Versículo para hoy:
viernes, 22 de noviembre de 2019
22 de noviembre – FRUTOS SANTOS
Este evangelio está dando fruto y creciendo en todo el mundo,
como también ha sucedido entre ustedes desde el día en que supieron de la
gracia de Dios y la comprendieron plenamente. Colosenses 1:6.
En la actualidad, la
iglesia de Dios desea con gran fervor llevar el mensaje del evangelio a todo el
mundo. Por amor a Cristo, deseamos que las personas reconozcan las verdades que
predicamos y obedezcan los preceptos que Dios ha establecido. Pero hay que
tener en cuenta que ninguna iglesia tendrá poder sobre las multitudes de uno u
otro lugar, a no ser en la medida que les haga bien. Ahora, si una iglesia
puede demostrar que está contribuyendo a hacer a los hombres honestos,
templados, puros, morales, santos; que está buscando a los ignorantes para
instruirlos; que está convirtiendo los desiertos morales en jardines, tomando
la mala hierba y la maleza de la selva para transformarlas en preciosos árboles
frutales, entonces el mundo estará listo para escuchar lo que tiene que decir y
pensar en ello.
Si tienes una iglesia
que es devota, que es santa, que vive para Dios, que hace buenas obras en su
vecindario, que a través de la vida de sus miembros esparce la santidad y la
justicia; en una palabra, si tienes una iglesia que en verdad está haciendo al
mundo mejor en el nombre de Jesús, a la larga te darás cuenta que incluso los
más carnales y superficiales dirán: «La iglesia que está haciendo todo este
bien merece ser respetada; por tanto, escuchemos lo que tiene que decir». Una
iglesia santa se dirige al mundo con autoridad en el nombre de Jesucristo su
Señor y el Espíritu Santo usa esta fuerza para someter a los corazones humanos
a la verdad.
A través de la Biblia en un año: Apocalipsis 20-22
jueves, 21 de noviembre de 2019
21 de noviembre – HIJOS OBEDIENTES
Su madre dijo a los sirvientes: «Hagan lo que él les ordene».
Juan 2:5.
Si la gracia de Dios te
ha salvado, tu salvación te obliga a hacer lo que Jesús te ordena. ¿Has sido
redimido? Entonces no te perteneces, fuiste comprado por precio. ¿Has sido
adoptado en la familia de Dios? Entonces se deduce que, al ser hijo, debes
obedecer las leyes de la familia. ¿Acaso no es este un aspecto esencial que es
inherente al hecho de ser hijo, el reverenciar al gran Padre de familia? El
Señor se complació en quitar tu pecado y ahora estás perdonado. ¿Pero no
incluye el perdón una transformación? ¿Haríamos bien en volver a nuestros
pecados pasados de los que fuimos limpiados? ¿Debemos regresar a practicar las
iniquidades de las que fuimos lavados por la sangre de nuestro Señor Jesús?
Como le dijo María a
los sirvientes de la boda en Caná de Galilea, así les digo yo a ustedes: «Todo
lo que él les diga, háganlo». ¿Te dice que ores? Entonces ora sin cesar. ¿Te
ordena velar, además de orar? Entonces vigila cada acto, cada palabra y cada
pensamiento. ¿Te ordena amar a tus semejantes? Entonces ámalos con un corazón
puro y ferviente. ¿Te ordena servirlos y humillarte por amor a ellos? Entonces
hazlo y conviértete en el siervo de todos. ¿Te dijo él: «Sean ustedes santos,
porque yo, el Señor, soy santo»? Entonces procura esto mediante su Espíritu
Santo. ¿Te dijo él: «Sé perfecto, así como tu Padre en los cielos es perfecto»?
Entonces esfuérzate por alcanzar la perfección, porque aquel que te hizo
completo tiene el derecho de dirigir tu camino y, a su vez, encontrarás tu
felicidad y tu seguridad al someterte a sus mandamientos.
