Versículo para hoy:

sábado, 19 de febrero de 2022

Febrero 19 La iniciativa contra el trabajo desagradable - OSWALD CHAMBERS

"¡Levántate, resplandece…!", Isaías 60:1

Cuando se trata de tomar la iniciativa contra un trabajo que nos parece desagradable o pesado, debemos dar el primer paso como si Dios no existiera. Es inútil esperar a que Él nos ayude, pues no lo va a hacer. Sin embargo, tan pronto nos levantamos descubrimos que está presente. Siempre que Dios nos inspira, tomar la iniciativa se convierte en una cuestión moral, en un asunto de obediencia. Entonces, debemos actuar para ser obedientes y no seguir acostados sin hacer nada. Si nos levantamos y resplandecemos, Dios le cambiará el rostro a ese oficio tedioso y servil.

Esta clase de trabajo es una de las mejores pruebas para determinar la autenticidad de nuestro carácter. Es la labor que no se acerca en lo más mínimo a lo que nosotros consideramos como un trabajo ideal. Es una obra totalmente difícil, baja, molesta y sucia. Y cuando pasamos por ella, se prueba nuestra espiritualidad porque vamos a saber inmediatamente si somos o no espiritualmente auténticos (ver Juan 13). En este capítulo vemos al Dios encarnado realizando la más grande muestra de trabajo servil: el lavado de los pies de unos pescadores. "Luego pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros", Juan 13:14. La inspiración divina es necesaria si el trabajo desagradable y servil ha de resplandecer con la luz de Dios. La forma en que algunas personas llevan a cabo cierta labor santifica ese trabajo de ahí en adelante. Puede ser un oficio corriente, pero se vuelve diferente después de que hemos visto a esas personas realizarlo. Cuando nuestro Señor hace algo por medio de nosotros, siempre lo transforma. El asumió la forma de nuestra carne humana y la transformó. Ahora el cuerpo de cada creyente se ha convertido en el templo del Espíritu Santo (1 Corintios 6:19).

viernes, 18 de febrero de 2022

Febrero 18 La iniciativa contra la desesperación - OSWALD CHAMBERS

"¡Levantaos, vamos!" Mateo 26:46

En el huerto de Getsemaní los discípulos se fueron a dormir cuando debieron haberse quedado despiertos; y una vez que comprendieron lo que habían hecho, se sintieron desesperados. El sentimiento de haber hecho algo que no se puede corregir tiende a desesperarnos y decimos: "Bueno, ya no hay nada que hacer, es inútil intentarlo de nuevo". Si pensamos que esta clase de desesperación es excepcional, estamos equivocados. Se trata de una experiencia muy común del ser humano. Siempre que nos damos cuenta de que hemos desaprovechado una magnífica oportunidad, fácilmente nos hundimos en la desesperación. Sin embargo, Jesús se acerca a nosotros y nos dice con amor: “Duerme ya. Esa oportunidad se perdió para siempre y eso no lo puedes cambiar. Pero, levántate y hagamos lo que sigue”. En otras palabras, deja que el pasado duerma, pero que repose en el dulce abrazo de Cristo. Y continuemos hacia ese inexorable futuro con Él. 

En las vidas de cada uno de nosotros se presentan experiencias similares. Vamos a sufrir períodos de desesperación causados por situaciones reales y no podremos salir de ellos. En este caso, los discípulos habían hecho algo completamente inexcusable: Se durmieron en lugar de velar con Jesús. Pero nuestro Señor, tomando la iniciativa espiritual en contra de su desesperación, se les acercó y les dijo: "Levántense y hagan lo que sigue”. Si somos inspirados por Dios, ¿qué es lo siguiente? Confiar totalmente en Él y orar partiendo del fundamento de su redención. Nunca permitas que el sentimiento de haber fracasado eche a perder tus acciones futuras.

jueves, 17 de febrero de 2022

Febrero 17 La iniciativa contra la depresión - OSWALD CHAMBERS

"Levántate y come", 1 Reyes 19:5

En este pasaje el ángel no le dio una visión a Elías, ni le explicó las Escrituras, ni realizó un acto extraordinario. Tan sólo le dijo que hiciera algo muy corriente: levantarse y comer. Si nunca nos sintiéramos deprimidos, no estaríamos vivos; solamente los objetos inanimados nunca se deprimen. Los seres humanos somos susceptibles a la depresión, pues de lo contrario, tampoco poseeríamos la capacidad para la felicidad y el júbilo. Hay circunstancias en la vida que están proyectadas para deprimirnos, entre ellas las que se encuentran asociadas con la muerte. Al examinarte a ti mismo siempre ten en cuenta la capacidad que tienes para deprimirte. 

Cuando el Espíritu de Dios viene a nosotros, no nos da visiones gloriosas sino que nos ordena hacer las tareas más comunes que nos podamos imaginar. La depresión tiende a alejarnos de lo que es usual y corriente en la creación de Dios. Pero siempre que Él viene, su inspiración es que realicemos las cosas más sencillas, aquellas en las que nunca nos hubiéramos imaginado que Dios estuviera. Y cuando las hacemos, allí lo encontramos a Él. La inspiración que nos llega de esta manera es una iniciativa contra la depresión, pero tenemos que dar el primer paso y darlo bajo la inspiración divina. Si efectuamos algo por nuestra cuenta con el fin de vencer la depresión, entonces la vamos a agravar. Pero si el Espíritu de Dios nos guía de manera intuitiva a hacerlo y lo hacemos, la depresión desaparece. Tan pronto nosotros nos levantamos y obedecemos, entramos en un nivel de vida superior. 

miércoles, 16 de febrero de 2022

Febrero 16 La inspiración de la iniciativa espiritual - OSWALD CHAMBERS

"...Levántate de los muertos..." Efesios 5:14

No toda iniciativa -la disposición para dar el primer paso- es inspirada por Dios. Una persona te podría decir: "¡Anímate y sigue adelante! ¡Agarra por el cuello ese desgano y tíralo por la ventana! ¡Simplemente enfrenta las cosas!" Esa es la iniciativa humana. Pero cuando el Espíritu de Dios viene a nosotros y en verdad nos dice: “¡Anímate y sigue adelante!", de repente descubrimos que la iniciativa es inspirada. 

