Versículo para hoy:

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Adiós a mí, día 1 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



13 de noviembre – SU EJEMPLO

Muy de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, Jesús se levantó, salió de la casa y se fue a un lugar solitario, donde se puso a orar. Marcos 1:35.

Recuerda que nuestro Señor no solo insistió en la necesidad de orar sino que él mismo nos dejó un gran ejemplo de lo que es una vida de oración. Las enseñanzas de un profesor se refuerzan cuando él constituye un ejemplo vivo de lo que enseña, al poner en práctica sus propias instrucciones. Jesús fue un maestro poderoso tanto en obra como en palabra, de él leemos: «Jesús comenzó a hacer y enseñar» (Hechos 1:1). En el ejercicio de la oración, «el frío de la medianoche» pudo atestiguar que él fue un gran practicante de lo que enseñaba. Cuando exhortó a sus discípulos a que perseveraran en la oración y «oraran sin cesar», solo les estaba pidiendo que siguieran sus pisadas. Si alguno de los miembros del cuerpo místico no hubiera tenido necesidad de orar, de seguro habría sido nuestra Cabeza del Pacto, pero si nuestra Cabeza tuvo una vida de oración, mucho más nosotros, los miembros inferiores. Él nunca cometió los pecados que a nosotros nos afectan y debilitan desde el punto de vista espiritual. No tenía deseos lujuriosos contra los cuales luchar, pero si aquel que tuvo toda la pureza y la perfección se acercó a Dios con tanta frecuencia, ¡cuánto más debemos nosotros perseverar en nuestras súplicas! ¡Sigamos el ejemplo de quien fue tan poderoso, tan grande y, a la vez, tan consagrado en la oración!

A través de la Biblia en un año: Jeremías 45-48

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

martes, 12 de noviembre de 2019

La mujer cristiana y el feminismo - Chárbela El Hage de Salcedo



¿Cómo la experiencia de Job con Dios nos da esperanza? - Kristen Wetherell • Sarah Walton



El poblado agradecido - Nancy DeMoss de Wolgemuth



12 de noviembre – CONSUMIDO EN EL SERVICIO

Aunque soy libre respecto a todos, de todos me he hecho esclavo para ganar a tantos como sea posible. 1 Corintios 9:19.

Si este es nuestro tiempo para hacer el bien, hagámoslo mientras podamos. A veces escucho a algunas personas decir: «El Sr. X trabaja mucho, trabaja demasiado». Ah, pero ninguno de nosotros hace ni la mitad de lo que debía hacer. Nunca digas que alguien hace demasiado por el Señor Jesucristo. Eso es imposible. ¿Debo yo seguir durmiendo mientras las almas perecen? ¿Debe esta carne débil mantenerme inactivo mientras los hombres mueren y el infierno se llena? Dejemos la tibieza. Si Dios nos ha hecho luz del mundo, consumámonos tal como lo hace una vela, que se consume al brindarnos su luz. Como aquella pobre niña que solo tenía una vela y trabajaba con presteza y desesperación porque pronto se consumiría, así mismo instemos nosotros a tiempo y fuera de tiempo, velando, orando, trabajando por la salvación de las almas. Si tan solo pudiéramos ver las almas perdidas y comprender su angustia indecible, nos sacudiríamos el polvo del camino y continuaríamos trabajando mientras aún se dice hoy.

A través de la Biblia en un año: Jeremías 41-44

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

lunes, 11 de noviembre de 2019

Confesiones de una cristiana no salva - Heather Pace


Agradecida aún en la dificultad - Nancy DeMoss de Wolgemuth



11 de noviembre – LA OVEJA EXTRAVIADA

Y si llega a encontrarla, les aseguro que se pondrá más feliz por esa sola oveja que por las noventa y nueve que no se extraviaron. Así también, el Padre de ustedes que está en el cielo no quiere que se pierda ninguno de estos pequeños. Mateo 18:13-14.