A través de la Biblia en un año: Apocalipsis 17-19
miércoles, 20 de noviembre de 2019
20 de noviembre – ÉL TODAVÍA HACE MILAGROS
Los que son de Cristo Jesús han crucificado la naturaleza
pecaminosa, con sus pasiones y deseos. Gálatas 5:24.
El pecado pierde su
poder en aquel hombre que acude a Jesús para que lo libre de él. Incluso
algunos pecados que se han convertido en hábitos desaparecen en un momento
cuando Jesucristo mira con amor a un hombre. Conozco varios ejemplos de hombres
que, durante muchos años, no podían hablar sin jurar o maldecir en su
conversación, pero que luego de convertirse eliminaron todo este tipo de
lenguaje y nunca más se sintieron tentados a utilizarlo. He conocido a otros
que cambiaron de forma tan radical que aquello que más los tentaba pasó a ser
lo que menos les molestaba luego de su conversión. Sufrieron tal transformación
mental que, mientras otros pecados los acosaron durante años y tuvieron que
luchar para mantenerse firmes ante ellos, aquel pecado dominante y favorito
nunca más ejerció la menor influencia sobre ellos, excepto para provocarles un
sentimiento de horror y un profundo arrepentimiento. ¡Ah, si tuvieras la fe
suficiente para creer que Jesús es capaz de echar de ti los pecados que más te
dominan! Cree en el brazo conquistador del Señor Jesús, y él lo hará. La
conversión es el mayor milagro de la iglesia. Cuando es genuina, es una prueba
infalible del poder divino que acompaña al evangelio, como lo fue la expulsión
de los demonios o como lo será la resurrección de los muertos en el día del
Señor.
A través de la Biblia en un año: Apocalipsis 14-16
martes, 19 de noviembre de 2019
19 de noviembre – YO SOY
Pero él habló en seguida con ellos y les dijo: «¡Cálmense! Soy
yo. No tengan miedo». Marcos 6:50.
Jesús dijo estas
palabras a los hombres atemorizados por la tempestad, y necesitamos recordarlas
cuando nos sentimos deprimidos por los acontecimientos de estos tiempos
convulsos. En épocas de depresión económica, abundantes enfermedades, terribles
guerras y desastres públicos, es un bálsamo para nuestro espíritu el saber que
Jesús todavía es el mismo. Puede que el pecado abunde cada vez más, que la luz
del evangelio esté debilitada y que el príncipe de las tinieblas extienda su
soberanía destructora, sin embargo, esta verdad permanece firme, Jesús todavía
dice: «Yo soy». En algunas épocas la influencia diabólica parece enorme, es
como si las riendas de las naciones estuvieran en las manos del Gran
Gobernante, pero no es así. Observa a través de la oscuridad y verás a tu Señor
en medio del huracán, caminando sobre las aguas de la política, liderando los conflictos
entre las naciones, gobernando, ordenando, arreglándolo todo, haciendo incluso
que la ira de Dios lo alabe, y restringiéndola de acuerdo a su sabiduría. Más
allá del rugido de la tormenta, escucho su voz decir: «Soy yo». Cuando los
corazones de los hombres se hunden en el temor y sienten que se esfuerzan en
vano sus remos al punto de quebrarlos, escucho aquella palabra que es el alma
misma de la música: «Soy yo. No tengan miedo. Yo dirijo todas las cosas. Vengo
a rescatar la barca, mi iglesia; ella flotará una vez más en aguas mansas y
alcanzará el puerto deseado».
A través de la Biblia en un año: Apocalipsis 11-13
lunes, 18 de noviembre de 2019
18 de noviembre – NUESTRO DIVINO CARPINTERO
En el hogar de mi Padre hay muchas viviendas; si no fuera así, y
se los habría dicho a ustedes. Voy a prepararles un lugar. Juan 14:2.
