Versículo para hoy:

viernes, 14 de febrero de 2020

Cuando él no responde - Nancy DeMoss Wolgemuth



14 de febrero - ¿Quién está a cargo? - Ray Stedman


Tanto la prosperidad como la adversidad proceden de la mano de Dios; el corazón sabio del Padre se las ha dado a usted. Según las palabras del himno:
Día en día Cristo está conmigo;
me consuela en medio del dolor,
pues confiando en su poder eterno,
no me afano, ni me da temor.
Dios hace que pasemos por todos los acontecimientos, según declara el Buscador. Por lo tanto es preciso que aprendamos a aceptar y a entender que Dios ha escogido estas experiencias para nosotros por amor y sabiduría. Estas tienen un propósito especial. Dios ha diseñado la vida para que esté llena de lo inesperado de modo que nosotros seamos conscientes de que no controlamos el futuro.
Nosotros no somos los encargados de la vida. La gran y sutil mentira de Satanás con la que nos enfrentamos mil veces al día es que nosotros somos dioses, que somos responsables de lo que sucede, que podemos planear, podemos dirigir y podemos controlar. Porque dentro de esa libertad de la voluntad que nos ha concedido Dios da la impresión de que hay una cierta verdad transmitida por esta idea, de modo que creemos fácilmente el resto, es decir que a la postre somos nosotros los que tenemos el control de todo lo que sucede. Pero la lección de las Escrituras, que se expresa una y otra vez, es que eso no es verdad; es Dios el que tiene el control, y lo que Él permite que nos suceda tiene siempre el propósito de ser para nuestro beneficio. Esta es la clara enseñanza de las Escrituras, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. A pesar de que la adversidad pueda tener aspectos dolorosos, debemos entender que procede de un Dios de amor y por ello sentirnos agradecidos. Un poeta desconocido ha escrito:
Cuando Dios desea instruir a un hombre,
y al mismo tiempo encantar al hombre,
le conceder habilidades;
cuando Dios desea moldear al hombre
para que represente el papel más noble,
y cuando Él desea con todo Su corazón
crear a un hombre tan grande e intrépido
que el mundo entero se quedará asombrado,
observe usted sus métodos,
sus maneras de hacer las cosas:
De la manera tan implacable que perfecciona
a la persona que elige de manera real;
como le golpea y le hace doler,
con golpes poderosos, convirtiendo al hombre,
haciéndole pasar por pruebas para que como el barro
se convierta en lo que solo Dios entiende.
Mientras su torturado corazón clama
y eleva manos implorantes hacia el cielo,
teniendo que inclinarse sin jamás romperse,
Dios se hace responsable del proceso
y lo hace para el bien del hombre.
La manera en que Él escoge
a quien desea y con cada propósito le funde,
y por medio de cada acto
le induce a probar su esplendor.
Dios sabe lo que está haciendo.
Padre, veo que las cosas proceden de Tu mano. Te doy gracias porque puedo confiar en que incluso cuando me siento golpeado y dolorido, Tú me estás dando forma para convertirme en una vasija de belleza y de honor.
 
 
 
Aplicación a la vida
 
La vida está llena de adversidades. ¿Hace eso que nos sintamos ansiosos o atemorizados? ¿Hemos descubierto y confiado en la sabiduría y el amor de Dios, o intentamos controlar nuestro futuro?


jueves, 13 de febrero de 2020

El ciclo energizante / Respeto incondicional - Nancy DeMoss Wolgemuth



13 de febrero - El poder para disfrutar - Ray Stedman


El Buscador reconoce de inmediato que el tener abundancia y posesiones, todo lo que el dinero puede comprar, a pesar de lo cual carece de la capacidad para disfrutarlos y se convierte en una pesada carga que soportar, es algo que les sucede a muchas personas. Conducen sus brillantes coches nuevos y son dueños de los más actualizados equipos electrónicos en sus lujosos y grandes hogares. Están intentando desesperadamente disfrutar estas cosas, a pesar de lo cual se refleja en sus rostros el vacío que sienten en su interior. Observe usted las vidas agotadas de esas personas que lo tienen todo, pero que no pueden disfrutar nada de lo que tienen.
Pero además el Buscador dice que la riqueza material y la abundancia pueden resultar frustrantes: imagínese a un extraño disfrutando lo que usted no puede disfrutar. ¿Puede haber algo más frustrante que conseguir algo que usted siempre ha deseado tener y luego descubrir que ha perdido su brillo? Usted ya no lo puede disfrutar, así que se lo pasa usted a otra persona que no puede costearlo y esa persona lo disfruta enormemente. Eso haría que la persona se sintiese frustrada, incluso resentida: ¿Por qué no he sido yo capaz de disfrutarlo?, tendría derecho a preguntar esa persona.
La clave a todo esto se encuentra en las palabras: no le da Dios facultad de disfrutar de ello. Esa lección es algo que se graba repetidamente en nuestros corazones a lo largo de este libro. El disfrute de algo no depende de aumentar las posesiones; es un don que Dios nos ha concedido. Si Él lo retiene, ningún esfuerzo va a conseguir que disfrutemos las cosas. Esta es una lección difícil de aprender para algunas personas. El disfrutar es un don de Dios.
¡Qué contrario es esto al espíritu de nuestros tiempos!  Hoy nos gritan por todos lados la filosofía de que tenemos derecho a las cosas.Los encargados de la publicidad nos enseñan algún objeto tentador que quieren que tengamos para que lo compremos, y lo acompañan de una línea de propaganda que dice de una manera u otra: Usted se merece esto. Este es el espíritu de nuestro siglo. ¿Somos conscientes de que este espíritu contradice la enseñanza que encontramos en la Biblia acerca de nuestra relación con Dios? ¿Cómo podemos nosotros tener gratitud si solo conseguimos lo que nos merecemos? La gratitud solo se expresa cuando sentimos que no merecemos algo pero de todas maneras lo recibimos.
En todas las Escrituras se nos dice que la relación apropiada de un creyente con Dios, y lo que le complace a Él, es que demos gracias por todo: Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús (1 Tesalonicenses 5:18). Este libro de sabiduría nos exhorta a recibir todo con un corazón agradecido, dándonos cuenta de que no nos lo merecemos todo, pues es un don de Dios. Aunque resulte doloroso por el momento, hay un Padre sabio que lo ha escogido para usted y hará que disfrute usted de una gran riqueza y sus beneficios. Puede usted sentirse agradecido por el dolor, además de estarlo por el placer; esa es la lección de este libro.
Señor, he experimentado la frustración de vivir por las cosas que a la postre no me llenan de gozo, sino que me privan de él. Enséñame a vivir con gratitud, incluso cuando la vida es dolorosa, sabiendo que Tú sigues siendo aún responsable y que obras Tu propósito para mi vida.
Aplicación a la vida
No cabe duda de que el sentir gozo es algo que nos complace. La fe y la obediencia basada en la fe es lo que le complace a Dios. ¿Hemos asimilado dónde se origina el poder habilitador para disfrutar?