Todos nosotros poseemos muchísimos sueños y aspiraciones cuando somos jóvenes, pero tarde o temprano nos damos cuenta de que no tenemos el poder para realizarlos. Debido a que no podemos llevar a cabo lo que anhelamos, somos propensos a considerar como muertos esos sueños y aspiraciones. Pero Dios se acerca y nos dice: "...Levántate de los muertos". Cuando Él envía su inspiración, nos llega con un poder tan milagroso que podemos levantarnos de los muertos y hacer lo imposible. Lo extraordinario de la iniciativa espiritual es que la vida y el poder vienen después de que nos “animamos y seguimos adelante". Dios no nos otorga una vida vencedora; nos da vida a medida que vencemos. Cuando viene la inspiración divina y Él nos dice: "...Levántate de los muertos", nosotros mismos debemos ponernos de pie; Dios no nos levantará. Nuestro Señor le dijo al hombre de la mano seca: "Extiende tu mano", Mateo 12:13. Su mano fue sanada tan pronto la extendió pero él tuvo que tomar la iniciativa. Si nosotros tomamos la iniciativa vamos a encontrar que tenemos la inspiración de Dios, porque Él nos da de inmediato el poder de la vida.

martes, 15 de febrero de 2022

Febrero 15 ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano? - OSWALD CHAMBERS

"Porque ninguno de nosotros vive para sí mismo", Romanos 14:7

¿Alguna vez te has dado cuenta de que espiritualmente eres responsable ante Dios por otras personas? Por ejemplo, si en mi vida privada me desvío de Dios en cualquier forma, todos los que me rodean sufren. Y juntos, "...nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús...; ... si un miembro padece, todos los miembros se duelen con el...", Efesios 2:6, 1 Corintios 12:26. Si permites el egoísmo material y físico, la negligencia y la pereza mental, la insensibilidad moral o la debilidad espiritual, todos los que pertenezcan a tu círculo van a sufrir. Pero, te preguntas, "¿quién es capaz de vivir a la altura de un patrón tan exigente?" Nuestra capacidad proviene de Dios y sólo de Él (2 Corintios 3:5).

"...Me seréis testigos...", Hechos 1:8. ¿Cuántos de nosotros estamos dispuestos a consumir hasta el último remanente de nuestras fuerzas físicas y emocionales, de nuestra energía mental, moral y espiritual en favor del Señor Jesucristo? Este es el sentido que Dios le da a la palabra "testigo", lo cual requiere tiempo. Por lo tanto, sé paciente contigo. ¿Para qué nos ha dejado Dios en la tierra? ¿Solamente para que seamos salvos y santificados? No, lo hizo para que trabajemos al servicio de ÉL ¿Estoy dispuesto a ser para Dios pan partido y vino derramado? ¿A no valer nada para esta vida o esta era, excepto por un único propósito y sólo uno: el de ser usado en el discipulado de hombres y mujeres para el Señor Jesucristo? Mi vida de servicio para Dios es la manera en que le digo "gracias" por su indescriptible y maravillosa salvación. Recuerda que es totalmente posible que a cualquiera de nosotros Dios nos eche fuera como a la escoria de la plata: "...No sea que, habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado", 1 Corintios 9:27.

lunes, 14 de febrero de 2022

Febrero 14 La disciplina de atender a su voz - OSWALD CHAMBERS

"Lo que os digo en tinieblas, decidlo a plena luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas", Mateo 10:27

En ocasiones Dios nos hace pasar por la disciplina de las tinieblas para enseñarnos a oírlo y obedecerlo. Las aves canoras aprenden a cantar en la oscuridad y nosotros somos puestos bajo la sombra de su mano hasta que aprendemos a escucharlo (Isaías 49:2). "Lo que os digo en tinieblas": Presta atención cuando Dios te ponga en la oscuridad y permanece en silencio mientras estés allí. ¿Tus circunstancias o tu relación con Dios indican que ahora mismo te encuentras a oscuras? Si es así, entonces calla. Si abres tu boca cuando no hay luz, hablarás de una manera errada; la oscuridad es un tiempo para escuchar. No hables al respecto con nadie; no leas libros para encontrar la razón de las tinieblas; sólo escucha y obedece. Si lo comentas con otras personas no podrás oír lo que Dios te está diciendo. Cuando te encuentres a oscuras, escucha; y Dios te dará un mensaje muy precioso para alguien más, una vez que salgas a la luz. 

Después de cada período de oscuridad debemos experimentar una combinación de regocijo y humillación. Si sólo hay alegrías, dudo de que realmente hayamos escuchado a Dios. Deberíamos sentir gozo por haberlo escuchado, pero especialmente humillación por tardar tanto en escucharlo. Entonces, exclamaremos: "¡Cuánto me demoré en prestar atención y comprender lo que me ha estado hablando, a pesar de que lo venía haciendo durante días e incluso semanas!" Pero una vez que lo escuchas, Él te da el don de la humillación que ablanda el corazón. Este regalo siempre te lleva a escuchar a Dios ahora. 

domingo, 13 de febrero de 2022

Febrero 13 Mi dedicación continúa a escuchar - OSWALD CHAMBERS

"...habla, que tu siervo escucha", 1 Samuel 3:10

El hecho de haber escuchado con cuidado y atención algo que Dios me haya hablado no garantiza que voy a prestarle atención a todo lo que Él dice. La insensibilidad de mi mente y corazón hacia lo que Dios habla pone en evidencia que no lo amo ni lo respeto. Si amo a un amigo, automáticamente entenderé lo que él quiere; y Jesús dijo: "Vosotros sois mis amigos...", Juan 15:14. ¿Desobedecí algún mandamiento de mi Señor esta semana? Si hubiera comprendido que era un mandamiento de Jesús, yo no lo hubiera desobedecido de manera consciente. Pero la mayoría de nosotros demostramos una falta de respeto tan grande hacia Dios que ni siquiera lo escuchamos. Mejor sería que nunca nos hubiera hablado. 

La meta de mi vida espiritual es que me identifique tanto con Jesucristo que siempre escuche a Dios y sé que Él siempre me oye (Juan 11:41). Si estoy unido a Jesucristo, le prestaré atención a Dios todo el tiempo mediante mi fervor y dedicación a escuchar. Una flor, un árbol o un siervo del Señor pueden transmitir el mensaje divino para mi vida. Estar ocupado en otras cosas es lo que me impide oír. No es que me rehúse a escuchar a Dios, sino que mi consagración no está bien ubicada. Me dedico a las cosas, al servicio, a mis propias convicciones y Dios puede decir lo que quiera, pero simplemente no lo escucho. La actitud de un hijo de Dios siempre debe ser: "Habla, que tu siervo escucha". Si no he desarrollado y alimentado la devoción continua a escuchar, solamente puedo oír la voz de Dios algunas veces; y en otras ocasiones me vuelvo sordo a Él porque mi atención se encuentra en las cosas - las cosas que pienso que debo hacer. Esto, en realidad, no es vivir como un hijo de Dios. ¿Has escuchado hoy su voz?

sábado, 12 de febrero de 2022

Febrero 12 ¿Necesito escucharlo? - OSWALD CHAMBERS

"Entonces dijeron a Moisés: Habla tú con nosotros, y nosotros oiremos; pero no hable Dios con nosotros, para que no muramos", Éxodo 20:19

No desobedecemos a Dios de manera consciente y deliberada; sencillamente no lo escuchamos. Dios nos ha dado sus mandamientos, pero no les prestamos atención, no por una desobediencia obstinada, sino porque no lo amamos ni lo respetamos de verdad. Si me amáis, guardaréis mis mandamientos (Juan 14:15, LBLA). Tan pronto como comprendamos que hemos estado irrespetando a Dios constantemente, nos sentiremos sumamente avergonzados y humillados por rechazarlo. 