Las ovejas requieren de muchos cuidados: pueden sufrir diversas enfermedades, dolencias y tener muchas necesidades, pero cuando conoces a tu rebaño y lo quieres, al cuidarlo te sientes como en casa. Asimismo se describe al Gran Pastor cuando deja las noventa y nueve, su rebaño escogido, las ovejas que tienen comunión con él y, a su vez, con las que él tiene comunión. Sí, deja a aquellas en las que se regocija para buscar a la que le causa dolor. No voy a insistir en el hecho de que él dejó el paraíso y toda la gloria de la casa de su Padre para venir a este mundo de miseria, pero espero que recuerdes que así lo hizo. Fue un descenso maravilloso cuando él vino desde más allá de las estrellas para morar en este planeta rodeado de nubes y redimir a los hijos de los hombres. Pero recuerda, él todavía viene por medio de su Espíritu. Su obra de misericordia es permanente. El Espíritu de Dios guía a sus ministros, que son los representantes de Cristo, para que se priven del alimento de su rebaño y busquen, por medio de sus predicaciones, la salvación de las extraviadas, en cuyo carácter y conducta no hay nada que nos pueda agradar. No quiere que su iglesia dedique todos sus cuidados al rebaño que está en los pastos verdes, sino que anhela que vaya a los campos y busque a aquellas ovejas que todavía no forman parte de su bendito rebaño.

A través de la Biblia en un año: Jeremías 37-40

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

domingo, 10 de noviembre de 2019

El feminismo y su impacto en la iglesia | Ps. Sugel Michelén




10 de noviembre – VALOR INFINITO

¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le extravía una de ellas, ¿no dejará las noventa y nueve en las colinas para ir en busca de la extraviada? Mateo 18:12.

En estos tiempos modernos existe la tendencia de pensar poco en la conversión de los individuos y considerar la obra del Espíritu Santo en cada individuo por separado como un negocio que va demasiado lento para esta época tan progresiva. No temo afirmar que si rechazamos el método de la conversión individual llegaremos a tener un ministerio poco saludable y nos estrellaremos contra las rocas de la hipocresía. Incluso en esos tiempos gloriosos cuando el evangelio ha tenido su mayor auge y se ha expandido más rápido y ha recibido mayor gloria, su progreso ha sido según el mismo orden de la convicción de pecado, la conversión y la santificación de los individuos, quienes deben cada uno creer y ser bautizados de acuerdo a la Palabra del Señor.

Espero que ninguno de ustedes tienda a despreciar aquella oveja extraviada debido a los proliferantes métodos filosóficos que tanto se anuncian en la actualidad. Si queremos que los extraviados vengan a Cristo como grandes multitudes, como oro que suceda, debemos traerlos uno por uno. Pretender una regeneración nacional sin una regeneración personal es soñar con construir una casa sin el uso de ladrillos separados. Convéncete de que no puedes hacer nada mejor que obedecer el ejemplo de nuestro Señor Jesucristo e ir en busca de la oveja extraviada.

A través de la Biblia en un año: Jeremías 33-36

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

sábado, 9 de noviembre de 2019

9 de noviembre – TODOS SOMOS RESPONSABLES

Está escrito: «Tan cierto como que yo vivo» dice el Señor, «ante mí se doblará toda rodilla y toda lengua confesará a Dios». Así que cada uno de nosotros tendrá que dar cuentas de sí a Dios. Romanos 14:11-12.

«Rinde cuentas de tu administración» bien puede ser una orden para los impíos (Lucas 16:2). Ellos son responsables ante Dios de todo lo que tienen, o lo que alguna vez tuvieron, o lo que tendrán. La ley del Señor no es menos severa ante su pecado; son responsables ante Dios, a pesar de que intentan evadir el yugo del Todopoderoso. Como criaturas formadas por la mano divina y sustentadas por su poder, tienen el deber de servir a Dios, y si no lo hacen, Dios les reclamará: «Rinde cuentas de tu administración».

