Versículo para hoy:

viernes, 9 de noviembre de 2018

NOVIEMBRE 9

“Y sabrán que yo su Dios Jehová soy con ellos, y ellos son mi pueblo, la casa de Israel, dice el Señor Jehová”. Ezequiel 34:30.

Es una bendición excelente que seamos el pueblo del Señor, pero es una bendición consoladora saber que lo somos. Una cosa es esperar que Dios está con nosotros, y otra cosa es saberlo. La fe nos salva, pero la certeza nos satisface. Aceptamos a Dios como Dios nuestro cuando creemos en Él; pero tenemos gozo cuando sabemos que Él es nuestro y que nosotros somos suyos. Ningún creyente debiera estar satisfecho con una vaga esperanza, sino que debiera pedir al Señor que le guíe a la plena certidumbre, para que así las cosas esperadas vengan a ser cosas ciertas.

Es cuando gozamos de las bendiciones del pacto, y vemos al Señor Jesús como “una planta por nombre” (Ezeq. 34:29) levantado a favor nuestro cuando venimos al conocimiento claro de la gracia de Dios hacia nosotros. Aprendemos que somos el pueblo de Dios, no por la ley, sino por la gracia. Miremos siempre hacia la gracia. La certidumbre de la fe no puede venir nunca por las obras de la ley. Es una virtud evangélica y solamente nos puede alcanzar por medio del evangelio. No miremos adentro de nosotros mismos. Miremos solamente al Señor. Viendo a Jesús, vemos nuestra salvación.

Señor, mándanos tal marea alta de tu amor que seamos llevados más allá del fango de la duda y del temor.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

jueves, 8 de noviembre de 2018

Escapando de la espiral de la ira - Nancy DeMoss de Wolgemuth



NOVIEMBRE 8

“Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona”. 

Debiéramos apreciar nuestra flaqueza porque da lugar a la potencia divina. Tal vez nunca hubiésemos conocido el poder de la gracia si no hubiésemos sentido la flaqueza de la naturaleza. Bendito sea el Señor por el aguijón en la carne y por el mensajero de Satanás, cuando nos hacen recurrir a la potencia de Dios.

Esta es una palabra preciosa de los labios del Señor. Ha hecho reír de gozo al autor de este libro. ¿La gracia de Dios es bastante para mí? ¡Ya lo creo que lo es! ¿No es la atmósfera bastante grande para el pájaro y el océano para los peces? El Dios Todopoderoso es bastante para mi mayor necesidad. El que es suficiente para tierra y cielo, ciertamente podrá satisfacer todas las necesidades de un pobre gusano como yo.
Entonces echémonos sobre nuestro Dios y su gracia. Si no quita nuestro dolor, nos ayudará a soportarlo. Su potencia nos llenará hasta que el gusano trillará los montes; y el que es nada vale será un vencedor sobre los altos y poderosos. Es mejor tener la potencia de Dios que la nuestra; porque si fuésemos mil veces más fuertes de lo que somos, no nos valdría de nada en presencia del enemigo; y si pudiésemos ser más débiles de lo que somos, lo cual apenas es posible, sin embargo podríamos hacer todas las cosas en Cristo.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Cuando los deseos son vistos como necesidades - Nancy DeMoss de Wolgemuth



NOVIEMBRE 7

“Y el que se humilla será ensalzado”. Lucas 18:14.

No debiera ser difícil para nosotros humillarnos, porque ¿qué tenemos de lo cual podamos jactarnos? Debiéramos tomar el lugar postrero sin que nos lo dijeran. Si somos sensatos y sinceros, seremos pequeños a nuestra propia estima. Especialmente cuando estamos delante del Señor en oración nos veremos muy pequeños. Allí no podemos hablar de méritos, porque no los tenemos; nuestro único y solo recurso tiene que ser la misericordia: “Dios, sé propicio a mí pecador”.

