Versículo para hoy:

sábado, 3 de noviembre de 2018

NOVIEMBRE 3

“Aunque la visión tardará aún por tiempo, mas al fin hablará, y no mentirá: aunque se tardare, espéralo, que sin duda vendrá; no tardará”. 

Tal vez parece que la misericordia tarda; pero es cierta. El Señor en su sabiduría infalible ha ordenado el tiempo de la salida de su poder benigno, y el tiempo que Dios escoge es el mejor. Nosotros tenemos prisa; la visión de la bendición estimula nuestro deseo y aviva nuestro anhelo; pero el Señor vendrá a su tiempo señalado. Él nunca llega antes de su tiempo; ni nunca tarda.

Aquí se habla de la Palabra de Dios como viva, que hablará y vendrá. No es una letra muerta, como algunas veces somos tentados a temer cuando hemos esperado largo tiempo para su cumplimiento. La palabra viva viene del Dios vivo, y aunque parezca tardar, no es realmente así. No viene con retraso. Tengamos paciencia y pronto veremos la fidelidad del Señor. Ninguna promesa suya faltará; “y no mentirá”. Ninguna promesa suya se perderá en silencio; “al fin hablará”. ¡Qué palabras de consuelo hablará al oído del creyente! Ninguna promesa suya tendrá que ser renovada como un billete que no pudo ser pagado en el día debido: “No tardará”.

Ven, alma mía, ¿no puedes esperar por tu Dios? Reposa en Él, y estate tranquila en calma inefable.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

viernes, 2 de noviembre de 2018

Estaba desnudo y me vestiste - Nancy DeMoss de Wolgemuth



NOVIEMBRE 2

“No quitará el bien a los que en integridad andan”. Salmo 84:11.

El Señor nos puede negar muchas cosas agradables, pero no nos quitará “el bien”. Él conoce lo que es bueno para nosotros. Algunas cosas son buenas indubitablemente, y estas podemos tenerlas con sólo pedirlas por medio de Jesucristo nuestro Señor.

La santidad es buena, y Él la obrará en nosotros gratuitamente. Con placer Él nos concederá la victoria sobre las malas inclinaciones, los genios fuertes y las malas costumbres, y no debiéramos quedar sin ella.

Él dará la certeza completa, y la comunión íntima con Él, la entrada a toda verdad, y la confianza que prevalece delante del trono de la gracia. Si no las tenemos es por falta de fe en recibir, y no por falta de voluntad en Dios para dar. Una calma, un estado de serenidad celestial, mucha paciencia y amor ferviente, todo esto nos lo dará si lo buscamos con santa diligencia.

Pero notad bien que tenemos que andar “en integridad”. No ha de haber propósitos contradictorios, ni proceder torcido; ni hipocresía ni engaño. Si andamos con enredos, Dios no puede favorecernos, porque eso sería premiar el pecado. El camino de la rectitud es el camino a la riqueza celestial, riqueza tan grande que incluye todo bien.
¡Qué promesa es esta para invocarla en la oración! Doblemos nuestras rodillas y oremos.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

jueves, 1 de noviembre de 2018

Impulsa los talentos de tus hijos - Nancy DeMoss de Wolgemuth



NOVIEMBRE 1

“Fiel es el que os ha llamado; el cual también lo hará”. 
1 Tesalonicenses5:24.

¿Qué hará? Nos santificará en todo. Mirad el versículo anterior. Él continuará la obra de purificación hasta que seamos perfectos. Para que “vuestro espíritu y alma y cuerpo sea guardado entero sin reprensión para la venida de nuestro Señor Jesucristo”. No permitirá que abandonemos la gracia, ni que vengamos bajo el dominio del pecado. ¡Cuán grandes son estos favores! Bien podemos adorar al dador de dones tan inefables.

¿Quién hará esto? El Señor que nos ha llamado de las tinieblas a su luz admirable, de la muerte en pecado a la vida eterna en Cristo Jesús. Sólo Él puede hacer esto; tal perfección y tal preservación sólo pueden venir del Dios de toda gracia.

¿Por qué lo hará? Porque “es fiel”; fiel a su promesa de salvar al creyente; fiel a su Hijo, cuya recompensa es que su pueblo sea presentado sin mancha delante de Él; fiel a su obra que ha comenzado en nosotros por nuestra vocación eficaz. Los santos pueden confiar, no en su propia fidelidad, sino en la fidelidad de su Señor. Ven, alma mía, puedes empezar un mes oscuro con un gran banquete. Puede haber nieblas afuera, pero debiera haber luz del sol adentro.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

miércoles, 31 de octubre de 2018

Cómo cantar en tierra extranjera, día 5 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



OCTUBRE 31

“No moriré, sino que viviré, y contaré las obras de Jah”. Salmo 118:17.