El gran Dios ha
preparado un reino para su pueblo. Él pensó: «Eso les agradará y los bendecirá,
mientras esto otro les proporcionará una felicidad pasajera». Él preparó el
reino hasta hacerlo perfecto y entonces, como si no fuera suficiente, el Hombre
glorioso, Cristo Jesús, ascendió de la tierra al cielo; y tú sabes lo que dijo
en el momento de su partida: «Voy a prepararles un lugar». Sabemos que el Dios
infinito puede preparar un lugar ideal para una criatura finita, pero sonreímos
al darnos cuenta que el propio Jesús, quien también es Hombre y, por lo tanto,
conoce los deseos de nuestros corazones, ha participado en la construcción de
ese lugar, en su preparación. Es un reino preparado para ti, en el que Dios
pensó desde antes de la fundación del mundo, para hacerlo un lugar excelente.
Ha preparado un lugar para ti.
Aquí la elección personal juega un papel importante. Él dijo que cada uno de
los suyos estará donde él está. «Preparado desde la fundación del mundo». Aquí
vemos la elección eterna, incluso antes de que los hombres fueran creados,
preparando coronas para las cabezas antes de que estas existieran. Por lo
tanto, nuestra porción está preparada desde la eternidad para nosotros de
acuerdo a la elección de la gracia de Dios, una porción que satisfará al
carácter más exigente, que estará muy cerca de Cristo, en comunión con Dios, y
en un lugar de eterna dignidad y felicidad.
A través de la Biblia en un año: Apocalipsis 9-10
domingo, 17 de noviembre de 2019
17 de noviembre – NUESTRA RECOMPENSA FUTURA
Que el Señor le pague a cada uno según su rectitud y lealtad. 1 Samuel 26:23.
Durante el día trabajamos
y en la tarde recibimos el pago por nuestro trabajo. De esa misma forma es que
muchos cristianos buscan la recompensa inmediata por su labor, y si la reciben,
empiezan a regocijarse en ella como si hubieran recibido su verdadera
recompensa. Igual que los discípulos que regresaron y le dijeron a Jesús:
«Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre» (Lucas 10:17), se
regocijaron solo en la prosperidad presente. Sin embargo, el Maestro los
amonestó para que no consideraran el éxito como su recompensa por hacer
milagros, ya que no sería siempre así. «Sin embargo», les dijo, «no se alegren
de que puedan someter a los espíritus, sino alégrense de que sus nombres están
escritos en el cielo» (Lucas 10:20). El éxito en el ministerio no es la
verdadera recompensa del ministro cristiano: es un pago inicial, pero todavía
se aguarda la recompensa. No debes considerar la aprobación de tus semejantes
como la recompensa a la excelencia pues, con frecuencia, tendrás el resultado
contrario; verás tus mejores acciones distorsionadas y tus motivos
malinterpretados.
Ser desechado y
rechazado por los hombres es el destino del cristiano. Ni siquiera gozará
siempre de buena reputación entre sus semejantes cristianos. No todo lo que
recibimos de los santos es absoluta bondad y puro amor. Te advierto que si
buscas tu recompensa en la misma novia de Cristo, no la obtendrás. «Cuando el
Rey venga en su gloria», entonces será el tiempo de recibir la recompensa; pero
no hoy, ni mañana, ni en algún otro tiempo mientras estemos en este mundo.
A través de la Biblia en un año: Apocalipsis 6-8
sábado, 16 de noviembre de 2019
16 de noviembre – SACRIFICIO DIVINO
Él fue entregado a la muerte por nuestros pecados, y resucitó
para nuestra justificación. Romanos 4:25.
