Versículo para hoy:

viernes, 25 de enero de 2019

Clama a Dios por tu matrimonio - Nancy DeMoss de Wolgemuth



25 de enero – EL DIOS DE LA COMPASIÓN

Jesús lloró. Juan 11:35.

Debemos llorar, porque Jesús lloró. Jesús lloró por otros. No sé si alguna vez él lloró por sí mismo. Sus lágrimas fueron compasivas. Él personificó el mandamiento: «Lloren con los que lloran» (Romanos 12:15). El que puede guardarlo todo dentro del radio de su propio ser, tiene un alma estrecha. Un alma verdadera, un alma cristiana, vive en las almas y cuerpos de otros hombres así como en la suya propia. Un alma perfectamente cristiana considera que el mundo entero es demasiado estrecho para su morada, porque esta vive y ama, vive amando y ama porque vive.

Un mar de lágrimas delante del Dios tres veces santo hará mucho más que las enormes listas de peticiones a nuestros senadores. «Jesús lloró» y sus lágrimas fueron armas poderosas contra el pecado y la muerte. Por favor, observa que no dice que Jesús vociferó sino que «Jesús lloró». Le harás más bien a quienes te ofenden, más bien a ti mismo y más bien a las mejores causas si la compasión lo humedece todo.

Por último, si has llorado, imita a tu Salvador y ¡haz algo! Si el capítulo que tenemos delante concluyera con «Jesús lloró», sería un capítulo pobre. Imagínate que leyéramos que después de ellos haber ido a la tumba: «Jesús lloró y siguió con sus tareas diarias». Yo habría sentido muy poco consuelo en el pasaje. De no haber nada más que lágrimas, habría sido una gran disminución de la actitud acostumbrada de nuestro bendito Señor. ¡Lágrimas! ¿Qué son por sí solas? Agua salada. Una taza de estas le sirve de muy poco a alguien. Pero amados, «Jesús lloró» y luego ordenó: «Quiten la piedra». Él gritó: «¡Lázaro, sal fuera!»

A través de la Biblia en un año: Génesis 41-44

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

¿Intimidas a tu esposo? - Nancy DeMoss de Wolgemuth



24 de enero – VIVIR MÁS ALLÁ DE NOSOTROS MISMOS

Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos bien a todos, y en especial a los de la familia de la fe. Gálatas 6:10.

Al convertirnos en hacedores del bien, se nos conoce como hijos del buen Dios. «Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios» (Mateo 5:9). Un hombre es hijo de Dios cuando vive más allá de sí mismo interesándose siempre en los demás, cuando su alma no está confinada al círculo estrecho de sus propias narices, sino que anda bendiciendo a los que le rodean sin importar cuán indignos sean. Los verdaderos hijos de Dios nunca ven a una persona perdida sin intentar salvarla, nunca oyen de un sufrimiento sin anhelar impartir consuelo. «No opriman al extranjero, pues ya lo han experimentado en carne propia», le dijo el Señor a Israel (Éxodo 23:9); y lo mismo pasa con nosotros, que una vez fuimos cautivos e incluso ahora nuestro Amigo más selecto sigue siendo un Extranjero por amor a quien amamos a todos los hombres que sufren. Cuando Cristo está en nosotros, buscamos oportunidades de llevar a pródigos, a extranjeros y marginados a la casa del gran Padre. Nuestro amor se extiende a toda la humanidad y nuestra mano no se cierra para nadie: si es así, somos como Dios, al igual que los niños pequeños son como su padre.
¡Qué dulce resultado da aceptar al Hijo de Dios como nuestro Salvador mediante la fe! Él mora en nosotros y nosotros lo contemplamos en santa comunión de manera que «todos nosotros, que con el rostro descubierto reflejamos como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados a su semejanza con más y más gloria por la acción del Señor, que es el Espíritu» (2 Corintios 3:18).

A través de la Biblia en un año: Génesis 37-40

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

miércoles, 23 de enero de 2019

Renovando Tu Mente | El pacto con Abraham




Un corazón airado es transformado - Nancy DeMoss de Wolgemuth



23 de enero – TEN CUIDADO CON EL PECADO

Porque la paga del pecado es muerte, mientras que la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor. Romanos 6:23.