miércoles, 12 de febrero de 2020

El ciclo de la locura - Nancy DeMoss Wolgemuth



12 de febrero - Cómo disfrutar de la vida - Ray Stedman


El aprender a disfrutar no tiene que ver con las posesiones ni con las riquezas, ni tampoco con el compañerismo, la popularidad y la fama, ni con la aprobación y la admiración de otras personas. El aprender a disfrutar tiene que ver con conocer al Dios viviente y recibir todo de Su mano con gratitud, ya sea dolor o placer. Ese es el don de Dios y esa es la lección de este gran libro.
Fíjese usted cómo termina el capítulo: Porque así no se acuerda mucho de los días de su vida, pues Dios le llena de alegría el corazón (Eclesiastés 5:20). ¿Ha conocido usted alguna vez a personas así? Han vivido una vida plena, pero no hablan nunca acerca del pasado; pues hay algunas personas que viven en el pasado.
William Randolph Hearst, que amasó una de las más grandes fortunas de nuestros tiempos, acabó sus días entre toda la opulencia y el esplendor del castillo que construyó en el sur de California, sentado en un sótano, viendo una y otra vez las películas de su amante de Hollywood en un esfuerzo por sacarle un grado de placer al pasado.
Cuando las personas descubren las riquezas de la vida que Dios ha provisto, no piensan en el pasado ni hablan sobre él. Tampoco hablan sobre el futuro, porque están disfrutando tan totalmente el sabor de la vida.
¡Qué bueno es conocer al Dios viviente, saber que Él controla lo que sucede en su vida! Él espera que tome usted decisiones; las Escrituras siempre nos animan a que lo hagamos. Pero gócese usted por la sabiduría del corazón del Padre y disfrute plenamente lo que recibe usted a diario; ese es el secreto de la vida. El que lo hace rara vez se acuerda mucho de los días de su vida, pues Dios le llena de alegría el corazón.
Sí, Señor. Es tan bueno conocerte y recibir la libertad para disfrutar todo lo que Tú provees día tras día.
Aplicación a la vida
La verdadera manera de disfrutar la vida se basa en el conocimiento concreto que da como resultado el dar gracias continuamente. ¿Cuál es la gran lección y el don de Dios que hace posible que disfrutemos la vida?

martes, 11 de febrero de 2020

El poder de la oración de una madre - Nancy DeMoss Wolgemuth



11 de febrero - Guarde sus pasos - Ray Stedman


Aprenda usted a permitir a Dios ser Dios; esa es la primera cosa que Él nos pide que hagamos. Las lecciones en la vida nos resultarán útiles si aprendemos a hacer esto. Dios es el responsable de la vida; así que permítale usted que lo haga y reciba usted estas lecciones de Sus manos.
El lugar donde aprender a hacerlo es en la casa de Dios. Cuando vaya usted allí, guarde sus pasos. En otras palabras, entre usted reflexivamente, esperando aprender algo. Como ya saben, en el antiguo Israel la casa de Dios era el templo en Jerusalén. Allí se ofrecían los sacrificios, y las personas recibían instrucción acerca de lo que significaban. Allí se leía la Ley, y la sabiduría de Dios acerca de la vida era transmitida al pueblo, siendo revelado este maravilloso Antiguo Testamento con sus formidables enseñanzas acerca de la verdad sobre la vida, sobre lo que es básica y fundamentalmente la humanidad. El templo era el único lugar en la tierra donde las personas podían aprender estas cosas. Actualmente la casa de Dios ya no es un edificio; eso es algo que debemos tener perfectamente claro. Ustedes, las personas, son la casa de Dios. Lo que está diciendo el Buscador es que cuando nos reunimos como el pueblo de Dios, es preciso que lo hagamos expectantes, puesto que hay algo que es preciso que aprendamos.
En segundo lugar nos dice que escuchemos atentamente. La insensata es la persona que dice cosas totalmente ingenuas y que normalmente son falsas. Lo que evidentemente está pensando el Buscador en este caso es en nuestra tendencia a quejarnos y a murmurar acerca de lo que la vida nos ha hecho pasar. Cuando nos quejamos y refunfuñamos sobre nuestras circunstancias, estamos realmente quejándonos en contra de Dios. Nos quejamos de las decisiones que Dios ha tomado en Su maravilloso plan para nuestra vida. No aprenderemos nunca a disfrutar nada de esta manera, ni siquiera nuestros placeres, cuanto menos nuestro dolor. De modo que Él dice, escuchad atentamente, porque entre el pueblo de Dios está siendo declarada la verdad de Dios; la sabiduría de Dios está siendo proclamada.
Un hombre me dijo: He pasado una experiencia muy dolorosa esta semana pasada. Aprendí a verme a mí mismo, y eso me dejó horrorizado. Ví en mí mismo cosas que desprecio en otras personas. Eso es alentador. He ahí un hombre que se está enterando de la verdad acerca de sí mismo.
Señor, perdóname por mis actitudes inapropiadas cuando vengo ante Tu presencia. Enséñame a guardar mis pasos y a escuchar atentamente a Tus palabras.
Aplicación a la vida
¿Cuál es el primer pensamiento que pasa por nuestra mente cuando preguntamos: Quién es la persona encargada? ¿Hemos aprendido a dejar que Dios sea Dios y a inquirir humildemente y escuchar a Su sabiduría?

