Versículo para hoy:
miércoles, 23 de octubre de 2019
23 de octubre – NUESTRO MÁS QUERIDO AMIGO
Pero cuando se manifestaron la bondad y el amor de Dios nuestro
Salvador, él nos salvó, no por nuestras propias obras de justicia sino por su
misericordia. Nos salvó mediante el lavamiento de la regeneración y de la
renovación por el Espíritu Santo, el cual fue derramado abundantemente sobre
nosotros por medio de Jesucristo nuestro Salvador. Así lo hizo para que,
justificados por su gracia, llegáramos a ser herederos que abrigan la esperanza
de recibir la vida eterna. Tito 3:4-7.
¡Oh, cuánto le debemos
al Espíritu Santo! Hablo con ustedes que lo conocen. Fue el Espíritu Santo el
que te despertó de tu letargo, el que te convenció de pecado, el que te consoló
y ¡en qué dulce forma todavía te consuela el Divino Consolador! Sin embargo, lo
resistimos y lo entristecimos. ¿No recuerdas, en tu juventud, cómo traicionaste
tus convicciones, cómo acallaste tu conciencia para que no te reprendiera? Ese
Espíritu bendito, a quien disgustamos y rechazamos, pudiera haberse ido y
habernos abandonado para no luchar más con nosotros; pero nos amó tanto que
vino e hizo su morada en nosotros, y ahora habita en nosotros. Se rebajó dentro
de la pequeña celda de nuestro pobre corazón para encontrar un templo y hacerlo
su habitación para siempre. Ay, alma mía, ¿cómo pudiste entristecerlo alguna
vez? ¿Cómo pudiste haber resistido al mejor y más tierno de los amigos?
A través de la Biblia en un año: Isaías 33-36
martes, 22 de octubre de 2019
22 de octubre – NOSOTROS ESTUVIMOS ALLÍ
Por eso, de la manera que recibieron a Cristo Jesús como Señor,
vivan ahora en él, arraigados y edificados en él, confirmados en la fe como se
les enseñó, y llenos de gratitud. Colosenses 2:6-7.
El delito más grande
que se ha cometido contra el cielo fue el de asesinar la deidad, cuando los
hombres clavaron en la cruz al Hijo de Dios y lo mataron como si fuera un
criminal. ¿Dónde están los miserables que cometieron tan horrible hecho? Aquí
están, no voy a decir que están delante de nosotros porque cada uno de nosotros
lleva uno adentro. ¿Cómo puedo entonces hablarles yo a ustedes? Bueno, quizás
es mejor así porque entonces, desde lo más profundo de mi corazón, les puedo
rogar que permanezcamos al pie de la cruz y contemos las gotas de sangre y
digamos: «Estas gotas han lavado mi pecado, sin embargo, yo ayudé a
derramarlas. Esas manos, esos pies, me salvaron, sin embargo, yo los clavé
allí. Ese costado abierto es el refugio de mi espíritu culpable, sin embargo,
mi pecado provocó ese horrible hueco. Fue mi pecado el que mató a mi Salvador».
¡Oh, pecado, tres veces maldito, fuera de aquí! ¡Fuera de aquí! Vengamos con
gozo solemne, con dolor bendito, y sentémonos debajo de la cruz para ver lo que
ha hecho el pecado y, sin embargo, notemos también cómo aquel que murió en la
cruz del Calvario borró ese mismo pecado.
A través de la Biblia en un año: Isaías 29-32
lunes, 21 de octubre de 2019
21 de octubre – ODIA TU PECADO
Y ahora, queridos hijos, permanezcamos en él para que, cuando se
manifieste, podamos presentarnos ante él confiadamente, seguros de no ser
avergonzados en su venida. 1 Juan 2:28.
Cuando la ley de Dios nos
dice: «No harás», está colocando una señal de peligro que nos advierte acerca
de los lugares peligrosos. Y cuando dice: «Esto harás», está señalándonos el
camino mejor y más seguro. No hay nada en la ley de Dios que te prive de la
felicidad; solo te prohíbe lo que te causará dolor. Sabemos que es así y por
eso nos detenemos e inclinamos nuestro rostro y lamentamos haber sido tan
tontos como para cometer esa transgresión, tan malvados en nuestra obstinación
suicida como para hacer aquello que Dios odia y que tanto nos daña.
