Versículo para hoy:

sábado, 16 de julio de 2022

Julio 15 El punto de partida del honor espiritual - OSWALD CHAMBERS

"A griegos y a no griegos, a sabios y a no sabios soy deudor", Romanos 1:14

 Pablo estaba abrumado por el sentido de su deuda para con el Señor y se esforzaba por expresarlo. La mayor inspiración de su vida era concebir a Jesucristo como su acreedor espiritual. ¿Tengo yo esa misma sensación de deuda con Cristo en cuanto a toda alma no salva? El honor espiritual de mi vida como creyente es pagarle mi deuda a Él con respecto a todo hombre. Cada valiosa partecita de mi vida se la debo a la redención de Jesucristo. ¿Estoy haciendo algo para que Él manifieste su redención de manera efectiva en otras vidas? Sólo lo puedo lograr a medida que el Espíritu de Dios produce en mí ese sentido de deuda. 

No soy una persona superior a los demás, sino un siervo del Señor Jesús. Pablo dijo: "No sois vuestros... pues habéis sido comprados por precio", 1 Corintios 6:19-20. Pablo se vendió a sí mismo a Jesucristo y dijo: "Por causa del Evangelio de Jesús soy deudor a toda persona que vive sobre la faz de la tierra. Únicamente soy libre para ser Su esclavo absoluto". Esto es lo que caracteriza a un cristiano a partir del momento en que los principios del honor y el deber son reales en su vida espiritual. Como eres un siervo de Jesucristo, deja de orar por ti y consúmete a favor de los demás. Eso es lo que significa ser pan partido y vino derramado en la vida real.

jueves, 14 de julio de 2022

Julio 14 Mi respuesta a la persecución - OSWALD CHAMBERS

"Pero yo os digo: no resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra", Mateo 5:39

Este versículo revela el privilegio de la humillación por ser cristianos. En la vida natural, a una persona que no devuelve el golpe se la califica de cobarde; pero, espiritualmente, si no lo devuelve, demuestra que el Hijo de Dios vive en ella. Cuando te insultan, no debes ofenderte sino convertir esa situación en la oportunidad de manifestar al Hijo de Dios en tu vida. No puedes imitar la naturaleza de Jesús, pues la tienes, o no la tienes. Para un creyente el insulto personal es una ocasión para revelar la increíble dulzura del Señor Jesús. 

La enseñanza del Sermón del Monte no es: "Cumple tu deber", sino "haz lo que no es tu deber". No es tu deber ir la segunda milla ni poner la otra mejilla, pero Jesús dijo que, si hemos de ser sus discípulos, siempre vamos a actuar de esta manera. No diremos: "¡Bueno, ya no puedo hacer más! ¡Me han malinterpretado y tergiversado tanto!" Cada vez que insisto en defender mis derechos, ofendo al Hijo de Dios. Pero puedo impedir su dolor, si recibo el golpe yo mismo. Ese es el significado de cumplir en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo (ver Colosenses 1:24). Un discípulo comprende que es el honor de su Señor el que está en juego en su vida, no el propio. 

Nunca busques la rectitud en el otro, pero tú nunca dejes de ser recto. Siempre estamos buscando la justicia; sin embargo, la esencia de la enseñanza del Sermón del Monte es: Nunca busques la justicia, pero nunca dejes de vivirla.

miércoles, 13 de julio de 2022

Julio 13 El precio de la visión - OSWALD CHAMBERS

"El año que murió el rey Uzías vi yo al Señor...", Isaías 6:1

La historia de nuestra relación con Dios a menudo es la historia de "la muerte de nuestros héroes". Una y otra vez, Él tiene que remover a nuestros amigos para ubicarse en el lugar de ellos. Aquí es cuando desfallecemos, fallamos y nos desanimamos. Y ahora, tomémoslo de una forma personal. El año en que murió quien representaba para mi todo lo que Dios debe ser, ¿lo eché todo por la borda y me di por vencido? ¿Me enfermé? ¿Me desanimé? ¿O hice lo mismo que Isaías y vi al Señor? 

Mi visión de Dios depende de la condición de mi carácter, el cual determina la revelación. Antes de que pueda decir, vi yo al Señor, debe haber algo en mi carácter que sea semejante a Él. Mientras no haya nacido de nuevo y empezado realmente a ver el reino de Dios, sólo veo desde la perspectiva de mis propios prejuicios. Necesito su intervención quirúrgica a través de las circunstancias externas y la purificación interior. 

El orden de tus prioridades debe ser: Primero Dios, segundo Dios y tercero Dios, hasta que tu vida siempre esté de frente con Él y nadie más, en absoluto, sea tenido en cuenta. Entonces, tu oración será: "En todo el mundo no hay nadie sino tú, amado Dios, no hay nadie más que tú". Sigue pagando el precio. Que Él vea cuán dispuesto estás a vivir a la altura de la visión.

martes, 12 de julio de 2022

Julio 12 La comunidad espiritual - OSWALD CHAMBERS

"Hasta que todos lleguemos... a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo", Efesios 4:13

 Reconciliar significa restaurar la relación entre Dios y el género humano, llevándola de nuevo al nivel que Él determinó. Esto fue lo que Jesucristo llevó a cabo en la redención. La Iglesia deja de ser una comunidad espiritual cuando se vuelve egoísta, es decir, cuando sólo se interesa en el desarrollo de su propia organización. La reconciliación de la raza humana, de acuerdo con el plan de nuestro Señor significa que lo entronicemos a Él, tanto en la vida grupal del cuerpo como en la individual. Jesucristo envió apóstoles y maestros con el propósito de que su organización e Iglesia, formada por muchos miembros, exista y sea conocida. No estamos aquí para desarrollar nuestra propia vida espiritual o para disfrutar de un tranquilo retiro espiritual. Estamos aquí para que Jesucristo sea exaltado y sea pleno en una forma tal que su Cuerpo se pueda edificar.

¿Estoy edificando al Cuerpo de Cristo, o solamente estoy buscando mi propio desarrollo? Lo esencial es mi relación personal con Jesucristo: "Quiero conocerlo a él...", Filipenses 3:10. Cumplir el designio perfecto que Dios tiene para mí exige una total sumisión, mi completa rendición a Él. Siempre que deseo bienes para mí, la relación se distorsiona. Será una gran humillación comprender que no me he preocupado por la exaltación y el desarrollo pleno de Jesucristo, sino únicamente por saber lo que Él ha hecho por mí. 

