Versículo para hoy:
viernes, 23 de diciembre de 2022
Diciembre 23 ¿Cómo puedo participar de la expiación? - OSWALD CHAMBERS
"Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo", Gálatas 6:14
El Evangelio de Jesucristo siempre revela nuestra verdadera condición. ¿Acepto el veredicto de
Dios acerca del pecado, es decir, que fue juzgado en la cruz de Cristo? ¿Tengo siquiera el más mínimo
interés en la muerte de Jesús? ¿Deseo ser identificado con Su muerte, es decir, morir completamente a todo
interés pecaminoso, a la mundanalidad y al propio Yo? ¿Anhelo identificarme de tal manera con Jesús que todo lo
demás no tenga ningún valor, únicamente Él y sus propósitos? El gran privilegio del discipulado es que
puedo alistarme bajo la bandera de Su Cruz, lo cual significa muerte al pecado. Vete a solas con Jesús y dile
que no quieres morir al pecado. O dile que cueste lo que cueste quieres identificarte con su muerte. Tan
pronto actúes confiando en lo que el Señor hizo en la cruz, ocurrirá una identificación sobrenatural
con su muerte; y sabrás, con un conocimiento que sobrepasa todo entendimiento, que tu viejo hombre está
crucificado con Él. La prueba de esta crucifixión es la asombrosa facilidad con que ahora la vida de Dios
te capacita para obedecer la voz de Jesucristo.
De vez en cuando el Señor nos permite ver lo que seríamos si no fuera por Él. Es una confirmación de sus
palabras: Separados de mí, nada podéis hacer (Juan 15:5). Por esta razón, la base del cristianismo es una
devoción personal y apasionada al Señor Jesús. Confundimos el gozo de ser introducidos en el reino de
Dios con su propósito para que entráramos en él. Este propósito es que vivamos en identificación con Jesucristo.
jueves, 22 de diciembre de 2022
Diciembre 22 La atracción del Padre - OSWALD CHAMBERS
"Nadie puede venir a mí, si el Padre que me envió no lo atrae", Juan 6:44
Cuando Dios comienza a atraerme, inmediatamente surge el problema de mi voluntad. ¿Reaccionaré
positivamente ante la verdad que Dios ha revelado? ¿Me acercaré a Él? Debatir los asuntos espirituales cuando Dios llama, es
un irrespeto. Nunca hables con nadie para decidir cuál debe ser tu respuesta (ver Gálatas 1:15-16). La fe
no es un acto intelectual. Pero, ¿me pondré por completo a las órdenes de Dios y actuaré de acuerdo con lo que Él dice?
Si lo hago, descubriré que estoy fundamentado en la verdad que es tan segura como el trono de Dios.
Siempre que prediques el Evangelio, enfócate en el tema de la voluntad. Debe haber una entrega de la voluntad. Me arrojo voluntariamente hacia Dios y su Palabra, hasta que ya no confío más en mis obras.
Sólo confío en Él. Confiar en mi comprensión mental se convierte en un obstáculo para confiar totalmente
en Dios. Debo estar dispuesto a ignorar y a dejar atrás mis sentimientos. Debo desear creer, lo cual sólo
podrá ocurrir mediante un esfuerzo decidido de mi parte para separarme de mi vieja manera de considerar
las cosas, entregándome por completo a Él.
Todos hemos sido creados con la habilidad de ir más allá de lo que tenemos a nuestro alcance. Pero Dios
es el que me atrae, y mi relación con Él en primer lugar es personal, no intelectual. Soy puesto en esta
relación por el milagro de Dios. Luego empiezo a comprender la
maravillosa transformación de mi vida y a reconocerla de manera inteligente.
miércoles, 21 de diciembre de 2022
Diciembre 21 Experiencia o revelación - OSWALD CHAMBERS
"Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido", 1 Corintios 2:12.
Mi experiencia no es la que vuelve real la redención. La redención es la realidad. La redención no tiene
ningún significado real para mí hasta que hable el lenguaje de mi vida consciente. Cuando he nacido de
nuevo, el Espíritu de Dios me lleva más allá de mí mismo, y de mis experiencias, y me identifica con
Jesucristo. Pero si me quedo solo con mis experiencias personales, ellas no son fruto de la redención. Las
experiencias creadas por la redención se confirman a sí mismas al llevarme más allá de mí, hasta el punto
de que ya no les presto atención como el fundamento de la realidad, y sólo veo la realidad que produjo las
experiencias. Mis experiencias no valen nada si no me mantienen en la fuente de la verdad: Jesucristo.
Si tratas de restringir la obra del Espíritu en tu vida para producir más experiencias subjetivas,
descubrirás que Él destruye todas las limitaciones y te lleva de nuevo al Cristo histórico. Nunca
fomentes una experiencia que no provenga de Dios y cuyo resultado no sea la fe en Él. Pero si lo
haces, tu experiencia será anticristiana, sin importar que visiones o revelaciones hayas tenido. ¿Es
Jesucristo el Señor de tus experiencias o tratas de ponerlas por encima de Él? ¿Hay alguna experiencia
más querida para ti que tu Señor? Él debe ser tu Señor, y no le debes prestar atención a ninguna
experiencia sobre la cual Él no reine. Vendrá el tiempo cuando Dios te haga sentir impaciente con tu
propia experiencia y podrás decir sinceramente: "Sin importarlo que experimente, ¡estoy seguro de
Él!"
