús hizo por ti.

"Porque todo aquel que pide, recibe..." Eso no quiere decir que no vas a obtener, si no pides. Pero mientras no llegues al punto de pedir, no recibirás de parte de Dios (ver Mateo 5:45). Recibir implica que has llegado a la relación de hijo de Dios; y que ahora percibes y aprecias, mental y moralmente, y con entendimiento espiritual, que estos beneficios provienen de Dios. 

"Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría..." Si notas que te hace falta, se debe a que has entrado en contacto con la realidad espiritual. No te vuelvas a poner las anteojeras de la razón humana. Pedir quiere decir "rogar". Algunas personas son lo suficientemente pobres como para interesarse en su pobreza y algunos somos así en lo espiritual. Nunca recibiremos si pedimos con un propósito en mente, si pedimos no por nuestra pobreza, sino para satisfacer los deseos carnales. Un indigente pide únicamente por la condición de completa desesperanza y angustia originadas en su pobreza. No le da vergüenza suplicar. "Bienaventurados los indigentes en espíritu", Mateo 5:3. 

miércoles, 8 de junio de 2022

Junio 8 ¿Y ahora qué sigue? - OSWALD CHAMBERS

"Si sabéis estas cosas, bienaventurados sois si las hacéis" Juan 13:17

Decídete a saber más que otras personas. Si tú mismo no cortas las amarras que te atan al muelle, Dios tendrá que romperlas por medio de una tempestad que te enviará mar adentro. Echa todo sobre Dios. Así como un barco se lanza al agua, arrójate sobre la gran oleada agitada de su propósito y tus ojos se abrirán. Si crees en Jesús, no debes pasar todo tu tiempo en las aguas tranquilas del puerto, lleno de gozo pero siempre anclado. Debes salir del puerto hacia las grandes profundidades de Dios y empezar a conocer por ti mismo, es decir, comenzar a tener discernimiento espiritual. 

Cuando haces lo que sabes que debes hacer, de inmediato sabes más. Examina dónde empezó tu pereza y pérdida de interés espiritual y descubrirás que todo se remonta a un punto donde sabías lo que debías hacer, pero no lo hiciste porque al parecer no existía una necesidad inmediata de hacerlo. Y, entonces, ahora no tienes percepción ni discernimiento y en un momento de crisis te perturbas espiritualmente en lugar de estar sereno. Es peligroso negarse a aprender y a avanzar en el conocimiento. 

La falsificación de la obediencia es un estado de ánimo en el cual fabricas unas situaciones para sacrificarte y tu fervor y entusiasmo se confunden con el discernimiento. Resulta más fácil sacrificarte que cumplir tu destino espiritual enunciado en Romanos 12:1-2. Es muchísimo mejor que cumplas el propósito de Dios para tu vida mediante el discernimiento de su voluntad, que realizar grandes actos de abnegación, "El obedecer es mejor que un sacrificio", 1 Samuel 15:22, LBLA. Cuídate de añorar lo que alguna vez fuiste, cuando Dios quiere que seas algo que nunca has sido. El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá", Juan 7:17.

Junio 7 No decaigas - OSWALD CHAMBERS

"Todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, lo haré" Juan 14:13

¿Estoy cumpliendo este ministerio en el interior de mi ser? En la intercesión no existe la tentación ni el peligro de volvernos necios o engreídos, pues se trata de un ministerio oculto, el cual produce fruto que glorifica al Padre. ¿Estoy permitiendo que mi vida espiritual se desperdicie, o la estoy dirigiendo toda hacia un punto central: la expiación de mi Señor? ¿Está Jesucristo dominando cada vez más todos los intereses de mi vida? Si el único centro, o la influencia más poderosa de mi vida, es la expiación del Señor, entonces cada aspecto de mi existencia llevará fruto para Él. 