Este texto también se aplica a los hijos de Dios, los hombres temerosos de Dios, pero en un sentido diferente. En primer lugar, los hombres temerosos de Dios son hijos de Dios y permanecen en Cristo. No son solo criaturas de Dios, ya que Jesucristo pagó todo lo que debían en su condición de pecadores, y se convirtió en su Sustituto y Salvador. Por tanto, están en un lugar diferente al resto de los hombres pues, luego de haber sido adoptados en la familia de Dios y salvos por gracia, Dios les confió talentos que deben usar para su honra y gloria. Al ser salvos y llegar a ser hijos de Dios, se convierten en sus siervos y, como tales, son responsables ante él y tendrán que rendir cuentas de su mayordomía.

A través de la Biblia en un año: Jeremías 30-32

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

viernes, 8 de noviembre de 2019

¿Cómo puedo cultivar el hábito de la lectura? - Ana Ávila



El Dios de vida - Nancy DeMoss de Wolgemuth



8 de noviembre – SALVOS DE VERDAD

Porque así dice el Señor omnipotente, el Santo de Israel: «En el arrepentimiento y la calma está su salvación, en la serenidad y la confianza está su fuerza, ¡pero ustedes no lo quieren reconocer!» Isaías 30:15.

Muchas personas cometen un gran error en cuanto a la salvación, confunden el significado del término, y para ellas la salvación significa ser libradas del infierno. Ahora bien, el significado correcto de la salvación es la purificación de la maldad. En realidad, un hombre no tiene muchos deseos de ser salvo si todo lo que quiere es escapar del castigo que sus ofensas merecen. ¿Acaso ha existido algún asesino que no deseara librarse de la horca? Cuando un hombre comete un hecho de brutal violencia, y prepara su espalda para recibir los azotes, puedes estar seguro que se arrepiente de haber hecho lo que hizo, es decir, se arrepiente porque tiene que sufrir por ello, pero eso es todo, y es un todo bastante pobre. No lamenta el daño que causó a su víctima inocente, el haberla perjudicado de por vida. ¿Cuál es el valor de tal arrepentimiento?

¿Deseas tener un corazón nuevo? ¿Deseas ser como Dios quisiera que fueras: justo, amoroso, amable, casto, según el ejemplo del gran Redentor? De ser así, entonces tu deseo proviene de Dios, pero si todo lo que quieres es morir sin temor a despertar en el otro mundo en medio de un horrible lugar de tormento, y eso es todo, no hay nada de gracia en ello, y no te sorprendas si te digo que no sabes lo que significa la salvación. Busca la salvación como el reino de Dios dentro de ti, búscala de esa forma y hazlo ahora, y Dios no te la negará.

A través de la Biblia en un año: Jeremías 25-29

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

jueves, 7 de noviembre de 2019

¿Quién ha estado orando? - Nancy DeMoss de Wolgemuth



7 de noviembre – TÚ ELIGES

Ningún sirviente puede servir a dos patrones. Lucas 16:13.

Ay, hombre inmundo, ¿cómo puedes soñar con la salvación cuando estás lleno de suciedad? ¿Qué? ¡Tú y tu ramera, miembros de Cristo! Ay, no conoces a mi puro y santo Salvador. Él recibe a los pecadores, pero rechaza a los que se deleitan en sus iniquidades. Para ser limpio de la culpa del pecado tienes que dejar de ser indulgente ante él. No puedes continuar en tus transgresiones y mantener tu salvación, esta es una presuposición licenciosa. Cristo vino para salvarnos de nuestros pecados, no para que estemos seguros mientras hacemos lo malo. La sangre que lava nuestras manchas también trae como consecuencia odio hacia aquellas cosas que provocaron esas manchas. Si no rechazamos el pecado, no recibiremos la salvación.