Sé implacable contigo si tienes el hábito de hablar de las experiencias que has tenido. La fe basada en la
experiencia no es fe. Sólo la fe que se fundamenta en la verdad revelada de Dios es verdadera fe.
martes, 20 de diciembre de 2022
Diciembre 20 La manera correcta de trabajar - OSWALD CHAMBERS
"Y yo, cuando sea levantado... a todos atraeré a mí mismo", Juan 12:32
Somos muy pocos los que tenemos algún entendimiento del motivo por el cual Jesucristo murió. Si todo
lo que los seres humanos necesitan es compasión, entonces la cruz de Cristo fue un acontecimiento
absurdo, y totalmente innecesaria. Lo que el mundo necesita no es "un poquito de amor", sino una cirugía
mayor.
Cuando te encuentres cara a cara con alguien que esté perdido espiritualmente, acuérdate de Jesucristo en
la cruz. Si esa persona puede acercarse a Dios de otra manera, entonces la cruz de Cristo fue vana. Si
crees que ayudas a la gente perdida con tu compasión y comprensión, estás traicionando a Jesucristo. Tú
mismo debes mantener una relación correcta con Dios, y consumir tu vida ayudando a otros según las
condiciones de Él y no según las condiciones humanas que lo ignoran. La estrategia de la religión del
mundo de hoy es servir de manera agradable y sin enfrentamientos.
Pero nuestra única prioridad debe ser presentar a Jesucristo crucificado, poniéndolo en alto todo el tiempo
(ver 1 Corintios 2:2). Toda creencia que no esté firmemente fundamentada en la cruz de Cristo,
descarriará a las personas. Si el obrero mismo cree en Él y está confiando en la realidad de la redención,
sus palabras serán apremiantes para los demás. Lo extremadamente importante es que la relación sencilla
del obrero con Jesucristo sea fuerte y esté creciendo. Su utilidad para Dios depende de esto, y sólo de
esto.
Como el llamamiento de un obrero neotestamentario consiste en sacar a la luz el pecado y presentar al
Señor Jesucristo como el Salvador, no siempre podrá ser amable y amistoso. Debe estar dispuesto a ser
severo para llevar a cabo la cirugía mayor. Somos enviados por Dios para levantar a Jesucristo, no para
elaborar discursos maravillosos y hermosos.
Debemos estar dispuestos a examinar a otras personas tan profundamente como Dios nos ha examinado a
nosotros. Necesitamos tener agudeza para percibir los pasajes de la Escritura que harán penetrar la
verdad, y luego los debemos aplicar sin temor alguno.
lunes, 19 de diciembre de 2022
Diciembre 19 Nuestro enfoque - OSWALD CHAMBERS
"...No he venido a traer paz, sino espada", (Mateo 10:34).
Nunca compadezcas a una persona cuya situación te hace concluir que Dios la está tratando duro. Él es
más tierno de lo que nos podemos imaginar, y de vez en cuando nos da la oportunidad de tratar con
firmeza a alguien para que Él pueda ser visto como el ser más tierno. Si una persona no puede acercarse a
Dios, es porque no está dispuesta a renunciar a algo secreto. Puede admitir su pecado, pero sus
intenciones de dejarlo no son mayores que las que tiene de volar. Como es imposible tratar de manera
compasiva a ese tipo de personas, debemos llegar muy profundo, a la misma raíz del problema, lo cual
puede causar antagonismo y resentimiento contra el mensaje. La gente quiere las bendiciones de Dios,
pero no tolera lo que la hiere en carne viva y la lleva a enfrentar el problema central.
Si Dios ha hecho su voluntad en ti, tu mensaje como siervo de Él debe insistir sin piedad en el único
objetivo de llegar a la raíz del problema. De lo contrario, no habrá sanidad. Debemos hacerle entender el
mensaje a la gente de una forma tal que no haya excusa posible para no aplicarlo. Empieza a tratar con las
personas en la posición donde se encuentren, hasta que logres hacerles comprender su verdadera
necesidad. Luego mantén en alto el patrón de Jesucristo para sus vidas. Quizá su respuesta sea: "¡Nunca
podré ser así!"Pero insiste con firmeza: "Jesucristo dice que debes serlo". "¿Pero cómo?" "No podrás a
menos que tengas un nuevo Espíritu" (ver Lucas 11:13).
Antes de que tu mensaje sea de alguna utilidad, debe existir un sentido de necesidad. Miles de personas
aseguran que son felices sin Dios en este mundo. Pero si pudiéramos ser verdaderamente felices y rectos
sin Jesús, entonces ¿por qué vino? Él vino porque esa clase de paz y felicidad es superficial. Jesucristo
vino a traer espada sobre toda paz que no esté fundamentada en la relación personal con ÉL.
domingo, 18 de diciembre de 2022
Diciembre 18 La prueba de la fidelidad - OSWALD CHAMBERS
"...a los que aman a Dios, todas las cosas los ayudan a bien", Romanos 8:28.