¡Cuán perfecta es esta confianza! Sin duda fue fundada sobre una promesa susurrada al corazón del salmista, de la cual tomó posesión y en la cual se gozó. ¿Es mi caso semejante al de David? ¿Estoy desanimado porque el enemigo triunfa sobre mí? ¿Hay multitudes en contra mía y hay pocos a mi lado? ¿Me manda la incredulidad quedar abatido y morir en la desesperación, cual hombre vencido y desacreditado? ¿Han empezado mis enemigos a cavar mi sepulcro?

¿Qué voy a hacer? ¿Cederé a los murmullos del temor y abandonaré la batalla, y con ella toda esperanza? Lejos de eso. Aún tengo vida: “No moriré”. Mi vigor volverá y hará desaparecer mi debilidad: “Viviré”. El Señor vive y yo también viviré. Mi boca se abrirá de nuevo: “Contaré las obras de Jehová”. Sí, y hablaré de esta presente prueba como otro ejemplo de las maravillas que la fidelidad y el amor del Señor mi Dios realizan. Los que desearían enterrarme debieran esperar un poco; porque “castigóme gravemente Jah; mas no me entregó a la muerte”. ¡Gloria sea dada a su nombre eternamente! Soy inmortal hasta que haya terminado mi trabajo. Hasta que el Señor lo mande, ningún sepulcro me puede encerrar.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

martes, 30 de octubre de 2018

Renovando Tu Mente | La redención prometida a Abraham




Cómo cantar en tierra extranjera, día 4 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



OCTUBRE 30

“Y esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos, os limpiaré”. Ezequiel 36:25.

¡Qué sumo gozo es este! El que nos ha purificado con la sangre de Jesús también nos limpiará con agua por el Espíritu Santo. Dios lo ha dicho y así tiene que ser: “Seréis limpiados”. Señor, sentimos y lamentamos nuestra inmundicia y nos anima ser asegurados por tu palabra que seremos limpiados. ¡Oh, que te apresures a hacerlo!

Él nos librará de nuestros pecados peores. La incredulidad y los deseos carnales que batallan contra el alma, los pensamientos despreciables de orgullo y las instigaciones de Satanás a que blasfememos su santo nombre…, todos estos pecados serán limpiados para no volver jamás.

También nos limpiará de todos nuestros ídolos, sean de oro o de barro: nuestro amor impuro y nuestro amor excesivo de lo que en sí es puro. Lo que hemos adorado como ídolo, será quitado de nosotros o nosotros seremos arrancados de ello.

Dios habla de lo que Él mismo hará. Por lo tanto esta palabra es firme y cierta, y podemos confiadamente esperar aquello que nos garantiza. La limpieza es una bendición del pacto, y el pacto es ordenado en todas las cosas y será guardado.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

lunes, 29 de octubre de 2018

Cómo cantar en tierra extranjera, día 3 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



OCTUBRE 29

“Y yo pondré redención entre mi pueblo y el tuyo. Mañana será esta señal”. Éxodo 8:23.

Faraón tiene un pueblo y el Señor tiene un pueblo. Pueden vivir juntos y puede parecer que se hallan en la misma situación, pero hay una división entre ellos, y el Señor lo manifestará. No para siempre un mismo suceso acaecerá al uno que al otro, sino que habrá una diferencia grande entre los hombres del mundo y el pueblo escogido de Jehová.

Esto puede acontecer en tiempos de juicio, cuando el Señor viene a ser el santuario de su pueblo. Aparece de una manera muy marcada en la conversión de creyentes, cuando su pecado es quitado, mientras que los incrédulos están bajo condenación. Desde ese momento son una raza distinta, están bajo una disciplina nueva y gozan de bendiciones nuevas. De aquí en adelante sus casas están libres de los penosos enjambres de males que contaminan y atormentan a los egipcios. Son guardados de la polución, de la concupiscencia, de la mordedura de ansiedad, de la corrupción, del engaño y del tormento cruel del odio, que devora a muchas familias.

Ten por cierto, creyente probado, que aunque tienes tus aflicciones, estás libre de nubes de aflicciones peores que infestan las casas y los corazones de los siervos del Príncipe de este mundo. El Señor ha puesto una división; procura guardarla en espíritu, propósito, carácter y compañía.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

domingo, 28 de octubre de 2018

OCTUBRE 28

“Y les será perdonado, porque yerro es”. Números 16:25.

