El verdadero mensaje de este libro es que el disfrutar es un don de Dios. No hay nada en las posesiones, en los bienes materiales, en el dinero; no hay nada en las personas mismas que haga posible que continúen disfrutando las cosas que hacen. Pero es posible disfrutar toda su vida si lo toma usted de la mano de Dios, y es algo que se les concede a aquellos que complacen a Dios.
La sabiduría y el adquirir conocimientos son cosas que se han mencionado con anterioridad como aquellas cosas que puede usted conseguir debajo del sol, pero no continuarán. A fin de poder añadir a estas cosas el ingrediente del placer, del deleite continuo de modo que no desaparezca durante toda su vida, es preciso que lo reciba usted de la mano de Dios. A la persona que complace a Dios se le concede el don del gozo.
Es maravilloso darse cuenta de que este libro nos enseña que Dios desea que tengamos gozo. En su primera epístola a Timoteo, Pablo dijo:
[Él] nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos(1 Timoteo 6:17b). Son el deseo y la intención de Dios que todas las cosas buenas de la vida que se mencionan aquí contribuyan al disfrute de las personas, pero solo, dice este Buscador, si entiende usted que el disfrutar no tiene nada que ver con las cosas o las personas, sino que es un don añadido por Dios y solamente aquellos que complacen a Dios lo pueden encontrar.
¿Cómo puede usted complacer a Dios? En muchos lugares de las Escrituras se nos dice que sin fe es imposible agradar a Dios. Lo que a Él le complace es la fe, el que creamos que Él está ahí y que todo en la vida procede de Su mano. Subraye usted en su mente la palabra todo. El dolor, el sufrimiento, las pérdidas, las decepciones, así como el gozo, la felicidad y la alegría, todas estas cosas son dones de Dios. Cuando consideramos la vida bajo estos términos, cualquiera y cada uno de los elementos de la vida pueden tener su medida de gozo, hasta el sufrimiento, el dolor y el pesar. Estas cosas nos han sido dadas para que las disfrutemos. Este es también el mensaje de Romanos 8:28:
Sabemos, además, que a los que aman a Dios, todas las cosas los ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Pero es además el mensaje de Proverbios 3:5-6: Confía en Jehová con todo tu corazón y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos y él hará derechas tus veredas.
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| Aplicación a la vida |
| ¿Decidiremos nosotros vivir cada día como personas agradecidas por lo que reciben, reconociendo cada buen don de la provisión de Dios? ¿Hemos visto Su intención para nuestro gozo en todo lo que experimentamos? |
Versículo para hoy:
miércoles, 5 de febrero de 2020
5 de febrero - Una nota de gozo - Ray Stedman
martes, 4 de febrero de 2020
4 de febrero - La búsqueda de placer - Ray Stedman
En el capítulo 2 encontramos el principio de la historia acerca de lo que encontró Salomón en su búsqueda. Este es un examen de las diferentes maneras mediante las cuales los seres humanos han intentado hallar a lo largo de los siglos el contentamiento, el gozo y el deleite en la vida. La primera, la que es más popular actualmente y lo ha sido siempre, es su manera de examinar lo que llaman los filósofos hedonismo, es decir, la búsqueda de placer. Todos nosotros sentimos instintivamente que si podemos divertirnos, encontraremos la felicidad. Eso es lo que examina el Buscador, lo primero para ver si es verdad.
Nos ofrece los detalles de lo que experimentó. Para empezar Salomón se dice a sí mismo:
Diviértete, de modo que buscó la alegría, la risa y el placer. Usted puede permitir que su mente rellene los espacios aquí. Imagínese cómo debieron de morirse de risa los habitantes del palacio. Todas las noches tenían cómicos y abundantes fiestas, con vino que corría como si hubiera sido agua.
Salomón nos habla acerca del resultado de esa búsqueda. La risa, se dijo a sí mismo, es una tontería. Me pregunto si cada uno de nosotros no ha experimentado esto en cierto grado. ¿Ha pasado usted alguna vez tiempo con un grupo de sus amigos riéndose, divirtiéndose y contando historias? Si piensa usted en ello detenidamente, recordará usted que al menos algunas partes de las historias se basaron en la exageración, sin tener realmente una base en la realidad.
Lo mismo sucede con la risa. La risa tiene que ver tan solo con las periferias de la vida, ya que no tiene un contenido sólido en sí misma.
Es como el crepitar de los espinos debajo de la olla. Y también esto es vanidad(Eclesiastés 7:6b). La risa es tan solo un sonido como el crujido. Nos deja con un sentido que nos hace sentirnos vacíos. Yo he pasado tardes y noches que se convirtieron en ocasiones muy agradables. Nos reímos durante todo el tiempo recordando experiencias y contando chistes, pero al final de todo ello, nos fuimos a la cama sintiéndonos un tanto vacíos. Esa fue la experiencia de Salomón, y no es que diga que eso esté mal, sino que la risa es algo vacío, es algo que no nos llena ni nos satisface.
Acerca del placer, el comentario de Salomón es:
¿De qué sirve? ¿En qué manera contribuye a la vida? En nada, es su respuesta. El placer hace que se consuman los recursos; no sirve para edificar. La mayoría de nosotros no podemos costearnos pasar más de una noche saliendo porque cuesta demasiado dinero, así que solo lo hacemos una o dos veces al año. El salir hace que gastemos unos recursos que hemos obtenido por medio de duro trabajo. Salomón llega a la conclusión de que el placer no añade nada.