Aquí tenemos una palabra del trono que nos anima. Seremos ensalzados por el Señor si nos humillamos. Para nosotros el camino hacia arriba va cuesta abajo. Cuando nos despojamos del egoísmo, nos vestimos de humildad y este es el mejor ropaje. El Señor nos ensalzará a la paz y al contentamiento de espíritu; nos ensalzará al conocimiento de su Palabra y a la comunión consigo mismo; nos ensalzará al gozo del perdón seguro y de la justificación. El Señor da sus honores a los que pueden llevarlos para honra del dador. Él da la utilidad, aceptación y la influencia a los que no se envanecerán con ellas, sino que serán humillados por la comprensión de su mayor responsabilidad. Ni Dios ni los hombres ensalzarán a uno que se ensalza a sí mismo; pero Dios y los hombres buenos se unen para honrar el valer modesto. ¡Oh, Señor! Haz que me humille para que me ensalce en Ti.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

martes, 6 de noviembre de 2018

Cuando cosas buenas llegan a ser demasiado importantes - Nancy DeMoss de Wolgemuth



NOVIEMBRE 6

“Pon asimismo tu delicia en Jehová, y Él te dará las peticiones de tu corazón”. Salmo 37:4.

El poner nuestra delicia en Jehová nos transforma y nos levanta por encima de los deseos carnales de nuestra naturaleza caída. La delicia en Jehová no tan sólo es dulce en sí, sino que endulza toda nuestra alma, hasta que los deseos del corazón vienen a ser tales que el Señor con seguridad puede prometer cumplirlos. ¿No es esa una delicia grande que amolda nuestros deseos hasta que son como los deseos de Dios?

Nuestra manera insensata de proceder es desear primero y después trabajar para conseguir lo que deseamos. No obramos conforme a la voluntad de Dios, que consiste en buscarle primeramente y después esperar que todas las cosas nos serán añadidas. Si nuestro corazón está lleno de Dios hasta que rebosa de delicia, entonces el Señor mismo se encargará de que no nos falte ningún bien. En vez de salir fuera en busca de la alegría, quedémonos con Dios y tomemos las aguas de nuestra propia fuente. Él puede hacer mucho más por nosotros que todos nuestros amigos. Es mejor contentarse con Dios que entristecerse deseando las trivialidades de este siglo y de los sentidos. Por un rato podremos tener contratiempos; pero si estos nos traen más cerca del Señor, debieran ser de grande estima, porque al fin nos asegurarán el cumplimiento de todos nuestros buenos deseos.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

lunes, 5 de noviembre de 2018

Renovando Tu Mente | El contrato ancestral




Lanzando flechas hacia el mundo - Nancy DeMoss de Wolgemuth



NOVIEMBRE 5

“Porque no tengo de contender para siempre, ni para siempre me he de enojar: pues decaería ante mí el espíritu y las almas que yo he criado”. 

Nuestro Padre Celestial no busca nuestra destrucción, sino nuestra instrucción. Su contención con nosotros tiene un propósito bienhechor hacia nosotros. No estará para siempre en contra nuestra. Pensamos que el Señor prolonga sus castigos, pero esto es porque tenemos poca paciencia. Para siempre es su misericordia, pero no así su contienda. La noche puede hacerse larga y pesada; pero al fin tiene que dar lugar al día alegre. Como la contienda es solamente por un tiempo, así el enojo que la causa es solamente por un pequeño momento. El Señor ama a sus escogidos demasiado bien para que siempre esté enojado con ellos.

Si Él nos tratara siempre como algunas veces lo hace, desmayaríamos del todo y bajaríamos sin esperanza hasta las puertas del sepulcro. ¡Ánimo, querido! El Señor pronto dejará su contienda. Sopórtala, porque el Señor te soportará. El que te crió, sabe cuán débil eres, y cuán poco puedes soportar. Él tratará con ternura lo que ha formado tan exquisitamente. Por lo tanto, no temas el sufrimiento presente, porque conduce a un futuro alegre. El que te hirió, te sanará; su enojo pequeño será seguido de misericordias grandes.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

domingo, 4 de noviembre de 2018

NOVIEMBRE 4

“Y dijo: Así ha dicho Jehová: Haced en este valle muchas acequias. Porque Jehová ha dicho así: No veréis viento, ni veréis lluvia, y este valle será lleno de agua, y beberéis vosotros, y vuestras bestias, y vuestros ganados”. 

