Versículo para hoy:
sábado, 19 de enero de 2019
viernes, 18 de enero de 2019
18 de enero – OBEDIENCIA EN LAS COSAS PEQUEÑAS
Su señor le respondió: «¡Hiciste bien, siervo bueno y fiel! En
lo poco has sido fiel; te pondré a cargo de mucho más. ¡Ven a compartir la
felicidad de tu señor!» Mateo 25:21.
A menudo las mejores
pruebas de la verdad de nuestra religión son las cosas pequeñas por Cristo. La
obediencia en las cosas pequeñas tiene mucho que ver con el carácter de un
sirviente. Uno emplea a un sirviente en la casa y sabe muy bien si será un
sirviente malo o bueno, si las actividades principales del día están bien
atendidas: las comidas cocinadas, las camas listas, la casa barrida, si atiende
la puerta; pero la diferencia entre un sirviente que hace al hogar feliz y otro
que es una plaga yace en varios asuntos pequeños los cuales, por ventura, no
podrías anotar en un papel pero constituyen una gran comodidad o incomodidad
doméstica y, por lo tanto, determinan el valor de un siervo. Así creo yo que
sucede en la vida cristiana. Me imagino que la mayoría de nosotros nunca
omitiría los asuntos más críticos de la ley; como hombres cristianos intentamos
mantener integridad y rectitud en nuestras acciones, y tratamos de ordenar
nuestras familias en el temor de Dios en cuanto a los asuntos grandes. Pero el
espíritu de obediencia se manifiesta más al buscar al Señor en los detalles
pequeños, se ve al mantener nuestros ojos en el Señor. El espíritu
verdaderamente obediente desea conocer la voluntad del Señor acerca de todo y
de haber algún punto que al mundo le pareciera trivial, esa es la razón misma
por la cual el espíritu obediente dice: «Cuidaré de este para demostrar a mi
Señor que incluso en las minucias yo deseo someter mi alma a su agrado».
A través de la Biblia en un año: Génesis
13-16
jueves, 17 de enero de 2019
17 de enero – QUE EL NOMBRE DE CRISTO PERMANEZCA
Pues aún son inmaduros. Mientras haya entre ustedes celos y
contiendas, ¿no serán inmaduros? ¿Acaso no se estarán comportando según
criterios meramente humanos? Cuando uno afirma: “Yo sigo a Pablo”, y otro: “Yo
sigo a Apolos”, ¿no es porque están actuando con criterios humanos? Después de
todo, ¿qué es Apolos? ¿Y qué es Pablo? Nada más que servidores por medio de los
cuales ustedes llegaron a creer, según lo que el Señor le asignó a cada uno. Yo
sembré, Apolos regó, pero Dios ha dado el crecimiento. 1 Corintios 3:3-6.
¿Quieres que le pongan
tu nombre a todo lo que haces? Procura que Dios no te permita satisfacer tu
deseo y luego te diga: «Ahí tienes, has hecho eso para ti, así que puedes
premiarte a ti mismo por eso». Siempre que puedas, mantén tu nombre fuera de
todo el trabajo que haces para el Señor. Yo solía ver que en París no había un
puente o edificio público que no tuviera la letra N en algún lugar. Ahora, ve
por toda la ciudad y encuentra una N si puedes. Napoleón esperaba que su fama
viviera en un mármol imperecedero, pero al fin y al cabo escribió su nombre en
la arena; y si alguno de nosotros piensa, en nuestro ministerio, que el asunto
importante es que nuestro nombre sea prominente, vamos por el camino
equivocado. Cuando a George Whitefield se le pidió que comenzara un nuevo grupo
religioso, él dijo: «No condeno a mi hermano Wesley por lo que ha hecho, pero
no puedo hacer lo mismo; que mi nombre perezca, pero que el nombre de Cristo
perdure para siempre y siempre».
A través de la Biblia en un año: Génesis
9-12
miércoles, 16 de enero de 2019
16 de enero – DIOS ES SOBERANO
El Señor le respondió a Job desde la tempestad. Le dijo: « ¿Quién
es este, que oscurece mi consejo con palabras carentes de sentido? Prepárate a
hacerme frente; yo te cuestionaré, y tú me responderás. ¿Dónde estabas cuando
puse las bases de la tierra? ¡Dímelo, si de veras sabes tanto!» Job 38:1-4.
