Versículo para hoy:

martes, 17 de mayo de 2016

Tim Keller - El Mensage del Nuevo Ateísmo

Alfa & Omega - Nancy DeMoss de Wolgemuth

LECTURAS VESPERTINAS – MAYO 17

“Mi siervo eres tú, te escogí”. Isaías 41:9.

SI hemos recibido la gracia de Dios en nuestros corazones ella tiene que hacernos siervos de Dios. Quizás seamos siervos infieles; en realidad, somos siervos inútiles, pero, a pesar de todo, ¡bendito sea su nombre!, somos sus siervos que visten su uniforme, que se alimentan a su mesa y obedecen sus mandamientos. Nosotros éramos una vez siervos del pecado, pero el que nos hizo libres nos admitió en su familia y nos enseñó a obedecer su voluntad. No servimos perfectamente a nuestro Maestro, pero, si pudiésemos, quisiéramos hacerlo. Al oír la voz de Dios que nos dice “mi siervo eres tú”, respondemos con David “yo soy tu siervo; rompiste mis prisiones”. Pero el Señor no sólo nos llama sus siervos, sino sus elegidos. “Yo te escogí”. Nosotros no hemos sido los primeros en escogerlo a él, sino él nos escogió a nosotros. Si somos siervos de Dios, no lo fuimos siempre así; el cambio debe ser atribuido a su divina gracia. El ojo de su soberanía nos separó y la voz de su inmutable gracia declaró: “Con amor eterno te he amado”. Antes que el tiempo empezara o el espacio fuera creado, Dios había escrito en su corazón los nombres de sus elegidos, los había predestinado a ser conforme a la imagen de su Hijo y los había constituido herederos de la plenitud de su amor, de su gracia y de su gloria. ¡Qué aliento hay aquí! Si el Señor nos amó tanto, ¿nos desechará ahora? El conoció cuán duros de cerviz seríamos; él comprendió que nuestro corazón sería malo, y sin embargo, hizo la elección. ¡Ah!, nuestro Salvador no es un amante voluble. El no se siente embelesado sólo por un tiempo con el brillo de los bellos ojos de su Iglesia, abandonándola después por su infidelidad. No; él se casó con ella en la remota eternidad, y está escrito de parte de Jehová que “él aborrece que sea repudiada”. La eterna elección es un compromiso para nuestra gratitud y para su fidelidad que ni uno ni otro puede desconocer.

Charles Haddon Spurgeon.

lunes, 16 de mayo de 2016

SEGURIDAD COMPLETA PARA PERSONAS INCOMPLETAS - Pr. John Piper

Porque por una ofrenda Él ha hecho perfectos para siempre a los que son santificados. (Hebreos 10:14)
Hay dos puntos en este pasaje que son poderosamente alentadores para nosotros en nuestra condición imperfecta de pecadores salvados. Primero, observen que Cristo ha perfeccionado a su pueblo, y esa obra ya se encuentra completa. “Porque por una ofrenda Él ha hecho perfectos para siempre a los que son santificados.” Él ya lo ha hecho, y lo ha hecho para siempre. El perfeccionamiento de su pueblo está completo y es para siempre.
¿Eso significa que los cristianos no pecan? ¿Que no se enferman? ¿Que no se equivocan en matemática en la escuela? ¿Que ya son perfectos en nuestra conducta y actitudes?
En ese mismo versículo hay una frase que nos permite ver claramente que ese no es el caso. ¿Cuál es? La última frase. ¿Quiénes son las personas que han sido perfeccionadas para siempre? Aquellos que “son santificados” o, como dice la versión NVI, aquellos “a los que está santificando”. La acción continua que expresa el verbo griego en tiempo presente es importante. “Los que está santificando” aún no están santificados totalmente en el sentido de que no cometan más pecado. De lo contrario, no precisarían seguir siendo santificados.

¿En qué sentido somos perfectos?

