Versículo para hoy:
martes, 7 de mayo de 2019
7 de mayo – ORA POR EL PODER
Una vez, mientras comía con ellos, les ordenó: -No se alejen de
Jerusalén, sino esperen la promesa del Padre, de la cual les he hablado: Juan
bautizó con agua, pero dentro de pocos días ustedes serán bautizados con el
Espíritu Santo. Hechos 1:4-5.
Si sientes la necesidad
de clamar a Dios para que te dé el poder de predicar, el poder espiritual, el
poder del Espíritu Santo; si sientes la necesidad de enseñar en la Escuela
Dominical –y no vale la pena que lo hagas a menos que sientas la necesidad de
hacerlo y te han enviado a hacerlo-, entonces ora pidiendo el poder para ganar
las almas de esos queridos hijos para Cristo. Si mañana sientes el llamado a
escribir una carta a un amigo o amiga acerca de su alma, hazlo porque sientes
el llamado a hacerlo, pero ora a Dios para que te muestre cómo hacerlo. Ora
para que él le dé poder a las palabras que pronuncies, para que puedas decir
las palabras correctas e incluso dar el tono correcto a esas palabras. Hasta el
tono de un predicador tiene mucha importancia. «¿Y quién predicará sin ser
enviado?» (Romanos 10:15). Deben estar revestidos de poder divino, pero el
Señor puede vestir hasta a un niño con ese poder, lo ha hecho con frecuencia.
Él puede revestir a una humilde mujer cristiana, que nunca ha hablado en
público, con el poder de ganar almas, con frecuencia lo ha hecho. Primero
aguarda en Jerusalén hasta que seas investido con poder de lo alto, y luego sal
como testigo de Cristo, porque ¿cómo predicarás excepto si te envían?
A través de la Biblia en un año: Jueces
14-17
6 de mayo – TROFEOS DE CRISTO
Escrito está: «Creí, y por eso hablé». Con ese mismo espíritu de
fe también nosotros creemos, y por eso hablamos. Pues sabemos que aquel que
resucitó al Señor Jesús nos resucitará también a nosotros con él y nos llevará
junto con ustedes a su presencia. Todo esto es por el bien de ustedes, para que
la gracia que está alcanzando a más y más personas haga abundar la acción de
gracias para la gloria de Dios. 2 Corintios 4:13-15.
Puedo hablar sobre
asuntos que me confirman el poder de mi Señor y Maestro porque he visto los
triunfos de Cristo. He visto hombres que solían vivir en pecado y borracheras y
se han hecho honestos y sobrios; y he visto mujeres caídas llegar a los pies de
Jesús como penitentes. Desde el principio, lo que ha llegado a ser un largo
ministerio, la carroza del evangelio en la que he montado, ha tenido cautivos
para honrar los triunfos de Cristo. Desde el principio, las multitudes han
decidido dejar el pecado y se han vuelto al Dios viviente, y tengo que creer en
el poder de la gracia divina, no puedo dudarlo. No hay duda alguna, la prueba
de lo que el árbol es se encuentra en el fruto y el fruto es muy abundante.
Pregúntales a los misioneros lo que Cristo ha hecho en los mares del sur, y te
hablarán de islas que una vez estuvieron habitadas por caníbales desnudos,
donde ahora los hombres están vestidos y en sus cabales, sentados a los pies de
Jesús. El mundo entero pulula de trofeos de Cristo y aun pululará más. «Y
nosotros hemos visto y declaramos que el Padre envió a su Hijo para ser el
Salvador del mundo» (1 Juan 4:14) y predicamos con la completa convicción de
que «rebosará la tierra con el conocimiento del Señor como rebosa el mar con
las aguas» (Isaías 11:9).
A través de la Biblia en un año: Jueces
11-13
domingo, 5 de mayo de 2019
5 de mayo – DAR LA GLORIA A DIOS
Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad en lo alto de una
colina no puede esconderse. Ni se enciende una lámpara para cubrirla con un
cajón. Por el contrario, se pone en la repisa para que alumbre a todos los que
están en la casa. Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan
ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo. Mateo 5:14-16.
Si has recibido la luz
de Dios, deja que tu luz brille tanto delante de los hombres que la vean y le
den la gloria a Dios por ello. Me temo que esta observación perturbará a muchos
cristianos practicantes. Dicen que han visto al Señor. No tengo razones para
dudar la verdad de lo que dicen, pero si lo han visto, ¿por qué no testifican?