Tres ejércitos estaban muriendo de sed y el Señor intervino. Aunque no mandó nube ni lluvias, sin embargo les dio agua en abundancia. Él no depende de medios ordinarios, sino que sorprende a su pueblo con novedades de sabiduría y poder. Así vemos más de Dios de lo que los procesos ordinarios pudieran haber revelado. Aunque el Señor no aparezca a nuestro favor de la manera que esperamos, o deseamos, o suponemos, con todo de un modo o de otro Él proveerá para nosotros. Cuán bueno es mirar por encima de las cosas secundarias, para poder contemplar la faz del Gran Autor de todo.

¿Tenemos hoy gracia suficiente para hacer acequias en las cuales pueda correr la bendición divina? ¡Ay! Demasiado a menudo faltamos en mostrar una fe verdadera y práctica. Que en este día estemos esperando contestaciones a las oraciones. Como la niña que fue a una reunión en que se iba a orar por lluvia y llevó un paraguas; esperemos así nosotros verdaderamente y prácticamente que el Señor nos bendiga. 
Hagamos muchas acequias en el valle y esperemos verlas todas llenas.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

sábado, 3 de noviembre de 2018

NOVIEMBRE 3

“Aunque la visión tardará aún por tiempo, mas al fin hablará, y no mentirá: aunque se tardare, espéralo, que sin duda vendrá; no tardará”. 

Tal vez parece que la misericordia tarda; pero es cierta. El Señor en su sabiduría infalible ha ordenado el tiempo de la salida de su poder benigno, y el tiempo que Dios escoge es el mejor. Nosotros tenemos prisa; la visión de la bendición estimula nuestro deseo y aviva nuestro anhelo; pero el Señor vendrá a su tiempo señalado. Él nunca llega antes de su tiempo; ni nunca tarda.

Aquí se habla de la Palabra de Dios como viva, que hablará y vendrá. No es una letra muerta, como algunas veces somos tentados a temer cuando hemos esperado largo tiempo para su cumplimiento. La palabra viva viene del Dios vivo, y aunque parezca tardar, no es realmente así. No viene con retraso. Tengamos paciencia y pronto veremos la fidelidad del Señor. Ninguna promesa suya faltará; “y no mentirá”. Ninguna promesa suya se perderá en silencio; “al fin hablará”. ¡Qué palabras de consuelo hablará al oído del creyente! Ninguna promesa suya tendrá que ser renovada como un billete que no pudo ser pagado en el día debido: “No tardará”.

Ven, alma mía, ¿no puedes esperar por tu Dios? Reposa en Él, y estate tranquila en calma inefable.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

viernes, 2 de noviembre de 2018

Estaba desnudo y me vestiste - Nancy DeMoss de Wolgemuth



NOVIEMBRE 2

“No quitará el bien a los que en integridad andan”. Salmo 84:11.

El Señor nos puede negar muchas cosas agradables, pero no nos quitará “el bien”. Él conoce lo que es bueno para nosotros. Algunas cosas son buenas indubitablemente, y estas podemos tenerlas con sólo pedirlas por medio de Jesucristo nuestro Señor.

La santidad es buena, y Él la obrará en nosotros gratuitamente. Con placer Él nos concederá la victoria sobre las malas inclinaciones, los genios fuertes y las malas costumbres, y no debiéramos quedar sin ella.

Él dará la certeza completa, y la comunión íntima con Él, la entrada a toda verdad, y la confianza que prevalece delante del trono de la gracia. Si no las tenemos es por falta de fe en recibir, y no por falta de voluntad en Dios para dar. Una calma, un estado de serenidad celestial, mucha paciencia y amor ferviente, todo esto nos lo dará si lo buscamos con santa diligencia.

