Versículo para hoy:
miércoles, 28 de diciembre de 2022
Diciembre 28 Conversión continua - OSWALD CHAMBERS
"...Si no os volvéis y os hacéis como niños", Mateo 18:3
Estas palabras del Señor se refieren a nuestra conversión inicial; pero debemos regresar continuamente a Dios como niños, es decir, "convertirnos" a Él todos los días de nuestra vida. Si confiamos en nuestras propias capacidades y no en Dios, sufriremos ciertas consecuencias de las cuales Él nos hará responsables. Cuando Dios en su soberanía nos dirige hacia situaciones nuevas, debemos cuidar de que nuestra vida natural se someta a la espiritual, obedeciendo las indicaciones del Espíritu Santo. Que hayamos respondido adecuadamente en el pasado no garantiza que lo repitamos. La relación que existe entre lo natural y lo espiritual es una relación de continua sujeción, pero es ahí donde con frecuencia nos negamos a obedecer. El Espíritu de Dios no cambia en ninguna situación que enfrentemos y su salvación permanece inalterable; pero, debemos vestirnos del nuevo hombre (ver Efesios 4:24). Dios nos hace responsables cada vez que rehusamos obedecerle. Él ve nuestra negativa como una obstinada rebeldía. Nuestra vida natural de ninguna manera debe gobernar. Es Dios quien debe ejercer su gobierno en nosotros.Rehusar la continua obediencia es una piedra de tropiezo en el desarrollo de nuestra vida espiritual. En nosotros existen apilamientos de obstinación desde donde el orgullo escupe al trono de Dios y dice: "No me someteré porque no encuentro esto malo". Convertimos en dioses a nuestra independencia y terquedad y las identificamos con nombres equivocados. Lo que Dios considera como una debilidad obstinada, nosotros lo identificamos como una fortaleza. Hay áreas enteras de nuestra vida que aún no han sido sometidas, lo cual sólo se puede lograr mediante la continua confesión. De una manera lenta, pero segura, podemos reclamar todo el territorio en nosotros para el Espíritu de Dios, sometiéndolo.
martes, 27 de diciembre de 2022
Diciembre 27 Donde se gana y se pierde la batalla - OSWALD CHAMBERS
"Si te has de volver, Israel, dice Jehová", Jeremías 4:1
Las batallas se pierden o se ganan primero delante de Dios, en los lugares secretos de nuestra voluntad;
nunca en el mundo exterior. Como el Espíritu Santo se apodera de mí, me siento obligado a permanecer a
solas con Dios peleando la batalla delante de Él. Si no lo hago, perderé todas las veces. La batalla puede
durar un minuto o un año. Eso no depende de Dios sino de mí; pero es necesario que luche a solas delante
de Él, y debo atravesar con firmeza el infierno de la negación personal. Nada ni nadie tiene poder alguno
sobre la persona que ha peleado la batalla delante de Dios y la ha ganado ahí.
Nunca debo decir: "Esperaré hasta que enfrente circunstancias difíciles y luego pondré a Dios a prueba".
Intentar algo así no funciona. Debo resolver la situación entre Él y yo en los lugares secretos de mi alma,
donde ningún extraño se entrometa. Entonces, puedo seguir adelante con la certeza de que la batalla se ha
ganado. Piérdela y la calamidad, el desastre y la derrota ante el mundo serán tan seguros como las leyes
de Dios. La batalla no se gana cuando primero trato de lograr la victoria en el mundo exterior. Permanece
a solas con Dios y pelea hasta el final delante de Él. Resuelve el asunto ahí, de una vez por todas.
Lo que debemos hacer al tratar con otras personas, es guiarlos a que ejerzan su voluntad para tomar una decisión. Así es como empieza la obediencia a Dios. De vez en cuando, Él nos conduce hasta un punto decisivo,
una gran encrucijada en nuestra vida. A partir de allí, o bien decaemos a un estilo de vida cristiana cada vez más
indolente, perezoso e inútil o avanzamos más y más fervorosos dando lo máximo de nosotros para Su gloria.
lunes, 26 de diciembre de 2022
Diciembre 26 Ubicados en la luz - OSWALD CHAMBERS
"Pero si andamos en luz, como él está en luz, la sangre de Jesucristo su hijo, nos limpia de todo pecado", 1 Juan 1:7
Es un gran error confundir la libertad del pecado de la que soy consciente, con la liberación completa del
pecado por medio de la expiación de Cristo en la cruz. Ningún hombre sabe lo que es el pecado hasta que
nace de nuevo. Fue el pecado lo que Jesucristo enfrentó en el Calvario. La prueba de que Dios me ha
liberado de él es que conozco la naturaleza del pecado en mí. Para que una persona realmente
sepa qué es el pecado, necesita la obra perfecta y el toque profundo de la expiación de Jesucristo, es
decir, que su perfección le sea impartida.
