Versículo para hoy:
martes, 3 de julio de 2018
JULIO 3
Necesitamos un guía. Algunas
veces daríamos todo lo que tenemos para que se nos dijera exactamente lo que
debíamos hacer y adónde dirigirnos. Queremos hacer lo recto, pero no sabemos
cuál de los dos caminos tenemos que seguir. ¡Oh, si tuviésemos un guía!
El Señor nuestro Dios
condesciende a servirnos de guía. Él conoce el camino, y nos guiará en adelante
hasta que lleguemos en paz al fin de nuestro viaje. Seguramente no deseamos
consejo más infalible. Pongámonos absolutamente bajo su mando, y nunca perderemos
nuestro camino. Que sea Él nuestro Dios y encontraremos que Él será nuestro
guía. Si seguimos su ley, no perderemos el camino derecho de la vida, dado que
primeramente aprendamos a apoyarnos en Él para cada paso que demos.
Nuestro consuelo es que
como este Dios es Dios nuestro eternamente, nunca dejará de ser nuestro guía.
“Hasta la muerte” nos conducirá, y después moraremos con Él eternamente, y
nunca más saldremos fuera para siempre. Esta promesa de dirección divina
implica seguridad durante la vida: salvación presente, dirección hasta nuestra
última hora, y después bendición perpetua. ¿No debiéramos buscar estas
bendiciones en la juventud, regocijarnos en ellas en la edad madura y
reposarnos en ellas en la vejez? Que en este día miremos arriba en busca de
dirección antes de aventurarnos a salir fuera.
FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe –
Charles H. Spurgeon.lunes, 2 de julio de 2018
JULIO 2
“Pues que a su amado dará Dios el sueño”. Salmos 127:2.
Nuestra vida no es una vida de ansioso cuidado, sino de fe bienaventurada. Nuestro Padre Celestial suplirá las necesidades de sus propios hijos, y Él sabe lo que necesitamos antes que le pidamos. Por lo tanto, podemos ir a nuestros lechos a la hora debida, y no fatigarnos velando hasta muy tarde, para trazar planes, proyectos y arreglos. Si hemos aprendido a confiar en nuestro Dios no estaremos despiertos de noche con el corazón roído por el temor, sino que dejaremos nuestra solicitud con el Señor, nuestra meditación de Él será dulce y Él nos dará sueño que nos reanime.
La honra más alta posible es ser el amado del Señor, y el que la tiene puede sentir que la misma ambición no desearía más y, por lo tanto, todo deseo egoísta puede dormirse. ¿Qué más hay aún en el cielo que el amor de Dios? Reposa, pues alma mía, porque tienes todas las cosas.
Sin embargo, damos vueltas y vueltas a no ser que el mismo Señor nos dé no solo razones para el descanso, sino el descanso mismo. Sí, y Él lo hace. El mismo Jesús es nuestra paz, nuestro descanso y nuestro todo. En su seno dormiremos en perfecta seguridad, tanto en vida como en muerte.
domingo, 1 de julio de 2018
JULIO 1
“Dios será con vosotros”. Génesis 48:21.
El buen Jacob ya viejo no
podía estar con José, porque había llegado su hora de morir; pero dejó a su
hijo sin ansiedad, porque dijo con confianza: “Dios será con vosotros”. Cuando
nuestros parientes más queridos, o nuestros amigos que nos son más útiles, son
llamados a la morada celestial por medio de la muerte, tenemos que consolarnos
con el pensamiento que el Señor no nos ha dejado, sino que vive y permanece con
nosotros para siempre.
Si Dios está con nosotros,
estamos en compañía ilustre aunque seamos pobres y despreciados. Si Dios está
con nosotros, tenemos fuerza del todo suficiente, porque para el Señor ninguna
cosa es difícil. Si Dios está con nosotros, siempre estamos seguros, porque
nadie puede dañar a los que andan bajo su sombra. ¡Oh, qué gozo tenemos aquí!
No solamente está Dios con nosotros, pero será con nosotros; con
nosotros como individuos; con nosotros como familias; con nosotros como
iglesias.
¿No es el mismo nombre de Jesús, Emmanuel, con nosotros Dios? ¿No es
esto lo mejor de todo, que Dios está con nosotros? Seamos valerosamente
diligentes, y gozosamente esperanzados. Nuestra causa tiene que prosperar, la
verdad tiene que triunfar, porque el Señor está con los que están con Él.