Pero notad bien que tenemos que andar “en integridad”. No ha de haber propósitos contradictorios, ni proceder torcido; ni hipocresía ni engaño. Si andamos con enredos, Dios no puede favorecernos, porque eso sería premiar el pecado. El camino de la rectitud es el camino a la riqueza celestial, riqueza tan grande que incluye todo bien.
¡Qué promesa es esta para invocarla en la oración! Doblemos nuestras rodillas y oremos.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

jueves, 1 de noviembre de 2018

Impulsa los talentos de tus hijos - Nancy DeMoss de Wolgemuth



NOVIEMBRE 1

“Fiel es el que os ha llamado; el cual también lo hará”. 
1 Tesalonicenses5:24.

¿Qué hará? Nos santificará en todo. Mirad el versículo anterior. Él continuará la obra de purificación hasta que seamos perfectos. Para que “vuestro espíritu y alma y cuerpo sea guardado entero sin reprensión para la venida de nuestro Señor Jesucristo”. No permitirá que abandonemos la gracia, ni que vengamos bajo el dominio del pecado. ¡Cuán grandes son estos favores! Bien podemos adorar al dador de dones tan inefables.

¿Quién hará esto? El Señor que nos ha llamado de las tinieblas a su luz admirable, de la muerte en pecado a la vida eterna en Cristo Jesús. Sólo Él puede hacer esto; tal perfección y tal preservación sólo pueden venir del Dios de toda gracia.

¿Por qué lo hará? Porque “es fiel”; fiel a su promesa de salvar al creyente; fiel a su Hijo, cuya recompensa es que su pueblo sea presentado sin mancha delante de Él; fiel a su obra que ha comenzado en nosotros por nuestra vocación eficaz. Los santos pueden confiar, no en su propia fidelidad, sino en la fidelidad de su Señor. Ven, alma mía, puedes empezar un mes oscuro con un gran banquete. Puede haber nieblas afuera, pero debiera haber luz del sol adentro.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

miércoles, 31 de octubre de 2018

Cómo cantar en tierra extranjera, día 5 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



OCTUBRE 31

“No moriré, sino que viviré, y contaré las obras de Jah”. Salmo 118:17.

¡Cuán perfecta es esta confianza! Sin duda fue fundada sobre una promesa susurrada al corazón del salmista, de la cual tomó posesión y en la cual se gozó. ¿Es mi caso semejante al de David? ¿Estoy desanimado porque el enemigo triunfa sobre mí? ¿Hay multitudes en contra mía y hay pocos a mi lado? ¿Me manda la incredulidad quedar abatido y morir en la desesperación, cual hombre vencido y desacreditado? ¿Han empezado mis enemigos a cavar mi sepulcro?

¿Qué voy a hacer? ¿Cederé a los murmullos del temor y abandonaré la batalla, y con ella toda esperanza? Lejos de eso. Aún tengo vida: “No moriré”. Mi vigor volverá y hará desaparecer mi debilidad: “Viviré”. El Señor vive y yo también viviré. Mi boca se abrirá de nuevo: “Contaré las obras de Jehová”. Sí, y hablaré de esta presente prueba como otro ejemplo de las maravillas que la fidelidad y el amor del Señor mi Dios realizan. Los que desearían enterrarme debieran esperar un poco; porque “castigóme gravemente Jah; mas no me entregó a la muerte”. ¡Gloria sea dada a su nombre eternamente! Soy inmortal hasta que haya terminado mi trabajo. Hasta que el Señor lo mande, ningún sepulcro me puede encerrar.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

martes, 30 de octubre de 2018

Renovando Tu Mente | La redención prometida a Abraham




Cómo cantar en tierra extranjera, día 4 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



OCTUBRE 30

“Y esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos, os limpiaré”. Ezequiel 36:25.

¡Qué sumo gozo es este! El que nos ha purificado con la sangre de Jesús también nos limpiará con agua por el Espíritu Santo. Dios lo ha dicho y así tiene que ser: “Seréis limpiados”. Señor, sentimos y lamentamos nuestra inmundicia y nos anima ser asegurados por tu palabra que seremos limpiados. ¡Oh, que te apresures a hacerlo!