Mi meta es Dios mismo, no el gozo ni la paz, Ni siquiera su bendición, sino Él mismo, mi Dios.    ¿Mido mi vida de acuerdo con este parámetro o con uno inferior?

lunes, 11 de julio de 2022

Julio 11 El santo que anda en el Espíritu - OSWALD CHAMBERS

 "Quiero conocerlo a Él...", Filipenses 3:10 

La iniciativa del creyente no debe estar dirigida hacia la autorrealización, sino hacia el conocimiento de Jesucristo. Un santo que anda en el Espíritu nunca cree que sus circunstancias son casuales, ni piensa que su vida está dividida entre lo secular y lo sagrado, él ve todas las circunstancias en que se encuentra como un medio para conocer más a nuestro Señor. Su actitud es de entrega y sumisión incondicional a él. Como el Espíritu Santo está decidido a que desarrollemos plenamente a Jesucristo en cada área de nuestra vida, nos hará volver al mismo punto una y otra vez hasta que lo hagamos. La autorrealización solo conduce a la exaltación del trabajo. En actividades como beber, comer o lavar los pies de los discípulos, debemos tomar la iniciativa de que Jesucristo sea exaltado y pleno en ellas. Cada etapa de nuestra existencia tiene su contraparte en la vida de Jesús. Nuestro Señor desarrolló plenamente su relación con el Padre incluso en el trabajo más sencillo. "Sabiendo Jesús... que había salido de Dios y a Dios iba... tomando una toalla... comenzó a lavar los pies de los discípulos", Juan 13:3-5. 

La meta de un santo que anda en el Espíritu es "conocerlo a Él". ¿Lo conozco en el lugar donde me encuentro hoy? Si no, le estoy fallando. No estoy aquí para la autorrealización, sino para conocer a Jesucristo. Con demasiada frecuencia ocurre en el trabajo cristiano que la iniciativa es el resultado de comprender que hay algo por hacer y que debemos hacerlo. Sin embargo, esa nunca es la actitud del creyente espiritual. Su objetivo es alcanzar la exaltación y la plenitud de Jesucristo en todas las circunstancias de la vida.

domingo, 10 de julio de 2022

Julio 10 El perezoso espiritual - OSWALD CHAMBERS

"Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras, no dejando de congregarnos", Hebreos 10:24-25

Todos tenemos la capacidad de ser unos perezosos espirituales: Queremos permanecer fuera de los caminos tortuosos de la vida y nuestro objetivo principal es asegurarnos un refugio pacífico lejos del mundo. La idea que expresan estos versículos de Hebreos 10 es la de estimularnos unos a otros y reunirnos. Ambas acciones requieren iniciativa, es decir, nuestra disposición a dar el primer paso para exaltar a Cristo y no a nosotros mismos. Una vida distante y solitaria es totalmente opuesta a la espiritualidad que Jesucristo enseñó. 

La verdadera prueba de nuestra espiritualidad se presenta cuando tropezamos con la injusticia, la mezquindad, la ingratitud y el caos. Todas estas situaciones tienden a hacernos espiritualmente perezosos. Mientras estamos siendo probados, queremos emplear la oración y la lectura bíblica para encontrar un refugio de paz. Utilizamos a Dios solo para obtener paz y gozo, es decir, no queremos que Jesucristo se haga real en nuestra vida, sino solamente disfrutarlo. Este es el primer paso hacia una dirección equivocada. Todas estas situaciones simplemente son efectos y, sin embargo, nosotros tratamos de convertirlas en causas. 

"Tengo por justo, dijo Pedro, despertaros con amonestación", 2 Pedro 1:13. Resulta muy perturbador recibir un golpe en el estómago por parte de algún "estimulador" de Dios, alguien que está lleno de actividad espiritual. El trabajo activo y la actividad espiritual no son lo mismo. El trabajo activo puede ser realmente una falsificación de la actividad espiritual. El peligro de la pereza es que no queremos ser estimulados, pues solo queremos oír hablar del retiro espiritual. Sin embargo, Jesucristo nunca estimula la idea del aislamiento. Él dice: "Id, dad las nuevas a mis hermanos...", Mateo 28:10.

sábado, 9 de julio de 2022

Julio 9 El gran examen - OSWALD CHAMBERS

"Josué dijo al pueblo: ¿No podréis servir a Jehová...", Josué 24:19

¿Depositas la más mínima confianza en cualquier cosa o persona diferente a Dios? ¿Te queda un residuo de confianza en cualquier virtud natural, o en un conjunto de circunstancias? Con respecto a esta nueva propuesta que Dios ha puesto delante de ti, ¿estás confiando en ti mismo en cualquier detalle? Esto es lo que significa examinarse. Es correcto que digas: "No puedo vivir de una manera santa", pero luego toma la decisión de permitir que Jesucristo te santifique. No podréis servir a Jehová, pero puedes ubicarte en el lugar donde la omnipotencia de Dios fluya a través de ti. ¿Es tan buena tu relación con Él como para que esperes la manifestación de su maravillosa vida en ti? 

El pueblo entonces dijo a Josué: "No, sino que a Jehová serviremos", Josué 24:21. No es una acción impulsiva, sino un compromiso deliberado. Tenemos la tendencia a decir: "Pero Dios nunca pudo haberme llamado a mí. Soy demasiado indigno. No puede ser a mí. Sí, es a ti y cuanto más débil e incapaz seas, tanto mejor. Aquél que aún está apoyándose y confiando en algo dentro de sí mismo es el último en acercarse siquiera un poco para decir: "Al Señor serviré". 