Solo la persona fiel cree verdaderamente que Dios controla sus circunstancias. Damos por hecho que Él
las controla, pero en realidad no lo creemos. Actuamos como si lo que ocurre hubiera sido dispuesto por
los hombres. Ser fiel en todas las situaciones implica que tenemos una sola lealtad: el Señor Jesucristo.
Dios puede intervenir para que nuestras circunstancias se desmoronen súbitamente y comprendamos que
le hemos sido infieles, al no reconocer que Él las había ordenado. Debido a que nunca percibimos lo que
trataba de lograr, ese hecho particular no se repetirá en nuestra vida. La prueba de la fidelidad siempre se
presenta justo en el momento preciso. Si aprendemos a adorar a Dios, incluso en las circunstancias
difíciles, Él las cambiará por algo mejor, en un instante, si así escoge hacerlo.
Ser fieles a Jesucristo es lo más difícil que tratamos de hacer en este tiempo. Seremos fieles al trabajo, al
servicio, o a cualquier cosa, pero que no se nos pida ser fieles a Jesucristo. Muchos cristianos se ponen
sumamente impacientes cuando se habla de la fidelidad a Jesús. El Señor es destronado de una forma más
intencional por los obreros cristianos, que por el mundo. Tratamos a Dios como una máquina diseñada
para bendecirnos, y consideramos a Jesucristo sólo como otro obrero.
La meta de la fidelidad no es que realicemos la obra de Dios, sino que Él actúe de manera libre y realice Su obra por medio de nosotros.
Dios nos llama a Su servicio y coloca enormes responsabilidades sobre nosotros. No espera ninguna
queja de parte nuestra, ni ofrece ninguna explicación de su parte. Él quiere utilizarnos como usó a su
propio Hijo.
sábado, 17 de diciembre de 2022
Diciembre 17 La redención: crea la necesidad y la satisface - OSWALD CHAMBERS
"Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura", (1 Corintios 2:14).
El Evangelio de Dios nos crea una conciencia de nuestra necesidad de É1 ¿Las Buenas Nuevas están
encubiertas para los que ya son siervos? No. Pablo dijo: "Pero si nuestro evangelio está aún encubierto,
entre los que se pierden está encubierto; esto es, entre los incrédulos, a quienes el dios de este mundo les
cegó el entendimiento", (2 Corintios 4:3-4). La mayoría de las personas se consideran completamente
rectas y no tienen ningún sentido de su necesidad del Evangelio. Es Dios quien crea esa necesidad de la
cual ningún ser humano es consciente hasta que Él se manifiesta. Jesús dijo: Pedid, y se os dará", (Mateo
7:7). Dios da a partir del momento en que la persona pide. No es que desee retener algo, sino que así fue como Él
decidió redimirnos. Mediante nuestras peticiones, Dios pone en movimiento el proceso por el que Él crea
lo que no existía hasta que lo pedimos. La realidad interior de la redención es que ella crea todo el tiempo.
Crea la vida de Dios en nosotros, así como las cosas que hacen parte de esa vida. Nada puede satisfacer la
necesidad, sino aquello que la creó. El significado de la redención es que crea y satisface.
Jesús dijo: Y yo, cuando sea levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo (Juan 12:32). La gente se
puede interesar cuando predicamos nuestras propias experiencias, pero tal presentación no despierta
ningún sentido de necesidad. No obstante, cuando Jesucristo es levantado, el Espíritu de Dios da
convicción sobre la necesidad de Él. El poder creativo de la redención divina obra en las almas de los
hombres solamente por medio de la predicación del Evangelio. El testimonio personal jamás salva a los
demás, pero sí la verdad de la redención". Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida (Juan
6:63).
viernes, 16 de diciembre de 2022
Diciembre 16 Luchando en la presencia de Dios - OSWALD CHAMBERS
"Por tanto, tomad toda la armadura de Dios... Orad en todo tiempo". Efesios 6:13, 18.
Debes aprender a luchar contra lo que impide tu comunicación con Dios y a luchar en oración por otras
personas. Sin embargo, luchar con Dios en oración es antibíblico. Si lo llegas a hacer, serás un inválido
por el resto de tu vida. Si te aferras a Dios y luchas con Él como lo hizo Jacob, simplemente porque está
obrando de una forma que no apruebas, lo obligas a descoyuntarte (ver Génesis 32:24-25). No te
conviertas en un cojo en los caminos de Dios; más bien lucha delante de Él con las cosas de este mundo,
porque "..somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó"... (Romanos 8:37). Luchar ante
Dios tiene valor en su reino. Si me pides que ore por ti y no estoy en comunión con Cristo, dicha oración
no será de ningún provecho. Pero si estoy en comunión con Él, mi oración obtiene la victoria todo el
tiempo. La oración es efectiva solamente cuando estoy completo en Jesucristo: "Por tanto, tomad toda la
armadura de Dios".
