Versículo para hoy:

miércoles, 25 de mayo de 2022

Mayo 25 La prueba de mis intereses - OSWALD CHAMBERS

"Si vas a la mano izquierda, yo iré a la derecha y si a la mano derecha, yo iré a la izquierda", Génesis 13:9

Tan pronto comienzas a vivir la vida de fe en Dios, se abrirán delante de ti posibilidades fascinantes y gratificantes, las cuales son tuyas por derecho propio. Pero si estás viviendo la vida de fe, ejercitarás tu derecho a renunciar a tus derechos y dejarás que Dios elija por ti. A veces Él permite que entres en un lugar de prueba, donde lo correcto sería que tomaras en cuenta tu bienestar personal, si no vivieras la vida de fe. Pero si la estás viviendo, renunciarás con gozo a tus derechos y dejarás que Dios escoja por ti. Esta es la disciplina que Él usa para transformar lo natural en espiritual, por medio de la obediencia a su voz. 

Siempre que mis derechos se convierten en la guía de mi vida, la percepción espiritual se adormece. El más grande enemigo de la vida de fe en Dios no es el pecado, sino las buenas elecciones que no son las mejores. Lo bueno siempre es enemigo de lo mejor. Al leer el pasaje de Génesis, parecería que lo más sabio de este mundo era que Abraham escogiera, pues era su derecho. Y la gente a su alrededor lo habría considerado un tonto por no hacerlo. 

Muchos de nosotros nos estancamos espiritualmente porque preferimos elegir sobre la base de nuestros derechos, en lugar de confiar en la elección de Dios para nosotros. Debemos aprender a caminar de acuerdo con la norma de poner la mirada en Dios y Él nos dice, como le dijo a Abraham: "Anda delante de mi", Génesis 17:1.

martes, 24 de mayo de 2022

Mayo 24 El deleite de la desesperación - OSWALD CHAMBERS

"Cuando lo vi, caí a sus pies como muerto",  Apocalipsis 1:17

Quizás tú, como el apóstol Juan, conoces íntimamente a Jesucristo. Sin embargo, él de repente se te aparece con rasgos totalmente desconocidos y lo único que puedes hacer es caer a sus pies como muerto. En ocasiones Dios solo puede revelarse a nosotros en su majestad y el carácter impresionante y terrible de esa visión nos lleva al deleite de la desesperación. Experimentas este gozo en la desesperanza porque comprendes que si vas a ser levantado, debe ser por la mano de Dios. 

"Él puso su diestra sobre mí", Apocalipsis 1:17. En medio del pavor sientes un toque y sabes que es la diestra de Jesucristo. Comprende no es la mano que restringe, corrige o castiga, sino la diestra del Padre Eterno. Siempre que su diestra viene sobre ti, trae paz y consuelo inefables; y también el sentido de que sus brazos eternos son llenos de provisión, alivio y fortaleza son tu apoyo, (ver Deuteronomio 33:27). Una vez que sientes su toque, absolutamente nada te podrá volver a causar temor. En medio de toda su gloria celestial, el Señor Jesús viene para hablarle a un insignificante discípulo y le dice: "No temas", Apocalipsis 1:17. Su ternura es inexpresablemente dulce. ¿Lo conozco de esta manera? 

Piensa en algunos de los hechos que producen desesperación. Existe un desespero en el que no se encuentra ningún agrado, no hay un horizonte ni una esperanza de mayor claridad. Pero el deleite de la desesperación viene cuando "yo sé que en mi, esto es, en mi carne, no habita el bien", Romanos 7:18. Me deleito en saber que hay algo en mí que debe caer postrado delante de Dios cuando Él se me revele y que si he de levantarme debe ser por su mano. Dios puede hacer algo por mí sólo cuando reconozco los límites de lo que es humanamente posible y le permito a Él hacer lo imposible.

lunes, 23 de mayo de 2022

Mayo 23 La cautelosa incredulidad - OSWALD CHAMBERS

"No os angustiéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber, ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir", Mateo 6:25

Jesús redujo a incredulidad las preocupaciones racionales de un discípulo. Si hemos recibido al Espíritu Santo, Él se abrirá paso en nuestra vida y nos dirá: "Ahora bien, ¿dónde entra Dios en esa relaciones, en las vacaciones que has planeado, o en esos nuevos libros que quieres leer?” Él siempre insiste en el asunto hasta que aprendemos a tomar en cuenta a Dios antes que a nada. Siempre que le damos el primer lugar a otras cosas, hay confusión. 

"No os angustiéis por vuestra vida"... no lleves sobre tus hombros la carga de prever el futuro. La preocupación no sólo es mala, sino que es incredulidad, porque implica que no creemos que Dios puede ocuparse de los detalles corrientes de nuestra vida. Y este siempre es el verdadero motivo de preocupación. ¿Alguna vez has notado lo que Jesús señaló como aquello que ahogaría la Palabra sembrada por Él en nosotros? ¿El diablo? No, las preocupaciones de este siglo, Mateo 13:22. Siempre son nuestras preocupaciones. La incredulidad comienza cuando decimos: “No voy a confiar en lo que no puedo ver”. La única cura contra la incredulidad es la obediencia al Espíritu. 

La palabra más grande de Jesús a sus discípulos es abandónense.

domingo, 22 de mayo de 2022

Mayo 22 ¡Eso lo explica! - OSWALD CHAMBERS

"Para que todos sean uno, como tu, Padre en mi y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros", Juan 17:21

Sí estas atravesando un camino solitario, lee Juan 17 que te explica de manera contundente la razón por la que te encuentras así. Jesús ha orado para que seas uno con el Padre, como Él lo es. ¿Le estás ayudando a Dios a contestar esa oración, o tienes otra meta para tu vida? Debido a que te convertiste en su discípulo, no puedes ser independiente como lo eras antes. Juan 17 nos revela que el propósito de Dios no es responder nuestras oraciones, sino que por medio de ellas podamos discernir su mente. Sin embargo, Él debe responder la oración de Jesús: "Para que sean uno, así como nosotros somos uno", Juan 17:22. ¿Estamos tan cerca de Jesucristo que somos uno con Él? 

