Versículo para hoy:
martes, 20 de agosto de 2019
20 de agosto – COMO NUESTRO SEÑOR
¡Fíjense qué gran amor nos ha dado el Padre, que se nos llame
hijos de Dios! 1 Juan 3:1.
Cuando recién naciste
como cristiano, naciste de la misma forma que nació Cristo, porque naciste del
Espíritu Santo. ¿Qué pasó después de eso? El diablo intentó destruir la nueva
vida en ti, tal como Herodes trató de matar a tu Señor; tú estás en peligro inminente
e inmediato, igual que Cristo estuvo en peligro. Creciste en estatura y en
gracia, y cuando aún la gracia era joven, asombrabas a aquellos que te rodeaban
con las cosas que decías, hacías y sentías, porque no te podían entender; igual
que Jesús cuando fue al templo que asombró a los doctores de la ley que se
reunían a su alrededor. El Espíritu de Dios vino a morar en ti, no en la misma
medida, pero aún así descendió sobre ti, como lo hizo sobre el Señor. Tú has
estado con él en el río Jordán y has recibido el conocimiento divino de que
eres el hijo de Dios. Tu Señor fue llevado al desierto para ser tentado y tú
también has sido tentado por el maligno. Has estado con el Señor todo el
tiempo, desde el primer día hasta ahora. Si has sido capacitado, por medio de
la gracia, para vivir como debes, has transitado los senderos apartados de este
mundo con Jesús; has estado en este mundo pero no has sido de él, santo, sin
mancha, sin arruga y separado de los pecadores. Por lo tanto, has sido
despreciado. Has tenido que asumir tu parte de pasar desconocido y sin alguien
que te represente, porque eres como fue él en este mundo.
A través de la Biblia en un año: Salmos 21-24
lunes, 19 de agosto de 2019
19 de agosto – LA PLENA INFLUENCIA DE LO INVISIBLE
Por tanto, no nos desanimamos. Al contrario, aunque por fuera
nos vamos desgastando, por dentro nos vamos renovando día tras día. Pues los
sufrimientos ligeros y efímeros que ahora padecemos producen una gloria eterna
que vale muchísimo más que todo sufrimiento. Así que no nos fijamos en lo
visible sino en lo invisible, ya que lo que se ve es pasajero, mientras que lo
que no se ve es eterno. 2 Corintios 4:16-18.
Pablo es contado entre
los más valientes de los valientes. También notamos con admiración cómo el
héroe de tantos peligros y conflictos podía hervir con fervor y, sin embargo,
tenía uno de los espíritus más calmados y apacibles. Había aprendido a vivir
más allá de aquellas circunstancias que preocupan y perturban, había transitado
entre las sombras del tiempo y entrado a poseer las realidades de la eternidad.
No ponía su confianza en las cosas que se ven, sino que confiaba por completo
en aquellas que no se ven; y, como consecuencia, entró en una paz profunda y
hermosa que lo hizo fuerte, resuelto, firme, inconmovible. Le pido a Dios que
todos podamos adquirir el arte de Pablo de estar «siempre confiado», su hábito
de renovar el hombre interior de día en día. ¿No estamos demasiado aptos para
vivir en el presente inmediato que se revela por medio de los sentidos? Los
proyectos de un buey no cambian de día en día: beber del arroyo o permanecer en
los verdes pastos es su todo en todo. Así sucede con la mayoría de los hombres;
sus almas están atadas a sus cuerpos, presas en las circunstancias diarias. Si
pudiéramos liberarnos por completo de la carga de las cosas que vemos y
sentimos y pudiéramos sentir la influencia de lo invisible y lo eterno, ¡cuánto
del cielo disfrutaríamos incluso antes de alcanzar la ribera celestial!
A través de la Biblia en un año: Salmos 17-20
18 de agosto – UNA FE QUE SE LANZA
Ciertamente les aseguro que el que cree en mí las obras que yo
hago también él las hará, y aún las hará mayores, porque yo voy al Padre. Juan 14:12.
¡Oh, que no nos gloriemos
en algo más que no sea la cruz! Por mi parte, estoy contento de ser un tonto,
si el Antiguo Testamento se considera una tontería. Lo que es más, estoy
contento de perderme si el sacrificio de Jesús no trae la salvación. Estoy tan
seguro de lo que creo que si me quedara solo en el mundo como el único creyente
en la doctrina de la gracia, no pensaría en abandonarla, ni en transformarla un
poco para ganar a otra persona.