El propio nombre de
Jesús nos recuerda que él salvará a su pueblo de los pecados. Me gustaría
agregar que, ya que la salvación de Dios es tan grande, tiene que haber sido
motivada por grandes pecados. ¿Hubiera Cristo derramado la sangre de su corazón
por algunos pecados insignificantes, veniales, que nuestras lágrimas pudieran
lavar? ¿Piensas que tu Dios habría ofrecido a su Hijo para que muriera por una
simple superficialidad? Si el pecado hubiera sido un asunto de poca
envergadura, un pequeño sacrificio habría sido suficiente. ¿Acaso piensas que
aquel sacrificio divino fue llevado a cabo solo por unas pequeñas ofensas? ¿Se
sacrificó Jesús por los pecados pequeños y no por los grandes? No, el Señor
Dios midió el tamaño de nuestro pecado y lo halló tan alto como el cielo, tan
profundo como el infierno, tan ancho como el infinito, y por eso nos concedió
un Salvador tan grande. Dio a su Hijo único, un sacrificio infinito, un
sacrificio que no se puede medir. Con dolores y terrores de muerte que nunca se
podrán describir con toda exactitud, el Señor Jesús derramó su alma en un
sufrimiento indecible, para proveer una gran salvación al más grande de los
pecadores. Mira a Jesús en la cruz y entiende que todo tipo de pecado y
blasfemia se le perdonará a los hombres. La salvación, eso es para mí, pues yo
estoy perdido. Una gran salvación, eso es para mí, pues yo soy el más grande de
los pecadores. ¡Oh, escucha mi palabra en este día! Es una palabra de amor de
parte de Dios, y repica como una campana de plata. Lloro por ti y, sin embargo,
me siento como si cantara todo el tiempo, porque he sido enviado a proclamar la
salvación del Señor para los peores de ustedes.
A través de la Biblia en un año: Apocalipsis 3-5
viernes, 15 de noviembre de 2019
15 de noviembre – PERSEVERA EN LA ORACIÓN
Cada uno tenía un arpa y copas de oro llenas de incienso, que
son las oraciones del pueblo de Dios. Apocalipsis 5:8.
Los hombres «deben orar
siempre, sin desanimarse» (Lucas 18:1). Semana tras semana, mes tras mes, año
tras año, la conversión de aquel hijo amado debe ser el motivo de ruego
constante del padre. Traer a los pies de Cristo a ese esposo inconverso tiene
que ser la constante súplica del corazón de la esposa, día y noche hasta que lo
logre; el hecho de haber estado orando sin éxito aparente durante diez o veinte
años no se debe tomar como una razón para dejar de orar; ella no tiene
autoridad alguna para decirle a Dios cuál es el tiempo ni el momento adecuado,
sino que mientras tenga vida y viva también el objeto de su constante oración,
tiene que continuar insistiendo ante el poderoso Dios de Jacob.
El pastor no debe
buscar una bendición ocasional para su pueblo, y al recibir un poco de ella
dejar de interceder, sino que debe continuar con vehemencia, sin detenerse, sin
disminuir sus energías, con sus ruegos y súplicas, hasta que vea las ventanas
de los cielos abiertas de par en par derramando una bendición demasiado grande
como para albergarla. Sin embargo, ¡cuántas veces pedimos a Dios y no recibimos
porque no esperamos lo suficiente delante de su puerta! Oh, que por gracia
aprendamos a esperar junto al ángel de Dios y nunca, nunca, nunca relajar
nuestras fuerzas, al comprender que no debemos desmayar hasta obtener aquello
por lo cual oramos, porque las almas dependen de ello, la gloria de Dios está
involucrada en esto y el estado de nuestros semejantes está en peligro. No
podemos cesar de orar por nuestras almas ni por las de nuestros seres más
queridos, ni por las almas del resto de los hombres. Tenemos que orar una y
otra vez hasta que obtengamos la respuesta.
A través de la Biblia en un año: Apocalipsis 1-2
jueves, 14 de noviembre de 2019
14 de noviembre – UNA ALABANZA CONSAGRADA
Alaben al Señor, ustedes sus ángeles, paladines que ejecutan su
palabra y obedecen su mandato. Alaben al Señor, todos sus ejércitos, siervos
suyos que cumplen su voluntad. Alaben al Señor, todas sus obras en todos los
ámbitos de su dominio. ¡Alaba, alma mía, al Señor! Salmos 103:20-22.