Habla tú con nosotros..., pero no hable Dios con nosotros... Cuando preferimos escuchar a sus siervos demostramos lo poco que amamos al Señor. Nos gusta oír testimonios personales, pero no deseamos que Dios nos hable personalmente. ¿Por qué nos aterroriza tanto que Él nos hable? Porque sabemos que cuando habla debemos hacer lo que pide o decirle que no vamos a obedecer. Pero si apenas escuchamos la voz del siervo, sentimos que la obediencia es opcional, no imperativa, y reaccionamos diciendo: "Bueno, esa es simplemente tu idea personal, aunque no niego que es probable que sea la verdad de Dios". 

¿Humillo constantemente al Señor no tomándolo en cuenta, mientras que Él continúa tratándome amorosamente como hijo suyo? Cuando por fin lo escucho, la humillación que le he causado regresa a mí. Entonces, mi respuesta es: "Señor, ¿por qué fui tan insensible y obstinado?” Cuando comenzamos a escuchar a Dios, este siempre es el resultado. El verdadero gozo de oírlo a Él se empaña por la vergüenza de haber tardado tanto tiempo en hacerlo.

viernes, 11 de febrero de 2022

Febrero 11 ¿Agoniza tu esperanza en Dios? - OSWALD CHAMBERS

"Tu guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado", Isaías 26:3

¿Tu pensamiento persevera en Dios, o está atrofiado por el hambre? Esta inanición es una de las principales fuentes de agotamiento y debilidad en la vida de un obrero. Si nunca has empleado tu pensamiento para presentarte delante de Dios, comienza a hacerlo ahora. Es inútil esperar a que Dios venga a ti. Debes apartar tus pensamientos y tus ojos del rostro de los ídolos, mirarlo a Él y ser salvo (Isaías 45:22). Como el pensamiento y la imaginación constituyen el don más grande que Dios te ha dado, debes consagrarlos enteramente a Él. Si has estado llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo (2 Corintios 10:5), esto se convertirá en una de las mayores cualidades de tu fe cuando venga el tiempo de la prueba, porque tu fe y el Espíritu de Dios trabajarán juntos. Aprende a asociar las ideas que sean dignas de Dios con todo lo que sucede en la naturaleza: los amaneceres y las puestas de sol, el brillo de la luna y las estrellas, el cambio de las estaciones. De este modo, la imaginación nunca estará a merced de tus impulsos, sino que siempre se encontrará al servicio de Dios. 

"Pecamos nosotros, como nuestros padres... no se acordaron", Salmo 106:6-7. Entonces, aviva tu memoria y despierta inmediatamente. No te digas a ti mismo: "Pero Dios no me está hablando en este momento". Él debe estar haciéndolo. Recuerda a quién le perteneces y a quién sirves. Motívate por medio de los recuerdos y tu afecto por Dios aumentará diez veces; tu imaginación ya no se morirá de hambre, sino que tendrá viveza y entusiasmo y no podrás expresar con palabras la brillantez de tu esperanza.

jueves, 10 de febrero de 2022

Febrero 10 ¿Se muere de hambre tu imaginación? - OSWALD CHAMBERS

"Levantad en alto vuestros ojos y mirad quién creó estas cosas...", Isaías 40:26

En el tiempo de Isaías el pueblo de Dios había atrofiado su pensamiento por el hambre espiritual debido a que miraba el rostro de los ídolos. Pero Isaías logró que levantara la vista a los cielos, es decir, que las personas comenzaran a usar correctamente su poder para pensar e imaginar. Si somos hijos de Dios, la naturaleza es un extraordinario tesoro para nosotros. En todo viento que sopla, en cada amanecer y atardecer, en cada nube del cielo, en toda flor que se abre y en cada hoja que se marchita Dios realmente nos extiende su mano y nos alcanza, si tan sólo usamos nuestra desnutrida imaginación para damos cuenta de ello. 

Nuestra concentración espiritual se prueba al llevar cautivos los pensamientos y especulaciones. ¿Está concentrada tu mente en el rostro de un ídolo? ¿Eres tú ese ídolo? ¿Es tu trabajo? ¿O tu concepto de lo que debería ser un obrero? ¿Tu experiencia personal de salvación y santificación? Si es así, entonces tu capacidad para ver a Dios es raquítica y te encontrarás impotente frente a las dificultades y tendrás que soportarlas a oscuras. Si tu pensamiento muere de hambre, no pongas la mirada en tus experiencias del pasado; es a Dios a quien debes mirar, es a Él a quien necesitas. Ve más allá de ti mismo; aléjate del rostro de tus ídolos, aléjate de todo lo que ha estado atrofiando tu imaginación. Despiértate y acepta el sarcasmo de Isaías con el pueblo y dirige tus pensamientos y tus ojos hacia Dios de manera deliberada. 

Uno de los motivos para la ineficacia de nuestras oraciones es que nuestro pensamiento está vacío. Ya ni siquiera podemos imaginar el acto de presentarnos intencionalmente delante de Dios. En realidad, es más importante que seamos pan partido y vino derramado en el área de la intercesión que en el contacto personal con otros. La imaginación es el poder que Dios le da a un santo para situarse fuera de sí mismo, en relaciones que nunca antes vivió.

miércoles, 9 de febrero de 2022

Febrero 9 ¿Estás agotado espiritualmente? - OSWALD CHAMBERS

"...El Dios eterno... no desfallece ni se fatiga con cansancio...", Isaías 40:28

Estar exhaustos significa que nuestras fuerzas vitales se han agotado por completo. El agotamiento espiritual nunca es el resultado del pecado sino del servicio y el hecho de que te agotes o no, depende del lugar donde te aprovisiones. Jesús le dijo a Pedro: Apacienta mis ovejas, pero no le dio nada con qué alimentarlas (Juan 21:17). El proceso de convertirte en pan partido y en vino derramado, significa que tú tienes que ser el alimento para otras personas hasta que ellas aprendan a alimentarse de Dios. Deben vaciarte hasta la última gota. Pero ten cuidado de reponer tus provisiones o, de lo contrarío, muy pronto te encontrarás totalmente exhausto. Hasta que otros aprendan a suplirse directamente de la vida del Señor Jesús, tendrán que recibir de Su vida a través de ti. Debes ser, literalmente, su fuente de provisión hasta que aprendan a nutrirse de ÉL. Le debemos a Dios ser los mejores para sus corderos y ovejas, al igual que para El.