Ahora bien, esta tendencia es la misma en cualquier caso: «la paga del pecado es muerte» en cualquier lugar y para todo el mundo. Es así no solo donde puedes verlo operando en el cuerpo sino también donde no puedes verlo. Tal vez te sorprendas cuando te diga que la paga del pecado es muerte incluso en el hombre que tiene vida eterna. El pecado tiene el mismo carácter mortífero en uno y en otro, y solo existe un antídoto. Tú, mi hermano cristiano, no puedes caer en el pecado sin que este te resulte venenoso, al igual que le sucede a todos los demás, de hecho, para ti es más venenoso que para los que ya están endurecidos por este. Si pecas, esto destruye tu gozo, tu poder en la oración, tu confianza en Dios. Si has pasado noches de frivolidad con personas mundanas, has sentido la influencia mortífera de su compañía. ¿Y qué de tus oraciones por las noches? No puedes acercarte a Dios. La operación del pecado sobre tu espíritu es más que dañina a tu comunión con Dios. Eres como un hombre que ha tomado una droga nociva cuyo humo está aturdiendo el cerebro y adormeciendo el corazón. Si tú, siendo un hijo de Dios, caes en cualquiera de los pecados que tan fácilmente te asedian, estoy seguro que nunca verás que esos pecados despiertan tu gracia ni aumentan tu fe, por el contrario, te harán más y más daño y así será continuamente.

A través de la Biblia en un año: Génesis 33-36

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

La crisis de fe de un esposo - Nancy DeMoss de Wolgemuth



22 de enero – ¿CÓMO PUEDEN TRABAJAR LOS MUERTOS?

En otro tiempo ustedes estaban muertos en sus transgresiones y pecados. Efesios 2:1.

La vida espiritual no es el resultado del trabajo, ¿cómo pueden los muertos trabajar para la vida? ¿No se deben despertar primero y luego, no trabajarían más bien de la vida que para la vida? La vida es un don y otorgársela a cualquier hombre debe ser un acto de Dios. El evangelio predica la vida que Jesucristo nos da. Pecador, ¡mira a dónde tienes que buscar! Dependes por completo de la voz que vivifica, de aquel que es la resurrección y la vida. «Esto», diría alguno, «es muy desalentador para nosotros». Así se espera que sea. Es bueno desanimar a los hombres cuando están actuando de acuerdo a principios equivocados. Siempre y cuando pienses que tu salvación puede afectarse por tus propios esfuerzos, méritos o cualquier otra cosa que pueda salir de ti mismo, vas por el camino equivocado y es nuestro deber desanimarte. Recuerda que la declaración de Dios es «que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna». Si, por lo tanto, se te permite venir y entregarte a la sangre y a la justicia de Jesucristo, inmediatamente tienes la vida eterna que nunca te podrían brindar todas tus oraciones, lágrimas, arrepentimiento, asistencia a la iglesia, asistencia a la capilla y sacramentos. Jesús te la puede dar libremente en este momento, pero tú no puedes producirla por ti mismo.

Puedes imitarla y engañarte a ti mismo, puede que adornes el cadáver y hagas parecer que estuvieras vivo y puedes galvanizarlo en un movimiento irregular, pero la vida es un fuego divino y tú mismo no puedes aquietar la llama o encenderla; solo a Dios le corresponde avivar y por tanto, te insto a que solo busques a Dios en Jesucristo.

A través de la Biblia en un año: Génesis 29-32

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

lunes, 21 de enero de 2019

La muerte trae vida - Nancy DeMoss de Wolgemuth



21 de enero – ÁMENSE LOS UNOS A LOS OTROS

Queridos hermanos, ya que Dios nos ha amado así, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros. Nadie ha visto jamás a Dios, pero si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece entre nosotros, y entre nosotros su amor se ha manifestado plenamente. 1 Juan 4:11-12.