Juan escribe: «Yo lo he visto y por eso testifico» (Juan 1:34); pero en muchos
casos en estos tiempos, pudiera escribirse: «Lo hemos visto y no testificamos»,
porque algunos de los que profesan haber visto a Cristo por fe ni tan siquiera
dan el paso al frente para confesarlo en el bautismo, según lo que dice su
Palabra; y muchos no se unen a la iglesia visible y no se ocupan en la Escuela
Dominical ni en ninguna otra forma de servicio cristiano. ¿Qué será de ustedes
que, teniendo un talento, no lo ponen en acción? ¡Ay, perezosos!, que han
envuelto su talento en una servilleta, ¿cómo responderán por esto el día en que
el Maestro llame a sus siervos para hacerles el juicio?
A través de la Biblia en un año: Jueces
8-10
sábado, 4 de mayo de 2019
4 de mayo – NUESTRA LUZ VERDADERA
En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios,
y el Verbo era Dios. Él estaba con Dios en el principio. Por medio de él todas
las cosas fueron creadas; sin él, nada de lo creado llegó a existir. En él
estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad. Esta luz resplandece en
las tinieblas, y las tinieblas no han podido extinguirla. Juan 1:1-5.
Jesucristo fue la Luz
verdadera en oposición al lino humeante de la tradición. ¡Escuchen a esos
rabinos! Se creen que son la luz del mundo. Su sofisma es una contienda
interminable de palabras; su investigación no merita tu estudio; su
conocimiento no merita a los entendidos. Ellos pueden decirte exactamente cuál
es el versículo que está en el medio de la Biblia y cuál es la letra central en
la palabra central. Discutían sus paradojas hasta volverse tontos. Refinaban
sus sutilezas hasta que la doctrina acababa en la duda; la verdad simple se
degradaba a una tonta charla sin sentido; sus traducciones de las Escrituras
eran una parodia y sus comentarios un insulto al sentido común. Pero Cristo, la
Luz verdadera y celestial, apaga todas tus luminarias terrenales. El rabino
judío, el filósofo griego, el padre eclesiástico y el pensador teológico
moderno son meteoritos que se disuelven en la bruma. Mediante sus tradiciones o
conjeturas anulan la Palabra de Dios. Cree lo que dijo Jesús y lo que pensaban
sus apóstoles y lo que te revela su propia Palabra: Cristo es la Luz verdadera.
A través de la Biblia en un año: Jueces
5-7
viernes, 3 de mayo de 2019
3 de mayo – MIRA HACIA ARRIBA
Al día siguiente Juan vio a Jesús que se acercaba a él, y dijo:
«¡Aquí tienen al Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!» Juan 1:29.
Conozco a muchas
personas cuyas conciencias están realmente despiertas y se ven como pecadores
ante los ojos de Dios, pero en lugar de mirar al Cordero de Dios, se miran
continuamente a sí mismos. No creo que tengan ninguna confianza en su propia
justicia pero temen no sentir su culpa tanto como debieran. Creen que todavía
no están lo suficientemente despiertos, lo suficientemente humillados, lo
suficientemente penitentes, etc., y así fijan sus ojos en sí mismos con la
esperanza de obtener paz con Dios. Imagina que ayer o antes de ayer, hayas
sentido mucho frío y por tanto saliste fuera de tu casa y fijaste tu mirada en
el hielo y en la nieve. ¿Crees que ese cuadro te habría calentado? No, sabes
que habrías sentido más frío a cada instante. Imagina que eres muy pobre y con
esmero fijas tus ojos en tu bolsillo vacío. ¿Crees que eso te enriquecerá? O
imagina que tuviste un accidente y que uno de tus huesos se fracturó. Si
piensas seriamente en ese hueso fracturado, ¿crees que tu consideración lo
enmendaría? Sin embargo, algunos pecadores parecen imaginar que la salvación
viene a ellos por medio de la consideración de su condición perdida y
arruinada. Mis queridos oyentes no convertidos, están perdidos lo sepan o no.
Den eso por sentado. Si van a ser salvos, no se miren a sí mismos, sino miren
«al Cordero de Dios».
A través de la Biblia en un año: Jueces
1-4
jueves, 2 de mayo de 2019
2 de mayo - ¿ESCUCHAS LA LLAMADA?