Sin embargo, debo tomar tiempo para comprender cuál es este punto central de poder. ¿Estoy dispuesto a dedicar un minuto de los 60 de cada hora para concentrarme en esto? Si permanecéis en mi, es decir, si continúas actuando, pensando y trabajando a partir de ese punto central, "pedid todo lo que queráis y os será hecho", Juan 15:7. ¿Estoy permaneciendo en Él? ¿Estoy tomando tiempo para permanecer en Él? ¿Cuál es el elemento más grande de poder en mi vida? ¿Es mi trabajo, servicio y sacrificio por otros, o mi esfuerzo al trabajar para Dios? No debería ser ninguno de los dos. Lo que debería ejercer el mayor poder en mi vida es la expiación del Señor. Aquello en lo que gastamos la mayor parte del tiempo no es lo que más nos moldea. El factor más grande es el que ejerce más poder sobre nosotros. Debemos decidirnos a limitar nuestros deseos e intereses y enfocarlos en la expiación por la cruz de Cristo. 

"Todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, lo haré". La voluntad de Dios es el discípulo que permanece en Jesús y las que parecen ser elecciones libres en realidad son los decretos de Dios ordenados de antemano. ¿Misterioso? ¿Es contradictorio y absurdo en términos lógicos? Sí, pero qué gloriosa verdad para el creyente.

lunes, 6 de junio de 2022

Junio 6 Trabaja en lo que Dios produce en ti - OSWALD CHAMBERS

"Ocupaos en vuestra salvación", Filipenses 2:12

Tu voluntad está de acuerdo con Dios, pero en tu carne hay una inclinación que te deja impotente para hacer lo que sabes que debes hacer. Lo primero que nuestra conciencia hace cuando entra en contacto con el Señor por primera vez es despertar la voluntad y ésta siempre concuerda con Dios. Mira a Jesús y hallarás que tu voluntad y tu conciencia están todo el tiempo en armonía con Él. Lo que te hace decir: "No obedeceré", es algo menos profundo que tu voluntad; es perversidad o terquedad, las cuales nunca están de acuerdo con Dios. La más profunda facultad de una persona es su voluntad, no el pecado. 

La voluntad es el elemento esencial en la creación divina del hombre; el pecado es la naturaleza perversa que después entró en él. En alguien que ha nacido de nuevo, la fuente de su voluntad es el Señor Todopoderoso. "Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad", Filipenses 2:13. Tienes que ocuparte, con verdadera concentración y esmero, en lo que Dios produce en ti: no trabajando para ganar tu salvación personal, sino poniéndola por obra en tanto que te apoyas firmemente y con una fe inconmovible en su redención completa y perfecta. Al hacerlo, tú no estás aportando una voluntad contraria a la de Él, sino que Su voluntad es tu voluntad. Tus elecciones naturales estarán de acuerdo con la voluntad divina y vivir de esta manera será tan natural como respirar. La obstinación es una "barrera" nada inteligente que rechaza la iluminación. Lo único que puedes hacer con este bulto es dinamitarlo; y la "dinamita" es la obediencia al Espíritu Santo. 

¿Creo que el Dios Omnipotente es la fuente de mi voluntad? Dios no sólo espera que yo haga su voluntad, sino que vive en mí para cumplirla.

domingo, 5 de junio de 2022

Junio 5 Las declaraciones de Dios - OSWALD CHAMBERS

 "Pues Él dijo... Así que podemos decir confiadamente" Hebreos 13:5-6

Mis afirmaciones deben estar fundamentadas en las afirmaciones de Dios. Él dice: "No te desampararé". Por lo tanto, puedo decir con buen ánimo: "El Señor es mi ayudador; no temeré", Hebreos 13:6. En otras palabras, no me dejaré angustiar por el temor y la ansiedad. Esto no quiere decir que jamás seré tentado a temer, sino que voy a recordar las infalibles palabras de Dios. Estaré lleno de valor, como un niño animado que se esfuerza por alcanzar el nivel que su padre quiere. La fe de muchos vacila cuando llegan el desasosiego y los temores y olvidan el significado de lo que Dios ha declarado, es decir, se olvidan de tomar una profunda bocanada de aire espiritual. La única forma de expulsar de nuestras vidas el temor es escuchando las declaraciones de Dios. 

¿Qué te está causando miedo? Eso no te acobarda y estás decidido a hacerle frente, pero existe un sentimiento de temor. Cuando parece que no hay nadie ni nada que te ayude, declara: "El Señor es mi ayudador en este instante y en estas circunstancias". ¿Estás aprendiendo a escucharlo a Él antes de hablar, o estás hablando y luego tratas de que la Palabra de Dios coincida con lo que dijiste? Recibe lo que el Padre ha declarado y luego di con mucha valentía: No temeré. No importa qué mal o injusticia haya en nuestro camino, porque Él dijo: No te desampararé ni te dejaré. 

