Versículo para hoy:
miércoles, 13 de noviembre de 2019
13 de noviembre – SU EJEMPLO
Muy de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, Jesús se
levantó, salió de la casa y se fue a un lugar solitario, donde se puso a orar.
Marcos 1:35.
Recuerda que nuestro
Señor no solo insistió en la necesidad de orar sino que él mismo nos dejó un
gran ejemplo de lo que es una vida de oración. Las enseñanzas de un profesor se
refuerzan cuando él constituye un ejemplo vivo de lo que enseña, al poner en
práctica sus propias instrucciones. Jesús fue un maestro poderoso tanto en obra
como en palabra, de él leemos: «Jesús comenzó a hacer y enseñar» (Hechos 1:1).
En el ejercicio de la oración, «el frío de la medianoche» pudo atestiguar que
él fue un gran practicante de lo que enseñaba. Cuando exhortó a sus discípulos
a que perseveraran en la oración y «oraran sin cesar», solo les estaba pidiendo
que siguieran sus pisadas. Si alguno de los miembros del cuerpo místico no
hubiera tenido necesidad de orar, de seguro habría sido nuestra Cabeza del
Pacto, pero si nuestra Cabeza tuvo una vida de oración, mucho más nosotros, los
miembros inferiores. Él nunca cometió los pecados que a nosotros nos afectan y
debilitan desde el punto de vista espiritual. No tenía deseos lujuriosos contra
los cuales luchar, pero si aquel que tuvo toda la pureza y la perfección se
acercó a Dios con tanta frecuencia, ¡cuánto más debemos nosotros perseverar en
nuestras súplicas! ¡Sigamos el ejemplo de quien fue tan poderoso, tan grande y,
a la vez, tan consagrado en la oración!
A través de la Biblia en un año: Jeremías 45-48
martes, 12 de noviembre de 2019
12 de noviembre – CONSUMIDO EN EL SERVICIO
Aunque soy libre respecto a todos, de todos me he hecho esclavo
para ganar a tantos como sea posible. 1 Corintios 9:19.
Si este es nuestro
tiempo para hacer el bien, hagámoslo mientras podamos. A veces escucho a
algunas personas decir: «El Sr. X trabaja mucho, trabaja demasiado». Ah, pero
ninguno de nosotros hace ni la mitad de lo que debía hacer. Nunca digas que
alguien hace demasiado por el Señor Jesucristo. Eso es imposible. ¿Debo yo
seguir durmiendo mientras las almas perecen? ¿Debe esta carne débil mantenerme
inactivo mientras los hombres mueren y el infierno se llena? Dejemos la tibieza.
Si Dios nos ha hecho luz del mundo, consumámonos tal como lo hace una vela, que
se consume al brindarnos su luz. Como aquella pobre niña que solo tenía una
vela y trabajaba con presteza y desesperación porque pronto se consumiría, así
mismo instemos nosotros a tiempo y fuera de tiempo, velando, orando, trabajando
por la salvación de las almas. Si tan solo pudiéramos ver las almas perdidas y
comprender su angustia indecible, nos sacudiríamos el polvo del camino y
continuaríamos trabajando mientras aún se dice hoy.
A través de la Biblia en un año: Jeremías 41-44
lunes, 11 de noviembre de 2019
11 de noviembre – LA OVEJA EXTRAVIADA
Y si llega a encontrarla, les aseguro que se pondrá más feliz
por esa sola oveja que por las noventa y nueve que no se extraviaron. Así
también, el Padre de ustedes que está en el cielo no quiere que se pierda
ninguno de estos pequeños. Mateo 18:13-14.