Ahora hablo con mucha franqueza sobre este tema, pero aquí hay algunos de corazón puro que no saben bien cuán claro debemos hablar para despertar ciertas conciencias, pues siento vergüenza al ver que año tras año algunos se deleitan en un pecado oculto y, no obstante, asisten con frecuencia a la casa de Dios. Tú pensarías al verlos allí que están convertidos o que pronto lo estarán pero, si los siguieras hasta su casa, te asombrarías de lo que verías. Ay, amantes del pecado, no se engañen a sí mismos pues, con toda seguridad, cosecharán lo que siembren. ¿Cómo puede reinar la gracia en ustedes si son esclavos de sus propias pasiones? ¿Cómo es posible, mientras estén anclados a un pecado oculto, que sean renacidos mediante la gracia a un estado de seguridad? Si no abandonas tu pecado, puedes abandonar toda esperanza de ir al cielo; si insistes en tu pecado, el infierno te atrapará para siempre. Quiera Dios librarnos a todos del amor al pecado, porque tal liberación es la salvación.

A través de la Biblia en un año: Jeremías 21-24

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Buscando en todos lados - Nancy DeMoss de Wolgemuth



6 de noviembre – VALE LA PENA HACERLO BIEN

Recordarán, hermanos, nuestros esfuerzos y fatigas para proclamarles el evangelio de Dios, y cómo trabajamos día y noche para no serles una carga. 1 Tesalonicenses 2:9.

Oh, hombres y mujeres cristianos, no glorificarán mucho a Dios a menos que dediquen todas sus fuerzas y consagren todo su cuerpo, alma y espíritu –todo su ser- a la obra del Señor Jesucristo. Para hacer esto no necesitan abandonar a sus familias, ni sus negocios ni sus ocupaciones seculares. Pueden servir a Dios en estas cosas. Con frecuencia constituirán oportunidades para ti, pero tienes que lanzarte a estas. Un hombre es incapaz de ganar almas para Cristo cuando él mismo está medio dormido. Tenemos que estar bien despiertos y llenos del Espíritu de Dios para librar la batalla en nombre del Señor Jesucristo. Hijo mío, ve a trabajar hoy. No vayas a jugar a ser el maestro de la Escuela Dominical. No vayas a jugar a ser el predicador. No vayas a jugar a ser el que exhorta a las personas en las calles o el que reparte los tratados. Hijo mío, ve a trabajar. Involucra tu alma en ello. Si vale la pena hacerlo, vale la pena hacerlo bien; y si vale la pena hacerlo bien, vale la pena hacerlo mejor que nunca antes; e incluso entonces, valdrá la pena hacerlo aún mejor. Porque cuando lo hayas hecho lo mejor que puedas, todavía tendrás que extenderte a algo mejor, ya que lo mejor de lo mejor es muy poco para un Dios como el nuestro y un servicio como el suyo. Hijo mío, ve a trabajar.

A través de la Biblia en un año: Jeremías 17-20

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

martes, 5 de noviembre de 2019

No es un lugar para niños - Nancy DeMoss de Wolgemuth



5 de noviembre – LA MÁS PRECIOSA LABOR

Por eso les dije: «Ustedes son testigos de nuestra desgracia. Jerusalén está en ruinas, y sus puertas han sido consumidas por el fuego. ¡Vamos, anímense! Reconstruyamos la muralla de Jerusalén para que ya nadie se burle de nosotros!» Entonces les conté cómo la bondadosa mano de Dios había estado conmigo y les relaté lo que el rey me había dicho. Al oír esto, exclamaron: «¡Manos a la obra!». Y unieron la acción a la palabra. Nehemías 2:17-18.