Cristiano, por el amor que Dios te ha manifestado, estás obligado a amar a tus compañeros cristianos. Debes amarlos aunque tengan muchas debilidades. Tú también tienes algunas y si no puedes amar a alguien porque tiene un temperamento brusco, quizá esa persona responda que no te puede amar porque tú tienes un espíritu lánguido.

Jesús te amó con todas tus debilidades, así que ama a tus hermanos débiles. Me dices que no puedes amar porque tal hermano te ha ofendido ¡pero tú también ofendiste a Cristo! ¿Qué? ¿Acaso debe Cristo perdonar tus miles de ofensas aunque tú no perdones a tu hermano? Al fin y al cabo, ¿qué pasó? «Bueno, no me trató con respeto». Ah, es eso, ¡un pobre gusano quiere que lo traten con respeto! «Pero me habló en tono desdeñoso y hay una hermana aquí, será una mujer cristiana pero dijo algo muy cruel sobre mí». Bueno, sí, ¿y qué importa? Cuando las personas han hablado mal de mí y han sido muy, muy falsos al hacerlo, yo he pensado a menudo que quizá de haberme conocido mejor, hubieran encontrado algo verdadero que decir, y por tanto yo debo ser como a veces decimos de un muchacho al que le han dado sin que lo merezca: «sí se lo merecía, si no ahora, alguna que otra vez, por alguna otra cosa». En lugar de enojarte, sonríe ante la ofensa. ¿Quiénes somos para esperar que todo el mundo nos honre cuando nadie honró a nuestro Señor? Estemos listos de una vez para perdonar hasta setenta veces siete.

A través de la Biblia en un año: Génesis 25-28

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

domingo, 20 de enero de 2019

20 de enero – EL DIOS DE LAS ESCRITURAS

No se engañen: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra. El que siembra para agradar a su naturaleza pecaminosa, de esa misma naturaleza cosechará destrucción; el que siembra para agradar al Espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna. Gálatas 6:7-8.

Y ahora declaramos que el Dios de las santas Escrituras es un Dios de justicia inflexible, no es el Dios al que algunos de ustedes adoran. Ustedes adoran a un dios que pestañea ante los grandes pecados, ustedes creen en un dios que llama a sus delitos pecadillos y pequeñas faltas. Algunos de ustedes adoran a un dios que no castiga el pecado sino que es tan débilmente misericordioso y tan despiadadamente débil que deja pasar las transgresiones y la iniquidad y nunca ejerce castigo. Ustedes creen en un dios que, si un hombre peca, no pide castigo por su delito. Piensan que unas pocas buenas obras de su parte lo apaciguarán, que es tan débil como gobernante que unas pocas palabras bien dichas delante de él, en oración, tendrán el mérito suficiente como para revocar la sentencia, si es que ustedes creen que de alguna manera él establece una sentencia. Su dios no es Dios, es un dios tan falso como el dios de los griegos o el de la antigua Nínive. El Dios de las Escrituras es rigurosamente severo en la justicia y de ninguna manera exonerará al culpable. «Jehová es tardo para la ira y grande en poder, y no tendrá por inocente al culpable» (Nahúm 1:3, RVR 1960). El Dios de las Escrituras es un gobernante que, cuando sus súbditos se rebelan, señala su crimen y nunca los perdona hasta haberlos castigado, ya sea a ellos mismos o a un sustituto.

A través de la Biblia en un año: Génesis 21-24

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

sábado, 19 de enero de 2019

19 de enero – PERSEVERA HASTA LA MADUREZ

Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia. Y la constancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean perfectos e íntegros, sin que les falte nada. Santiago 1:2-4.


A veces, si la misericordia llegara a un creyente inmediatamente después de que la pidiera, sería demasiado pronto, pero Dios mide el tiempo para que llegue solo en el momento más adecuado y mejor. Quizá todavía no estés listo para la bendición. Has pedido carne fuerte pero todavía eres un bebé y, por lo tanto, debes estar contento con la leche durante un tiempo más. Has pedido las pruebas, privilegios y trabajos de un hombre pero todavía eres solo un niño que está creciendo para convertirse en un hombre, y tu buen Padre te dará lo que pides pero te lo dará de manera que no sea una carga para ti sino un beneficio. Si viniera ahora, tal vez implicaría responsabilidades que no podrías abarcar, pero al venir poco a poco, estarás preparado para esta.