lunes, 10 de febrero de 2020

Gracia y poder para madres - Nancy DeMoss Wolgemuth



10 de febrero - Dos son mejores que uno - Ray Stedman



Puede que alguien diga: “Es cierto que las personas trabajan por un sentido de ambición y por el deseo de conseguir la admiración de otras personas, pero es mejor tener compañerismo mientras lo hacen”.
El Buscador está de acuerdo y nos ofrece una lista de cuatro ventajas: Primero, aumentará la recompensa. Dos pueden realmente vivir más barato que una sola persona y muchas personas se casan teniendo esto en cuenta. Durante la Depresión, había una canción popular que decía: “Las patatas son más baratas, los tomates son más baratos, ahora es el momento para enamorarse”. Muchas personas jóvenes estaban de acuerdo con esto y por eso se casaron. Pero la economía ha cambiado. Actualmente las patatas son más caras, los tomates también, pero con todo y con eso, ahora es el momento para enamorarse, porque las personas pueden combinar sus recursos. 
En segundo lugar, un amigo será de ayuda en los momentos de problemas. Si se encuentra usted en una dificultad, su amigo o su compañero de cuarto estará ahí para ayudarle.
¡Tiene usted que haberse criado en Montana para apreciar en su totalidad la tercera ventaja! Cuando en el exterior las temperaturas son de cuarenta bajo cero, entiende usted lo que quiere decir el Buscador cuando dice: “Si dos duermen juntos se calientan mutuamente, pero ¿cómo se calentará uno solo?”
En cuarto lugar, la presencia de otra o más personas en su vida hace que la derrota sea poco probable. Aunque uno puede ser vencido, dos pueden defenderse a sí mismos. Una cuerda de tres hebras no se rompe fácilmente. Si bien es cierto que el compañerismo tiene sus ventajas, el argumento del Buscador es que todavía tiene el vacío como resultado; no satisface el sentido de eternidad que pone Dios en el corazón del hombre. Muchas parejas se sienten muy solas, sentándose durante horas delante de la pantalla de la televisión o buscando alguna otra diversión que llene el vacío en sus vidas. No, el compañerismo, aunque es mejor que la soledad, no es la respuesta tampoco.
Señor, gracias por los amigos y la familia, por aquellos a los que has puesto en mi vida para que haya un mayor provecho, ayuda en los tiempos difíciles y calor en tiempos de fría soledad. Ayúdame a ser un amigo así como a recibir amistad.
Aplicación a la vida
El compañerismo y la confraternidad son sin duda ventajas en la vida. ¿Representa el trabajo en equipo un papel importante en nuestro ministerio o tenemos la tendencia a hacer las cosas solos?


