Versículo para hoy:

jueves, 6 de septiembre de 2018

El poder de las palabras, día 4 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



SEPTIEMBRE 6

“Aguarda a Jehová; esfuérzate y aliéntese tu corazón; sí, espera a Jehová”. Salmo 27:14.

¡Espera! ¡Espera! ¡Que tu espera sea en el Señor! Vale la pena esperarle. Él nunca falta a su palabra al alma que le espera.

Mientras estás esperando no pierdas el valor. Espera una liberación grande, y disponte para alabar a Dios por ella.

La promesa que te debe animar está a la mitad del versículo: “Aliéntese tu corazón”. Esto va directo al lugar donde tú necesitas ayuda. Si el corazón está sano, todo el resto del organismo trabajará bien. El corazón necesita ser tranquilizado y animado; y estas dos cosas sucederán si es alentado. Un corazón fuerte descansa y se regocija y envía fuerzas con sus latidos a todo el organismo.

Ningún otro puede llegar a esa urna secreta de la vida, el corazón, para fortificarlo. Sólo el que lo hizo puede fortalecerlo. Dios está lleno de fortaleza y, por lo tanto, puede darla a los que la necesitan. Sé valiente porque el Señor te dará su fortaleza y tendrás calma en la tempestad y contentamiento en la tristeza.

El que escribe estas líneas puede decir como David: “Sí, espera a Jehová”. Sí, lo digo en verdad. Sé por larga y profunda experiencia que me es bueno esperar al Señor.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

El poder de las palabras, día 3 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



SEPTIEMBRE 5

“Jehová será con vosotros”. 2 Crónicas 20:17.

Esto era una misericordia grande para Josafat, porque una multitud grande había salido en contra suya; y será una misericordia grande para mí, porque tengo grande necesidad y no tengo poder ni sabiduría. Si el Señor está conmigo poco importa quien pueda desampararme. Si el Señor está conmigo, venceré en la batalla de la vida, y cuanto más grandes sean mis pruebas, más gloriosa será mi victoria. ¿Cómo puedo estar seguro de que el Señor estará conmigo?

Por cierto está conmigo si yo estoy con Él. Si confío en su fidelidad, creo sus palabras y obedezco sus mandamientos, seguramente está conmigo. Si estoy al lado de Satán, Dios está contra mí y no puede ser de otra manera; pero si vivo para honrar a Dios, puedo estar seguro de que Él me honrará.

Estoy cierto de que Dios está conmigo si Jesús es mi solo y único Salvador. Si he puesto mi alma en las manos del unigénito Hijo de Dios, entonces puedo estar seguro de que el Padre empleará todo su poder para guardarme, para que su Hijo no sea deshonrado.

¡Oh que tenga fe para tomar para mí hoy este versículo corto pero dulce! ¡Oh, Señor, cumple esta palabra a tu siervo! Está conmigo en la casa, en la calle, en el campo, en el comercio, en la compañía y cuando estoy solo. Sé Tú también con todo tu pueblo.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

martes, 4 de septiembre de 2018

Renovando Tu Mente - R.C. SPROUL




El poder de las palabras, día 2 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



SEPTIEMBRE 4

“Mas de la casa de Judá tendré misericordia, y salvarélos en Jehová su Dios; y nos los salvaré con arco, ni con espada, ni con batalla, ni con caballos ni caballeros”. Oseas 1:7.

¡Preciosa palabra! El mismo Jehová librará a su pueblo en la grandeza de su misericordia, pero no lo hará por medios ordinarios. Los hombres son tardos en dar a Dios la gloria debida a su nombre. Si van a la batalla con espada y con arco, y ganan la victoria, debieran alabar a su Dios; pero en vez de hacerlo así empiezan a magnificar su propia diestra y se glorían en sus caballos y caballeros. Por esta razón nuestro Jehová muchas veces se decide a salvar a su pueblo sin segundos medios, para que a Él solamente sea toda la honra.

Mira, pues, alma mía, solamente al Señor y no al hombre. Espera ver a Dios tanto más claramente cuando no hay ningún otro a quien mirar. Si no tengo amigo, ni consejero, ni nadie que me favorezca, no sea yo menos confiado si puedo sentir que el mismo Señor está a mi lado; sí, que yo me regocije si Él da la victoria sin una batalla, como parece implicar el versículo. ¿Por qué pido caballos y caballeros si el mismo Jehová tiene misericordia de mí y levanta su brazo en mi defensa? ¿Para qué necesito yo arco o espada si Dios me salvará? Confíe yo y no tenga miedo, desde ahora y para siempre. Amén.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

lunes, 3 de septiembre de 2018

El poder de las palabras, día 1 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



SEPTIEMBRE 3

“Y sabréis que yo soy Jehová, cuando abriere vuestros sepulcros y os sacare de vuestras sepulturas, pueblo mío”. Ezequiel 37:13.