Salomón dice que había algunas cosas positivas. Para empezar, consiguió cierto grado de notoriedad. Se convirtió en alguien sumamente importante, superando a todos los que fueron antes que él a Jerusalén. Muchas personas creen que la fama puede llenar el vacío que sienten en su corazón, y Salomón halló la fama.
Yo la disfruté durante un tiempo, dice. Encontré placer en todo mi afán, pero esa fue toda la recompensa que obtuve por mi labor: el disfrute pasajero. Cada vez que lo repetí, lo disfruté cada vez menos. Mi conclusión, dice Salomón, es que no valió la pena. Como una vela, acabó por apagarse, dejándome agotado y harto, de modo que después de eso nada pudo excitarme.Salomón llega a la conclusión de que todo era vacío y esforzarse por el viento, de modo que se sintió quemado.
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| Aplicación a la vida |
| ¿Vivimos como consumidores, usando cada uno de los recursos y a las personas en nuestra búsqueda con el fin de sentirnos realizados? ¿Se ha secado quizás el pozo de los placeres hedonistas? ¿A dónde podemos ir después de habernos sentido quemados? |
lunes, 3 de febrero de 2020
3 de febrero - La vida inquieta - Ray Stedman
La tesis de Salomón en este sentido es que todas las cosas producen inquietud. El observó el hecho de que existe una inquietud inherente en todas las cosas. De hecho, es algo tan extendido que es imposible que nadie pueda describir toda la inquietud en la vida.
Salomón tuvo dos pruebas de esto. Primero, el deseo humano no queda nunca satisfecho: “Nunca se sacia el ojo de ver.” Cuando la madre de mi esposa tenía noventa y cinco años, no era más que como una cáscara de una persona, pero su mente seguía siendo aguda y muy clara. Un día estaba en nuestra casa y alguien mencionó un lugar lejano. Ella dijo de inmediato: “Cuánto me gustaría ver eso.” A pesar de sus años, sus ojos no se habían cansado de ver, sino que había un deseo de ver otros lugares, otros ámbitos, otras costumbres. El ojo no está nunca satisfecho.
Ni tampoco el oído está satisfecho con lo que ya ha oído. Estamos siempre alertas con alguna nueva idea o algo nuevo que ha sucedido. Es por eso que los programas nuevos son siempre populares. La televisión, la radio y los periódicos son todos medios de comunicación que se dedican a satisfacer el ansia por enterarse de algo. Algún cotilleo malsano acerca de una estrella de Hollywood vende miles de revistas y periódicos. Alguna nueva manera de obtener un beneficio resulta siempre atractiva. El argumento del Buscador es que el oído no se cansa jamás porque el deseo humano no queda nunca satisfecho, sino que es una consecuencia de la inquietud que forma parte de la vida.
Pero en segundo lugar, dice, aunque realmente sintamos deseos de ver o de escuchar algo nuevo, no aparece nunca nada nuevo. La vida es una repetición de lo que ha sucedido antes; es algo viejo que se escucha una y otra vez. También esto es el resultado de la inquietud que forma parte de la vida. Aunque a nosotros pueda darnos la impresión de que existe algo nuevo, de hecho no hay nada nuevo bajo el sol.
De manera que nos preguntamos: ¿Es de esto de lo que se trata la vida? ¿Es tan solo una búsqueda inútil de algo que nunca satisface? ¿Acaso no es posible abrirse paso con el fin de encontrar algo que pueda continuamente satisfacer el corazón humano, que cause un interminable sentimiento de placer, de satisfacción y de gozo? Esa es la búsqueda.
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| Aplicación a la vida |
| ¿Vamos de compras hasta que caemos agotados, esperando siempre que el comprar sea la satisfacción definitiva? ¿Es la vida tan solo la búsqueda vacía de cosas que nunca satisfacen totalmente nuestros más profundos deseos? |
domingo, 2 de febrero de 2020
2 de febrero - El ciclo interminable - Ray Stedman
El tema del Buscador aparece claramente en el versículo 4: La humanidad es algo pasajero, pero la naturaleza es permanente. Existe una generación y después desaparece; la raza humana pasa de esta vida, nace y perdura durante un tiempo y desaparece, pero la tierra permanece para siempre.
Existen tres pruebas respecto a este hecho, la primera de las cuales es el ciclo del sol. El sol sale por el este, cruza los cielos, aparentemente, y se pone en el oeste. A continuación desaparece por el lado oscuro de la tierra mientras nosotros estamos durmiendo y ahí lo tenemos de nuevo en el este por la mañana. El ciclo ha continuado existiendo durante todo el tiempo que se ha podido medir el tiempo, valga la redundancia, volviendo atrás y leyendo sobre la historia humana. Es algo interminable, que se repite continuamente.
A continuación habla acerca del circuito de los vientos. Esto es algo extraordinario porque no existe evidencia de que los pueblos en la época de Salomón entendiesen desde el punto de vista científico la existencia del viento, de las nubes y de las grandes corrientes de la tierra en sus diferentes círculos. Esto es algo evidente para nosotros actualmente porque podemos ver en la imagen de un satélite en cualquier retransmisión de noticias los grandes círculos de los vientos. Pero yo no sé cómo sabían esto hace tantísimo tiempo. El hecho es que Salomón lo sabía, a pesar de que el mundo científico de aquellos tiempos no parecía entenderlo.