La debilidad humana es otro obstáculo que se interpone entre nuestras afirmaciones y las de Dios. Cuando entendemos cuan débiles somos para enfrentar las dificultades, éstas se vuelven como gigantes, nosotros como langostas y Dios parece no existir. Pero recuerda su promesa: "No te desampararé. De ninguna manera". ¿Hemos aprendido a cantar después de oír la nota musical que Dios da? ¿Siempre tenemos suficiente valor para decir: El Señor es mi ayudador, o nos estamos rindiendo?

sábado, 4 de junio de 2022

Junio 4 El Dios que nunca nos deja - OSWALD CHAMBERS

«Él dijo: “No te desamparé ni te dejaré”» Hebreos13:5

¿Cuál es mi forma de pensar? ¿Mis pensamientos se dirigen hacia lo que Dios dice o hacia lo que yo temo? ¿Estoy simplemente repitiendo las palabras de Dios, o estoy aprendiendo a hablar después de haberlo escuchado? "El dijo: No te desampararé ni te dejaré". Así que podemos decir confiadamente: «El Señor es mi ayudador no temeré lo que me pueda hacer el hombre", Hebreos 13:5-6. No te dejaré. De ninguna manera. Ni por mi pecado, egoísmo, terquedad o rebeldía. ¿En realidad le he permitido a Dios decirme que nunca me dejará? Si en verdad he escuchado esta afirmación del Señor, ¡que la escuche de nuevo! 

"Ni te desampararé". A veces no son las dificultades las que me llevan a pensar que Dios me desamparará, sino el trabajo monótono y ordinario. ¿Puedo escuchar esa afirmación de Dios cuando no tengo una dificultad para superar, cuando no se me ha dado una visión, cuando no hay algo maravilloso o hermoso, sino el rutinario transcurrir de los días? 
Tenemos la idea de que Dios va a hacer algo excepcional y que nos está preparando y equipando para algo extraordinario en el futuro. Pero al crecer en su gracia descubrimos que se está glorificando aquí y ahora, en este mismo momento. Si nos apoyamos en lo que Él ha declarado, surge entonces la fortaleza más extraordinaria y aprendemos a cantar en los días y situaciones comunes y corrientes.

viernes, 3 de junio de 2022

La simplicidad de Dios: una doctrina crucial - JASON WRIGHT

«Dios no está hecho de componentes que podrías sumar y obtener como resultado a Dios. Él no es una ecuación matemática.» 



Junio 3 Los secretos del Señor - OSWALD CHAMBERS

"Los secretos del SEÑOR son para los que le temen... El SEÑOR brinda su amistad a quienes lo honran", Salmo 25:14

¿Qué es lo que identifica a un amigo? ¿Que te cuenta sus pesares secretos? No, sino que te confía sus alegrías íntimas. Muchos te hablarán de sus tristezas ocultas, pero la máxima señal de intimidad es la de confiar las alegrías secretas. ¿Alguna vez le hemos permitido a Dios que nos cuente alguno de sus gozos? ¿O le estamos contando nuestros secretos con tanta frecuencia que no le damos tiempo para hablarnos? Al comienzo de nuestra vida cristiana estamos llenos de peticiones; pero luego descubrimos que Dios quiere que entremos en una relación íntima con Él, que entremos en contacto con sus propósitos. ¿Estamos tan estrechamente unidos al concepto que tenía Jesucristo sobre la oración — Hágase tu voluntad — que podemos discernir los secretos divinos? Dios nos resulta tan precioso no tanto por sus grandes bendiciones, sino por las pequeñas, pues ellas demuestran su maravillosa intimidad con nosotros. Él conoce cada detalle de nuestra vida personal. 