El Espíritu Santo aplica en nosotros la obra de la expiación tanto en el área del inconsciente profundo,
como en el ámbito de lo que estamos conscientes. Sólo cuando logramos comprender el poder sin igual
del Espíritu, entendemos el significado de 1 Juan 1:7, "la sangre de Jesucristo, su Hijo, nos limpia de todo
pecado". Este versículo no se refiere sólo al pecado consciente; también a la comprensión profunda de la inmensa gravedad del pecado, que sólo el Espíritu puede producir en mí.
Debo andar en luz como él está en luz. No a la luz de mi propia conciencia, sino en la luz de Dios. Si
camino de esta manera, sin retener u ocultar nada, Dios me revela esta asombrosa verdad: la sangre de Jesucristo me limpia de todo pecado, de tal manera que el Dios Omnipotente no ve nada reprochable en
mí. En el nivel consciente esto produce un conocimiento agudo y doloroso de lo que verdaderamente es el
pecado. El amor de Dios que obra en mí me hace odiar, con el odio del Espíritu Santo por el pecado, todo
aquello que no concuerda con la santidad de Dios. Andar en la luz significa que todo lo que es de las
tinieblas me acerca más al centro de la luz.
domingo, 25 de diciembre de 2022
Diciembre 25 Su nacimiento y nuestro nuevo nacimiento - OSWALD CHAMBERS
"Una virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrás por nombre Emanuel", Mateo 1:23.
Su nacimiento en la historia. "...El Santo Ser que va a nacer será llamado Hijo de Dios", Lucas 1:35.
Jesucristo nació en este mundo, pero no procedía de él. No surgió de la historia; entro en ella desde
afuera. Jesucristo no es el mejor ser humano del que se pueda jactar la humanidad. Él es un ser del cual la
raza humana no puede dar explicación alguna. Él no es un hombre que se hizo Dios, sino el Dios
encarnado, el Dios que se manifestó en carne humana, el que entro en ella desde afuera. Aunque su vida
es la más alta y sublime, Él entró por la puerta más humilde. El nacimiento de nuestro Señor fue un
advenimiento, la aparición de Dios en forma humana.
Su nacimiento en mí. "Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea en
vosotros" Gálatas 4:19. Así como nuestro Señor entró en la historia humana desde afuera, también debe
entrar en mí desde afuera. ¿He permitido que mi vida sea una aldea de "Belén" para el Hijo de Dios? No
puedo entrar en el ámbito del reino de Dios, a menos que haya nacido de arriba mediante un nacimiento
totalmente diferente al físico. "Os es necesario nacer de nuevo", Juan 3:7. Este no es un mandamiento,
sino un hecho que se fundamenta en la autoridad de Dios. La característica del nuevo nacimiento es que
me rindo a Dios de una manera tan plena que Cristo se forma en mí. Tan pronto esto ocurre, su naturaleza
empieza a actuar a través de mí.
Dios manifestado en carne. Esto es totalmente posible para ti y para mí por medio de la redención del
hombre a través de Jesucristo. sábado, 24 de diciembre de 2022
Diciembre 24 La vida escondida - OSWALD CHAMBERS
"...Vuestra vida está escondida con Cristo en Dios", Colosenses 3:3
El Espíritu de Dios da testimonio de la sencilla y omnipotente seguridad de la vida escondida con Cristo
en Dios. Pablo lo recalca continuamente en sus epístolas. Y nosotros hablamos como si vivir la vida
santificada fuera lo más incierto e inseguro. Por el contrario, es lo más seguro que pudiéramos hacer,
porque tiene al Dios Todopoderoso en ella y tras ella. Lo más peligroso e inseguro es tratar de vivir sin
Él. Si hemos nacido de nuevo es más fácil vivir en comunión con Dios, que descarriarse, siempre y cuando prestemos atención a las advertencias de Dios: "...si andamos en luz", (1 Juan 1:7).