¿La forma en que le has estado sirviendo a Dios te ha llevado al agotamiento? Si es así, entonces renueva y reanima tus deseos y emociones. Examina tu motivación para el servicio. ¿Se origina en tu propio entendimiento o parte de la redención de Jesucristo? Reflexiona continuamente sobre el fundamento de tus afectos y tu amor y recuerda en dónde se encuentra la fuente de poder. No tienes derecho a decir: “¡Oh, Señor, estoy tan exhausto!" Él te salvó y te santificó para agotarte. Llega al agotamiento para Dios, pero recuerda que Él es tu provisión. "Todas mis fuentes están en ti", Salmo 87:7. 

martes, 8 de febrero de 2022

Febrero 8 La santificación: instantánea e insistente - OSWALD CHAMBERS

"Que el mismo Dios de paz os santifique por completo...", 1 Tesalonicenses 5:23

Cuando le pedimos a Dios en oración que nos santifique, ¿estamos dispuestos a vivir a la altura de lo que eso realmente significa? Tomamos con mucha liviandad el término santificación. ¿Estamos dispuestos a pagar el precio por ella? Este costo implica una fuerte restricción de todos nuestros intereses terrenales y un amplio cultivo de todos nuestros intereses en Dios. La santificación significa estar concentrados profundamente en el punto de vista de Él. Significa resguardar y mantener toda la fuerza de nuestro cuerpo, alma y espíritu, únicamente para el propósito divino. ¿Estamos realmente dispuestos a que Dios haga en nosotros todo aquello para lo cual nos apartó? Y después que haya ejecutado su obra, ¿estamos dispuestos a apartamos a nosotros mismos para Dios, así como lo hizo Jesús? "Por ellos yo me santifico a mi mismo...", Juan 17:19. Algunos de nosotros no hemos participado de la experiencia de la santificación porque no hemos entendido su significado desde la perspectiva divina. La santificación significa ser hechos uno con Jesús, de tal forma que la naturaleza que lo controlaba a Él nos controle a nosotros también. ¿Estamos realmente preparados para pagar el precio? Nos va a costar absolutamente todo lo que hay en nosotros que no es de Dios. 

 ¿Estamos dispuestos a ser arrebatados por la fuerza de esta oración de Pablo? ¿Estamos preparados para decir: "Señor, hazme a mí, un pecador salvo por gracia, tan santo como Tú puedas"? Jesús oró para que fuéramos uno con Él, así como Él es uno con el Padre (ver Juan 17:21-23). La única evidencia del Espíritu Santo en la vida de una persona es el inconfundible parecido familiar con Jesucristo y el desapego de todo lo que no sea como Él ¿Estamos dispuestos a apartarnos para la obra del Espíritu Santo en nuestras vidas?

lunes, 7 de febrero de 2022

Febrero 7 La disciplina de no decaer - OSWALD CHAMBERS

"Pero nosotros esperábamos que él fuera el que había de redimir a Israel. Sin embargo, además de todo, hoy es ya el tercer día que esto ha acontecido", Lucas 24:21

Todos los hechos mencionados por los discípulos eran verídicos, pero las conclusiones a las que llegaron a partir de ellos eran erróneas. Cualquier cosa en la que haya siquiera un indicio de decaimiento espiritual siempre es incorrecta. Si estoy deprimido o cargado, la culpa es mía, no de Dios, ni de nadie más. El abatimiento proviene de una de estas dos fuentes: O he satisfecho un deseo pecaminoso o no lo he podido satisfacer. En cualquiera de los casos, el resultado es el decaimiento. La concupiscencia o deseo pecaminoso se expresa con estas palabras: "Quiero tener eso inmediatamente". La concupiscencia espiritual me hace exigir una respuesta de Dios, en lugar de buscarlo a Él mismo, el dador de la respuesta. 

¿Qué he estado esperando que Dios haga? ¿Hoy es el tercer día de espera y todavía no ha hecho lo que yo pensaba? Por lo tanto, ¿eso justifica que me encuentre decaído y que culpe a Dios? Cuando insistimos en que Él siempre debe responder a nuestras oraciones, vamos por el camino equivocado. El propósito de la oración es que nos aferremos a Dios y no a la respuesta. Es imposible estar bien físicamente y a la vez decaídos, porque el decaimiento es un signo de enfermedad. Lo mismo sucede espiritualmente. El abatimiento espiritual es incorrecto y nosotros siempre somos los culpables de que ocurra. 

Para ver el poder de Dios buscamos visiones celestiales y sucesos estremecedores, lo cual se comprueba con el hecho de que estemos decaídos. Sin embargo, nunca nos damos cuenta de que todo el tiempo Él está obrando en nuestros acontecimientos cotidianos y en las personas que nos rodean. Si solamente lo obedecemos y realizamos la tarea que ha puesto más cerca de nosotros, lo veremos a Él. Una de las más asombrosas revelaciones de Dios surge cuando aprendemos que, por medio de las experiencias diarias de la vida, entendemos la magnífica Deidad de Jesucristo.

domingo, 6 de febrero de 2022

Febrero 6 ¿Estás listo para ser derramado como una ofrenda? - OSWALD CHAMBERS

"Porque yo ya estoy para ser derramado como una ofrenda de libación...", 2 Timoteo 4:6

¿Estás listo para ser derramado como una ofrenda? Es un acto de tu voluntad, no de tus emociones. Dile a Dios que estás para ser ofrecido como un sacrificio para Él. Luego, acepta las consecuencias sin importar cuales sean y sin ninguna queja, a pesar de lo que Dios pueda permitir en tu camino. Dios te hace pasar por una crisis en privado, donde ninguna persona te puede ayudar. Desde afuera, tu vida tal vez parezca la misma, pero la diferencia está en tu voluntad. Una vez que sufras esta crisis en la voluntad, no le prestarás atención al costo cuando la crisis comience a afectarte exteriormente. Si no tratas primero con Dios en el área de tu voluntad, el único resultado será que comiences a compadecerte de ti mismo. 

"Atad el sacrificio de la fiesta con cuerdas a los cuernos del altar", Salmos 118:27. Debes estar dispuesto a ser colocado sobre el altar y a pasar por las llamas; dispuesto a experimentar lo que el altar representa: quemarte en fuego, purificación y separación, con el único fin de eliminar todo deseo y pasión que no estén arraigados en Dios o dirigidos hacia Él. Sin embargo, tú no los destruyes, Dios lo hace. Tú atas el sacrificio a los cuernos del altar y tienes cuidado de no sumirte en la autocompasión cuando las llamas comiencen a arder. Después de que hayas pasado por el fuego, no habrá nada capaz de afligirte o deprimirte. Y cuando sobrevenga otra crisis, te darás cuenta de que las circunstancias no pueden afectarte como antes. ¿Qué fuego estás experimentando en tu vida? 