Su tercera prueba es el circuito del ciclo de evaporación. ¿De dónde viene toda el agua que continuamente cae desde el cielo? La respuesta, como es natural, es que procede del océano. Se encuentra en funcionamiento un proceso invisible de evaporación mediante el cual el agua que va hacia el mar nunca hace que se eleve el nivel del mar porque existe una elevación invisible de esa agua en dirección a las nubes. Estas nubes luego se mueven en dirección este por medio del circuito de los vientos y de nuevo hacen que caiga su humedad, un proceso que continúa de manera interminable.
El escritor está sugiriendo que hay algo que está mal en esto y que de alguna manera va en retroceso. Los humanos deberían de ser permanentes y la naturaleza debería de ser transitoria. Hay algo en todos nosotros que nos dice esto. Nos sentimos violados por el hecho de aprender todas estas grandes lecciones de la vida, pero de la misma manera que hemos empezado a aprender cómo funciona, la vida se acaba y la próxima generación tiene que empezar de nuevo a partir de cero.
Las Escrituras confirman que algo está mal. La Biblia nos dice que las personas fueron creadas para ser la corona de la creación y que son las que ejercen el dominio sobre todas las cosas. Las personas deberían de durar de modo interminable y la naturaleza debería de estar cambiando, pero sucede todo lo contrario. Los humanos sienten la protesta por este hecho en su espíritu. Algo está mal si tenemos en cuenta que de repente nos vemos privados de todo esto, mientras que el círculo sin sentido de la naturaleza continúa de una manera interminable. Sí, el espíritu humano siente esto con una fuerza muy poderosa, y la pregunta en este sentido se va a desarrollar en el tema de este libro.
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| Aplicación a la vida |
| Salomón meditó con gran sabiduría por qué tenemos que esforzarnos, con frecuencia con desesperación, por prolongar nuestras vidas para siempre. ¿Acaso hay algo que está al revés en nuestra existencia humana? |
sábado, 1 de febrero de 2020
1 de febrero - La búsqueda - Ray Stedman
El primer versículo del libro identifica al escritor como “el Predicador, hijo de David, rey en Jerusalén”. “El hijo de David” podría referirse a cualquier descendiente de David que ocupase el trono después de él, pero esto se refiere en particular a Salomón, como confirmarán varias cosas en el libro.
Lamentablemente los traductores se refieren a Salomón como “el Predicador”, y yo lamento que usasen ese término porque hace que el libro suene un poco como un sermón al principio. Al leer ese segundo versículo sería muy fácil afectar a una voz de “vidriera de colores” y, como es natural entre un público actual, esto disuadiría a todo el mundo. La palabra traducida como Predicador es la palabra hebrea Qoheleth, que realmente significa “el que recoge, reúne o colecciona cosas”. Este es un título muy apropiado para el autor de este libro, puesto que examinó y a continuación reunió las filosofías conforme a las cuales vivía el pueblo. Pero creo que una traducción más apropiada al español sería “el Buscador”. Tenemos aquí una mente inquisidora que examinó toda la vida y pudo ver lo que se ocultaba tras las acciones de las personas. Buscador es la palabra que voy a usar cada vez que aparezca la palabra Predicador, porque el escritor no es realmente un predicador o uno que proclama algo, sino uno que busca.
Esta es verdaderamente una búsqueda, y si a usted le preocupa lo que descubrió el Buscador, nos lo dice sin duda alguna. No necesita usted leer el último capítulo para averiguar los resultados de su búsqueda, porque aparece en el versículo 2: “Vanidad de vanidades”, es lo que encontró. Vanidad no se refiere en este caso al orgullo en cuanto a su aspecto. Tal vez algunas personas pasen demasiado tiempo delante del espejo por las mañanas, admirándose un poco a sí mismas. A eso lo llamamos vanidad, orgullo en el aspecto, pero no es a esto a lo que se refiere el Buscador. La palabra en este caso, es decir, en el original, significa “vacío, frivolidad, carente de sentido, falsedad”.
El Buscador alega que nada le puede satisfacer. No hay nada, ningún placer, ninguna relación; no encontró nada que tuviese un valor perdurable en la vida. Todo el mundo se había aferrado a una u otra de estas filosofías, a estos puntos de vista, intentando que le hiciesen sentir satisfacción. Pero según este Buscador, que lo ha experimentado todo, nada le funciona. Cuando dice: “Vanidad de vanidades, el vacío de todos los vacíos”, esa es la manera de expresarlo de modo superlativo en hebreo. De modo que este hombre llega a la conclusión de que no hay nada más vacío que la vida.
En el versículo 3 encontramos la pregunta que se hizo a sí mismo en su búsqueda: “¿Qué beneficio obtiene el hombre mediante todo el esfuerzo y toda la lucha bajo el sol?” ¿En qué modo le sirve de provecho? Esta es una palabra interesante en hebreo que significa
lo que queda. Una vez que ha apurado al máximo todo el deleite inmediato, el gozo o el placer de algo, ¿qué es lo que le queda?, ¿qué es lo que perdura?, ¿qué será lo que alimente continuamente el anhelo constante de satisfacción en su vida? Es la pregunta que nos hacemos todos. ¿Hay algo que realmente satisfaga continuamente mi necesidad, ese bien elevado, que si lo logro encontrar significará que ya no tengo que seguir buscando?