Las ovejas requieren de
muchos cuidados: pueden sufrir diversas enfermedades, dolencias y tener muchas
necesidades, pero cuando conoces a tu rebaño y lo quieres, al cuidarlo te
sientes como en casa. Asimismo se describe al Gran Pastor cuando deja las
noventa y nueve, su rebaño escogido, las ovejas que tienen comunión con él y, a
su vez, con las que él tiene comunión. Sí, deja a aquellas en las que se
regocija para buscar a la que le causa dolor. No voy a insistir en el hecho de
que él dejó el paraíso y toda la gloria de la casa de su Padre para venir a
este mundo de miseria, pero espero que recuerdes que así lo hizo. Fue un
descenso maravilloso cuando él vino desde más allá de las estrellas para morar
en este planeta rodeado de nubes y redimir a los hijos de los hombres. Pero
recuerda, él todavía viene por medio de su Espíritu. Su obra de misericordia es
permanente. El Espíritu de Dios guía a sus ministros, que son los
representantes de Cristo, para que se priven del alimento de su rebaño y
busquen, por medio de sus predicaciones, la salvación de las extraviadas, en
cuyo carácter y conducta no hay nada que nos pueda agradar. No quiere que su
iglesia dedique todos sus cuidados al rebaño que está en los pastos verdes, sino
que anhela que vaya a los campos y busque a aquellas ovejas que todavía no
forman parte de su bendito rebaño.
A través de la Biblia en un año: Jeremías 37-40
domingo, 10 de noviembre de 2019
10 de noviembre – VALOR INFINITO
¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le extravía una de ellas, ¿no dejará las noventa y nueve en las colinas para ir en busca de la extraviada? Mateo 18:12.
En estos tiempos modernos existe la tendencia de pensar poco en la conversión de los individuos y considerar la obra del Espíritu Santo en cada individuo por separado como un negocio que va demasiado lento para esta época tan progresiva. No temo afirmar que si rechazamos el método de la conversión individual llegaremos a tener un ministerio poco saludable y nos estrellaremos contra las rocas de la hipocresía. Incluso en esos tiempos gloriosos cuando el evangelio ha tenido su mayor auge y se ha expandido más rápido y ha recibido mayor gloria, su progreso ha sido según el mismo orden de la convicción de pecado, la conversión y la santificación de los individuos, quienes deben cada uno creer y ser bautizados de acuerdo a la Palabra del Señor.
Espero que ninguno de ustedes tienda a despreciar aquella oveja extraviada debido a los proliferantes métodos filosóficos que tanto se anuncian en la actualidad. Si queremos que los extraviados vengan a Cristo como grandes multitudes, como oro que suceda, debemos traerlos uno por uno. Pretender una regeneración nacional sin una regeneración personal es soñar con construir una casa sin el uso de ladrillos separados. Convéncete de que no puedes hacer nada mejor que obedecer el ejemplo de nuestro Señor Jesucristo e ir en busca de la oveja extraviada.
A través de la Biblia en un año: Jeremías 33-36
sábado, 9 de noviembre de 2019
9 de noviembre – TODOS SOMOS RESPONSABLES
Está escrito: «Tan cierto como que yo vivo» dice el Señor, «ante
mí se doblará toda rodilla y toda lengua confesará a Dios». Así que cada uno de
nosotros tendrá que dar cuentas de sí a Dios. Romanos 14:11-12.
«Rinde cuentas de tu
administración» bien puede ser una orden para los impíos (Lucas 16:2). Ellos
son responsables ante Dios de todo lo que tienen, o lo que alguna vez tuvieron,
o lo que tendrán. La ley del Señor no es menos severa ante su pecado; son
responsables ante Dios, a pesar de que intentan evadir el yugo del
Todopoderoso. Como criaturas formadas por la mano divina y sustentadas por su
poder, tienen el deber de servir a Dios, y si no lo hacen, Dios les reclamará:
«Rinde cuentas de tu administración».
Este texto también se
aplica a los hijos de Dios, los hombres temerosos de Dios, pero en un sentido
diferente. En primer lugar, los hombres temerosos de Dios son hijos de Dios y
permanecen en Cristo. No son solo criaturas de Dios, ya que Jesucristo pagó
todo lo que debían en su condición de pecadores, y se convirtió en su Sustituto
y Salvador. Por tanto, están en un lugar diferente al resto de los hombres
pues, luego de haber sido adoptados en la familia de Dios y salvos por gracia,
Dios les confió talentos que deben usar para su honra y gloria. Al ser salvos y
llegar a ser hijos de Dios, se convierten en sus siervos y, como tales, son
responsables ante él y tendrán que rendir cuentas de su mayordomía.
A través de la Biblia en un año: Jeremías 30-32
viernes, 8 de noviembre de 2019
8 de noviembre – SALVOS DE VERDAD
Porque así dice el Señor omnipotente, el Santo de Israel: «En el
arrepentimiento y la calma está su salvación, en la serenidad y la confianza
está su fuerza, ¡pero ustedes no lo quieren reconocer!» Isaías 30:15.
