Versículo para hoy:

martes, 11 de diciembre de 2018

Eutanasia – Bioética 2 - Salvador Dellutri

¿Habrá algo que dure para siempre? - Nancy DeMoss de Wolgemuth



DICIEMBRE 11

“Espera en Jehová, y haz bien; vivirás en la tierra, y en verdad serás alimentado”. Salmo 37:3.

Esperar y hacer son palabras que van bien juntas, en el orden en el cual el Espíritu Santo las ha puesto. Deberíamos tener fe, y esa fe debería obrar. La fe en Dios nos hace obrar santamente; confiamos en Dios para el bien, y entonces hacemos bien. No estamos quietos porque confiamos, sino que nos despertamos y esperamos que el Señor obrará por medio de nosotros. No es nuestra condición acongojarnos y hacer mal, sino esperar y hacer bien. No podemos confiar sin obrar, ni obrar sin confiar.

Nuestros adversarios nos quisieran desarraigar si pudieran; pero confiando y haciendo bien viviremos en la tierra. No iremos a Egipto, sino que permaneceremos en la tierra de Emmanuel, la providencia de Dios, la Canaán del pacto de amor. Los enemigos del Señor no podrán deshacerse de nosotros tan fácilmente como piensan. No pueden echarnos fuera ni quebrantarnos; donde Dios nos ha dado un nombre y un lugar, allí permaneceremos.

¿Pero qué de la provisión para nuestras necesidades? El Señor ha puesto la palabra “en verdad” en esta promesa. Tan cierto como el Señor es verdadero, así su pueblo será alimentado. A ellos les pertenece esperar y hacer bien, y el Señor hará conforme a su fe. Si no son mantenidos por los cuervos ni por un Abdías, ni por una viuda, de todos modos serán alimentados. ¡Fuera temores!

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

lunes, 10 de diciembre de 2018

Renovando Tu Mente | Renovación del pacto - R. C. SPROUL




Cómo encontrar consuelo en la fortaleza de Dios - Nancy DeMoss de Wolgemuth



DICIEMBRE 10

“Pero si en verdad oyeres su voz, e hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo a tus enemigos y afligiré a los que te afligieren”. Éxodo 23:22.

El Señor Cristo en medio de su pueblo ha de ser reconocido y obedecido. Él es el vicegerente de Dios, y habla en el nombre del Padre, y a nosotros pertenece el hacer lo que Él mande implícitamente e inmediatamente. Perderemos la promesa si despreciamos el precepto.

¡Cuán grande es la bendición que trae la obediencia completa! El Señor hace una liga ofensiva y defensiva con su pueblo. Bendecirá a los que nos bendicen y maldecirá a los que nos maldicen. Con toda su alma estará Dios con su pueblo y entrará en su posición con la más profunda simpatía. ¡Qué protección nos da esto! No es necesario amedrentarnos de nuestros adversarios, cuando estamos seguros que han venido a ser los adversarios de Dios. Si Jehová se ha encargado de nuestra contienda, podemos dejar nuestros enemigos en sus manos.

En cuanto a nuestros propios intereses, no tenemos enemigos; pero por causa de la verdad y la justicia tomamos nuestras armas y salimos al conflicto. En esta guerra sagrada estamos aliados con el Dios eterno, y si cuidadosamente obedecemos la ley de nuestro Señor Jesús, Él se hace responsable de emplear todo su poder en nuestro favor. Así que a ningún hombre tememos.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

domingo, 9 de diciembre de 2018

DICIEMBRE 9

“Y Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo es posible”. Marcos 9:23.

Nuestra incredulidad es el obstáculo más grande en nuestro camino; en realidad no hay otra verdadera dificultad en nuestro progreso y prosperidad espiritual. El Señor puede hacerlo todo; pero cuando Él establece la regla de que conforme a nuestra fe nos será hecho, nuestra incredulidad ata las manos de su omnipotencia.

Sí, los aliados del mal serán esparcidos con sólo que podamos creer. La verdad despreciada levantará su cabeza, si sólo tenemos confianza en el Dios de la verdad. Podremos sobrellevar nuestra carga de pena, o pasar sin daño por las olas de la aflicción, si podemos ceñir nuestros lomos con el cinturón de la paz, ese cinturón que es ajustado por las manos de la confianza.