A Dios no le interesan nuestros planes. Él no pregunta: "¿Quieres vivir la pérdida de una ser querido, esta dificultad o esta frustración?" No, Él permite estas situaciones porque tiene un propósito con ellas. Las circunstancias que estamos viviendo nos están haciendo hombres y mujeres mejores, más amables y nobles; o más severos y criticones, más obstinados en nuestros propios caminos. Las circunstancias que vivimos nos vuelven malvados o santos, lo cual depende por completo de cuan íntima es nuestra relación con Dios. Si decimos: "Hágase tu voluntad", Mateo 26:42, Juan 17 nos animará y consolará porque sabemos que nuestro Padre está actuando de acuerdo con su sabiduría. Cuando entendemos lo que Él está buscando, dejamos de ser mezquinos y cínicos. Lo que Jesús oró fue nada menos que nosotros vivamos completamente unidos a Él, así como Él es uno con el Padre. Algunos estamos lejos de esa unidad, pero Dios no dejará de tratar con nosotros hasta que seamos uno con Él, porque Jesús oró para que así fuera.

sábado, 21 de mayo de 2022

Mayo 21 Los razonamientos divinos - OSWALD CHAMBERS

"Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia y todos estas cosas os serán añadidas", Mateo 6:33

Tan pronto consideramos estas palabras de Jesús, descubrimos que es la declaración más revolucionaria que jamás haya escuchado el oído humano. "Buscad primeramente el reino de Dios..." Nosotros afirmamos exactamente lo contrario: “pero debo vivir, debo ganar mucho dinero, debo vestirme, debo alimentarme”. Nuestra gran preocupación no es el reino de Dios, sino cómo nos las arreglamos para vivir. Jesús invirtió el orden. Primero debemos relacionarnos correctamente con Dios, asegurarnos de que ese sea el interés más importante de nuestra vida y nunca concederle tal importancia a lo demás. 

"No os angustiéis por vuestra vida", Mateo 6:25. Nuestro Señor señaló lo irrazonable que es, desde la perspectiva divina, estar ansiosos y preocupados acerca de como vamos a vivir. Jesús no dijo que la persona despreocupada es bienaventurada. No, esa persona es necia. Pero Jesús sí enseñó que su discípulo debe hacer de su relación con Dios el enfoque predominante de su vida y al compararlo con esto, despreocuparse prudentemente de cualquier otro aspecto. En esencia, Jesús estaba diciendo: “No conviertas la comida o la bebida en el factor primordial de tu vida, sino concéntrate totalmente en Dios”. Algunas personas son descuidadas con lo que comen y beben y sufren por ello, descuidan su manera de vestir, descuidan los asuntos de este mundo y Dios las hace responsables. Jesús dice que el principal interés de la vida es poner en primer lugar nuestra relación con Dios y todo lo demás en un segundo plano. 

Una de las disciplinas más difíciles de la vida cristiana es permitirle al Espíritu Santo llevarnos a una absoluta armonía con lo que nos enseña Jesús en estos versículos.

Mayo 20 El reino de lo verdadero - OSWALD CHAMBERS

"Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas", Lucas 21:19

Cuando una persona nace de nuevo, durante algún tiempo no tiene la misma energía de antes para pensar y razonar. Tenemos que aprender a expresar la nueva vida que hay dentro de nosotros y a desarrollar la mente de Cristo. Lucas 21:19 dice que tomamos posesión de nuestra alma por medio de la paciencia. Pero muchos de nosotros preferimos quedarnos en el umbral de la vida cristiana, en lugar de seguir adelante  para formar y edificar nuestra alma de acuerdo con la nueva vida que Dios nos ha impartido. Fracasamos porque ignoramos cómo nos hizo Él y le atribuimos hechos al diablo que realmente son el resultado de nuestra naturaleza indisciplinada. ¡Sólo piensa lo que podríamos ser cuando nos despertemos a la verdad!

Existen ciertos asuntos por los cuales no necesitamos orar; por ejemplo, nuestro estado de ánimo. El mal humor o el desánimo nunca desaparecerán con la oración, sino expulsándolos de nuestra vida. La disposición anímica casi siempre tiene su origen en nuestro estado físico y no en el moral. Debemos esforzarnos continuamente para no prestarle atención al talante en que nos encontramos como resultado de nuestra condición física y para nunca someternos a él ni por un instante. Tenemos que agarrarnos del cuello y darnos una buena sacudida. Entonces, descubriremos que podemos llevar a cabo lo que negábamos con nuestros labios. El problema con la mayoría de nosotros es que no lo queremos hacer. La vida cristiana es una vida de determinación y valor espiritual que se encarnan en nosotros.

Mayo 19 "De en medio del desastre, me levanto" - OSWALD CHAMBERS

"¿Quién nos separará del amor de Cristo?" Romanos 8:35

Dios no exime a sus hijos de la tribulación. Pero promete: "Con él estaré yo en la angustia", Salmo 91:15. No importa qué tan reales o intensas sean las dificultades, nada puede separarte de tu relación con Dios. Antes, "en todas estas cosas somos más que vencedores", Romanos 8:37. Pablo no estaba hablando de situaciones imaginarias, sino de circunstancias que son reales en extremo. Y él afirma que somos “súper victoriosos” en medio de ellas, no por nuestro propio ingenio ni valor, sino porque ninguna afecta nuestra relación con Dios que es en Jesucristo. Siento compasión del creyente en cuya vida no hay ninguna situación que él considere indeseable. 

¿Tribulación...? La tribulación nunca es un acontecimiento agradable, ni muy bienvenido. Pero sin importar cómo sea, agotadora, molesta o que sólo nos cause alguna debilidad, no puede separarnos del amor de Dios. Nunca permitas que las tribulaciones o las preocupaciones de este siglo te impidan recordar que Él te ama (Mateo 13:22). ¿Angustia...? ¿Podrá mantenerse la fe en el amor de Dios, cuando todo lo que nos rodea parece decir que su amor es una mentira y que no existe la justicia? 

¿Hambre...?¿Será posible que no sólo creamos en el amor de Dios sino que también somos más que vencedores, incluso cuando estamos padeciendo hambre? 

O Jesucristo es un engañador y Pablo está engañado, o algo extraordinario le sucede a quien se aferra al amor del Señor cuando las probabilidades están totalmente en su contra. La lógica queda silenciada frente a cada una de estas circunstancias. Una sola realidad puede justificarlo: El amor de Dios que es en Cristo. “De en medio del desastre me levanto”, todas las veces.

miércoles, 18 de mayo de 2022

¿Estoy pecando? 6 preguntas para las áreas grises - BLAKE GLOSSON


Los cristianos siempre han necesitado ejercer sabiduría y discernimiento en innumerables situaciones de la vida.

