Versículo para hoy:
viernes, 9 de noviembre de 2018
NOVIEMBRE 9
“Y sabrán que yo su Dios Jehová soy con ellos, y ellos son mi pueblo, la
casa de Israel, dice el Señor Jehová”. Ezequiel 34:30.
Es una bendición
excelente que seamos el pueblo del Señor, pero es una bendición consoladora
saber que lo somos. Una cosa es esperar que Dios está con nosotros,
y otra cosa es saberlo. La fe nos salva, pero la certeza nos satisface.
Aceptamos a Dios como Dios nuestro cuando creemos en Él; pero tenemos gozo
cuando sabemos que Él es nuestro y que nosotros somos suyos. Ningún creyente
debiera estar satisfecho con una vaga esperanza, sino que debiera pedir al
Señor que le guíe a la plena certidumbre, para que así las cosas esperadas
vengan a ser cosas ciertas.
Es cuando gozamos de las
bendiciones del pacto, y vemos al Señor Jesús como “una planta por nombre”
(Ezeq. 34:29) levantado a favor nuestro cuando venimos al conocimiento claro de
la gracia de Dios hacia nosotros. Aprendemos que somos el pueblo de Dios, no
por la ley, sino por la gracia. Miremos siempre hacia la gracia. La certidumbre
de la fe no puede venir nunca por las obras de la ley. Es una virtud evangélica
y solamente nos puede alcanzar por medio del evangelio. No miremos adentro de
nosotros mismos. Miremos solamente al Señor. Viendo a Jesús, vemos nuestra
salvación.
Señor, mándanos tal marea
alta de tu amor que seamos llevados más allá del fango de la duda y del temor.
jueves, 8 de noviembre de 2018
NOVIEMBRE 8
“Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona”.
Debiéramos apreciar
nuestra flaqueza porque da lugar a la potencia divina. Tal vez nunca hubiésemos
conocido el poder de la gracia si no hubiésemos sentido la flaqueza de la
naturaleza. Bendito sea el Señor por el aguijón en la carne y por el mensajero
de Satanás, cuando nos hacen recurrir a la potencia de Dios.
Esta es una palabra
preciosa de los labios del Señor. Ha hecho reír de gozo al autor de este libro.
¿La gracia de Dios es bastante para mí? ¡Ya lo creo que lo es! ¿No es la
atmósfera bastante grande para el pájaro y el océano para los peces? El Dios
Todopoderoso es bastante para mi mayor necesidad. El que es suficiente para
tierra y cielo, ciertamente podrá satisfacer todas las necesidades de un pobre
gusano como yo.
Entonces echémonos sobre
nuestro Dios y su gracia. Si no quita nuestro dolor, nos ayudará a soportarlo.
Su potencia nos llenará hasta que el gusano trillará los montes; y el que es
nada vale será un vencedor sobre los altos y poderosos. Es mejor tener la
potencia de Dios que la nuestra; porque si fuésemos mil veces más fuertes de lo
que somos, no nos valdría de nada en presencia del enemigo; y si pudiésemos ser
más débiles de lo que somos, lo cual apenas es posible, sin embargo podríamos
hacer todas las cosas en Cristo.
miércoles, 7 de noviembre de 2018
NOVIEMBRE 7
“Y el que se humilla será ensalzado”. Lucas 18:14.
No debiera ser difícil
para nosotros humillarnos, porque ¿qué tenemos de lo cual podamos jactarnos?
Debiéramos tomar el lugar postrero sin que nos lo dijeran. Si somos sensatos y
sinceros, seremos pequeños a nuestra propia estima. Especialmente cuando
estamos delante del Señor en oración nos veremos muy pequeños. Allí no podemos
hablar de méritos, porque no los tenemos; nuestro único y solo recurso tiene
que ser la misericordia: “Dios, sé propicio a mí pecador”.
Aquí tenemos una palabra
del trono que nos anima. Seremos ensalzados por el Señor si nos humillamos.
Para nosotros el camino hacia arriba va cuesta abajo. Cuando nos despojamos del
egoísmo, nos vestimos de humildad y este es el mejor ropaje. El Señor nos
ensalzará a la paz y al contentamiento de espíritu; nos ensalzará al
conocimiento de su Palabra y a la comunión consigo mismo; nos ensalzará al gozo
del perdón seguro y de la justificación. El Señor da sus honores a los que
pueden llevarlos para honra del dador. Él da la utilidad, aceptación y la
influencia a los que no se envanecerán con ellas, sino que serán humillados por
la comprensión de su mayor responsabilidad. Ni Dios ni los hombres ensalzarán a
uno que se ensalza a sí mismo; pero Dios y los hombres buenos se unen para
honrar el valer modesto. ¡Oh, Señor! Haz que me humille para que me ensalce en
Ti.
martes, 6 de noviembre de 2018
NOVIEMBRE 6
“Pon asimismo tu delicia en Jehová, y Él te dará las peticiones de tu
corazón”. Salmo 37:4.