¿Que no podemos creer? ¿Es posible todo menos el creer en Dios? Sin embargo, Él es siempre verdadero; ¿por qué no le creemos? Él es siempre fiel a su palabra; ¿por qué no confiamos en Él? Cuando nuestro corazón está en buen estado, la fe no nos cuesta ningún esfuerzo; es entonces tan natural el apoyarnos en Dios, como para un niño confiar en su padre.

Lo peor es que podemos creer en Dios acerca de todo menos la presente prueba urgente. Esto es torpeza. Ven, alma mía, sacude tal pecado y confía en tu Dios acerca de la carga, el trabajo y el suspiro de este tiempo presente. Esto hecho, todo es hecho.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

sábado, 8 de diciembre de 2018

DICIEMBRE 8

“Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará”. Juan 12:26.

El servicio más alto es la imitación. Si quiero ser un siervo de Cristo, tengo que seguirle. Hacer lo que hizo Jesús es la manera más cierta de honrar su nombre. Debo prestar atención a esto todos los días.

Si yo imito a Jesús tendré su compañía; y si me asemejo a Él, estaré con Él. A su debido tiempo me llevará a morar consigo arriba, si mientras tanto yo me esfuerzo a seguirle aquí abajo. Después de sus sufrimientos nuestro Señor llegó a su trono, y de la misma manera después que hemos padecido un poco con Él aquí abajo, también llegaremos a la gloria. El resultado de la vida del Señor será el resultado de la nuestra; si le acompañamos en su humillación, estaremos con Él en su gloria. Ven, alma mía, anímate y pon tu pie en las huellas ensangrentadas que tu Señor te ha dejado.

Que no deje yo de notar que el Padre honrará a los que siguen a su Hijo. Si me ve fiel a Jesús me dará señales de favor y honra por amor de su Hijo. No puede haber honra como esta. Príncipes y emperadores dan solamente una sombra de honra; la sustancia de la verdadera gloria viene del Padre. Por lo tanto, alma mía, sigue tú a tu Señor Jesús más de cerca que nunca.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

Tenemos todo lo que necesitamos - Nancy DeMoss de Wolgemuth



viernes, 7 de diciembre de 2018

DICIEMBRE 7

“Jehová dará fortaleza a su pueblo; Jehová bendecirá a su pueblo en paz”. Salmo 29:11.

David acaba de oír la voz del Señor en una tormenta, y ha visto su poder en la tempestad, el curso de la cual ha descrito en este Salmo; y ahora, en la calma que sigue a la tempestad, ese poder sobreabundante por el cual el cielo y la tierra son sacudidos, es prometido para ser la fortaleza de los escogidos. El que dispara su arco infalible, dará a sus redimidos las alas de un águila; el que conmueve la tierra con su voz, espantará los enemigos de sus santos y dará la paz a sus hijos. ¿Por qué somos tan débiles cuando tenemos una fortaleza divina a la cual huir? ¿Por qué estamos turbados cuando es nuestra la misma paz del Señor? Jesús, el Dios fuerte, es nuestra fortaleza; revistámonos de Él y salgamos a nuestro servicio. Jesús, nuestro bendito Señor, es también nuestra paz; reposémonos en Él en este día y cesen nuestros temores. ¡Qué bendición tenerle por nuestra fortaleza y paz, desde ahora y para siempre!

El mismo Dios que anda sobre la tempestad en día de tormenta también regirá la tempestad de tribulación, y nos mandará antes de mucho, días de paz. Tendremos fortaleza para tormentas, y canciones para buen tiempo. Cantemos ahora a Dios nuestra fortaleza y nuestra paz. ¡No más pensamientos oscuros! ¡Levántese la fe y la esperanza!

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

jueves, 6 de diciembre de 2018

Nuestra confianza - Nancy DeMoss de Wolgemuth



DICIEMBRE 6

“Cuando pasares por las aguas, yo seré contigo; y por los ríos, no te anegarán. Cuando pasares por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti”. 

No hay puente: tenemos que pasar por las aguas, y sentir el ímpetu de los ríos. La presencia de Dios en la inundación es mejor que un pontón de transporte. Seremos probados, pero saldremos vencedores; porque el mismo Jehová, que es más poderoso que muchas aguas, estará con nosotros. Si hay algún tiempo en que pudiera ausentarse de su pueblo, es seguro que el Señor siempre estará con ellos en las dificultades y los peligros. Las tristezas de la vida pueden llegar al colmo, pero el Señor puede dar ayuda adecuada a toda ocasión.