Muchas personas cometen
un gran error en cuanto a la salvación, confunden el significado del término, y
para ellas la salvación significa ser libradas del infierno. Ahora bien, el
significado correcto de la salvación es la purificación de la maldad. En
realidad, un hombre no tiene muchos deseos de ser salvo si todo lo que quiere es
escapar del castigo que sus ofensas merecen. ¿Acaso ha existido algún asesino
que no deseara librarse de la horca? Cuando un hombre comete un hecho de brutal
violencia, y prepara su espalda para recibir los azotes, puedes estar seguro
que se arrepiente de haber hecho lo que hizo, es decir, se arrepiente porque
tiene que sufrir por ello, pero eso es todo, y es un todo bastante pobre. No
lamenta el daño que causó a su víctima inocente, el haberla perjudicado de por
vida. ¿Cuál es el valor de tal arrepentimiento?
¿Deseas tener un
corazón nuevo? ¿Deseas ser como Dios quisiera que fueras: justo, amoroso,
amable, casto, según el ejemplo del gran Redentor? De ser así, entonces tu
deseo proviene de Dios, pero si todo lo que quieres es morir sin temor a
despertar en el otro mundo en medio de un horrible lugar de tormento, y eso es
todo, no hay nada de gracia en ello, y no te sorprendas si te digo que no sabes
lo que significa la salvación. Busca la salvación como el reino de Dios dentro
de ti, búscala de esa forma y hazlo ahora, y Dios no te la negará.
A través de la Biblia en un año: Jeremías 25-29
jueves, 7 de noviembre de 2019
7 de noviembre – TÚ ELIGES
Ningún sirviente puede servir a dos patrones. Lucas 16:13.
Ay, hombre inmundo,
¿cómo puedes soñar con la salvación cuando estás lleno de suciedad? ¿Qué? ¡Tú y
tu ramera, miembros de Cristo! Ay, no conoces a mi puro y santo Salvador. Él
recibe a los pecadores, pero rechaza a los que se deleitan en sus iniquidades.
Para ser limpio de la culpa del pecado tienes que dejar de ser indulgente ante
él. No puedes continuar en tus transgresiones y mantener tu salvación, esta es
una presuposición licenciosa. Cristo vino para salvarnos de nuestros pecados,
no para que estemos seguros mientras hacemos lo malo. La sangre que lava
nuestras manchas también trae como consecuencia odio hacia aquellas cosas que
provocaron esas manchas. Si no rechazamos el pecado, no recibiremos la
salvación.
Ahora hablo con mucha
franqueza sobre este tema, pero aquí hay algunos de corazón puro que no saben
bien cuán claro debemos hablar para despertar ciertas conciencias, pues siento
vergüenza al ver que año tras año algunos se deleitan en un pecado oculto y, no
obstante, asisten con frecuencia a la casa de Dios. Tú pensarías al verlos allí
que están convertidos o que pronto lo estarán pero, si los siguieras hasta su
casa, te asombrarías de lo que verías. Ay, amantes del pecado, no se engañen a
sí mismos pues, con toda seguridad, cosecharán lo que siembren. ¿Cómo puede
reinar la gracia en ustedes si son esclavos de sus propias pasiones? ¿Cómo es
posible, mientras estén anclados a un pecado oculto, que sean renacidos
mediante la gracia a un estado de seguridad? Si no abandonas tu pecado, puedes
abandonar toda esperanza de ir al cielo; si insistes en tu pecado, el infierno
te atrapará para siempre. Quiera Dios librarnos a todos del amor al pecado,
porque tal liberación es la salvación.
A través de la Biblia en un año: Jeremías 21-24
miércoles, 6 de noviembre de 2019
6 de noviembre – VALE LA PENA HACERLO BIEN
Recordarán, hermanos, nuestros esfuerzos y fatigas para
proclamarles el evangelio de Dios, y cómo trabajamos día y noche para no serles
una carga. 1 Tesalonicenses 2:9.
Oh, hombres y mujeres cristianos,
no glorificarán mucho a Dios a menos que dediquen todas sus fuerzas y consagren
todo su cuerpo, alma y espíritu –todo su ser- a la obra del Señor Jesucristo.