Haz siempre la diferencia entre la voluntad perfecta de Dios y su voluntad permisiva. Es decir, su
propósito providencial con respecto a nosotros. Su voluntad perfecta es inmutable, pero es con su
voluntad permisiva con la que luchamos delante de Él. Nuestra reacción ante lo que sucede por su
voluntad permisiva nos capacita para ver su voluntad perfecta."... A los que aman a Dios, todas las cosas
los ayudan a bien"... (Romanos 8:28), es decir, a los que se mantienen fieles a la voluntad perfecta de
Dios, al llamamiento en Cristo Jesús. Su voluntad permisiva es el medio por el cual se manifiestan sus
verdaderos hijos e hijas. Debemos tener carácter para no decir automáticamente: "Sí, es la voluntad de
Dios". No tenemos que luchar con Dios, sino luchar con las cosas en la presencia de Él. Ten cuidado de
renunciar por pereza, en lugar de tener una gloriosa batalla, pues así comprenderás que has sido
capacitado con su fortaleza.
jueves, 15 de diciembre de 2022
Diciembre 15 Aprobado ante Dios - OSWALD CHAMBERS
"Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de que avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad", (2 Timoteo 2:15)
Si no te puedes expresar bien sobre cada una de tus creencias, trabaja y estudia hasta que lo logres. Sino
lo haces, otros pueden perder las bendiciones que trae el conocimiento de la verdad. Esfuérzate por
decirte a ti mismo de manera clara y comprensible alguna verdad de Dios, pues Él la usará cuando
compartas con otros. Pero debes estar dispuesto a pasar por el lagar de Dios donde se exprimen las uvas.
Debes trabajar, experimentar y practicar tu expresión oral para predicar la verdad de Dios con claridad.
Después llegará el momento cuando esa misma expresión será el vino del Señor que fortalezca a otra
persona. Pero si por pereza dices: "No voy a estudiar ni a trabajar para tratar de expresar esta verdad con
mis propias palabras; simplemente copiaré lo de otro", lo que comuniques no te será útil a ti, ni a nadie.
Cuando te repites a ti mismo lo que crees que es la absoluta verdad de Dios, le das a Él la oportunidad de
transmitirla a los demás por medio de ti.
Ten por costumbre exigirle a tu mente que profundice en lo que has creído con facilidad. El tema no será
realmente tuyo hasta que lo hagas tuyo por medio del esfuerzo y el estudio. El autor u orador de quien
más aprendes no es aquel que te enseña algo desconocido, sino el que te ayuda a entender la verdad con la
que has estado luchando en silencio, el que la expresa clara y audazmente.
miércoles, 14 de diciembre de 2022
Diciembre 14 La gran vida - OSWALD CHAMBERS
"La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón", (Juan 14:27).
Siempre que enfrentamos dificultades, somos tentados a culpar a Dios. Pero nosotros somos quienes
estamos equivocados, no Él. Culparlo a Él demuestra que estamos desobedeciendo, y que hay algo en
nuestra vida que no queremos dejar. Pero tan pronto lo abandonamos, todo se vuelve tan claro como la
luz del día. Mientras estemos tratando de servir a dos señores a la vez, a nosotros mismos y a Dios, las
dificultades se combinarán con la duda y la confusión. Nuestra actitud debe ser de completa confianza en
el Señor. Una vez que llegamos a ese punto, no hay nada más fácil que vivir la vida de un santo. La
dificultad viene cuando tratamos de usurpar la autoridad del Espíritu Santo para satisfacer nuestros
propios intereses.
Cuando obedeces a Dios, la paz es su sello de aprobación. Él envía una paz profunda e indescriptible; no
la natural, es decir, como el mundo la da, sino la paz de Jesús. Siempre que falte la paz, espérala hasta que
llegue, o averigua por qué te falta. Si estás actuando por impulso, o por un sentido de lo heroico para que
los demás te vean, la paz de Jesús no se manifestará en ti. Esto, a su vez, implica que no hay sencillez ni
confianza en Dios, porque dicha actitud nace del Espíritu Santo, no de tus decisiones. Dios contrarresta
nuestras decisiones obstinadas con un llamamiento a la sencillez y a la comunión con Él.
Mis preguntas surgen cuando comienzo a desobedecer. Pero cuando obedezco al Señor, los problemas
nunca se interponen entre Él y yo, y se presentan como un medio para que mi mente continúe examinando
asombrada la verdad revelada de Dios. Cualquier problema que se interponga en nuestra relación tiene su
origen en la desobediencia. Cualquier problema - y habrá muchos - que surja mientras lo estoy
obedeciendo a Él, aumentará mi gozo profundo porque sé que a mi Padre le interesa y lo conoce.
Entonces, yo estaré atento y podré ver cómo lo solucionará.
martes, 13 de diciembre de 2022
Diciembre 13 Cómo interceder - OSWALD CHAMBERS
"También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre y no desmayar", (Lucas 18:1).
Tú no puedes interceder si no crees en la realidad de la redención, porque convertirías la intercesión en
una compasión inútil hacia los seres humanos, lo cual aumentaría su dócil conformismo con respecto a
estar fuera del contacto con Dios. La verdadera intercesión presenta delante del Señor a la persona o las
circunstancias que te afectan, hasta que te identifiques con la actitud de Dios hacia esa persona o
circunstancia. La intercesión significa cumplir "...lo que falta de las aflicciones de Cristo", Colosenses
1:24, y precisamente por esta razón hay tan pocos intercesores. La gente describe la intercesión así: "Es
ponerse en el lugar de la otra persona". ¡Eso no es verdad! La intercesión nos moldea a Dios. Es
tener su mente y su perspectiva hacia los demás.