No dudo que también existan razones en nuestro futuro de por qué nuestras oraciones no son contestadas. Las demoras en la oración podrían resultar en una especie de escuela de entrenamiento para nosotros. Mira por ejemplo el caso del apóstol. La «espina en la carne» era muy dolorosa y aunque él era un apóstol escogido, no tenía respuesta. Tres veces clamó pero la «espina en la carne» no se quitó. Y fue bueno que así sucediera porque Pablo necesitaba que se le enseñara ternura para que pudiera escribir esas epístolas amorosas y, por lo tanto, recibió una respuesta de otra clase: «Te basta con mi gracia».

A través de la Biblia en un año: Génesis 17-20

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

¿Un final feliz? - Nancy DeMoss de Wolgemuth



viernes, 18 de enero de 2019

18 de enero – OBEDIENCIA EN LAS COSAS PEQUEÑAS

Su señor le respondió: «¡Hiciste bien, siervo bueno y fiel! En lo poco has sido fiel; te pondré a cargo de mucho más. ¡Ven a compartir la felicidad de tu señor!» Mateo 25:21.

A menudo las mejores pruebas de la verdad de nuestra religión son las cosas pequeñas por Cristo. La obediencia en las cosas pequeñas tiene mucho que ver con el carácter de un sirviente. Uno emplea a un sirviente en la casa y sabe muy bien si será un sirviente malo o bueno, si las actividades principales del día están bien atendidas: las comidas cocinadas, las camas listas, la casa barrida, si atiende la puerta; pero la diferencia entre un sirviente que hace al hogar feliz y otro que es una plaga yace en varios asuntos pequeños los cuales, por ventura, no podrías anotar en un papel pero constituyen una gran comodidad o incomodidad doméstica y, por lo tanto, determinan el valor de un siervo. Así creo yo que sucede en la vida cristiana. Me imagino que la mayoría de nosotros nunca omitiría los asuntos más críticos de la ley; como hombres cristianos intentamos mantener integridad y rectitud en nuestras acciones, y tratamos de ordenar nuestras familias en el temor de Dios en cuanto a los asuntos grandes. Pero el espíritu de obediencia se manifiesta más al buscar al Señor en los detalles pequeños, se ve al mantener nuestros ojos en el Señor. El espíritu verdaderamente obediente desea conocer la voluntad del Señor acerca de todo y de haber algún punto que al mundo le pareciera trivial, esa es la razón misma por la cual el espíritu obediente dice: «Cuidaré de este para demostrar a mi Señor que incluso en las minucias yo deseo someter mi alma a su agrado».

A través de la Biblia en un año: Génesis 13-16

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

jueves, 17 de enero de 2019

La respuesta apacible - Nancy DeMoss de Wolgemuth



17 de enero – QUE EL NOMBRE DE CRISTO PERMANEZCA

Pues aún son inmaduros. Mientras haya entre ustedes celos y contiendas, ¿no serán inmaduros? ¿Acaso no se estarán comportando según criterios meramente humanos? Cuando uno afirma: “Yo sigo a Pablo”, y otro: “Yo sigo a Apolos”, ¿no es porque están actuando con criterios humanos? Después de todo, ¿qué es Apolos? ¿Y qué es Pablo? Nada más que servidores por medio de los cuales ustedes llegaron a creer, según lo que el Señor le asignó a cada uno. Yo sembré, Apolos regó, pero Dios ha dado el crecimiento. 1 Corintios 3:3-6.