Para hacer esto no necesitan abandonar a sus familias, ni sus negocios ni sus
ocupaciones seculares. Pueden servir a Dios en estas cosas. Con frecuencia
constituirán oportunidades para ti, pero tienes que lanzarte a estas. Un hombre
es incapaz de ganar almas para Cristo cuando él mismo está medio dormido.
Tenemos que estar bien despiertos y llenos del Espíritu de Dios para librar la
batalla en nombre del Señor Jesucristo. Hijo mío, ve a trabajar hoy. No vayas a
jugar a ser el maestro de la Escuela Dominical. No vayas a jugar a ser el
predicador. No vayas a jugar a ser el que exhorta a las personas en las calles
o el que reparte los tratados. Hijo mío, ve a trabajar. Involucra tu alma en
ello. Si vale la pena hacerlo, vale la pena hacerlo bien; y si vale la pena
hacerlo bien, vale la pena hacerlo mejor que nunca antes; e incluso entonces,
valdrá la pena hacerlo aún mejor. Porque cuando lo hayas hecho lo mejor que
puedas, todavía tendrás que extenderte a algo mejor, ya que lo mejor de lo
mejor es muy poco para un Dios como el nuestro y un servicio como el suyo. Hijo
mío, ve a trabajar.
A través de la Biblia en un año: Jeremías 17-20
martes, 5 de noviembre de 2019
5 de noviembre – LA MÁS PRECIOSA LABOR
Por eso les dije: «Ustedes son testigos de nuestra desgracia.
Jerusalén está en ruinas, y sus puertas han sido consumidas por el fuego.
¡Vamos, anímense! Reconstruyamos la muralla de Jerusalén para que ya nadie se
burle de nosotros!» Entonces les conté cómo la bondadosa mano de Dios había
estado conmigo y les relaté lo que el rey me había dicho. Al oír esto,
exclamaron: «¡Manos a la obra!». Y unieron la acción a la palabra. Nehemías 2:17-18.
Pienso que el mejor
trabajo que se hace para Dios, con frecuencia se lleva a cabo de una manera
irregular. Cada vez más me siento como aquel viejo soldado de Waterloo cuando
le preguntaron acerca del mejor uniforme que debía usar un soldado. El duque de
Wellington le dijo: «Si tuviera que combatir otra vez en Waterloo, ¿cómo le
gustaría ir vestido?» La respuesta fue: «Por favor, señor, me gustaría ir solo
con mi camisa», creo que eso es lo mejor. Libérate de todas las cosas
superfluas y enfrenta lo que sea. Allí están las multitudes, yéndose directo al
infierno, y nosotros estamos considerando este modo de obrar o aquel otro, y
calculando las mejores formas de no hacerlo, y creando comités para considerar
y debatir, para decidir fechas y posponer, y dejar la obra suspendida por el
momento. La mejor forma es levantarse y llevar a cabo el trabajo, y luego
reunir al comité y debatir. Dios nos asegura que lo podemos hacer. Hijo mío, ve
a trabajar hoy. Haz algo práctico, real, con resultados.
Y al referirnos a un
buen trabajo, queda implícita la idea de que necesitarás esfuerzos, dedicación,
seriedad, negación de uno mismo, quizá algo que exigirá perseverancia. Con toda
responsabilidad tendrás que aferrarte a ello. Tendrás que entregarte a la tarea
de todo corazón y dejar muchas otras cosas que estorben tu labor.
A través de la Biblia en un año: Jeremías 13-16
lunes, 4 de noviembre de 2019
4 de noviembre – EL BÁLSAMO DEL SERVICIO
Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre
misericordioso y Dios de toda consolación, quien nos consuela en todas nuestras
tribulaciones para que con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido,
también nosotros podamos consolar a todos los que sufren. 2 Corintios 1:3-4.