domingo, 9 de febrero de 2020

9 de febrero - La ambición - Ray Stedman


¡De qué manera tan exacta registra esto lo que está sucediendo en la historia humana! Las personas no quieren realmente cosas; lo que desean es ser admiradas por las cosas que tienen. Lo que quieren no es el coche nuevo en sí, sino escuchar a sus vecinos decir: ¡Qué suerte tiene usted teniendo un coche tan bonito!
Yo he recortado un artículo de la revista Newsweek escrito por una periodista acerca de la vida en Washington, D.C. He aquí lo que dice esta periodista sobre lo que seduce a las personas en la capital de la nación: La ambición es la bestia furiosa e insaciable que con más frecuencia exige ser alimentada en esta ciudad. El lugar posiblemente no sea algún restaurante elegante o un club nocturno conocido sino más bien un edificio corriente de oficinas de cristal o un despacho interior en el complejo federal. La recompensa en la transacción no es casi nunca de carácter económico, sino el requisito indispensable del poder y el alimentar el ego de las personas. Para esto, toda la aglomeración de los resultados psicológicos implica que las personas tienen que vender prácticamente cualquier cosa, incluyendo el respeto a sí mismas, si es que tienen alguno, así como el bienestar de miles de otras personas.
Esta cita confirma exactamente lo que está diciendo este antiguo Buscador. El deseo de ser admiradas es el verdadero objetivo de la vida. Pero, dice, también esto carece de significado, porque es como perseguir al viento.
Sin embargo, en algunas ocasiones, cuando las personas son conscientes de esto, se van al otro extremo: se apartan de la sociedad y dejan que el estado las saque adelante. Pero eso tampoco es la respuesta. El Buscador dice: El necio se cruza de brazos y se arruina (4:5). Muchos jóvenes que formaron parte de la revolución juvenil, de la sociedad de la contracultura, se han encontrado con que esto es verdad: que cuando la persona permanece ociosa, desaparecen sus recursos, así como el respeto que sentía por sí misma. Entonces la persona se ve obligada a aprender la dolorosa lección que la única manera de poder mantenerse, incluso desde el punto de vista físico y no digamos psicológico, es saliendo a trabajar y dejando de arruinarse.
Sería mucho mejor, dice el Buscador, tener unas expectativas inferiores y un estilo de vida menos ambicioso. Más vale un puño lleno de descanso, que ambos puños llenos de trabajo y aflicción de espíritu (4:6).
Sin embargo, la ambición y el deseo de ser envidiados son tan poderosos que las personas siguen de hecho trabajando y esforzándose incluso cuando no tienen a nadie a quien dejarles sus riquezas. Me volví otra vez, y ví vanidad debajo del sol. Un hombre está solo, sin sucesor, sin hijo ni hermano. Nunca cesa de trabajar, sus ojos no se sacian de riquezas, ni se pregunta: ¿Para quién trabajo yo y privo a mi vida de todo bienestar? También esto es vanidad y duro trabajo (4:7-8).
¡Qué verdad tan grande! Algunas personas siguen esforzándose a pesar de no tener a nadie por quien trabajar y nada que hacer con el dinero que ganan. Incluso se niegan a sí mismas los placeres de la vida con el propósito de seguir acumulando dinero. ¡Qué tremendo ejemplo nos ofrece la historia del billonario Howard Hughes, que no sabía qué hacer con su dinero! Sus herederos, a los que nadie ha podido identificar con seguridad, se dedican a pelear por el dinero. Tal es la insensatez de esforzarse denodadamente por las riquezas.
Señor, perdóname cuando el motivo de mi trabajo es sencillamente que se fijen en mí y me lo agradezcan. Enséñame a invertir mi vida en lo que realmente tiene importancia.
Aplicación a la vida
¿Hasta qué punto son la admiración y la ambición la fuerza que impulsa nuestra actividad en la vida? ¿Necesitamos encauzar nuestra motivación y nuestros recursos a fin de invertirlos en lo que realmente tiene importancia?

sábado, 8 de febrero de 2020

8 de febrero - Permitamos que Dios sea Dios - Ray Stedman


¡Qué diferente es esta imagen de la vida bajo la soberanía de un Dios viviente de lo que la mayoría de las personas creen que Dios es! Un libro popular para cristianos sobre el tema del sexo explica la verdad de que Dios ha diseñado el sexo para placer. Pero no es sencillamente el sexo lo que ha sido creado para placer; todas las cosas han sido planeadas para el placer humano. Pero sin embargo, si piensa usted que una cosa en concreto y por sí misma va a producir un placer duradero, no lo ha entendido usted. El secreto es que el conocimiento de Dios en esa relación es lo que produce el gozo. No estamos en poder de un Gran Eliminador Cósmico del Gozo, un concepto que muchas personas parecen tener respecto a Dios. Dios se deleita en el gozo de los seres humanos.
El Buscador dice que todo lo que se disfruta debe ser descubierto dándonos cuenta de que Dios es el que está encargado de todo y Él adaptará Su plan para cualquier persona. Dios ha establecido de manera soberana e independiente un plan para la vida de manera que nosotros no podamos intervenir en ella, y esto es algo que ha hecho para que las personas le reverenciemos.
En diferentes lugares de la Biblia leemos: El temor del Señor es el principio de la sabiduría (Proverbios 9:10). Hasta que la persona no reconozca y confíe en la sabiduría superior de Dios, esa persona no habrá empezado a temer a Dios. Pero este temor no quiere decir un terror servil a Dios, sino que se refiere al respeto y el honor que le debemos. Si intenta usted vivir su vida sin reconocer a Dios, a la postre se encontrará usted, como le sucedió al Buscador, insatisfecho e inquieto, sintiendo que la vida es desdichada y carente de significado. El secreto de la vida es la presencia de Dios mismo. La mayor parte de las luchas en la vida tiene su origen en el hecho de que pretendemos representar el papel de Dios nosotros mismos, deseando ser responsables de todo lo que nos sucede. Eso es cierto incluso en el caso de los cristianos. Cuando Dios se niega a estar de acuerdo, nosotros nos ponemos de mal humor, nos llevamos un berrinche y nos ponemos furiosos con Él. Dejamos de tener fe y decimos: ¿De qué sirve? Lo he intentado, pero no funciona. ¡Qué afirmación tan insensata! Dios no va a renunciar a Sus prerrogativas. No se puede añadir nada a ello, ni se puede tampoco eliminar nada. Dios lo ha hecho de tal manera que los hombres se vean obligados a reverenciarle.
Señor, perdóname por pensar que sé lo que es mejor para las personas a las que quiero y para mí. Enséñame a confiar en Tu obra, porque yo sé que no se puede añadir nada a ella.
Aplicación a la vida
Dios ha establecido de manera soberana e independiente, un plan de vida de manera que nosotros no podamos interferir en ella. ¿Por qué ha hecho esto y cuál es el secreto de la vida?