Decimos: "¡Ay! ¡Si tan sólo pudiera creer de verdad!" La pregunta es: "¿Quiero creer?" No es de extrañar que Jesucristo hiciera tanto énfasis en el pecado de la incredulidad. "Y no hizo allí muchos milagros debido a la incredulidad de ellos", Mateo 13:58. Si realmente creyéramos que lo que ha dicho Dios es en serio, ¡imagínate cómo seríamos! ¿Realmente me atrevo a permitir que Dios sea para mí todo lo que Él afirma que será?

viernes, 8 de julio de 2022

Julio 8 La voluntad de ser fiel - OSWALD CHAMBERS

"... escoged hoy a quien habéis de servir...", Josué 24:15

La voluntad de una persona hace parte de todas sus acciones. No puedo renunciar a mi voluntad, debo ejercitarla poniéndola en acción. Debo tener la voluntad de obedecer y ser controlado por el Espíritu Santo. Cuando Dios me da una visión de la verdad, ya no debo preocuparme por lo que Él hará, sino únicamente por lo que debo hacer. El Señor nos ha estado planteando a cada uno de nosotros algunas grandes propuestas, pero lo mejor que puedes hacer es recordar lo que hiciste cuando inicialmente Él te tocó. Recuerda el momento cuando fuiste salvo, cuando reconociste por primera vez a Jesús, o cuando comprendiste alguna verdad. En ese entonces te resultó fácil serle fiel. Cada vez que el Espíritu de Dios te presente una nueva propuesta, recuerda de inmediato esos momentos. 

"Escoged hoy a quién habéis de servir". Esto implica un cálculo a conciencia, no algo a lo cual llegas impulsado con facilidad. Todo lo demás en tu vida queda bloqueado hasta cuando tomes la decisión. La propuesta es entre tú y Dios. No consultes "con carne y sangre" al respecto (Gálatas 1:16). Con cada nueva propuesta, las otras personas van siendo dejadas "de lado" cada vez más. Aquí es donde se presenta la tensión. Dios permite que la opinión de los otros santos te afecte y, sin embargo, vas perdiendo poco a poco la certeza de que otros entienden realmente el paso que estás dando. No tienes por qué saber hacia dónde te está dirigiendo el Señor. Lo único que Dios te explicará es a Él mismo. 

Declárale abiertamente: "Te seré fiel". Pero recuerda que tan pronto elijas serle fiel a Jesucristo, te convertirás en un "testigo contra ti mismo" (ver Josué 24:22). No consultes con otros creyentes, sino confiesa delante de Él: "Yo te serviré". Sé fiel y reconoce la fidelidad de otras personas.

jueves, 7 de julio de 2022

No leas la Biblia con una «actitud mística» - TOMÁS BONGIORNO



Julio 7 Todo lo noble es difícil - OSWALD CHAMBERS

"Entrad por la puerta angosta... pues angosta es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida... ", Mateo 7:13-14

Si vamos a vivir como discípulos de Jesús, debemos recordar que lo valioso y excelente cuesta trabajo. La vida cristiana es gloriosamente difícil, pero esa complicación no nos hace desfallecer y caer, sino que nos alienta para triunfar. ¿Apreciamos la maravillosa salvación de Jesucristo lo suficiente como para cambiar lo máximo de nosotros por lo supremo de Él? ¿Lo mejor de nosotros por su gloria? 

Dios nos salva por su gracia soberana a través de la expiación de Jesús, "y Él...es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad", Filipenses 2:13. Pero nosotros debemos "poner por obra" esa salvación en nuestra vida práctica diaria (ver Filipenses 2:12). Sólo cuando empezamos a ejecutar lo que Él manda, sobre la base de su redención, descubrimos que es posible realizarlo. Si fracasamos, se debe a que aún no hemos puesto en práctica lo que Dios ha colocado en nosotros. Pero una crisis revelará si hemos sido obedientes o no. Si obedecemos al Espíritu Santo y practicamos en nuestro diario vivir lo que Dios ha puesto en nosotros por su Espíritu, entonces, cuando venga la crisis hallaremos que nuestra propia naturaleza y la gracia divina nos sustentarán. 

¡Gracias a Dios porque nos da tareas difíciles! Su salvación produce gozo, pero también exige valentía, coraje y santidad. Pone a prueba todo lo que hay de valor en nosotros. Jesús está "llevando muchos hijos a la gloria", Hebreos 2:10, y Dios no nos eximirá de las exigencias de un hijo. Su gracia forma hombres y mujeres con un fuerte parecido de familia a Jesucristo y no personas débiles, cobardes e indecisas. Se requiere muchísima disciplina para vivir la noble vida de un discípulo de Jesús en las realidades cotidianas y siempre es necesario esforzarse para vivir una vida de valor y excelencia.

miércoles, 6 de julio de 2022

Julio 6 Visión y realidad - OSWALD CHAMBERS

"El lugar seco se convertirá en estanque...", Isaías 35:7

Siempre tenemos una visión antes de que algo se convierta en realidad. Cuando nos damos cuenta de que aunque la visión es real, todavía no es real en nosotros, entonces Satanás viene para tentarnos y nos inclinamos a decir que no vale la pena seguir adelante. En lugar de que la visión se vuelva real para nosotros, entramos en un valle de humillación. 

"La vida no es como una roca de mineral sin trabajar, sino hierro extraído desde las tinieblas del centro de la tierra y golpeado por la adversidad para moldearlo y poderlo utilizar". 

Dios nos da una visión y luego nos hace descender al valle para martillarnos hasta que tomemos la forma de esa visión. Y es en el valle donde tantos desfallecemos y claudicamos. Toda visión dada por Dios se cumplirá, si tenemos paciencia. ¡Sólo piensa en el tiempo ilimitado que Él tiene a su disposición! Nunca tiene afán. Pero nosotros siempre estamos frenéticamente afanados y salimos a hacer cosas a la luz de la gloria de la visión, aunque ella todavía no sea real en nosotros. Dios tiene que llevarnos al valle y hacernos pasar por fuegos e inundaciones para moldearnos hasta que lleguemos al punto donde puede confiarnos la auténtica realidad. Desde el momento en que recibimos la visión, el Señor ha estado trabajando, es decir, moldeándonos según el objetivo que tiene para nosotros. Una y otra vez procuramos huir de su mano y tratamos de martillarnos y moldearnos de acuerdo con nuestro propio objetivo. 