Como intercesor, ten cuidado de no pedirle a Dios mucha información sobre la situación por la cual estás
orando, porque te aplastaría. Si sabes demasiado, es decir, más de lo dispuesto por Dios, no puedes orar,
Las circunstancias de la gente son tan abrumadoras que no podrías ver la verdad fundamental.
Nuestro trabajo consiste en establecer una relación tan cercana con Dios que adoptemos su manera de
pensar acerca de todo. Sin embargo, eludimos esa responsabilidad sustituyendo la intercesión con la
actividad. Nos ocupamos en aquello que se puede cuantificar y no intercedemos. La intercesión es lo
único en lo que no podemos caer en una trampa y que no implica un riesgo de error para nosotros, porque
mantiene nuestra relación con el Señor completamente abierta.
Lo que debemos evitar durante la intercesión es orar por un "remiendo" rápido para las almas, un simple
tratamiento para sus heridas. Debemos orar para que esa persona entre en contacto con la vida misma de
Dios. ¡Pensemos en la cantidad de personas que Él ha puesto en nuestro camino y a quienes hemos abandonado! Cuando oramos fundamentados en la redención, Dios crea algo que solamente puede hacer
por medio de la oración intercesora.
lunes, 12 de diciembre de 2022
Diciembre 12 La personalidad - OSWALD CHAMBERS
"...Que sean uno, así como nosotros somos uno", (Juan 17:22).
La personalidad es esa parte peculiar, singular e incalculable de nuestra vida, que nos diferencia de todos
los demás. Es demasiado grande para poderla comprender. Una isla en el mar puede ser solamente la cima
de una gran montaña, y nuestra personalidad es algo parecido. Como no conocemos las grandes
profundidades de nuestro ser, no podemos hacer una valoración de nosotros mismos. Empezamos
creyendo que podemos, pero pronto entendemos que sólo un ser nos comprende completamente, nuestro
Creador.
Así como la individualidad caracteriza la parte externa del hombre natural, la personalidad es el sello
característico del hombre espiritual. Nunca podemos describir a nuestro Señor a partir de la
individualidad o la independencia, sino sólo a partir de su personalidad: El Padre y yo uno somos (Juan
10:30). La personalidad se debe unir. Es decir, que sólo alcanzas tu verdadera identidad estando unido a
otra persona. Cuando el amor, o el Espíritu de Dios, entra en una persona, ésta queda transformada, y ya
no insiste más en mantener su individualidad. El Señor nunca habló de la individualidad de una persona, o
de su posición aislada, sino de su personalidad. "....Que sean uno, así como nosotros somos uno". Cuando
le cedes a Dios tus derechos sobre ti mismo, enseguida tu verdadera naturaleza personal comienza a
obedecer a Dios. Jesucristo emancipa toda tu personalidad, e incluso tu individualidad se transforma. La
transformación es causada por el amor, es decir, por la devoción personal a Jesús. El amor es el
desbordante resultado de una persona en verdadera comunión con otra.
domingo, 11 de diciembre de 2022
Diciembre 11 La individualidad - OSWALD CHAMBERS
"Entonces Jesús dijo a sus discípulos: -Si alguien quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo", (Mateo 16:24).
La individualidad es la envoltura de la vida personal. La individualidad se abre paso a los codazos,
separando y aislando. Ésta es la característica primordial de un niño, y con razón. Cuando la confundimos
con la vida personal, quedamos aislados. La individualidad como un caparazón, es la protección natural
creada por Dios para la vida personal. Pero, para que esa vida personal pueda surgir y llegar a la
comunión con Él, nuestra individualidad debe desaparecer. La individualidad falsifica la personalidad, así
como la lujuria falsifica el amor. Dios diseñó la naturaleza humana para Él mismo, pero la individualidad
la corrompe y la desvía hacia sus propios propósitos.
La individualidad se caracteriza por la independencia y la obstinación. Es su continua afirmación lo que,
más que cualquier otra cosa, estorba nuestro desarrollo espiritual. Si dices: "No puedo creer", es porque tu
individualidad está bloqueando la vía. Ella nunca puede creer. Pero, nuestra personalidad no puede dejar de creer. Obsérvate cuidadosamente cuando el Espíritu de Dios esté obrando en ti. Él te empuja hasta el
límite de tu individualidad donde es necesario escoger entre decir: "No lo voy a hacer", o someterte para
romper el caparazón de la individualidad y dejar que emerja la vida personal. El Espíritu Santo la va
reduciendo poco a poco a un solo punto (ver Mateo 5:23-24). Es tu individualidad la que no quiere
reconciliarse con tu hermano. Dios quiere llevarte a tener comunión con Él, pero si no estás dispuesto a
ceder el derecho sobre ti mismo, Él no lo hará. Niéguese a sí mismo: Cuando niegas tu derecho a la
independencia, la vida real tiene la oportunidad de crecer.
sábado, 10 de diciembre de 2022
Diciembre 10 La ofrenda de lo natural - OSWALD CHAMBERS
"Pues está escrito que Abraham tuvo dos hijos: uno de la esclava y el otro de la libre", (Gálatas 4:22)
En este capítulo de Gálatas, Pablo no estaba hablando del pecado sino de la relación entre lo natural y lo
espiritual. Lo natural solo se puede volver espiritual mediante el sacrificio, de otra forma la persona vivirá
de manera dividida. ¿Por qué ordenó Dios que lo natural se sacrifique? Él no lo ordenó. No es su voluntad
perfecta, sino su voluntad permisiva. Su voluntad perfecta es que lo natural se vuelva espiritual por la
obediencia. Es el pecado el que ha hecho necesario que lo natural se sacrifique.