Los enemigos del Señor pueden poner en nuestro camino peligros de su propia hechura, a saber, persecuciones y burlas crueles, que son como un horno de fuego ardiendo. ¿Y qué? Andaremos a través del fuego. Estando Dios con nosotros, no seremos quemados; ni aun quedará olor de fuego sobre nosotros.

¡Oh, qué maravillosa seguridad tiene el peregrino nacido del cielo y que va al cielo! Muchas aguas no le ahogarán, ni fuegos le consumirán. Tu presencia, oh Señor, es la protección de tus santos contra los diversos peligros del camino. Haz que con fe me entregue a ti y mi espíritu entrará en reposo.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Bioética – 1 - Pr. Salvador Dellutri

Renovando Tu Mente | Redención asegurada




Hazle frente al futuro con fe - Nancy DeMoss de Wolgemuth



DICIEMBRE 5

“Este habitará en las alturas; fortalezas de rocas serán su lugar de acogimiento; se le dará su pan, y sus aguas serán ciertas”. Isaías 33:16.

El hombre a quien Dios ha dado la gracia de ser intachable en su vida vive en una seguridad completa.

Él habita en las alturas, por encima del mundo, y fuera de tiro de fusil del enemigo y cerca del cielo. Aspira a grandes cosas y motivos, y encuentra gran consuelo y compañía. Se regocija en los montes del amor eterno, donde habita.

Fortalezas de rocas serán su lugar de acogimiento. Las cosas más estables en el universo son las promesas y los propósitos del Dios invariable, y estos son la defensa del creyente obediente.

“Se le dará su pan”; así será sustentado por esta promesa tan grande. Como el enemigo no puede escalar el castillo, ni derribar la muralla, así la fortaleza no puede ser tomada ni por asalto, ni por hambre. El Señor que hizo llover maná en el desierto guardará a su pueblo con buenas reservas, aun cuando sean cercados por enemigos que quisieran vencerles por el hambre.

Pero ¿y si falta el agua? Esto no puede ser; “sus aguas serán ciertas”. Hay un manantial inagotable dentro de la fortaleza inexpugnable. El Señor cuida que no falte nada. Ninguno puede tocar al ciudadano de la Sión verdadera. Por fiero que sea el enemigo, el Señor guardará a sus escogidos.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

martes, 4 de diciembre de 2018

Vive generosamente - Nancy DeMoss de Wolgemuth



DICIEMBRE 4

“Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y adarga es su verdad”. Salmo 91:4.

¡Qué símil más condescendiente! Como una gallina protege sus pollos, y les permite cobijarse bajo sus alas, así el Señor defenderá su pueblo, y les permitirá esconderse en Él. ¿No hemos visto a los polluelos asomarse por debajo de las alas de su madre? ¿No hemos oído su pequeño grito de gozo y contentamiento? De la misma manera refugiémonos en Dios y sentiremos una paz sobreabundante sabiendo que Él nos guarda.

Mientras que el Señor nos cubre, tenemos confianza. Sería de extrañar que no fuera así. ¿Cómo podemos desconfiar de Jehová cuando Él mismo viene a ser casa y hogar, refugio y descanso para nosotros?

Siendo así podemos salir a la guerra en su nombre, gozándonos del mismo cuidado guardián. Necesitamos escudo y adarga, y cuando confiamos del todo en Dios, así como el polluelo confía en la gallina, encontramos que su verdad nos arma de pies a cabeza. El Señor no puede mentir; tiene que ser fiel a su pueblo; su promesa tiene que permanecer. Esta verdad segura es el único escudo que necesitamos. Detrás de Él podemos desafiar todos los dardos del enemigo.

¡Ven, alma mía, escóndete bajo alas tan grandes, desaparece entre esas plumas tan suaves! ¡Qué contenta estás!

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

lunes, 3 de diciembre de 2018

Lo que quiere el rebelde - Tim Challies en español

La generosidad como un estilo de vida - Nancy DeMoss de Wolgemuth



DICIEMBRE 3

“Y estableceré con ellos pacto de paz, y haré cesar de la tierra las malas bestias; y  habitarán en el desierto seguramente, y dormirán en los bosques”. Ezequiel 34:25.