La visión que Dios te da no es un inalcanzable castillo en el aire sino una imagen de lo que Él quiere que hagas aquí. Deja que el alfarero te ponga en su rueda y te haga girar como quiera y, luego, tan cierto como que Dios es Dios y tú eres tú, serás formado exactamente conforme a la visión. Pero no te desanimes durante el proceso. Si alguna vez has tenido una visión de Dios, puedes tratar tanto como quieras de estar satisfecho en un nivel más bajo, pero Él nunca te lo permitirá.

martes, 5 de julio de 2022

Julio 5 No planees sin Dios - OSWALD CHAMBERS

"Encomienda a Jehová tu camino, confía en Él y Él hará", Salmo 37:5

No planees sin Él. Dios parece tener una deliciosa manera de desbaratar los planes que hemos hecho sin haberlo tomado en cuenta. Nosotros nos metemos en circunstancias que no fueron elegidas por Dios y de pronto descubrimos que hemos estado planeando sin Él. Ni siquiera lo hemos considerado como un factor real y vital en la planificación de nuestra vida. Y, sin embargo, lo único que nos guarda de la posibilidad de preocuparnos es el hecho de contar con Él como el agente principal en todos nuestros planes. 
Acostumbramos poner primero a Dios en los asuntos espirituales, pero somos propensos a creer que es inadecuado e innecesario hacerlo con los asuntos prácticos de nuestra vida. Si imaginamos que debemos poner una "cara espiritual" antes de acercarnos a Dios, nunca nos acercaremos a Él. Debemos presentarnos tal como somos. 

No planees teniendo en cuenta el mal. ¿Es realmente la intención de Dios que no consideremos la maldad que nos rodea? "El amor... no toma en cuenta el mal...", ver 1 Corintios 13:4-5, LBLA. El amor no ignora la existencia del mal, pero no lo toma en cuenta como factor para planificar. Cuando estábamos apartados de Dios, sí planeábamos teniendo en mente lo malo y tratábamos de que todos nuestros razonamientos partieran de este punto de vista. 

No planees para la época de las vacas flacas. No puedes atesorar para posibles necesidades futuras, si estás confiando verdaderamente en el Señor. Jesús dijo: "No se turbe vuestro corazón...", Juan 14:1. Dios no va a impedir que tu corazón se llene de inquietud, pues el "no se turbe" es una orden. Para cumplirla, repréndete a ti mismo cien veces al día, hasta que adquieras el hábito de ponerlo a Él en primer lugar y de planificar teniéndolo en la mira.

lunes, 4 de julio de 2022

Julio 4 Uno de los grandes "no" de Dios - OSWALD CHAMBERS

"Deja la ira y abandona el furor; no te irrites, sólo harías lo malo", Salmo 37:8

Irritarse implica desgastarse mental y espiritualmente. Una cosa es decir: "No te irrites", pero otra muy diferente es tener una naturaleza tal que seas capaz de evitarlo. Suena tan fácil declarar: "Confía callado en el Señor y espérale con paciencia", Salmo 37:7, LBLA, hasta que se alborota el avispero... Hasta que nos vemos obligados, como tantos, a vivir en confusión y agonía. Entonces, ¿será posible esperar en el Señor? Si este "no" es ineficaz en este caso, no funcionará en ningún otro. Este "no" debe ser eficaz tanto en nuestros días de dificultad e inseguridad, como en los de paz, o nunca dará resultados. Y si no funciona en tu situación particular, tampoco funcionará en la de nadie más. Esperar en el Señor no depende en manera alguna de tus circunstancias externas, sino de tu relación con Él. 

Preocuparse siempre termina en pecado. Nosotros nos imaginamos que un poco de ansiedad y preocupación son un indicativo de nuestra gran prudencia; pero más bien señalan cuan malos somos en realidad. Irritarnos nace de la determinación de salirnos con la nuestra. El Señor nunca se enojó ni tuvo ansiedad, porque su propósito no era lograr la realización de sus propios planes, sino cumplir los del Padre. Irritarse es malo para un hijo de Dios. 

¿Has estado engañando tu insensata alma con la idea de que las circunstancias que vives son demasiado difíciles como para que Dios las gobierne? Pon todas tus opiniones y especulaciones a un lado y vive bajo la sombra del Omnipotente. Dile a Dios de manera intencional que no te irritarás en esa situación específica. Hacer planes es la causa de toda nuestra ira y preocupación.

Julio 3 La concentración de mi pecado - OSWALD CHAMBERS

"¡Ay de mí que soy muerto!, porque, siendo hombre inmundo de labios... ", Isaías 6:5

Cuando entro en la presencia de Dios, no me doy cuenta vagamente de que soy pecador, sino que percibo la concentración de pecado en un área particular de mi vida. Una persona puede decir con facilidad: "Oh, sí, yo sé que soy pecador"; pero de la presencia de Dios no puede salir con una declaración tan general e indefinida. La convicción que recibimos se concentra en un pecado específico: yo soy esto o aquello. Esa siempre es la señal de que una persona se encuentra en la presencia de Dios. No hay un sentimiento indefinido del pecado, sino que lo veo concentrado en alguna área de mi vida. Dios empieza por darnos convicción de ese pecado en particular hacia el cual su Espíritu Santo ha dirigido la atención de nuestra mente. Si nos rendimos y sometemos a su convicción específica, Él nos mostrará la disposición a pecar que se encuentra debajo. Dios siempre nos trata así cuando estamos en su presencia de una manera consciente. 

Esta experiencia de la concentración del pecado es cierta en la vida de cada uno, desde el más grande de los santos hasta el peor de los pecadores. Cuando una persona empieza a subir la escalera de la experiencia, puede decir: "No sé en dónde me he desviado", pero el Espíritu de Dios le señalará algún pecado definido y específico. El efecto de la visión de la santidad del Señor sobre Isaías fue la comprensión de que era un hombre de labios inmundos. Tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios y es quitada tu culpa y limpio tu pecado (Isaías 6:7). El fuego purificador tuvo que aplicarse donde el pecado se había concentrado.

sábado, 2 de julio de 2022

Somos como Job y sus amigos - ERIC ORTLUND

 


Julio 2 Las condiciones del discipulado - OSWALD CHAMBERS

"Si alguno viene a mí y no aborrece a padre, madre, mujer, hijos, hermanos, hermanas y hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo", Lucas 14:26