Cuando pensamos en ser liberados del pecado, en ser llenos del Espíritu y andar en la luz, imaginamos la
cumbre de una gran montaña. Pero como la vemos muy alta y maravillosa, decimos: "¡Oh, yo nunca
podría vivir allá arriba!" No obstante, cuando por la gracia de Dios llegamos hasta esa cima, observamos
que no es la cumbre de una montaña, sino una altiplanicie donde hay espacio suficiente para vivir y
crecer.
"Ensanchaste mis pasos debajo de mí y mis pies no han resbalado", Salmo 18:36.
Cuando realmente veas a Jesús, jamás dudes de Él. Te exhorto a no preocuparte, cuando ves que Jesús te dice: "No se turbe vuestro corazón" (ver Juan 14:27). Es blasfemia dudar cuando Él está ahí. Cada
vez que entras en contacto personal con Jesús, sus palabras son reales para ti. "Mi paz os doy...", una paz que
produce una confianza total y te cubre completamente desde la coronilla hasta la planta de los pies. "Vuestra vida está escondida con Cristo en Dios". La paz imperturbable de Jesucristo te ha sido dada.
viernes, 23 de diciembre de 2022
Diciembre 23 ¿Cómo puedo participar de la expiación? - OSWALD CHAMBERS
"Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo", Gálatas 6:14
El Evangelio de Jesucristo siempre revela nuestra verdadera condición. ¿Acepto el veredicto de
Dios acerca del pecado, es decir, que fue juzgado en la cruz de Cristo? ¿Tengo siquiera el más mínimo
interés en la muerte de Jesús? ¿Deseo ser identificado con Su muerte, es decir, morir completamente a todo
interés pecaminoso, a la mundanalidad y al propio Yo? ¿Anhelo identificarme de tal manera con Jesús que todo lo
demás no tenga ningún valor, únicamente Él y sus propósitos? El gran privilegio del discipulado es que
puedo alistarme bajo la bandera de Su Cruz, lo cual significa muerte al pecado. Vete a solas con Jesús y dile
que no quieres morir al pecado. O dile que cueste lo que cueste quieres identificarte con su muerte. Tan
pronto actúes confiando en lo que el Señor hizo en la cruz, ocurrirá una identificación sobrenatural
con su muerte; y sabrás, con un conocimiento que sobrepasa todo entendimiento, que tu viejo hombre está
crucificado con Él. La prueba de esta crucifixión es la asombrosa facilidad con que ahora la vida de Dios
te capacita para obedecer la voz de Jesucristo.
De vez en cuando el Señor nos permite ver lo que seríamos si no fuera por Él. Es una confirmación de sus
palabras: Separados de mí, nada podéis hacer (Juan 15:5). Por esta razón, la base del cristianismo es una
devoción personal y apasionada al Señor Jesús. Confundimos el gozo de ser introducidos en el reino de
Dios con su propósito para que entráramos en él. Este propósito es que vivamos en identificación con Jesucristo.
jueves, 22 de diciembre de 2022
Diciembre 22 La atracción del Padre - OSWALD CHAMBERS
"Nadie puede venir a mí, si el Padre que me envió no lo atrae", Juan 6:44
Cuando Dios comienza a atraerme, inmediatamente surge el problema de mi voluntad. ¿Reaccionaré
positivamente ante la verdad que Dios ha revelado? ¿Me acercaré a Él? Debatir los asuntos espirituales cuando Dios llama, es
un irrespeto. Nunca hables con nadie para decidir cuál debe ser tu respuesta (ver Gálatas 1:15-16). La fe
no es un acto intelectual. Pero, ¿me pondré por completo a las órdenes de Dios y actuaré de acuerdo con lo que Él dice?
Si lo hago, descubriré que estoy fundamentado en la verdad que es tan segura como el trono de Dios.
Siempre que prediques el Evangelio, enfócate en el tema de la voluntad. Debe haber una entrega de la voluntad. Me arrojo voluntariamente hacia Dios y su Palabra, hasta que ya no confío más en mis obras.