«Cuando venga el Hijo
del hombre, ¿encontrará fe en la tierra?» (Lucas 18:8), la clase de fe que
merece de nosotros. ¿Creemos en Jesús de forma práctica, con un estilo que se
centra en los hechos? ¿Es nuestra fe hecho y no ficción? Si hemos conocido la
verdad de la fe, ¿tenemos el grado de fe que debemos tener? Solo piensa en
esto: «Les aseguro que si tienen fe tan pequeña como un grano de mostaza,
podrán decirle a esta montaña: “trasládate de aquí para allá» (Mateo 17:20).
¿Qué quiere decir esto? Hermanos, ¿no nos hemos salido de la vía? ¿Sabemos, por
lo menos, qué significa tener fe? A veces me cuestiono si creemos de verdad.
¿Qué señales siguen a nuestra creencia? Cuando pensamos en los prodigios que
pudiera hacer la fe, cuando consideramos las maravillas que nuestro Señor
pudiera haber hecho entre nosotros si no hubiera sido por nuestra incredulidad,
¿no nos sentimos humillados? ¿Nos hemos lanzado alguna vez a las profundidades
confiando por completo en el Dios eterno? ¿Nos hemos aferrado a las promesas de
Dios y descansado solo en el brazo del Omnipotente, el cual es más que
suficiente para hacer cumplir cada promesa?
A través de la Biblia en un año: Salmos 13-16
sábado, 17 de agosto de 2019
17 de agosto – EL SUSTENTADOR DE LA FE
Cuando entró en la casa, se le acercaron los ciegos, y él les
preguntó: «¿Creen que puedo sanarlos?» «Sí, Señor» le respondieron. Entonces
les tocó sus ojos y les dijo: «Se hará con ustedes conforme a su fe». Y
recobraron la vista. Jesús les advirtió con firmeza: «Asegúrense de que nadie
se entere de esto». Mateo 9:28-30.
Si tienes fe es porque
el Señor ha tratado contigo; esa es la marca de su mano en ti. En la tierra no
existe ni siquiera un grano de fe que él mismo no haya creado. Por la fe te ha
sacado de tu estado de muerte en el pecado y de la oscuridad natural de tu
mente. «Su fe te ha salvado», porque es el candelabro que sostiene la luz que
alumbra los más profundo de tu corazón. Tu Dios y Salvador ha puesto esa fe en
ti. Nuestro Señor es también el sustentador de la fe, ya que la fe nunca es
independiente de aquel que la produce. El mejor creyente dejaría de creer en
este mismo instante si no fuera por el fluir constante de la gracia que
mantiene la llama ardiendo. Si has tenido alguna experiencia de la vida
interior, quiero que sepas que el que te dio la vida te sustentará, o de lo
contrario volverás a tu estado de muerte natural. Ya que la fe se alimenta de
día en día a la mesa de Jesús, él sabe dónde está presente. Es algo bueno saber
que el sustentador de la fe, quien la creó y la mantiene, también sabe
discernirla.
A través de la Biblia en un año: Salmos 9-12
viernes, 16 de agosto de 2019
16 de agosto – FIEL A TU MAESTRO
Tengan cuidado con la gente; los entregarán a los tribunales y los azotarán en las sinagogas. Por mi causa los llevarán ante gobernadores y reyes para dar testimonio a ellos y a los gentiles. Mateo 10:17-18.
Sueñas que los hombres te admirarán, que mientras más santo seas y más te parezcas a Cristo, más pacíficas se mostrarán las personas contigo. No sabes lo que te espera. «Basta con que el discípulo sea como su maestro, y el siervo como su amo. Si al jefe de la casa lo han llamado Beelzebú, ¡cuánto más a los de su familia!» (Mateo 10:25). Pienso que si fuéramos más como Cristo, debíamos ser más amados por los amigos de Cristo y más odiados por sus enemigos. No creo que el mundo se mostraría tan condescendiente con la iglesia actual si no fuera porque la iglesia se ha acomodado al mundo. Cuando cualquiera de nosotros habla con denuedo, se nos imputan motivos mercenarios, nuestras palabras se tergiversan y los hombres nos aborrecen. Temo que somos bien tratados, hermanos, porque somos como los profetas que profetizaban paz, paz, paz, cuando no había paz. Seamos fieles a nuestro Maestro, que nuestra posición sea como la suya, y recibiremos el mismo trato que él recibió.