El Dios de las
Escrituras es un Dios soberano; es decir, es un Dios que tiene autoridad y
poder absolutos para hacer exactamente lo que le plazca. Por encima de Dios no
hay ley, sobre su brazo no hay necesidad, él no conoce otra regla que no sea su
propia voluntad libre y poderosa. Y aunque él no puede ser injusto y no puede
hacer nada que no sea bueno, no obstante, su naturaleza es absolutamente libre,
para bien es la libertad de la naturaleza de Dios. La voluntad del hombre no
puede controlar a Dios, ni tampoco los deseos del hombre, ni el destino en el
que creen los supersticiosos; él es Dios, hace lo que quiera en los ejércitos
del cielo y en este mundo inferior.
Él también es un Dios,
quien no da cuenta de sus asuntos; hace a sus criaturas como quiere hacerlas y
hace con ellas como le parece. Y si alguna de estas se resiente por sus actos,
él les dice: «¿Quién eres tú para pedirle cuentas a Dios? ¿Acaso le dirá la
olla de barro al que la modeló: “¿Por qué me hiciste así?”? ¿No tiene derecho
el alfarero de hacer del mismo barro unas vasijas para usos especiales y otras
para fines ordinarios?» (Romanos 9:20-21). Dios es bueno; pero Dios es
soberano, absoluto, no hay nada que lo pueda controlar. La monarquía de este
mundo no es una monarquía constitucional ni limitada, no es tiránica sino que
está absolutamente en las manos de un Dios que es toda sabiduría.
A través de la Biblia en un año: Génesis
5-8
martes, 15 de enero de 2019
15 de enero – TRABAJA PARA ÉL
Hermanos míos, ¿de qué le sirve a uno alegar que tiene fe, si no
tiene obras? Santiago 2:14.
Muy pocos de nosotros
podemos soportar el dolor, quizá somos menos los que podemos soportar la
tergiversación, la calumnia y la ingratitud. Quizá estos son avispones que
pican como con fuego; hay hombres que se han vuelto locos debido a escándalos
crueles provenientes de lenguas venenosas. Cristo, en la vida, soportó estos y
otros sufrimientos. Amémoslo mientras pensamos cuánto él nos debe haber amado.
¿Tratarían de saturar sus almas con el amor de Cristo? Admiren el poder de su
amor y luego oren para que puedan tener un amor de alguna manera similar a este
en poder.
A veces nos preguntamos
por qué la iglesia de Dios crece tan lentamente, pero yo no me lo pregunto cuando
recuerdo cuán escasa consagración a Cristo hay en la iglesia de Dios. Jesús fue
un «varón de dolores, hecho para el sufrimiento» (Isaías 53:3), pero muchos de
sus discípulos, quienes profesan ser de él completamente, están viviendo para
sí mismos. Hay hombres ricos que se llaman a sí mismos santos y se creen que lo
son, cuyos tesoros están acumulados para sí mismos y sus familias. Quizá tú
tengas que confesar que no estás haciendo nada, no dejes que este día termine
sin que hayas comenzado a hacer algo para tu Señor. Estamos hablando de que la
iglesia haga esto o aquello, ¿qué es la iglesia? La iglesia es solo un
conglomerado de personas, y si se va a hacer algún bien, deben realizarlo las
personas, y si todas las personas son holgazanas, no hay trabajo hecho por la
iglesia. Puede que exista la apariencia de este, pero en realidad no se hace
ningún trabajo. Hermano, hermana, ¿qué estás haciendo para Jesús? Te encargo,
por las marcas de los clavos en sus manos, ¡que trabajes para él!
A través de la Biblia en un año: Génesis
1-4
lunes, 14 de enero de 2019
14 de enero – EN ESTE MUNDO
Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este
mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo. Juan 16:33.
El creyente está en dos
lugares y vive dos vidas. En el texto se habla de dos lugares: «en mí» y «en
este mundo». La vida más noble de un santo está «escondida con Cristo en Dios»;
esta es su nueva vida, su vida espiritual, su vida incorruptible, su vida
eterna. Amado, regocíjate si estás en Cristo, y disfruta el privilegio que
pertenece a esa condición: «en mí hallen paz». No estés satisfecho sin ella, es
tu derecho por medio de tu relación con el Príncipe de Paz. Estás en Cristo y
por eso tu vida siempre está a salvo y siempre debes estar tranquilo. Tus
mayores intereses están todos seguros porque están garantizados por el pacto
del cual Jesús es la garantía. Tu tesoro, tu porción eterna, está almacenada en
él, en el cielo, donde ni el óxido ni los ladrones pueden entrar. Por lo tanto,
anímate.