Mayo 18 Una irracionalidad cultivada - OSWALD CHAMBERS

"Mirad las aves del cielo... considerad los lirios del campo", Mateo 6:26,28

Observa como crecen los lirios del campo, ¡simplemente son! Piensa en el mar, el aire, el sol, la luna y las estrellas. Todos ellos también son, ¡y vaya ministerio el que ejercen! Con mucha frecuencia estropeamos la influencia que Dios ha determinado ejercer por medio de nosotros, debido a nuestros esfuerzos personales conscientes por ser consecuentes y útiles. Jesús dijo que hay una sola manera de crecer y desarrollarnos espiritualmente y es concentrándonos en Dios. En esencia, estaba diciendo: "No te preocupes por ser útil a otras personas, sencillamente cree en mí". En otras palabras, préstale atención a la Fuente, y de ti brotaran ríos de agua viva (Juan 7:38). Nosotros no podemos descubrir la fuente de nuestra vida natural por medio del sentido común y el razonamiento. Y Jesús nos enseña aquí que el crecimiento de nuestra vida espiritual no depende de nuestro cuidado y esfuerzo directo en ella, sino de que nos concentremos en el Padre celestial. Él conoce nuestras circunstancias y si permanecemos enfocados en Él, vamos a crecer espiritualmente como los lirios del campo. 

Las personas que ejercen más influencia en nosotros no son las que nos acorralan con su continuo hablar, sino las que viven como las estrellas del cielo y los lirios del campo, de manera sencilla y natural. Esas son las vidas que nos moldean. 

Si quieres ser de utilidad para Dios, relaciónate de una manera correcta con Jesucristo y, sin que te des cuenta. Él te hará una persona útil en cada instante de tu vida.

martes, 17 de mayo de 2022

Mayo 17 Su ascensión y nuestra unión con Él - OSWALD CHAMBERS

 "Aconteció que, mientras los bendecía, se separó de ellos y fue llevado arriba al cielo ", Lucas 24:51

Nosotros no contamos con ninguna experiencia que sea equivalente a los acontecimientos que ocurrieron en la vida de nuestro Señor después de la transfiguración. Desde entonces, su vida fue completamente vicaria o sustitutiva. Hasta el momento de la transfiguración Él había mostrado la vida de un hombre totalmente normal. Pero de allí en adelante (el Getsemaní, la cruz y la resurrección) nada nos resulta familiar. Su cruz es la puerta por la que todo miembro de la raza humana puede entrar a la vida de Dios. Por su resurrección Él tiene el derecho de dar vida eterna a toda persona y mediante su ascensión nuestro Señor entra en el cielo y mantiene la puerta abierta para la humanidad. 

La transfiguración tuvo su desenlace final en el monte de la ascensión. Si Jesús se hubiera ido al cielo directamente desde el monte de la transfiguración, hubiera partido solo y no sería para nosotros más que un personaje glorioso. Pero le dio la espalda a la gloria y descendió del monte para identificarse con la humanidad caída. 

La ascensión es el cumplimiento pleno de la transfiguración. Nuestro Señor regresó a su gloria original, pero no simplemente como el Hijo de Dios. Él volvió a su Padre como el Hijo del hombre. Ahora todos tenemos libre acceso al trono de Dios por medio de la ascensión del Hijo del hombre. En esta condición, Jesucristo limitó deliberadamente su omnipotencia, omnipresencia y omnisciencia. Pero ahora estos atributos son suyos con poder pleno y absoluto. Como el Hijo del hombre en el trono de Dios, ahora Jesucristo tiene todo el poder. Desde su ascensión hasta el día de hoy Él es Rey de Reyes y Señor de Señores.

Mayo 16 El hábito de la riqueza - OSWALD CHAMBERS

"Participantes de la naturaleza divina", 2 Pedro 1:4

A través de las promesas nos volvemos participantes de la naturaleza divina, es decir, recibimos y compartimos la misma naturaleza de Dios. Luego, debemos manifestar esa naturaleza divina en nuestra naturaleza humana por medio de la formación de hábitos. El primer hábito que debemos desarrollar es reconocer la provisión que Dios nos ha dado. Sin embargo, decimos: "¡Ay, no tengo con qué comprarlo!" Esta frase encierra una gran mentira. ¡Hablamos como si nuestro Padre celestial nos hubiera dejado sin un centavo! Pensamos que es una muestra de verdadera modestia decir al final del día: "¡Uy, hoy me las arreglé para sobrevivir, pero la batalla fue dura!" ¡Y, sin embargo, en el Señor Jesucristo, el Dios omnipotente, es nuestro por completo! Si lo obedecemos, Él no escatimará la estrella más remota y dará hasta el último grano de arena para bendecirnos. ¿Realmente importa que nuestras circunstancias sean difíciles? ¡Por qué no habrían de serlo! Si nosotros le damos cabida a la autocompasión y nos permitimos el lujo de la miseria y la infelicidad, excluimos de nuestra vida las riquezas de Dios e impedimos que otros participen de su provisión. No hay peor pecado que el de la autocompasión porque elimina completamente a Dios y coloca en el trono a nuestros intereses personales. Este pecado nos lleva a abrir la boca sólo para quejarnos y nos convierte en esponjas espirituales, siempre absorbiendo, nunca dando y nunca llenos. 

Cuando Dios empieza a sentirse satisfecho con nosotros, empobrece todo aquello que tenga la naturaleza de una riqueza ficticia, hasta que aprendemos que todas nuestras fuentes de agua pura se encuentran en Él (ver Salmo 87:7). Si su majestad, gracia y poder no se están manifestando en nuestra vida, Él nos hace responsables. "Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia", 2 Corintios 9:8. Entonces, aprende a colmar a los demás de la gracia de Dios. Debes estar marcado con la naturaleza divina y su bendición fluirá a través de ti, todo el tiempo.

domingo, 15 de mayo de 2022

Mayo 15 El hábito de estar a la altura de las circunstancias - OSWALD CHAMBERS

"Para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado", Efesios 1:18

Recuerda que fuiste salvo para que la vida de Jesús se manifieste en tu cuerpo (ver 2 Corintios 4:10). Dirige toda la energía de tus capacidades hacia el cumplimiento de tu elección como hijo de Dios; siempre debes estar a la altura de las circunstancias. 

Tú no puedes hacer nada para conseguir tu salvación, pero debes hacer algo para manifestarla. Debes ocuparte en tu salvación, a la cual Dios ya te ha hecho entrar (Filipenses 2:12). ¿Demuestra tu manera de hablar, pensar y sentir que estás ocupándote en ella? Si aún eres el mismo miserable gruñón que se empeña en seguir su propio camino, entonces mientes al decir que Dios te ha salvado y santificado. 

Dios, como el Ingeniero Maestro, permite las adversidades para verificar si puedes saltar por encima de ellas de manera adecuada: "Con mi Dios escalaré murallas" Salmo 18:29, LBLA. Dios jamás te va a proteger de ninguna de las exigencias para sus hijos. 1 Pedro 4:12 dice: "Amados, nos os sorprendáis del fuego de la prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciera". Ponte a la altura de las circunstancias y lleva acabo lo que la prueba te exige. Sin que importe cuánto te duela, dale a Dios la oportunidad de manifestar la vida de Jesús en tu cuerpo. 