A través de la Biblia en un año: Salmos 5-8
jueves, 15 de agosto de 2019
15 de agosto – AQUÍ NO
Si el mundo los aborrece, tengan presente que antes que a
ustedes, me aborreció a mí. Si fueran del mundo, el mundo los querría como a
los suyos. Pero ustedes no son del mundo, sino que yo los he escogido de entre
el mundo. Por eso el mundo los aborrece. Juan 15:18-19.
Sería inútil tratar de
enseñarle astronomía a un caballo como también es una necedad de la misma clase
enseñarle las experiencias espirituales a un hombre inconverso. Pudiera pararme
a predicar de mi Señor hasta la medianoche ante un grupo de hombres inconversos
que al escuchar lo que tengo que decir, dirán: «Pudiera ser cierto». Pero ellos
no son capaces de discernirlo pues es algo que va más allá del aprecio de los
sentidos. Así es la vida espiritual. Amado, puedes reinar sobre el pecado, pero
el pecador no te ve como un rey. Puedes oficiar como sacerdote ante Dios, pero
el hombre impío no percibe tu sacerdocio ni tu adoración. No esperes que lo
haga; perderás tu tiempo si tratas de enseñarle estos misterios, excepto si
entra por la misma puerta por la que tú mismo entraste.
¿Qué hizo el mundo con
Jesucristo enseguida que lo vio? ¿Colocarlo en el trono e inclinarse para
adorar su absoluta perfección? No, no lo hicieron así: «Despreciado y rechazado
por los hombres, varón de dolores, hecho para el sufrimiento» (Isaías 53:3). Su
lugar estaba fuera del campamento, llevar la cruz fue su ocupación, no un solo
día, sino todos los días. Así debes esperar que sea la suerte de la parte de tu
vida que es espiritual y que los hombres verán; en cuanto vean que es una vida
espiritual la tratarán como trataron al Salvador. La despreciarán.
A través de la Biblia en un año: Salmos 1-4
14 de agosto – LAS JOYAS EN SU CORONA
En resumidas cuentas, ¿cuál es nuestra esperanza, alegría o
motivo de orgullo delante de nuestro Señor Jesús para cuando él venga? ¿Quién
más sino ustedes? Sí, ustedes son nuestro orgullo y alegría. 1 Tesalonicenses 2:19-20.
Los tesalonicenses
estaban hundidos en el pecado, y este pobre fabricante de tiendas vino y les
habló de Jesús y de su evangelio. Creyeron a su testimonio y esa creencia
cambió las vidas de los que lo escucharon y los hizo santos, y al ser renovados
se convirtieron en santos perfectos, y allí los encontramos, y Cristo se
glorificó en ellos. ¿No sería algo delicioso que en la eternidad pudieras
contemplar que aquella tarde cuando fuiste a tu clase en la Escuela Dominical
y, con un poco de miedo de no poder decir mucho, hablaste de Jesucristo con
lágrimas en los ojos y una preciosa niña creyó en su poderoso nombre gracias a
tu testimonio? En los años que vendrán esa niña estará entre los que brillan
para la gloria de Cristo por siempre. O quizá visites un asilo y les hables a
algunos de los pobres vagabundos que están allí, o a alguna mujer que haya
pecado, acerca de la historia del amor de tu Señor que derramó su sangre, y uno
de esos corazones rotos entienda la preciosa palabra y venga a Jesús, y
entonces el carácter celestial comenzará a formarse en él, y habrás asegurado
otra joya para la diadema del Redentor. Pienso que admirarás su corona todavía
más porque al ver algunos brillantes que resplandecen en ella, dirás: «Bendito
sea su Nombre para siempre, pues me ayudó a sumergirme en el mar y buscar esa
perla preciosa para él», y ahora adorna su sagrada corona. ¡Ahora, todos
ustedes, hagan lo mismo!
A través de la Biblia en un año: Hebreos 12-13
martes, 13 de agosto de 2019
13 de agosto – CRISTO Y SU PERFECCIÓN
Se han acercado a Dios, el juez de todos; a los espíritus de los
justos que han llegado a la perfección. Hebreos 12:23.