Estás lamentablemente
consciente de que también tienes otra vida, moras en medio de hombres malos, o
como dice el texto, estás «en este mundo». Aunque mores en el dulce aislamiento
de la vida doméstica, aunque tu familia haya sido visitada con gracia y tus
seres queridos sean todos creyentes, aun allí ocurren cosas que te hacen sentir
que estás «en este mundo», un mundo de pecado y tristeza. Todavía no estás en
el cielo, no sueñes con que lo estás. Sería una lástima que un marinero
esperara que el mar fuera tan estable como la tierra, porque el mar siempre será
el mar y el mundo será el mundo para ti mientras estés en él.
A través de la Biblia en un año:
Mateo 27-28
domingo, 13 de enero de 2019
13 de enero – VIOLENCIA SAGRADA
La oración del justo es poderosa y eficaz. Santiago 5:16.
Nunca desistas en tus
oraciones. Ningún tiempo es malo para orar. El resplandor de la luz del día no
debe tentarte a desistir y la oscuridad de la medianoche no debe hacerte
interrumpir tu clamor. Yo sé que uno de los objetivos principales de Satanás es
hacer que los cristianos dejen de orar, porque si él pudiera aunque fuera una
vez levantar el arma de la oración, fácilmente nos vencería y nos tomaría como
su presa. Pero mientras sigamos clamando al Altísimo, Satanás no puede devorar
ni a la más débil de las ovejas del rebaño. La oración, la oración poderosa,
prevalecerá si se le da el tiempo necesario.
Y aunque nunca desistas
de confiar ni de orar, crece con más fervor en ambas. Deja que tu fe esté aún
más dispuesta a renunciar a toda dependencia que no sea en Dios, y deja que tu
clamor se vuelva más y más vehemente. La puerta de la misericordia no se abre
con cualquier toque, el que prevalezca debe sujetar bien la aldaba y dejarla
caer una y otra vez, y otra vez y otra vez. Como dice el viejo refrán puritano:
«Las oraciones frías piden denegación, las oraciones que prevalecen son las
oraciones calientes». Trae tus oraciones a la puerta del cielo como si fueran
un antiguo ariete y ábrela a la fuerza con violencia sagrada porque «el reino
de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan» (RVR, 1960). El
que vaya a prevalecer con Dios debe ocuparse de que toda su fuerza caiga sobre
sus oraciones.
A través de la Biblia en un año:
Mateo 25-26
12 de enero – SER RICOS PARA DIOS
No acumulen para sí tesoros en la tierra, donde la polilla y el
óxido destruyen, y donde los ladrones se meten a robar. Más bien, acumulen para
sí tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el óxido carcomen, ni los
ladrones se meten a robar. Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu
corazón. Mateo 6:19-21.
Hombres cristianos,
nunca deben codiciar la estima del mundo; el amor de este mundo no está en
conformidad con el amor de Dios. «Si alguien ama al mundo, no tiene el amor del
Padre» (1 Juan 2:15). Traten sus sonrisas como tratan sus amenazas, con
silencioso desdén. Mejor estén dispuestos a sufrir burla que a tener
aprobación, consideren la cruz de Cristo mayor riqueza que todos los tesoros de
Egipto. Los hombres de este mundo no fueron hechos para ponernos en sus puestos de
honor, porque somos extranjeros y ciudadanos de otro país.
Además, como
extranjeros, no nos corresponde acumular los tesoros de este mundo. Si somos
extranjeros, los tesoros de este mundo son como pedazos de papel, de poco valor
para nosotros; y debemos almacenar nuestros tesoros en el cielo, «donde ni la
polilla ni el óxido carcomen, ni los ladrones se meten a robar» (Mateo 6:20).
El dinero de este mundo no está vigente en el paraíso, y cuando lleguemos a su
bienaventurada costa, si se pueden experimentar remordimientos, debemos desear
haber acumulado más tesoros en la tierra de nuestra paternidad, en la querida
patria más allá de los cielos. Transporta tus joyas a un país más seguro que
este mundo; sé más bien rico para Dios que para los hombres.