Dile a Dios que estás dispuesto a ser derramado como una ofrenda, y Él demostrará todo lo que alguna vez soñaste que Él sería.

sábado, 5 de febrero de 2022

Señor, considera mi lamento - José Mendoza

El lamento bíblico tiene como propósito darle sentido al sufrimiento desde la perspectiva de Dios. 

Febrero 5 ¿Estás listo para ser derramado como una ofrenda? - OSWALD CHAMBERS

"Y aunque sea derramado en libación sobre el sacrificio y servicio de vuestra fe, me gozo y regocijo con todos vosotros", Filipenses 2:17

¿Estás dispuesto a sacrificarte por la obra de otro, a derramar tu vida como un sacrificio por el ministerio y la fe de otras personas? O dices: "No estoy dispuesto a ser derramado en este momento y no deseo que Dios me diga cómo servirle. Yo quiero escoger el lugar de mi propio sacrificio y quiero que cierta clase de personas se fijen en mí y me feliciten. 

Una cosa es seguir el estilo de servicio para Dios en el cual la gente te ve como un héroe, pero es algo muy distinto si el camino que Dios te ha trazado requiere que te conviertas en un "tapete" bajo los pies de las personas. Quizá el propósito de Dios es enseñarte a decir: "Sé vivir humildemente", Filipenses 4:12. ¿Estás listo para ser sacrificado de esta manera? ¿Estás dispuesto a ser menos que una simple gota de agua en un balde, a ser tan irremediablemente insignificante que ninguna persona te recuerde, ni siquiera aquellos a quienes tú serviste? ¿Estás dispuesto a dar y a ser derramado hasta el agotamiento, sin buscar ser ministrado sino ministrar? Algunos santos no pueden realizar un trabajo humilde y mantener al mismo tiempo una actitud santa porque piensan que ese servicio está por debajo de su dignidad.

viernes, 4 de febrero de 2022

Febrero 4 La apremiante majestad de su poder - OSWALD CHAMBERS

"El amor de Cristo nos constriñe..." 2 Corintios 5:14

Pablo dijo que estaba dominado, sometido y sujetado como en una prensa, por el amor de Cristo. Muy pocos de nosotros sabemos realmente lo que significa ser asidos en un apretón del amor de Dios. Con frecuencia nuestra tendencia es a ser controlados simplemente por nuestra experiencia personal. Pero lo único que tenía sujeto a Pablo, con exclusión de todo lo demás, era el amor de Dios. El amor de Cristo nos constriñe: Cuando escuchas este sonido en la vida de un hombre o una mujer, no te resulta posible confundirlo con algo más. Tú sabes que el Espíritu de Dios está obrando con plena libertad en la vida de esa persona. 

Cuando nacemos de nuevo por el Espíritu de Dios, nuestro testimonio se basa únicamente en lo que Dios ha hecho por nosotros y con toda razón. Pero esto cambiará y desaparecerá para siempre cuando «haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo...» (Hechos 1:8). Sólo entonces comenzarás a darte cuenta de lo que significaba Jesús cuando prosiguió diciendo: «Me seréis testigos...» No testigos de lo que Él puede hacer - este testimonio es básico y se sobreentiende - sino que seréis testigos de mí. Aceptaremos todo lo que ocurra como si le estuviera sucediendo a él, tanto si recibimos alabanzas o vituperios, persecuciones o elogios. Nadie que no esté totalmente apremiado por la majestad de su poder es capaz de asumir esta posición por Jesucristo. Es lo único importante, sin embargo, es extraño que es lo último que los obreros cristianos comprendemos. Pablo dijo que estaba asido por el amor de Dios y por eso actuaba como lo hacía. No le importaba si la gente lo calificaba de loco o cuerdo. Tenía una sola razón para vivir: persuadir a los hombres del juicio venidero de Dios y contarles del amor de Cristo. La sumisión total al amor de Cristo es el único propósito que producirá fruto en tu vida y siempre dejará la huella de la santidad y el poder de Dios, sin llamar nunca la atención hacia tu santidad personal.

jueves, 3 de febrero de 2022

Febrero 3 El rechazo que nos identifica - OSWALD CHAMBERS

"...Hemos venido a ser hasta ahora como la escoria del mundo...", 1 Corintios 4:13

Estas palabras no son una exageración y la razón para que no sean verídicas con respecto a nosotros, que nos llamamos ministros del Evangelio, no es que Pablo olvidara su significado exacto o lo interpretara mal. Se debe a que nos interesamos y ocupamos demasiado en nuestros propios deseos como para permitir que nos convirtamos en el desecho o escoria del mundo. "Cumplir...en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo", Colosenses 1:24, no es el resultado de la santificación, sino la evidencia de la consagración: ser "apartado para el evangelio de Dios...", Romanos 1:1. 

"Amados, no os sorprendáis del fuego de la prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciera", 1 Pedro 4:12. Sin embargo, si nos extraña lo que nos sucede es porque somos temerosos y cobardes. Le prestamos tanta atención a nuestros propios intereses y deseos que nos quedamos fuera del lodo, y decimos: "No me voy a someter, no me rebajaré ni me doblegaré". No necesitas hacerlo, puedes ser salvo apenas con el mínimo margen, si lo prefieres. Puedes rehusar a permitir que Dios te considere como uno que ha sido "apartado pare el Evangelio" o puedes decir: "No me importa si me tratan como la escoria del mundo con tal que el Evangelio sea proclamado". El verdadero siervo de Jesucristo está dispuesto a experimentar el martirio por la realidad del Evangelio de Dios. Cuando una persona virtuosa se enfrenta al desprecio, la inmoralidad, la deslealtad o la deshonestidad, repudia tanto la ofensa, que se aparta y, desalentada cierra su corazón al ofensor. Pero el milagro de la verdad redentora de Dios es que el peor y el más vil ofensor nunca puede agotar las profundidades de Su amor. Pablo no dijo que Dios lo había apartado para mostrar al hombre maravilloso en que el Señor lo podía convertir, sino "para revelar a su Hijo en mí", Gálatas 1:16.

miércoles, 2 de febrero de 2022

Febrero 2 La apremiante fuerza del llamado - OSWALD CHAMBERS

"¡Ay de mí si no anunciara el evangelio!", 1 Corintios 9:16

Ten cuidado de rehusarte a escuchar el llamamiento de Dios. Todo el que es salvo está llamado a dar testimonio de ese hecho. Sin embargo, este testimonio no es lo mismo que el llamado a predicar, sino que es tan sólo una ilustración que podemos utilizar cuando predicamos. En este versículo Pablo se estaba refiriendo a los agudos dolores producidos en él por la fuerza apremiante del llamado a predicar el Evangelio. Nunca trates de aplicar a las personas que están siendo llamadas por Dios para salvación, lo que Pablo dijo con respecto al llamado a predicar. No hay nada más fácil que ser salvo, porque es la obra soberana de Dios: "Mirad a mí y sed salvos", Isaías 45:22. Nuestro Señor nunca exige las mismas condiciones para el discipulado que para la salvación. Nosotros hemos sido conducidos inevitablemente a la salvación por medio de la Cruz de Cristo. Pero el discipulado lleva en sí una opción: "Si alguno…", Lucas 14:26. 