viernes, 7 de febrero de 2020

La esperanza no es un deseo - Christina Fox



La belleza de la maternidad - Nancy DeMoss Wolgemuth



7 de febrero - La eternidad en mi mente - Ray Stedman



El Buscador descubrió tres cosas. Primero, todo es apropiado y nos ayuda, incluso aquellas cosas que parecen ser negativas así como las positivas. Estas no son maldiciones ni obstáculos; son las bendiciones de Dios, deliberadamente provistas por Él. Hasta nuestros enemigos son una bendición. Ama a tus enemigos, dijo Jesús, porque tienen un valor para nosotros (Mateo 5:44). Ellos hacen que pasemos por algo que necesitamos con desesperación. Nuestro problema es que tenemos un concepto tan superficial de las cosas que lo que queremos es que todo nos vaya bien y sea agradable. Es más, queremos ser nosotros los que tomemos las decisiones; deseamos limitar el tiempo durante el cual sufrimos y tenemos dolor. Pero Dios no nos permite ocupar Su lugar y ser los que tomemos las decisiones.
La segunda cosa que aprendió el Buscador en su búsqueda es que hay una calidad en relación con la vida y la humanidad que no se puede explicar por medio del fundamento de la evolución. Ningún animal se siente inquieto e insatisfecho cuando han quedado suplidas sus necesidades. Observe usted a un perro bien alimentado durmiendo delante de la chimenea en un día frío. Está con su familia, pasándolo bien, sin tener que preocuparse de nada. Un ser humano en esa misma situación no tardará en sentir una cierta impaciencia. Tiene que haber algo más, algo más que está pidiendo a gritos. Esta búsqueda interminable por una respuesta más allá de lo que nosotros podemos sentir en relación con nuestras necesidades físicas y emocionales es lo que se llama aquí eternidad en el corazón del hombre. San Agustín dijo: Tú nos has creado para Ti mismo, y nuestros corazones estarán inquietos hasta que aprendamos a descansar en Ti. Las personas son las únicas criaturas que alaban. Lo que las hace diferentes no se puede explicar por el procedimiento evolutivo. Son diferentes porque anhelan contemplar el rostro de Dios. C.S. Lewis dijo: Nuestro Padre celestial ha provisto muchas posadas deliciosas para nosotros a lo largo de nuestro viaje, pero se anda con sumo cuidado para asegurarse de que no confundamos ninguna de ellas con nuestro hogar. Hay un anhelo por el hogar; hay un llamamiento en lo profundo del espíritu humano que desea más de lo que puede ofrecer la vida. Ese algo inalcanzable forma parte del plan de Dios.
La tercera cosa que aprendió el Buscador es que aún sigue existiendo el misterio. Nosotros aumentamos nuestros conocimientos, pero descubrimos que cuanto más sabemos, tanto más conscientes somos de que no sabemos. El aumentar el conocimiento tan solo aumenta la profundidad de la maravilla y el deleite. En la sabiduría soberana de Dios, nosotros no podemos resolver todos los misterios. Como dijo el apóstol Pablo: Contemplamos un reflejo inexacto como en un espejo (1 Corintios 13:12); anhelamos el día cuando veremos cara a cara.
Nosotros no podemos tener todas las respuestas a todos los acertijos y los enigmas de la vida. Es por eso que la exhortación de las Escrituras es siempre que debemos de confiar en la revelación de la sabiduría del Padre en los aspectos que nosotros no podemos entender. Jesús dijo repetidamente que la vida de fe es como la de un niño. Los niños pequeños en los brazos del padre no son conscientes de muchas cosas que su padre ha aprendido. Pero, descansando en los brazos de su padre, se sienten totalmente satisfechos de que estos enigmas se revelen cuando crezcan, confiando en la sabiduría de su padre. Esa es la vida de fe y es lo que hacemos nosotros en nuestra experiencia.
Te doy gracias, Señor, por haber puesto eternidad en mi corazón. Nada puede satisfacer mis más profundos anhelos aparte de Ti. Enséñame a estar satisfecho sencillamente descansando en Tus brazos.
Aplicación a la vida
¿Qué es lo que nos diferencia claramente a los seres humanos de los animales? ¿Estamos nosotros viviendo negando el elemento básico y al mismo tiempo preguntándonos por qué nos da la impresión de que la vida no tiene ningún significado?