Sólo confío en Él. Confiar en mi comprensión mental se convierte en un obstáculo para confiar totalmente
en Dios. Debo estar dispuesto a ignorar y a dejar atrás mis sentimientos. Debo desear creer, lo cual sólo
podrá ocurrir mediante un esfuerzo decidido de mi parte para separarme de mi vieja manera de considerar
las cosas, entregándome por completo a Él.
Todos hemos sido creados con la habilidad de ir más allá de lo que tenemos a nuestro alcance. Pero Dios
es el que me atrae, y mi relación con Él en primer lugar es personal, no intelectual. Soy puesto en esta
relación por el milagro de Dios. Luego empiezo a comprender la
maravillosa transformación de mi vida y a reconocerla de manera inteligente.
miércoles, 21 de diciembre de 2022
Diciembre 21 Experiencia o revelación - OSWALD CHAMBERS
"Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido", 1 Corintios 2:12.
Mi experiencia no es la que vuelve real la redención. La redención es la realidad. La redención no tiene
ningún significado real para mí hasta que hable el lenguaje de mi vida consciente. Cuando he nacido de
nuevo, el Espíritu de Dios me lleva más allá de mí mismo, y de mis experiencias, y me identifica con
Jesucristo. Pero si me quedo solo con mis experiencias personales, ellas no son fruto de la redención. Las
experiencias creadas por la redención se confirman a sí mismas al llevarme más allá de mí, hasta el punto
de que ya no les presto atención como el fundamento de la realidad, y sólo veo la realidad que produjo las
experiencias. Mis experiencias no valen nada si no me mantienen en la fuente de la verdad: Jesucristo.
Si tratas de restringir la obra del Espíritu en tu vida para producir más experiencias subjetivas,
descubrirás que Él destruye todas las limitaciones y te lleva de nuevo al Cristo histórico. Nunca
fomentes una experiencia que no provenga de Dios y cuyo resultado no sea la fe en Él. Pero si lo
haces, tu experiencia será anticristiana, sin importar que visiones o revelaciones hayas tenido. ¿Es
Jesucristo el Señor de tus experiencias o tratas de ponerlas por encima de Él? ¿Hay alguna experiencia
más querida para ti que tu Señor? Él debe ser tu Señor, y no le debes prestar atención a ninguna
experiencia sobre la cual Él no reine. Vendrá el tiempo cuando Dios te haga sentir impaciente con tu
propia experiencia y podrás decir sinceramente: "Sin importarlo que experimente, ¡estoy seguro de
Él!"
Sé implacable contigo si tienes el hábito de hablar de las experiencias que has tenido. La fe basada en la
experiencia no es fe. Sólo la fe que se fundamenta en la verdad revelada de Dios es verdadera fe.
martes, 20 de diciembre de 2022
Diciembre 20 La manera correcta de trabajar - OSWALD CHAMBERS
"Y yo, cuando sea levantado... a todos atraeré a mí mismo", Juan 12:32
Somos muy pocos los que tenemos algún entendimiento del motivo por el cual Jesucristo murió. Si todo
lo que los seres humanos necesitan es compasión, entonces la cruz de Cristo fue un acontecimiento
absurdo, y totalmente innecesaria. Lo que el mundo necesita no es "un poquito de amor", sino una cirugía
mayor.
Cuando te encuentres cara a cara con alguien que esté perdido espiritualmente, acuérdate de Jesucristo en
la cruz. Si esa persona puede acercarse a Dios de otra manera, entonces la cruz de Cristo fue vana. Si
crees que ayudas a la gente perdida con tu compasión y comprensión, estás traicionando a Jesucristo. Tú
mismo debes mantener una relación correcta con Dios, y consumir tu vida ayudando a otros según las
condiciones de Él y no según las condiciones humanas que lo ignoran. La estrategia de la religión del
mundo de hoy es servir de manera agradable y sin enfrentamientos.