Las palabras de Pablo tienen que ver con que seamos hechos siervos de Jesucristo y nunca se nos pide permiso en cuanto a qué haremos o a dónde iremos. Dios nos vuelve como pan partido y vino derramado para glorificarse. Ser apartado para el Evangelio significa poder oír el llamamiento de Dios (Romanos 1:1). Cuando alguien comienza a oír ese llamado, se produce un sufrimiento digno del nombre de Cristo. De repente, toda ambición, todo deseo de la vida y todo punto de vista personal son completamente aniquilados y extinguidos. Únicamente permanece esta verdad: apartado para el Evangelio. ¡Ay del corazón que trata de encaminarse en cualquier otra dirección una vez que ha recibido el llamado! El Instituto de Entrenamiento Bíblico existe con el propósito de que cada uno pueda saber si en este lugar Dios tiene o no, a un hombre o una mujer que verdaderamente se interese en proclamar su Evangelio y para ver si Él los toma para este propósito. Una vez que el llamado de Dios se apodere de ustedes, cuídense de los llamamientos que le hacen competencia.

martes, 1 de febrero de 2022

Febrero 1 El llamamiento divino - OSWALD CHAMBERS

"No me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio...", 1 Corintios 1:17

Pablo afirma en este versículo que el llamado de Dios es a predicar el Evangelio. Pero recuerda lo que el apóstol quiere decir con evangelio, esto es, la realidad de la redención en nuestro Señor Jesucristo. Nosotros tenemos la tendencia a convertir la santificación en la meta de lo que predicamos. Pablo se refiere a las experiencias personales únicamente a manera de ilustración, no como la finalidad del tema. No fuimos comisionados para predicar la salvación o la santificación, sino para levantar a Jesucristo (ver Juan 12:32). Es injusto decir que en la redención Jesucristo sufrió dolores de parto para volverme a mí un santo. Jesucristo sufrió en la redención para redimir al mundo entero y colocarlo perfectamente íntegro y restaurado ante el trono de Dios. El hecho de que nosotros podamos experimentar la redención ilustra el poder de su realidad, pero esa experiencia es una consecuencia y no el objetivo de la redención. Si Dios fuera humano, ¡cuán hastiado y cansado estaría de los continuos ruegos que hacemos por nuestra salvación y santificación! ¡Le imponemos cargas desde que amanece hasta que anochece pidiéndole que nos dé cosas, o que nos libre de algo! Pero cuando finalmente tocamos el fundamento sólido de la realidad del Evangelio de Dios, nunca más lo molestamos con nuestras pequeñas quejas personales. 

La única pasión en la vida de Pablo era proclamar el Evangelio. Él recibió con beneplácito las angustias, desilusiones y tribulaciones por una sola razón: estas circunstancias lo mantenían imperturbable en su devoción al Evangelio de Dios.

lunes, 31 de enero de 2022

Enero 31 ¿Comprendes tu llamamiento? - OSWALD CHAMBERS

"...Apartado para el evangelio de Dios...", Romanos 1:1

Nuestro llamamiento no es primariamente a ser hombres y mujeres santos, sino proclamadores del Evangelio de Dios. Lo que tiene una primordial importancia es que el Evangelio sea reconocido como la realidad permanente. La realidad no es la bondad humana, ni la santidad, ni el cielo, ni el infierno. Es la redención. Hoy en día, la necesidad más vital que tiene el obrero cristiano es percibir esta realidad. Como obreros, debemos acostumbrarnos a la revelación de que la redención es la única realidad. La santidad personal es un efecto de la redención y no la causa de ella. Si colocamos nuestra fe en la bondad humana, nos hundiremos cuando venga la prueba. 

Pablo no dijo que él se separó a sí mismo, sino que: "cuando agradó a Dios, que me apartó...", Gálatas 1:15. Pablo no se interesaba demasiado en su propio carácter. Mientras nuestros ojos estén enfocados en nuestra santidad personal, jamás ni siquiera nos acercaremos a la plena realidad de la redención. Los obreros cristianos fracasan porque ubican su deseo de santidad personal por encima del deseo de conocer a Dios. 

“No me pidas que me enfrente a la cruda realidad de la redención en nombre de la inmundicia de la vida humana que ahora me circunda. Lo que yo quiero es cualquier cosa que Dios pueda hacer por mí para hacerme más deseable ante mis propios ojos”. Hablar de esa manera indica que la verdad del Evangelio de Dios no ha comenzado a tocarme y que no existe una arrojada entrega al Señor. Dios no puede liberarme mientras mi interés se encuentre solamente en mi propio carácter. Pablo no era consciente de sí mismo. Estaba entregado a Dios, sin medir las consecuencias, rendido totalmente, y separado por Él para un propósito: proclamar el Evangelio de Dios (ver Romanos 9:3).  

domingo, 30 de enero de 2022

Enero 30 El dilema de la obediencia - OSWALD CHAMBERS

 "Samuel... temía contar la Visión a Elí", 1 Samuel 3:15

Dios nunca nos habla en formas impresionantes y dramáticas, pero sí en modos que fácilmente podemos malinterpretar. Entonces decimos: "Me pregunto si esa es la voz de Dios..." Isaías manifestó que el Señor le habló con mano fuerte, es decir, por la presión de sus circunstancias (Isaías 8:11). Sin la mano soberana del mismo Dios, nada afecta nuestras vidas. ¿Podemos discernir su mano obrando, o percibimos las circunstancias como simples acontecimientos? 

Forma el hábito de decir: Habla, Jehová y la vida se volverá un idilio (1 Samuel 3:9). Cada vez que las circunstancias te apremien, di: Habla, SEÑOR y toma tiempo para escuchar. La disciplina es más que un medio de corrección y tiene el propósito de llevarme al punto en que diga: Habla, Jehová. Trae a tu memoria una ocasión cuando Dios te haya hablado. ¿Recuerdas lo que te dijo? ¿Fue Lucas 11:13, 1Tesalonicenses 5:23? A medida que escuchamos, nuestros oídos se vuelven más sensibles y, como Jesús, escucharemos a Dios todo el tiempo. 

