Versículo para hoy:

lunes, 25 de junio de 2018

¿Debo salir de mi iglesia? - Sugel Michelén y Sam Masters




Cómo tener una vida de oración más gozosa - Kevin Halloran



Revirtiendo el declive - Richard Owen Roberts, Nancy DeMoss de Wolgemuth



Renovando Tu Mente | Católica, evangélica, y reformada



JUNIO 25

“Y dícele: De cierto, de cierto os digo: De aquí adelante veréis el cielo abierto, y los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del hombre”. Juan 1:51.

Sí, esta visión es manifiesta a nuestra fe aun en este día. Vemos el cielo abierto. Jesús mismo ha abierto aquel reino a todos los creyentes. Contemplamos ese lugar de misterio y gloria, porque Él nos lo ha revelado. Pronto estaremos allí, porque Él es el camino.

Ahora tenemos la interpretación de la escala de Jacob. Entre la tierra y el cielo hay una santa relación; la oración asciende, y las contestaciones descienden, por vía de Jesús, el Mediador. Vemos esta escala cuando vemos a nuestro Señor. En Él tenemos ahora una escalera de luz que nos abre un camino franco al trono del Altísimo. Usémosla y suban por ella los mensajeros de nuestras oraciones. Nosotros viviremos la vida angélica, si subimos al cielo en intercesión y echamos mano de las bendiciones del pacto, y después descendemos otra vez para distribuir estos dones entre los hijos de los hombres.

Esta visión excelente que Jacob vio solamente en un sueño, nosotros podemos cambiarla en una realidad radiante. En este mismo día subiremos y descenderemos la escala cada hora; subiendo en comunión y bajando en trabajo para la salvación de nuestros semejantes. Esta es tu promesa, oh Señor Jesús; haz que gozosamente la veamos cumplida.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

domingo, 24 de junio de 2018

JUNIO 24

“Y Amasías dijo al varón de Dios: ¿Qué pues se hará de cien talentos que he dado al ejército de Israel? Y el varón de Dios respondió: De Jehová es darte mucho más que esto”. 2 Crónicas 25:9.

Si has cometido una equivocación, sufre la pérdida consiguiente; pero no obres en contra de la voluntad del Señor. El Señor te puede dar mucho más de lo que pudieras perder: y si no lo hace, ¿vas tú a negociar y regatear con Dios? El rey de Judá había tomado a sueldo un ejército de Israel idólatra, y se le mandó que despidiera a los guerreros, porque el Señor no estaba con ellos. Él estaba conforme con despedir al ejército, pero le disgustaba pagar cien talentos por nada. ¡Qué vergüenza! Si el Señor iba a dar la victoria sin soldados mercenarios, ciertamente era un buen negocio pagarles su sueldo y deshacerse de ellos.

Estemos prontos a perder dinero por amor de la conciencia, por amor de la paz y por amor de Cristo. Estemos seguros de que pérdidas por amor del Señor, no son pérdidas. Aun en esta vida serán más que recompensadas: en algunos casos el Señor puede impedir que haya pérdida. En cuanto a nuestra vida inmortal, lo que perdemos por Jesús está invertido en el cielo. No te impacientes en cuanto a aflicciones aparentes, sino escucha la voz que te dice al oído: “De Jehová es darte mucho más que esto”.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

sábado, 23 de junio de 2018

20 citas sobre la soledad - Tony Reinke

 

Esperanza para el corazón solitario - Katelynn Luedke

JUNIO 23

“Por tanto, Jehová dice así del rey de Asiria: No entrará en esta ciudad, ni echará saeta en ella; ni vendrá delante de ella escudo, ni será echado contra ella baluarte”. 2 Reyes 19:32.

Senaquerib no molestó la ciudad. Él se había jactado fuertemente, pero no pudo llevar a cabo sus amenazas. El Señor puede en el acto mismo parar a los enemigos de su pueblo de hacer lo que deseen. Cuando el león tiene al cordero en sus quijadas, el gran Pastor de las ovejas puede arrebatarle su presa. Nuestras dificultades extremas solamente dan ocasión para una manifestación más sublime del poder y de la sabiduría divina.