"Él le enseñara el camino que ha de escoger", Salmo 25:12. Inicialmente queremos tener la conciencia de que Dios nos está guiando. Pero, con el tiempo vivimos tan conscientes de Él, que ni siquiera necesitamos preguntarle cuál es su voluntad, pues la idea de escoger algo distinto a lo que Él quiere, no cruza por nuestra mente. Si somos salvos y santificados, Dios nos guía por medio de nuestras decisiones cotidianas y, si vamos a elegir algo contrario a su voluntad, Él nos redargüirá y nosotros debemos obedecer. Siempre que dudes, para de inmediato. Nunca discutas ni te preguntes: "¿Por qué no puedo hacerlo?" Dios nos instruye con respecto a lo que escogemos, es decir, guía nuestro sentido común y así ya no obstaculizamos más a su Espíritu preguntando continuamente: "Entonces, Señor, ¿cuál es tu voluntad?"

jueves, 2 de junio de 2022

Junio 2 ¿Estás obsesionado por algo? - OSWALD CHAMBERS

"¿Quién es el hombre que teme a Jehová?" Salmo 25:12

¿Qué te obsesiona? Es probable que contestes: "Nada". Pero nosotros estamos obsesionados por algo y
generalmente es por nosotros mismos, o si somos hijos de Dios, por nuestra experiencia en la vida
cristiana. El salmista dice que debemos estar obsesionados por Dios. Nuestra conciencia permanente de la
vida debe ser Dios mismo y no nuestros pensamientos acerca de Él. Toda nuestra vida, tanto interior
como exterior, debe estar absolutamente obsesionada por su presencia. La conciencia de un niño está tan obsesionada con su madre, que, aunque no piense de manera consciente en ella, cuando surge un
problema la relación que permanece es la de ella. Entonces, debemos vivir, movernos y existir en Dios
(ver Hechos 17:28), juzgándolo todo en relación con Él, porque nuestra conciencia permanente de Dios
siempre se proyecta a un primer plano, todo el tiempo. Si estamos obsesionados por Él, no hay lugar para
nada más: ni preocupaciones, ni tribulaciones, ni ansiedades. Así comprendemos porque nuestro Señor
hizo tanto énfasis en el pecado de la preocupación. ¿Cómo nos atrevemos a ser tan incrédulos cuando
Dios nos rodea por completo? Estar obsesionados por Dios es tener una barrera eficaz contra todos los
ataques del enemigo.

"Gozará él de bienestar", Salmo 25:13. "En medio de la tribulación, los malentendidos y las calumnias, si
nuestra vida...está escondida con Cristo en Dios", Colosenses 3:3, Él nos mantendrá en bienestar. Muchas
veces nos privamos de la milagrosa verdad revelada acerca del permanente compañerismo del Señor.
Dios es nuestro refugio y nada puede entrar en él.

miércoles, 1 de junio de 2022

Junio 1 La pregunta asombrosa - OSWALD CHAMBERS

"Hijo del hombre, ¿Vivirán estos huesos?" Ezequiel 37:3

¿Puede un pecador transformarse en santo? ¿Se puede enderezar una vida torcida? Solamente hay una respuesta: "Señor, Jehová, tú lo sabes", Ezequiel 37:3. Nunca hagas mucho ruido con tu lógica religiosa diciendo: "Oh, sí, con un poco más de lectura bíblica, tiempo devocional y oración, sabré “cómo se logra". 

Es más fácil hacer algo que confiar en Dios. Además, nosotros confundimos el pánico que sentimos con la inspiración. Por eso, hay tan pocos trabajando con el Señor y tanta gente trabajando para Él. Preferimos trabajar para Dios que creer en Él. ¿Estoy completamente seguro de que Él hará en mí lo que yo no puedo hacer? Si nunca me he dado cuenta de que Dios ha hecho algo por mí, entonces en esa medida pierdo las esperanzas en el hombre. ¿Es mi experiencia personal una realización tan maravillosa del poder y la fuerza de Dios que jamás perderé la esperanza en lo que Él puede hacer en cualquier persona que yo vea? ¿En realidad ha ocurrido alguna obra espiritual en mí? Mi nivel de actividad debido al pánico es igual al nivel de mi inexperiencia espiritual personal. 

"Yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío", Ezequiel37:12. Cuando Dios quiere revelarte cómo es la naturaleza humana separada de Él, te lo muestra en ti mismo. Si el Espíritu te ha dado una visión de lo que eres sin la gracia divina (y Dios solamente lo hace cuando su Espíritu está obrando en ti), entonces comprendes que no existe un criminal que en la realidad sea la mitad de malo de lo que tú sabes que potencialmente puedes ser. Dios ha abierto mi "sepulcro" y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no habita el bien... (Romanos 7:18). El Espíritu Santo les revela continuamente a los hijos de Dios lo que es la naturaleza humana separada de su gracia.

martes, 31 de mayo de 2022

Mayo 31 Dios primero - OSWALD CHAMBERS

"Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos… pues él sabía lo que hay en el hombre", Juan 2:24-25

Pon tu confianza primero en Dios. Nuestro Señor no confió en ningún ser humano. Sin embargo, nunca fue suspicaz ni amargado con nadie y jamás perdió la esperanza en ninguna persona. Esto se debió a que Él puso su confianza primero en Dios y confiaba en lo que la gracia divina podía hacer por cualquier hombre o mujer. Si yo confío primero en los seres humanos, terminaré perdiendo la esperanza en todas las personas. Me volveré amargado porque me empeño en que la gente sea lo que nadie podrá ser jamás: absolutamente recto. Nunca confíes en nada, sino en la gracia de Dios en ti o en cualquier otra persona. 

Pon primero las "necesidades" de Dios. "He aquí, vengo, Dios, para hacer tu voluntad", Hebreos 10:9. Un hombre le rinde obediencia a lo que percibe como una necesidad; y la obediencia de nuestro Señor fue para la voluntad de su Padre. El desafío actual es: "Debemos trabajar; los impíos se están muriendo sin Dios, y debemos ir y hablarles de Él". Pero primero debemos asegurarnos de que las "necesidades" de Dios y su voluntad se estén satisfaciendo personalmente en nosotros. Jesús dijo: "quedaos... hasta que sean investidos de poder desde lo alto", Lucas 24:49. El propósito de nuestro entrenamiento cristiano es que nos relacionemos correctamente con las "necesidades" de Dios y su voluntad. Cuando sus "necesidades" para nosotros se satisfacen, Él abre el camino para que cumplamos su voluntad, es decir, para que suplamos sus "necesidades" en otro lugar. 

Pon al Hijo de Dios primero. "Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mi me recibe", Mateo 18:5. La confianza de Dios es que Él se da a sí mismo como un bebé. Él espera que mi vida personal sea un "Belén". ¿Estoy permitiendo que mi vida natural sea transformada gradualmente por la vida del Hijo de Dios en mí? La meta primordial de Dios es que su Hijo se manifieste en mi carne mortal.

lunes, 30 de mayo de 2022

Mayo 30 ¡Sí, pero...! - OSWALD CHAMBERS

"Te seguiré, Señor, pero...", Lucas 9:61

Supongamos que Dios te pide hacer algo que es una enorme prueba para tu sentido común, pues se le opone por completo. ¿Qué vas a hacer? ¿Vacilar? Si adquieres el hábito de hacer algo en un nivel físico, lo repetirás todas las veces hasta que te resuelvas a romperlo. Y lo mismo ocurre espiritualmente. Una y otra vez llegarás a la altura de lo que Jesucristo quiere, pero siempre vas a retroceder cuando llegue el momento de la verdad, hasta que tomes la determinación de rendirte a Dios en total sumisión. Sin embargo, somos propensos a decir: "Sí, pero, suponiendo que obedezco al Señor en este asunto, ¿qué pasaría con...?" O, "sí, obedeceré a Dios si lo que me dice me parece lógico, pero no me pidas que dé un paso en la oscuridad". 

Jesucristo les exige a quienes confían en Él el mismo espíritu audaz y atrevido que manifiesta el hombre natural. Si una persona va a hacer algo que valga la pena, en ocasiones debe arriesgarlo todo dando un salto en la oscuridad. En el reino espiritual Jesucristo exige que arriesgues todo lo que apoyas por ser lógico y que saltes por la fe hacia lo que El te dice. Tan pronto obedeces, encuentras que sus palabras resultan tan sólidas como el sentido común. 