Pienso que el mejor trabajo que se hace para Dios, con frecuencia se lleva a cabo de una manera irregular. Cada vez más me siento como aquel viejo soldado de Waterloo cuando le preguntaron acerca del mejor uniforme que debía usar un soldado. El duque de Wellington le dijo: «Si tuviera que combatir otra vez en Waterloo, ¿cómo le gustaría ir vestido?» La respuesta fue: «Por favor, señor, me gustaría ir solo con mi camisa», creo que eso es lo mejor. Libérate de todas las cosas superfluas y enfrenta lo que sea. Allí están las multitudes, yéndose directo al infierno, y nosotros estamos considerando este modo de obrar o aquel otro, y calculando las mejores formas de no hacerlo, y creando comités para considerar y debatir, para decidir fechas y posponer, y dejar la obra suspendida por el momento. La mejor forma es levantarse y llevar a cabo el trabajo, y luego reunir al comité y debatir. Dios nos asegura que lo podemos hacer. Hijo mío, ve a trabajar hoy. Haz algo práctico, real, con resultados.

Y al referirnos a un buen trabajo, queda implícita la idea de que necesitarás esfuerzos, dedicación, seriedad, negación de uno mismo, quizá algo que exigirá perseverancia. Con toda responsabilidad tendrás que aferrarte a ello. Tendrás que entregarte a la tarea de todo corazón y dejar muchas otras cosas que estorben tu labor.

A través de la Biblia en un año: Jeremías 13-16

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

lunes, 4 de noviembre de 2019

Chica verdadera, día 2 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



4 de noviembre – EL BÁLSAMO DEL SERVICIO

Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación, quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren. 2 Corintios 1:3-4.

Con frecuencia nuestro trabajo es una gran fuente de consuelo. En el campo de batalla de Gettysburgo hubo una horrible confrontación y entre los heridos se encontraba un cierto capellán llamado Eastman cuyo caballo le había dañado la espalda al caer sobre él. La noche llegó con su densa y temible oscuridad y aquel hombre, incapaz de ponerse en pie, yacía allí en su profundo dolor, pero en eso escuchó alguien que exclamaba con una débil voz: «¡Oh, Dios!» Al escucharlo, se sintió motivado y se arrastró por los charcos de sangre entre los muertos hasta llegar al lado de aquel moribundo y le habló de Jesús y de la salvación gratuita que le ofrecía. El hombre murió lleno de esperanza y precisamente entonces vinieron dos soldados y le dijeron a Eastman que no muy lejos de allí se estaba muriendo el capitán y debían llevarlo hasta allí. De modo que, a pesar de su intenso dolor, se dispuso a llevar a cabo su obra de misericordia, y mientras aún era de noche, habló de Jesús a muchos hombres moribundos. ¿Podía acaso haber tenido un alivio mayor para su dolor? Pienso que no. ¿Por qué? Porque creo que el haber permanecido allí sobre su espalda sin otra cosa que hacer que no fuera gemir y llorar habría sido horrible, sin embargo, el hecho de ser llevado a otros, a pesar de su angustia y dolor, para proclamar el mensaje de misericordia, ¡hizo soportable el dolor de su espalda! Así mismo cuando extrañas a un amigo, o has perdido alguna posesión, o tu espíritu está cargado, encontrarás tu consuelo más seguro al servir a Dios con todas tus fuerzas.

A través de la Biblia en un año: Jeremías 9-12

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

domingo, 3 de noviembre de 2019

3 de noviembre – PRISIONEROS ESPIRITUALES

Pero la Escritura declara que todo el mundo es prisionero del pecado, para que mediante la fe en Jesucristo lo prometido se conceda a los que creen. Antes de venir esta fe, la ley nos tenía presos, encerrados hasta que la fe se revelara. Gálatas 3:22-23.