Así que aquí tenemos una combinación impactante: aquellos a quienes “Él ha hecho perfectos” son los mismos “a los que está santificando”. También podemos regresar a los capítulos 5 y 6 del mismo libro para recordar que estos cristianos son cualquier cosa menos perfectos. Por ejemplo, Hebreos 5:11 dice: “os habéis hecho tardos para oír”. Así que podemos afirmar con certeza que “ha hecho perfectos” en Hebreos 10:14 no quiere decir que somos perfectos y sin pecado en esta vida.
Pues bien, ¿qué significa? La respuesta se da en los versículos que le siguen (Hebreos 10:15-18). El escritor explica lo que quiere decir citando las palabras de Jeremías sobre el nuevo pacto, a saber, que en el nuevo pacto que Cristo ha sellado con su sangre hay perdón total para todos nuestros pecados. Los versículos 17-18 dicen: “Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones. Pues donde hay remisión de estos, no hay más ofrenda por el pecado”. De esta manera, el autor explica la presente perfección en términos (al menos) de perdón.
El pueblo de Cristo ha sido “hecho perfecto” ahora en el sentido de que Dios quita todos nuestros pecados (Hebreos 9:26), los perdona y nunca más los trae a memoria como motivo de condenación. En este sentido, ante Él nos vemos perfectos. Cuando nos mira, no nos imputa ninguno de nuestros pecados: ni pasados, ni presentes ni futuros. Él no cuenta nuestros pecados en nuestra contra.

Hallar seguridad en la perfección

Veamos ahora, en segundo lugar, por quiénes Cristo ha hecho esta obra de perfeccionamiento en la cruz. Hebreos 10:14 nos dice claramente: “Porque por una ofrenda Él ha hecho perfectos para siempre a los que son santificados”. Puede reformularse adrede de esta forma: Cristo ha perfeccionado de una vez y para siempre a todos aquellos que están siendo perfeccionados. O se podría decir: Cristo ha santificado por completo a los que ahora están siendo santificados. De hecho, eso es lo que el escritor hace en el versículo 10: “Por esa voluntad hemos sido santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo ofrecida de una vez para siempre”. El versículo 10 dice que “hemos sido santificados”; el versículo 14, que estamos siendo santificados.
Lo que esto significa es que podemos tener la seguridad de que nos vemos perfectos a los ojos de nuestro Padre celestial, si nos estamos apartando de nuestra imperfección actual y caminamos hacia una santidad cada vez mayor por la fe en su gracia futura. Permítanme decirlo una vez más, porque es un pasaje de gran aliento para pecadores imperfectos como nosotros; está lleno de motivación para ir en pos de la santidad. Hebreos 10:14 quiere decir que podemos tener la seguridad de que nos vemos perfectos y completos a los ojos del Padre celestial, no porque seamos perfectos ahora, sino precisamente porque no somos perfectos ahora pero estamos siendo santificados: estamos siendo hechos santos.
Podemos tener la seguridad de que Dios nos ve perfectos cuando por la fe en las promesas de Dios nos alejamos de nuestras persistentes imperfecciones y caminamos hacia una santidad mayor, cada vez más y más. Nuestra imperfección restante no es una descalificación o un impedimento, sino la marca de todos los que Dios “ha hecho perfectos para siempre”, si es que estamos en el proceso de ser transformados (2 Corintios 3:18).
Así que no te desanimes. Pon tus ojos en la obra de Cristo, que perfecciona de una vez y para siempre. Y enfrenta todo pecado del que tengas conocimiento.


Traducción: Soldados de Jesucristo

Una mirada bíblica a las maldiciones generacionales - Pr. Gerson Morey

Cuarto de Guerra...Pelicula Cristiana - en español

La develación - Nancy DeMoss de Wolgemuth

LECTURAS VESPERTINAS – MAYO 16

“Y dijo: Así ha dicho Jehová: Haced en este valle muchas acequias. Porque Jehová ha dicho así: No veréis viento, ni veréis lluvia, y este valle será lleno de agua, y beberéis vosotros, y vuestras bestias, y vuestros ganados”.                  2 Reyes 3:16-17.