Verdaderamente tiene que ser así: los que reciben la vida después de estar muertos ciertamente reconocerán la mano del Señor en tal resurrección. Este es el mayor y el más extraordinario de todos los cambios que un hombre puede experimentar: ser sacado de la tumba de la muerte espiritual, y hecho capaz de gozarse en la luz y la libertad de la vida espiritual. Nadie puede hacer esto sino el Dios vivo, el Señor y dador de la vida.

¡Ay de mí! ¡Qué bien me acuerdo cuando yacía yo en el campo de los huesos secos, y yo tan seco como cualquiera de ellos! ¡Bendito fue el día cuando la gracia libre y soberana mandó al hombre de Dios que profetizase sobre mí! Gloria a Dios por el temblor que esa palabra de fe causó entre los huesos secos. ¡Aún más bendito fue aquel soplo celestial de los cuatro vientos que me vivificó! Ahora conozco el Espíritu vivificante del sempiterno Jehová. Verdaderamente Jehová es el Dios vivo, porque me vivificó. Mi vida nueva aun con sus abatimientos y tristezas es una prueba clara para mí de que el Señor puede matar y dar vida. Él es el Dios único. Él es todo lo que hay de grande, benigno y glorioso, y mi alma vivificada le adora como el gran “Yo Soy”. ¡Que toda la gloria sea a su nombre sagrado! Mientras viva el alabaré.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

domingo, 2 de septiembre de 2018

SEPTIEMBRE 2

“Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová”. Oseas 6:3.

No todo a la vez, sino gradualmente, alcanzaremos el conocimiento santo, y a nosotros nos toca perseverar y aprender poco a poco. No desesperemos aunque nuestro progreso sea lento, porque aun hemos de saber. El Señor que se ha hecho nuestro Maestro no nos dejará aunque seamos tardos en comprender; porque no sería para honra suya que un cierto grado de ignorancia humana resultara obstáculo insuperable para su saber. El Señor se complace en hacer sabios a los simples.

Nuestro deber es adherirnos a nuestro objeto principal y proseguir en el conocimiento, no de esta doctrina particular o de la otra, sino de Jehová mismo. Conocer al Padre, al Hijo y al Espíritu, al Dios uno en tres personas, esta es la vida eterna; atengámonos a esto, porque de esta manera alcanzaremos completa instrucción. Prosiguiendo a conocer al Señor aprenderemos lo que es ser curados después de ser lacerados, ser vendados después de ser heridos, y sabremos lo que es la vida después de la muerte. La experiencia tiene perfecta su obra cuando el corazón sigue el sendero del Señor Omnipotente.

Alma mía, mantente cerca de Jesús, prosigue en conocer a Dios en Jesús, y así llegarás al conocimiento de Cristo, que es la más excelente de todas las ciencias. El Espíritu Santo te guiará a toda verdad. ¿No es este su ministerio benigno? Contemos con Él, que Él lo cumplirá.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

SEPTIEMBRE 1

“Si guardareis mis mandamientos, estaréis en mi amor”. Juan 15:10.

Estas cosas no pueden ser separadas; permanecer en la obediencia, y permanecer en el amor de Jesús. Sólo una vida bajo el mando de Cristo puede manifestar que somos objeto del gozo de nuestro Señor. Tenemos que guardar el mandamiento de nuestro Señor si queremos vivir al calor de su amor. Si vivimos en pecado no podemos vivir en el amor de Cristo. Sin la santidad que agrada a Dios, no podemos agradar a Jesús. El que no aprecia la santidad, no sabe nada del amor de Jesús.

El gozo que sentimos del amor de nuestro Señor es una cosa delicada. Es mucho más sensible al pecado y a la santidad que el mercurio al frío y al calor. Cuando tenemos un corazón tierno y procuramos honrar a nuestro Señor Jesús en pensamiento, palabra y vida, entonces recibimos señales sin número de su amor. Si deseamos perpetuar tal bienaventuranza, tenemos que perpetuar la santidad. El Señor Jesús no esconderá su rostro de nosotros a menos que escondamos nuestro rostro de Él. El pecado produce la nube que oculta nuestro Sol; si queremos ser obedientes con vigilancia, y completamente consagrados, podemos andar en luz, como Dios está en luz, y estar tan ciertamente en el amor de Jesús como Jesús está en el amor del Padre. Aquí tenemos una promesa dulce con un “si” solemne. ¡Señor, haz que tenga yo este “si” en mi mano, porque, como una llave, abre una cajita!