Si las relaciones más cercanas en la vida de un discípulo chocan con las demandas de Jesucristo, Él exige obediencia inmediata. El discipulado implica una consagración personal y apasionada por una persona: nuestro Señor Jesucristo. Hay una gran diferencia entre la devoción a una persona y la devoción a unos principios o a una causa. Nuestro Señor nunca proclamó una causa, sino que predicó la devoción personal hacia Él. Ser un discípulo me convierte en un devoto esclavo de amor al Señor Jesús. Muchos de los que nos denominamos cristianos no estamos verdaderamente consagrados a Jesucristo. Ninguna persona en el mundo tiene este amor apasionado por el Señor Jesucristo si el Espíritu Santo no se lo ha infundido. Lo podemos admirar, respetar y reverenciar, pero no lo podemos amar por nosotros mismos. El único que ama realmente al Señor es el Espíritu Santo y es Él que ha derramado en nuestros corazones el amor de Dios (ver Romanos 5:5). Siempre que el Espíritu perciba una oportunidad de glorificar a Jesús a través de ti, tomará todo tu ser y realmente te hará arder con una resplandeciente devoción a Él. 

Como la vida cristiana se caracteriza por una "originalidad moral espontánea", un discípulo está expuesto a la misma acusación que se le hizo a Jesucristo, es decir, que Él era un inconsecuente. Jesús nunca se contradijo en su relación con Dios. Y un cristiano debe ser consecuente en su relación con la vida del Hijo de Dios en él, pero no con las doctrinas estrictas e inflexibles. La gente se aferra a sus propias doctrinas y por eso Dios tiene que hacer estallar sus prejuicios antes de que se puedan consagrar a Jesucristo.

Julio 1 El castigo inevitable - OSWALD CHAMBERS

"De cierto te digo que no saldrás de allí hasta que pagues el último cuadrante", Mateo 5:26

No existe un cielo en donde haya un pedacito de infierno. Y como Dios está resuelto a hacerte puro, santo y recto, no te permitirá escapar ni por un momento del escrutinio del Espíritu Santo. Fue Él quien te instó a presentarte en seguida a juicio cuando te convenció de tu pecado, pero no obedeciste. Entonces, el proceso empezó a obrar, trayendo consigo su inevitable castigo. Ahora has sido echado a la cárcel y no saldrás de allí hasta que pagues hasta el último cuadrante. Sin embargo, preguntas: "¿Es este un Dios de misericordia y amor?" Desde el punto de vista divino es un glorioso ministerio de amor. Él te va a sacar puro, limpio y sin mancha, pero quiere que reconozcas cuál era la naturaleza que estabas manifestando: la de exigir el derecho sobre tu vida. Tan pronto estés dispuesto a que Dios cambie esa inclinación, sus fuerzas regeneradoras empezarán a obrar. Cuando comprendas su propósito, es decir, que te relaciones de una manera correcta con Él y con tus semejantes, Dios hará que hasta el último término del universo contribuya a que sigas el camino correcto. Así que decídete a hacerlo de inmediato y di: "Sí, Señor, escribiré esa carta", o "me reconciliaré con esa persona ahora".

Estos mensajes de Jesucristo son para tu voluntad y tu conciencia, no para tu cabeza. Si te pones a cuestionar en tu mente el Sermón del Monte, le quitarás fuerza a la exhortación a tu corazón. 

"¿Por qué no estoy creciendo espiritualmente en mi comunión con Dios?" Pregúntate si estás pagando tus deudas desde el punto de vista divino. Haz ahora lo que tarde o temprano tendrás que hacer. Detrás de lodo llamado moral existe un "debes".

jueves, 30 de junio de 2022

Junio 30 ¡Hazlo ahora! - OSWALD CHAMBERS

"Ponte de acuerdo pronto con tu adversario", Mateo 5:25

En este versículo Jesucristo estableció un principio muy importante: "Haz lo que sabes que debes hacer, ahora". Hazlo con diligencia. Si no lo haces, empezará a cumplirse un proceso inevitable y tendrás que pagar hasta el último cuadrante en dolor, agonía y aflicción (ver Mateo 5:26). Las leyes de Dios son inalterables y es imposible escapar de ellas. Las enseñanzas de Jesús siempre van directamente a nuestro corazón. 

Es natural querer que mi adversario reconozca todos mis derechos. Pero Jesús dice que es un asunto de eterna e imperativa importancia pagarle a mi adversario lo que le debo. Desde el punto de vista divino no importa si me defraudan o no. Lo importante es que yo no defraude a nadie. ¿Insisto en que se reconozcan mis derechos, o estoy pagando lo que debo según el punto de vista de Jesucristo? 

Hazlo pronto y preséntate a juicio ahora mismo. En los asuntos morales y espirituales debes hacerlo enseguida. En caso contrario, ese inexorable proceso empezará a obrar. Dios está decidido a mantener a sus hijos tan puros, limpios y blancos como la nieve que acaba de caer. Sin embargo, mientras desobedezcamos sus enseñanzas en cualquier punto, El usará a su Espíritu para que active cualquier proceso necesario para llevarnos a la obediencia. Nuestra insistencia en demostrar que tenemos la razón casi siempre indica de manera clara que estamos desobedeciendo en algún punto. ¡No es de extrañar que el Espíritu nos exhorte tanto a que siempre nos mantengamos en la luz! (Ver Juan 3:19-21). 

Ponte de acuerdo pronto con tu adversario. ¿En alguna de tus relaciones personales has doblado repentinamente la esquina y descubres que había ira en tu corazón? Confiésalo pronto: arréglalo delante de Dios; reconcíliate con esa persona: ¡hazlo ahora!

miércoles, 29 de junio de 2022

LA MENTE PUESTA EN LA CARNE ES ENEMIGA DE DIOS - Charles H. Spurgeon

Sermón predicado el domingo 22 de Abril de 1855


             La serpiente con sus tonos atornasolados podrá dormitar en medio de las flores, y el niño puede acariciar su lomo resbaloso, pero sigue siendo una serpiente; no cambia su naturaleza aunque esté dormida. El mar es el albergue de las tormentas, aun cuando esté plácido como un lago; el trueno sigue siendo el trueno que retumba poderosamente, aunque se encuentre tan lejos que no podamos oírlo. Y el corazón, aunque no percibimos sus ebulliciones, aunque no vomite su lava, y no arroje las hirvientes rocas de su corrupción, sigue siendo el mismo temible volcán. En todo momento, a todas horas, a cada instante (digo esto según lo dice Dios), si ustedes son carnales, cada uno de ustedes es enemistad contra Dios.