LOS ejércitos de los tres reyes estaban pereciendo por falta de agua. Dios estaba por enviarla, y en estas palabras el profeta anunció la bendición que se acercaba. Aquí había un caso de impotencia humana. Ni una gota de agua podían todos esos hombres valientes conseguir del cielo o hallarla en los pozos de la tierra. Así, el pueblo de Dios no sabe, a veces, qué hacer. Ve la vanidad de la criatura y aprende por experiencia dónde debe hallar su ayuda. Sin embargo, los creyentes deben prepararse con fe para recibir la bendición divina. Tienen que cavar los pozos en los cuales el precioso líquido podría ser contenido. La Iglesia, por sus variadas agencias, esfuerzos y oraciones debe estar preparada para ser bendecida; debe hacer los pozos y el Señor los llenará. Esto debe ser hecho con fe en la plena seguridad de que la bendición está por descender. Pronto hubo una singular dádiva de la necesitada bendición. No como en el caso de Elías, en el cual las nubes derramaron la lluvia, sino en una forma silenciosa y misteriosa los pozos se llenaron. Dios tiene su propia soberana manera de obrar. El no está atado a las formas o al tiempo como lo estamos nosotros, sino obra entre los hijos de los hombres como quiere. A nosotros nos corresponde recibir de él con agradecimiento y no dictarle normas. Debemos también notar la notable abundancia de agua: hubo suficiente para la necesidad de todos. Y así acontece con la bendición del Evangelio. Todas las necesidades de la congregación y de la Iglesia entera serán satisfechas por el poder divino en respuesta a la oración; y, sobre todo, se le dará a los ejércitos del Señor una rápida victoria. ¿Qué estoy haciendo yo por Jesús? ¿Qué pozos estoy cavando? ¡Oh, Señor, prepárame para recibir las bendiciones que tú deseas concederme!

Charles Haddon Spurgeon.

domingo, 15 de mayo de 2016

Qué es la mente renovada y cómo se obtiene - Pr. John Piper

¿Debo odiar a Satanás? - Pr. John Piper

LECTURAS VESPERTINAS – MAYO 15

“Hechos perfectos”. Hebreos 12:23.

RECUERDA que hay dos clases de perfección que el cristiano necesita: La perfección de la justificación en la persona de Jesús y la perfección de la santificación obrada por el Espíritu Santo. Al presente, la corrupción todavía permanece en el corazón del regenerado; la experiencia pronto nos enseña esto. Dentro de nosotros están todavía las lujurias y las malas imaginaciones. Pero me alegra saber que viene el día cuando Dios concluirá la obra que ha comenzado y que presentará mi alma no sólo perfecta en Cristo sino también perfecta por el Espíritu, sin mancha, ni arruga ni cosa semejante. ¿Puede ser cierto que este mi pobre y pecaminoso corazón llegará a ser santo como Dios es Santo? ¿Puede ser que este espíritu que frecuentemente clama, “¡miserable hombre de mí! ¿quién me librará del cuerpo del pecado y de la muerte?”, habrá de quedar libre de pecado y de la muerte y que ninguna cosa mala perturbará mis oídos y ningún pensamiento pecaminoso turbará mi paz? ¡Oh, feliz momento! ¡Dios quiera que llegue pronto! Cuando yo cruce el Jordán, la obra de la santificación quedará terminada; pero hasta ese momento no pretenderé tener perfección en mí. Entonces mi espíritu tendrá su último bautismo en el fuego del Espíritu Santo. Me parece que anhelo morir para recibir aquella última y final purificación que me introducirá en el cielo. Ningún ángel será más puro que yo, pues podré decir en doble sentido: “Soy puro”, por la sangre de Jesús y por la obra del Espíritu. ¡Oh, cómo debiéramos ensalzar el poder del Espíritu Santo porque nos hizo aptos para estar delante de nuestro Padre en el cielo! Sin embargo, que la esperanza de la perfección en el más allá no nos haga quedar satisfechos con la imperfección de ahora, pues en ese caso nuestra esperanza no puede ser genuina, porque una buena esperanza purifica aun ahora. La obra de la gracia debe ser permanente en nosotros ahora, de lo contrario no será perfecta después. Pidamos ser “llenos del Espíritu” para que podamos producir abundantemente los frutos de justicia.

Charles Haddon Spurgeon.

sábado, 14 de mayo de 2016

Una obra en construcción - Fil Anderson

CÓMO PASAR EL DÍA CON DIOS - Richard Baxter



Una vida santa es propensa a hacer más fácil cuando sabemos la secuencia y método de nuestras responsabilidades con todas las cosas acomodándose en su lugar apropiado. Por lo tanto, os daré algunas breves directrices para pasar el día de una manera santa.