Que Dios ya no halle más quejas en nosotros, sino que nos encuentre llenos de valor y fuerza espiritual, listos para enfrentar cualquier situación que Él coloque en nuestro camino. Tenemos que ejercitarnos para que el Hijo de Dios se manifieste en nuestros cuerpos. Dios no tiene museos. El único objetivo de la vida es que su Hijo se pueda manifestar. Y cuando esto ocurre, dejamos de darle órdenes. Nuestro Señor nunca le dio órdenes a su Padre. Estamos aquí para someternos a su voluntad de tal forma que su deseo se cumpla por medio de nosotros. Cuando comprendemos esto, Él nos volverá pan partido y vino derramado para alimentar y nutrir a otras personas.

sábado, 14 de mayo de 2022

Mayo 14 El hábito de disfrutar lo desagradable - OSWALD CHAMBERS

"Para que también... la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos", 2 Corintios 4:10

Debemos desarrollar hábitos piadosos que expresen lo que la gracia de Dios ha hecho en nosotros. No se trata de que Él nos salvó del infierno, sino de que fuimos salvos para que la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos. Y es la adversidad lo que nos conduce a mostrar Su vida en nuestra carne mortal. ¿Muestra mi vida la dulzura inherente al Hijo de Dios, o sólo la irritación propia de la naturaleza de mi "yo" separado de Él? Lo único que hará posible que yo disfrute de la adversidad es el deseo intenso de permitir que la vida del Hijo de Dios se manifieste en mí. No importa lo difícil que algo me resulte, yo debo decir: "Señor, me deleito en obedecerte en esto". Inmediatamente el Hijo de Dios se ubicará en el primer plano y en mi vida humana se manifestará lo que glorifica a Jesús. 

No debes discutir. En el instante que obedeces la luz de Dios, Jesús brilla en ti en ese punto en particular. Pero si discutes con Él, entristeces al Espíritu (ver Efesios 4:30). Debes mantenerte dispuesto para que la vida del Hijo de Dios se manifieste en ti. Pero no puedes conservar esta disposición si le das cabida a la autocompasión. Nuestras circunstancias son el medio que Dios usa para revelar de manera maravillosa cuan perfecto y extraordinariamente puro es su Hijo. Lo que debe hacer latir nuestro corazón con un entusiasmo renovado es el descubrimiento de una nueva manera de manifestar al Hijo de Dios. Una cosa es elegir lo desagradable y otra muy diferente participar en ello porque Dios lo ha planeado y dirigido así. Y si Dios te pone allí, Él es ampliamente suficiente y "suplirá todo lo que os falta", Filipenses 4:19. 

Mantén tu alma dispuesta para que se manifieste la vida del Hijo de Dios. Nunca vivas de los recuerdos de experiencias pasadas, sino deja que la Palabra de Dios siempre esté viva y activa en ti.

viernes, 13 de mayo de 2022

Mayo 13 El hábito de mantener una buena conciencia - OSWALD CHAMBERS

"Procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres", Hechos 24:16

En realidad los mandamientos que Dios nos ha dado están dirigidos a la vida de su Hijo en nosotros. En consecuencia, para nuestra naturaleza humana en la cual se ha formado su Hijo, sus mandamientos son difíciles. Pero, tan pronto como obedecemos se vuelven fáciles debido a la intervención divina. 

La conciencia es esa facultad que hay en mí que se acopla a la norma más alta que yo conozco y que luego me recuerda continuamente lo que ella me exige hacer. Es el ojo del alma que dirige su mirada hacia Dios o hacia lo que consideramos la norma más elevada. Esto explica por qué las personas no tienen la misma conciencia. Si yo tengo el hábito de confrontar mi vida con Dios, una y otra vez, la conciencia siempre me dirigirá a su perfecta ley indicándome lo que debo hacer. La pregunta es: ¿Obedeceré? Es necesario que yo me esfuerce para que mi conciencia se mantenga con tanta sensibilidad que pueda caminar sin ofensa. Debo vivir en una armonía tan perfecta con el Hijo de Dios que en todas las circunstancias se renueve el espíritu de mi mente y yo pueda comprobar rápidamente "cuál es la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta", Romanos 12:2; ver también Efesios 4:23. 

Dios siempre nos instruye hasta en el más mínimo detalle. ¿Mi oído es tan sensible que puede escuchar el susurro más suave del Espíritu para que sepa lo que debo hacer? "Y no entristezcáis al Espíritu Santo de Dios", Efesios 4:30. Él no habla con una voz de trueno, su voz es tan suave que fácilmente la podemos pasar por alto. Lo único que mantiene nuestra conciencia sensible a su llamado es el hábito de tener un corazón abierto para Dios. Cuando empieces a discutir en tu interior, para inmediatamente. Si te preguntas "¿Porqué no debo hacer esto?", estás equivocado. No hay controversia válida una vez que tu conciencia habla. Cuando permites que haya algo que opaque tu comunión interior con el Señor, lo haces bajo tu propio riesgo. Déjalo, sin importar lo que sea y ten cuidado de mantener clara tu visión interior.

jueves, 12 de mayo de 2022

Por Qué Tienes Esa Espina - Jon Bloom

 

Para evitar que me volviera presumido debido a la grandeza sobrecogedora de las revelaciones, se me dio una espina en la carne, un mensajero de Satanás para acosarme, para evitar que me volviera presumido. (2 Corintios 12:7)

Mayo 12 Adquiere el hábito de no tener hábitos - OSWALD CHAMBERS

"Si tenéis estas cosas y abundan en vosotros, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto", 2 Pedro 1:8

Cuando empezamos a desarrollar un hábito, tenemos plena conciencia del hecho. En ocasiones nos damos cuenta de que nos estamos volviendo personas virtuosas, pacientes y piadosas, pero esta conciencia es tan solo una etapa. Si nos quedamos allí, vamos a adquirir, ínfulas del mojigato espiritual. Lo que debemos hacer con los hábitos piadosos es dejar que se pierdan en la vida del Señor hasta que se vuelvan una expresión tan espontánea de nuestra vida que ya no estemos conscientes de ellos. Nuestra vida espiritual continuamente se transforma en un examen interior debido a que existen algunas cualidades que todavía no hemos añadido a nuestras vidas. 

Tu dios podría ser el lindo hábito cristiano que tienes, como orar o leer la Biblia a determinadas horas. Observa cómo tu Padre va a transformar esos momentos, si empiezas a adorar tus costumbres y no lo que ellas simbolizan. Decimos: "No puedo hacer eso ahora, estoy en mi tiempo a solas con Dios". No, es el tiempo a solas con tu hábito. Hay una cualidad que aún te falta. Reconoce tu defecto y luego busca la oportunidad de introducir en tu vida esa cualidad faltante. 