Ahora bien, ¿cómo invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y
cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán si no hay quien les
predique? ¿Y quién predicará sin ser enviado? Así está escrito: «¡Qué hermoso
es recibir al mensajero que trae buenas nuevas!» Romanos 10:14-15.
¿Entonces quién debe
predicar? Todo el que pueda predicar debe hacerlo. El don de la predicación es
la responsabilidad de predicar. Hay muchas personas que debieran predicar el
evangelio pero que no lo hacen. Para esta obra no se requiere un alto grado de
dones. No dice: «¿Cómo oirán sin un doctor en divinidad?» No dice: «¿Cómo oirán
sin un predicador popular?» ¡Ay, querido! Algunos de nosotros estuviéramos
perdidos si la salvación dependiera de escuchar a un hombre de grandes
habilidades. Yo aprendí mi teología, de la cual nunca me he desviado, de una
anciana que era la cocinera en la casa donde yo era un ujier. Ella podía hablar
sobre las cosas profundas de Dios y mientras yo me sentaba y escuchaba lo que,
como una cristiana madura, tenía que decir sobre lo que el Señor había hecho
por ella, aprendí más de su enseñanza que de nadie que haya conocido desde
entonces. No es necesario tener instrucción universitaria para ser capaz de
hablar de Cristo; algunos de los mejores trabajadores de esta iglesia tienen
muy poca educación pero traen muchos a Cristo.
A través de la Biblia en un año: 1
Corintios 15-16
miércoles, 1 de mayo de 2019
1 de mayo - ¡GRACIAS A DIOS QUE ES ASÍ!
Y todo el que invoque el nombre del Señor será salvo. Hechos 2:21.
Aquí hay una palabra
amplia, una palabra muy amplia: «todo el que invoque el nombre del
Señor será salvo». «Todo». Yo he escuchado que cuando una persona está haciendo su
testamento, si desea dejar todo lo que tiene a una persona, digamos, a su
esposa, si simplemente lo dice, es lo mejor que puede hacer, que más le vale no
entrar en detalles y empezar a hacer una lista de lo que deja porque probablemente
deje algo fuera. Ahora bien, Dios hace este testamento muy claro, él no entra
en detalles, solo dice: «todo». Eso significa el hombre negro, el rojo, el
amarillo y el blanco. Significa el hombre rico y el hombre pobre. Significa
todo el mundo de todo tipo y los que no son de ningún tipo o todos los tipos
juntos. «Todo». Eso me incluye a mí, estoy seguro, pero estoy igualmente seguro
de que te incluye a ti, tú que eres un extranjero y peregrino, quienquiera que
seas. Es mucho mejor decirlo así, sin entrar en detalles, porque de otra
manera, alguien podría quedarse fuera.
A través de la Biblia en un año: 1
Corintios 13-14
martes, 30 de abril de 2019
30 de abril – EL PERDÓN
De modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno
tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también
ustedes. Colosenses 3:13.
Ve al Antiguo
Testamento y verás que este revela sacrificios: de ovejas, novillos y cabras.
¿Qué significaban todos ellos? Significaban que había una vía de perdón por
medio del derramamiento de sangre, le enseñaban esto a los hombres: Que Dios
aceptaría ciertos sacrificios a favor de ellos. Luego ve al Nuevo Testamento y
verás que este revela más claramente que Dios aceptó un sacrificio, el
sacrificio que él mismo dio, porque «no escatimó ni a su propio Hijo, sino que
lo entregó por todos nosotros» (Romanos 8:32). En este libro lees cómo «Dios es
justo y, a la vez, el que justifica a los que tienen fe en Jesús» (Romanos
3:26); cómo puede ser él un Dios justo y a la vez un Salvador; cómo puede
perdonar y, no obstante, ser tan justo como si castigara y no mostrara
misericordia. Esto, en realidad, es la revelación del evangelio; fue para
enseñar esto que se escribió este libro, para decirte que «en Cristo, Dios
estaba reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándole en cuenta sus
pecados» (2 Corintios 5:19). Por lo tanto, venimos a ti, no solo con un susurro
esperanzado, sino con una seguridad completa, clara, enfática e incuestionable:
«Hay perdón. Hay perdón».
A través de la Biblia en un año: 1
Corintios 11-12
lunes, 29 de abril de 2019
29 de abril – EL PODER DE CONDOLERSE
Tú dijiste: ‘¡Ay de mí! ¡El Señor añade angustia a mi dolor!