Pero nuestra única prioridad debe ser presentar a Jesucristo crucificado, poniéndolo en alto todo el tiempo
(ver 1 Corintios 2:2). Toda creencia que no esté firmemente fundamentada en la cruz de Cristo,
descarriará a las personas. Si el obrero mismo cree en Él y está confiando en la realidad de la redención,
sus palabras serán apremiantes para los demás. Lo extremadamente importante es que la relación sencilla
del obrero con Jesucristo sea fuerte y esté creciendo. Su utilidad para Dios depende de esto, y sólo de
esto.
Como el llamamiento de un obrero neotestamentario consiste en sacar a la luz el pecado y presentar al
Señor Jesucristo como el Salvador, no siempre podrá ser amable y amistoso. Debe estar dispuesto a ser
severo para llevar a cabo la cirugía mayor. Somos enviados por Dios para levantar a Jesucristo, no para
elaborar discursos maravillosos y hermosos.
Debemos estar dispuestos a examinar a otras personas tan profundamente como Dios nos ha examinado a
nosotros. Necesitamos tener agudeza para percibir los pasajes de la Escritura que harán penetrar la
verdad, y luego los debemos aplicar sin temor alguno.
lunes, 19 de diciembre de 2022
Diciembre 19 Nuestro enfoque - OSWALD CHAMBERS
"...No he venido a traer paz, sino espada", (Mateo 10:34).
Nunca compadezcas a una persona cuya situación te hace concluir que Dios la está tratando duro. Él es
más tierno de lo que nos podemos imaginar, y de vez en cuando nos da la oportunidad de tratar con
firmeza a alguien para que Él pueda ser visto como el ser más tierno. Si una persona no puede acercarse a
Dios, es porque no está dispuesta a renunciar a algo secreto. Puede admitir su pecado, pero sus
intenciones de dejarlo no son mayores que las que tiene de volar. Como es imposible tratar de manera
compasiva a ese tipo de personas, debemos llegar muy profundo, a la misma raíz del problema, lo cual
puede causar antagonismo y resentimiento contra el mensaje. La gente quiere las bendiciones de Dios,
pero no tolera lo que la hiere en carne viva y la lleva a enfrentar el problema central.
Si Dios ha hecho su voluntad en ti, tu mensaje como siervo de Él debe insistir sin piedad en el único
objetivo de llegar a la raíz del problema. De lo contrario, no habrá sanidad. Debemos hacerle entender el
mensaje a la gente de una forma tal que no haya excusa posible para no aplicarlo. Empieza a tratar con las
personas en la posición donde se encuentren, hasta que logres hacerles comprender su verdadera
necesidad. Luego mantén en alto el patrón de Jesucristo para sus vidas. Quizá su respuesta sea: "¡Nunca
podré ser así!"Pero insiste con firmeza: "Jesucristo dice que debes serlo". "¿Pero cómo?" "No podrás a
menos que tengas un nuevo Espíritu" (ver Lucas 11:13).
Antes de que tu mensaje sea de alguna utilidad, debe existir un sentido de necesidad. Miles de personas
aseguran que son felices sin Dios en este mundo. Pero si pudiéramos ser verdaderamente felices y rectos
sin Jesús, entonces ¿por qué vino? Él vino porque esa clase de paz y felicidad es superficial. Jesucristo
vino a traer espada sobre toda paz que no esté fundamentada en la relación personal con ÉL.
domingo, 18 de diciembre de 2022
Diciembre 18 La prueba de la fidelidad - OSWALD CHAMBERS
"...a los que aman a Dios, todas las cosas los ayudan a bien", Romanos 8:28.
Solo la persona fiel cree verdaderamente que Dios controla sus circunstancias. Damos por hecho que Él
las controla, pero en realidad no lo creemos. Actuamos como si lo que ocurre hubiera sido dispuesto por
los hombres. Ser fiel en todas las situaciones implica que tenemos una sola lealtad: el Señor Jesucristo.
Dios puede intervenir para que nuestras circunstancias se desmoronen súbitamente y comprendamos que
le hemos sido infieles, al no reconocer que Él las había ordenado. Debido a que nunca percibimos lo que
trataba de lograr, ese hecho particular no se repetirá en nuestra vida. La prueba de la fidelidad siempre se
presenta justo en el momento preciso. Si aprendemos a adorar a Dios, incluso en las circunstancias
difíciles, Él las cambiará por algo mejor, en un instante, si así escoge hacerlo.