En este caso el enemigo terrible no apareció delante de la ciudad que ansiaba destruir. No pudo lanzar saeta mortífera alguna por encima de las murallas, ni pudo hacer trabajar sus máquinas de asedio para derribar los castillos, ni pudo echar contra ella baluarte para encerrar a los habitantes. Tal vez en nuestro caso también, el Señor impedirá a nuestros adversarios que nos hagan el menor daño. Ciertamente Él puede cambiar sus intenciones, o hacer tan inútiles sus designios que de buena gana los abandonen. Esperemos en el Señor y guardemos su camino, y Él cuidará de nosotros. Sí, Él nos colmará de asombro que nos inspirará alabanzas, al ver lo perfecta que es su liberación.

No temamos al enemigo hasta que realmente llegue, y entonces confiemos en el Señor.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

viernes, 22 de junio de 2018

La hermosura de la santidad - Richard Owen Roberts, Nancy DeMoss de Wolgemuth



JUNIO 22

“El temor de Jehová aumentará los días: mas los años de los impíos serán acortados”. Proverbios 10:27.

De esto no cabe duda. El temor del Señor conduce a costumbres virtuosas, y estas impiden ese derroche de la vida que viene del pecado y del vicio. La tranquilidad santa que brota de la fe en el Señor Jesús también ayuda grandemente a un hombre cuando está enfermo. Todo médico se alegra de tener un enfermo cuyo espíritu está del todo tranquilo. La preocupación mata, pero la confianza en Dios es como una medicina saludable.

Tenemos entonces todos los medios para una vida larga, y si es realmente para nuestro bien, envejeceremos y vendremos al sepulcro como gavillas de trigo en su tiempo. No esperemos una muerte rápida al momento que nos duele un dedo, sino más bien contemos con trabajar durante una vida de considerable largura.

¿Y si fuésemos llamados pronto a una esfera más elevada? Ciertamente no habría nada que lamentar en tal intimación, más bien sería causa de regocijo. Viviendo o muriendo somos del Señor. Si vivimos, Jesús estará con nosotros; y si morimos, estaremos con Jesús.

La mejor prolongación de la vida es de vivir mientras vivamos, no malgastando el tiempo, sino usando cada hora para los fines más elevados. Que así sea en este día.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

jueves, 21 de junio de 2018

Preguntas urgentes y respuestas sólidas, con Rosaria Butterfield, Nancy DeMoss de Wolgemuth



JUNIO 21

“Porque en mano de mujer venderá Jehová a Sísara”. Jueces 4:9.

Este versículo es algo extraño, pero tal vez habrá personas en el mundo que tengan bastante fe para valerse de él. Barac el hombre, aunque llamado a la guerra, tenía poca inclinación para pelear a menos que Débora fuese con él, y así el Señor determinó que la guerra fuese hecha por una mujer. De esta manera reprendió la debilidad del hombre, y adquirió para sí mismo más gloria, y avergonzó más a los enemigos de su pueblo.

El Señor puede todavía servirse de instrumentos débiles. ¿Por qué no de mí? Puede servirse de personas que no son generalmente llamadas a grandes combates públicos. ¿Por qué no de ti? La mujer que mató al enemigo de Israel no era ninguna amazona, sino una esposa que vivía en su tienda de campaña. No era ninguna oradora, sino una mujer que ordeñaba las vacas y hacía manteca. ¿No puede el Señor servirse de cualquiera de nosotros para realizar sus propósitos? Alguna persona puede venir a la casa hoy así como Sísara vino a la tienda de campaña de Joel. Ojalá nos toque a nosotros, no matarla, sino salvarla. Que la recibamos con grande cariño y le pongamos delante la bendita verdad de la salvación por el Señor Jesús, nuestro gran Sustituto, y que hagamos sentir en su corazón el mandato “Cree y vivirás”. ¿Quién sabe si algún pecador valiente será vencido hoy por el Evangelio?