jueves, 6 de febrero de 2020

¿Refleja tu matrimonio el evangelio? - Nancy DeMoss Wolgemuth



6 de febrero - Un tiempo para cada cosa - Ray Stedman


Estamos en el capítulo 3, que describe la combinación de las cosas opuestas en nuestra experiencia. En todo este capítulo se expresa la idea de que hay un tiempo apropiado para todas las experiencias de la vida.
Hay un tiempo apropiado para todo, tanto para las experiencias desagradables como las experiencias agradables. Esta no es sencillamente una descripción de lo que sucede en la vida; es una descripción de lo que Dios envía. Muchos de nosotros estamos familiarizados con las Cuatro Leyes Espirituales, la primera de las cuales es que Dios le ama a usted y tiene un plan maravilloso para su vida. Ese es el plan que está establecido aquí. Durante todo el tiempo, el Buscador está diciendo que Dios desea hacer que el gozo forme parte de la experiencia humana. Muchas personas piensan que el libro de Eclesiastés es un libro triste y pesimista porque lo que expone se basa en el punto de vista un tanto limitado del escritor respecto a aquellas cosas que se encuentran bajo el sol, las cosas visibles de la vida, pero no es ese el mensaje del libro. Dios tiene la intención de que sintamos gozo, y Su programa para que así sea incluye todas las cosas, hasta las que son contrarias.
Si se fija usted detenidamente, verá usted que estos primeros ocho versículos giran en torno a tres divisiones principales que coinciden, aunque le parezca sorprendente, con las divisiones de nuestra humanidad, es decir: el cuerpo, el alma y el espíritu.
Los primeros cuatro pares tienen que ver con el cuerpo: Tiempo de nacer y tiempo de morir (Eclesiastés 3:2). Fíjese usted cómo se aplican a la vida física. Ninguno de nosotros pedimos nacer; es algo que fue hecho por nosotros, no fue decisión nuestra. Ninguno de nosotros pide morir; es algo que determina Dios. De manera que es así como deberíamos ver esta lista de conceptos que son opuestos, como una lista que Dios cree que debemos de tener. Comienza emparejando el nacimiento y la muerte como las fronteras de la vida bajo el sol.
A continuación el Buscador pasa al aspecto del alma con sus funciones como puedan ser pensar, sentir y escoger, los aspectos sociales, y todas sus diferentes relaciones en la vida a partir de ese concepto. El versículo 4 nos dice que hay un tiempo para llorar y un tiempo para reír, un tiempo para hacer duelo y un tiempo para bailar. Todas estas cosas se siguen unas a otras y todas ellas son apropiadas. Nadie escapa a las cosas que nos hacen daño y a los sufrimientos de la vida que es lo que dice aquí. Dios las escogió para nosotros. En un mundo caído es normal que haya momentos en que nos sintamos doloridos, en los que suframos y lloremos. Los últimos seis de estos conceptos opuestos tienen que ver con el espíritu, con las decisiones internas, con compromisos reales. Hay tiempo de buscar [como pueda ser buscar trabajo, el matrimonio, nuevos amigos] y tiempo de perder (Eclesiastés 3:6). Hay un tiempo en la vida en el que deberíamos acabar con ciertas amistades o cambiar de trabajo, por ejemplo, y perder lo que tuvimos en el pasado. Es normal y apropiado que pasemos por estos momentos en la vida.
Todo esto forma parte del plan maravilloso que tiene Dios para nuestra vida. Como es natural, el problema es que no es nuestro plan para nuestra vida. Si nos fuese concedido el derecho a planear nuestras vidas, no habría nada desagradable en ellas, pero eso es algo que nos arruinaría. Dios sabe que las personas que viven protegidas de todo acaban casi de manera inevitable convirtiéndose en personas con las que resulta imposible vivir porque son egoístas, crueles, viciosas, superficiales y sin principios. Dios envía estas cosas para que podamos aprender. Hay un tiempo para todo, nos dice el Buscador.
Padre, te doy gracias por todas las experiencia de la vida que Tú has planeado para mí, de manera que yo pueda conformarme a la imagen de Tu Hijo.
Aplicación a la vida
¿Estamos nosotros aprendiendo a ver la dirección sabia de Dios y la providencia al contrastar las experiencias por las que pasamos en nuestra vida? Si nosotros fuésemos los que decidiésemos, ¿sería el resultado la integridad y el gozo?




miércoles, 5 de febrero de 2020

Una pareja que ora - Nancy DeMoss Wolgemuth



5 de febrero - Una nota de gozo - Ray Stedman


El verdadero mensaje de este libro es que el disfrutar es un don de Dios. No hay nada en las posesiones, en los bienes materiales, en el dinero; no hay nada en las personas mismas que haga posible que continúen disfrutando las cosas que hacen. Pero es posible disfrutar toda su vida si lo toma usted de la mano de Dios, y es algo que se les concede a aquellos que complacen a Dios.
La sabiduría y el adquirir conocimientos son cosas que se han mencionado con anterioridad como aquellas cosas que puede usted conseguir debajo del sol, pero no continuarán. A fin de poder añadir a estas cosas el ingrediente del placer, del deleite continuo de modo que no desaparezca durante toda su vida, es preciso que lo reciba usted de la mano de Dios. A la persona que complace a Dios se le concede el don del gozo.
Es maravilloso darse cuenta de que este libro nos enseña que Dios desea que tengamos gozo. En su primera epístola a Timoteo, Pablo dijo: [Él] nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos (1 Timoteo 6:17b). Son el deseo y la intención de Dios que todas las cosas buenas de la vida que se mencionan aquí contribuyan al disfrute de las personas, pero solo, dice este Buscador, si entiende usted que el disfrutar no tiene nada que ver con las cosas o las personas, sino que es un don añadido por Dios y solamente aquellos que complacen a Dios lo pueden encontrar.
¿Cómo puede usted complacer a Dios? En muchos lugares de las Escrituras se nos dice que sin fe es imposible agradar a Dios. Lo que a Él le complace es la fe, el que creamos que Él está ahí y que todo en la vida procede de Su mano. Subraye usted en su mente la palabra todo. El dolor, el sufrimiento, las pérdidas, las decepciones, así como el gozo, la felicidad y la alegría, todas estas cosas son dones de Dios. Cuando consideramos la vida bajo estos términos, cualquiera y cada uno de los elementos de la vida pueden tener su medida de gozo, hasta el sufrimiento, el dolor y el pesar. Estas cosas nos han sido dadas para que las disfrutemos. Este es también el mensaje de Romanos 8:28: Sabemos, además, que a los que aman a Dios, todas las cosas los ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Pero es además el mensaje de Proverbios 3:5-6: Confía en Jehová con todo tu corazón y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos y él hará derechas tus veredas.
Padre, todas las cosas proceden de Tus manos. Te doy gracias por haber enviado a Tu Hijo para que yo pueda tener Tu gozo en mí.
Aplicación a la vida
¿Decidiremos nosotros vivir cada día como personas agradecidas por lo que reciben, reconociendo cada buen don de la provisión de Dios? ¿Hemos visto Su intención para nuestro gozo en todo lo que experimentamos?