Quizá el punto
principal por el que Cristo recibirá la gloria será la absoluta perfección de
todos los santos. Ellos estarán «sin mancha ni arruga ni ninguna otra
imperfección» (Efesios 5:27). Todavía no hemos experimentado qué es la
perfección y, por tanto, casi no la podemos concebir; consideramos nuestros
pensamientos demasiado pecaminosos como para que nos puedan ofrecer una idea
completa de lo que debe ser la perfección absoluta. Pero no tendremos pecado en
nosotros, porque nos presentaremos «intachables» ante el trono de Dios
(Apocalipsis 14:5), y nunca más nos sentiremos propensos a pecar. La voluntad
no estará inclinada a la maldad, sino que estará para siempre centrada en lo
que es bueno. Los sentimientos nunca más serán egoístas; estarán sometidos a
Cristo. Nunca se equivocarán. No habrá dulce o amargo, serán «perfectos, así
como su Padre celestial es perfecto» (Mateo 5:48), y en verdad, hermanos, el
que hace estas cosas en nosotros nos parecerá maravilloso. Adoraremos y
admiraremos a Cristo por sus grandiosos resultados. ¡Oh, Maestro todopoderoso,
con qué extraña mezcla trabajaste para convertir este hombre inclinado a la
morosidad en una gran masa de amor! ¿Cómo trabajaste con este monstruo de
codicia, solo interesado en su propio beneficio, para que pasara a encontrar
todo su beneficio en ti? ¿Cómo venciste ese espíritu orgulloso, ese espíritu
inconstante, ese espíritu perezoso, ese espíritu lujurioso, cómo te las
arreglaste para eliminar todo eso? ¿Cómo extirpaste de tu redimido la raíz
principal del pecado, y cada pequeña raíz de pecado que quedó, de modo que ni
siquiera quedara una pequeña fibra?
A través de la Biblia en un año: Hebreos 10-11
lunes, 12 de agosto de 2019
12 de agosto – EL ÚLTIMO GRAN DÍA
Cuando lo corruptible se vista de lo incorruptible, y lo mortal,
de inmortalidad, entonces se cumplirá lo que está escrito: «La muerte ha sido
devorada por la victoria». «¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está,
oh muerte, tu aguijón?» 1 Corintios 15:54-55.
Habrá una muerte
segunda, pero esta no tendrá poder sobre nosotros. ¿Comprendes la belleza de
esa imagen? Es como si camináramos entre las llamas del infierno y estas no
tuvieran poder para devorarnos, igual que aquellos hijos santos caminaron entre
los carbones encendidos del horno de Nabucodonosor, siete veces calentado.
Puede que la muerte tense su arco y coloque la flecha en su lugar. Pero, ¡ay,
muerte, nos reímos de ti! ¡Y a ti, infierno, te desafiamos! Pues por encima de
ustedes dos, enemigos del hombre, seremos más que vencedores por medio de aquel
que nos amó. Permaneceremos invulnerables e invencibles, desafiantes y
sonrientes en la cara de nuestro enemigo. Y todo esto porque Dios ha lavado
nuestro pecado y nos ha cubierto con su justicia perfecta.
Cuando nos levantemos
otra vez, estaremos libres de toda corrupción: ya no tendremos ninguna
tendencia al mal. «Y limpiaré la sangre de los que no había limpiado; y Jehová
morará en Sion» (Joel 3:21, RVR 1960). «Sin mancha ni arruga ni ninguna otra
imperfección» (Efesios 5:27), sin siquiera una sombra de una mancha que el ojo
omnisciente pueda descubrir, seremos tan puros como Adán antes de la caída, tan
santos como la humanidad inmaculada cuando la mano divina la creó por primera
vez. Seremos mejores que Adán, porque Adán podía llegar a pecar, pero nosotros
estaremos tan arraigados en la bondad, la verdad y la justicia que no
experimentaremos nunca más la tentación, y mucho menos tendremos temor de caer.
En ese último gran día apareceremos sin mancha y sin arruga.
A través de la Biblia en un año: Hebreos 7-9
domingo, 11 de agosto de 2019
11 de agosto – LA COMUNIÓN BENDECIDA
Se mantenían firmes en la enseñanza de los apóstoles, en la
comunión, en el partimiento del pan y en la oración. Hechos 2:42.