¿Debo decirle a "mi Elí" lo que el Señor me ha manifestado? Aquí es donde surge el dilema de la obediencia. Desobedecemos a Dios cuando asumimos el rol aficionado de "divinas providencias" y pensamos: “Debo proteger a Elí”, el cual representa a las mejores personas que conocemos. El Señor no le dijo a Samuel que le contara a Elí; él tuvo que decirlo por su cuenta. El mensaje de Dios para ti podría lastimar a "tu Elí" pero tratar de impedir el sufrimiento en la vida de otra persona resulta ser un obstáculo entre tu alma y Dios. Si evitas que a alguien le corten su mano derecha o le saquen su ojo derecho, es por tu cuenta y riesgo (ver Mateo 5:29-30). 

Nunca pidas el consejo de alguien con respecto a cualquier cosa sobre la que Dios te haga tomar una decisión delante de Él. Si pides consejo, casi siempre terminarás involucrándote con Satanás. "...No me apresuré a consultar con carne y sangre", Gálatas 1:16.

sábado, 29 de enero de 2022

Enero 29 ¡Cómo pudo alguien ser tan ignorante! - OSWALD CHAMBERS

“... ¿Quién eres, Señor?...” Hechos 26:15

"...Jehová me habló de esta manera con mano fuerte..." Isaías 8:11. Cuando el Señor habla no hay escapatoria. Él siempre viene a nosotros utilizando su autoridad y apoderándose de nuestro entendimiento. ¿Has oído directamente la voz de Dios? Si es así, no puedes entender mal la persistencia íntima con la cual te ha hablado. Dios se expresa en el idioma que tú conoces mejor; no por medio de tus oídos, sino a través de tus circunstancias. 

Él debe destruir la obstinada confianza en nuestras propias convicciones. Decimos: "Yo sé que esto es lo que debería hacer"; y de repente la voz del Señor nos habla en una forma que nos abruma, revelando la profundidad de nuestra ignorancia. Manifestamos nuestra falta de conocimiento de Él en la manera en que hemos decidido servirle; servimos a un espíritu que no es el suyo, lo herimos por la defensa que presentamos de ÉI; y presionamos sus exigencias en el espíritu del diablo. Nuestras palabras suenan bien, pero el espíritu es el de un enemigo. "Los reprendió diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois", Lucas 9:55. En 1 Corintios 13 se describe el espíritu de nuestro Señor en sus defensores. 

¿He estado persiguiendo a Jesús por la determinación impaciente de servirle a mi manera? Si siento que he cumplido con mi deber, pero he lastimado al Señor en el proceso, puedo estar seguro de que ese no era mi deber porque no fomentó un espíritu afable y apacible, sino el espíritu de mi satisfacción personal. ¡Nosotros suponemos que todo lo que sea desagradable es nuestro deber! ¿Acaso eso se parece en algo al espíritu de nuestro Señor? "... El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado..." Salmos 40:8.

viernes, 28 de enero de 2022

Enero 28 ¡Cómo pudo alguien perseguir tanto a Jesús! - OSWALD CHAMBERS

"Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?" Hechos 26:14

¿Estás empeñado en seguir a Dios a tu manera? Nunca nos libraremos de esta trampa hasta que se nos lleve a la experiencia del bautismo «con Espíritu Santo y fuego» (Mateo 3:11). La obstinación y la terquedad siempre lastiman a Jesucristo. Quizás no hieran a nadie más, pero hieren a su Espíritu. Siempre que somos obstinados, voluntariosos y que nos empeñamos en nuestras propias ambiciones, herimos a Jesús. Cada vez que defendemos nuestros derechos y persistimos en que no vamos a ceder, estamos persiguiendo a Jesús. Cada vez que insistimos en nuestra dignidad, estamos contristando y perturbando a su Espíritu de modo sistemático. Y cuando finalmente entendemos que es a Jesús a quien hemos estado persiguiendo todo el tiempo, esto se convierte en la más abrumadora revelación. 

¿Es la Palabra de Dios muy penetrante y cortante en mí cuando te la transmito, o mi vida traiciona lo que enseño? Puedo dar lecciones sobre la santificación y, aun así, manifestar el espíritu de Satanás, el mismo espíritu que persigue a Jesucristo. Su Espíritu sólo está consciente de una cosa: la perfecta unidad con el Padre. Él nos dice: "Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mi; que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas", Mateo 11:29. Todo lo que hago debería tener como base una perfecta unidad con Él y no la determinación voluntariosa de ser piadoso. Esto implica que las personas fácilmente pueden aprovecharse de mí, pasarse de listas conmigo o ignorarme por completo; pero, si me someto a estas circunstancias por causa de ÉI, impediré que Jesucristo sea perseguido.

jueves, 27 de enero de 2022

Enero 27 Mira de nuevo y piensa - OSWALD CHAMBERS

"...No os angustiéis por vuestra vida..." Mateo 6:25

Una amonestación que resulta necesario repetir es que las preocupaciones de este siglo y el engaño de las riquezas y la codicia de otras cosas, ahogarán la vida de Dios en nosotros (Mateo 13:22). Nunca estamos libres de las repetidas oleadas de esta invasión. Si el ataque no es por la ropa y el alimento, será por el dinero o la falta de él, por amigos o la falta de ellos, o por las circunstancias difíciles. Es una invasión continua y si impedimos que el Espíritu de Dios levante bandera en su contra, estas situaciones entrarán como una inundación. 

"Por tanto os digo: No os angustiéis por vuestra vida...". Nuestro Señor manifiesta que tengamos cuidado de una sola cosa: nuestra relación con Él. Pero, nuestro sentido común grita estrepitosamente y dice: “Eso es absurdo, yo debo pensar en cómo voy a vivir, debo tomar en cuenta que voy a comer y beber". Pero, Jesús dice que no debemos hacerlo. No nos permitamos creer que Él lo dice sin entender nuestras circunstancias particulares. Jesucristo las conoce mejor que nosotros mismos y Él declara que no debemos pensar en ellas de manera que se conviertan en la preocupación fundamental de nuestra existencia. Siempre que en nuestra vida haya intereses en pugna, asegurémonos de darle prioridad a nuestra relación con Dios.