El amor implica que no hay ningún hábito visible, sino que has llegado al punto en que está perdido y, por la práctica, lo realizas sin darte cuenta. Si eres consciente de tu propia santidad, te imaginas que hay ciertas cosas que no puedes hacer, ciertas relaciones en las que estás lejos de ser sencillo. Esto significa que falta algo por añadir. La única vida sobrenatural es la que vivió el Señor Jesús y Él en todo lugar se encontraba "en casa" con su Padre. ¿Hay algún sitio donde no te sientes como en casa con Dios? Entonces, permite que el Señor obre a través de esa circunstancia particular hasta que crezcas en Él y tu vida se convierta en la vida sencilla de un niño.

miércoles, 11 de mayo de 2022

Mayo 11 No lo alcanzarás sólo empinándote - OSWALD CHAMBERS

"Poned toda diligencia en añadir... al afecto fraternal, amor", 2 Pedro 1:5,7

Para la mayoría de nosotros, el amor es algo indefinido. Cuando hablamos acerca de él no sabemos lo que queremos decir. El amor es la preferencia suprema de una persona por otra. Y, espiritualmente, Jesús exige que esa máxima preferencia sea por Él (ver Lucas 14:26) Cuando el amor de Dios es derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo, es fácil colocar a Jesús en el primer lugar. Pero luego debemos practicar el desarrollo de esas verdades que se mencionan en 2 Pedro. Lo primero que Dios hace es extirpar completamente de mi vida las pretensiones y fingimientos, el orgullo y la vanidad. El Espíritu Santo revela que Dios me ama, no porque yo sea digno de su amor, sino porque esa es su naturaleza. Ahora Él me ordena manifestar el mismo amor hacia los demás: "Que os améis unos a otros, como yo os he amado", Juan 15:12. Nos dice: "Te rodearé de muchísimas personas a quienes no puedes respetar y, sin embargo, debes manifestarles mi amor así como yo te lo he manifestado a ti”. Sin embargo, no lo vas a alcanzar sólo empinándote. Se necesita un mayor esfuerzo. Algunos de nosotros hemos hecho el intento, pero pronto nos hemos sentido cansados y frustrados. 

"El Señor... es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca", 2 Pedro 3:9. Debo ver en mi interior para darme cuenta de cómo me ha tratado Él. La comprensión de que Dios me ha amado hasta el extremo de todo límite me obligará a salir al mundo para amar de la misma forma. El amor que Dios me tiene es inagotable y yo debo amar a los demás a partir del fundamento de su amor por mí. El crecimiento en la gracia se detiene en el momento en que me enojo. Y me puedo disgustar porque debo vivir con una persona inusualmente difícil. Sin embargo, ¡sólo pensemos en lo desagradables que nosotros hemos sido con Dios! 

¿Estoy preparado para identificarme tanto con el Señor Jesús que su vida y su dulzura salgan todo el tiempo a borbotones a través de mí? Ni el amor natural ni el divino van a durar a menos que los cultivemos. El amor es espontáneo, pero debemos mantenerlo por medio de la disciplina.

martes, 10 de mayo de 2022

Deja a un lado el peso de la inseguridad - JON BLOOM

Huir de la inseguridad es buena idea pero, casi siempre que la evitamos, lo hacemos huyendo por el rumbo equivocado. O para decirlo de otra manera, esos rumbos casi siempre son medicinas para aliviar el dolor y no para curarlo.


Mayo 10 Toma la iniciativa - OSWALD CHAMBERS

 "Añadid a vuestra fe, virtud", 2 Pedro 1:5

Añadid implica que hay algo que nosotros debemos realizar. Corremos el riesgo de olvidar que no podemos hacer lo que Dios hace y que Él no hará lo que nosotros debemos hacer. No podemos salvarnos ni santificarnos a nosotros mismos. Dios es el que lo hace. 

Pero Él no nos dará carácter ni buenos hábitos de compartimiento y no nos obligará a caminar rectamente delante de Él. Todo eso tenemos que hacerlo nosotros mismos. Debemos ocuparnos en la salvación personal que Dios ha obrado en nosotros (ver Filipenses 2:12). Añadid implica desarrollar el hábito de hacer cosas, lo cual es difícil en la etapa inicial. Tomar la iniciativa significa que comienzas a instruirte en el camino por el que debes andar. 

Cuídate de preguntar por el camino cuando lo conoces perfectamente bien. Toma la iniciativa, deja de vacilar y da el primer paso. Sé decidido cuando Dios habla, obedece en fe y de inmediato lo que Él dice y nunca cambies tus decisiones iniciales. Si vacilas cuando Dios te ordena hacer algo, pones en peligro tu posición firme en la gracia. Toma la iniciativa, tómala tú mismo, da el paso voluntariamente y al instante, y hazlo de tal modo que resulte imposible volver atrás. Quema los puentes que están detrás de ti. Di: "Escribiré esta carta", "pagaré esa deuda" y luego hazlo. Que sea algo irrevocable. 

Debemos adquirir la costumbre de escuchar a Dios con atención, en todo y desarrollar el hábito de descubrir lo que Él dice y obedecerle. Si cuando se presenta una crisis nos volvemos de manera instintiva hacia Dios, esa actitud indica que el hábito se ha formado. Debemos tomar la iniciativa en el lugar donde estamos y no donde no estamos.

lunes, 9 de mayo de 2022

Mayo 9 Vayamos más allá de lo presente - OSWALD CHAMBERS

"Donde no hay visión, el pueblo se desenfrena", Proverbios 29:18

No es lo mismo un ideal que una visión. Un ideal no tiene una inspiración moral, mientras que una visión sí. La gente que se entrega a ideales rara vez hace algo. Una persona puede utilizar el concepto que tiene de Dios y sus atributos para justificar y racionalizar la negligencia intencional en sus deberes. Jonás trató de excusar su desobediencia diciéndole a Dios. "Yo sabía que tú eres un Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte y de gran misericordia, que te arrepientes del mal", Jonás 4:2. Yo puedo tener una concepción correcta acerca de Dios y esa puede ser la misma razón por la que no cumplo con mi deber. Por dondequiera que haya visión, también existe una vida recta porque la visión imparte el incentivo moral. 

Los ideales pueden adormecer y llevar a la ruina. Examínate espiritualmente y verifica si únicamente posees ideales o una visión. "Ah. pero el alcance de un hombre debe ser superior a lo ha logrado. ¿O para qué es el cielo? 