Con frecuencia nuestro
trabajo es una gran fuente de consuelo. En el campo de batalla de Gettysburgo
hubo una horrible confrontación y entre los heridos se encontraba un cierto
capellán llamado Eastman cuyo caballo le había dañado la espalda al caer sobre
él. La noche llegó con su densa y temible oscuridad y aquel hombre, incapaz de
ponerse en pie, yacía allí en su profundo dolor, pero en eso escuchó alguien
que exclamaba con una débil voz: «¡Oh, Dios!» Al escucharlo, se sintió motivado
y se arrastró por los charcos de sangre entre los muertos hasta llegar al lado
de aquel moribundo y le habló de Jesús y de la salvación gratuita que le
ofrecía. El hombre murió lleno de esperanza y precisamente entonces vinieron
dos soldados y le dijeron a Eastman que no muy lejos de allí se estaba muriendo
el capitán y debían llevarlo hasta allí. De modo que, a pesar de su intenso
dolor, se dispuso a llevar a cabo su obra de misericordia, y mientras aún era
de noche, habló de Jesús a muchos hombres moribundos. ¿Podía acaso haber tenido
un alivio mayor para su dolor? Pienso que no. ¿Por qué? Porque creo que el
haber permanecido allí sobre su espalda sin otra cosa que hacer que no fuera
gemir y llorar habría sido horrible, sin embargo, el hecho de ser llevado a
otros, a pesar de su angustia y dolor, para proclamar el mensaje de
misericordia, ¡hizo soportable el dolor de su espalda! Así mismo cuando
extrañas a un amigo, o has perdido alguna posesión, o tu espíritu está cargado,
encontrarás tu consuelo más seguro al servir a Dios con todas tus fuerzas.
A través de la Biblia en un año: Jeremías 9-12
domingo, 3 de noviembre de 2019
3 de noviembre – PRISIONEROS ESPIRITUALES
Pero la Escritura declara que todo el mundo es prisionero del
pecado, para que mediante la fe en Jesucristo lo prometido se conceda a los que
creen. Antes de venir esta fe, la ley nos tenía presos, encerrados hasta que la
fe se revelara. Gálatas 3:22-23.
¿Alguna vez has
visitado una celda de un prisionero condenado a muerte? Asomarte a ella y ver a
dicho hombre allí es suficiente para hacerte desmayar. ¡Imagina que fuera tu
hijo! ¡Imagina que fuera tu esposo! ¡Imagina que fuera tu hermano! Pero
escucha: «El que no cree ya está condenado» (Juan 3:18). Perdónennos, ustedes
nuestros familiares inconversos, por decirles que corren un tremendo peligro al
estar sentados en la celda de los condenados a muerte y serán ejecutados en
breve, a no ser que la infinita misericordia les conceda el perdón gratuito.
Qué horribles escenas debe ver una persona en un campo de batalla. Cuando veo
un hombre que sangra porque se ha cortado me siento el corazón en la boca, no
puedo resistir la escena; ¡cuánto más al ver hombres desmembrados,
desentrañados, retorciéndose en sus últimos minutos de vida! ¡Qué horroroso es
caminar entre un montón de cadáveres y tropezar a cada instante con alguno de
ellos! Sin embargo, ¿qué es la muerte física comparada con la muerte
espiritual? Qué horroroso es vivir bajo el mismo techo con familiares que están
muertos en vida, muertos para Dios. El pensamiento está lleno de angustia. Si
Dios contendiera con nuestros parientes que están muertos desde el punto de
vista espiritual, si le diera vida a aquel que ha sido «puesto aparte, entre
los muertos; parece un cadáver que yace entre los muertos» (Salmo 88:5), ¡qué
gran consuelo recibiríamos nosotros!
A través de la Biblia en un año: Jeremías 5-8
2 de noviembre – PROCURA DEPENDER DE LA ORACIÓN
¿Está afligido alguno entre ustedes? Que ore. ¿Está alguno de
buen ánimo? Que cante alabanzas. Santiago 5:13.
Los problemas alejan a
los hombres carnales de la religión que dicen que profesan pero unen al
verdadero rebaño, tal y como cuando las ovejas se asustan y se alarman, buscan
al Buen Pastor. Mientras más dolor sentimos, más gracia necesitamos y más cerca
de nuestro Consolador venimos. «¡Más cerca de Dios!» es el clamor del santo
cuando está en problemas. El consuelo de un hijo de Dios en la oscuridad es la
oración. La adversidad, que es una bendición del Espíritu Santo, nos hace recordar
las promesas. Las promesas alimentan nuestra fe y la fe nos conduce a la
oración, Dios oye y responde nuestra petición. Esta es la cadena de
acontecimientos que experimenta un alma atribulada. Cuando pasemos por la
tribulación, ya que conocemos las promesas, ejercitemos nuestra fe y vayamos a
Dios en oración; porque nunca se ha vuelto un hombre a Dios de todo su corazón
sin que Dios no se vuelva a él. Si decidimos orar, podemos confiar en que Dios
decidirá bendecirnos. Las bendiciones se encuentran en el camino al cielo; su
sombra está siempre sobre nosotros. «Días y años nos has afligido, nos has
hecho sufrir; ¡devuélvenos ahora ese tiempo en alegría!» (Salmo 90:15).