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

miércoles, 20 de junio de 2018

Tocada por la humildad - Nancy DeMoss de Wolgemuth



JUNIO 20

“Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento”. Salmo 23:4.

Estas palabras describen dulcemente la certidumbre que puede tener un hombre moribundo. ¡Cuántos las han repetido en sus últimas horas con sumo gozo!

Pero el versículo es igualmente aplicable a las agonías del espíritu en medio de la vida. Algunos de nosotros, como Pablo, cada día morimos por una tendencia hacia la aflicción de espíritu. Bunyan pone el Valle de la Sombra de Muerte mucho antes, en la peregrinación, que el río que corre al pie de los montes celestiales. Algunos de nosotros hemos atravesado este valle oscuro y terrible de la “sombra de la muerte” varias veces, y podemos testificar que sólo el Señor nos soportó en medio de pensamientos desvariados, terrores misteriosos y terribles abatimientos. El Señor nos ha sostenido y nos ha guardado libres de todo verdadero temor del mal, aun cuando nuestro espíritu ha desmayado. Hemos sido afligidos y oprimidos, pero con todo hemos vivido, porque hemos sentido la presencia del Gran Pastor, y hemos confiado en que su cayado impediría que el enemigo nos causara alguna herida mortal.

Si en la presente ocasión estamos en oscuridad bajo las alas negras de una pena grande, glorifiquemos a Dios con una confianza tranquila en Él.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

martes, 19 de junio de 2018

18 oraciones para pedir por los incrédulos - Tim Challies

Renovando Tu Mente | ¿Qué es la teología reformada? - RC Sproul




¿Cómo luce un miembro sano? El ejemplo de Bernabé en Hechos - José (Pepe...




La profunda misericordia de Dios - Nancy DeMoss de Wolgemuth



JUNIO 19

“Sea mi corazón íntegro en tus estatutos; porque no sea yo avergonzado”. Salmo 119:80.

Podemos considerar esta oración inspirada de modo que veamos contenida en ella la garantía de que los que se atienen a la Palabra de Dios nunca serán avergonzados de haberlo hecho.

Fíjate, la petición que se hace es de un corazón íntegro. Una creencia íntegra es buena, un juicio íntegro acerca de ella es mejor; pero un corazón íntegro hacia la verdad es lo mejor de todo. Tenemos que amar la verdad, sentir la verdad y obedecer la verdad; de otra manera, no somos de veras íntegros en los estatutos de Dios. ¿Hay muchos en estos días malos que sean íntegros? ¡Oh, que el autor y el lector sean dos de esa clase!

Muchos serán avergonzados en el gran día final cuando todas las controversias queden terminadas. Entonces verán la locura de sus invenciones, y estarán llenos de remordimiento a causa de su incredulidad orgullosa, y su obstinada provocación del Señor; pero el que creyó lo que el Señor enseñó, e hizo lo que el Señor mandó, comparecerá justificado en lo que hizo. Entonces los justos resplandecerán como el sol. Hombres muy calumniados e injuriados verán su vergüenza cambiada en gloria aquel día.

Oremos con la petición de nuestro texto, y podemos estar seguros que su promesa será cumplida en nosotros. Si el Señor nos hace íntegros, Él nos guardará seguros.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

lunes, 18 de junio de 2018

ORANDO LA BIBLIA POR MI ESPOSO - Susan Bixby


Tú puedes estar limpia - Nancy DeMoss de Wolgemuth



JUNIO 18

“Ahora me levantaré, dice Jehová; ahora seré ensalzado, ahora seré engrandecido”. Isaías 33:10.

Cuando los destructores habían devastado la tierra como si hubiera sido devorada por la langosta, y los soldados que defendían el país se sentaron a llorar como mujeres, entonces el Señor vino en socorro de su pueblo. Cuando los viajeros cesaron de caminar a Sión, y Basán y Carmelo fueron como viñas en donde la fruta ha faltado, entonces el Señor se levantó. Dios es ensalzado en medio de un pueblo afligido, porque buscan su rostro y confían en Él. Él es aún más ensalzado cuando en respuesta a sus clamores se levanta a librarlos y a derribar a sus enemigos.