Abraham tuvo que ofrecer primero a Ismael que a Isaac (ver Génesis 21:8-14). Algunos de nosotros
estamos tratando de ofrecerle a Dios sacrificios espirituales, antes de haber sacrificado lo natural. La
única forma de ofrecerle a Él un sacrificio espiritual es presentando nuestros cuerpos como un sacrificio
vivo. La santificación es más que ser liberados del pecado. Implica rendirme deliberadamente al Dios de
mi salvación, cueste lo que costare.
Si no sacrificamos lo natural por lo espiritual, la vida natural se opondrá y desafiará a la vida del Hijo de
Dios en nosotros produciendo confusión permanente. Este es siempre el resultado de una naturaleza
espiritual indisciplinada. Nos descarriamos porque rehusamos con obstinación disciplinarnos, física,
moral, o mentalmente. Y luego nos disculpamos, diciendo: "Bueno, no me enseñaron disciplina cuando
era niño". ¡Entonces disciplínate ahora! Si no lo haces, arruinarás toda tu relación personal con el Señor.
Mientras sigamos mimando y premiando a nuestra vida natural, Dios se involucrará activamente en ella.
Pero cuando estamos dispuestos y resueltos a sacarla al desierto y a mantenerla sometida, su presencia es
en nuestra vida natural y Él hará surgir pozos y oasis en cumplimiento de todas sus promesas para lo
natural (ver Génesis 21:15-19).
viernes, 9 de diciembre de 2022
Diciembre 9 La ofensa de lo natural - OSWALD CHAMBERS
"Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos", (Gálatas 5:24).
La vida natural no es pecaminosa en sí. Pero debemos abandonar el pecado y no tener absolutamente nada que
ver con él. El pecado pertenece al diablo y al infierno. Yo, como un hijo de Dios, pertenezco al cielo y al
Señor. El punto no es renunciar al pecado, sino al derecho sobre mí mismo, a mi independencia natural y a mi voluntad. Es aquí donde la batalla se debe librar. Lo que nos impide ser lo mejor de Dios es lo recto,
bueno y noble, desde el punto de vista natural. Cuando comprendemos que la excelencia de la moral natural es
contraria a la sumisión a Dios, ponemos a nuestra alma en el centro de su más recia batalla. Muy pocos de
nosotros controvertimos lo que es sucio, malo y erróneo, pero sí lo que es bueno. Lo bueno es enemigo de
lo mejor, y cuanto más alto asciendes en la escala de la excelencia moral, tanto más intensa es la
oposición a Jesucristo. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne. No solamente te costará algo
de tu vida natural, sino todo. Jesús, dijo: "...Si alguien quiere venir en pos de mí; niéguese a sí mismo",
(Mateo 16:24), es decir, antes de hacerlo debes negarte al derecho sobre ti mismo y comprender quién es
Jesucristo. No rehúses asistir al funeral de tu propia independencia.
La vida natural no es espiritual, y solamente se vuelve espiritual por medio del sacrificio. Si no
sacrificamos a propósito lo natural, lo sobrenatural nunca será natural. No lo conseguimos con facilidad,
pero cada uno de nosotros tiene en sus manos todos los medios para alcanzarlo. No es cuestión de orar,
sino de poner en práctica.
jueves, 8 de diciembre de 2022
Diciembre 8 El poder imparcial de Dios - OSWALD CHAMBERS
"Y así, con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados ", (Hebreos 10:14)
Si creemos que Dios nos perdona porque sentimos dolor por nuestros pecados, pisoteamos la sangre del
Hijo de Dios. La muerte de Jesucristo es la única razón para que Dios perdone los pecados, y para la
insondable profundidad que hay en el hecho de que Él decide no recordarlos. El arrepentimiento es el
resultado de nuestra comprensión personal de la expiación que Él llevó a cabo por nosotros.
"... Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención", 1
Corintios 1:30. Cuando entendemos que Él se hizo todo esto por nosotros, entonces comenzamos a
disfrutar del gozo ilimitado de Dios. Dondequiera que no esté presente su gozo, está operando la
sentencia de muerte.