Estoy agotado de tanto gemir, y no encuentro descanso.’ Jeremías 45:3.
La aflicción nos da,
por medio de la gracia, el inestimable privilegio de conformidad al Señor
Jesús. Oramos para ser semejantes a Cristo pero, ¿cómo podemos serlo si no
somos gente de dolores en lo absoluto y nunca nos convertimos en amigos de la
aflicción? Semejantes a Cristo y, sin embargo, ¡nunca atravesamos el valle de
las lágrimas! Semejantes a Cristo y no obstante, tenemos todo lo que el corazón
pudiera desear, y nunca soportamos la contradicción de pecadores en contra
nuestra, y nunca decimos: «¡Mi alma sobrepasa el dolor, hasta la muerte!» No
sabes lo que estás pidiendo. ¿Has dicho: «Déjame sentarme a tu derecha en tu
reino»? Esto no se te puede conceder a menos que estés dispuesto también a
beber de su copa y ser bautizado con su bautismo. La participación de su pena
debe preceder la participación de su gloria.
Una vez más, nuestros
sufrimientos son muy útiles para nosotros cuando Dios los bendice, porque nos
ayudan a ser útiles a otros. Debe ser algo terrible nunca haber sufrido el
dolor físico. Tú dirás: «Me gustaría ser ese hombre». Ah, a menos que tuvieras
una gracia extraordinaria, te volverías duro y frío; llegarías a ser una
especie de hombre de hierro fundido, que rompe a la gente con su toque. No, que
mi corazón sea tierno, hasta suave, aunque para ablandarlo necesite el dolor,
porque anhelo saber cómo sujetar las heridas de mi hermano. Que mi ojo tenga
lista una lágrima por las penas de mi hermano incluso si para hacerlo, tuviera
que derramar miles por mí mismo. Escapar del sufrimiento sería escapar del
poder de condolerme y eso, entre todas las cosas, se debe despreciar.
A través de la Biblia en un año: 1
Corintios 9-10
domingo, 28 de abril de 2019
28 de abril – EL FRUTO VIENE MÁS ADELANTE
Toda rama que en mí no da fruto, la corta; pero toda rama que da
fruto la poda para que dé más fruto todavía. Juan 15:2.
Cuando tengamos
problemas, no esperemos percibir algún beneficio inmediato como resultado de
este. Yo mismo he tratado de ver, estando en un profundo dolor, si me he
resignado un poco más o si me he vuelto más fervoroso en la oración, o más
absorto en la comunión con Dios, y confieso que en dichos momentos nunca he
sido capaz de ver ni la más ligera huella de mejoría porque el dolor distrae y
dispersa los pensamientos. Recuerda la palabra: «sin embargo, después produce
una cosecha de justicia y paz» (Hebreos 12:11). El jardinero toma su cuchillo y
poda los árboles frutales para que estos den más fruto; su hijito viene
caminando detrás pisándole los talones y grita: «Padre, yo no veo que el fruto
salga en los árboles después que los has cortado». No, hijo querido, no es
probable que lo veas, pero regresa en unos pocos meses cuando llegue la época
de dar frutos y verás las manzanas doradas que agradecen el cuchillo. El fruto
del Espíritu que tiene la intención de perdurar, requiere un tiempo para
producirse y no se madura en una noche.
En un verdadero
creyente los problemas graves tienen el efecto de aflojar las raíces de su alma
hacia la tierra y de apretar el firme anclaje de su corazón hacia el cielo.
Todo marinero del mar de la vida sabe que cuando soplan las brisas suaves, los
hombres tientan al mar abierto con velas desplegadas, pero cuando viene la
tormenta negra, aullando desde su guarida, se apresuran al puerto con toda
velocidad.
A través de la Biblia en un año: 1
Corintios 7-8
sábado, 27 de abril de 2019
27 de abril – AGITAR LAS AGUAS
Quita la escoria de la plata, y de allí saldrá material para el
orfebre. Proverbios 25:4.
Dios visitará las
transgresiones de sus hijos. Él dejará con frecuencia que los pecadores comunes
vayan por la vida sin increpaciones, pero no así con sus hijos. Si fueras hoy a
tu casa y en el camino vieras a varios muchachos lanzando piedras y rompiendo
ventanas, puede que no interfirieras, pero si vieras a tu hijo entre ellos,
estoy seguro de que lo llamarías y harías que se arrepintiera de eso.