El cristiano debe
llevar una vida de completa devoción a Dios. Alabar a Dios con nuestras voces y
nuestras acciones por las misericordias recibidas, y luego orar a Dios por las
misericordias que necesitamos, reconociendo con devoción que provienen de él,
son los dos ejercicios que de una u otra forma deben conformar toda la
existencia de un ser humano. El salmo de nuestra vida debe alternar versos de
oración con versos de alabanza, hasta que lleguemos al otro mundo, donde cesará
la oración y la alabanza se ocupará de toda nuestra inmortalidad. «Pero», dice
alguien, «tenemos nuestras ocupaciones cotidianas que debemos atender». Sé que
es así, pero existe una forma de hacer de las ocupaciones diarias parte de
nuestra vida de alabanza y oración. Dices: «Danos nuestro pan diario», esa es
una oración que haces antes de irte a trabajar, pero mientras trabajas, si lo
haces con un espíritu consagrado, estás activamente orando la misma oración
mediante tu legítima labor. Alabas a Dios por las misericordias recibidas
mediante un himno que elevas en la mañana, y cuando te dedicas a llevar a cabo
los deberes de la vida y haces allí aquellas cosas que honran el nombre de
Dios, estás elevando tu alabanza más sublime. Recuerda que, para los
cristianos, trabajar es orar, como diría aquel verso de Coleridge: «El que más
ora es aquel que más ama».
A través de la Biblia en un año: Jeremías 49-52
miércoles, 13 de noviembre de 2019
13 de noviembre – SU EJEMPLO
Muy de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, Jesús se
levantó, salió de la casa y se fue a un lugar solitario, donde se puso a orar.
Marcos 1:35.
Recuerda que nuestro
Señor no solo insistió en la necesidad de orar sino que él mismo nos dejó un
gran ejemplo de lo que es una vida de oración. Las enseñanzas de un profesor se
refuerzan cuando él constituye un ejemplo vivo de lo que enseña, al poner en
práctica sus propias instrucciones. Jesús fue un maestro poderoso tanto en obra
como en palabra, de él leemos: «Jesús comenzó a hacer y enseñar» (Hechos 1:1).
En el ejercicio de la oración, «el frío de la medianoche» pudo atestiguar que
él fue un gran practicante de lo que enseñaba. Cuando exhortó a sus discípulos
a que perseveraran en la oración y «oraran sin cesar», solo les estaba pidiendo
que siguieran sus pisadas. Si alguno de los miembros del cuerpo místico no
hubiera tenido necesidad de orar, de seguro habría sido nuestra Cabeza del
Pacto, pero si nuestra Cabeza tuvo una vida de oración, mucho más nosotros, los
miembros inferiores. Él nunca cometió los pecados que a nosotros nos afectan y
debilitan desde el punto de vista espiritual. No tenía deseos lujuriosos contra
los cuales luchar, pero si aquel que tuvo toda la pureza y la perfección se
acercó a Dios con tanta frecuencia, ¡cuánto más debemos nosotros perseverar en
nuestras súplicas! ¡Sigamos el ejemplo de quien fue tan poderoso, tan grande y,
a la vez, tan consagrado en la oración!
A través de la Biblia en un año: Jeremías 45-48
martes, 12 de noviembre de 2019
12 de noviembre – CONSUMIDO EN EL SERVICIO
Aunque soy libre respecto a todos, de todos me he hecho esclavo
para ganar a tantos como sea posible. 1 Corintios 9:19.
Si este es nuestro
tiempo para hacer el bien, hagámoslo mientras podamos. A veces escucho a
algunas personas decir: «El Sr. X trabaja mucho, trabaja demasiado». Ah, pero
ninguno de nosotros hace ni la mitad de lo que debía hacer. Nunca digas que
alguien hace demasiado por el Señor Jesucristo. Eso es imposible. ¿Debo yo
seguir durmiendo mientras las almas perecen? ¿Debe esta carne débil mantenerme
inactivo mientras los hombres mueren y el infierno se llena? Dejemos la tibieza.