Juzgadas de acuerdo con la lógica, las afirmaciones de Jesucristo parecerían una locura. Pero llévalas al tribunal de la fe y empezarás a descubrir con asombro que son las palabras mismas de Dios. Confía plenamente en Él y cuando te presente una nueva oportunidad de aventura, empréndela. Al enfrentar una crisis nos comportamos como los paganos; sólo uno entre mil es lo bastante osado como para poner su fe en el carácter de Dios.

domingo, 29 de mayo de 2022

Mayo 29 Una relación imperturbable - OSWALD CHAMBERS

"En aquel día pediréis en mi nombre… El Padre mismo os ama", Juan 16:26-27

En aquel día pediréis en mi nombre, es decir, en mi naturaleza. No, "emplearéis mi nombre como una palabra mágica, sino, seréis tan íntimos conmigo, que tú y yo seremos uno". Aquel día no es un día en el futuro, sino que implica el aquí y el ahora. "El Padre mismo os ama". El amor del Padre demuestra que nuestra unión con Jesús es completa y absoluta. El Señor no quiso decir que nuestra vida estaría libre de dificultades e incertidumbres externas; sino que, así como Él conoció el corazón y la mente del Padre, por el bautismo del Espirito Santo Él puede elevarnos a los lugares celestiales donde nos revela las enseñanzas de Dios. 

"Todo cuanto pidáis al Padre en mi nombre", Juan 16:23. Aquel día es un día de paz y de una relación imperturbable entre Dios y el creyente. Así como Jesús fue puro y sin mancha en la presencia de su Padre, por la poderosa eficiencia del bautismo del Espíritu Santo, nosotros también podemos ser elevados hasta esa relación: Para que sean uno, así como también nosotros somos uno", Juan 17:22. "Os lo dará", Juan 16:23. Jesús dijo que Dios reconocerá y contestará nuestras oraciones por causa de su nombre. ¡Qué desafío e invitación! Por el poder de resurrección y ascensión de Jesús y por el Espíritu Santo que nos ha sido dado, podemos ser levantados hasta esa relación. Una vez que Jesucristo nos coloca en esa maravillosa posición, podemos orar a Dios en su nombre, es decir, en su naturaleza. Este es un regalo que nos ha sido dado por el Espíritu Santo. Jesús dijo: "Todo cuanto pidáis al Padre en mi nombre, os lo dará". El carácter soberano de Jesucristo se pone a prueba por sus propias declaraciones.

sábado, 28 de mayo de 2022

Mayo 28 Revelación incuestionable - OSWALD CHAMBERS

"En aquel día no me preguntaréis nada", Juan 16:23

¿Cuándo es aquel día? Cuando el Señor ascendido te hace uno con el Padre. En aquel día serás uno con el Padre, así como Jesús. Él dijo: "En aquel día no me preguntaréis nada...". Antes de que la vida resucitada de Cristo se manifieste completamente en ti, tienes muchas preguntas por hacer. Entonces, después de un tiempo descubres que todos tus interrogantes han desaparecido y que al parecer ya no te quedan más. Debido a que has llegado al punto de un completo descanso en la vida resucitada de Jesús, entras a una perfecta unidad con el propósito de Dios. ¿Estás disfrutando esa vida ahora? Si no, ¿por qué? 

Aunque en aquel día todavía puede haber un sinnúmero de asuntos oscuros para tu entendimiento, no se interpondrán entre tu corazón y Dios. En aquel día no me preguntaréis nada; no necesitarás hacerlo porque estarás seguro de que Dios traerá luz sobre esos temas de acuerdo con su voluntad. La fe y la paz de Juan 14:1 se convierten en la verdadera actitud de tu corazón y no hay más preguntas, Si algo es un misterio para ti y se está interponiendo entre tú y Dios, nunca busques la explicación en tu mente. Búscala en tu verdadera disposición interior ya que es allí donde se encuentra el problema. Cuando tu actitud sea de disposición a someterte a la vida de Jesús, tu comprensión será perfectamente clara. Y llegarás al lugar donde no existe ninguna distancia entre el Padre y tú, su hijo, porque el Señor los ha hecho uno. En aquel día no me preguntaréis nada. 

viernes, 27 de mayo de 2022

Mayo 27 La vida, ahora - OSWALD CHAMBERS

"Quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén hasta que seáis investidos de poder desde lo alto", Lucas 24:49

Los discípulos tuvieron que esperar en Jerusalén hasta el día de Pentecostés, no sólo por causa de su preparación personal sino porque debían esperar hasta que el Señor fuera glorificado históricamente. ¿Y qué sucedió tan pronto como fue exaltado? "Así que, exaltado por la diestra de Dios y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís", Hechos 2:33. Las palabras de Juan 7:39, aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado, no se aplican a nosotros. El Espíritu Santo ha sido dado; el Señor ha sido glorificado, la espera no depende de la providencia de Dios, sino de nuestro buen estado espiritual. 