Temo que si no te has
convertido, todo lo que encuentras en este mundo es una compañía bastante
agitada; no tienes muchos amigos que te ayuden, te bendigan y te proporcionen
paz mental. Pero si te hubieras unido al Señor Jesucristo te habrías dado
cuenta que hay muchas delicias en esta vida que se encuentran bajo las alas del
Altísimo. Aquel que viene a Cristo encuentra padre y madre, hermanos y
hermanas; encuentra muchos amigos amables y queridos que están conectados con
Cristo y, por lo tanto, aman a los que están unidos a él. Entre las dichas más
grandes de mi vida sin duda se encuentra la comunión cristiana, y pienso que
muchos que han venido del campo a Londres han extrañado durante mucho tiempo
esta comunión, hasta que se encontraron con personas cristianas y se sienten
felices otra vez. Ay, pecador solitario, que entras y sales de aquí y de allá y
dices: «Parece que a nadie le importo», si vinieras a Cristo y te unieras a la
iglesia que está protegida bajo sus alas, ¡pronto encontrarías una feliz
comunión! Recuerdo que en la época de la persecución uno de los santos dijo que
había perdido a su padre y a su madre al ser desterrado de su país, pero dijo: «He
encontrado cientos de padres y de madres, porque en cualquier hogar cristiano
que he visitado, me han atendido con tanta amabilidad al recibirme como un
extranjero lejos de su tierra, como si fueran mi padre o mi madre».
A través de la Biblia en un año: Hebreos 5-6
sábado, 10 de agosto de 2019
10 de agosto – EL HOMBRE QUE ES CUIDADOSO
Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se
detiene en la senda de los pecadores ni cultiva la amistad de los blasfemos.
Salmo 1:1.
No es bueno que te vean
parado, mucho menos sentado con hombres que tienen actitudes perversas y
conversaciones corruptas. Puede que hayas escuchado la historia, aunque es tan
buena que vale la pena repetirla, de la señora que puso un anuncio en busca de
un cochero y esperó hasta tener tres candidatos. Al primero le dijo lo siguiente:
«Quiero un buen cochero que sea capaz de montar mis dos caballos y, por lo
tanto, te pregunto: ¿cuán cerca del peligro puedes guiar el coche y sentirte
seguro?» Él le contestó: «Bueno, yo pudiera guiarlo hasta muy cerca; pudiera
llegar hasta un paso del precipicio sin temor de sufrir un accidente siempre y
cuando sostenga las riendas». La señora lo despidió con la seguridad de que no
serviría. Al segundo que vino le hizo la misma pregunta: «¿Cuán cerca del
peligro podrías guiar el coche?» Con la determinación de obtener el puesto,
dijo: «Pudiera manejar a la distancia del grosor de un cabello y no sufrir
ningún percance». «Usted no llena los requisitos», dijo ella. Vino el tercero,
pero su manera de pensar era diferente, así que cuando le hicieron la pregunta:
«¿Cuán cerca del peligro podrías manejar?», este contestó: «Señora, nunca lo he
intentado. Siempre he tenido como regla manejar tan lejos del peligro como me
sea posible». La señora lo contrató al instante. De la misma manera, creo que
el hombre más confiable de todos es el que tiene cuidado de no correr riesgos,
al tener el temor de Dios en su corazón, y de limitarse de cualquier conducta
equivocada.
A través de la Biblia en un año: Hebreos 3-4
viernes, 9 de agosto de 2019
9 de agosto – LA APOSTASÍA
Esfuérzate por presentarte a Dios aprobado, como obrero que no
tiene de qué avergonzarse y que interpreta rectamente la palabra de verdad. 2 Timoteo 2:15.
Observemos en detalle
las variadas causas o excusas para la deserción. ¿Por qué renuncian a la
profesión de fe que una vez hicieron? La razón fundamental es una falta de
gracia, una ausencia de fe verdadera, de santidad vital. Sin embargo, quiero
con ansiedad referirme a las razones externas que muestran la apostasía interna
del corazón. Hay algunos en la actualidad, como existían también en los tiempos
de Jesús, que se apartaron de Cristo porque no podían soportar su doctrina. Hay
muchos aspectos en los que el evangelio resulta ofensivo a la naturaleza humana
y el orgullo de la criatura se rebela.