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| Aplicación a la vida |
| ¿Ha logrado nuestra búsqueda de conocimientos y de los placeres mundanos hacer que nos sintamos saciados y nos volvamos cínicos? ¿Necesitamos tal vez seguir de modo totalmente diferente nuestra perspectiva total? |
viernes, 31 de enero de 2020
31 de enero - ¡Creed! - Ray Stedman
La clave a este pasaje es la palabra creer. Este énfasis concuerda con el enfoque del evangelio de Marcos, porque este evangelio no presenta el cristianismo solo como una bonita historia, un relato fascinante de sucesos que tuvieron lugar durante el primer siglo. Enfatiza el hecho de que la muerte y la resurrección de Cristo es algo en lo que debemos creer, y la intención es transformar las vidas. Cuando actuamos conforme a nuestra creencia, eso cambia nuestra vida.
Marcos quiere que entendamos qué ambiente de persistente y obstinada incredulidad prevalecía entre estos discípulos después de la resurrección. A ellos les costaba trabajo aceptar este hecho asombroso, que Aquel al que habían visto crucificado ahora había resucitado y estaba viviendo de nuevo entre ellos. Lo significativo aquí es que Jesús esperaba que los Once creyesen antes de haberle visto a Él. Él deseaba y esperaba que ellos creyesen los informes de los testigos que le habían visto, que eran personas dignas de confianza y estaban informando acerca de lo que de hecho habían experimentado, y eso debería haber sido suficiente para convencer a estos discípulos de que Jesús había resucitado de los muertos. Tan preocupado acerca de esto se siente el Señor resucitado y viviente, que les reprende por su incredulidad, como lo hizo en los días en que había estado vivo con anterioridad. Él les regaña porque ellos se negaron a creer a aquellos que le habían visto. Usted puede darse cuenta de la importancia que atribuye a esta cuestión de los testigos. El evangelio de Juan nos dice que una semana después Jesús se les apareció a ellos cuando Tomás, que no había estado con ellos la primera vez que Él apareció, estaba presente. Jesús invita a Tomás a que le examine, que ponga su mano en Su costado y que toque las señales de los clavos en Sus manos y Sus pies. Tomás lo hizo y cayó a Sus pies, diciendo a gran voz: “¡Señor mío y Dios mío!” (Juan 20:28b). “Jesús le dijo: “Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron y creyeron” (Juan 20:29). Años después, cuando Pedro está escribiendo sus epístolas a los cristianos, les dice: “Vosotros, que lo amáis sin haberlo visto, creyendo en él aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso” (1 Pedro 1.8).
Una cosa está clara en este relato de Marcos: Cuando tenemos testigos que son adecuados y dignos de confianza, que nos informan de lo que han visto, se espera que nosotros respondamos creyendo. Estos hombres vieron al Señor resucitado. Se les concedió un privilegio que no nos ha sido concedido a nosotros, a pesar de lo cual nuestra fe puede descansar en un fundamento sólido. Aunque nosotros no le hemos visto, creemos por el testimonio de los testigos que encontramos aquí.
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| Aplicación a la vida |
| ¿Pensamos que el cristianismo es sencillamente una bonita historia? ¿Hemos buscado y encontrado evidencia histórica y digna de nuestra confianza del Evangelio en el cual basar nuestra fe y nuestras vidas? |
jueves, 30 de enero de 2020
30 de enero - El rumor de la esperanza - Ray Stedman
Las palabras del ángel a estas mujeres contiene la respuesta a todo el escepticismo que ha perdurado durante más de veinte siglos. Porque el ángel le dijo varias cosas a ellas que contesta a la mayoría de las afirmaciones que jamás se han suscitado al cuestionar la realidad de la resurrección. La primera cosa que dijo el ángel fue: “Este Jesús de Nazaret, Este que fue crucificado, Este mismo al que buscáis, ha realmente resucitado de entre los muertos”. Se han realizado muchos esfuerzos por ir en contra de esta declaración, diciendo que las mujeres fueron al sepulcro equivocado o que encontraron a la persona que no era. Toda esta pregunta ha sido contestada aquí por el ángel, que le dice a las mujeres: “Este mismo Jesús, al que conocíais de Nazaret, el Jesús que fue crucificado, que vosotros visteis en la cruz con los clavos en Sus manos y la sangre corriendo por Su costado, Este mismo ha resucitado de entre los muertos”.
Luego les dijo: “Él no está aquí”. Es decir, “No solo ha resucitado; él no está aquí”. Y con estas palabras deja claro que, aunque Jesús ha resucitado, existe sin embargo un verdadero vínculo con nuestra humanidad. Él no es solo un espíritu; esta no es una resurrección espiritual, sino una resurrección corporal. Fue el cuerpo de Jesús que resucitó de entre los muertos. En la actualidad existen sectas que afirman que lo que sucedió fue que se levantó el espíritu de Jesús y que ahora Él vive solo espiritualmente. Pero la Biblia defiende de manera consistente la propuesta de que fue el cuerpo muerto el que fue puesto en el sepulcro, que también resucitó de los muertos. “Él no está aquí”. Es una persona, una persona humana con un cuerpo humano, transformado sí, pero realmente humano, y con este cuerpo humano resucitó de los muertos.
Lo tercero que dice el ángel se expresa con estas extraordinarias palabras de las que solo Marcos ha dejado constancia: “Pero id, decid a sus discípulos y a Pedro, que él va delante de vosotros a Galilea”. Este es un toque maravilloso. ¡Qué palabra tan dulce y tierna es esta! La última vez que vimos a Pedro en este relato del evangelio, estaba en el patio del sumo sacerdote durante el juicio de Jesús. Y una joven no hacía más que seguirle, diciendo: “Yo te conozco; tú estabas con él, ¿verdad?” Pero Pedro no hacía más que negarlo. Salió rodeado por la oscuridad de la noche, llorando amargamente. ¡Qué cosa tan tierna es que el ángel le dijese a las mujeres: “Id y decidles a los discípulos y a Pedro que él va delante de vosotros a Galilea!” Le coloca justo en la banda apostólica.