Que cada creyente que lee
este LIBRO DE CHEQUES DE LA FE goce de esta palabra en
todo este día. No es posible mayor felicidad.
sábado, 30 de junio de 2018
JUNIO 30
“Antes yo tendré memoria de mi pacto que concerté contigo en los días de
tu mocedad, y te confirmaré un pacto sempiterno”. Ezequiel 16:60.
A pesar de nuestros
pecados, el Señor aun es fiel a su amor para con nosotros.
Él mira atrás. Mira cómo Él
se acuerda de aquellos primeros días nuestros cuando Él mismo hizo pacto con
nosotros, y nosotros nos entregamos a Él. ¡Aquellos eran días felices! El Señor
no nos los echa en cara, ni nos acusa de ser poco sinceros. No, Él mira más
bien a su pacto que concertó con nosotros, que a nuestro pacto con Él. No hubo
hipocresía en aquel pacto sagrado, en cuanto a Él, a lo menos. ¡Cuán bueno es
del Señor mirar así atrás con amor!
También mira
adelante. Está resuelto a que el pacto no falte. Si nosotros no nos
atenemos a él, Él sí se atiene. Él declara solemnemente: “Te confirmaré un
pacto sempiterno”. Él no tiene intención de volverse atrás de sus promesas.
Bendito sea su nombre. Él ve el sello sagrado, “la sangre del testamento
eterno”, y se acuerda de nuestro fiador, en el cual ratificó ese pacto, su
propio Hijo amado; y por eso se atiene a sus promesas convenidas. “Él permanece
fiel; no se puede negar a sí mismo”.
¡Oh, Señor, pon esta
preciosa palabra en mi corazón y ayúdame a alimentarme de ella en todo este
día!
FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe –
Charles H. Spurgeon.viernes, 29 de junio de 2018
JUNIO 29
“Clama a mí, y te responderé, y te enseñaré cosas grandes y dificultosas
que tú no sabes”. Jeremías 33:3.
Dios nos anima a que
oremos. Nos dicen algunos que la oración es un ejercicio piadoso que solamente
influye en el alma que en él se ocupa. Nosotros sabemos algo mejor que esto.
Nuestra experiencia desmiente esta aserción incrédula. Aquí Jehová, el Dios
vivo, promete expresamente que contestará la oración de su siervo. Clamemos a
Él de nuevo, y no dudemos que Él nos oye y nos contesta. ¿El que plantó el
oído, no oirá? El que dio a los padres amor para con sus hijos, ¿no escuchará
los clamores de sus propios hijos e hijas?
Dios responderá a su
pueblo suplicante que clama en su angustia. Él tiene maravillas reservadas para
ellos. Lo que nunca han visto, oído o soñado, lo hará a favor de ellos. Él
descubrirá nuevas bendiciones si es necesario. Él escudriñará mar y tierra para
alimentarlos; enviará todos los ángeles del cielo para socorrerlos, si su apuro
así lo requiere. Él nos sorprenderá con su gracia y nos hará decir: nunca tal
hemos visto. Solamente pide de nosotros que clamemos a Él. No puede pedirnos
menos. Que voluntariamente le hagamos oración ahora mismo.
jueves, 28 de junio de 2018
JUNIO 28
“Y mirándole Jehová, díjole: Ve con esta tu fortaleza y salvarás a Israel
de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo?”. Jueces 6:14.
¡Qué mirada fue la que el
Señor dio a Gedeón! Esta mirada cambió su desaliento en valor santo. Si nuestra
mirada al Señor nos salva, ¿qué no hará su mirada hacia nosotros? Señor, mírame
en este día, y esfuérzame para sus deberes y conflictos.
¡Qué palabra fue la que
Jehová habló a Gedeón! “Ve”. No tenía que vacilar. Podía haber contestado:
¿Cómo voy a ir con toda esta debilidad? Pero el Señor le impidió de antemano
tal excusa diciéndole: “Ve con esta tu fortaleza”. El Señor por su mirada le
había dado poder, y ahora solamente tenía que usarlo y salvar a Israel hiriendo
a los madianitas. Tal vez el Señor quiere usarme más de lo que yo jamás hubiese
pensado. Si me ha mirado, Él me ha hecho fuerte. Que por fe ejerza yo el poder
que Él me ha confiado. Nunca me manda que “pierda yo mi tiempo en esta mi
fortaleza”. Lejos de eso. Voy, porque Él me esfuerza.
¡Qué pregunta es la que
el Señor me hace como la hizo a Gedeón! “¿No te envío yo?” Sí, Señor, Tú me has
enviado y yo iré con tu fortaleza. A tu mandato voy, y yendo estoy cierto que
Tú vencerás por mí.
miércoles, 27 de junio de 2018
JUNIO 27
“Ciertamente los justos alabarán tu nombre; los rectos morarán en tu
presencia”. Salmos 140:13.