¿Alguna vez has visitado una celda de un prisionero condenado a muerte? Asomarte a ella y ver a dicho hombre allí es suficiente para hacerte desmayar. ¡Imagina que fuera tu hijo! ¡Imagina que fuera tu esposo! ¡Imagina que fuera tu hermano! Pero escucha: «El que no cree ya está condenado» (Juan 3:18). Perdónennos, ustedes nuestros familiares inconversos, por decirles que corren un tremendo peligro al estar sentados en la celda de los condenados a muerte y serán ejecutados en breve, a no ser que la infinita misericordia les conceda el perdón gratuito. Qué horribles escenas debe ver una persona en un campo de batalla. Cuando veo un hombre que sangra porque se ha cortado me siento el corazón en la boca, no puedo resistir la escena; ¡cuánto más al ver hombres desmembrados, desentrañados, retorciéndose en sus últimos minutos de vida! ¡Qué horroroso es caminar entre un montón de cadáveres y tropezar a cada instante con alguno de ellos! Sin embargo, ¿qué es la muerte física comparada con la muerte espiritual? Qué horroroso es vivir bajo el mismo techo con familiares que están muertos en vida, muertos para Dios. El pensamiento está lleno de angustia. Si Dios contendiera con nuestros parientes que están muertos desde el punto de vista espiritual, si le diera vida a aquel que ha sido «puesto aparte, entre los muertos; parece un cadáver que yace entre los muertos» (Salmo 88:5), ¡qué gran consuelo recibiríamos nosotros!

A través de la Biblia en un año: Jeremías 5-8

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

2 de noviembre – PROCURA DEPENDER DE LA ORACIÓN

¿Está afligido alguno entre ustedes? Que ore. ¿Está alguno de buen ánimo? Que cante alabanzas. Santiago 5:13.

Los problemas alejan a los hombres carnales de la religión que dicen que profesan pero unen al verdadero rebaño, tal y como cuando las ovejas se asustan y se alarman, buscan al Buen Pastor. Mientras más dolor sentimos, más gracia necesitamos y más cerca de nuestro Consolador venimos. «¡Más cerca de Dios!» es el clamor del santo cuando está en problemas. El consuelo de un hijo de Dios en la oscuridad es la oración. La adversidad, que es una bendición del Espíritu Santo, nos hace recordar las promesas. Las promesas alimentan nuestra fe y la fe nos conduce a la oración, Dios oye y responde nuestra petición. Esta es la cadena de acontecimientos que experimenta un alma atribulada. Cuando pasemos por la tribulación, ya que conocemos las promesas, ejercitemos nuestra fe y vayamos a Dios en oración; porque nunca se ha vuelto un hombre a Dios de todo su corazón sin que Dios no se vuelva a él. Si decidimos orar, podemos confiar en que Dios decidirá bendecirnos. Las bendiciones se encuentran en el camino al cielo; su sombra está siempre sobre nosotros. «Días y años nos has afligido, nos has hecho sufrir; ¡devuélvenos ahora ese tiempo en alegría!» (Salmo 90:15).

A través de la Biblia en un año: Jeremías 1-4

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

viernes, 1 de noviembre de 2019

Chica verdadera, día 1 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



1 de noviembre – LA PIEDAD PRÁCTICA

Al partir para Macedonia, te encargué que permanecieras en Éfeso y les ordenaras a algunos supuestos maestros que dejen de enseñar doctrinas falsas y de prestar atención a leyendas y genealogías interminables. Esas cosas provocan controversias en vez de llevar adelante la obra de Dios que es por la fe. Debes hacerlo así para que el amor brote de un corazón limpio, de una buena conciencia y de una fe sincera. Algunos se han desviado de esa línea de conducta y se han enredado en discusiones inútiles. 1 Timoteo 1:3-6.