El Dormir


Mide apropiadamente el tiempo de tu sueño de manera que no malgastes tus preciosas horas de la mañana de forma lenta y pesada en tu cama. Que el tiempo de tu sueño se corresponda con tu salud y trabajo, y no con el placer perezoso.

Primeros Pensamientos


Haz que Dios tenga tus primeros pensamientos al despertarte; levantad vuestros corazones a Él de manera reverente y con acción de gracias por el descanso disfrutado la noche anterior y entregaos vosotros mismos a Él por el día que continúa.
Familiarízate de manera tan consistente con esto que tu conciencia pueda inspeccionarte cuando los pensamientos comunes se entrometan de primeros. Piensa en la misericordia del descanso de una noche y de cuántos han pasado esa noche en el Infierno; cuántos en prisión; cuántos en alojamientos fríos y duros; cuántos sufriendo de dolores y enfermedades agonizantes, cansados de sus lechos y de sus vidas.
Piensa en cuántas almas fueron llamadas de sus cuerpos esa noche para aparecer aterrados ante Dios y, ¡piensa en cuán rápidamente pasan los días y las noches! ¡Con cuánta rapidez se fue tu noche pasada y vendrá tu día de mañana! Pon atención de aquello que le está faltando a tu alma en preparación para tal tiempo y búscalo sin demora.

Oración

Que la oración que haces a solas (o con tu cónyuge) tome lugar antes de la oración colectiva de la familia. Si es posible que sea de primero, antes que cualquier trabajo del día.

Adoración en Familia

Que la adoración en familia se realice de manera consistente en un momento cuando sea más probable para la familia el estar libre de interrupciones.

Propósito último

Recuerda tu propósito último, y cuando te dispongas para tu día de trabajo o emprendas cualquier actividad en el mundo, que la SANTIDAD AL SEÑOR esté escrita en vuestros corazones en todo lo que hagan.
No hagas ninguna actividad sobre la cual no puedas dar derechos a Dios, y di verdaderamente que Él te ha establecido en ello, y no hagas nada en el mundo para ningún otro propósito último que no sea agradar, glorificar y disfrutar de Él. “Hacedlo todo para la gloria de Dios.” – 1 Corintios 10:31.

Diligencia en Vuestro Llamado

Dedícate a las tareas de tu llamado de manera cuidadosa y diligente. De esta forma:
Mostraréis que no sois perezosos ni siervos de vuestra carne (como aquellos que no pueden negarla con facilidad), y así fomentarás el poner a la muerte todos los deseos y pasiones carnales que son alimentados por la facilidad y la holgazanería.
Mantendrás alejados los pensamientos ociosos de tu mente, que pululan en las mentes de las personas frívolas.
No perderás tiempo precioso, algo de lo cual las personas frívolas son culpables diariamente.
Estarás camino de obedecer a Dios mientras que los perezosos se encuentran en constantes pecados de omisión.
Puedes tener más tiempo para pasarlo en deberes santos si te dedicas a tu ocupación de manera diligente. Las personas frívolas no tienen tiempo para la oración y la lectura porque pierden tiempo vagando en su trabajo.
Puedes esperar la bendición de Dios y su provisión confortable tanto para ti como para tu familia.
Esto también puede estimular la salud de tu cuerpo el cual incrementará su competencia para el servicio de vuestra alma.

Las Tentaciones y las Cosas que Corrompen

Mantente totalmente al corriente de tus tentaciones y de las cosas que puedan corromperte – y vigílalas durante todo el día. Debieses vigilar, de manera especial, las cosas más peligrosas que corrompen, y aquellas tentaciones que tu compañía o negocio inevitablemente pondrán ante ti.
Vigila los pecados dominantes de la incredulidad: la hipocresía, el egoísmo, el orgullo, la complacencia de la carne y el amor excesivo por las cosas terrenales. Ten cuidado de ser arrastrado hacia la mentalidad mundana y a las preocupaciones excesivas, o de planes codiciosos para descollar en el mundo, bajo la pretensión de diligencia en tu llamado.
Si has de hacer tratos o comerciar con otros, sé vigilante en contra del egoísmo y todo lo que huela a injusticia o falta de caridad. En todos tus tratos con otros, mantente vigilante contra la tentación de la charla vacía y frívola. Vigila también a aquellas personas que te tentarán a la ira. Mantén la modestia y la limpieza del lenguaje que requieren las leyes de la pureza. Si conversas con aduladores, mantente en guardia contra el orgullo hinchado.
Si conversas con aquellos que te desprecian y hieren, fortalécete en contra del orgullo vengativo e impaciente.
Al principio estas cosas serán muy difíciles, mientras el pecado tenga alguna fuerza en ti, pero una vez que hayas alcanzado una conciencia continua del peligro venenoso de cualquiera de estos pecados, tu corazón los evitará fácilmente y de buena gana.