Recuerden que les estoy
hablando a aquellos de ustedes que son salvos, a aquellos cuyos pecados han
sido perdonados. En lo profundo de mi corazón puedo escuchar al resto decir:
«¿No nos dejarás unirnos contigo en el arrepentimiento para también ser
perdonados?» Bendito seas, sí, sí, Dios te ayudará a unirte a nosotros y si lo
haces, también encontrarás el perdón porque ¡el perdón viene por el
arrepentimiento!
Amados, mientras más
amen a su Señor, más odiarán el pecado. Si con frecuencia te sientas a su mesa
y metes tu mano en su plato, si reclinas tu cabeza en su pecho así como Juan,
si eres favorecido con la hermandad del Bienamado, sé que a menudo encontrarás
lugares de reposo donde podrás derramar tus lágrimas de amargo arrepentimiento
por haber pecado contra un Salvador como Jesús.
A través de la Biblia en un año: Isaías 25-28
domingo, 20 de octubre de 2019
20 de octubre – PASADO, PRESENTE Y FUTURO
«Vienen días» afirma el Señor, «en los cuales el que ara
alcanzará al segador y el que pisa las uvas, al sembrador». Amós 9:13.
Cuando las personas
escuchan lo que Dios hizo en el pasado, una de las cosas que dicen es: «Ah,
pero eso fue hace mucho tiempo». Piensan que los tiempos han cambiado desde
entonces. Otros entre ustedes dicen: «Bueno, considero esas cosas grandes
prodigios, milagros. No podemos esperar que sucedan todos los días». Esa es la
razón por la cual no las vemos en la actualidad. Si hubiéramos aprendido a
esperarlas, sin duda las obtendríamos, pero las colocaríamos en un estante,
como si fueran cosas fuera de nuestro estilo de religión moderado, como
curiosidades de la historia de las Escrituras. Creemos que esas cosas, aunque
ciertas, son prodigios de la Providencia, no podemos imaginarlas como parte del
trabajo ordinario de su poder maravilloso. Les ruego, hermanos, que desechen
esa idea, que la saquen de su mente. Todo lo que Dios ha hecho en su propósito
de convertir a los pecadores debe considerarse como un precedente, porque «La
mano del Señor no es corta para salvar, ni es sordo su oído para oír» (Isaías 59:1). ¿Ha cambiado Dios? ¿Acaso no es él un Dios inmutable, el mismo ayer, hoy
y siempre? ¿No es eso un argumento más que suficiente para pensar que lo que
Dios hizo en algún momento lo puede volver a hacer? Incluso, creo que debo ir
un poco más allá y decir que lo que una vez hizo es una profecía de lo que hará
otra vez, que se repetirán las poderosas obras que ha llevado a cabo en los
tiempos pasados, y otra vez se cantará en Sión la canción del Señor, y una vez
más será glorificado.
A través de la Biblia en un año: Isaías 21-24
sábado, 19 de octubre de 2019
19 de octubre – TEN FE EN DIOS
Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza
de lo que no se ve. Gracias a ella fueron aprobados los antiguos. Hebreos 11:1-2.
Siempre que Dios ha hecho
una obra poderosa, la ha hecho mediante el uso de un instrumento
insignificante. Para derrotar a Goliat utilizó al pequeño David, cuando no era
más que un jovencito. Cuando Dios mató a Sísara, fue mediante una mujer que usó
un martillo y un clavo. Dios ha llevado a cabo sus más grandes obras utilizando
los instrumentos más insignificantes: este es un hecho que se repite en todas
las obras de Dios. Pedro, un pescador que estuvo presente en Pentecostés.
Lutero, un humilde monje que protagonizó el movimiento de la Reforma.
Whitefield, un mesero de una taberna en Gloucester en los tiempos del
avivamiento del siglo diecinueve, y así será hasta el final de los tiempos.
Dios no utiliza las carrozas y los caballos de Faraón sino que trabaja por
medio de la vara de Moisés; no muestra sus maravillas en el torbellino y la
tempestad, sino que lo hace mediante el silbido apacible, para que toda la
gloria y el honor sean suyos.
¿No nos anima eso a ti
y a mí? ¿Por qué no puede Dios emplearnos para llevar a cabo su obra poderosa
en este lugar? Además, en todas estas historias de las obras poderosas de Dios
en los tiempos pasados hemos notado que siempre que Dios hizo algo grande, fue
por medio de alguien que tenía una gran fe. Los hombres que tienen una fe
grande hacen grandes cosas. Fue la fe de Elías la que derrotó a los profetas de
Baal. Lo mismo sucedió con Whitefield; él creyó y esperó que Dios hiciera
grandes cosas. Cuando se dirigió al púlpito, creyó que Dios iba a bendecir a su
pueblo, y Dios lo hizo. Una fe pequeña puede hacer pequeñas cosas, pero una fe
grande recibirá gran honor.