Si Dios nos ha hecho luz del mundo, consumámonos tal como lo hace una vela, que
se consume al brindarnos su luz. Como aquella pobre niña que solo tenía una
vela y trabajaba con presteza y desesperación porque pronto se consumiría, así
mismo instemos nosotros a tiempo y fuera de tiempo, velando, orando, trabajando
por la salvación de las almas. Si tan solo pudiéramos ver las almas perdidas y
comprender su angustia indecible, nos sacudiríamos el polvo del camino y
continuaríamos trabajando mientras aún se dice hoy.
A través de la Biblia en un año: Jeremías 41-44
lunes, 11 de noviembre de 2019
11 de noviembre – LA OVEJA EXTRAVIADA
Y si llega a encontrarla, les aseguro que se pondrá más feliz
por esa sola oveja que por las noventa y nueve que no se extraviaron. Así
también, el Padre de ustedes que está en el cielo no quiere que se pierda
ninguno de estos pequeños. Mateo 18:13-14.
Las ovejas requieren de
muchos cuidados: pueden sufrir diversas enfermedades, dolencias y tener muchas
necesidades, pero cuando conoces a tu rebaño y lo quieres, al cuidarlo te
sientes como en casa. Asimismo se describe al Gran Pastor cuando deja las
noventa y nueve, su rebaño escogido, las ovejas que tienen comunión con él y, a
su vez, con las que él tiene comunión. Sí, deja a aquellas en las que se
regocija para buscar a la que le causa dolor. No voy a insistir en el hecho de
que él dejó el paraíso y toda la gloria de la casa de su Padre para venir a
este mundo de miseria, pero espero que recuerdes que así lo hizo. Fue un
descenso maravilloso cuando él vino desde más allá de las estrellas para morar
en este planeta rodeado de nubes y redimir a los hijos de los hombres. Pero
recuerda, él todavía viene por medio de su Espíritu. Su obra de misericordia es
permanente. El Espíritu de Dios guía a sus ministros, que son los
representantes de Cristo, para que se priven del alimento de su rebaño y
busquen, por medio de sus predicaciones, la salvación de las extraviadas, en
cuyo carácter y conducta no hay nada que nos pueda agradar. No quiere que su
iglesia dedique todos sus cuidados al rebaño que está en los pastos verdes, sino
que anhela que vaya a los campos y busque a aquellas ovejas que todavía no
forman parte de su bendito rebaño.
A través de la Biblia en un año: Jeremías 37-40
domingo, 10 de noviembre de 2019
10 de noviembre – VALOR INFINITO
¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le extravía una de ellas, ¿no dejará las noventa y nueve en las colinas para ir en busca de la extraviada? Mateo 18:12.
En estos tiempos modernos existe la tendencia de pensar poco en la conversión de los individuos y considerar la obra del Espíritu Santo en cada individuo por separado como un negocio que va demasiado lento para esta época tan progresiva. No temo afirmar que si rechazamos el método de la conversión individual llegaremos a tener un ministerio poco saludable y nos estrellaremos contra las rocas de la hipocresía. Incluso en esos tiempos gloriosos cuando el evangelio ha tenido su mayor auge y se ha expandido más rápido y ha recibido mayor gloria, su progreso ha sido según el mismo orden de la convicción de pecado, la conversión y la santificación de los individuos, quienes deben cada uno creer y ser bautizados de acuerdo a la Palabra del Señor.
Espero que ninguno de ustedes tienda a despreciar aquella oveja extraviada debido a los proliferantes métodos filosóficos que tanto se anuncian en la actualidad. Si queremos que los extraviados vengan a Cristo como grandes multitudes, como oro que suceda, debemos traerlos uno por uno. Pretender una regeneración nacional sin una regeneración personal es soñar con construir una casa sin el uso de ladrillos separados. Convéncete de que no puedes hacer nada mejor que obedecer el ejemplo de nuestro Señor Jesucristo e ir en busca de la oveja extraviada.
A través de la Biblia en un año: Jeremías 33-36
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