Tenemos otro pensamiento relativo a la universalidad de este enunciado. Todos los designios de la carne son enemistad contra Dios. El texto dice: "Los designios de la carne son enemistad contra Dios;" esto es, todo el hombre, cada parte de él: cada poder, cada pasión. Se hacen a menudo la pregunta: "¿Qué parte del hombre fue afectada por la caída?" piensan que la caída sólo la resintieron los afectos, pero que el intelecto permaneció incólume; ellos argumentan esto sustentados en la sabiduría del hombre, y los impresionantes descubrimientos que ha hecho, tales como la ley de la gravedad, la máquina de vapor y las ciencias. Ahora, yo considero estas cosas como un despliegue insignificante de sabiduría, cuando se las compara con lo que se descubrirá dentro de cien años, y muy pequeñas comparadas con lo que se pudo haber descubierto si el intelecto del hombre hubiese permanecido en su condición original. Yo creo que la caída aplastó al hombre enteramente. Aunque cuando rodó como una avalancha sobre el poderoso templo de la naturaleza humana, algunos elementos permanecieron intactos, y en medio de las ruinas pueden encontrarse por aquí y por allá una flauta, un pedestal, una cornisa, una columna, que no están completamente quebrados, la estructura entera cayó, y sus reliquias más gloriosas son cosas caídas, hundidas en el polvo. El hombre completo está estropeado.  "Click aquí" para leer el sermón completo...

Fuente: http://www.spurgeon.com.mx/ por Allan Román

Junio 29 El rumbo de la disciplina - OSWALD CHAMBERS

"Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala y échala de ti, pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno", Mateo 5.30

Jesús no dijo que todos se deben cortar la mano derecha, sino: "si tu mano derecha te es ocasión de caer en tu caminar conmigo, entonces es mejor cortarla". Hay muchas cosas que son perfectamente lícitas, pero si te vas a concentrar en Dios, no debes hacerlas. Tu mano derecha es uno de los mejores miembros que tienes; pero Jesús afirma que, si te impide cumplir sus preceptos, es mejor "cortarla". El principio que se enseña aquí se refiere a la más estricta disciplina jamás dada a la humanidad. 

Cuando Dios te cambia por medio de la regeneración, la característica al comienzo de esa nueva vida es que está "mutilada". Hay muchas actividades que no te atreves a realizar, las cuales son tu mano derecha y tu ojo para ti y para el mundo que te conoce. La persona que no es espiritual dirá: "¿Qué tiene de malo? ¡Qué absurdo eres!" Hasta el momento nunca ha existido un santo que no haya tenido que vivir una vida mutilada al principio. Sin embargo, es mejor entrar en la vida mutilado y hermoso ante los ojos de Dios, que ser hermoso ante los ojos de los hombres, pero imperfecto delante de Él. Al comienzo Jesucristo tiene que impedir, por medio de su Espíritu, que hagas muchas cosas que podrían ser perfectamente correctas para todos los demás, pero no para ti. No obstante, ten cuidado y no uses tus restricciones para criticar a otros. 

La vida cristiana está mutilada al comienzo. Pero en Mateo 5:48 Jesús describe la imagen de una vida perfectamente desarrollada: "Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que esta en los cielos es perfecto".

martes, 28 de junio de 2022

Qué fue la Contrarreforma y por qué es clave para comprender la diferencia entre romanistas y protestantes - GIOVANNY GÓMEZ PÉREZ



La Contrarreforma fue un periodo de resurgimiento católico que incluyó persecución a los no-católicos, esfuerzos contra la corrupción de la Iglesia, impulso espiritual y la fundación de nuevas órdenes religiosas.

Después de Roe: ¿cuál es nuestro deber ahora? - George Grant



Junio 28 Asido por Dios - OSWALD CHAMBERS

"...por ver si alcanzo aquello para lo cual fui también alcanzado de Cristo Jesús", Filipenses 3:12

Nunca elijas ser un obrero de Dios; pero una vez que recibas su llamado, ¡ay de ti si te apartas a la derecha o a la izquierda! No estamos aquí trabajando para Dios por elección propia, sino porque Él nos ha "agarrado". Y, una vez que lo ha hecho, nunca pensamos: "Bueno, en realidad no soy apto para esto". Dios también determina lo que vas a predicar y no es por la motivación de tus inclinaciones o deseos naturales. Mantén tu alma en una firme relación con Él y recuerda que fuiste llamado no sólo a testificar, sino también a predicar el Evangelio. Todo cristiano debe dar testimonio de la verdad de Dios. Pero, cuando se trata del llamamiento a predicar, debes sentirte fuertemente asido por la mano de Dios. Él ha tomado tu vida con este único propósito. ¿Cuántos de nosotros hemos sido agarrados así? 

Nunca atenúes la palabra de Dios; predícala sin adulterar su severidad. Tu lealtad a ella debe ser inquebrantable. Sin embargo, cuando tengas un trato personal con tus semejantes, recuerda quién eres tú: no un ser especial creado en el cielo, sino un pecador salvado por gracia. "Hermanos, yo mismo no hago cuenta de haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago : olvidando ciertamente lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante, prosigo al blanco, al premio del soberano llamamiento de Dios en Cristo Jesús", Filipenses 3:13-14.

lunes, 27 de junio de 2022

Junio 27 El amparo de la liberación personal - OSWALD CHAMBERS

"Contigo estoy para librarte, dice Jehová", Jeremías 1:8



Dios le prometió a Jeremías que lo libraría personalmente: "Tu vida te será por botín...", Jeremías 39:18. Eso es todo lo que Dios les promete a sus hijos. Él guardará nuestra vida dondequiera que nos envíe. Nuestras propiedades y posesiones personales no deben ser importantes y no debemos apegarnos a ellas. Si lo hacemos, habrá temor, dolor y aflicción. Esta es la esencia del amparo que nos ofrece la protección de nuestras vidas. 