A través de la Biblia en un año: Jeremías 1-4
viernes, 1 de noviembre de 2019
1 de noviembre – LA PIEDAD PRÁCTICA
Al partir para Macedonia, te encargué que permanecieras en Éfeso
y les ordenaras a algunos supuestos maestros que dejen de enseñar doctrinas
falsas y de prestar atención a leyendas y genealogías interminables. Esas cosas
provocan controversias en vez de llevar adelante la obra de Dios que es por la
fe. Debes hacerlo así para que el amor brote de un corazón limpio, de una buena
conciencia y de una fe sincera. Algunos se han desviado de esa línea de
conducta y se han enredado en discusiones inútiles. 1 Timoteo 1:3-6.
Algunos cristianos son
muy curiosos pero no son obedientes. Descuidan preceptos claros y, sin embargo,
tratan de resolver problemas difíciles. Recuerdo uno de ellos que parecía estar
siempre ocupado en las trompetas, los sellos y el resto de los símbolos
apocalípticos. Sabía mucho acerca de ese tema pero tenía una familia de siete
hijos y nunca celebraban un tiempo de oración familiar. Si hubiera dejado un
poco las trompetas y los sellos para ocuparse de sus hijos, habría sido mucho
mejor. He conocido hombres que saben mucho de Daniel y de Ezequiel y, sin
embargo, con frecuencia se olvidan de Éxodo 20 y no están muy claros acerca de
Romanos 8. No critico a tales hombres por estudiar a Daniel o a Ezequiel, todo
lo contrario, pero hubiera querido que fueran más celosos en la búsqueda de la
conversión de los pecadores de su vecindario y más cuidadosos para ayudar a los
santos en necesidad. Reconozco el valor de estudiar el significado de los pies
de la imagen en la visión de Nabucodonosor y la importancia de conocer los
reinos que representan cada uno de los diez dedos, pero no estoy de acuerdo con
que estos asuntos ocupen el lugar de practicar la piedad. Si dicho hombre
dedicara el tiempo que emplea en el estudio de complicados asuntos teológicos a
llevar a cabo una obra de evangelismo en los alrededores de su casa, sus
semejantes recibirían mayor beneficio y Dios, mayor gloria.
jueves, 31 de octubre de 2019
LA REFORMA Y EL HOMBRE - Francis A. Schaeffer
Lo que la Reforma nos dice, pues, a nosotros hoy es que Dios ha hablado y su Palabra se halla registrada en las Escrituras. Y Dios por medio de esta Palabra suya nos ha dicho algo tanto de lo que está "arriba" como en relación a lo de "abajo". Dios habló en una auténtica revelación que de sí mismo hizo concerniente a las "cosas celestiales", y habló también en una verdadera revelación acerca de la naturaleza, es decir: el cosmos y el hombre. Por consiguiente, la Biblia ofrece una solución al problema que atormentó a Leonardo da Vinci; la única solución. Los cristianos de la Reforma hallaron esta solución y tuvieron una auténtica unidad de conocimiento. Simplemente, ¡se ahorraron el problema del Renacimiento; el problema de la naturaleza y la gracia! Ellos poseyeron una verdadera unidad, no porque fueran más inteligentes, sino porque buscaron esta unidad en lo que Dios había revelado en ambas áreas del conocimiento. En contraste con el humanismo que había sido soltado por Tomás de Aquino, y por la forma católico-romana del mismo, no hubo para la Reforma ninguna porción autónoma.