Esto nos dice que Jesús está a la disposición de las personas de manera individual, no solo de las multitudes en general, no solo del mundo en general o de la iglesia, sino de usted. Este hecho de que esté accesible a las personas de manera individual ha sido la marca característica del cristianismo desde entonces. Cada uno de nosotros podemos conocerle personal e íntimamente, no solo como una figura de la historia ni como un rey que ha de venir ni en un sentido general, como sabemos acerca del presidente de los Estados Unidos, sino de una manera íntima, personal, real, con un sentido consciente de saber que compartimos la comunión humana más íntima.
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| Aplicación a la vida |
| ¿Cuál es el profundo impacto de la resurrección corporal de Jesús sobre nosotros personalmente? ¿De qué manera afecta a nuestra intimidad con Jesús? ¿Reconocemos nosotros Su vida en nuestro cuerpo? |
miércoles, 29 de enero de 2020
29 de enero - Un corazón totalmente abierto - Ray Stedman
Tal vez uno de los sacerdotes le hablase a Marcos acerca del velo, pero para el drama mismo no hay nada como esto en toda la historia de la que ha quedado constancia. Este grito en la oscuridad de la cruz, la separación del Espíritu de Jesús y el que se rasgase el velo del templo, son todos ellos datos que reúne Marcos con el fin de que podamos entender lo que significan estos acontecimientos. Al escucharse el grito de Jesús: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”, debió de haber muchas personas en la multitud que reconocieron que eran las palabras con las que comienza el Salmo 22. Si quiere usted enterarse de los antecedentes y el ambiente de la cruz, lea usted este salmo completo. No existe explicación adecuada respecto a la pregunta que hizo Jesús, a excepción de la que nos ofrecen las Escrituras: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros seamos justicia de Dios en él” (2 Corintios 5:21).
A continuación se escuchó el grito de despido y el momento en que se rasgó el velo. ¿Por qué se rasgó el velo en dos? Era la manera dramática de decir Dios para todos los tiempos y todas las naciones que el camino a Su corazón estaba totalmente abierto. Dios no está planeando una venganza. Todos aquellos que se reunieron alrededor de la cruz con odio y malicia en contra de Jesús, a todos ellos se les da la bienvenida para que regresen. El castigo ha quedado satisfecho para los que odian, los crueles, los ignorantes, los egoístas, los que buscan emociones con una mentalidad vacía. El camino ha quedado abierto, y Dios está esperando restaurar a los que viven sin esperanza, a los que se sienten impotentes y a los atemorizados.
Cuando yo no era más que un joven cristiano, a la edad de veinte y pocos años, leí un mensaje del Dr. D. L. Moody que nunca he olvidado. Era una descripción imaginativa del gran evangelista de lo que sucedió después de que Jesús resucitase de entre los muertos. Moody dice que reunió a Sus discípulos en Jerusalén y les dijo: “Hombres, quiero que vayáis y encontréis a los sacerdotes que se burlaron de mí, que me hicieron el reproche ‘a otros salvó, a sí mismo no se pudo salvar’. Explicadles a ellos que si yo me hubiese salvado a mí mismo, ellos hubieran sido hombres condenados. Pero decidles que el camino ha quedado abierto”. El libro de Los Hechos dice que cuando Pedro y los otros discípulos predicaron en Jerusalén, “muchos de los sacerdotes obedecían a la fe” (Hechos 6:7b).
Moody dice que Jesús les dijo a los discípulos: “Id primeramente a los soldados que echaron suertes sobre mis vestidos, sobre mi túnica de una sola pieza, y decidles que hay un mayor tesoro que les está esperando si vienen a mí. No tendrán una túnica de una sola pieza, sino un corazón sin mancha. Toda su culpa será lavada, toda su insensible crueldad puede ser perdonada si vienen. Encontrad al centurión que metió su espada en mi costado y decidle que hay un camino más cercano a mi corazón si él está dispuesto a venir sencillamente como un pecador que necesita el perdón”.
En esta maravillosa escena del velo que se rasgó en el momento de la muerte de Jesús, Dios está diciendo que el camino a Él está abierto para nosotros, a pesar de las actitudes equivocadas que con tanta frecuencia tenemos respecto a Él.
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| Aplicación a la vida |
| Si la cruz de Cristo no es para nosotros la más grande maravilla en el universo, es muy posible que no hayamos entendido su asombroso impacto y los beneficios eternos de Su muerte. |
martes, 28 de enero de 2020
28 de enero - ¿Jesús o Barrabás? - Ray Stedman
Todos los escritores de los evangelios nos hablan acerca de Barrabás, que fue un revolucionario sanguinario, astuto y sangriento, que era un asesino. Lo interesante acerca de él es su nombre, que significa “hijo del padre”. Y como una enorme coincidencia histórica, de lo más dramática, según algunos de los antiguos manuscritos, existe cierta evidencia según la cual es probable que su nombre fuese Jesús Barrabás: Jesús el hijo del padre. Yo no sé cómo podemos leer y entender esto sin ser conscientes de que esto es de nuevo Dios guiando silenciosamente los acontecimientos tras la escena, sacando las cosas a la luz que de otro modo nunca se habrían sabido. Esta multitud se enfrenta con tener que escoger entre Jesús, el hijo del padre, que gobierna por la fuerza y se gana la vida gracias a su ingenio, y Jesús, el Hijo del Padre, que gobierna con amor y está dispuesto a sacrificarse a Sí mismo.