"Donde no hay visión"... Una vez que perdemos de vista a Dios, comenzamos a permitir algunos desenfrenos. Abandonamos la oración y cambiamos la visión de Dios por las pequeñeces de la vida. Sencillamente empezamos a obrar de acuerdo con nuestra propia iniciativa. Si obedecemos dócilmente a los dictados de nuestro yo y lo que hacemos es por iniciativa propia, sin esperar que Dios intervenga, vamos hacia abajo y hemos perdido la visión. ¿Nace hoy nuestra actitud de la visión de Dios? ¿Esperamos que Él haga obras mayores de las que ya ha hecho? ¿Tiene nuestra perspectiva espiritual frescura y vitalidad?

domingo, 8 de mayo de 2022

Mayo 8 La paciencia de la fe - OSWALD CHAMBERS

"Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia", Apocalipsis 3:10

La paciencia es más que resistencia, más que simplemente aguantar hasta el final. La vida de un santo está en las manos de Dios, como el arco y la flecha en las manos de un arquero. Dios está apuntando a un blanco que el santo no puede ver, pero como nuestro Señor estira y tensiona, de vez en cuando el santo dice: “No puedo soportar más”. Él no nos hace caso y sigue estirando hasta que su propósito esté a la vista, y entonces lanza la flecha. Colócate en las manos de Dios. ¿Hay una circunstancia en tu vida para la cual necesitas paciencia, ahora mismo? Mantén tu relación con Jesucristo por medio de la paciencia que produce la fe. Declara como Job: "Aunque él me mate, en él esperaré", Job 13:15. 

La fe no es una emoción débil y lastimosa, sino una confianza fuerte y energética que se fundamenta en el hecho de que Dios es amor santo. Y aunque no lo puedes ver a Él en este momento y no puedes comprender lo que está haciendo, tú lo conoces. El desastre se presenta en tu vida cuando te falta la serenidad mental que proviene de arraigarte en la verdad eterna de que Dios es amor santo. La fe es el esfuerzo supremo de tu vida y significa que tú te rindes con una absoluta confianza en Él. 

Dios arriesgó todo en su Hijo Jesucristo para salvarnos y ahora quiere que arriesguemos nuestro todo con plena confianza en Él. Existen áreas de nuestra vida donde esa fe no ha obrado todavía, lugares que no han sido tocados por Dios. En la vida de Jesucristo no hubo áreas sin tocar y tampoco nosotros debemos tenerlas. Jesús oró: "Y esta es la vida eterna, que te conozcan a ti", Juan 17:3. El verdadero significado de la vida eterna es una vida que puede enfrentar todo lo que tiene que enfrentar, sin vacilaciones. Cuando asumimos esta perspectiva, la vida se convierte en un gran idilio, en una gloriosa oportunidad para ver situaciones maravillosas todo el tiempo. Dios nos está disciplinando para llevarnos a ese punto central de poder.

sábado, 7 de mayo de 2022

Mayo 7 Construyendo para la eternidad - OSWALD CHAMBERS

"¿Quien de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?" Lucas 14:28

Nosotros no debemos calcular el costo al que se refiere nuestro Señor, pues Él ya lo hizo: Son los 30 años en Nazaret; los tres años de popularidad, escándalo y odio; la insondable agonía que experimentó en Getsemaní; y la furiosa embestida contra Él en el Calvario, el eje central sobre el cual giran el tiempo y la eternidad. Jesucristo calculó el costo. La gente no se va a reír de Él al final diciendo: "Este hombre comenzó a edificar y no pudo acabar", Lucas 14:30. 

Las condiciones del discipulado, establecidas por nuestro Señor en los versículos 26, 27 y 33, significan que las personas a quienes Él va a emplear en sus poderosas empresas constructoras son aquellas en que Él ha hecho todo. Si alguno viene a mí y no aborrece a su padre, madre, mujer, hijos, hermanos, hermanas y hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo (Lucas 14:26). Este versículo nos enseña que el Señor únicamente usará en sus obras de construcción a los hombres y mujeres que lo aman de una forma personal, apasionada, devota y que supera a cualquiera de las relaciones más cercanas de la tierra. Las condiciones son estrictas, pero también gloriosas. 

Dios inspeccionará todo lo que nosotros edifiquemos. Cuando Él nos supervise con su fuego que escudriña y purifica, ¿detectará que hemos construido un proyecto personal sobre el fundamento de Jesús? (ver 1 Corintios 3.10-15). Estos son días de empresas formidables, en los que estamos tratando de trabajar para Dios y es allí donde se encuentra la trampa. En un sentido profundo, nosotros nunca podemos trabajar para Él. Jesús, como el Maestro Arquitecto, se encarga de nosotros de la manera que pueda dirigirnos y controlarnos completamente para sus empresas y sus planes de edificación y nadie tiene el derecho de exigir donde se le debe colocar a trabajar.

viernes, 6 de mayo de 2022

Mayo 6 Libertad en las profundidades del evangelio - OSWALD CHAMBERS

"Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres", Gálatas 5:1

La persona cuya mente es espiritual nunca vendrá a ti para exigirte que creas esto y aquello, sino para que ajustes tu vida a las normas de Jesús. No se nos pide que le creamos a la Biblia, sino a Aquel a quien la Biblia revela (ver Juan 5:39-40). Somos llamados a proclamar la libertad para la conciencia, no la libertad de opinión. Y si nosotros mismos somos libres con la libertad de Cristo, otros entrarán a esa misma libertad, la libertad de comprender su absoluto control y autoridad. 

Mide constantemente tu vida de acuerdo con las normas de Jesús. Sométete únicamente a su yugo, jamás a otro y ten cuidado de nunca sujetar a los demás a un yugo que Jesucristo no les haya puesto. Dios necesita mucho tiempo para cambiar nuestra forma de pensar, según la cual, a menos que todas las personas no vean las cosas como nosotros, están equivocadas. Esa nunca es su perspectiva. Sólo existe una libertad: la de Jesús obrando en nuestra conciencia a fin de capacitarnos para hacer lo correcto. 

No te impacientes con los demás. Recuerda que Dios trató contigo con paciencia y benignidad. Pero no suavices la verdad de Dios. Déjala actuar y nunca ofrezcas disculpas por ella. Jesús dijo: "Id y haced discípulos", Mateo 28:19; no: "Haced prosélitos que se conviertan a vuestros propios pensamientos y opiniones".

jueves, 5 de mayo de 2022

Mayo 5 Juicio en las profundidades del amor - OSWALD CHAMBERS

"Es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios", 1 Pedro 4:17


El obrero cristiano nunca debe olvidar que la salvación es una idea de Dios, no del hombre; por lo tanto, tiene una profundidad insondable. La salvación es la gran concepción de Dios y no una experiencia. La experiencia es solo la puerta por medio de la cual la salvación entra a nuestra vida consciente. Nunca prediques la experiencia; predica la gran idea de Dios que esta detrás de la experiencia. Cuando predicamos, no estamos proclamando simplemente la manera en que las personas se pueden salvar del infierno y ser hechas por Dios virtuosas y puras; estamos transmitiendo las Buenas Nuevas acerca de Él.