Por causa de nuestra ignorancia no conocemos completamente nuestros pecados de ignorancia. Pero podemos estar seguros que son muchos, tanto de comisión como de omisión. Podemos con toda sinceridad hacer un servicio a Dios, que Él nunca mandó y que nunca puede aceptar.

El Señor sabe cada uno de estos pecados de ignorancia. Esto bien nos pudiera perturbar, ya que en justicia Él podría pedirnos cuenta de estos pecados; pero por otro lado la fe ve consuelo en esta verdad, porque el Señor tendrá cuidado de limpiar las manchas que nos han pasado desapercibidas. Ve el pecado, para dejar de verlo echándolo tras sus espaldas.

Nuestro gran consuelo es que Jesús, el verdadero sacerdote, ha hecho expiación por toda la congregación de los hijos de Israel. Esa expiación nos asegura el perdón de pecados desconocidos. Su preciosa sangre nos limpia de todo pecado. Sea que nuestros ojos lo hayan visto y hayan llorado sobre ello o no, Dios lo ha visto, Cristo lo ha expiado y el Espíritu da testimonio de su perdón y así tenemos paz por estas tres razones.

¡Oh, Padre mío! Alabo tu conocimiento divino, que no tan sólo ve mis iniquidades, sino que provee una expiación que me libra de la culpabilidad de ellas, aun antes de que yo sepa que soy culpable.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

sábado, 27 de octubre de 2018

Un día a la vez, Confiando en Dios con mi enfermedad incurable - Tabor Laughlin



OCTUBRE 27

“Sus siervos le servirán. Y verán su cara; y su nombre estará en sus frentes”. Apocalipsis 22:3-4.

Disfrutaremos de tres bendiciones excelentes en la gloria.

“Sus siervos le servirán”. Otros señores no nos oprimirán, ni ningún otro servicio nos afligirá. Siempre serviremos a Jesús perfectamente, sin cansancio y sin error. Para un santo el cielo consiste en esto: servir al Señor Cristo en todas las cosas, y ser reconocido por Él como su siervo es la ambición más alta de nuestra alma para toda la eternidad.

“Y verán su cara”. Esto hace que el servicio sea agradable: en verdad es el galardón presente del servicio. Conoceremos al Señor, porque le veremos como Él es. El favor más grande que un siervo fiel puede pedir al Señor es ver el rostro de Jesús. ¿Qué más podría pedir Moisés que esto: “Muéstrame tu rostro”?

“Y su nombre estará en sus frentes”. Miran a su Señor hasta que su nombre está retratado en sus frentes. Son reconocidos por Él y ellos le reconocen. La señal secreta de la gracia en lo interior se desarrolla en la señal pública de parentesco confesado.

¡Oh, Señor, danos estas tres cosas en sus principios aquí, para que las poseamos en su plenitud en tu morada de gloria!

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

viernes, 26 de octubre de 2018

Cómo cantar en tierra extranjera, día 2 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



OCTUBRE 26

“Por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados”. Mateo 24:22.


Por causa de sus escogidos el Señor detiene muchos juicios y acorta otros. En grandes tribulaciones el fuego lo consumiría todo, si no fuera porque el Señor apaga la llama por consideración a sus escogidos. Así, mientras que salva a sus escogidos por causa de Jesús, también preserva la raza por causa de sus escogidos.

¡Qué dignidad es puesta así sobre los santos! ¡Cuán diligentemente debieran usar de su influencia con el Señor! Él oirá sus oraciones a favor de los pecadores y bendecirá los esfuerzos para su salvación. Él bendice a los creyentes para que sean una bendición a los que aún son incrédulos. Muchos pecadores viven por causa de las oraciones de sus madres, esposas e hijas, para quienes el Señor tiene consideración.

¿Nos hemos servido acertadamente de este poder singular que el Señor nos ha confiado? ¿Oramos por nuestra patria, por otros países y por este siglo? En tiempos de guerra, hambre y pestilencia ¿nos mantenemos como intercesores rogando que los días sean acortados? ¿Lamentamos delante de Dios el desencadenamiento de la incredulidad, el error y la disolución? ¿Pedimos al Señor Jesús que acorte el reino del pecado, apresurando su advenimiento glorioso? Arrodillémonos y no dejemos de orar hasta la venida de Cristo.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

jueves, 25 de octubre de 2018

Cómo cantar en tierra extranjera, día 1 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



OCTUBRE 25

“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. Mateo 6:33.