¿Por qué escogieron a Barrabás? La respuesta parece ser que se sentían decepcionados con Jesús. Esta era la multitud que, justo unos cuantos días antes, le había dado la bienvenida a Jerusalén. La ciudad estaba llena de personas a las que Jesús había sanado. Los ojos de los ciegos habían sido abiertos, los sordos oían y los cojos andaban. Él había despertado en las gentes la esperanza, el deseo ardiente, de que este era verdaderamente el Mesías, que había venido a librarles del yugo de Roma. Todas las ideas de ellos respecto al mesianismo giraban en torno al pensamiento de que Él sería el que les libertaría de la odiada esclavitud de Roma. Ahora bien, cuando le vieron impotente ante el gobernador romano, vieron que era aparentemente reacio o incapaz de presentar ninguna defensa o hacer algo en contra de los romanos, toda la lealtad hacia Él se derrumbó. Dominados por la ira y la decepción se volvieron y escogieron a Jesús, el hijo del padre, que vivía por la fuerza, Barrabás el asesino.
También nosotros nos enfrentamos con la misma decisión que estos judíos tuvieron que tomar entre Barrabás y Jesús. ¿Se ha sentido usted alguna vez decepcionado con Jesús, decepcionado con Dios? ¿Ha esperado usted que Él actuase de una cierta manera debido a lo que había entendido usted acerca de Él, Su vida y Su naturaleza, pero Él no hizo las cosas como usted creyó que las haría? Yo me he puesto furioso y me he sentido decepcionado con Dios. Me he sentido casi convencido que no cumplió Su promesa, porque yo estaba seguro de lo que Él iba a hacer, y Dios me decepcionó. Mi corazón estaba lleno de ira por el hecho de que Dios actuase de esa manera, a pesar del hecho de que Dios nos había dicho a todos, una y otra vez: “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos ni vuestros caminos mis caminos”, dice Jehová. “Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos y mis pensamientos más que vuestros pensamientos” (Isaías 55:8-9). No somos capaces de interpretar a Dios, y Él será fiel a Sí mismo. Él no mentirá jamás; nunca nos engañará; pero Él es más de lo que nosotros podemos manejar. Él es mayor de lo que somos nosotros y al igual que esta multitud, cuando nos sentimos furiosos con Dios y molestos con Jesús y nos apartamos de Él, hay siempre otro Jesús Barrabás esperando a que le sigamos.
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| Aplicación a la vida |
| ¿Qué pensamos de Jesús cuando nuestras circunstancias no concuerdan con nuestras expectativas? ¿Hace eso que nos sintamos decepcionados con Él? En ese caso, ¿a quién acudiremos? |
lunes, 27 de enero de 2020
27 de enero - Jesús y Pedro - Ray Stedman
Marcos se anda con cuidado para destacar el contraste entre Jesús hablando bajo juramento en la sala del tribunal interior y el juramento de Pedro en el patio. Jesús dijo que Él era el Mesías, el Hijo de Dios, y Pedro negó conocer a Jesús. Ese fue un juramento solemne y serio, y justo entonces, Marcos dice: “El gallo cantó por segunda vez”. A Pedro le remordió la conciencia. Sabía lo que había hecho y, según el relato aquí, se derrumbó y lloró. La idea de que “se derrumbó” es muy fuerte en el griego. Lo que significa literalmente es que se tiró al suelo en agonía y con lágrimas de arrepentimiento y empezó a sentir remordimiento al pensar en lo que había hecho.
Creo que podemos ver por qué Marcos ha hilado con tanto cuidado esta historia para nosotros. No hay nada que más me intrigue en este relato en los evangelios que el ver con cuanto cuidado los escritores de las Escrituras han escogido incidentes que van unidos y los han puesto el uno junto al otro. Marcos ha hecho exactamente eso aquí para que nosotros pudiésemos ver el contraste. Aquí tenemos a un grupo de sacerdotes que odiaban a Jesús. Sus corazones estaban llenos de veneno, de ira, de celos y de amargura en contra de Él. Y todo ello se pone de manifiesto en su desprecio y las luchas que tienen lugar después del veredicto. En contraste con esto está un hombre que ama a Jesús de todo corazón y está dispuesto a defenderle hasta el fin. A pesar de lo cual, en el momento de la crisis, le falla a Jesús, negando haberle conocido.
¿Por qué pone Marcos estas dos situaciones la una junto a la otra? Lo hace para que nosotros podamos entender que las dos expresan lo mismo: las dos ponen de manifiesto que no se puede depender de la naturaleza humana, de la carne, como la llama la Biblia. Estos sacerdotes eran hombres carnales, hombres que vivían de acuerdo a las costumbres del mundo, hombres que estaban buscando posiciones legales, prestigio y puestos de importancia. Jesús era una amenaza para la posición de ellos, despertando su odio y su ira, que ellos expresaron por medio de esta terrible acusación, burla y violencia. Así es como obra la carne. Todo el mundo reconoce que el odio, la ira y la vehemencia están mal. Pero lo que Marcos quiere que entendamos es que el amor de Pedro no era mejor, porque también dependía de la carne, de las habilidades humanas y de los recursos humanos para hacer que saliese adelante. En la hora de la crisis, no fue más efectivo que el odio de los sacerdotes. El amor, la lealtad y la fidelidad no significan nada cuando dependen de los inestables fundamentos de la determinación de la voluntad humana.