¿Es este un día de dolor para nosotros? Esperemos ahora ver al Señor glorificado en nuestra liberación. ¿Estamos orando con fervor? ¿Clamamos a Él día y noche? Entonces el tiempo prescripto para demostrar su gracia está cerca. Dios se ensalzará en el tiempo oportuno. Él se levantará cuando con ello despliegue más su gloria. Deseamos su gloria más que anhelamos nuestra propia liberación. Que el Señor sea ensalzado, y nuestro mayor deseo está obtenido.

Señor, ayúdanos de tal manera que veamos que Tú mismo estás obrando. Que te magnifiquemos Dios bueno y grande.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

domingo, 17 de junio de 2018

Gracias Dios por la soledad - Isabel Andrickson

https://www.avivanuestroscorazones.com/mujer-verdadera/blog/gracias-dios-por-la-soledad/

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JUNIO 17

“Que Jehová vuestro Dios anda con vosotros, para pelear por vosotros contra vuestros enemigos, para salvaros”. Deuteronomio 20:4.


No tenemos otros enemigos sino los enemigos de Dios. Nuestras luchas no son contra los hombres, sino contra las malicias espirituales. Peleamos con el diablo, y con la blasfemia, el error y la desesperación, que él trae al campo de batalla. Peleamos contra todos los ejércitos del pecado: la impureza, la borrachera, la opresión, la incredulidad y la impiedad. Contra estos contendamos eficazmente, pero no con espada ni lanza; las armas de nuestra milicia no son carnales.

Jehová nuestro Dios aborrece todo lo que es malo, y Él va con nosotros para pelear por nosotros en esta cruzada. Él nos salvará y nos dará gracia para que militemos buena milicia y ganemos la victoria. Podemos estar seguros de que si estamos al lado de dios, Dios está a nuestro lado. Con un tan augusto aliado, el conflicto no es dudoso en lo más mínimo. No es que la verdad es poderosa y tiene que prevalecer, sino que el poder está con el Padre, que es Todopoderoso, con Jesús, que tiene todo poder en el cielo y en la tierra y con el Santo Espíritu, que obra su voluntad entre los hombres.

Soldados de Cristo, poneos vuestra armadura. Demos golpes certeros en el nombre del Dios de la santidad, y abracemos por fe su salvación. No dejemos pasar este día sin dar un golpe a favor de Jesús y de la santidad.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

sábado, 16 de junio de 2018

Qué no preguntar a alguien que sufre - Nancy Guthrie



JUNIO 16

“Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más”. Mateo 13:12.

Cuando el Señor ha dado a un hombre mucha gracia, le dará más. Se empieza con un poco de fe, y después va aumentando. Pero no tiene que ser fe fingida, sino fe real y verdadera. ¡Qué necesidad nos es impuesta de ocuparnos con firmeza en la religión, y no profesar mucho y poseer nada! Porque uno de estos días la misma profesión nos será quitada, si ella es todo lo que tenemos. La amenaza es tan verdadera como la promesa.

Bendito sea el Señor. Él se complace una vez que ha comenzado a dar los favores de su Espíritu en seguir dándolos, hasta que el que tenía muy poco, pero lo tenía en verdad, viene a tener abundancia. ¡Oh, si tuviésemos esa abundancia! Una abundancia de gracia es una cosa codiciable. Sería bueno saber mucho, pero sería mejor amar mucho. Sería agradable tener abundante habilidad para servir a Dios, pero sería aún mejor tener fe abundante, y confiar en el Señor para que Él nos diera habilidad y todo.

Señor, puesto que Tú me has dado una percepción del pecado, aumenta mi aborrecimiento de la maldad. Puesto que Tú me has hecho confiar en Jesús, eleva mi fe hasta la plena certidumbre. Puesto que Tú me has hecho amarte, ¡haz que sea arrebatado por un amor ardiente para contigo!

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.