Quizás se envíe el
castigo por causa de un pecado que todavía no se ha desarrollado, cierta
propensión latente a hacer el mal. Puede que el dolor tenga la intención de
descubrir el pecado, para que tú lo busques. ¿Tienes idea de cuán malo eres por
naturaleza? Ninguno de nosotros sabe de lo que seríamos capaces si no fuera por
la gracia. ¡Creemos que tenemos un temperamento dulce, una disposición
amigable! ¡Esto lo veremos! Andamos con una compañía irritante, estamos
fastidiados e insultados, y nos tocan con tanta destreza en lugares sensibles
que nos enloquecemos con la ira y nuestro espíritu bueno y amigable se
desvanece como el humo, y esto no sucederá sin dejar atrás las manchas negras.
¿No es algo temible estar tan agitados? Sí, lo es, pero si nuestros corazones
fueran puros, ningún tipo de agitación los contaminaría. Agita el agua pura
tanto tiempo como quieras y no aparecerá ningún fango. El mal es malo cuando se
ve pero es igual de malo cuando no se ve. Sería de gran provecho para un hombre
saber qué pecado hay en él porque entonces se humillará a sí mismo delante de
su Dios y comenzará a luchar contra su propensión. A veces, por tanto, puede
que se nos envíe la prueba para que podamos discernir el pecado que mora en
nosotros y busquemos su destrucción.
A través de la Biblia en un año: 1
Corintios 5-6
viernes, 26 de abril de 2019
26 de abril – LA CAUSA ESTÁ DISTANTE
¿Por qué me rechazas, Señor? ¿Por qué escondes de mí tu rostro?
Salmos 88:14.
No me pregunto por qué
sufren algunos cristianos, pero si no sufrieran entonces sí debo cuestionarme.
Los he visto, por ejemplo, descuidar la oración familiar y otros deberes
hogareños y sus hijos han llegado a deshonrarlos. Si claman: «¡Qué aflicción!»,
no nos gusta decir: «Ah, pero debieras haberla esperado, tú fuiste la causa»,
pero decir eso sería la verdad. Cuando los hijos se marchan del hogar paterno y
se entregan al pecado, no nos sorprende que el padre haya tenido un
temperamento áspero, amargado y malhumorado. No esperaríamos recoger higos de
espinos ni uvas de cardos. Hemos visto hombres que su único pensamiento era:
«conseguir dinero, conseguir dinero» y, no obstante, profesan ser cristianos.
Tales personas han sido preocupadas e infelices, pero no nos hemos asombrado.
No, si se alejan tercamente de Cristo, él se alejará de ellos.
Pero a veces la causa
del castigo está más allá. Todo cirujano te dirá que en el comienzo de la vida
o en la vejez existen enfermedades que se vuelven problemáticas y que pudieron
tener su causa en la juventud debido a alguna maldad o por accidente, y el mal
puede haber estado latente todos esos años. Así mismo los pecados de nuestra
juventud pueden traernos las penas de nuestros años más maduros, y las faltas y
las omisiones de hace veinte años pueden azotarnos hoy. Yo sé que es así. Si la
falta fuera de una época tan grande, debiera llevarnos a una búsqueda más
completa y a una oración más frecuente.
A través de la Biblia en un año: 1
Corintios 3-4
jueves, 25 de abril de 2019
25 de abril - ¿CUESTIONAR A DIOS?
¿Te has puesto a pensar en mi siervo Job? –volvió a preguntarle
el Señor-. No hay en la tierra nadie como él; es un hombre recto e intachable,
que me honra y vive apartado del mal. Y aunque tú me incitaste contra él para
arruinarlo sin motivo, ¡todavía mantiene firme su integridad! Job 2:3.