La nota de mayor esperanza aquí son las lágrimas de Pedro. Los sacerdotes no lloraron, pero Pedro, cuando negó a su Señor, se tiró al suelo y lloró. El fracaso no es nunca el final de la historia. Las lágrimas de Pedro nos hablan sobre otro día cuando el Señor le librará y le restaurará, habiendo aprendido él una lección sobria y saludable.
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| Aplicación a la vida |
| Cuando nos enfrentamos con el fracaso predecible de nuestra naturaleza humana, ¿nos contentamos con la desesperación o la inutilidad? ¿Dónde vamos a partir de ahí? |
domingo, 26 de enero de 2020
26 de enero - Velad y orad - Ray Stedman
El enemigo tiene poco que luchar con Pedro. No es ni siquiera necesario amenazarle con echarle a los leones o con quemarle en la estaca. Su resolución se desmorona por el simple medio de hacer que se sienta demasiado soñoliento como para orar. Eso es todo, y esa tremenda determinación de la voluntad, esa firme resolución, se disuelve, y Pedro es tan débil como masilla cuando llega el momento. Está débil porque le falta la fuerza de la oración. El demonio no tuvo más que hacer que sintiese sueño, eso es todo. Estoy seguro de que este fue un ataque satánico. La espada que estaba blandiendo Jehová, que hizo daño y angustió al Hijo de Dios, estaba ahora afectando a los discípulos, y se le permitió a Satanás aparecer como un furtivo hombre de arena, que hace que los ojos sientan sueño, de modo que se quedaron dormidos en lugar de orar.
Jesús analiza la situación. Viene y les encuentra y hay casi una nota de humor en esta situación. Después de haberles despertado, les dice a estos discípulos: “Pedro, ¿no has podido mantenerte despierto ni siquiera una hora? ¿No has podido resolver la fiera determinación para que durase por lo menos ese tiempo?” Luego nos dice por qué Pedro no lo consiguió. “El espíritu está dispuesto, Pedro. Conozco tu corazón y sé que me amas. Tu espíritu está perfectamente dispuesto, pero, Pedro, has dependido de tu carne, y la carne es débil.”
Todos hemos sentido esto, ¿no es cierto? Se nos ha pedido que hagamos algo y decimos: “El espíritu está dispuesto, pero la carne está lista para el fin de semana”. La carne es débil. Ese sentido humano de independencia, la confianza que tenemos en nosotros mismos, es siempre débil a la hora de ser sometido a prueba. No puede soportar la prueba. Este es el análisis que Jesús hace del problema de Pedro. La clave es la oración. Si Pedro, teniendo sueño y sintiéndose débil, hubiese seguido el ejemplo de Jesús y hubiese decidido confiar en el Padre y le hubiese dicho cuál era su problema, el Padre le hubiese ayudado, y él no hubiese negado al Señor.
Nuestra seguridad es nuestra debilidad, no nuestra fortaleza. Es por eso que yo no me siento terriblemente impresionado cuando los jóvenes me dicen lo mucho que van a hacer por Dios y lo seguros que están de que pueden realizarlo hasta el fin. Yo he aprendido, por triste experiencia en mi propia vida, así como por el testimonio de las Escrituras, que a la hora de la prueba, esta confianza en mí mismo desaparecerá por completo. Pero yo tengo confianza en el hombre o la mujer que dice: “Me siento asustado. No creo poder hacer esto, pero voy a intentarlo porque Dios me dice que lo haga. Estoy poniendo mis ojos en Él para que me fortalezca”.
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| Aplicación a la vida |
| ¿Suponemos nosotros que seguimos obedientemente a Jesús gracias a nuestra propia pseudo energía humana y nuestros inapropiados recursos? ¿Por qué es la oración una necesidad urgente para este viaje de fe? |
sábado, 25 de enero de 2020
25 de enero - La extravagancia del amor - Ray Stedman
Nuestro Señor escoge este precioso incidente y nos muestra su auténtico valor. Él dice cinco cosas al respecto que lo marcan como un acto extremadamente valioso. Primero, dice: “Ha hecho algo hermoso por mí”. La belleza de esto tiene que ver con la misma extravagancia. Esta mujer no se guardó nada del costoso ungüento, sino que rompió el frasco y derramó toda la cantidad sobre Él. Judas, con su mente práctica como un ordenador, calculó que su valor debía ser de unos trescientos denarios. Un denario era el salario de un día de un obrero, de modo que el salario de trescientos días sería una cantidad enorme. En opinión de Judas, esta mujer había derrochado una enorme cantidad de dinero al derramar el ungüento sobre Jesús. Fue un acto tan despilfarrador, y precisamente en eso radica su belleza.
Segundo, Él dijo que lo que ella había hecho había sido muy oportuno. “Era algo que solo podía hacerse en este momento. Siempre que queréis hacer el bien a los pobres, podéis hacerlo, porque siempre se encuentran alrededor”. Y está bien ayudar a los pobres, pero hay oportunidades que se presentan en nuestra vida por lo que es preciso aprovechar el momento para ofrecer este donativo, porque una ocasión así no se vuelve a repetir. Fue por la sensibilidad de su corazón que se dio cuenta de que el momento era el correcto, y Jesús reconoció esto.