A través de la Biblia en un año:
Mateo 23-24
viernes, 11 de enero de 2019
11 de enero – CIUDADANOS DEL CIELO EN LA TIERRA
En cambio, nosotros somos ciudadanos del cielo. Filipenses 3:20.
¿Qué quiere decir que
somos ciudadanos del cielo? Bueno, pues primero, que estamos bajo el gobierno
del cielo. Cristo, el rey del cielo, reina en nuestros corazones; las leyes de
la gloria son las leyes de nuestras conciencias; nuestra oración diaria es:
«hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo». Recibimos libremente las
proclamaciones que se emiten desde el trono de gloria; obedecemos alegremente
los decretos del Gran Rey. Para Cristo no estamos sin ley. El Espíritu de Dios
gobierna en nuestros cuerpos mortales, la gracia reina por medio de la justicia
y llevamos el yugo fácil de Jesús. Ay, que él se sienta en nuestros corazones
como Rey, igual que Salomón en su trono de oro. Somos tuyos, Jesús, así como
todo lo que tenemos; gobierna tú sin rival.
Que nuestras vidas sean
conformadas a la gloria de nuestra ciudadanía. En el cielo son santos, así que
nosotros debemos serlo si nuestra ciudadanía no es una mera pretensión. Allí
son felices, así que nosotros debemos regocijarnos siempre en el Señor. En el
cielo son obedientes, así debemos serlo nosotros, siguiendo la menor
amonestación de la voluntad divina. En el cielo son activos, así debemos ser
nosotros, alabando y sirviendo a Dios día y noche. En el cielo hay paz, así que
nosotros debemos encontrar reposo en Cristo y estar en paz incluso ahora. En el
cielo se regocijan al estar ante el rostro de Cristo; así debemos nosotros
estar siempre meditando en él, estudiando su belleza y deseando examinar las
verdades que él ha enseñado. En el cielo están llenos de amor, y nosotros
debemos amarnos unos a otros como hermanos. En el cielo tienen una dulce
comunión unos con otros; así nosotros, aunque somos muchos, somos un cuerpo,
miembros los unos de los otros.
A través de la Biblia en un año:
Mateo 21-22
jueves, 10 de enero de 2019
10 de enero – MARCHAR EN PAZ
Según tu palabra, Soberano Señor, ya puedes despedir a tu siervo
en paz. Porque han visto mis ojos tu salvación. Lucas 2:29-30.
La base de la esperanza
de Simeón para una partida en paz era «según tu palabra» y con certeza ninguna
Escritura es de interpretación privada ni está reservada para un creyente con
exclusión del resto. Las promesas de Dios, que «son “sí” en Cristo», son
seguras para toda la simiente, la promesa no se ha hecho para algunos de los
hijos, sino que todos los nacidos de la gracia son herederos. Si Simeón, como
un creyente en el Señor, tenía la promesa de que partiría en paz, yo también
tengo una promesa similar si estoy en Cristo.
En la muerte, cada
creyente debe partir con el mismo sentido que partió Simeón. La palabra que se
utiliza aquí es sugerente y alentadora; podría aplicarse ya sea a escapar de
confinamiento o a la liberación de los afanes. El hombre cristiano en el estado
actual es como un pájaro en una jaula: su cuerpo encarcela su alma. Pero viene
el día en que el gran Maestro abrirá la puerta de la jaula y liberará a sus
prisioneros, que cantarán todo el tiempo en un éxtasis más allá de la
imaginación. Simeón miraba la muerte como una manera de quedar en libertad, una
liberación de una terrible detención, un escape de la cautividad, una
liberación de la esclavitud. A nosotros se nos otorgará igual redención. Dios,
quien nos encomendó que aspiráramos a la santidad y a la espiritualidad y a la
semejanza a él, nunca puso esas aspiraciones en nosotros para burlarse. Su
intención es gratificar esos deseos santos o de lo contrario no los hubiera
incitado.
A través de la Biblia en un año:
Mateo 19-20
9 de enero – CRISTO MURIÓ POR LOS PECADORES
Esta justicia de Dios llega, mediante la fe en Jesucristo, a
todos los que creen. De hecho, no hay distinción, pues todos han pecado y están
privados de la gloria de Dios. Romanos 3:22-23.