Ser fieles a Jesucristo es lo más difícil que tratamos de hacer en este tiempo. Seremos fieles al trabajo, al
servicio, o a cualquier cosa, pero que no se nos pida ser fieles a Jesucristo. Muchos cristianos se ponen
sumamente impacientes cuando se habla de la fidelidad a Jesús. El Señor es destronado de una forma más
intencional por los obreros cristianos, que por el mundo. Tratamos a Dios como una máquina diseñada
para bendecirnos, y consideramos a Jesucristo sólo como otro obrero.
La meta de la fidelidad no es que realicemos la obra de Dios, sino que Él actúe de manera libre y realice Su obra por medio de nosotros.
Dios nos llama a Su servicio y coloca enormes responsabilidades sobre nosotros. No espera ninguna
queja de parte nuestra, ni ofrece ninguna explicación de su parte. Él quiere utilizarnos como usó a su
propio Hijo.
sábado, 17 de diciembre de 2022
Diciembre 17 La redención: crea la necesidad y la satisface - OSWALD CHAMBERS
"Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura", (1 Corintios 2:14).
El Evangelio de Dios nos crea una conciencia de nuestra necesidad de É1 ¿Las Buenas Nuevas están
encubiertas para los que ya son siervos? No. Pablo dijo: "Pero si nuestro evangelio está aún encubierto,
entre los que se pierden está encubierto; esto es, entre los incrédulos, a quienes el dios de este mundo les
cegó el entendimiento", (2 Corintios 4:3-4). La mayoría de las personas se consideran completamente
rectas y no tienen ningún sentido de su necesidad del Evangelio. Es Dios quien crea esa necesidad de la
cual ningún ser humano es consciente hasta que Él se manifiesta. Jesús dijo: Pedid, y se os dará", (Mateo
7:7). Dios da a partir del momento en que la persona pide. No es que desee retener algo, sino que así fue como Él
decidió redimirnos. Mediante nuestras peticiones, Dios pone en movimiento el proceso por el que Él crea
lo que no existía hasta que lo pedimos. La realidad interior de la redención es que ella crea todo el tiempo.
Crea la vida de Dios en nosotros, así como las cosas que hacen parte de esa vida. Nada puede satisfacer la
necesidad, sino aquello que la creó. El significado de la redención es que crea y satisface.
Jesús dijo: Y yo, cuando sea levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo (Juan 12:32). La gente se
puede interesar cuando predicamos nuestras propias experiencias, pero tal presentación no despierta
ningún sentido de necesidad. No obstante, cuando Jesucristo es levantado, el Espíritu de Dios da
convicción sobre la necesidad de Él. El poder creativo de la redención divina obra en las almas de los
hombres solamente por medio de la predicación del Evangelio. El testimonio personal jamás salva a los
demás, pero sí la verdad de la redención". Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida (Juan
6:63).
viernes, 16 de diciembre de 2022
Diciembre 16 Luchando en la presencia de Dios - OSWALD CHAMBERS
"Por tanto, tomad toda la armadura de Dios... Orad en todo tiempo". Efesios 6:13, 18.
Debes aprender a luchar contra lo que impide tu comunicación con Dios y a luchar en oración por otras
personas. Sin embargo, luchar con Dios en oración es antibíblico. Si lo llegas a hacer, serás un inválido
por el resto de tu vida. Si te aferras a Dios y luchas con Él como lo hizo Jacob, simplemente porque está
obrando de una forma que no apruebas, lo obligas a descoyuntarte (ver Génesis 32:24-25). No te
conviertas en un cojo en los caminos de Dios; más bien lucha delante de Él con las cosas de este mundo,
porque "..somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó"... (Romanos 8:37). Luchar ante
Dios tiene valor en su reino. Si me pides que ore por ti y no estoy en comunión con Cristo, dicha oración
no será de ningún provecho. Pero si estoy en comunión con Él, mi oración obtiene la victoria todo el
tiempo. La oración es efectiva solamente cuando estoy completo en Jesucristo: "Por tanto, tomad toda la
armadura de Dios".