No significa esto que no hubiera libertad para el arte o la ciencia. Ocurrió precisamente todo lo contrario; porque los reformados se encontraron con la posibilidad de verdadera libertad dentro de las formas de la revelación. Aunque el arte y la ciencia tengan libertad, no son actividades autónomas: el artista y el cintífico se hallan también bajo la revelación de las Escrituras. Como vamos a comprobar, cuando el arte o la ciencia han intentado ser realizaciones autónomas, se ha manifestado un cierto principio, siempre, que lleva en sí el germen de la destrucción: la naturaleza "se come" a la gracia y el arte y la ciencia pronto comienzan a ser cosas sin sentido, vacías de significado auténtico.
La Reforma tuvo consecuencias extraordinarias e hizo posible la cultura que muchos de nosotros amamos: aunque nuestra generación quiera ahora echarla por la borda. La Reforma nos confronta con un Adán que, para usar una expresión contemporánea, era un hombre no programado: no una simple pieza de algún sistema de computadores. Una de las cosas que caracterizan al hombre del siglo XX es que no tiene discernimiento para darse cuenta de esto, dado que se halla empapado por un concepto de determinismo. Pero la postura bíblica resulta clara: es imposible explicar el ser humano como totalmente condicionado y determinado, y esta postura es la que vindicó el concepto de la dignidad del hombre. La gente hoy intenta aferrarse a la dignidad humana, pero no sabe cómo, porque ha perdido la verdad de que el hombre es hecho a imagen de Dios. El hombre que describe la Biblia, el hombre que presentó la Reforma, es el Adán que, pese a sus pecados, es un ser humano no programado, un hombre con significado inmerso en una historia con significado, un hombre, en suma, que puede cambiar la historia.
En el pensamiento reformado tenemos, pues, un hombre que es alguien. Mas, al mismo tiempo, se trata de un hombre que se ha rebelado: y se ha rebelado realmente; no es la suya una "contestación" para "hacer teatro". Ahora bien, por cuanto es un ser no programado y se ha rebelado realmente, tiene verdadera responsabilidad moral. Es éticamente culpable. Y de ahí que los reformadores comprendieran algo más. Tenían una comprensión bíblica de la obra de Cristo. Entendieron que Jesucristo murió en la cruz como sustituto y como propiciación para salvar a los hombres de su culpa verdadera. Hemos de comprenderlo bien: tan pronto como comenzamos a minimizar el concepto bíblico de la culpa moral auténtica, bien sea mediante contemporizaciones psicológicas, o teológicas o de cualquier otra clase, nuestras opiniones sobre la obra de Jesús no serán ya más bíblicas. Cristo murió por un hombre que tenía verdadera culpa moral, por cuanto había hecho una elección real y verdadera.
Fragmento tomado del libro HUYENDO DE LA RAZÓN de Francis A. Schaeffer
31 de octubre – COMIENZA Y TERMINA CON CRISTO
En lo que atañe a la ley, esta intervino para que aumentara la
transgresión. Pero allí donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia, a fin de
que, así como reinó el pecado en la muerte, reine también la gracia que nos
trae justificación y vida eterna por medio de Jesucristo nuestro Señor. Romanos 5:20-21.
Cada día me doy cuenta
que lo más saludable para mi alma es tratar de caminar siempre en santidad,
pero para hacer esto, primero tengo que venir a Jesucristo como un pecador. Voy
a tratar de ser perfecto, voy a luchar por tener todas las virtudes y abandonar
todas las falsedades pero, al permanecer ante Dios, mi mayor felicidad es
sentarme en aquel lugar donde conocí a Jesús por primera vez, en la roca de su
salvación, que no tiene nada que ver con mi propia justicia, sino con la suya.
Depende de esto: la manera más feliz de vivir es hacerlo como un pobre pecador
que es nada en sí mismo y tiene a Jesucristo como el todo en todo. Puedes
alcanzar un alto grado de santificación, hacer progresos extraordinarios en la
gracia, desarrollar todas las virtudes que quieras; pero ruego con fervor que
nunca pongas esto en el lugar que solo Cristo debe ocupar. Si has comenzado en
Cristo, termina en él. Si has comenzado en la carne y continúas en la carne,
sabemos cuáles serán los nefastos resultados. Pero si has empezado con Cristo
como tu Alfa, deja que él sea tu Omega. Mi oración es que cuando alcances
ciertas virtudes, nunca pienses que estás en un lugar más elevado, porque no es
así, sino que te están encaminando a tu propia ruina.
A través de la Biblia en un año: Isaías 64-66
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