Las doctrinas erradas
conducen a muchos a la apostasía. Empiezan leyendo artículos con el objetivo de
responder al escepticismo científico o intelectual. Leen un poco más y avanzan
un poco más profundo en esa corriente turbia, porque se sienten capaces de
lidiar con esas corrientes insidiosas. Continúan, hasta que al final quedan
atrapados. No acuden a aquellos que pudieran ayudarlos en su lucha, sino que
continúan hasta que ya no dan pie, y el que dijo que era un creyente termina
siendo un ateo empedernido, dudando incluso acerca de la existencia de Dios.
¡Ay, si aquellos que son bien enseñados estuvieran contentos con la enseñanza
que reciben! ¿Por qué coquetear con las herejías? ¿Qué pueden hacer ellas, sino
contaminar sus mentes? Insiste en el estudio de la Palabra de Dios. Si te toca
enfrentarte con estos males, hazlo con valentía, orando a Dios para que te
ayude. Pero si no es necesario, ¿qué tienes que hacer tú probando un material
tan nocivo como ese?
A través de la Biblia en un año: Hebreos 1-2
8 de agosto – PERMANECE EN EL CAMINO
Timoteo; ¡cuida bien lo que se te ha confiado! Evita las
discusiones profanas e inútiles, y los argumentos de la falsa ciencia. Algunos,
por abrazarla, se han desviado de la fe. Que la gracia sea con ustedes. 1 Timoteo 6:20-21.
No hay mal tan
lamentable dentro de nuestras comunidades cristianas como el de los miembros
que se apartan. El mismo diablo no es un enemigo tan sutil como lo fue Judas
cuando, luego de la cena, Satanás entró en él. Judas era amigo de Jesús. Jesús se
dirigía a él como tal. Y Judas dijo: «Salve, Maestro», y lo besó. Pero Judas
fue quien lo traicionó. Esa imagen pudiera consternarte, es un peligro que tú
también puedes estar corriendo. En todas nuestras iglesias, de todos los que se
reciben como miembros, hay algunos desertores. Continúan durante un tiempo y
luego regresan al mundo. La razón principal por la que se retraen es una
incongruencia obvia. «Aunque salieron de entre nosotros, en realidad no eran de
los nuestros; si lo hubieran sido, se habrían quedado con nosotros» (1 Juan 2:19).
Aquellos que se
apartan, ¿qué sucede con ellos? Bueno, si son hijos de Dios, te diré lo que
sucede con ellos porque lo he visto muchas veces. Aunque se apartan, no son
felices. No pueden descansar, porque se sienten miserables aunque traten de
aparentar estar alegres. Luego de un tiempo comienzan a recordar su primer
estado, porque en aquel entonces les iba mejor que ahora. Regresan, pero hay
más y más cicatrices, sin hablar de la vergüenza que tienen que llevar con ellos
a la tumba; nunca serán los hombres que antes fueron.
A través de la Biblia en un año: Job 40-42
miércoles, 7 de agosto de 2019
7 de agosto – EL PLACER DEL TRABAJO
Por eso, están delante del trono de Dios, y día y noche le
sirven en su templo. Apocalipsis 7:15.
Una idea correcta del
cielo es que es un lugar de servicio ininterrumpido. Es una tierra cuyos
habitantes sirven a Dios día y noche en su templo, sin conocer el cansancio ni
decaer nunca. ¿Conoces el placer del trabajo? Aunque me quejo cuando las
personas esperan cosas imposibles de mí, la alegría más grande de mi vida es
estar ocupado en las cosas de Dios. El día en que no predico no soy feliz, pero
el día de mi mayor y más profundo gozo es el día que tengo el privilegio de
predicar el evangelio y trabajar para Dios. El servicio es un placer. Alabar a
Dios es un placer. Trabajar para él es la mayor bendición que un mortal pueda
conocer. ¡Oh, cuán dulce debe ser cantar sus alabanzas sin que nuestra garganta
se quede seca! ¡Oh, qué bendición estar siempre agitando las alas y nunca
cansarse! ¡Oh, qué dulce será disfrutar el volar en círculos alrededor del
trono de Dios en el cielo mientras dure la eternidad sin tener que poner la
cabeza en la almohada, ni nunca sentir el peso de la fatiga ni los síntomas que
nos advierten que debemos descansar, sino continuar por siempre en la eternidad
como un río ancho que fluye con las perpetuas corrientes del servicio! ¡Oh, ese
debe ser un tremendo disfrute! ¡Eso tiene que ser el cielo, servir a Dios día y
noche en su templo! Muchos de ustedes han servido a Dios en la tierra y han
probado algo de esa bendición.