Mira cómo la Biblia empieza diciendo: “En el principio… Dios”. Que tu vida empiece de la misma manera. Busca primeramente con toda tu alma el reino de Dios como el sitio de tu ciudadanía, y su justicia como lo característico de tu vida. Y lo demás vendrá del mismo Señor sin que tengas ansiedad acerca de ello. Todas las cosas necesarias para esta vida y para la piedad “os serán añadidas”.

¡Qué promesa! Dios se encarga de darte alimento, vestido, casa y todo lo demás, en tanto que tú le busques. Si miras por sus negocios, Él mirará por los tuyos. Si quieres papel y bramante se te darán cuando compres cosas de más valor; y de la misma manera todo lo que necesitamos de cosas terrestres nos será añadido con el reino. El que es heredero de la salvación no morirá de hambre; y el que viste su alma con la justicia de Dios, no será dejado por el Señor con un cuerpo desnudo. ¡Fuera la ansiedad penosa! Pon todo tu empeño en buscar al Señor. La codicia es pobreza y la ansiedad es miseria: la fe en Dios es una fortuna, y la esperanza en Dios una herencia celestial. Señor, te busco; haz que seas hallado de mí.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

miércoles, 24 de octubre de 2018

¿Confías en Dios para que te satisfaga? - Nancy DeMoss de Wolgemuth



OCTUBRE 24

“Y te daré a este pueblo por fuerte muro de bronce, y pelearán contra ti, y no te vencerán: porque yo estoy contigo para guardarte y para defenderte, dice Jehová”. Jeremías 15:20.

La constancia en el temor y en la fe de Dios hará que un hombre sea como un fuerte muro de bronce, que ninguno puede derribar o romper. Sólo el Señor puede hacer tales hombres; pero los necesitamos en la iglesia y en el mundo, pero especialmente en el púlpito.

Este siglo de engaños peleará con dientes y con uñas en contra de los hombres inflexibles de verdad. Parece que no hay nada que tanto ofenda a Satán y su simiente como la resolución. Atacan a la firmeza santa como los asirios cercaban ciudades amuralladas. El gozo es que no pueden prevalecer en contra de los que Dios ha fortalecido con su fuerza. Algunos llevados de acá para allá de cada viento de doctrina, solamente con un soplo se marchan; pero los que aman las doctrinas de la gracia, porque poseen la gracia de la doctrina, se mantienen como rocas en medio de mares impetuosos.

¿De dónde viene esta firmeza? “Yo estoy contigo, dice Jehová”: esta es la respuesta verdadera. Jehová salvará y librará a los fieles de todas las asechanzas del enemigo. Ejércitos están en contra de nosotros, pero Jehová de los ejércitos está con nosotros. No podemos ceder ni una pulgada, porque el Señor nos mantiene en nuestro lugar, y allí estaremos para siempre.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

martes, 23 de octubre de 2018

¿Es correcto buscar y abordar a los hombres? - Nancy DeMoss de Wolgemuth



OCTUBRE 23

“Luz está sembrada para el justo, y alegría para los rectos de corazón”. Salmo 97:11.

Muchas veces la rectitud cuesta cara al hombre que la sigue a toda costa, pero por fin paga sus propios gastos, y da una ganancia infinita. Una vida santa es como sembrar el grano: mucho se siembra y parece que está enterrado, para nunca más ser recogido. Nos equivocamos cuando esperamos una cosecha inmediata; pero el error es muy natural, porque parece ser imposible enterrar la luz. Sin embargo, la luz “está sembrada”, según dice el versículo. Está oculta: nadie la ve, está sembrada. Estamos seguros que un día se manifestará.

Estamos del todo ciertos que el Señor tiene cosecha para los sembradores de la luz, y la segarán cada uno por sí. Entonces se alegrarán. Gavillas de gozo por granos de luz. Sus corazones eran rectos delante del Señor, aunque los hombres no les dieron crédito de eso, más bien los censuraban: eran justos aunque los que estaban en derredor suyo les denunciaban como severos. Tenían que esperar, como los labradores esperan el precioso fruto de la tierra: pero la luz estaba sembrada para ellos, y alegría estaba preparada a su favor por el Señor de la siega.

¡Ánimo, hermanos! No tengamos prisa. Poseamos en paciencia nuestras almas, porque pronto nuestras almas poseerán luz y alegría.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

lunes, 22 de octubre de 2018

Renovando Tu Mente | La redención de Noé




Confiando en que Dios trabaja tras bastidores - Nancy DeMoss de Wolgemuth



OCTUBRE 22

“Pues que Tú, Jehová Dios, lo has dicho, y con tu bendición será bendita la casa de tu siervo para siempre”. 2 Samuel 7:29.