¿Quieres que le pongan tu nombre a todo lo que haces? Procura que Dios no te permita satisfacer tu deseo y luego te diga: «Ahí tienes, has hecho eso para ti, así que puedes premiarte a ti mismo por eso». Siempre que puedas, mantén tu nombre fuera de todo el trabajo que haces para el Señor. Yo solía ver que en París no había un puente o edificio público que no tuviera la letra N en algún lugar. Ahora, ve por toda la ciudad y encuentra una N si puedes. Napoleón esperaba que su fama viviera en un mármol imperecedero, pero al fin y al cabo escribió su nombre en la arena; y si alguno de nosotros piensa, en nuestro ministerio, que el asunto importante es que nuestro nombre sea prominente, vamos por el camino equivocado. Cuando a George Whitefield se le pidió que comenzara un nuevo grupo religioso, él dijo: «No condeno a mi hermano Wesley por lo que ha hecho, pero no puedo hacer lo mismo; que mi nombre perezca, pero que el nombre de Cristo perdure para siempre y siempre».

A través de la Biblia en un año: Génesis 9-12

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

miércoles, 16 de enero de 2019

Suavizando la situación - Nancy DeMoss de Wolgemuth



16 de enero – DIOS ES SOBERANO

El Señor le respondió a Job desde la tempestad. Le dijo: « ¿Quién es este, que oscurece mi consejo con palabras carentes de sentido? Prepárate a hacerme frente; yo te cuestionaré, y tú me responderás. ¿Dónde estabas cuando puse las bases de la tierra? ¡Dímelo, si de veras sabes tanto!» Job 38:1-4.

El Dios de las Escrituras es un Dios soberano; es decir, es un Dios que tiene autoridad y poder absolutos para hacer exactamente lo que le plazca. Por encima de Dios no hay ley, sobre su brazo no hay necesidad, él no conoce otra regla que no sea su propia voluntad libre y poderosa. Y aunque él no puede ser injusto y no puede hacer nada que no sea bueno, no obstante, su naturaleza es absolutamente libre, para bien es la libertad de la naturaleza de Dios. La voluntad del hombre no puede controlar a Dios, ni tampoco los deseos del hombre, ni el destino en el que creen los supersticiosos; él es Dios, hace lo que quiera en los ejércitos del cielo y en este mundo inferior.

Él también es un Dios, quien no da cuenta de sus asuntos; hace a sus criaturas como quiere hacerlas y hace con ellas como le parece. Y si alguna de estas se resiente por sus actos, él les dice: «¿Quién eres tú para pedirle cuentas a Dios? ¿Acaso le dirá la olla de barro al que la modeló: “¿Por qué me hiciste así?”? ¿No tiene derecho el alfarero de hacer del mismo barro unas vasijas para usos especiales y otras para fines ordinarios?» (Romanos 9:20-21). Dios es bueno; pero Dios es soberano, absoluto, no hay nada que lo pueda controlar. La monarquía de este mundo no es una monarquía constitucional ni limitada, no es tiránica sino que está absolutamente en las manos de un Dios que es toda sabiduría.

A través de la Biblia en un año: Génesis 5-8

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

martes, 15 de enero de 2019

¿Eres fácil de abordar? - Nancy DeMoss de Wolgemuth



15 de enero – TRABAJA PARA ÉL

Hermanos míos, ¿de qué le sirve a uno alegar que tiene fe, si no tiene obras? Santiago 2:14.

Muy pocos de nosotros podemos soportar el dolor, quizá somos menos los que podemos soportar la tergiversación, la calumnia y la ingratitud. Quizá estos son avispones que pican como con fuego; hay hombres que se han vuelto locos debido a escándalos crueles provenientes de lenguas venenosas. Cristo, en la vida, soportó estos y otros sufrimientos. Amémoslo mientras pensamos cuánto él nos debe haber amado. ¿Tratarían de saturar sus almas con el amor de Cristo? Admiren el poder de su amor y luego oren para que puedan tener un amor de alguna manera similar a este en poder.