A través de la Biblia en un año: Isaías 17-20
viernes, 18 de octubre de 2019
18 de octubre – TRABAJA EN EQUIPO
¿Quién eres tú para juzgar al siervo de otro? Que se mantenga en
pie, o que caiga, es asunto de su propio señor. Y se mantendrá en pie, porque
el Señor tiene poder para sostenerlo. Romanos 14:4.
Si todos estamos bajo
la autoridad del mismo Maestro, entonces no discutamos. Es penoso que los
ministros se critiquen unos a otros y que los maestros de Escuelas Dominicales
hagan lo mismo. Es una actitud miserable no poder soportar ver el bien que han
hecho otras denominaciones diferentes a la nuestra que tienen otro estilo de
trabajo. Si un nuevo labrador llega al campo y usa una chaqueta de un corte
diferente y un pico con una forma distinta, ¿debo convertirme en su enemigo? Si
hace su trabajo mejor de lo que yo hago el mío, ¿debo sentirme celoso?
Hermano, si el gran
Señor te empleó, no tienes por qué cuestionar lo que hace. Quizá no me guste
cómo te ves y no sé cómo podré trabajar contigo, pero si el Señor te empleó, no
tengo derecho a juzgarte, porque me atrevería a afirmar que te parezco tan raro
como tú a mí. Si se inventan nuevos métodos de predicar el evangelio, deja que
los hermanos los usen; y si no los podemos imitar, sintamos al menos que
todavía somos uno solo, porque «uno es nuestro Maestro, Jesucristo».
A través de la Biblia en un año: Isaías 13-16
jueves, 17 de octubre de 2019
17 de octubre – QUITA LOS ÍDOLOS
No se vuelvan a los ídolos inútiles, ni se hagan dioses de metal
fundido. Yo soy el Señor su Dios. Levítico 19:4.
En todas las épocas,
desde la caída del hombre, ha existido la tendencia en el corazón humano de
olvidarse de Dios y huir de su presencia. La idolatría ha sido el pecado de
todas las naciones, incluyendo el pueblo escogido por Dios, los judíos, e
incluyendo ciertas personas que se llaman cristianas pero se construyen ídolos
de cruces e imágenes. Este principio impuro de no tomar en cuenta a Dios y
poner algo en nuestras mentes entre nosotros y nuestro Creador, se presenta en
todo lugar, en cualquier tipo de pensamiento.
Cuando el hombre
estudia la obra de Dios en la naturaleza, con frecuencia coloca un velo para tapar
al Creador. Ya que Dios actúa de una manera determinada, llaman a esa forma de
actuar ley, y luego hablan de esas leyes como si fueran fuerzas o poderes de
ellos y sobre ellos, y así echan a Dios de su propio universo permitiendo que
los ídolos del mundo científico llamados «leyes naturales» ocupen su lugar.
En el campo de la
providencia encontrarás personas que, en vez de buscar la mano de Dios en todas
las cosas, buscan causas secundarias, buscan causas de prosperidad y se sienten
desanimados si no las encuentran, o ven los motivos de aflicción y se enojan
contra ellos, en vez de inclinarse ante el Dios que los ha usado para
corregirlos. Es fácil crear ídolos de causas secundarias y olvidar al Dios que
está presente en todas partes, causando que todas las cosas ayuden a bien. Es
muy triste que este principio malvado se introduzca en la iglesia; sin embargo,
es bien difícil de eliminar. Puedes cerrar todas las puertas tan rápido como
quieras, pero los fabricantes de ídolos entrarán con sus instrumentos.
A través de la Biblia en un año: Isaías 9-12
miércoles, 16 de octubre de 2019
16 de octubre – SEMEJANTES A DIOS
Entre los débiles me hice débil, a fin de ganar a los débiles.
Me hice todo para todos, a fin de salvar a algunos por todos los medios
posibles. Todo esto lo hago por causa del evangelio, para participar de sus
frutos. 1 Corintios 9:22-23.
Anhelar la salvación de
otros nos hace semejantes a Dios. ¿Deseamos el bienestar de los hombres? Dios
lo desea. ¿Anhelamos librarlos del infierno? Día tras día Dios lleva a cabo esa
obra de gracia. ¿Podemos decir que no nos complacemos con la muerte de aquellos
que mueren? Jehová ha declarado eso mismo en uno de sus juramentos. ¿Lloramos
por los pecadores? ¿Acaso no lloró también por ellos el Hijo de Dios?