La influencia y el poder del Espíritu Santo estaban obrando desde antes de Pentecostés, pero Él aún no estaba aquí. Inmediatamente el Señor fue glorificado en la ascensión, el Espíritu Santo vino a este mundo y desde entonces ha permanecido aquí. Debemos recibir la verdad revelada de que Él está aquí. La actitud de recibir y darle la bienvenida al Espíritu debe ser continua en el creyente. Cuando lo recibimos a Él, recibimos la vida vivificadora de nuestro Señor ascendido. 

No es el bautismo del Espíritu Santo el que cambia a la gente, sino el poder de Cristo ascendido que entra en nuestra vida por medio del Espíritu. Con demasiada frecuencia separamos verdades que el nuevo Testamento nunca separa. El bautismo del Espíritu Santo no es una experiencia aislada de Jesucristo: Es la evidencia del Cristo ascendido. 

Este bautismo no te lleva a pensar en el tiempo o en la eternidad, es un maravilloso y glorioso ahora. "Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti", Juan 17:3. Empieza a conocerlo ahora y nunca termines.

jueves, 26 de mayo de 2022

Mayo 26 Pensando en la oración como Jesús la enseñó - OSWALD CHAMBERS

"Orad sin cesar", 1 Tesalonicenses 5:17


Nuestra forma de pensar acerca de la oración, correcta o incorrecta, se basa en nuestro concepto sobre ella. Si consideramos la oración como el aire de nuestros pulmones y la sangre de nuestro corazón pensamos como es debido. Aunque no somos conscientes del hecho, la sangre fluye sin cesar en nuestro cuerpo y la respiración es continua; es un proceso que nunca se detiene. Tampoco somos conscientes todo el tiempo de que Jesús nos mantiene en perfecta unión con Dios, pero si lo obedecemos, Él siempre lo hace. La oración no es un ejercicio, sino la vida del santo. Ten cuidado con cualquier cosa que impida tu ofrenda de oración. Orad sin cesar. Mantén el hábito, como un niño, de ofrendar la oración a Dios en tu corazón todo el tiempo. 

Jesús nunca habló de las oraciones sin contestar, porque tenía la certeza infinita de que la oración nunca deja de ser contestada. ¿Tenemos, por el Espíritu, la certeza inexpresable que Jesús tenía acerca de la oración, o pensamos en las ocasiones cuando nos ha parecido que Dios no respondió? Jesús dijo: "Todo aquel que pide, recibe", Mateo 7:8. Sin embargo, decimos: "Pero..., pero..." Dios contesta la oración de la mejor manera, no algunas veces, sino todas las veces, aunque no siempre la respuesta sea evidente de inmediato en el área deseada. ¿Confiamos en que Dios contesta la oración? 

El riesgo que corremos es que deseamos suavizar las palabras de Jesús y las encajamos en un significado de acuerdo con nuestro sentido común. Pero, si sólo fuera una cuestión de lógica, no valió la pena que Él las hubiera dicho. Los principios que Jesús enseñó acerca de la oración son verdades sobrenaturales que Él nos revela.

miércoles, 25 de mayo de 2022

Mayo 25 La prueba de mis intereses - OSWALD CHAMBERS

"Si vas a la mano izquierda, yo iré a la derecha y si a la mano derecha, yo iré a la izquierda", Génesis 13:9

Tan pronto comienzas a vivir la vida de fe en Dios, se abrirán delante de ti posibilidades fascinantes y gratificantes, las cuales son tuyas por derecho propio. Pero si estás viviendo la vida de fe, ejercitarás tu derecho a renunciar a tus derechos y dejarás que Dios elija por ti. A veces Él permite que entres en un lugar de prueba, donde lo correcto sería que tomaras en cuenta tu bienestar personal, si no vivieras la vida de fe. Pero si la estás viviendo, renunciarás con gozo a tus derechos y dejarás que Dios escoja por ti. Esta es la disciplina que Él usa para transformar lo natural en espiritual, por medio de la obediencia a su voz. 