Él nos librará de nuestros pecados peores. La incredulidad y los deseos carnales que batallan contra el alma, los pensamientos despreciables de orgullo y las instigaciones de Satanás a que blasfememos su santo nombre…, todos estos pecados serán limpiados para no volver jamás.

También nos limpiará de todos nuestros ídolos, sean de oro o de barro: nuestro amor impuro y nuestro amor excesivo de lo que en sí es puro. Lo que hemos adorado como ídolo, será quitado de nosotros o nosotros seremos arrancados de ello.

Dios habla de lo que Él mismo hará. Por lo tanto esta palabra es firme y cierta, y podemos confiadamente esperar aquello que nos garantiza. La limpieza es una bendición del pacto, y el pacto es ordenado en todas las cosas y será guardado.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

lunes, 29 de octubre de 2018

Cómo cantar en tierra extranjera, día 3 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



OCTUBRE 29

“Y yo pondré redención entre mi pueblo y el tuyo. Mañana será esta señal”. Éxodo 8:23.

Faraón tiene un pueblo y el Señor tiene un pueblo. Pueden vivir juntos y puede parecer que se hallan en la misma situación, pero hay una división entre ellos, y el Señor lo manifestará. No para siempre un mismo suceso acaecerá al uno que al otro, sino que habrá una diferencia grande entre los hombres del mundo y el pueblo escogido de Jehová.

Esto puede acontecer en tiempos de juicio, cuando el Señor viene a ser el santuario de su pueblo. Aparece de una manera muy marcada en la conversión de creyentes, cuando su pecado es quitado, mientras que los incrédulos están bajo condenación. Desde ese momento son una raza distinta, están bajo una disciplina nueva y gozan de bendiciones nuevas. De aquí en adelante sus casas están libres de los penosos enjambres de males que contaminan y atormentan a los egipcios. Son guardados de la polución, de la concupiscencia, de la mordedura de ansiedad, de la corrupción, del engaño y del tormento cruel del odio, que devora a muchas familias.

Ten por cierto, creyente probado, que aunque tienes tus aflicciones, estás libre de nubes de aflicciones peores que infestan las casas y los corazones de los siervos del Príncipe de este mundo. El Señor ha puesto una división; procura guardarla en espíritu, propósito, carácter y compañía.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

domingo, 28 de octubre de 2018

OCTUBRE 28

“Y les será perdonado, porque yerro es”. Números 16:25.

Por causa de nuestra ignorancia no conocemos completamente nuestros pecados de ignorancia. Pero podemos estar seguros que son muchos, tanto de comisión como de omisión. Podemos con toda sinceridad hacer un servicio a Dios, que Él nunca mandó y que nunca puede aceptar.

El Señor sabe cada uno de estos pecados de ignorancia. Esto bien nos pudiera perturbar, ya que en justicia Él podría pedirnos cuenta de estos pecados; pero por otro lado la fe ve consuelo en esta verdad, porque el Señor tendrá cuidado de limpiar las manchas que nos han pasado desapercibidas. Ve el pecado, para dejar de verlo echándolo tras sus espaldas.

Nuestro gran consuelo es que Jesús, el verdadero sacerdote, ha hecho expiación por toda la congregación de los hijos de Israel. Esa expiación nos asegura el perdón de pecados desconocidos. Su preciosa sangre nos limpia de todo pecado. Sea que nuestros ojos lo hayan visto y hayan llorado sobre ello o no, Dios lo ha visto, Cristo lo ha expiado y el Espíritu da testimonio de su perdón y así tenemos paz por estas tres razones.

¡Oh, Padre mío! Alabo tu conocimiento divino, que no tan sólo ve mis iniquidades, sino que provee una expiación que me libra de la culpabilidad de ellas, aun antes de que yo sepa que soy culpable.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

sábado, 27 de octubre de 2018

Un día a la vez, Confiando en Dios con mi enfermedad incurable - Tabor Laughlin



OCTUBRE 27

“Sus siervos le servirán. Y verán su cara; y su nombre estará en sus frentes”. Apocalipsis 22:3-4.