Que Jehová haga un pacto con el hombre débil, pecador y mortal, es la plenitud de la gracia. Pero así ha entrado el Señor solemnemente en un fiel contrato con nosotros, y de ese pacto nunca se alejará. En virtud de ese pacto estamos seguros. Como los leones y los lobos son ahuyentados por los pastores, así huirán las influencias perniciosas. El Señor nos dará descanso de perturbadores y destruidores; las malas bestias cesarán de la tierra. ¡Oh, Señor, haz que esta promesa se cumpla aun ahora!

El pueblo del Señor tiene que gozar de seguridad en los lugares de mayor peligro; los desiertos y los bosques serán pastos y rediles para la manada de Cristo. Si el Señor no mejora el lugar, nos mejorará a nosotros en el lugar. El desierto no es lugar habitable, pero el Señor puede hacerlo así; en los bosques uno se siente obligado a velar sin creerse seguro para dormir, pero aun allí a su amado dará Dios el sueño. Ninguna cosa fuera o dentro debe causar temor al hijo de Dios. Por fe, el desierto puede ser como los alrededores del cielo, y los bosques como la entrada a la gloria.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

domingo, 2 de diciembre de 2018

DICIEMBRE 2

“A Jehová he puesto siempre delante de mí; porque está a mi diestra no seré conmovido”. Salmo 16:8.

Esta es la manera de vivir. Con Dios siempre delante tenemos la compañía más sublime, la consolación más dulce y la influencia más poderosa. Esta tiene que ser una determinación de la mente: “He puesto”, y mantenida como una cosa fija y decidida. Mirar siempre al ojo del Señor y oír la voz del Señor, esta es la actitud conveniente para el hombre pío. Su Dios está cerca de él, llenando el horizonte de su visión, trazando el camino de su vida y supliendo el tema de sus meditaciones. ¡Cuántas vanidades evitaríamos, cuántos pecados venceríamos, cuántas virtudes desplegaríamos, cuántos goces experimentaríamos, si siempre pusiésemos al Señor delante de nosotros! ¿Y por qué no?

Esta es la manera de estar seguros. Con el Señor siempre delante de nosotros, nos sentimos seguros y ciertos porque Él está tan cerca. Él está a nuestra diestra para guiar y ayudarnos; por tanto, no somos conmovidos por temor, ni por violencia, ni por engaño, ni por volubilidad. Cuando Dios se mantiene a la diestra de un hombre, ese mismo hombre sin duda se mantendrá derecho. ¡Venid luego, enemigos de la verdad! Tiraos en contra de mí como una tempestad furiosa, si queréis. Dios me sostiene. Dios permanece conmigo. ¿De quién he de atemorizarme?

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

sábado, 1 de diciembre de 2018

DICIEMBRE 1

“El que camina en integridad anda confiado”. Proverbios 10:9.

Su andar puede ser lento, pero será seguro. El que se apresura a ser rico no será inocente ni seguro; pero una firme perseverancia en la integridad, si no trae riquezas, ciertamente traerá paz. Cuando hacemos lo justo y lo recto somos como uno que anda sobre una peña, porque tenemos la confianza de que cada paso que damos es sobre terreno sólido y seguro. De otro lado, el mayor éxito ganado por sospechosos negocios, siempre será falso y traidor, y el hombre que lo ha ganado siempre temerá que el día de la cuenta venga y entonces sus ganancias le condenarán.

Apeguémonos a la verdad y a la justicia. Por la gracia de Dios imitemos a nuestro Señor y Maestro, en cuya boca no hubo engaño jamás. No tengamos miedo de la pobreza, ni de ser tratados con desdén. Nunca, por ningún concepto, hagamos lo que nuestra conciencia no puede justificar. Si perdemos nuestra paz, perdemos más de lo que una fortuna puede comprar. Si nos guardamos en el camino del Señor, y nunca pecamos en contra de nuestra conciencia, nuestro camino es seguro contra todo lo que venga. “¿Quién es aquel que os podrá dañar, si vosotros seguís el bien?” Tal vez seremos llamados necios por los necios si somos constantes en nuestra integridad; pero en el lugar en donde se pronuncia un juicio infalible, seremos aprobados.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

viernes, 30 de noviembre de 2018

Cultiva un corazón generoso - Nancy DeMoss de Wolgemuth



NOVIEMBRE 30

“Y Jehová es el que va delante de ti; Él será contigo, no te dejará ni te desamparará; no temas ni te intimides”. Deuteronomio 31:8.