El poner nuestra delicia
en Jehová nos transforma y nos levanta por encima de los deseos carnales de
nuestra naturaleza caída. La delicia en Jehová no tan sólo es dulce en sí, sino
que endulza toda nuestra alma, hasta que los deseos del corazón vienen a ser
tales que el Señor con seguridad puede prometer cumplirlos. ¿No es esa una
delicia grande que amolda nuestros deseos hasta que son como los deseos de
Dios?
Nuestra manera insensata
de proceder es desear primero y después trabajar para conseguir lo que
deseamos. No obramos conforme a la voluntad de Dios, que consiste en buscarle
primeramente y después esperar que todas las cosas nos serán añadidas. Si
nuestro corazón está lleno de Dios hasta que rebosa de delicia, entonces el
Señor mismo se encargará de que no nos falte ningún bien. En vez de salir fuera
en busca de la alegría, quedémonos con Dios y tomemos las aguas de nuestra
propia fuente. Él puede hacer mucho más por nosotros que todos nuestros amigos.
Es mejor contentarse con Dios que entristecerse deseando las trivialidades de
este siglo y de los sentidos. Por un rato podremos tener contratiempos; pero si
estos nos traen más cerca del Señor, debieran ser de grande estima, porque al
fin nos asegurarán el cumplimiento de todos nuestros buenos deseos.
lunes, 5 de noviembre de 2018
NOVIEMBRE 5
“Porque no tengo de contender para siempre, ni para siempre me he de
enojar: pues decaería ante mí el espíritu y las almas que yo he criado”.
Nuestro Padre Celestial
no busca nuestra destrucción, sino nuestra instrucción. Su contención con
nosotros tiene un propósito bienhechor hacia nosotros. No estará
para siempre en contra nuestra. Pensamos que el Señor prolonga sus castigos,
pero esto es porque tenemos poca paciencia. Para siempre es su misericordia,
pero no así su contienda. La noche puede hacerse larga y pesada; pero al fin
tiene que dar lugar al día alegre. Como la contienda es solamente por un
tiempo, así el enojo que la causa es solamente por un pequeño momento. El Señor
ama a sus escogidos demasiado bien para que siempre esté enojado con ellos.
Si Él nos tratara siempre
como algunas veces lo hace, desmayaríamos del todo y bajaríamos sin esperanza
hasta las puertas del sepulcro. ¡Ánimo, querido! El Señor pronto dejará su
contienda. Sopórtala, porque el Señor te soportará. El que te crió, sabe cuán
débil eres, y cuán poco puedes soportar. Él tratará con ternura lo que ha
formado tan exquisitamente. Por lo tanto, no temas el sufrimiento presente,
porque conduce a un futuro alegre. El que te hirió, te sanará; su enojo pequeño
será seguido de misericordias grandes.
domingo, 4 de noviembre de 2018
NOVIEMBRE 4
“Y dijo: Así ha dicho Jehová: Haced en este valle muchas acequias. Porque
Jehová ha dicho así: No veréis viento, ni veréis lluvia, y este valle será
lleno de agua, y beberéis vosotros, y vuestras bestias, y vuestros ganados”.
Tres ejércitos estaban
muriendo de sed y el Señor intervino. Aunque no mandó nube ni lluvias, sin
embargo les dio agua en abundancia. Él no depende de medios ordinarios, sino
que sorprende a su pueblo con novedades de sabiduría y poder. Así vemos más de
Dios de lo que los procesos ordinarios pudieran haber revelado. Aunque el Señor
no aparezca a nuestro favor de la manera que esperamos, o deseamos, o
suponemos, con todo de un modo o de otro Él proveerá para nosotros. Cuán bueno
es mirar por encima de las cosas secundarias, para poder contemplar la faz del
Gran Autor de todo.
¿Tenemos hoy gracia
suficiente para hacer acequias en las cuales pueda correr la bendición divina?