"...Basta a cada día su propio mal", Mateo 6:34. ¿Cuánto mal ha empezado a amenazarte en este día? ¿Qué clase de perversos diablillos han estado investigando tu vida y te preguntan por tus planes para el mes entrante o para el próximo año? Jesús nos dice que no nos afanemos por ninguna de esas cosas. Mira de nuevo y piensa. Mantén tus pensamientos en el mucho más de tu Padre celestial, Mateo 6:30.  

miércoles, 26 de enero de 2022

Enero 26 Mira de nuevo y conságrate - OSWALD CHAMBERS

"Y si a la hierba del campo... Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros...?" Mateo 6:30

Una afirmación sencilla de Jesús siempre resulta ser un enigma para nosotros, si no somos personas sencillas. ¿Cómo podemos mantener la simplicidad de Jesús para poder entenderlo? Si recibimos su Espíritu, lo reconocemos y confiamos en Él; si lo obedecemos a medida que nos presenta la verdad de su Palabra, entonces la vida se volverá sorprendentemente sencilla. Jesús nos pide que pensemos en que si a la hierba del campo Dios la viste así, ¿no hará mucho más por ti, si mantienes correcta tu relación con Él? Cada vez que retrocedemos en la comunión con Dios es porque irrespetuosamente pensamos saber más que Jesucristo, y hemos dejado que se asienten las preocupaciones de este siglo (Mateo 13:22), mientras que olvidamos el mucho más de nuestro Padre Celestial. 

 "Mirad las aves del cielo..." (Mateo 6:26): Su función es obedecer los instintos que Dios colocó en ellas, y Él las cuida. Jesús dijo que si tu tienes una relación correcta con Él y le obedeces a su Espíritu que vive en ti, Dios también cuidará tus "plumas".

"Considerad los lirios del campo..." (Mateo 6:28): Crecen donde están sembrados. Muchos de nosotros nos rehusamos a crecer donde Dios nos siembra y, por consiguiente, no echamos raíces en ninguna parte. Jesús dijo que si obedecemos la vida que Dios nos ha dado, El cuidara de todo lo demás. ¿Mintió Jesucristo? ¿Estamos experimentando el mucho más que nos prometió? Si no es así, se debe a que no estamos obedeciendo la vida dentro de nosotros y porque hemos llenado nuestra mente de preocupaciones y pensamientos confusos. ¿Cuánto tiempo hemos desperdiciado al hacerle a Dios preguntas sin sentido, cuando deberíamos estar completamente libres para concentrarnos en nuestro servicio para Él? La consagración es el acto de separarnos continuamente de todo excepto de aquello para lo cual Dios nos ha llamado. No nos consagramos una sola vez y para siempre, sino que es un proceso permanente ¿Nos estamos separando y mirando a Dios cada día de nuestra vida?

martes, 25 de enero de 2022

Enero 25 Deja espacio para Dios - OSWALD CHAMBERS

"Pero cuando agradó a Dios...", Gálatas 1:15

Como siervos de Dios debemos aprender a hacer lugar para Él, es decir, darle "libertad de acción". Calculamos, estimamos y predecimos que esto o aquello sucederá, pero se nos olvida darle cabida a Dios para que Él siga adelante como quiera. ¿Nos sorprendería si Dios hiciera su entrada en nuestra reunión o predicación de una manera que nunca hubiéramos esperado? No busques que Dios intervenga de una forma particular, sólo búscalo a Él: La manera de hacerle espacio a Dios es esperando que se presente, pero no de un cierto modo. Por mucho que conozcamos a Dios, la gran lección que debemos aprender es que Él puede irrumpir en cualquier momento. Somos propensos a pasar por alto este elemento de sorpresa. Sin embargo, Dios nunca obra de una manera diferente. Él entra repentinamente en nuestra vida: "... cuando Dios...tuvo a bien" Gálatas 1:15, LBLA. 

Mantén tu vida en un contacto tan permanente con Dios que se pueda manifestar su poder sorprendente en cualquier momento. Vive siempre a la expectativa y dale lugar para que entre cuando Él lo decida.

lunes, 24 de enero de 2022

Enero 24 La preponderante instrucción de Dios - OSWALD CHAMBERS

"...para esto he aparecido a ti... ", Hechos 26:16

La visión que Pablo tuvo en el camino a Damasco no fue una emoción pasajera, sino que contenía instrucciones muy claras y categóricas para él. Pablo declara: "...no fui rebelde a la visión celestial" Hechos 26:19. En realidad nuestro Señor le dijo: "Toda tu vida debe ser dominada o sometida por mí; no tendrás ningún fin, ninguna meta, ningún propósito, sino los míos". El Señor también nos dice a nosotros: "No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros y os he puesto para que vayáis..." Juan 15:16. 

Cuando hemos nacido de nuevo, si en alguna medida somos espirituales, todos nosotros tenemos visiones de lo que Jesús quiere que seamos. Entonces, es importante que yo aprenda a no ser rebelde a la visión celestial, a no dudar que se puede alcanzar. No es suficiente admitir mentalmente que Dios ha redimido al mundo y ni siquiera basta saber que el Espíritu Santo puede hacer realidad en mi vida todo lo que Jesús hizo. Debo tener el fundamento de una relación personal con Él. A Pablo no se le dio un mensaje o una doctrina que debía proclamar, sino que se le llevó a una relación personal viva y preponderante con Jesucristo. Hechos 26:16 es apremiante en extremo: "... para ponerte por ministro y testigo...". Aquí no existe nada diferente a una relación personal. Pablo estaba consagrado a una persona, no a una causa. Él pertenecía totalmente a Jesucristo. No comprendía otra cosa ni vivía para nada más. "Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna, sino a Jesucristo y a este crucificado", 1 Corintios 2:2.

domingo, 23 de enero de 2022

Cómo resistir el pecado en 2022 - MEGAN HILL


Enero 23 Transformados por la contemplación - OSWALD CHAMBERS

"Pero, nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen", 2 Corintios 3:18

La característica más sobresaliente de un cristiano es esta abierta franqueza ante Dios que le permite convertir su vida en espejo para otras personas. Cuando el Espíritu Santo nos llena, somos transformados y, cuando contemplamos la gloria del Señor, nos volvemos espejos. Siempre puedes saber cuando una persona ha estado contemplando la gloria divina porque sientes en lo más íntimo de tu espíritu que refleja el carácter propio del Señor. Cuídate de lo que puede empañar ese espejo en ti, lo cual casi siempre es algo bueno: algo bueno pero no lo mejor. 

La regla de oro para tu vida y la mía es que nos concentremos en mantener nuestra vida abierta para Dios. Haz a un lado todo lo demás, vestido, alimento, todo lo que hay en el mundo. El ajetreo de los otros asuntos siempre tiende a opacar nuestra concentración en Dios. Debemos mantener una posición de contemplación a Él, conservando nuestra vida entera totalmente espiritual. Deja que lo demás vaya y venga, que las personas te critiquen como quieran; pero no permitas que nada opaque "la vida que está escondida con Cristo en Dios", Colosenses 3:3. 

Nunca dejes que los afanes interrumpan tu relación de permanencia en Él. Y aunque resulta fácil permitirlo, debemos tomar precauciones para que no ocurra. La lección más difícil de la vida cristiana es aprender como mantenernos contemplando como en un espejo la gloria del Señor.