El Sermón del Monte enseña que cuando estamos ocupados en los asuntos de Jesucristo, no tenemos tiempo para defendernos a nosotros mismos. Él nos dice al respecto: "No te preocupes si eres tratado de ana manera justa o no". En realidad, procurar que nos traten con justicia indica que nos hemos desviado de la devoción a Él. Nunca busques la justicia en este mundo, pero nunca dejes de darla. Si la buscamos, empezaremos a quejarnos y a ser dominados por el descontento que produce la autocompasión: "¿Por qué me tratan de esta manera?" Si estamos consagrados a Jesucristo, no haremos nada con respecto al trato que recibamos, sea justo o injusto. En esencia, Jesús dice: "Sigue firme haciendo lo que te mandé y Yo guardaré tu vida. Si tratas de cuidarla tú mismo, te apartas de mi liberación". Los más devotos de entre nosotros nos volvemos ateos en este asunto. No le creemos a Dios, entronizamos al sentido común y luego le pegamos el nombre del Señor. Nos apoyamos en nuestro entendimiento en lugar de confiar en Él de todo corazón (ver Proverbios 3:5-6).

domingo, 26 de junio de 2022

Junio 26 Siempre ahora - OSWALD CHAMBERS

"Os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios", 2 Corintios 6:1

La gracia que tenías ayer no te servirá para hoy. La gracia es el favor sobreabundante de Dios y siempre puedes contar con que está disponible para que la uses según tu necesidad. En mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias. En estas situaciones nuestra fe se somete a prueba (ver 2 Corintios 6:4). ¿Te falta la gracia de Dios ahora? ¿Te estás diciendo: "Oh, bueno, no la tendré en cuenta esta vez"? No se trata de orar pidiéndole a Él que te ayude, sino de recibir su gracia ahora. Somos propensos a hacer de la oración la preparación para nuestro servicio; sin embargo, nunca vemos esto en la Biblia. La oración es el ejercicio de recurrir a la gracia de Dios. No digas: "Soportaré esta situación hasta que pueda retirarme a orar". Ora ya; acógete a la gracia Divina en tus momentos de necesidad. La oración es el acto más normal y práctico y no simplemente una acción que refleja tu devoción a Dios. Al mismo tiempo, la oración es lo último en lo que aprendemos a valernos de la gracia. "En azotes, en cárceles, en tumultos, en trabajos...", 2 Corintios 6:5. En todas estas circunstancias echa mano de su gracia, la cual te convierte en una maravilla de Dios, ante ti y ante los demás. Recurre a su gracia ahora y no dentro de un momento. La palabra principal en el vocabulario espiritual es ahora. Dondequiera que las circunstancias te lleven y en cualquier condición que te encuentres, continúa acudiendo a la gracia de Dios. Una de las mayores pruebas de que estás valiéndote de su gracia es que puedes ser totalmente humillado delante de otras personas sólo mostrando su gracia y nada más. 

"No teniendo nada...", 2 Corintios 6:10. Nunca te reserves nada. Vierte todo de ti dando lo mejor que tienes y sé pobre siempre. Nunca seas diplomático y cauteloso con el tesoro que Dios te ha dado. Esta es una pobreza victoriosa.

sábado, 25 de junio de 2022

Junio 25 Conociéndonos en el fuego de la aflicción

"¿Y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Pero para esto he llegado a esta hora. Padre, glorifica tu nombre", Juan 12:27-28



Mi actitud como creyente frente a la aflicción y la dificultad no debe ser la de pedir que yo me libre de ellas, sino que Dios me proteja de modo que pueda perseverar en aquello para lo cual Él me creó, a pesar del fuego del sufrimiento. En ese fuego nuestro Señor pudo conocerse a sí mismo, aceptar su posición y comprender su propósito. Él fue salvado no de esa hora, sino en medio de ella. 

Afirmamos que no debería existir la aflicción; pero como existe, debemos aceptarla y aprender a conocernos a través de su fuego. Somos necios si tratamos de evitarla o rehusamos tenerla en cuenta. Como las penas son una de las realidades más grandes de la vida, es inútil alegar que no deberían existir. Ya que el pecado, la aflicción y el sufrimiento existen, no nos corresponde a nosotros decir que Dios se ha equivocado al permitirlos. La aflicción quema una gran cantidad de superficialidad en una persona, pero no siempre la hace mejor. El sufrimiento me edifica o me destruye. No puedes conocerte en el éxito, porque el orgullo te hace perder la cabeza; tampoco en la monotonía de tu vida diaria, porque esta hace que te quejes. La única forma de conocerte es durante el fuego de la aflicción. Por qué debe ser así es otro asunto. Se trata de un hecho que es verdad tanto en las Escrituras como en la experiencia humana. Siempre puedes reconocer a quien ha pasado por ese fuego y se ha conocido a sí mismo, porque sabes que puedes acudir a él en tus dificultades y te dedicará el tiempo necesario. Pero si una persona no ha pasado por el fuego de la aflicción, tiende a ser despectiva, no te respeta ni tiene tiempo para ti y solamente te da la espalda. Si te conoces a ti mismo durante el fuego de la aflicción, Dios te convertirá en alimento para otros.

viernes, 24 de junio de 2022

Junio 24 Admitiendo la realidad del pecado - OSWALD CHAMBERS

"Pero esta hora y el poder de las tinieblas son vuestros", Lucas 22:53

No admitir la realidad del pecado acarrea todos los desastres de la vida. Puedes hablar de las nobles virtudes de la naturaleza humana, pero hay algo en ella que se burlará descaradamente de cualquier ideal que tengas. Si te niegas a aceptar el hecho de que existen la maldad, el egoísmo y algo muy maligno y equivocado en los seres humanos, cuando ataquen tu vida, transigirás y afirmarás que es inútil luchar en su contra. ¿Has aceptado esta hora y el poder de las tinieblas, o tienes un concepto de ti mismo que te impide por completo admitir el pecado? ¿Reconoces su existencia en tus relaciones y amistades? Si no, el pecado te sorprenderá a la vuelta de la esquina y vas a transigir con él. Pero si lo admites como un hecho, en seguida te darás cuenta del peligro y dirás: "Sí, veo lo que esto implicaría". Reconocer el pecado no destruye la base de la amistad, sencillamente establece un respeto mutuo por el hecho de que el principio fundamental de la vida tiene un carácter trágico. Guárdate siempre de un concepto de la vida en el que no se reconozca la existencia del pecado. 