A veces nos preguntamos por qué la iglesia de Dios crece tan lentamente, pero yo no me lo pregunto cuando recuerdo cuán escasa consagración a Cristo hay en la iglesia de Dios. Jesús fue un «varón de dolores, hecho para el sufrimiento» (Isaías 53:3), pero muchos de sus discípulos, quienes profesan ser de él completamente, están viviendo para sí mismos. Hay hombres ricos que se llaman a sí mismos santos y se creen que lo son, cuyos tesoros están acumulados para sí mismos y sus familias. Quizá tú tengas que confesar que no estás haciendo nada, no dejes que este día termine sin que hayas comenzado a hacer algo para tu Señor. Estamos hablando de que la iglesia haga esto o aquello, ¿qué es la iglesia? La iglesia es solo un conglomerado de personas, y si se va a hacer algún bien, deben realizarlo las personas, y si todas las personas son holgazanas, no hay trabajo hecho por la iglesia. Puede que exista la apariencia de este, pero en realidad no se hace ningún trabajo. Hermano, hermana, ¿qué estás haciendo para Jesús? Te encargo, por las marcas de los clavos en sus manos, ¡que trabajes para él!

A través de la Biblia en un año: Génesis 1-4

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

lunes, 14 de enero de 2019

Renovando Tu Mente | La caída




Entre la espada y la pared - Nancy DeMoss de Wolgemuth



14 de enero – EN ESTE MUNDO

Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo. Juan 16:33.

El creyente está en dos lugares y vive dos vidas. En el texto se habla de dos lugares: «en mí» y «en este mundo». La vida más noble de un santo está «escondida con Cristo en Dios»; esta es su nueva vida, su vida espiritual, su vida incorruptible, su vida eterna. Amado, regocíjate si estás en Cristo, y disfruta el privilegio que pertenece a esa condición: «en mí hallen paz». No estés satisfecho sin ella, es tu derecho por medio de tu relación con el Príncipe de Paz. Estás en Cristo y por eso tu vida siempre está a salvo y siempre debes estar tranquilo. Tus mayores intereses están todos seguros porque están garantizados por el pacto del cual Jesús es la garantía. Tu tesoro, tu porción eterna, está almacenada en él, en el cielo, donde ni el óxido ni los ladrones pueden entrar. Por lo tanto, anímate.

Estás lamentablemente consciente de que también tienes otra vida, moras en medio de hombres malos, o como dice el texto, estás «en este mundo». Aunque mores en el dulce aislamiento de la vida doméstica, aunque tu familia haya sido visitada con gracia y tus seres queridos sean todos creyentes, aun allí ocurren cosas que te hacen sentir que estás «en este mundo», un mundo de pecado y tristeza. Todavía no estás en el cielo, no sueñes con que lo estás. Sería una lástima que un marinero esperara que el mar fuera tan estable como la tierra, porque el mar siempre será el mar y el mundo será el mundo para ti mientras estés en él.

A través de la Biblia en un año: Mateo 27-28

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

domingo, 13 de enero de 2019

13 de enero – VIOLENCIA SAGRADA

La oración del justo es poderosa y eficaz. Santiago 5:16.

Nunca desistas en tus oraciones. Ningún tiempo es malo para orar. El resplandor de la luz del día no debe tentarte a desistir y la oscuridad de la medianoche no debe hacerte interrumpir tu clamor. Yo sé que uno de los objetivos principales de Satanás es hacer que los cristianos dejen de orar, porque si él pudiera aunque fuera una vez levantar el arma de la oración, fácilmente nos vencería y nos tomaría como su presa. Pero mientras sigamos clamando al Altísimo, Satanás no puede devorar ni a la más débil de las ovejas del rebaño. La oración, la oración poderosa, prevalecerá si se le da el tiempo necesario.

Y aunque nunca desistas de confiar ni de orar, crece con más fervor en ambas. Deja que tu fe esté aún más dispuesta a renunciar a toda dependencia que no sea en Dios, y deja que tu clamor se vuelva más y más vehemente. La puerta de la misericordia no se abre con cualquier toque, el que prevalezca debe sujetar bien la aldaba y dejarla caer una y otra vez, y otra vez y otra vez. Como dice el viejo refrán puritano: «Las oraciones frías piden denegación, las oraciones que prevalecen son las oraciones calientes». Trae tus oraciones a la puerta del cielo como si fueran un antiguo ariete y ábrela a la fuerza con violencia sagrada porque «el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan» (RVR, 1960). El que vaya a prevalecer con Dios debe ocuparse de que toda su fuerza caiga sobre sus oraciones.