¿Trabajamos para que se conviertan? ¿No murió él para que puedan vivir? Eres
semejante a Dios si en tu espíritu arde esta pasión.
Esta es una expresión
de tu amor a Dios, así como de tu amor a los hombres. Al amar al Creador
sentimos misericordia por sus criaturas caídas y un amor benévolo hacia las
obras de sus manos. Si amamos a Dios, sentimos lo que él siente, y al
considerar los misterios del juicio, no podemos permitir que aquellos que él ha
creado se pierdan para siempre.
Cuando amamos a Dios,
lamentamos que el resto de los hombres no lo ame también. Nos inquieta ver que
el mundo entero está bajo el maligno, enemistado con su Creador, peleado con
aquel que es el único que puede bendecirlos.
Si amamos a otros
debemos, así como Pablo, ser sabios para atraerlos, sabios para persuadirlos,
sabios para convencerlos, sabios para animarlos; tenemos que aprender a
utilizar los medios a nuestro alcance y descubrir en nosotros los talentos que
de otro modo habrían quedado enterrados, si el deseo ferviente de salvar a los
hombres no hubiera removido el suelo.
A través de la Biblia en un año: Isaías 5-8
martes, 15 de octubre de 2019
15 de octubre – TODO PARA TODOS
Aunque soy libre respecto a todos, de todos me he hecho esclavo
para ganar a tantos como sea posible. 1 Corintios 9:19.
Pablo siempre hizo su
trabajo con una profunda simpatía por aquellos que lo rodeaban, simpatía que lo
hizo adaptarse a cada caso en particular. Si hablaba con un judío, no comenzaba
proclamando que él era el apóstol enviado a los gentiles, sino que decía que
era judío, porque de hecho lo era. No preguntaba acerca de nacionalidades ni
ceremonias. Su deseo era hablarle al judío de aquel de quién Isaías había
dicho: «Despreciado y rechazado entre los hombres, varón de dolores, hecho para
el sufrimiento» (Isaías 53:3), de modo que pudiera creer en Jesús y ser salvo.
Si se encontraba con un gentil, el apóstol de los gentiles no mostraba ningún
escrúpulo hacia ellos, como era de esperar de alguien que fue educado en los
preceptos del judaísmo. Comía lo que comían los gentiles y bebía lo que ellos
bebían, se sentaba y se relacionaba con ellos; se comportaba como otro gentil
más entre ellos, nunca preguntaba nada acerca de la circuncisión o la
incircuncisión, sino que su único deseo era hablarles de Cristo, quien vino al
mundo para salvar tanto a judíos como a gentiles y hacerlos un solo pueblo. Si
se encontraba con un griego, hablaba con él como lo hizo en el Areópago, con un
lenguaje apropiado para dirigirse a los cultos atenienses. Se hizo todo para
todos, a fin de salvar a algunos por todos los medios posibles. Así que tú,
cristiano, tu negocio en esta vida es llevar a los hombres al conocimiento de
Cristo por medio del poder del Espíritu Santo, y todo lo demás debe tributar a
ese objetivo. Si logras salvarlos, todo lo demás vendrá a su debido tiempo.
A través de la Biblia en un año: Isaías 1-4
lunes, 14 de octubre de 2019
14 de octubre – NUESTRO MÁS SAGRADO LLAMADO
¡Alabado sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo! Por su
gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo mediante la resurrección de
Jesucristo, para que tengamos una esperanza viva y recibamos una herencia
indestructible, incontaminada e inmarchitable. Tal herencia está reservada en
el cielo para ustedes, a quienes el poder de Dios protege mediante la fe hasta
que llegue la salvación que se ha de revelar en los últimos tiempos. 1 Pedro 1:3-5.
En la actualidad, tal
parece que la opinión de muchos es que el papel de la iglesia es educar a las
personas. Te aseguro que la educación es algo muy valioso, tan valioso que
estoy convencido de que todas las iglesias cristianas se regocijan de tener un
sistema nacional de educación que, al encausarse de forma correcta, capacita a
los niños de esta nación y coloca las llaves del conocimiento en sus manos.
Pero si la iglesia de Dios piensa que está en el mundo solo para capacitar las
facultades mentales, ha cometido un grave error porque el objetivo del
cristianismo no es educar a los hombres para las ocupaciones seculares, o
educarlos en las más finas artes o en las profesiones elegantes, o capacitarlos
para disfrutar la belleza de la naturaleza o los encantos de la poesía.