Jesucristo nunca se fió de la naturaleza humana, pero jamás fue pesimista porque confiaba totalmente en lo que Él podía hacer por esa naturaleza. Los hombres y mujeres puros son los que están protegidos del peligro, no los inocentes. Tú nunca puedes estar seguro con un ser humano que se autoproclame inocente. A los hombres y mujeres no les corresponde ser inocentes: Dios exige que sean puros y virtuosos. La inocencia es la característica de un niño. Toda persona es culpable si no está dispuesta a reconocer la realidad del pecado.

jueves, 23 de junio de 2022

Junio 23 La experiencia en el sufrimiento - OSWALD CHAMBERS

"Varón de dolores, experimentado en sufrimiento", Isaías 53:3

Nosotros no somos experimentados en el sufrimiento como lo fue nuestro Señor. Lo soportamos, pasamos a través de él, pero no lo conocemos íntimamente. Al comienzo de nuestros días no aceptamos la realidad del pecado. Adoptamos un concepto racional de la vida y afirmamos que una persona, por el hecho de controlar sus instintos y educarse a sí misma, puede poco a poco desarrollar la vida de Dios. Pero con el tiempo descubrimos la presencia de algo que aún no habíamos considerado, esto es, el pecado, lo cual altera nuestra manera de pensar y nuestros planes. El pecado ha hecho que el principio fundamental de las cosas se torne impredecible, no racional. 

Debemos reconocer que el pecado es una realidad de la vida y no sólo un defecto. El pecado es una descarada rebelión contra Dios. Si el pecado no muere en mi vida, morirá la presencia de Él. El Nuevo Testamento nos confronta de una forma ineludible con este asunto. Si el pecado reina en mí, la vida de Dios morirá en mí; si Él reina en mi vida, el pecado en mí morirá. No existe un hecho tan fundamental como este. El punto culminante del pecado es que crucificó a Jesucristo y lo que fue cierto en la historia de Dios sobre la tierra, también será cierto en tu historia y en la mía. Esto quiere decir que el pecado matará la vida de Dios en nosotros. En nuestra perspectiva mental debemos aceptar la realidad del pecado como la única explicación de por qué Jesucristo vino a la tierra, del dolor y de la aflicción de la vida.

miércoles, 22 de junio de 2022

Junio 22 La ley inalterable - OSWALD CHAMBERS

"Porque con el juicio con que juzgáis seréis juzgados y con la medida con que medís se os medirá", Mateo 7:2

Esta declaración no es una suposición caprichosa, sino una ley eterna de Dios. Con cualquier juicio que juzgues serás juzgado. Hay una diferencia entre represalia y retribución. Jesús dijo que la base de la vida es la retribución: y con la medida con que medís se os medirá. Si has sido perspicaz para descubrir los defectos de otras personas, recuerda que esta será la medida exacta con que serás medido. La vida te devuelve la moneda con que pagas. Esta ley eterna rige desde el trono de Dios hacia abajo (ver Salmo 18:25-26). 

Romanos 2 la aplica de una manera aún más precisa al decir que quien critica a otro es culpable exactamente de lo mismo. Dios no mira tan sólo el acto, sino también la posibilidad de cometerlo, es decir lo que está en nuestro corazón. Para comenzar, aceptemos que no creemos las afirmaciones de la Biblia. Por ejemplo, ¿creemos la afirmación de que criticamos en otras personas las mismas cosas de las cuales somos culpables? La razón por la que vemos en otros hipocresía, engaño y falta de autenticidad es porque todo eso existe en nuestro propio corazón. La mayor característica de un santo es la humildad, la cual es evidente cuando somos capaces de decir honesta y humildemente: "Sí, todas esas y otras maldades se habrían manifestado en mí si no fuera por la gracia de Dios. Por lo tanto, no tengo derecho a juzgar". 

Jesús dijo: "No juzguéis, para que no seáis juzgados", Mateo 7:1. Si juzgas, serás juzgado exactamente de la misma manera. ¿Quién de nosotros se atrevería a pararse delante de Dios, diciéndole: "Dios mío, júzgame como yo he juzgado a otros"? Hemos juzgado a nuestro prójimo como pecador. Si Dios nos juzgara de la misma forma, estaríamos en el infierno. Sin embargo, Él nos juzga teniendo como fundamento la maravillosa expiación de Jesucristo.

martes, 21 de junio de 2022

Junio 21 El ministerio interno - OSWALD CHAMBERS

 "Pero vosotros sois... real sacerdocio", 1 Pedro 2:9

¿Qué derecho nos convierte en un "sacerdocio real"? El derecho de la expiación por la cruz de Cristo. ¿Estamos preparados para poner a un lado, de manera resuelta, nuestros intereses y entregarnos al trabajo sacerdotal de la oración? La continua búsqueda interior para ver si somos lo que deberíamos ser produce un tipo de cristianismo enfermizo y egoísta: no la vida vigorosa y sencilla de un hijo de Dios. Hasta que no lleguemos a una relación adecuada y satisfactoria con Él, nuestra situación será sólo la de "aguantar a duras penas", aunque digamos: "¡Qué maravillosa victoria he obtenido!" Sin embargo, en este caso no hay nada que indique el milagro de la redención. Lánzate con una fe a ojos cerrados y cree que la redención es completa. Luego no te preocupes más por ti mismo, sino empieza a actuar de acuerdo con lo que dijo Jesucristo: Ora por el amigo que acude a ti a la medianoche, ora por los creyentes y ora por todos los hombres. Ora comprendiendo que eres perfecto únicamente en Cristo Jesús y no sobre la base del siguiente argumento: "¡Oh, Señor, he hecho lo máximo que he podido! Escúchame ahora, por favor". 

¿Cuánto tiempo le tomará a Dios librarnos de esa malsana costumbre de pensar sólo en nosotros? Debemos hartarnos de nosotros mismos, hasta el punto de que no nos sorprenda lo que Dios nos pueda decir sobre quiénes somos. Sólo hay un punto de encuentro donde estamos bien con Dios: Cristo Jesús. Una vez nos encontremos ahí, debemos derramar nuestra vida con todo lo que tenga de valor para este ministerio de la vida interior.