En las enseñanzas de Jesucristo siempre está presente un elemento de juicio, el cual es una señal del amor divino. Nunca te solidarices con alguien que encuentra difícil acercarse a Dios; el Señor no tiene la culpa. No es nuestro deber descubrir la razón de esa dificultad, sino presentar la verdad de Dios de tal manera que su Espíritu revele lo que está mal. La gran prueba de oro de nuestra predicación es que lleve a todos al juicio. Cuando se predica la verdad, el Espíritu Santo confronta a cada persona con Dios mismo.

Si alguna vez Jesús nos ordenara hacer algo que Él no pudiera darnos la capacidad de cumplir, sería un mentiroso. Y si hacemos de nuestra incapacidad una barrera o excusa para no obedecer, le estaríamos diciendo a Dios que hay algo que Él no ha tenido en cuenta. Todo elemento de confianza en nosotros mismos debe ser eliminado por el poder de Dios. En el momento que reconozcamos nuestra completa debilidad y dependencia de Él, su Espíritu manifestará su poder.

miércoles, 4 de mayo de 2022

Mayo 4 Intercesión vicaria - OSWALD CHAMBERS

"Así que, hermanos, tenemos libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo", Hebreos 10:19

Cuídate de imaginar que la intercesión significa llevar a la presencia de Dios nuestras compasiones y preocupaciones personales y exigir que Él haga lo que le pedimos. Nuestra capacidad para acercarnos a Dios está completamente basada en la identificación vicaria o sustitutoria de nuestro Señor con el pecado. Tenemos libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo. 

La obstinación espiritual es el mayor obstáculo en la intercesión, porque está basada en la lástima que sentimos por aquello que vemos en nosotros y en otras personas y que consideramos que no tiene necesidad de expiación. Tenemos la idea de que hay ciertas cosas buenas y virtuosas en cada uno de nosotros, que no necesitan fundamentarse en la propiciación por medio de la cruz de Cristo. La pereza y el desinterés que produce esta clase de pensamiento nos incapacita para interceder. Como no nos identificamos con los intereses de Dios para otras personas, nos sentimos irritados con Él. Debido a que siempre estamos listos para anteponer las ideas personales, la intercesión se convierte en la exaltación de nuestras compasiones naturales. Debemos comprender que la identificación de Jesús con el pecado implica un cambio radical en todas nuestras compasiones e intereses. La intercesión vicaria significa que sustituimos de manera consciente nuestra compasión natural hacia otros por los intereses de Dios para con ellos. 

¿Soy obstinado, o he sido sustituido? ¿Soy mimado, o perfecto en mis relaciones con Dios? ¿Irritable, o espiritual? ¿Decidido a hacer mi voluntad, o a identificarme con Él?

martes, 3 de mayo de 2022

Mayo 3 Intercesión llena de vida - OSWALD CHAMBERS

"Orad en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu", Efesios 6:18

A medida que perseveramos en la intercesión, es posible que descubramos que nuestra obediencia a Dios les cuesta a otras personas más de lo que pensábamos. El peligro, entonces, es comenzar a interceder en solidaridad con aquellos a quienes poco a poco Dios está elevando a una posición totalmente diferente, en respuesta directa a las oraciones que hacemos. Nuestra conexión vital con Dios se rompe cuando dejamos de identificarnos con el interés que Él tiene en los demás y les sentimos lástima. Interponemos nuestra conmiseración, nuestra consideración por ellos. Pero este es un reproche deliberado contra Dios. 

Es imposible que nuestra intercesión se encuentre llena de vida, si no estamos completamente seguros de Dios. Los mayores destructores de esa relación de confianza con Él son nuestras emociones y prejuicios. La identificación con Dios es la clave para la intercesión. Entonces, cuando dejamos de identificarnos con Él, es por nuestras simpatías hacia otros y no por el pecado. Es improbable que el pecado estorbe nuestra relación de intercesión con Dios, pero no podemos decir lo mismo de nuestras lástimas. La conmiseración por nosotros mismos o por otras personas nos lleva a decir: "No voy a permitir que eso ocurra”. Cuando nos sucede, inmediatamente perdemos nuestra conexión vital con Dios. 

Con la intercesión llena de vida no te queda ni el tiempo ni el deseo de orar por tu "pobrecito y lindo yo", ni tienes que luchar para no darle cabida a pensamientos, enfocados en ti mismo pues ni siquiera están allí para impedirles la entrada a tu mente. De esta manera estás absolutamente identificado con los intereses de Dios en la vida de los demás. El discernimiento que Él nos da sobre otras personas es un llamado a interceder por ellas, nunca a la censura o la crítica.

lunes, 2 de mayo de 2022

Mayo 2 La pasión de la paciencia - OSWALD CHAMBERS

"Aunque tarde, espérala", Habacuc 2:3

La paciencia no es indiferencia. La paciencia nos transmite la idea de una roca inmensamente fuerte y capaz de resistir todo ataque violento. La visión de Dios es la fuente de la paciencia porque nos da una inspiración verdadera y adecuada. Moisés se mantuvo firme, no por sus ideales acerca del deber y lo que es correcto, sino porque tuvo una visión de Dios. "Se sostuvo como viendo al Invisible", Hebreos 11:27. Una persona con esta visión de Dios no se consagra a una causa o a un asunto en particular, sino al Señor mismo. Tú siempre sabes que la visión es de Dios por la inspiración que trae consigo. Las cosas te llegan con liberalidad y le dan fuerza a tu vida porque todo está vigorizado por Dios. Él te puede dar un tiempo espiritual en el que no tengas ninguna palabra suya en absoluto, como su Hijo lo experimentó durante la tentación en el desierto. Si Dios lo hace, mantente firme y el poder para sostenerte estará allí porque tú lo ves a Él. 

Aunque tarde, espérala. La prueba de que tenemos la visión es que nos esforzamos por lograr más de lo que hemos alcanzado. No es bueno estar satisfechos espiritualmente. El salmista dijo: "¿Qué pagaré a Jehová...? Tomaré la copa de la salvación", Salmo 116:12-13. Somos propensos a buscar satisfacción en nosotros mismos, y decimos: "¡Ya lo conseguí! Ahora estoy completamente santificado. Ahora puedo mantenerme firme". Cuando esto sucede, de inmediato vamos camino a la rutina. Siempre debemos tratar de obtener más de lo que hemos alcanzado. Pablo dijo: "No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo", Filipenses 3:12. Si lo único que tenemos es lo que hemos experimentado, entonces no tenemos nada. Pero si contamos con la inspiración de la visión de Dios, tenemos más de lo que podemos experimentar. Cuídate del peligro del relajamiento espiritual.