El Señor nos envía lo
malo así como lo bueno de esta vida mortal, de él son el sol que alegra y la
escarcha que hiela; de él son la calma profunda y el tornado feroz. Hacer
hincapié en segundas razones es a menudo frívolo, carente de validez. Los
hombres dicen de cada aflicción: «Podría haberse evitado si tal y tal cosa
hubiera ocurrido». Quizá si se hubiera llamado a otro médico, la vida de este
niño querido se hubiera salvado. Es posible que si me hubiera movido en tal
dirección en los negocios, no hubiera sido un perdedor. ¿Quién puede juzgar lo
que podría haber sido? Nos perdemos en conjeturas interminables y somos crueles
con nosotros mismos, recopilamos material para dolores innecesarios. Las cosas
no sucedieron así, entonces, ¿por qué hacer conjeturas de cómo habría sido si
las cosas hubieran sido diferentes? Es una tontería. Nos indignamos con la
causa más inmediata de nuestro dolor y por tanto no nos sometemos a Dios.
Siempre y cuando yo busque el origen de mi aflicción en el error, mi pérdida en
la equivocación de otro, mi dolencia en un enemigo y demás, yo soy de la
tierra, terrenal, pero cuando me elevo a mi Dios y veo su mano obrando, obtengo
calma. No tengo una palabra de queja. «He guardado silencio; no he abierto la
boca, pues tú eres quien actúa» (Salmos 39:9). «Echa sobre Jehová tu carga» es
un precepto que será fácil practicar cuando veas que la carga tuvo su origen en
Dios.
A través de la Biblia en un año: 1
Corintios 1-2
miércoles, 24 de abril de 2019
24 de abril – EL CAMINO A LA MISERICORDIA
Pero en ti se halla perdón, y por eso debes ser temido. Salmos 130:4.
¿Has observado el
versículo que viene antes de este texto? Dice así: «Si tú, Señor, tomaras en
cuenta los pecados, ¿quién, Señor, sería declarado inocente?» (Salmos 130:3).
Eso es una confesión. Ahora bien, la confesión siempre debe preceder al perdón.
«Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y
nos limpiará de toda maldad» (1 Juan 1:9). Si tratamos de encubrir nuestro
pecado, «si afirmamos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y
no tenemos la verdad» (1 Juan 1:8), y no puede venir ningún perdón de parte de
Dios para nosotros. Por lo tanto, declárate culpable, declárate culpable. Debes
hacerlo porque eres culpable. Descubrirás que es lo más sabio que puedes hacer,
porque esta es la única manera de obtener misericordia. Entrégate a la
misericordia de tu Juez y encontrarás misericordia, pero primero reconoce que
necesitas misericordia. Sé honesto con tu conciencia y honesto con tu Dios, y
confiesa tu iniquidad y acongójate ante la justicia que no has alcanzado.
A través de la Biblia en un año: Josué
21-24
martes, 23 de abril de 2019
23 de abril – IMITA A CRISTO
Por eso, dispónganse para actuar con inteligencia; tengan
dominio propio; pongan su esperanza completamente en la gracia que se les dará
cuando se revele Jesucristo. Como hijos obedientes, no se amolden a los malos
deseos que tenían antes, cuando vivían en la ignorancia. 1 Pedro 1:13-14.
La ignorancia de Cristo
y de las cosas eternas debiera ser detestable para nosotros. Si por medio de la
ignorancia hemos pecado, debiéramos terminar con esa ignorancia. Seremos
estudiantes de su Palabra. Estudiaremos la obra maestra de todas las ciencias,
el conocimiento de Cristo crucificado. Pediremos al Espíritu Santo que aleje de
nosotros la ignorancia que genera el pecado. Que Dios permita que no volvamos a
caer en los pecados de la ignorancia, sino que seamos capaces de decir: «Sé en
quien he creído y por lo tanto, buscaré más conocimiento hasta que comprenda,
junto con todos los santos, cuán ancho y largo, alto y profundo es el amor de
Cristo; en fin, que conozcan ese amor que sobrepasa nuestro conocimiento».
Voy a incluir aquí algo
práctico. Si te regocijas por estar perdonado, muestra tu gratitud imitando a
Cristo. Nunca antes hubo una súplica como esta: «Padre, perdónalos, porque no
saben lo que hacen». Suplica así por otros. ¿Alguien te ha hecho daño? ¿Hay
personas que te calumnian? Ora esta noche: «Padre, perdónalos, porque no saben
lo que hacen». Demos siempre bien por mal, bendición por maldición y cuando se
nos llame a sufrir las maldades de otros, creamos que no actuarían como lo
hacen si no fuera por su ignorancia. Oremos por ellos y hagamos que su
ignorancia sea la súplica por su perdón: «Padre, perdónalos, porque no saben lo
que hacen».
A través de la Biblia en un año: Josué
17-20
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