martes, 4 de febrero de 2020

Arraigada en la Escritura - Nancy DeMoss Wolgemuth



4 de febrero - La búsqueda de placer - Ray Stedman


En el capítulo 2 encontramos el principio de la historia acerca de lo que encontró Salomón en su búsqueda. Este es un examen de las diferentes maneras mediante las cuales los seres humanos han intentado hallar a lo largo de los siglos el contentamiento, el gozo y el deleite en la vida. La primera, la que es más popular actualmente y lo ha sido siempre, es su manera de examinar lo que llaman los filósofos hedonismo, es decir, la búsqueda de placer. Todos nosotros sentimos instintivamente que si podemos divertirnos, encontraremos la felicidad. Eso es lo que examina el Buscador, lo primero para ver si es verdad.
Nos ofrece los detalles de lo que experimentó. Para empezar Salomón se dice a sí mismo: Diviértete, de modo que buscó la alegría, la risa y el placer. Usted puede permitir que su mente rellene los espacios aquí. Imagínese cómo debieron de morirse de risa los habitantes del palacio. Todas las noches tenían cómicos y abundantes fiestas, con vino que corría como si hubiera sido agua.
Salomón nos habla acerca del resultado de esa búsqueda. La risa, se dijo a sí mismo, es una tontería. Me pregunto si cada uno de nosotros no ha experimentado esto en cierto grado. ¿Ha pasado usted alguna vez tiempo con un grupo de sus amigos riéndose, divirtiéndose y contando historias? Si piensa usted en ello detenidamente, recordará usted que al menos algunas partes de las historias se basaron en la exageración, sin tener realmente una base en la realidad.
Lo mismo sucede con la risa. La risa tiene que ver tan solo con las periferias de la vida, ya que no tiene un contenido sólido en sí misma. Es como el crepitar de los espinos debajo de la olla. Y también esto es vanidad (Eclesiastés 7:6b). La risa es tan solo un sonido como el crujido. Nos deja con un sentido que nos hace sentirnos vacíos. Yo he pasado tardes y noches que se convirtieron en ocasiones muy agradables. Nos reímos durante todo el tiempo recordando experiencias y contando chistes, pero al final de todo ello, nos fuimos a la cama sintiéndonos un tanto vacíos. Esa fue la experiencia de Salomón, y no es que diga que eso esté mal, sino que la risa es algo vacío, es algo que no nos llena ni nos satisface.
Acerca del placer, el comentario de Salomón es: ¿De qué sirve? ¿En qué manera contribuye a la vida? En nada, es su respuesta. El placer hace que se consuman los recursos; no sirve para edificar. La mayoría de nosotros no podemos costearnos pasar más de una noche saliendo porque cuesta demasiado dinero, así que solo lo hacemos una o dos veces al año. El salir hace que gastemos unos recursos que hemos obtenido por medio de duro trabajo. Salomón llega a la conclusión de que el placer no añade nada.
Salomón dice que había algunas cosas positivas. Para empezar, consiguió cierto grado de notoriedad. Se convirtió en alguien sumamente importante, superando a todos los que fueron antes que él a Jerusalén. Muchas personas creen que la fama puede llenar el vacío que sienten en su corazón, y Salomón halló la fama. Yo la disfruté durante un tiempo, dice. Encontré placer en todo mi afán, pero esa fue toda la recompensa que obtuve por mi labor: el disfrute pasajero. Cada vez que lo repetí, lo disfruté cada vez menos.
Mi conclusión, dice Salomón, es que no valió la pena. Como una vela, acabó por apagarse, dejándome agotado y harto, de modo que después de eso nada pudo excitarme. Salomón llega a la conclusión de que todo era vacío y esforzarse por el viento, de modo que se sintió quemado.
Señor, yo también he buscado mi satisfacción en las diversiones, en la risa, en el placer, e igual que Salomón me he sentido vacío. Permíteme disfrutar aquellos placeres que Tú nos das como dones de Tu mano, pero permite que, para empezar, mi corazón se deleite en Ti.
Aplicación a la vida
¿Vivimos como consumidores, usando cada uno de los recursos y a las personas en nuestra búsqueda con el fin de sentirnos realizados? ¿Se ha secado quizás el pozo de los placeres hedonistas? ¿A dónde podemos ir después de habernos sentido quemados?