Mayo 1 Discernimiento, no emoción - OSWALD CHAMBERS

"Porque por fe andamos, no por vista", 2 Corintios 5:7

Durante algún tiempo nosotros tenemos plena conciencia de los cuidados de Dios. Luego, cuando Él empieza a usarnos en su obra, adoptamos un aire de tristeza y hablamos únicamente de nuestras pruebas y dificultades. Durante todo ese tiempo Dios está tratando de que realicemos nuestro trabajo como personas humildes, que no se hacen notar. Si pudiéramos evitarlo, ninguno de nosotros pasará inadvertido espiritualmente. ¿Podemos hacer nuestro trabajo cuando parece que Dios ha cerrado los cielos? Algunos de nosotros siempre queremos ser santos iluminados, con aureolas doradas y un flujo continuo de inspiración, además de tener tratos todo el tiempo con otros santos del Señor. Un santo seguro de sí mismo es inútil, anormal e incompetente para la vida cotidiana y no se parece en nada a Dios. Estamos aquí como hombres y mujeres — no como ángeles en ciernes — con el propósito de hacer el trabajo de este mundo y hacerlo con un poder infinitamente mayor para resistir la lucha, ya que hemos nacido de lo alto. 

Si intentamos revivir esos excepcionales momentos de inspiración, estamos demostrando que no es a Dios a quien deseamos. Nosotros nos obsesionamos con los momentos en que Él se acercó y nos habló e insistimos en que lo siga haciendo. Pero lo que Dios quiere de ti y de mí es que "andemos por fe". ¡Cuántos de nosotros nos hemos "guardado”, por así decirlo y hemos dicho: "Bueno, no puedo hacer nada más hasta que el Señor se me aparezca"! Pues Él nunca lo hará y debemos levantarnos, sin ninguna inspiración, sin ningún toque repentino suyo. Después viene la sorpresa: "¡Pero si Él estuvo allí todo el tiempo y yo nunca lo supe!" Nunca vivas para esos momentos excepcionales, son sorpresas. Dios nos dará sus toques de inspiración solamente cuando vea que no corremos el peligro de desviarnos por causa de ellos. Jamás debemos considerar nuestros momentos de inspiración como la norma de vida. Nuestra norma es la obra, nuestro deber. 

sábado, 30 de abril de 2022

Abril 30 La espontaneidad del amor - OSWALD CHAMBERS

 "El amor es sufrido, es benigno", 1 Corintios 13:4

El amor no es premeditado, es espontáneo. Esto quiere decir que irrumpe en formas extraordinarias. No existe ninguna seguridad matemática en la descripción de Pablo acerca del amor. No podemos decir: “Ahora nunca voy a guardar rencor y voy a creerlo todo". La característica del amor es la espontaneidad. No colocamos al frente las declaraciones de Jesús y las establecemos como una norma. Sin embargo cuando le permitimos actuar a su Espíritu, vivimos de acuerdo con el patrón de él y ni siquiera nos damos cuenta. Entonces, miramos hacia atrás y nos asombramos del desprendimiento que manifestamos en alguna emoción, lo cual demuestra que allí se encontraba presente la espontaneidad del amor verdadero. La naturaleza de todo lo que tiene que ver con la vida de Dios en nosotros se discierne únicamente cuando ya hace parte del pasado. 

La fuente del amor está en Él y no en nosotros. Resulta absurdo pensar que el amor de Dios se encuentra por naturaleza en nuestro corazón. Sólo está allí porque "ha sido derramado en nuestros corazones el Espíritu Santo", Romanos 5:5. 

Tratar de probarle a Dios cuánto lo amamos es una señal indudable de todo lo contrario. La evidencia de que lo amamos es la absoluta espontaneidad de nuestro amor, el cual fluye con naturalidad. Al recordar el pasado no podemos establecer la razón por la que hicimos ciertas cosas, pues las realizamos según la naturaleza espontánea de su amor en nosotros. La vida de Dios se manifiesta de esta manera espontánea porque las fuentes de su amor se hallan en el Espíritu Santo. 

viernes, 29 de abril de 2022

Abril 29 La gracia de la incertidumbre - OSWALD CHAMBERS

"Aún no se ha manifestado lo que hemos de ser" 1 Juan 3:2

Como nuestra inclinación natural es a ser muy exactos, tratamos siempre de predecir con acierto qué va a ocurrir y consideramos la incertidumbre como algo malo. Creemos que es obligatorio alcanzar una meta definida. Sin embargo, esa no es la naturaleza de la vida espiritual, la cual consiste en sentimos seguros en medio de nuestra incertidumbre. Por esta razón no “hacemos nido" en ninguna parte. Nuestro sentido común dice: "Bueno ¿qué sucedería si yo estuviera en tal circunstancia?" No podemos hacer suposiciones e imaginarnos a nosotros en una situación que nunca hemos vivido. La certeza es la característica más importante de la vida fundamentada en el sentido común; la incertidumbre que es por gracia es la característica más importante de la vida espiritual. Estar seguros de Dios implica que no tenemos certeza sobre ninguno de nuestros caminos y que ignoramos lo que el día de mañana nos traerá. Cuando hablamos al respecto, generalmente lo hacemos con un suspiro de tristeza, y lo que deberíamos manifestar es una expectativa que nos llena de emoción- Desconocemos cual es el siguiente paso, pero estamos seguros del Señor. Tan Pronto nos rendimos a Dios y hacemos la obra que nos ha puesto al alcance de la mano, Él empieza a colmarnos de sorpresas. Cuando nos convertimos en simples promotores o defensores de una doctrina, algo se muere dentro de nosotros. No le creemos a Dios, sólo creemos en nuestras opiniones acerca de Él. Jesús dijo: ...Sino os volvéis... como niños (Mateo 18:3). La vida espiritual es la vida de un niño. No nos falta seguridad con respecto a Dios, sino a lo que Él va a hacer después. Si sólo estamos seguros de nuestras creencias, nos damos el honor a nosotros mismos y somos inflexibles; además, asumimos la prohibición de modificar nuestros puntos de vista. Pero cuando nos relacionamos de una manera correcta con Dios, la vida está llena de espontáneas y alegres incertidumbres y expectativas. 

Jesús dijo: "Creed también en mí", Juan 14:1, y no: "Creed ciertas cosas acerca de mí". Déjaselo todo a Él y será gloriosamente incierto el modo en que Él se va a manifestar. Pero puedes estar seguro de que lo hará. Permanece fiel a Él.