¡Ay! Demasiado a menudo faltamos en mostrar una fe verdadera y práctica. Que en
este día estemos esperando contestaciones a las oraciones. Como la niña que fue
a una reunión en que se iba a orar por lluvia y llevó un paraguas; esperemos
así nosotros verdaderamente y prácticamente que el Señor nos bendiga.
Hagamos
muchas acequias en el valle y esperemos verlas todas llenas.
sábado, 3 de noviembre de 2018
NOVIEMBRE 3
“Aunque la visión tardará aún por tiempo, mas al fin hablará, y no mentirá:
aunque se tardare, espéralo, que sin duda vendrá; no tardará”.
Tal vez parece que la
misericordia tarda; pero es cierta. El Señor en su sabiduría infalible ha
ordenado el tiempo de la salida de su poder benigno, y el tiempo que Dios
escoge es el mejor. Nosotros tenemos prisa; la visión de la bendición estimula
nuestro deseo y aviva nuestro anhelo; pero el Señor vendrá a su tiempo
señalado. Él nunca llega antes de su tiempo; ni nunca tarda.
Aquí se habla de la
Palabra de Dios como viva, que hablará y vendrá. No es una letra muerta, como
algunas veces somos tentados a temer cuando hemos esperado largo tiempo para su
cumplimiento. La palabra viva viene del Dios vivo, y aunque parezca tardar, no
es realmente así. No viene con retraso. Tengamos paciencia y pronto veremos la
fidelidad del Señor. Ninguna promesa suya faltará; “y no mentirá”. Ninguna
promesa suya se perderá en silencio; “al fin hablará”. ¡Qué palabras de
consuelo hablará al oído del creyente! Ninguna promesa suya tendrá que ser
renovada como un billete que no pudo ser pagado en el día debido: “No tardará”.
Ven, alma mía, ¿no puedes
esperar por tu Dios? Reposa en Él, y estate tranquila en calma inefable.
viernes, 2 de noviembre de 2018
NOVIEMBRE 2
“No quitará el bien a los que en integridad andan”. Salmo 84:11.
El Señor nos puede negar
muchas cosas agradables, pero no nos quitará “el bien”. Él conoce lo que es
bueno para nosotros. Algunas cosas son buenas indubitablemente, y estas podemos
tenerlas con sólo pedirlas por medio de Jesucristo nuestro Señor.
La santidad es buena, y Él la obrará en nosotros gratuitamente. Con placer Él nos concederá la
victoria sobre las malas inclinaciones, los genios fuertes y las malas
costumbres, y no debiéramos quedar sin ella.
Él dará la
certeza completa, y la comunión íntima con Él, la
entrada a toda verdad, y la confianza que prevalece delante
del trono de la gracia. Si no las tenemos es por falta de fe en recibir, y no
por falta de voluntad en Dios para dar. Una calma, un estado de serenidad
celestial, mucha paciencia y amor ferviente, todo esto nos lo
dará si lo buscamos con santa diligencia.
Pero notad bien que tenemos
que andar “en integridad”. No ha de haber propósitos contradictorios, ni proceder
torcido; ni hipocresía ni engaño. Si andamos con enredos, Dios no puede
favorecernos, porque eso sería premiar el pecado. El camino de la rectitud es
el camino a la riqueza celestial, riqueza tan grande que incluye todo bien.
¡Qué promesa es esta para
invocarla en la oración! Doblemos nuestras rodillas y oremos.
jueves, 1 de noviembre de 2018
NOVIEMBRE 1
¿Qué hará? Nos santificará en todo. Mirad el versículo anterior. Él continuará la
obra de purificación hasta que seamos perfectos. Para que “vuestro espíritu y
alma y cuerpo sea guardado entero sin reprensión para la venida de nuestro
Señor Jesucristo”. No permitirá que abandonemos la gracia, ni que vengamos bajo
el dominio del pecado. ¡Cuán grandes son estos favores! Bien podemos adorar al
dador de dones tan inefables.
¿Quién hará esto? El Señor que nos ha llamado de las tinieblas a su luz admirable, de la
muerte en pecado a la vida eterna en Cristo Jesús. Sólo Él puede hacer esto;
tal perfección y tal preservación sólo pueden venir del Dios de toda gracia.
¿Por qué lo hará? Porque “es fiel”; fiel a su promesa de salvar al creyente; fiel a su
Hijo, cuya recompensa es que su pueblo sea presentado sin mancha delante de Él;
fiel a su obra que ha comenzado en nosotros por nuestra vocación eficaz. Los
santos pueden confiar, no en su propia fidelidad, sino en la fidelidad de su
Señor. Ven, alma mía, puedes empezar un mes oscuro con un gran banquete. Puede
haber nieblas afuera, pero debiera haber luz del sol adentro.
miércoles, 31 de octubre de 2018
OCTUBRE 31
“No moriré, sino que viviré, y contaré las obras de Jah”. Salmo 118:17.