Ella hizo entonces lo que era posible. Es decir, hizo lo que pudo. No podía prepararle una comida; no había tiempo para eso. No podía hacerle una prenda a Él; no había tiempo para eso. No había nada más que ella pudiera hacer para mostrarle su amor más que esto; así que hizo lo que pudo. Estoy seguro de que nuestro Señor ha llamado nuestra atención a esto porque es tan práctico para nosotros. Alguien ha dicho: “No soy más que un hombre, pero soy un hombre. No puedo hacerlo todo, pero puedo hacer algo, y lo que puedo hacer debiera de hacerlo. Y lo que yo debiera hacer, estoy disponible para hacerlo”.
El cuarto elemento de este acto tiene que ver con el hecho de que fue tan perspicaz. Nuestro Señor dice: “Ella ha ungido mi cuerpo de antemano para ser enterrado”. Muchas veces Jesús le dijo a estos discípulos que iba a morir. Ni uno de ellos lo creyó, excepto María de Betania. Ella había entendido que Él iba a ser enterrado, y como no podía estar segura de tener la oportunidad después para encontrar Su cuerpo con el fin de ungirlo para el entierro, lo hizo entonces, como un acto amoroso de servicio. ¡Qué consuelo debió de ser esto para nuestro Señor! De todos estos amigos que le rodeaban en esos momentos, solamente esta tuvo la sensibilidad de corazón como para entender lo que estaba sucediendo.
Finalmente, lo que ella hizo es algo que merece ser recordado, pues fue memorable. Jesús dijo: “La historia de este precioso acto se contará en recuerdo de ella por todo el mundo, dondequiera que sea predicado el evangelio”. Aquí estamos hoy, dos mil años después, cumpliendo esta palabra misma, contando de nuevo lo que hizo María de Betania cuando ungió la cabeza y los pies de nuestro Señor.
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| Aplicación a la vida |
| El Señor Jesucristo ha enseñado y dado ejemplos del amor extravagante, oportuno y abnegado. ¿Qué impresión causará cuando le permitamos a Él amar a otras personas por medio de nosotros? |
viernes, 24 de enero de 2020
24 de enero - ¡Velad! - Ray Stedman
Aquí Jesús reúne todo el tiempo que ha transcurrido entre Su primera y Su segunda venida, dividiéndolas en cuatro periodos de vigilancia, la larga noche del pecado del mundo, y dice: “No sabéis (y creo que lo que da a entender es: “Yo no sé”) si la venida será pronto en ese tiempo o en medio de él, o cuando hayan pasado tres cuartas partes o justo al final”. Nadie lo sabe. Yo no lo sé, y vosotros tampoco lo sabéis. Pero es como un hombre que se marcha de viaje (aquí lo compara con Su propia marcha) que le da trabajo que hacer a sus criados y espera que lo hagan y pone a un portero que vigile.
¿Qué es lo que debe de vigilar? ¿Debe de estar pendiente del regreso de su amo? Así es como esto se interpreta generalmente. Pero no es así, porque tiene que empezar a vigilar tan pronto como su amo se marcha y sabe que su amo no va a regresar de inmediato. Entonces, ¿qué es lo que debe de vigilar? Debe de mantenerse alerta para que nadie le pueda engañar y logre entrar en la casa destruyendo y arruinando todo lo que tiene su amo. De modo que lo que está diciendo Jesús es: “¡Mantente alerta; no te vayas a dormir; vigila! Hay tentaciones y presiones que te asaltarán y te harán pensar que todo es una mentira, que harán que te des por vencido y dejes de vivir como un cristiano, para que dejes de caminar por la fe, para que dejes de creer en la verdad de Dios. Mantente alerta en contra de esto, y entretanto, haz tu trabajo. No permitas que nada te lo impida. No permitas que nada te aparte, impidiendo que seas lo que Dios quiere que seas en este día y en este tiempo”. Así es como se vigila. No debemos de estar mirando al cielo todo el tiempo, esperando Su venida. Eso sucederá cuando Él esté listo, de manera que debemos vigilar para no dejarnos engañar.
Yo me siento turbado por los muchos cristianos que da la impresión de que han abandonado la fe. Yo miro atrás a los muchos años de ministerio y veo a hombres a los que yo hubiese jurado que eran sólidos, tremendamente dedicados, fieles, cristianos que enseñaban la Biblia, pero que ahora están negando su fe y se han apartado. Y da la impresión de que esto es algo que está yendo en aumento por todas partes, con personas que están cayendo en la inmoralidad y en la iniquidad, apartándose de su fe, diciendo en efecto que ya no creen al Señor o en la Biblia. Es acerca de esto de lo que nos está advirtiendo el Señor de nuevo.
Por lo tanto, dice que nosotros debemos mantenernos despiertos. No crea usted en todas las voces seculares que nos dicen que el mundo va a continuar para siempre tal y como es ahora. No crea usted a las otras voces que nos dicen que Dios no existe, de manera que podemos vivir como queramos, o que si Dios existe, nunca nos va a juzgar. No crea usted a las voces que nos susurran constantemente y que intentan apartarnos de nuestra fe. Con una poderosa voz de mando Jesús concluye este mensaje, diciendo: “¡Velad!”
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| Aplicación a la vida |
| ¿Necesitamos nosotros mantenernos despiertos y reconocer los peligros de la complacencia y de la negligencia en nuestro caminar diario con Dios? ¿Por qué es preciso que nos mantengamos vigilantes, alertas y sobre todo en oración? |
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