martes, 6 de agosto de 2019
6 de agosto – LA HERENCIA DEL CREYENTE
Por su gran misericordia nos ha hecho nacer de nuevo mediante la
resurrección de Jesucristo, para que tengamos una esperanza viva y recibamos
una herencia indestructible, incontaminada e inmarchitable. Tal herencia está
reservada en el cielo para ustedes. 1 Pedro 1:3-4.
Ahora bien, una herencia
no es algo que se compre con dinero, ni se gane con alguna obra, ni se
conquiste. Si un hombre tiene una herencia, en el sentido recto de la palabra,
la tiene desde su nacimiento. No fue por ningún mérito especial que este
tuviera, sino que sencillamente recibió la propiedad que ahora posee por ser el
hijo de su padre. Así sucede con el cielo. El hombre que reciba esta herencia
gloriosa no la obtendrá por las obras de la ley, ni por los esfuerzos de la
carne, se le dará como un derecho que recibe por gracia porque ha «nacido de
nuevo mediante la resurrección de Jesucristo, para que tengamos una esperanza
viva» (1 Pedro 1:3) y así se ha convertido en un heredero del cielo tanto por
sangre como por nacimiento.
Los que van a la gloria
son los hijos, pues ¿no está escrito, que el autor de nuestra salvación
«llevará a muchos hijos a la gloria» (Hebreos 2:10)? No van allí como siervos,
ningún siervo tiene derecho a recibir la herencia de su señor. No importa cuán
fiel sea, no es el heredero de su amo. Pero debido a que ustedes son hijos –hijos
por la adopción de Dios, hijos por la regeneración del Espíritu- ya que gracias
a una energía sobrenatural han nacido de nuevo, se convierten en herederos de
la vida eterna y entran en las mansiones que tiene nuestro Padre celestial en
los cielos. Entonces, cuando pensemos en el cielo, pensemos en él como un lugar
que es nuestro y un estado que disfrutaremos como resultado del nacimiento, no
de las obras.
A través de la Biblia en un año: Job 33-36
lunes, 5 de agosto de 2019
5 de agosto – CIERRA TUS OJOS AL PECADO
¿No se dan cuenta de que un poco de levadura hace fermentar toda
la masa? 1 Corintios 5:6.
¡Ay, si nuestra madre
Eva hubiera cerrado los ojos cuando la serpiente señaló aquella hermosa manzana
en el árbol! ¡Ay, si hubiera cerrado los ojos ante ella! Ay, si hubiera dicho:
«No, ni siquiera la voy a mirar». El mirar lleva a desear, y el deseo conduce
al pecado. Dices: «No puede haber daño alguno en mirar, en ver por uno mismo,
¿no se nos ha dicho que probemos todas las cosas?» «Solo ven aquí, joven», dice
el tentador, «no sabes lo que es la vida; una noche será suficiente para
mostrarte un poco de alegría. Solo ven por una o dos horas y mira». «Oh, no»,
dice el hombre cuyos ojos ven al Rey en su hermosura, «el árbol del
conocimiento del bien y del mal nunca trajo al hombre ningún bien, así que por
favor, déjame solo. Cierro mis ojos para no verlo. No quiero participar, ni
siquiera como espectador».
Recuerda que no puedes
tener solo la mitad de Cristo. No lo puedes tener como tu Redentor si no lo
tienes como tu Gobernador. Tienes que recibirlo tal y como es. Él es un
Salvador, pero él salva a su pueblo de sus pecados. Ahora bien, si alguna vez
recibiste a Cristo como tu Salvador, encontraste belleza en él. Él es precioso
a tus ojos, porque lo más precioso que existe en el mundo para un pecador es su
Salvador. Si es así, cerrarás tus ojos para no ver, tus oídos para no oír, tus
manos para que no toquen cualquier iniquidad, y retirarás tu pie de ella para
vivir la vida que vives en la carne por la fe en el Hijo de Dios, para su
gloria y honor.
A través de la Biblia en un año: Job 29-32
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