El apóstol dice aquí
que «no hay distinción», no obstante, él no quiere decir que todos los hombres
sean iguales en todos los aspectos. Existen muchas e importantes diferencias
entre los hombres. Sería bastante impropio e injusto decir que no hay
diferencias de carácter incluso entre los hombres no regenerados porque sin
dudas existen muchas variedades y grados de pecadores. Existen algunos que, por
así decirlo, se han vendido para hacer lo malo y hay otros que, al parecer,
guardaron los mandamientos de Dios desde su juventud.
Entonces, existen
diferencias de carácter entre los hombres y, sin dudas, hay diferencias de
disposiciones que se muestran desde muy temprano. Algunos niños resultan
tiernos y dóciles desde un principio, mientras que otros manifiestan una
actitud apasionada y rebelde. Es muy probable que todos conozcamos amigos que
todavía no se han convertido pero que son amables, afectuosos, considerados,
bondadosos, tienen casi todo lo que pudiéramos desear excepto la única cosa
necesaria. ¡Dios quiera que pronto también tengan eso! Qué pena, hay otros cuya
actitud es lo contrario, parecen dispuestos a todo lo que es malo.
Hay un punto en el que
no hay diferencias y es que «todos han pecado». Todos hemos perdido el derecho
de reclamar justicia propia, todos debemos ser hechos justos mediante la
atribución de la justicia de Cristo y todos los que tengan esa justicia deben
creer en el Señor Jesucristo, porque hay un camino de salvación, y sólo uno, y
no importa cualquier otra diferencia que pudiera existir, en este aspecto no
hay diferencia; si vamos a ser salvos, tenemos que ser salvos de esta única
manera.
A través de la Biblia en un año:
Mateo 17-18
martes, 8 de enero de 2019
8 de enero – OBEDECER Y CONFIAR
Que el Dios de la esperanza los llene de toda alegría y paz a
ustedes que creen en él, para que rebosen de esperanza por el poder del
Espíritu Santo. Romanos 15:13.
La lección valiosa es
que confíes en él. Si todo el poder es de él, apóyate en él. No nos apoyamos en
Cristo lo suficiente. Él nunca se hundirá bajo tu peso. Cristo llevó todas las
cargas que los hombres tendrían que cargar y sin duda alguna también lleva las
tuyas. Con cuánta frecuencia nos agotamos al caminar cuando debiéramos dejarnos
llevar, quiero decir, cargamos nuestros problemas cuando pudiéramos llevarlos a
Cristo. Nos agobiamos, gemimos y lloramos y nuestras dificultades no
disminuyen, pero cuando las dejamos con aquel que cuida de nosotros y
comenzamos a confiar, como un niño confía en su padre, ¡cuán alegres y fuertes
en espíritu nos volvemos!
El cielo es el lugar de
descanso para nosotros, no este mundo de tentación y pecado. No obstante, prepárate
para sufrir o servir. Vigila y espera en la puerta del Maestro para cumplir con
su orden. Nunca dejes que tu espíritu esté averiado para el servicio cristiano,
ni los días de la semana y mucho menos en el día del Señor. Debemos vivir de
tal manera que si nos llamaran a morir en cualquier momento, no necesitemos
hacer una oración, sino que estemos listos para el cielo, listos para una vida
de servicio o para una muerte de gloria. La verdadera manera de vivir un
cristiano en este mundo es estar siempre como quisiera estar si Cristo viniera
en ese momento y hay una manera para vivir ese estilo: sencillamente depender
de la sangre y la justicia de Jesucristo y luego ir a servirle cada día, por
amor a él, diciéndole: «Señor, muéstrame lo que quieres que haga».
A través de la Biblia en un año:
Mateo 15-16
lunes, 7 de enero de 2019
7 de enero – EL AMIGO FIRME DE LA VERDAD
Consideró que el oprobio por causa del Mesías era una mayor
riqueza que los tesoros de Egipto, porque tenía la mirada puesta en la
recompensa. Hebreos 11:26.