Sin importar quiénes o qué seamos, Dios nos restaura a la posición correcta con Él únicamente por la
muerte de Jesucristo. Él no lo hace porque su Hijo aboga por nosotros, sino porque murió. Es algo que no
se gana, sino que se acepta. Ninguna súplica o ruego que deliberadamente ignore la cruz de Cristo tiene
valor, pues está golpeando en una puerta diferente a la que Jesús ya abrió. Protestamos diciendo: "Pero no
quiero acercarme de esa manera, es demasiado humillante ser recibido como pecador". La respuesta de
Dios, a través de Pedro, es: "...No hay otro nombre... en que podamos ser salvos", Hechos 4:12. La
aparente crueldad de Dios es precisamente la expresión real de su corazón. Existe una entrada ilimitada en
su camino. "En el tenemos redención por su sangre..." Efesios 1:7. Identificarnos con la muerte de
Jesucristo significa que debemos morir a todo lo que nunca hizo parte de Él.
Dios es justo al salvar a gente mala, únicamente por el hecho de que la vuelve buena. El Señor no
pretende que estamos bien, cuando estamos del todo mal. La expiación de Cristo en la cruz es la
propiciación que Dios usa para hacer de los impíos personas santas.
miércoles, 7 de diciembre de 2022
Diciembre 7 Arrepentimiento - OSWALD CHAMBERS
"La tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación", (2 Corintios 7:10)
Mi convicción de pecado se expresa mejor en las palabras: "Mis pecados, mis pecados, oh Salvador mío,
cuán tristemente caen sobre ti".
La convicción de pecado es una de las experiencias más raras en una persona, y es el umbral del
entendimiento de Dios. Jesucristo dijo que cuando el Espíritu Santo viniera, convencería a la gente de
pecado (ver Juan 16:8). Cuando el Espíritu despierta la conciencia de una persona y la lleva a la presencia
de Dios, a ella no le preocupa la relación con los demás, sino la relación con Él: "Contra ti, contra ti solo
he pecado; he hecho lo malo delante de tus ojos"... (Salmo 51:4). Las maravillas de la convicción de
pecado, el perdón y la santidad están tan estrechamente relacionadas, que sólo es santa la persona que
verdaderamente ha sido perdonada, Tú pruebas que fuiste perdonado debido a que por la gracia de Dios te
opones completamente a lo que eras. El arrepentimiento siempre lleva a la persona a este punto: "He
pecado". La evidencia más segura de que Dios está obrando en su vida es cuando dice estas palabras en
serio. Algo menos que esto es remordimiento por haber cometido torpezas, un acto reflejo causado por el
disgusto con uno mismo.
La entrada al reino de Dios se logra a través de los agudos dolores del arrepentimiento que golpean la
respetable "bondad" del hombre. Luego el Espíritu Santo, quien es el que produce esta agonía, empieza la
formación del Hijo de Dios en la vida de la persona (ver Gálatas 4:19). Esta nueva vida se manifiesta por
un arrepentimiento consciente, seguido de una santidad inconsciente, y nunca al contrario. La base del
cristianismo es el arrepentimiento. En sentido estricto, una persona no puede arrepentirse cuando quiera.
El arrepentimiento es un don de Dios. Los antiguos puritanos acostumbraban orar por el "don de las
lágrimas". Si no comprendes el valor del arrepentimiento, tolerarás la permanencia en el
pecado. Examínate y ve si has olvidado cómo vivir verdaderamente arrepentido.
martes, 6 de diciembre de 2022
Diciembre 6 El arco en las nubes - OSWALD CHAMBERS
"Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal de mi pacto con la tierra ", (Génesis 9:13)
Es la voluntad de Dios que los seres humanos establezcan una relación correcta con Él, y sus pactos
tienen ese propósito. ¿Por qué no me salva Dios? Él me ha salvado, pero aún no he entablado una relación
con Él. ¿Por qué no hace Dios esto y aquello? Lo ha hecho. El asunto es: ¿Entraré en la relación de ese
pacto? Todas sus grandes bendiciones han sido consumadas y están completas, pero me pertenecen a
partir del momento en que establezco una relación con Él fundamentada en su pacto.
Esperar que Dios obre es incredulidad, carnalidad. Significa que no tengo fe en Él y espero que haga algo
en mí para que yo pueda confiar en eso. Pero Él no lo hará, porque esa no es la base de su relación con el
hombre. En su pacto con Dios, el hombre debe ir más allá de la parte física y de los sentimientos, así
como Él va más allá de sí mismo para alcanzar al hombre con su pacto. Es cuestión de fe en Dios, algo
muy raro.
Tenemos fe solamente en nuestros sentimientos. No le creo a Dios hasta que pone algo tangible en mi
mano; y entonces, al saber que ya lo tengo, digo: "Ahora creo”. Aquí no hay ninguna fe. Dios dice:
"¡Mirad a mí y sed salvos"...!(Isaías 45:22).