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

viernes, 31 de agosto de 2018

Cuando las mujeres sirven a otras mujeres, día 2 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



AGOSTO 31

“Mas la palabra del Señor permanece perpetuamente. Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada”. 1 Pedro 1:25.

Toda enseñanza humana, y en verdad todos los seres humanos, pasarán como la hierba del campo; pero aquí se nos asegura que la Palabra del Señor es de un carácter muy diferente, porque permanecerá para siempre.

He aquí un evangelio divino; porque ¿qué palabra puede permanecer para siempre si no fuera hablada por el eterno Dios?

He aquí un evangelio inmortal, tan lleno de vida como cuando primero salió de la boca de Dios; tan potente para convencer y convertir, para regenerar y consolar, para sostener y santificar, como lo fue en sus primeros días de obrar maravillas.

He aquí un evangelio inmutable, que hoy no es hierba verde, y mañana heno seco, sino siempre la verdad permanente del inmutable Jehová. Las opiniones cambian, pero la verdad certificada de Dios no puede cambiar más que el Dios que la pronunció.

He aquí entonces un evangelio en el cual podemos regocijarnos, una palabra del Señor sobre la cual podemos apoyarnos con todo nuestro peso. “Perpetuamente”, incluye la vida, la muerte, el juicio y la eternidad. Gloria a Dios en Cristo Jesús por su consolación eterna. Aliméntate de la palabra hoy y todos los días de tu vida.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

jueves, 30 de agosto de 2018

Cuando las mujeres sirven a otras mujeres, día 1 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



AGOSTO 30

“No así mi casa para con Dios: sin embargo Él ha hecho conmigo pacto perpetuo, ordenado en todas las cosas, y será guardado; bien que toda esta mi salud, y todo mi deseo no lo haga Él florecer todavía”. 2 Samuel 23:5.

Este versículo no es tan sólo una promesa, sino un agregado de promesas, una caja de perlas. El pacto es el arca que lo contiene todo.

Estas son las últimas palabras de David, pero pueden ser las mías hoy. He aquí un suspiro: las cosas no van tan bien conmigo, ni con los míos como desearía; hay pruebas, inquietudes y pecados. Estos endurecen la almohada.

He aquí consuelo: “Él ha hecho conmigo pacto perpetuo”. Jehová me ha dado su palabra y sellado el pacto con la sangre de Jesús. Estoy unido a mi Dios y mi Dios a mí.

Esto hace resaltar la seguridad, puesto que el pacto es perpetuo, bien ordenado y seguro. No hay nada que temer por el andar del tiempo, la omisión de algún punto olvidado o la incertidumbre natural de las cosas. El pacto es un fundamento de roca sobre el cual se puede edificar para la vida o para la muerte.

David siente la satisfacción: no necesita más para su salvación o delectación. Él está libre, y está contento. El pacto es todo lo que un hombre puede desear.
¡Oh alma mía! Vuélvete en este día a tu Señor Jesús, a quien el gran Señor ha dado por pacto al pueblo. Tómale como tu todo en todo.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

miércoles, 29 de agosto de 2018

Retrato de una sierva efectiva, día 3 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



AGOSTO 29

“Su alma será como huerto de riego”. Jeremías 31:12.

¡Oh, si tuviese mi alma bajo el cultivo celestial; que no fuera más un desierto, sino un huerto del Señor! Protegida contra el desierto, rodeada con la gracia, plantada por la instrucción, visitada por el amor, escardada por la disciplina celestial y guardada por el poder divino, el alma favorecida es preparada para llevar fruto al Señor.

Pero un huerto puede secarse por falta de agua y entonces todas sus plantas decaen y están para morir. ¡Oh, alma mía, qué pronto te pesaría esto si el Señor te dejara! En el Oriente un huerto sin agua pronto cesa del todo de ser un huerto; nada puede venir a la perfección, crecer, ni aun vivir. Cuando hay riego continuo, el resultado es encantador. Oh, que mi alma sea regada por el Espíritu Santo por igual, cada parte del huerto teniendo su propio arroyo; en abundancia, que refrescara suficientemente cada árbol y cada planta, por muy sedienta que fuera por naturaleza; continuamente, cada hora trayendo no solamente su calor, sino su refrigerio; sabiamente, cada planta recibiendo exactamente lo que necesita. Como en un huerto se ve por el verdor dónde corre el agua, así se percibe pronto en el alma cuando viene el Espíritu de Dios.