Haz siempre la diferencia entre la voluntad perfecta de Dios y su voluntad permisiva. Es decir, su
propósito providencial con respecto a nosotros. Su voluntad perfecta es inmutable, pero es con su
voluntad permisiva con la que luchamos delante de Él. Nuestra reacción ante lo que sucede por su
voluntad permisiva nos capacita para ver su voluntad perfecta."... A los que aman a Dios, todas las cosas
los ayudan a bien"... (Romanos 8:28), es decir, a los que se mantienen fieles a la voluntad perfecta de
Dios, al llamamiento en Cristo Jesús. Su voluntad permisiva es el medio por el cual se manifiestan sus
verdaderos hijos e hijas. Debemos tener carácter para no decir automáticamente: "Sí, es la voluntad de
Dios". No tenemos que luchar con Dios, sino luchar con las cosas en la presencia de Él. Ten cuidado de
renunciar por pereza, en lugar de tener una gloriosa batalla, pues así comprenderás que has sido
capacitado con su fortaleza.
jueves, 15 de diciembre de 2022
Diciembre 15 Aprobado ante Dios - OSWALD CHAMBERS
"Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de que avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad", (2 Timoteo 2:15)
Si no te puedes expresar bien sobre cada una de tus creencias, trabaja y estudia hasta que lo logres. Sino
lo haces, otros pueden perder las bendiciones que trae el conocimiento de la verdad. Esfuérzate por
decirte a ti mismo de manera clara y comprensible alguna verdad de Dios, pues Él la usará cuando
compartas con otros. Pero debes estar dispuesto a pasar por el lagar de Dios donde se exprimen las uvas.
Debes trabajar, experimentar y practicar tu expresión oral para predicar la verdad de Dios con claridad.
Después llegará el momento cuando esa misma expresión será el vino del Señor que fortalezca a otra
persona. Pero si por pereza dices: "No voy a estudiar ni a trabajar para tratar de expresar esta verdad con
mis propias palabras; simplemente copiaré lo de otro", lo que comuniques no te será útil a ti, ni a nadie.
Cuando te repites a ti mismo lo que crees que es la absoluta verdad de Dios, le das a Él la oportunidad de
transmitirla a los demás por medio de ti.
Ten por costumbre exigirle a tu mente que profundice en lo que has creído con facilidad. El tema no será
realmente tuyo hasta que lo hagas tuyo por medio del esfuerzo y el estudio. El autor u orador de quien
más aprendes no es aquel que te enseña algo desconocido, sino el que te ayuda a entender la verdad con la
que has estado luchando en silencio, el que la expresa clara y audazmente.
miércoles, 14 de diciembre de 2022
Diciembre 14 La gran vida - OSWALD CHAMBERS
"La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón", (Juan 14:27).
Siempre que enfrentamos dificultades, somos tentados a culpar a Dios. Pero nosotros somos quienes
estamos equivocados, no Él. Culparlo a Él demuestra que estamos desobedeciendo, y que hay algo en
nuestra vida que no queremos dejar. Pero tan pronto lo abandonamos, todo se vuelve tan claro como la
luz del día. Mientras estemos tratando de servir a dos señores a la vez, a nosotros mismos y a Dios, las
dificultades se combinarán con la duda y la confusión. Nuestra actitud debe ser de completa confianza en
el Señor. Una vez que llegamos a ese punto, no hay nada más fácil que vivir la vida de un santo. La
dificultad viene cuando tratamos de usurpar la autoridad del Espíritu Santo para satisfacer nuestros
propios intereses.
Cuando obedeces a Dios, la paz es su sello de aprobación. Él envía una paz profunda e indescriptible; no
la natural, es decir, como el mundo la da, sino la paz de Jesús. Siempre que falte la paz, espérala hasta que
llegue, o averigua por qué te falta. Si estás actuando por impulso, o por un sentido de lo heroico para que
los demás te vean, la paz de Jesús no se manifestará en ti. Esto, a su vez, implica que no hay sencillez ni
confianza en Dios, porque dicha actitud nace del Espíritu Santo, no de tus decisiones. Dios contrarresta
nuestras decisiones obstinadas con un llamamiento a la sencillez y a la comunión con Él.
Mis preguntas surgen cuando comienzo a desobedecer. Pero cuando obedezco al Señor, los problemas
nunca se interponen entre Él y yo, y se presentan como un medio para que mi mente continúe examinando
asombrada la verdad revelada de Dios. Cualquier problema que se interponga en nuestra relación tiene su
origen en la desobediencia. Cualquier problema - y habrá muchos - que surja mientras lo estoy
obedeciendo a Él, aumentará mi gozo profundo porque sé que a mi Padre le interesa y lo conoce.