Algunos cristianos son muy curiosos pero no son obedientes. Descuidan preceptos claros y, sin embargo, tratan de resolver problemas difíciles. Recuerdo uno de ellos que parecía estar siempre ocupado en las trompetas, los sellos y el resto de los símbolos apocalípticos. Sabía mucho acerca de ese tema pero tenía una familia de siete hijos y nunca celebraban un tiempo de oración familiar. Si hubiera dejado un poco las trompetas y los sellos para ocuparse de sus hijos, habría sido mucho mejor. He conocido hombres que saben mucho de Daniel y de Ezequiel y, sin embargo, con frecuencia se olvidan de Éxodo 20 y no están muy claros acerca de Romanos 8. No critico a tales hombres por estudiar a Daniel o a Ezequiel, todo lo contrario, pero hubiera querido que fueran más celosos en la búsqueda de la conversión de los pecadores de su vecindario y más cuidadosos para ayudar a los santos en necesidad. Reconozco el valor de estudiar el significado de los pies de la imagen en la visión de Nabucodonosor y la importancia de conocer los reinos que representan cada uno de los diez dedos, pero no estoy de acuerdo con que estos asuntos ocupen el lugar de practicar la piedad. Si dicho hombre dedicara el tiempo que emplea en el estudio de complicados asuntos teológicos a llevar a cabo una obra de evangelismo en los alrededores de su casa, sus semejantes recibirían mayor beneficio y Dios, mayor gloria.

A través de la Biblia en un año: 2 Juan, 3 Juan, Judas

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

jueves, 31 de octubre de 2019

Alguien morirá por tu pecado - Nancy DeMoss de Wolgemuth



LA REFORMA Y EL HOMBRE - Francis A. Schaeffer


      La Biblia afirma que tú eres maravilloso porque has sido hecho a imagen de Dios, pero explica tu bajeza porque en un punto histórico del espacio y el tiempo el hombre cayó. El creyente reformado sabía que el hombre se condenaba porque se había rebelado contra Dios. Pero este creyente y la gente que siguiendo la Reforma construyó la cultura del norte de Europa sabía que, si bien el hombre es moralmente culpable delante de Dios, no debe ser considerado como nada. El hombre moderno tiene la tendencia a pensar que no es nada. Los cristianos reformados, por el contrario, sabían que eran lo más opuesto a nada porque eran conscientes de haber sido creados a la imagen y semejanza de Dios. Incluso los que simplemente eran seres caídos, sin la solución cristiana, sin haberse aprovechado de la obra redentora de Cristo, los que se condenaban, no eran considerados -ni siquiera éstos- como nada. Cuando la Palabra de Dios, la Biblia, fue escuchada, la Reforma trajo resultados extraordinarios, tanto en los individuos que se convertían en cristianos, como en la cultura y la sociedad en general.
      Lo que la Reforma nos dice, pues, a nosotros hoy es que Dios ha hablado y su Palabra se halla registrada en las Escrituras. Y Dios por medio de esta Palabra suya nos ha dicho algo tanto de lo que está "arriba" como en relación a lo de "abajo". Dios habló en una auténtica revelación que de sí mismo hizo concerniente a las "cosas celestiales", y habló también en una verdadera revelación acerca de la naturaleza, es decir: el cosmos y el hombre. Por consiguiente, la Biblia ofrece una solución al problema que atormentó a Leonardo da Vinci; la única solución. Los cristianos de la Reforma hallaron esta solución y tuvieron una auténtica unidad de conocimiento. Simplemente, ¡se ahorraron el problema del Renacimiento; el problema de la naturaleza y la gracia! Ellos poseyeron una verdadera unidad, no porque fueran más inteligentes, sino porque buscaron esta unidad en lo que Dios había revelado en ambas áreas del conocimiento. En contraste con el humanismo que había sido soltado por Tomás de Aquino, y por la forma católico-romana del mismo, no hubo para la Reforma ninguna porción autónoma.
       No significa esto que no hubiera libertad para el arte o la ciencia. Ocurrió precisamente todo lo contrario; porque los reformados se encontraron con la posibilidad de verdadera libertad dentro de las formas de la revelación. Aunque el arte y la ciencia tengan libertad, no son actividades autónomas: el artista y el cintífico se hallan también bajo la revelación de las Escrituras. Como vamos a comprobar, cuando el arte o la ciencia han intentado ser realizaciones autónomas, se ha manifestado un cierto principio, siempre, que lleva en sí el germen de la destrucción: la naturaleza "se come" a la gracia y el arte y la ciencia pronto comienzan a ser cosas sin sentido, vacías de significado auténtico.
         La Reforma tuvo consecuencias extraordinarias e hizo posible la cultura que muchos de nosotros amamos: aunque nuestra generación quiera ahora echarla por la borda. La Reforma nos confronta con un Adán que, para usar una expresión contemporánea, era un hombre no programado: no una simple pieza de algún sistema de computadores. Una de las cosas que caracterizan al hombre del siglo XX es que no tiene discernimiento para darse cuenta de esto, dado que se halla empapado por un concepto de determinismo. Pero la postura bíblica resulta clara: es imposible explicar el ser humano como totalmente condicionado y determinado, y esta postura es la que vindicó el concepto de la dignidad del hombre. La gente hoy intenta aferrarse a la dignidad humana, pero no sabe cómo, porque ha perdido la verdad de que el hombre es hecho a imagen de Dios. El hombre que describe la Biblia, el hombre que presentó la Reforma, es el Adán que, pese a sus pecados, es un ser humano no programado, un hombre con significado inmerso en una historia con significado, un hombre, en suma, que puede cambiar la historia.
         En el pensamiento reformado tenemos, pues, un hombre que es alguien. Mas, al mismo tiempo, se trata de un hombre que se ha rebelado: y se ha rebelado realmente; no es la suya una "contestación" para "hacer teatro". Ahora bien, por cuanto es un ser no programado y se ha rebelado realmente, tiene verdadera responsabilidad moral. Es éticamente culpable. Y de ahí que los reformadores comprendieran algo más. Tenían una comprensión bíblica de la obra de Cristo. Entendieron que Jesucristo murió en la cruz como sustituto y como propiciación para salvar a los hombres de su culpa verdadera. Hemos de comprenderlo bien: tan pronto como comenzamos a minimizar el concepto bíblico de la culpa moral auténtica, bien sea mediante contemporizaciones psicológicas, o teológicas o de cualquier otra clase, nuestras opiniones sobre la obra de Jesús no serán ya más bíblicas. Cristo murió por un hombre que tenía verdadera culpa moral, por cuanto había hecho una elección real y verdadera.