Siempre que mis derechos se convierten en la guía de mi vida, la percepción espiritual se adormece. El más grande enemigo de la vida de fe en Dios no es el pecado, sino las buenas elecciones que no son las mejores. Lo bueno siempre es enemigo de lo mejor. Al leer el pasaje de Génesis, parecería que lo más sabio de este mundo era que Abraham escogiera, pues era su derecho. Y la gente a su alrededor lo habría considerado un tonto por no hacerlo. 

Muchos de nosotros nos estancamos espiritualmente porque preferimos elegir sobre la base de nuestros derechos, en lugar de confiar en la elección de Dios para nosotros. Debemos aprender a caminar de acuerdo con la norma de poner la mirada en Dios y Él nos dice, como le dijo a Abraham: "Anda delante de mi", Génesis 17:1.

martes, 24 de mayo de 2022

Mayo 24 El deleite de la desesperación - OSWALD CHAMBERS

"Cuando lo vi, caí a sus pies como muerto",  Apocalipsis 1:17

Quizás tú, como el apóstol Juan, conoces íntimamente a Jesucristo. Sin embargo, él de repente se te aparece con rasgos totalmente desconocidos y lo único que puedes hacer es caer a sus pies como muerto. En ocasiones Dios solo puede revelarse a nosotros en su majestad y el carácter impresionante y terrible de esa visión nos lleva al deleite de la desesperación. Experimentas este gozo en la desesperanza porque comprendes que si vas a ser levantado, debe ser por la mano de Dios. 

"Él puso su diestra sobre mí", Apocalipsis 1:17. En medio del pavor sientes un toque y sabes que es la diestra de Jesucristo. Comprende no es la mano que restringe, corrige o castiga, sino la diestra del Padre Eterno. Siempre que su diestra viene sobre ti, trae paz y consuelo inefables; y también el sentido de que sus brazos eternos son llenos de provisión, alivio y fortaleza son tu apoyo, (ver Deuteronomio 33:27). Una vez que sientes su toque, absolutamente nada te podrá volver a causar temor. En medio de toda su gloria celestial, el Señor Jesús viene para hablarle a un insignificante discípulo y le dice: "No temas", Apocalipsis 1:17. Su ternura es inexpresablemente dulce. ¿Lo conozco de esta manera? 

Piensa en algunos de los hechos que producen desesperación. Existe un desespero en el que no se encuentra ningún agrado, no hay un horizonte ni una esperanza de mayor claridad. Pero el deleite de la desesperación viene cuando "yo sé que en mi, esto es, en mi carne, no habita el bien", Romanos 7:18. Me deleito en saber que hay algo en mí que debe caer postrado delante de Dios cuando Él se me revele y que si he de levantarme debe ser por su mano. Dios puede hacer algo por mí sólo cuando reconozco los límites de lo que es humanamente posible y le permito a Él hacer lo imposible.

lunes, 23 de mayo de 2022

Mayo 23 La cautelosa incredulidad - OSWALD CHAMBERS

"No os angustiéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber, ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir", Mateo 6:25

Jesús redujo a incredulidad las preocupaciones racionales de un discípulo. Si hemos recibido al Espíritu Santo, Él se abrirá paso en nuestra vida y nos dirá: "Ahora bien, ¿dónde entra Dios en esa relaciones, en las vacaciones que has planeado, o en esos nuevos libros que quieres leer?” Él siempre insiste en el asunto hasta que aprendemos a tomar en cuenta a Dios antes que a nada. Siempre que le damos el primer lugar a otras cosas, hay confusión. 

"No os angustiéis por vuestra vida"... no lleves sobre tus hombros la carga de prever el futuro. La preocupación no sólo es mala, sino que es incredulidad, porque implica que no creemos que Dios puede ocuparse de los detalles corrientes de nuestra vida. Y este siempre es el verdadero motivo de preocupación. ¿Alguna vez has notado lo que Jesús señaló como aquello que ahogaría la Palabra sembrada por Él en nosotros? ¿El diablo? No, las preocupaciones de este siglo, Mateo 13:22. Siempre son nuestras preocupaciones. La incredulidad comienza cuando decimos: “No voy a confiar en lo que no puedo ver”. La única cura contra la incredulidad es la obediencia al Espíritu. 

La palabra más grande de Jesús a sus discípulos es abandónense.