¡Cuán perfecta es esta
confianza! Sin duda fue fundada sobre una promesa susurrada al corazón del
salmista, de la cual tomó posesión y en la cual se gozó. ¿Es mi caso semejante
al de David? ¿Estoy desanimado porque el enemigo triunfa sobre mí? ¿Hay
multitudes en contra mía y hay pocos a mi lado? ¿Me manda la incredulidad
quedar abatido y morir en la desesperación, cual hombre vencido y
desacreditado? ¿Han empezado mis enemigos a cavar mi sepulcro?
¿Qué voy a hacer? ¿Cederé
a los murmullos del temor y abandonaré la batalla, y con ella toda esperanza?
Lejos de eso. Aún tengo vida: “No moriré”. Mi vigor volverá y hará desaparecer
mi debilidad: “Viviré”. El Señor vive y yo también viviré. Mi boca se abrirá de
nuevo: “Contaré las obras de Jehová”. Sí, y hablaré de esta presente prueba
como otro ejemplo de las maravillas que la fidelidad y el amor del Señor mi
Dios realizan. Los que desearían enterrarme debieran esperar un poco; porque “castigóme
gravemente Jah; mas no me entregó a la muerte”. ¡Gloria sea dada a su nombre
eternamente! Soy inmortal hasta que haya terminado mi trabajo. Hasta que el
Señor lo mande, ningún sepulcro me puede encerrar.
martes, 30 de octubre de 2018
OCTUBRE 30
“Y esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas
vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos, os limpiaré”. Ezequiel 36:25.
¡Qué sumo gozo es este!
El que nos ha purificado con la sangre de Jesús también nos limpiará con agua
por el Espíritu Santo. Dios lo ha dicho y así tiene que ser: “Seréis
limpiados”. Señor, sentimos y lamentamos nuestra inmundicia y nos anima ser
asegurados por tu palabra que seremos limpiados. ¡Oh, que te apresures a hacerlo!
Él nos librará de
nuestros pecados peores. La incredulidad y los deseos carnales que batallan
contra el alma, los pensamientos despreciables de orgullo y las instigaciones
de Satanás a que blasfememos su santo nombre…, todos estos pecados serán
limpiados para no volver jamás.
También nos limpiará de
todos nuestros ídolos, sean de oro o de barro: nuestro amor impuro y nuestro
amor excesivo de lo que en sí es puro. Lo que hemos adorado como ídolo, será
quitado de nosotros o nosotros seremos arrancados de ello.
Dios habla de lo que Él
mismo hará. Por lo tanto esta palabra es firme y cierta, y podemos
confiadamente esperar aquello que nos garantiza. La limpieza es una bendición
del pacto, y el pacto es ordenado en todas las cosas y será guardado.
lunes, 29 de octubre de 2018
OCTUBRE 29
“Y yo pondré redención entre mi pueblo y el tuyo. Mañana será esta señal”.
Éxodo 8:23.
Faraón tiene un pueblo y
el Señor tiene un pueblo. Pueden vivir juntos y puede parecer que se hallan en
la misma situación, pero hay una división entre ellos, y el Señor lo
manifestará. No para siempre un mismo suceso acaecerá al uno que al otro, sino
que habrá una diferencia grande entre los hombres del mundo y el pueblo
escogido de Jehová.
Esto puede acontecer en
tiempos de juicio, cuando el Señor viene a ser el santuario de su pueblo.
Aparece de una manera muy marcada en la conversión de creyentes, cuando su
pecado es quitado, mientras que los incrédulos están bajo condenación. Desde
ese momento son una raza distinta, están bajo una disciplina nueva y gozan de
bendiciones nuevas. De aquí en adelante sus casas están libres de los penosos
enjambres de males que contaminan y atormentan a los egipcios. Son guardados de
la polución, de la concupiscencia, de la mordedura de ansiedad, de la
corrupción, del engaño y del tormento cruel del odio, que devora a muchas
familias.
Ten por cierto, creyente
probado, que aunque tienes tus aflicciones, estás libre de nubes de aflicciones
peores que infestan las casas y los corazones de los siervos del Príncipe de
este mundo. El Señor ha puesto una división; procura guardarla en espíritu,
propósito, carácter y compañía.
domingo, 28 de octubre de 2018
OCTUBRE 28
“Y les será perdonado, porque yerro es”. Números 16:25.