Jesucristo no vino al mundo para ninguna de estas cosas, sino que vino a buscar
y salvar lo que se había perdido, y ha dado a su iglesia la misma encomienda, y
traicionaría al Maestro que la envió si al contemplar la belleza del arte y la
naturaleza se olvidara de que predicar a Cristo y a este crucificado es el
único objetivo para el cual existe entre los hijos de los hombres. El negocio
de la iglesia es la salvación.
A través de la Biblia en un año: 1 Juan 1-5
domingo, 13 de octubre de 2019
13 de octubre – MÁS IMPORTANTE QUE EL ALIENTO
Si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca
y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su
pecado y restauraré su tierra. Mantendré abiertos mis ojos, y atentos mis oídos
a las oraciones que se eleven en este lugar. 2 Crónicas 7:14-15.
Nunca desmayes en la
oración. Cuando no tienes deseos de orar, es una alerta de que debes orar más.
Ningún hombre tiene tanta necesidad de orar como aquel a quien no le interesa
hacerlo. Si puedes orar por largo rato, entonces no representa ningún
sacrificio para ti, pero si no puedes y no deseas orar, entonces tienes que
orar o el malvado se aprovechará de tu situación. Él está listo para arruinar a
aquel que se olvida del trono de la misericordia. Cuando el corazón se muestra
apático ante la oración, el hombre está padeciendo una peligrosa enfermedad.
¿Cómo puede cansarse de orar? Esto es esencial para la vida. Si alguien se
cansa de respirar, de seguro está a punto de morir; si alguien se cansa de
orar, tenemos que orar mucho por él, porque está corriendo un gran riesgo.
A través de la Biblia en un año: Cantar de los Cantares 5-8
sábado, 12 de octubre de 2019
12 de octubre – A TRAVÉS DE LA IGLESIA
Y mandó a la gente que se sentara sobre la hierba. Tomó los
cinco panes y los dos pescados y, mirando al cielo, los bendijo. Luego partió
los panes y se los dio a los discípulos, quienes los repartieron a la gente.
Todos comieron hasta quedar satisfechos, y los discípulos recogieron doce
canastas llenas de pedazos que sobraron. Los que comieron fueron unos cinco mil
hombres, sin contar a las mujeres y a los niños. Mateo 14:19-21.
El mundo perece por
falta de conocimiento. ¿Alguno de nosotros pensó alguna vez en la China? Tu
imaginación no puede concebir tal cantidad de población en ese poderoso
imperio, sin Dios, sin Cristo, extraños a la heredad de Israel. Pero China no
es el único país en esta situación, existen otras grandes naciones que viven en
la oscuridad; la gran serpiente se ha enrollado alrededor del mundo y, ¿quién
lo librará de ella? Reflexiona en esta ciudad y sus millones de habitantes.
¡Cuánto pecado debe ver la luna desde allá arriba! ¡Cuánto pecado debe ver el
Día del Señor! Porque son muchas las transgresiones de esta malvada ciudad.
Babilonia no pudo haber sido más corrupta que Londres, ni más culpable, porque
no tenía la luz que Londres recibió un día. Hermanos, mientras que la iglesia
continúe adormecida en su letargo no hay esperanza para la China, no hay
esperanza para el mundo, no hay esperanza para nuestra ciudad. Es a través de
la iglesia que viene la bendición. Cristo multiplica el pan y lo da a los
discípulos, la multitud solo puede adquirirlo a través de los discípulos. ¡Ay,
es tiempo de que las iglesias se despierten a favor de los millones que está
muriendo!
A través de la Biblia en un año: Cantar de los Cantares 1-4
viernes, 11 de octubre de 2019
11 de octubre – INCLUSO UNOS POCOS
Así que Jonatán le dijo a su escudero: «Vamos a cruzar hacia la
guarnición de esos paganos. Espero que el Señor nos ayude, pues para él no es
difícil salvarnos, ya sea con muchos o con pocos». 1 Samuel 14:6.