¡Oh, Señor, riégame en este día y haz que te dé una abundante recompensa por amor de Jesús! Amén.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

martes, 28 de agosto de 2018

Renovando Tu Mente - R.C. SPROUL




Retrato de una sierva efectiva, día 2 - Nancy DeMoss Wolgemuth



AGOSTO 28

“Yo a Dios clamaré; y Jehová me salvará”. Salmo 55:16.

Sí, tengo que orar. ¿Qué otra cosa puedo hacer? ¿Qué cosa mejor puedo hacer? Vendido, desamparado, afligido y engañado. ¡Oh, mi Señor, a ti clamaré! Mi Siclag está reducida a cenizas, los hombres hablan de apedrearme; pero he esforzado mi corazón en el Señor, que me sostendrá en esta prueba como me ha sostenido en tantas otras. Jehová me salvará; estoy cierto que lo hará y declaro mi fe.

El Señor y ningún otro me salvará. No deseo otro ayudador y no confiaría en un brazo de carne aunque pudiese. A Él clamaré por la noche, por la mañana y a mediodía y no clamaré a ningún otro, porque Él es el Dios todo suficiente.

No puedo imaginar cómo me salvará; pero sí que lo hará. Lo hará de la manera mejor y más segura, y en el sentido más amplio, más verdadero y más completo. El gran Yo Soy me sacará de esta prueba y de todas las pruebas futuras, tan ciertamente como Él vive; y cuando venga la muerte y todos los misterios de la eternidad vengan tras ella, todavía esto será verdad: “Jehová me salvará”. Esta será mi canción durante todo este día de primavera. ¿No es como una manzana madura del árbol de la vida? Comeré de ella. ¡Cuán dulce es a mi paladar!

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

Retrato de una sierva efectiva, día 1 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



AGOSTO 27

“Hete escogido en horno de aflicción”. Isaías 48:10.

Por mucho tiempo este versículo ha sido el lema puesto a nuestra vista en la pared de nuestra habitación, y también de muchas maneras ha sido escrito en nuestro corazón. No es cosa despreciable ser escogido de Dios. La elección de Dios hace de hombres elegidos, hombres verdaderamente selectos. Es mejor ser predestinado de Dios que elegido de toda la nación. Tan eminente es este privilegio, que cualesquiera que sean las desventajas que lo acompañen, las aceptamos gozosamente, como el judío comió hierbas amargas por causa del Cordero Pascual. Nosotros escogemos el horno, puesto que Dios nos escoge en él.

Somos elegidos como un pueblo afligido, y no como un pueblo próspero, escogidos no en el palacio, sino en el horno. En el horno, la hermosura se desfigura, la forma se destruye, la fuerza se pierde, la gloria se consume, y sin embargo es aquí donde el amor eterno revela sus secretos y declara su elección. Así ha sido en nuestro caso. En tiempo de la prueba más dura, Dios ha hecho clara nuestra vocación y elección y nosotros la hemos hecho firme: entonces hemos escogido al Señor para ser nuestro Dios, y Él ha manifestado que ciertamente somos sus escogidos. Así que, si hoy el horno se enciende siete veces tanto de lo que suele estar, no lo temeremos porque el glorioso Hijo de Dios se paseará con nosotros entre carbones ardientes.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

domingo, 26 de agosto de 2018

No envidies a los malvados - Tim Challies en español



AGOSTO 26

“Y juzgaré entre oveja y oveja”. Ezequiel 34:22.

Algunos son vigorosos y prósperos, y por lo tanto son duros para con los débiles. Este es un pecado grave, y causa mucha tristeza. Esos empujones con el lado y el hombro, esas acometidas con los cuernos a los flacos, son una triste causa de ofensa en las asambleas de los que profesan ser creyentes. El Señor observa estas acciones orgullosas y se enoja grandemente con ellas, porque Él ama a los débiles.

¿Es el lector uno de los despreciados? ¿Es él uno que llora en Sión y un hombre señalado por causa de su conciencia tierna? ¿Le juzgan sus hermanos severamente? No se resienta de su conducta; ante todo, que no empuje ni acornee en pago. Que deje el asunto en manos del Señor. Él es Juez. ¿Por qué queremos usurpar su poder? Él decidirá con mucha más justicia que nosotros. Su hora para el juicio es la mejor y no es necesario que tengamos prisa para adelantarla.

Que el opresor duro de corazón, tiemble. Aunque puede ir al fin que se propone sin castigo para el presente, todas sus palabras orgullosas son notadas, y por cada una tendrá que dar cuenta delante del tribunal del Gran Juez.