A través de la Biblia en un año: Mateo 25-26

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

12 de enero – SER RICOS PARA DIOS

No acumulen para sí tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido destruyen, y donde los ladrones se meten a robar. Más bien, acumulen para sí tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el óxido carcomen, ni los ladrones se meten a robar. Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón. Mateo 6:19-21.

Hombres cristianos, nunca deben codiciar la estima del mundo; el amor de este mundo no está en conformidad con el amor de Dios. «Si alguien ama al mundo, no tiene el amor del Padre» (1 Juan 2:15). Traten sus sonrisas como tratan sus amenazas, con silencioso desdén. Mejor estén dispuestos a sufrir burla que a tener aprobación, consideren la cruz de Cristo mayor riqueza que todos los tesoros de Egipto. Los hombres de este mundo no fueron hechos para ponernos en sus puestos de honor, porque somos extranjeros y ciudadanos de otro país.

Además, como extranjeros, no nos corresponde acumular los tesoros de este mundo. Si somos extranjeros, los tesoros de este mundo son como pedazos de papel, de poco valor para nosotros; y debemos almacenar nuestros tesoros en el cielo, «donde ni la polilla ni el óxido carcomen, ni los ladrones se meten a robar» (Mateo 6:20). El dinero de este mundo no está vigente en el paraíso, y cuando lleguemos a su bienaventurada costa, si se pueden experimentar remordimientos, debemos desear haber acumulado más tesoros en la tierra de nuestra paternidad, en la querida patria más allá de los cielos. Transporta tus joyas a un país más seguro que este mundo; sé más bien rico para Dios que para los hombres.

A través de la Biblia en un año: Mateo 23-24

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

viernes, 11 de enero de 2019

Renovando Tu Mente | La imagen de Dios en el hombre




La verdad que nos hace libres, día 5 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



11 de enero – CIUDADANOS DEL CIELO EN LA TIERRA

En cambio, nosotros somos ciudadanos del cielo. Filipenses 3:20.

¿Qué quiere decir que somos ciudadanos del cielo? Bueno, pues primero, que estamos bajo el gobierno del cielo. Cristo, el rey del cielo, reina en nuestros corazones; las leyes de la gloria son las leyes de nuestras conciencias; nuestra oración diaria es: «hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo». Recibimos libremente las proclamaciones que se emiten desde el trono de gloria; obedecemos alegremente los decretos del Gran Rey. Para Cristo no estamos sin ley. El Espíritu de Dios gobierna en nuestros cuerpos mortales, la gracia reina por medio de la justicia y llevamos el yugo fácil de Jesús. Ay, que él se sienta en nuestros corazones como Rey, igual que Salomón en su trono de oro. Somos tuyos, Jesús, así como todo lo que tenemos; gobierna tú sin rival.

Que nuestras vidas sean conformadas a la gloria de nuestra ciudadanía. En el cielo son santos, así que nosotros debemos serlo si nuestra ciudadanía no es una mera pretensión. Allí son felices, así que nosotros debemos regocijarnos siempre en el Señor. En el cielo son obedientes, así debemos serlo nosotros, siguiendo la menor amonestación de la voluntad divina. En el cielo son activos, así debemos ser nosotros, alabando y sirviendo a Dios día y noche. En el cielo hay paz, así que nosotros debemos encontrar reposo en Cristo y estar en paz incluso ahora. En el cielo se regocijan al estar ante el rostro de Cristo; así debemos nosotros estar siempre meditando en él, estudiando su belleza y deseando examinar las verdades que él ha enseñado. En el cielo están llenos de amor, y nosotros debemos amarnos unos a otros como hermanos. En el cielo tienen una dulce comunión unos con otros; así nosotros, aunque somos muchos, somos un cuerpo, miembros los unos de los otros.

A través de la Biblia en un año: Mateo 21-22

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.