Entonces, yo estaré atento y podré ver cómo lo solucionará.
martes, 13 de diciembre de 2022
Diciembre 13 Cómo interceder - OSWALD CHAMBERS
"También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre y no desmayar", (Lucas 18:1).
Tú no puedes interceder si no crees en la realidad de la redención, porque convertirías la intercesión en
una compasión inútil hacia los seres humanos, lo cual aumentaría su dócil conformismo con respecto a
estar fuera del contacto con Dios. La verdadera intercesión presenta delante del Señor a la persona o las
circunstancias que te afectan, hasta que te identifiques con la actitud de Dios hacia esa persona o
circunstancia. La intercesión significa cumplir "...lo que falta de las aflicciones de Cristo", Colosenses
1:24, y precisamente por esta razón hay tan pocos intercesores. La gente describe la intercesión así: "Es
ponerse en el lugar de la otra persona". ¡Eso no es verdad! La intercesión nos moldea a Dios. Es
tener su mente y su perspectiva hacia los demás.
Como intercesor, ten cuidado de no pedirle a Dios mucha información sobre la situación por la cual estás
orando, porque te aplastaría. Si sabes demasiado, es decir, más de lo dispuesto por Dios, no puedes orar,
Las circunstancias de la gente son tan abrumadoras que no podrías ver la verdad fundamental.
Nuestro trabajo consiste en establecer una relación tan cercana con Dios que adoptemos su manera de
pensar acerca de todo. Sin embargo, eludimos esa responsabilidad sustituyendo la intercesión con la
actividad. Nos ocupamos en aquello que se puede cuantificar y no intercedemos. La intercesión es lo
único en lo que no podemos caer en una trampa y que no implica un riesgo de error para nosotros, porque
mantiene nuestra relación con el Señor completamente abierta.
Lo que debemos evitar durante la intercesión es orar por un "remiendo" rápido para las almas, un simple
tratamiento para sus heridas. Debemos orar para que esa persona entre en contacto con la vida misma de
Dios. ¡Pensemos en la cantidad de personas que Él ha puesto en nuestro camino y a quienes hemos abandonado! Cuando oramos fundamentados en la redención, Dios crea algo que solamente puede hacer
por medio de la oración intercesora.
lunes, 12 de diciembre de 2022
Diciembre 12 La personalidad - OSWALD CHAMBERS
"...Que sean uno, así como nosotros somos uno", (Juan 17:22).
La personalidad es esa parte peculiar, singular e incalculable de nuestra vida, que nos diferencia de todos
los demás. Es demasiado grande para poderla comprender. Una isla en el mar puede ser solamente la cima
de una gran montaña, y nuestra personalidad es algo parecido. Como no conocemos las grandes
profundidades de nuestro ser, no podemos hacer una valoración de nosotros mismos. Empezamos
creyendo que podemos, pero pronto entendemos que sólo un ser nos comprende completamente, nuestro
Creador.
Así como la individualidad caracteriza la parte externa del hombre natural, la personalidad es el sello
característico del hombre espiritual. Nunca podemos describir a nuestro Señor a partir de la
individualidad o la independencia, sino sólo a partir de su personalidad: El Padre y yo uno somos (Juan
10:30). La personalidad se debe unir. Es decir, que sólo alcanzas tu verdadera identidad estando unido a
otra persona. Cuando el amor, o el Espíritu de Dios, entra en una persona, ésta queda transformada, y ya
no insiste más en mantener su individualidad. El Señor nunca habló de la individualidad de una persona, o
de su posición aislada, sino de su personalidad. "....Que sean uno, así como nosotros somos uno". Cuando
le cedes a Dios tus derechos sobre ti mismo, enseguida tu verdadera naturaleza personal comienza a
obedecer a Dios. Jesucristo emancipa toda tu personalidad, e incluso tu individualidad se transforma. La
transformación es causada por el amor, es decir, por la devoción personal a Jesús. El amor es el
desbordante resultado de una persona en verdadera comunión con otra.
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