En la actualidad, la
verdad que Dios ha revelado parece de menor importancia a los hombres que sus
propios pensamientos y sueños y a los que todavía creen en la fiel palabra de
Cristo se les debe decir: «fui forastero, y me dieron alojamiento» (Mateo
25:35). Cuando ves la verdad revelada, como fue, andando en pieles de cabra y
de oveja, desamparada, afligida, atormentada y sin que nadie dijera nada bueno
sobre esta, entonces llegó la hora de reconocerla –porque es la verdad de
Cristo- y de demostrar tu fidelidad al considerar el reproche que Cristo
recibió como una riqueza mayor que todos los tesoros de Egipto. Oh, desprecio a
todos los que solo creen lo que todos los demás creen tan solo porque deben
estar a tono con la mayoría. No son más que peces muertos que la corriente se
llevará a un fin vergonzoso. Así como los peces vivos nadan contra la
corriente, también los cristianos vivos buscan la verdad de Cristo en contra de
la corriente y lo establecido por las épocas, desafiando tanto la ignorancia
como la cultura de las edades. Es el honor del creyente, la hidalguía de un
cristiano, ser el amigo firme de la verdad cuando todos los otros hombres la
han desechado.
A través de la Biblia en un año:
Mateo 13-14
domingo, 6 de enero de 2019
6 de enero – LO QUE ACOSA A TODOS LOS HOMBRES
Para que sean hijos de su Padre que está en el cielo. Él hace
que salga el sol sobre malos y buenos, y que llueva sobre justos e injustos.
Mateo 5:45.
Entre nosotros y otros
hombres hay muchas diferencias, pero compartimos con ellos las enfermedades
comunes, los trabajos, las pérdidas y las necesidades de nuestra raza caída.
Estamos fuera de la entrada del Edén con el resto de la familia de Adán.
Podemos ser amados de Dios y, no obstante, ser pobres. El amor de Dios por
Lázaro no impidió que este estuviera en la puerta del hombre rico, ni tampoco
que los perros lamieran sus heridas. Los santos pueden enfermarse al igual que
otros hombres. Job, David y Ezequías experimentaron enfermedades dolorosas. Los
santos van al hospital al igual que los pecadores, porque están sujetos a los
mismos accidentes y dolencias. Los piadosos escapan a enfermedades como las que
los hombres traen sobre sí mismos a causa de los vicios y, por lo general, el
pueblo de Dios tiene una gran ventaja sobre los incautos y los reprobados en
cuanto a la salud. Pero, no obstante, en este aspecto, los mejores de los
hombres son solo hombres y a menudo se dirá: «Señor, el que amas está enfermo».
Los elementos tienen el mismo poder sobre el cuerpo de los piadosos que sobre
los demás, sobre ellos sopla el siroco y el frío penetra sus vestimentas, el
sol los abrasa en la crueldad del calor del verano o la fría humedad amenaza la
llama de la vida. En este aspecto, algo sucede a todos, aunque no sin
diferencias misteriosas y bendecidas. Alrededor de los piadosos no hay ninguna
pantalla que los cubra del sufrimiento físico, no están viviendo en la tierra de
Gosén para que la luz anime su morada mientras que la densa niebla se cierne
sobre el resto de la tierra.
A través de la Biblia en un año:
Mateo 11-12
sábado, 5 de enero de 2019
5 de enero – NUESTRO SIGNIFICADO PARA DIOS
Cuando contemplo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las
estrellas que allí fijaste, me pregunto: « ¿Qué es el hombre, para que en él
pienses? ¿Qué es el ser humano, para que lo tomes en cuenta? » Salmos 8:3-4.
Alza tus ojos a los
cielos y cuenta las estrellas. Escucha al astrónomo cuando te dice que esas
pequeñas motas de luz son mundos poderosos, algunos de ellos infinitamente
superiores a este mundo nuestro y que en el cielo resplandecen millones y
millones de mundos así y que quizá todos estos millones que podemos ver son
solo una pequeña esquina, una pequeña duna de los mundos que Dios ha hecho,
mientras que a lo largo del espacio ilimitado pudieran haber leguas de mundos,
si se me permite la expresión, tan innumerables como la arena que circunda la
costa de la profundidad. Y ahora, un hombre en un mundo ¡qué pequeño! Un hombre
en las miríadas de mundos, un hombre en el universo ¡qué insignificante! Y he
aquí el amor, que Dios amara tanto a una criatura tan insignificante. Porque,
¿qué es Dios en comparación con los mundos, su número y su probable extensión
en el espacio? Dios es infinitamente mayor que todas las ideas que sugerimos
con semejantes comparaciones. Dios mismo es mayor que todo el espacio. Ningún
concepto de la grandeza que haya cruzado jamás la mente de las facultades más
amplias nos permitiría entender la grandeza de Dios como él es en realidad. Sin
embargo, este ser grande y glorioso, que llena todas las cosas y las sustenta
con su poder, se digna a mirarnos, no con su pena, ten esto en cuenta, sino con
el amor de su alma que es la esencia de sí mismo, porque él es amor. «¡En esto
consiste el amor!»