En vista de una obra grande, o de una lucha grande, aquí tenemos un versículo que debiera ayudarnos a ajustar nuestra armadura. Si Jehová va delante de nosotros, tiene que ser seguro seguirle. ¿Quién puede oponerse a nuestro progreso si el mismo Señor está en la vanguardia? ¡Venid, hermanos soldados, avancemos con rapidez! ¿Por qué tardamos en salir a la victoria?

El Señor no está tan solamente delante de nosotros; está con nosotros. Arriba, debajo, alrededor y dentro está el Omnipotente, el Omnipresente. En todo tiempo, aun hasta la eternidad, estará con nosotros, así como ha estado hasta ahora. ¡Cómo debiera esto esforzar nuestro brazo! ¡Levantaos intrépidamente, soldados de la cruz, porque Jehová de los ejércitos es con nosotros!

Puesto que está delante de nosotros y con nosotros, nunca dejará de ayudarnos. Él no se puede faltar a sí mismo, y no nos faltará. Él nos seguirá ayudando según nuestra necesidad, hasta el fin. Como no nos dejará, tampoco nos desamparará. Él siempre tendrá poder para darnos fuerzas y socorro hasta que los días de lucha hayan terminado.

No temamos ni nos intimidemos; porque Jehová de los ejércitos irá con nosotros a la batalla, recibirá el choque de la lucha y nos dará la victoria.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

Canales de bendición - Nancy DeMoss de Wolgemuth



NOVIEMBRE 29

“El que creyere, no se apresure”. Isaías 28:16.

Se apresurará a guardar los mandamientos del Señor; pero no se apresurará en ningún sentido impaciente o impropio.

No se apresurará a huir, porque no será vencido por el temor que causa pánico. Cuando otros estén huyendo de acá para allá como si hubieran perdido el juicio, el creyente estará quieto, tranquilo y circunspecto, y así podrá obrar con sabiduría en la hora de la prueba.

No se apresurará en sus esperanzas deseando lo bueno ahora y en el acto, sino que esperará hasta que Dios quiera. Algunos tienen una prisa impaciente de ver el pájaro en la mano,  porque piensan que la promesa del Señor es como buitre volando, y que no la alcanzarán. Los creyentes saben esperar.

No se apresurará a sumergirse en el mal o en hechos dudosos. La incredulidad tiene que estar haciendo algo, y así obra su propia ruina; pero la fe no tiene más prisa de la que puede dar buen éxito, y así no tiene que volver tristemente por el camino que siguió imprudentemente.

¿Qué hago yo? ¿Estoy creyendo, y por lo tanto guardando el paso del creyente, que es andar con Dios? ¡Paz, espíritu agitado! ¡Descansa en el Señor y espera en Él! ¡Alma, mira que así lo hagas inmediatamente!

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Patrocinadores del evangelio - Nancy DeMoss de Wolgemuth



NOVIEMBRE 28

“Enviará Jehová contigo la bendición en tus graneros, y en todo aquello en que pusieres tu mano”. Deuteronomio 28:8.

Si obedecemos al Señor nuestro Dios, Él bendecirá lo que nos da. Las riquezas no serán una maldición cuando sean bendecidas por el Señor. Cuando los hombres tienen más de lo que necesitan para sus necesidades inmediatas, y empiezan a guardar en graneros, la podredumbre seca de la avaricia, o el tizón de la dureza de corazón, pronto siguen a la acumulación; pero con la bendición de Dios no es así. La discreción dispone de los ahorros, la generosidad dirige los gastos, la gratitud mantiene la consagración y la alabanza aumenta el gozo. ¡Cuán bueno es tener la bendición de Dios sobre nuestra caja de caudales y sobre la cuenta corriente!

¡Cuán favorecidos somos en esta última frase! “Enviará Jehová la bendición en todo aquello en que pusieres tu mano”. No pondríamos nuestra mano a nada sobre lo cual no nos atreviéramos a pedir la bendición de Dios, ni lo emprenderíamos sin oración y fe. ¡Pero qué privilegio es poder esperar la ayuda del Señor en cada empresa! Algunos hablan de un hombre de suerte; la bendición del Señor es mejor que la buena suerte. La protección de los grandes es nada en comparación con el favor de Dios. La confianza en nosotros mismos está bien; pero la bendición del Señor vale infinitamente más que todos los resultados del talento, el ingenio o el tacto.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.