¡Oh, que mi corazón sea
recto, para que pueda siempre bendecir el nombre del Señor! Él es tan bueno a
los que son buenos, que yo desearía ser contado entre ellos, y sentirme más
lleno de gratitud cada día. Tal vez por un momento los justos pierdan confianza
cuando su integridad los lleva a dura prueba; pero seguramente el día vendrá
cuando bendecirán a su Dios, porque no cedieron a consejos malos, ni se
sirvieron de la astucia. Tarde o temprano los hombres fieles darán gracias al
Dios de la justicia por haberles guiado por un camino recto. ¡Oh, que sea yo
contado entre ellos!
¡Qué promesa está
comprendida en esta segunda frase: “Los rectos morarán en tu presencia”! Serán
bien recibidos donde otros aparecerán solamente para ser condenados. Serán
cortesanos del Gran Rey y obtendrán una audiencia siempre que lo desean. Serán
hombres favorecidos a los cuales Jehová es propicio, y con quienes Él tiene
comunión bendita. Señor, yo deseo esta honra grande, este precioso privilegio;
gozar de Él será para mí el cielo sobre la tierra. Hazme recto en todas las
cosas, para que hoy, mañana y cada día, more en tu divina presencia. Entonces
alabaré tu Nombre para siempre jamás. Amén.
martes, 26 de junio de 2018
JUNIO 26
“Tened también vosotros paciencia; confirmad vuestros corazones: porque la
venida del Señor se acerca”. Santiago 6:8.
La última palabra en el
Cantar de los Cantares es: “Huye, amado mío”, y leemos entre las últimas
palabras del Apocalipsis: “El Espíritu y la Esposa dicen: Ven”; a lo cual el
Esposo celestial contesta: “Ciertamente vengo en breve”. El amor anhela la
manifestación gloriosa del Señor y se goza en esta dulce promesa: “La venida
del Señor se acerca”. Esta sostiene muchas almas en cuanto a lo futuro. Miramos
por esta ventana con esperanza.
Esta “ventana de piedras
preciosas” tan sagrada ilumina lo presente y nos pone en buen estado para el
trabajo o el sufrimiento inmediato. ¿Somos probados? Entonces la proximidad de
nuestro gozo nos dice en voz baja que tengamos paciencia. ¿Estamos cansados
porque no vemos la siega como resultado de nuestra siembra? Otra vez esta
gloriosa verdad nos exclama: “Tened paciencia”. ¿Nuestras multiplicadas
tentaciones nos hacen vacilar en lo más mínimo? Entonces la seguridad de que
antes de mucho el Señor estará aquí, nos predica con este versículo: “Confirmad
vuestros corazones”. “Estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor
siempre”. Pronto oirás las trompetas de plata que anuncian la venida de tu Rey.
No tengas ningún temor. No rindas el castillo, porque Él viene; sí, tal vez aparecerá
en este mismo día.
lunes, 25 de junio de 2018
JUNIO 25
“Y dícele: De cierto, de cierto os digo: De aquí adelante veréis el cielo
abierto, y los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del
hombre”. Juan 1:51.
Sí, esta visión es
manifiesta a nuestra fe aun en este día. Vemos el cielo abierto. Jesús mismo ha
abierto aquel reino a todos los creyentes. Contemplamos ese lugar de misterio y
gloria, porque Él nos lo ha revelado. Pronto estaremos allí, porque Él es el
camino.
Ahora tenemos la
interpretación de la escala de Jacob. Entre la tierra y el cielo hay una santa
relación; la oración asciende, y las contestaciones descienden, por vía de
Jesús, el Mediador. Vemos esta escala cuando vemos a nuestro Señor. En Él
tenemos ahora una escalera de luz que nos abre un camino franco al trono del
Altísimo. Usémosla y suban por ella los mensajeros de nuestras oraciones.
Nosotros viviremos la vida angélica, si subimos al cielo en intercesión y
echamos mano de las bendiciones del pacto, y después descendemos otra vez para
distribuir estos dones entre los hijos de los hombres.