Esta es una promesa que ha sido reclamada, y así nos da doble enseñanza. Todo lo que Dios ha hablado debiéramos recibirlo como verdad cierta, y después reclamarlo delante del trono.

¡Cuán bueno es citar lo que Dios ha hablado! ¡Cuán precioso es servirse de la palabra “Pues que” como David hace en este versículo!

Oramos no porque dudamos, sino porque creemos. La oración sin la fe no conviene a los hijos del Señor. No, Señor, no podemos dudar de Ti; estamos persuadidos de que toda palabra tuya tiene un fundamento firme para la esperanza más atrevida. Venimos a Ti diciendo: “Haz conforme has dicho”. Bendice la casa de tus siervos, sana a nuestros enfermos; salva a los que son indecisos; restaura a los que se extravían; confirma a los que viven en tu temor, Señor, danos alimento y vestido según tu Palabra. Prospera nuestras empresas; y especialmente prospera nuestros esfuerzos para que el evangelio sea conocido en nuestra vecindad. Haz que nuestros sirvientes sean tus siervos, y nuestros hijos tus hijos. Que la bendición pase a las generaciones futuras, y en tanto que algunos de nuestra raza permanezcan en la tierra, que sigan fieles a Ti. ¡Oh, Señor Dios! “Con tu bendición será bendita la casa de tu siervo para siempre”.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

domingo, 21 de octubre de 2018

OCTUBRE 21

“El pequeño será por mil, el menor por gente fuerte. Yo Jehová a su tiempo haré que esto sea presto”. Isaías 60:22.

El trabajo para el Señor muchas veces empieza en pequeña escala, y no es peor por eso. La flaqueza educa la fe acerca de Dios y trae gloria a su nombre. Apreciemos las promesas de crecimiento. El grano de mostaza es la más pequeña de todas las simientes y sin embargo se hace árbol, y vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas. Podemos empezar con uno, y ese “un pequeño”, y con todo, “será por mil”. El Señor es grande en multiplicar. ¡Cuántas veces decía a su siervo aislado: “Te multiplicaré”! Confiad en el Señor vosotros que sois pocos; porque Él estará en medio de vosotros si estáis consagrados en su nombre.

“El menor”. ¡Quién puede ser más despreciado a los ojos de los que toman cuenta de individuos y de fuerzas! Sin embargo, este es el núcleo de una nación grande. Al anochecer sale primero una estrella, pero pronto el cielo está cubierto de luces innumerables.

Y no pensemos que la esperanza del crecimiento es lejana, porque la promesa es: “Yo Jehová a su tiempo haré que esto sea presto”. No habrá precipitación prematura, como vemos algunas veces en reuniones sensacionales; será a su tiempo; sin embargo, no habrá tardanza. Cuando el Señor se apresura, su prontitud es gloriosa.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

sábado, 20 de octubre de 2018

Niños mundanos: criar a los hijos para que estén en pero no sean del mundo - Tim Challies en español



OCTUBRE 20

“Él salvará a su pueblo de sus pecados”. Mateo 1:21.

Señor, sálvame de mis pecados. En tu nombre, Jesús, tengo confianza para orar. Sálvame de mis pecados pasados, para que la costumbre de cometerlos no me tenga cautivo. Sálvame de los pecados de mi temperamento, para que no sea esclavo de mis propias flaquezas. Sálvame de mis pecados que siempre están bajo mi vista para que no pierda mi horror de ellos. Sálvame de los pecados ocultos, de los cuales no me apercibo por falta de luz. Sálvame de pecados repentinos e inesperados, para que no resbale por el ímpetu de la tentación. Sálvame, Señor de todo pecado. Y que ninguna iniquidad se enseñoree de mí.

Sólo Tú puedes hacer esto. No puedo romper mis propias cadenas o matar a mis propios enemigos. Tú sabes lo que es la tentación, porque fuiste tentado. Tú sabes lo que es el pecado, porque llevaste su peso. Sabes cómo socorrerme en mi hora de conflicto. Me puedes salvar de pecar, y puedes salvarme cuando he pecado. Tu mismo nombre encierra la promesa de que así lo harás, y te ruego que en este día cumplas la profecía. Que no ceda yo al mal humor, al orgullo, al desaliento o a ninguna clase de pecado; sino sálvame para una vida de santidad, para que el nombre de Jesús sea glorificado en mí abundantemente.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.