A través de la Biblia en un año:
Mateo 9-10
viernes, 4 de enero de 2019
4 de enero – EL DISCÍPULO A QUIEN JESÚS AMÓ
En esto conocemos lo que es el amor: en que Jesucristo entregó
su vida por nosotros. Así también nosotros debemos entregar la vida por
nuestros hermanos. 1 Juan 3:16.
Si tú anhelas ser «el
discípulo a quien Jesús amó», empieza pronto. Yo supongo que Juan tendría entre
veinte y veinticinco años cuando se convirtió; sea como sea, era un hombre
bastante joven. Todas las imágenes que hemos recibido de él, aunque no les
concedo gran valor, no obstante, coinciden con el hecho de su juventud. La
piedad juvenil tiene la oportunidad más ventajosa de convertirse en piedad
eminente. Si empiezas pronto a andar con Cristo, mejorarás tu paso y el hábito
crecerá en ti. El que se hizo cristiano en los últimos años de su vida,
escasamente alcanzará el primer grado por falta de tiempo y por la influencia
entorpecedora de viejos hábitos. Pero el que comienza pronto está sembrando en
buen terreno, con un aspecto soleado y debe llegar a la madurez.
Si quieres convertirte
en el hombre a quien Jesús ama, cultiva un afecto fuerte y deja que tu
naturaleza sea tierna y gentil. El hombre que de forma habitual está de mal
humor y enojado, no puede andar con Dios. Un hombre de temperamento presuroso y
violento que nunca trata de corregirlo o el hombre en quien hay un recuerdo
malévolo de las heridas, como un fuego que arde en las ascuas, no puede ser el
compañero y amigo de Jesús, cuyo espíritu es de naturaleza opuesta. El Señor
aprueba un corazón lastimero, compasivo, desinteresado y generoso. Debes estar
dispuesto a dar no solo tu comodidad, sino hasta tu vida por los hermanos. Vive
en el gozo de otros, como hasta los santos hacen en el cielo. Así te
convertirás en un hombre muy amado.
A través de la Biblia en un año:
Mateo 7 - 8
3 de enero – SACERDOTES DEL ALTÍSIMO
Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa,
pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel
que los llamó de las tinieblas a su luz admirable. 1 Pedro 2:9.
¡Alguien como Jesús en
alguien como yo! ¡El Rey de gloria en el seno de un pecador! Esto es un milagro
de la gracia, sin embargo, es lo suficientemente sencillo. Una fe humilde, que
se arrepiente, abre la puerta y Jesús entra de una vez en el corazón. El amor
cierra la puerta con la mano de la penitencia, la vigilancia santa mantiene
alejados a los intrusos. Y así se cumple la promesa: «Mira que estoy a la
puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con
él, y él conmigo» (Apocalipsis 3:20). La meditación, la contemplación, la
oración, la alabanza y la obediencia diaria mantienen la casa en orden para el
Señor. Y luego viene la consagración de toda nuestra naturaleza para su uso
como un templo, la dedicación del espíritu, el alma y el cuerpo y de todos sus
poderes como vasijas santas del santuario. Es como escribir «santidad al Señor»
en todo lo que nos rodea, hasta que nuestras ropas del diario se conviertan en
vestiduras, nuestras comidas en sacramentos, nuestra vida en un ministerio y
nosotros mismos en sacerdotes del Altísimo. ¡Qué suprema condescendencia de
este morar dentro de nosotros! Él nunca moró en un ángel pero reside en un
espíritu contrito. Hay un mundo de significado en las palabras del Redentor «Yo
en ellos». Que las conozcamos como las traduce Pablo: «Cristo en ustedes, la
esperanza de gloria».
A través de la Biblia en un año: Mateo 5
- 6
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