¡Paciencia, alma mía! ¡Paciencia! El Señor conoce tu pena. ¡Tu Jesús tiene piedad de ti!

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

sábado, 25 de agosto de 2018

AGOSTO 25

“Yo apacentaré mis ovejas, y yo les haré tener majada, dice el Señor Jehová”. Ezequiel 34:15.

Bajo el pastoreo divino los santos son apacentados hasta saciarse. Su pasto no es el flatulento e insuficiente forraje de la mera “opinión” humana; el Señor los apacienta con la verdad sólida y sustancial de la divina revelación. Hay verdadera nutrición para el alma en las Escrituras aplicadas al corazón por el Espíritu Santo. Jesús mismo es el verdadero alimento que sostiene la vida de los creyentes. Aquí nuestro Gran Pastor promete que tal mantenimiento sagrado nos será dado por Él mismo. Si el domingo nuestro pastor terreno tiene sus manos vacías, el Señor no las tiene.

Cuando estamos saciados de la verdad santa, el entendimiento descansa. Aquellos a quienes Jehová apacienta están en paz. Ningún perro los atormentará, ni lobo los devorará, ni serán molestados por inclinaciones inquietas. Se acostarán y digerirán el alimento que han saboreado. Las doctrinas de la gracia no solamente sustentan, sino que consuelan: en ellas tenemos los medios para nuestra edificación y para nuestro reposo. Si los predicadores no nos dan descanso, busquémoslo en el Señor.

Que este día el Señor nos apaciente en los pastos de la Palabra y que nos haga reposar en ellos. Que ninguna locura ni tormento marquen este día, sino Meditación y Paz.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

viernes, 24 de agosto de 2018

La belleza de un corazón generoso, día 3 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



AGOSTO 24

“Porque está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, y desecharé la inteligencia de los entendidos”. 1 Corintios 1:19.

Este versículo es una amenaza en lo que toca a los sabios del mundo, pero para el creyente sencillo es una promesa. Los que profesan ser sabios siempre están procurando acabar con la fe del humilde creyente, pero fallan en sus esfuerzos. Sus argumentos se quebrantan, sus teorías caen bajo su propio peso, sus proyectos artificiosos se descubren antes que su propósito se realice. El Evangelio antiguo no ha sido extinguido aún, ni lo será mientras el Señor vive. Si fuese posible exterminarlo, hubiera desaparecido de la tierra hace mucho tiempo.

Nosotros no podemos destruir la sabiduría de los sabios, ni es necesario que lo intentemos, porque la obra está en mucho mejores manos. El mismo Señor dice: “Destruiré”, y Él nunca se resuelve en vano. Dos veces en este versículo declara su propósito, y podemos estar seguros que no lo dejará.

¡Cómo da cuenta el Señor de la filosofía y del “pensamiento moderno” cuando pone su mano en ello! Él reduce a nada su hermosa apariencia; Él destruye enteramente la madera, el heno y la hojarasca. Está escrito que será así, y así será. Señor, haz una obra abreviada de esto. Amén y Amén.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

jueves, 23 de agosto de 2018

La belleza de un corazón generoso, día 2 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



AGOSTO 23

“Yo amo a los que me aman; y me hallan los que madrugando me buscan”. Proverbios 8:17.

La sabiduría ama a sus amigos y busca sus buscadores. Ya es sabio aquel que desea ser sabio, y casi ha hallado la sabiduría aquel que diligentemente la busca. Lo que es verdad tocante a la sabiduría en general, es especialmente verdadero de la sabiduría personificada en nuestro Señor Jesús. Tenemos que amarle y buscarle a Él, y en cambio gozaremos de su amor y le hallaremos.

Nuestra ocupación debe ser buscar a Jesús en la mañana de la vida. ¡Dichosos son los jóvenes que pasan su mañana con Jesús! Nunca es demasiado temprano para buscar al Señor Jesús. Los que madrugando buscan son los que ciertamente hallan.

Debiéramos buscarle madrugando en cuanto a diligencia. Los comerciantes prósperos son madrugadores, y los santos prósperos buscan a Jesús ardientemente. Los que hallan a Jesús para su enriquecimiento ponen su corazón en buscarle. Tenemos que buscarle primero, y así de madrugada. Ante todas las cosas Jesús. Jesús primero, y ningún otro ni aun como segundo.

La bendición es que Él será hallado. Se revela más y más claramente cuando le buscamos. Se entrega más completamente a nuestra comunión. Dichosos los hombres que buscan a uno que cuando es hallado, mora con ellos para siempre, un tesoro que llega a ser más y más precioso a sus corazones y entendimientos.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.