Fragmento tomado del libro HUYENDO DE LA RAZÓN  de Francis A. Schaeffer

31 de octubre – COMIENZA Y TERMINA CON CRISTO

En lo que atañe a la ley, esta intervino para que aumentara la transgresión. Pero allí donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia, a fin de que, así como reinó el pecado en la muerte, reine también la gracia que nos trae justificación y vida eterna por medio de Jesucristo nuestro Señor. Romanos 5:20-21.

Cada día me doy cuenta que lo más saludable para mi alma es tratar de caminar siempre en santidad, pero para hacer esto, primero tengo que venir a Jesucristo como un pecador. Voy a tratar de ser perfecto, voy a luchar por tener todas las virtudes y abandonar todas las falsedades pero, al permanecer ante Dios, mi mayor felicidad es sentarme en aquel lugar donde conocí a Jesús por primera vez, en la roca de su salvación, que no tiene nada que ver con mi propia justicia, sino con la suya. Depende de esto: la manera más feliz de vivir es hacerlo como un pobre pecador que es nada en sí mismo y tiene a Jesucristo como el todo en todo. Puedes alcanzar un alto grado de santificación, hacer progresos extraordinarios en la gracia, desarrollar todas las virtudes que quieras; pero ruego con fervor que nunca pongas esto en el lugar que solo Cristo debe ocupar. Si has comenzado en Cristo, termina en él. Si has comenzado en la carne y continúas en la carne, sabemos cuáles serán los nefastos resultados. Pero si has empezado con Cristo como tu Alfa, deja que él sea tu Omega. Mi oración es que cuando alcances ciertas virtudes, nunca pienses que estás en un lugar más elevado, porque no es así, sino que te están encaminando a tu propia ruina.

A través de la Biblia en un año: Isaías 64-66

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.