Por causa de nuestra
ignorancia no conocemos completamente nuestros pecados de ignorancia. Pero
podemos estar seguros que son muchos, tanto de comisión como de omisión.
Podemos con toda sinceridad hacer un servicio a Dios, que Él nunca mandó y que
nunca puede aceptar.
El Señor sabe cada uno de
estos pecados de ignorancia. Esto bien nos pudiera perturbar, ya que en
justicia Él podría pedirnos cuenta de estos pecados; pero por otro lado la fe
ve consuelo en esta verdad, porque el Señor tendrá cuidado de limpiar las
manchas que nos han pasado desapercibidas. Ve el pecado, para dejar de verlo
echándolo tras sus espaldas.
Nuestro gran consuelo es
que Jesús, el verdadero sacerdote, ha hecho expiación por toda la congregación
de los hijos de Israel. Esa expiación nos asegura el perdón de pecados
desconocidos. Su preciosa sangre nos limpia de todo pecado. Sea que nuestros
ojos lo hayan visto y hayan llorado sobre ello o no, Dios lo ha visto, Cristo
lo ha expiado y el Espíritu da testimonio de su perdón y así tenemos paz por
estas tres razones.
¡Oh, Padre mío! Alabo tu
conocimiento divino, que no tan sólo ve mis iniquidades, sino que provee una
expiación que me libra de la culpabilidad de ellas, aun antes de que yo sepa
que soy culpable.
sábado, 27 de octubre de 2018
OCTUBRE 27
“Sus siervos le servirán. Y verán su cara; y su nombre estará en sus
frentes”. Apocalipsis 22:3-4.
Disfrutaremos de tres
bendiciones excelentes en la gloria.
“Sus siervos le servirán”. Otros señores no nos oprimirán, ni ningún otro servicio nos afligirá.
Siempre serviremos a Jesús perfectamente, sin cansancio y sin error. Para un
santo el cielo consiste en esto: servir al Señor Cristo en todas las cosas, y
ser reconocido por Él como su siervo es la ambición más alta de nuestra alma
para toda la eternidad.
“Y verán su cara”. Esto hace que el servicio sea agradable: en verdad es el galardón
presente del servicio. Conoceremos al Señor, porque le veremos como Él es. El
favor más grande que un siervo fiel puede pedir al Señor es ver el rostro de
Jesús. ¿Qué más podría pedir Moisés que esto: “Muéstrame tu rostro”?
“Y su nombre estará en
sus frentes”. Miran a su Señor hasta que su nombre
está retratado en sus frentes. Son reconocidos por Él y ellos le reconocen. La
señal secreta de la gracia en lo interior se desarrolla en la señal pública de
parentesco confesado.
¡Oh, Señor, danos estas
tres cosas en sus principios aquí, para que las poseamos en su plenitud en tu
morada de gloria!
viernes, 26 de octubre de 2018
OCTUBRE 26
“Por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados”. Mateo 24:22.
Por causa de sus
escogidos el Señor detiene muchos juicios y acorta otros. En grandes
tribulaciones el fuego lo consumiría todo, si no fuera porque el Señor apaga la
llama por consideración a sus escogidos. Así, mientras que salva a sus
escogidos por causa de Jesús, también preserva la raza por causa de sus
escogidos.
¡Qué dignidad es puesta
así sobre los santos! ¡Cuán diligentemente debieran usar de su influencia con
el Señor! Él oirá sus oraciones a favor de los pecadores y bendecirá los
esfuerzos para su salvación. Él bendice a los creyentes para que sean una bendición
a los que aún son incrédulos. Muchos pecadores viven por causa de las oraciones
de sus madres, esposas e hijas, para quienes el Señor tiene consideración.
¿Nos hemos servido
acertadamente de este poder singular que el Señor nos ha confiado? ¿Oramos por
nuestra patria, por otros países y por este siglo? En tiempos de guerra, hambre
y pestilencia ¿nos mantenemos como intercesores rogando que los días sean
acortados? ¿Lamentamos delante de Dios el desencadenamiento de la incredulidad,
el error y la disolución? ¿Pedimos al Señor Jesús que acorte el reino del
pecado, apresurando su advenimiento glorioso? Arrodillémonos y no dejemos de
orar hasta la venida de Cristo.
jueves, 25 de octubre de 2018
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