Cuando realmente hago un compromiso con Dios sobre la base de su pacto y me rindo por completo, no
hay ninguna conciencia de méritos personales. No existe en ello absolutamente ningún ingrediente
humano, sino la abrumadora conciencia de ser llevado a la unión con Dios. Así, mi vida se transforma e
irradia paz y gozo.
lunes, 5 de diciembre de 2022
Diciembre 5 El templo del Espíritu Santo - OSWALD CHAMBERS
"...Solamente en el trono seré yo mayor que tú", (Génesis 41:40)
Debo rendirle cuentas a Dios por la manera como gobierno mi cuerpo bajo su autoridad. Pablo dijo: "No
desecho la gracia de Dios", es decir, no la anulo y la dejo sin ningún efecto (Gálatas 2:21). La gracia de Él
es absoluta e ilimitada; y la obra de salvación por medio de Jesús está completa y fue consumada para
siempre. No estoy siendo salvo; soy salvo. La salvación es tan eterna como el trono de Dios, pero debo
poner en práctica lo que Dios me ha impartido. "Ocuparme en mi salvación" significa que soy
responsable de utilizar lo que Él me ha dado. Significa también que debo manifestar la vida del Señor en
mi propio cuerpo, no de manera misteriosa o secreta, sino abierta y vigorosamente. "...Golpeo mi cuerpo y
lo pongo en servidumbre..." (1 Corintios 9:27). Todo cristiano puede tener a su cuerpo bajo absoluto
control para Dios. Él nos ha dado la responsabilidad de gobernar sobre todo el templo del Espíritu Santo,
incluidos nuestros pensamientos y deseos. Somos responsables por esto, y nunca debemos darle cabida a
las pasiones desordenadas. Pero la mayoría de nosotros somos mucho más severos juzgando a los demás
que juzgándonos a nosotros mismos. Disculpamos ciertos comportamientos en nuestra vida, mientras que
condenamos otros simplemente porque no sentimos la inclinación natural de practicarlos.
Os ruego, dijo Pablo, que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo (Romanos 12:1). Lo que debo
decidir es si estaré de acuerdo con mi Señor y Maestro en que mi cuerpo sea su templo. Si es así, entonces
todas las leyes, normas y requisitos de la ley para el cuerpo se resumen en la siguiente verdad revelada: mi cuerpo es el templo del Espíritu Santo.
domingo, 4 de diciembre de 2022
Diciembre 4 La ley de la oposición - OSWALD CHAMBERS
"...al vencedor...", (Apocalipsis 2:7)
Sin la guerra la vida es imposible, tanto en la esfera de lo natural como en la de lo sobrenatural. Es un hecho que
existe una lucha continua en las áreas física, mental, moral y espiritual de nuestras vidas.
La salud es el equilibrio entre las partes físicas de mi cuerpo y todas las circunstancias y fuerzas que
me rodean. Mantengo buena salud cuando poseo la suficiente fuerza interior para enfrentar las vicisitudes externas. Todo lo que está afuera de mi vida física tiene el propósito de aniquilarme. Los
mismos elementos que me sostienen cuando estoy vivo, obran para descomponer y desintegrar mi cuerpo
cuando muero. Si tengo suficiente fuerza interior para luchar, produzco el equilibrio que exige la buena
salud. En la vida mental esto también es cierto. Si quiero sostener una vida mental fuerte y activa, debo
combatir. Esta lucha produce el equilibrio mental denominado pensamiento.
En el área moral sucede lo mismo. Todo lo que moralmente no me fortalece es un enemigo de la virtud en
mí. Del nivel de excelencia moral en mi vida depende que yo pueda vencer y producir la virtud.
Debemos luchar para ser rectos. La alta moral no se produce por accidente; las virtudes morales se
adquieren.
En el ámbito espiritual ocurre lo mismo. Jesús dijo: "...En el mundo tendréis aflicción"... (Juan 16:33).
Esto significa que todo lo que no es espiritual, me arruina. Jesús continuó diciendo: "...Pero confiad, yo
he vencido al mundo. Debo aprender a desechar lo que se me opone, y de esta manera producir el
equilibrio de la santidad. Entonces, enfrentar la oposición se convierte en un gozo.
La santidad es el equilibrio entre mi naturaleza y la ley de Dios, como se expresó en Jesucristo.
sábado, 3 de diciembre de 2022
Diciembre 3 No por el poder ni por la fuerza - OSWALD CHAMBERS
"... Y ni mi palabra ni mi predicación fueron con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder...", (1 Corintios 2:4).
Si al predicar las Buenas Nuevas reemplazas la confianza en el poder del Evangelio con tu conocimiento
del camino de la salvación, impides que la gente reciba la verdad. Debes encargarte de que mientras
proclames tu conocimiento acerca del camino de la salvación, tú mismo estés fundamentado y arraigado
en la fe en Dios. Nunca confíes en la claridad de tu exposición, pero al presentarla, asegúrate de que estás
confiando en el Espíritu Santo. Pon tu confianza en la seguridad del poder redentor de Dios, y Él creará su
propia vida en la gente.
Cuando estás arraigado en la verdad, nada te puede sacudir. Si tu fe se basa en las experiencias, cualquier
suceso puede trastornarla. Pero nada podrá jamás trastornar a Dios o a la verdad de la redención.
Fundamenta tu fe en este hecho, y estarás tan eternamente seguro como Dios mismo. Cuando tienes una
relación personal con Jesucristo, nunca más podrás ser desplazado de tu lugar. Ese es el significado de la
santificación. Dios desaprueba los esfuerzos humanos cuando empezamos a aceptar el concepto de que la
santificación es solamente una experiencia y olvidamos que la misma santificación debe ser santificada
(ver Juan 17:19) Debo rendir deliberadamente mi vida santificada a Dios, para que Él la utilice como sus
manos y sus pies.
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