Disfrutaremos de tres bendiciones excelentes en la gloria.

“Sus siervos le servirán”. Otros señores no nos oprimirán, ni ningún otro servicio nos afligirá. Siempre serviremos a Jesús perfectamente, sin cansancio y sin error. Para un santo el cielo consiste en esto: servir al Señor Cristo en todas las cosas, y ser reconocido por Él como su siervo es la ambición más alta de nuestra alma para toda la eternidad.

“Y verán su cara”. Esto hace que el servicio sea agradable: en verdad es el galardón presente del servicio. Conoceremos al Señor, porque le veremos como Él es. El favor más grande que un siervo fiel puede pedir al Señor es ver el rostro de Jesús. ¿Qué más podría pedir Moisés que esto: “Muéstrame tu rostro”?

“Y su nombre estará en sus frentes”. Miran a su Señor hasta que su nombre está retratado en sus frentes. Son reconocidos por Él y ellos le reconocen. La señal secreta de la gracia en lo interior se desarrolla en la señal pública de parentesco confesado.

¡Oh, Señor, danos estas tres cosas en sus principios aquí, para que las poseamos en su plenitud en tu morada de gloria!

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

viernes, 26 de octubre de 2018

Cómo cantar en tierra extranjera, día 2 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



OCTUBRE 26

“Por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados”. Mateo 24:22.


Por causa de sus escogidos el Señor detiene muchos juicios y acorta otros. En grandes tribulaciones el fuego lo consumiría todo, si no fuera porque el Señor apaga la llama por consideración a sus escogidos. Así, mientras que salva a sus escogidos por causa de Jesús, también preserva la raza por causa de sus escogidos.

¡Qué dignidad es puesta así sobre los santos! ¡Cuán diligentemente debieran usar de su influencia con el Señor! Él oirá sus oraciones a favor de los pecadores y bendecirá los esfuerzos para su salvación. Él bendice a los creyentes para que sean una bendición a los que aún son incrédulos. Muchos pecadores viven por causa de las oraciones de sus madres, esposas e hijas, para quienes el Señor tiene consideración.

¿Nos hemos servido acertadamente de este poder singular que el Señor nos ha confiado? ¿Oramos por nuestra patria, por otros países y por este siglo? En tiempos de guerra, hambre y pestilencia ¿nos mantenemos como intercesores rogando que los días sean acortados? ¿Lamentamos delante de Dios el desencadenamiento de la incredulidad, el error y la disolución? ¿Pedimos al Señor Jesús que acorte el reino del pecado, apresurando su advenimiento glorioso? Arrodillémonos y no dejemos de orar hasta la venida de Cristo.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

jueves, 25 de octubre de 2018

Cómo cantar en tierra extranjera, día 1 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



OCTUBRE 25

“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. Mateo 6:33.

Mira cómo la Biblia empieza diciendo: “En el principio… Dios”. Que tu vida empiece de la misma manera. Busca primeramente con toda tu alma el reino de Dios como el sitio de tu ciudadanía, y su justicia como lo característico de tu vida. Y lo demás vendrá del mismo Señor sin que tengas ansiedad acerca de ello. Todas las cosas necesarias para esta vida y para la piedad “os serán añadidas”.

¡Qué promesa! Dios se encarga de darte alimento, vestido, casa y todo lo demás, en tanto que tú le busques. Si miras por sus negocios, Él mirará por los tuyos. Si quieres papel y bramante se te darán cuando compres cosas de más valor; y de la misma manera todo lo que necesitamos de cosas terrestres nos será añadido con el reino. El que es heredero de la salvación no morirá de hambre; y el que viste su alma con la justicia de Dios, no será dejado por el Señor con un cuerpo desnudo. ¡Fuera la ansiedad penosa! Pon todo tu empeño en buscar al Señor. La codicia es pobreza y la ansiedad es miseria: la fe en Dios es una fortuna, y la esperanza en Dios una herencia celestial. Señor, te busco; haz que seas hallado de mí.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.