lunes, 3 de febrero de 2020

Profundiza en la Escritura - Nancy DeMoss Wolgemuth



3 de febrero - La vida inquieta - Ray Stedman


La tesis de Salomón en este sentido es que todas las cosas producen inquietud. El observó el hecho de que existe una inquietud inherente en todas las cosas. De hecho, es algo tan extendido que es imposible que nadie pueda describir toda la inquietud en la vida.
Salomón tuvo dos pruebas de esto. Primero, el deseo humano no queda nunca satisfecho: “Nunca se sacia el ojo de ver.” Cuando la madre de mi esposa tenía noventa y cinco años, no era más que como una cáscara de una persona, pero su mente seguía siendo aguda y muy clara. Un día estaba en nuestra casa y alguien mencionó un lugar lejano. Ella dijo de inmediato: “Cuánto me gustaría ver eso.” A pesar de sus años, sus ojos no se habían cansado de ver, sino que había un deseo de ver otros lugares, otros ámbitos, otras costumbres. El ojo no está nunca satisfecho.
Ni tampoco el oído está satisfecho con lo que ya ha oído. Estamos siempre alertas con alguna nueva idea o algo nuevo que ha sucedido. Es por eso que los programas nuevos son siempre populares. La televisión, la radio y los periódicos son todos medios de comunicación que se dedican a satisfacer el ansia por enterarse de algo. Algún cotilleo malsano acerca de una estrella de Hollywood vende miles de revistas y periódicos. Alguna nueva manera de obtener un beneficio resulta siempre atractiva. El argumento del Buscador es que el oído no se cansa jamás porque el deseo humano no queda nunca satisfecho, sino que es una consecuencia de la inquietud que forma parte de la vida.
Pero en segundo lugar, dice, aunque realmente sintamos deseos de ver o de escuchar algo nuevo, no aparece nunca nada nuevo. La vida es una repetición de lo que ha sucedido antes; es algo viejo que se escucha una y otra vez. También esto es el resultado de la inquietud que forma parte de la vida. Aunque a nosotros pueda darnos la impresión de que existe algo nuevo, de hecho no hay nada nuevo bajo el sol.
De manera que nos preguntamos: ¿Es de esto de lo que se trata la vida? ¿Es tan solo una búsqueda inútil de algo que nunca satisface? ¿Acaso no es posible abrirse paso con el fin de encontrar algo que pueda continuamente satisfacer el corazón humano, que cause un interminable sentimiento de placer, de satisfacción y de gozo? Esa es la búsqueda.
Señor, mi corazón está inquieto y lo estará hasta que encuentre descanso en Ti. ¡Te doy gracias que en Ti todas las cosas son hechas nuevas!
Aplicación a la vida
¿Vamos de compras hasta que caemos agotados, esperando siempre que el comprar sea la satisfacción definitiva? ¿Es la vida tan solo la búsqueda vacía de cosas que nunca satisfacen totalmente nuestros más profundos deseos?


domingo, 2 de febrero de 2020

2 de febrero - El ciclo interminable - Ray Stedman


El tema del Buscador aparece claramente en el versículo 4: La humanidad es algo pasajero, pero la naturaleza es permanente. Existe una generación y después desaparece; la raza humana pasa de esta vida, nace y perdura durante un tiempo y desaparece, pero la tierra permanece para siempre.
Existen tres pruebas respecto a este hecho, la primera de las cuales es el ciclo del sol. El sol sale por el este, cruza los cielos, aparentemente, y se pone en el oeste. A continuación desaparece por el lado oscuro de la tierra mientras nosotros estamos durmiendo y ahí lo tenemos de nuevo en el este por la mañana. El ciclo ha continuado existiendo durante todo el tiempo que se ha podido medir el tiempo, valga la redundancia, volviendo atrás y leyendo sobre la historia humana. Es algo interminable, que se repite continuamente.
A continuación habla acerca del circuito de los vientos. Esto es algo extraordinario porque no existe evidencia de que los pueblos en la época de Salomón entendiesen desde el punto de vista científico la existencia del viento, de las nubes y de las grandes corrientes de la tierra en sus diferentes círculos. Esto es algo evidente para nosotros actualmente porque podemos ver en la imagen de un satélite en cualquier retransmisión de noticias los grandes círculos de los vientos. Pero yo no sé cómo sabían esto hace tantísimo tiempo. El hecho es que Salomón lo sabía, a pesar de que el mundo científico de aquellos tiempos no parecía entenderlo.
Su tercera prueba es el circuito del ciclo de evaporación. ¿De dónde viene toda el agua que continuamente cae desde el cielo? La respuesta, como es natural, es que procede del océano. Se encuentra en funcionamiento un proceso invisible de evaporación mediante el cual el agua que va hacia el mar nunca hace que se eleve el nivel del mar porque existe una elevación invisible de esa agua en dirección a las nubes. Estas nubes luego se mueven en dirección este por medio del circuito de los vientos y de nuevo hacen que caiga su humedad, un proceso que continúa de manera interminable.
El escritor está sugiriendo que hay algo que está mal en esto y que de alguna manera va en retroceso. Los humanos deberían de ser permanentes y la naturaleza debería de ser transitoria. Hay algo en todos nosotros que nos dice esto. Nos sentimos violados por el hecho de aprender todas estas grandes lecciones de la vida, pero de la misma manera que hemos empezado a aprender cómo funciona, la vida se acaba y la próxima generación tiene que empezar de nuevo a partir de cero.
Las Escrituras confirman que algo está mal. La Biblia nos dice que las personas fueron creadas para ser la corona de la creación y que son las que ejercen el dominio sobre todas las cosas. Las personas deberían de durar de modo interminable y la naturaleza debería de estar cambiando, pero sucede todo lo contrario. Los humanos sienten la protesta por este hecho en su espíritu. Algo está mal si tenemos en cuenta que de repente nos vemos privados de todo esto, mientras que el círculo sin sentido de la naturaleza continúa de una manera interminable. Sí, el espíritu humano siente esto con una fuerza muy poderosa, y la pregunta en este sentido se va a desarrollar en el tema de este libro.
Señor, miro a mi alrededor y veo los ciclos interminables de la naturaleza sintiendo el carácter transitorio de mi propia vida. Gracias por esa revelación más absoluta de que en Cristo, que conquistó la muerte, tengo la esperanza de la vida eterna.
Aplicación a la vida
Salomón meditó con gran sabiduría por qué tenemos que esforzarnos, con frecuencia con desesperación, por prolongar nuestras vidas para siempre. ¿Acaso hay algo que está al revés en nuestra existencia humana?