Esta visión excelente que
Jacob vio solamente en un sueño, nosotros podemos cambiarla en una realidad
radiante. En este mismo día subiremos y descenderemos la escala cada hora;
subiendo en comunión y bajando en trabajo para la salvación de nuestros
semejantes. Esta es tu promesa, oh Señor Jesús; haz que gozosamente la veamos
cumplida.
domingo, 24 de junio de 2018
JUNIO 24
“Y Amasías dijo al varón de Dios: ¿Qué pues se hará de cien talentos que
he dado al ejército de Israel? Y el varón de Dios respondió: De Jehová es darte
mucho más que esto”. 2 Crónicas 25:9.
Si has cometido una
equivocación, sufre la pérdida consiguiente; pero no obres en contra de la
voluntad del Señor. El Señor te puede dar mucho más de lo que pudieras perder:
y si no lo hace, ¿vas tú a negociar y regatear con Dios? El rey de Judá había
tomado a sueldo un ejército de Israel idólatra, y se le mandó que despidiera a
los guerreros, porque el Señor no estaba con ellos. Él estaba conforme con
despedir al ejército, pero le disgustaba pagar cien talentos por nada. ¡Qué
vergüenza! Si el Señor iba a dar la victoria sin soldados mercenarios,
ciertamente era un buen negocio pagarles su sueldo y deshacerse de ellos.
Estemos prontos a perder
dinero por amor de la conciencia, por amor de la paz y por amor de Cristo.
Estemos seguros de que pérdidas por amor del Señor, no son pérdidas. Aun en
esta vida serán más que recompensadas: en algunos casos el Señor puede impedir
que haya pérdida. En cuanto a nuestra vida inmortal, lo que perdemos por Jesús
está invertido en el cielo. No te impacientes en cuanto a aflicciones
aparentes, sino escucha la voz que te dice al oído: “De Jehová es darte mucho
más que esto”.
sábado, 23 de junio de 2018
JUNIO 23
“Por tanto, Jehová dice así del rey de Asiria: No entrará en esta ciudad,
ni echará saeta en ella; ni vendrá delante de ella escudo, ni será echado
contra ella baluarte”. 2 Reyes 19:32.
Senaquerib no molestó la
ciudad. Él se había jactado fuertemente, pero no pudo llevar a cabo sus
amenazas. El Señor puede en el acto mismo parar a los enemigos de su pueblo de
hacer lo que deseen. Cuando el león tiene al cordero en sus quijadas, el gran
Pastor de las ovejas puede arrebatarle su presa. Nuestras dificultades extremas
solamente dan ocasión para una manifestación más sublime del poder y de la
sabiduría divina.
En este caso el enemigo
terrible no apareció delante de la ciudad que ansiaba destruir. No pudo lanzar
saeta mortífera alguna por encima de las murallas, ni pudo hacer trabajar sus
máquinas de asedio para derribar los castillos, ni pudo echar contra ella
baluarte para encerrar a los habitantes. Tal vez en nuestro caso también, el
Señor impedirá a nuestros adversarios que nos hagan el menor daño. Ciertamente
Él puede cambiar sus intenciones, o hacer tan inútiles sus designios que de
buena gana los abandonen. Esperemos en el Señor y guardemos su camino, y Él
cuidará de nosotros. Sí, Él nos colmará de asombro que nos inspirará alabanzas,
al ver lo perfecta que es su liberación.
No temamos al enemigo
hasta que realmente llegue, y entonces confiemos en el Señor.
viernes, 22 de junio de 2018
JUNIO 22
“El temor de Jehová aumentará los días: mas los años de los impíos serán
acortados”. Proverbios 10:27.
De esto no cabe duda. El
temor del Señor conduce a costumbres virtuosas, y estas impiden ese derroche de
la vida que viene del pecado y del vicio. La tranquilidad santa que brota de la
fe en el Señor Jesús también ayuda grandemente a un hombre cuando está enfermo.
Todo médico se alegra de tener un enfermo cuyo espíritu está del todo
tranquilo. La preocupación mata, pero la confianza en Dios es como una medicina
saludable.
Tenemos entonces todos
los medios para una vida larga, y si es realmente para nuestro bien,
envejeceremos y vendremos al sepulcro como gavillas de trigo en su tiempo. No
esperemos una muerte rápida al momento que nos duele un dedo, sino más bien
contemos con trabajar durante una vida de considerable largura.
¿Y si fuésemos llamados
pronto a una esfera más elevada? Ciertamente no habría nada que lamentar en tal
intimación, más bien sería causa de regocijo. Viviendo o muriendo somos del
Señor. Si vivimos, Jesús estará con nosotros; y si morimos, estaremos con
Jesús.
La mejor prolongación de
la vida es de vivir mientras vivamos, no malgastando el tiempo, sino usando
cada hora para los fines más elevados. Que así sea en este día.
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