En general, cuando Dios
tiene el propósito de bendecir una iglesia, comienza de esta forma: dos o tres
personas en ella están preocupadas por la situación actual y hasta se angustian
por ello. Quizá no se comunican entre ellos ni conocen de su dolor común, pero
comienzan a orar con un deseo ferviente y una insistencia incansable. Los
motiva la pasión por ver un avivamiento en la iglesia. Piensan en esto cuando
se van a dormir, sueñan con eso, meditan en esto cuando van caminando por la
calle. Esa sola cosa los consume. Se preocupan y angustian por las almas que se
están perdiendo, sufren dolores de parto por las almas. Cuando sale el sol, las
cimas de las montañas son las primeras en recibir su luz, y aquellos que viven
siempre cerca de Dios serán los primeros en sentir la influencia de la frescura
que vendrá. Si el Señor me diera una docena de hombres de oración
perseverantes, apasionados por las almas, por su gracia sacudiríamos Londres de
punta a cabo. El trabajo continuaría sin la mayoría de ustedes, cristianos,
quizá algunos solo estorban la marcha del ejército. Pero denme doce hombres que
sean como el león y como el cordero, que sientan un ferviente amor por Cristo y
por las almas, y nada será imposible para su fe.
A través de la Biblia en un año: 2 Pedro 1-3
10 de octubre – LA PREPARACIÓN
«Mi hijo Salomón, pensaba David, es muy joven e inexperto, y el
templo que hay que construir para el Señor debe ser el más grande y famoso de
toda la tierra; por eso le dejaré todo listo». Así que antes de morir David
dejó todo listo. 1 Crónicas 22:5.
En los inicios de la
historia cristiana, hubo una preparación previa de la iglesia antes de que se
expandiera. Observa los obedientes discípulos sentados en el Aposento Alto,
esperando ansiosos. Cada corazón presente había sufrido la muerte del Señor, y cada
uno de ellos esperaba recibir el poder del Espíritu prometido. Allí, con un
corazón y una mente, esperaban y velaban en oración, hasta que vino el
Consolador, y con él fueron añadidas tres mil almas.
Un hombre que no
muestra sensibilidad ni compasión por otras almas puede ser usado en alguna
ocasión para ganar un alma. La buena palabra que predica no dejará de ser buena
porque el proclamador no tenga el derecho de declarar los estatutos de Dios.
Pero como regla general, los que traen las almas a Cristo son aquellos que
primero han sentido una agonía y un deseo ferviente de que las almas se salven.
En esto reflejamos el carácter de nuestro Maestro. Él es el gran Salvador de
los hombres, pero antes de que pudiera salvar a otros, aprendió en su carne a
solidarizarse con ellos. Lloró sobre Jerusalén, sudó gotas de sangre en
Getsemaní, fue y es un Gran Sacerdote que sufrió nuestros dolores. Como Capitán
de nuestra salvación, al traer muchos hijos a la gloria, los sufrimientos lo
perfeccionaron. Ni siquiera Jesús fue a predicar sin antes haber pasado noches
enteras orando e intercediendo y derramando lágrimas por la salvación de sus
oyentes.
A través de la Biblia en un año: Eclesiastés 9-12
miércoles, 9 de octubre de 2019
9 de octubre – BUSCA LA CAUSA
Cuando Jesús entró en casa, sus discípulos le preguntaron en
privado: «¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?» Marcos 9:28.
Si estamos
desconcertados, tiene que haber una causa, y es bueno que la busquemos. Debemos
ir al Maestro y preguntarle: «¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?»
Esta pregunta, si
buscáramos la respuesta correcta, es una pregunta muy sabia, porque cada hombre
necesita saber lo más que pueda de sí mismo. Si tengo éxito, ¿por qué lo tengo?
Déjame saber el secreto, para colocar la corona en la cabeza que lo merezca. Si
no tengo éxito, tengo que averiguar por qué no lo tengo, para tratar de
eliminar cualquier impedimento, no vaya a ser que yo mismo esté obstaculizando
mi camino. Si no soy un vaso apto para que el Maestro me use, tengo que
averiguar por qué no me puede usar para que, en todo lo que de mí dependa, me
prepare para servir de la mejor manera al Maestro. Sé que si soy apto para que
él me use, así lo hará; y si no lo hace, debe ser porque hay algo en mí que no
está bien.
Cualquiera que sea la razón
de tu fracaso, debe tener cura. Con toda certeza no debe ser algo grave, que
constituya una dificultad insuperable para el Maestro. Por la gracia de Dios él
quitará de ti ese impedimento para que nunca más te prive de tu poder. Busca
entonces esa razón, mira con ambos ojos y busca con la ayuda de la luz más
brillante que puedas encontrar, para que encuentres lo que está estorbando al Espíritu
de Dios y restrinjas tu propia utilidad.
A través de la Biblia en un año: Eclesiastés 5-8
Suscribirse a:
Entradas (Atom)










