Meditación

Cuando te encuentres solo en tus ocupaciones, mejora el tiempo con meditaciones prácticas y benéficas. Medita en la bondad y en las perfecciones infinitas de Dios; en Cristo y la redención; en el Cielo y en cuán indigno eres de ir allí y cómo mereces la miseria eterna en el Infierno.

El Único Motivo

Cualquier cosa que estés haciendo, acompañado o solo, hazlo todo para la gloria de Dios (1 Corintios 10:31). De otra forma, es algo inaceptable para Dios.

Redimiendo el Tiempo

Asígnale un gran valor a tu tiempo, sé más cuidadoso de no perderlo como lo eres de no perder tu dinero. No dejes que las recreaciones sin valor, la televisión, la charla frívola, la compañía poco provechosa, o el sueño, te roben tu precioso tiempo.
Sé más cuidadoso en escapar de esa persona, acción o curso de vida que te robaría tu tiempo de lo que serías en escapar de ladrones y asaltadores.
Asegúrate que no estés meramente ocupado, sino más bien que estás usando tu tiempo en la manera más provechosa que puedas y no prefieras un camino menos provechoso ante uno de mayor provecho.

Comer y Beber

Come y bebe con moderación y agradecimiento por la salud, no por placer sin provecho. Nunca complazcas tu apetito por la comida o la bebida cuando sea propensa a perjudicar tu salud.
Recuerda el pecado de Sodoma: “He aquí que esta fue la maldad de Sodoma tu hermana: soberbia, saciedad de pan, y abundancia de ociosidad tuvieron ella y sus hijas” – Ezequiel 16:49.
El Apóstol Pablo lloraba cuando mencionaba a aquellos “enemigos de la cruz de Cristo... el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal” – Filipenses 3:18-19. Porque si vivís conforme a la carne, moriréis (Romanos 8:13).

Pecados Predominantes

Si alguna tentación prevalece en tu contra y caes en cualquier pecado además de las fallas habituales, laméntalo inmediatamente y confiésalo a Dios; arrepiéntete rápidamente cualquiera que sea el costo. Ciertamente que te costará más si continúas en el pecado y permaneces sin arrepentirte.
No trates de manera trivial tus fallas habituales, sino confiésalas y lucha contra ellas diariamente, teniendo cuidado de no agravarlas por la falta de arrepentimiento y el desprecio.

Relaciones

Acuérdate cada día de las obligaciones especiales de las varias relaciones: sea como esposos, esposas, hijos, jefes, siervos, pastores, magistrados, súbditos.
Recuerda que toda relación tiene su responsabilidad especial y su ventaja para hacer algún bien. Dios requiere tu fidelidad en este asunto lo mismo que en cualquier otro deber.

Cerrando el Día

Antes de regresar a dormir, es sabio y necesario revisar las acciones y bendiciones del día que ya va pasando, para que podáis estar agradecidos por todas las misericordias especiales y humildes por todos tus pecados.
Esto es necesario para que puedas renovar tu arrepentimiento lo mismo que vuestra resolución de obedecer, y para que podáis examinaros vosotros mismos para ver si vuestra alma se hizo mejor o peor, si el pecado ha bajado y la gracia ha subido y si estáis mejor preparados para el sufrimiento, la muerte y la eternidad.

Que estas directrices puedan grabarse en tu mente y que se hagan la práctica diaria de tu vida.

Si te adhieres con sinceridad a ellas, te conducirán a la santidad, la fructificación y la quietud de tu vida y te añadirán una muerte confortable y pacífica.
 

LECTURAS VESPERTINAS – MAYO 14

"En su brazo tomará los corderos y en su seno los llevará”. Isaías 40:11.

¿QUIÉN es este de quien se dicen estas hermosas palabras? Es el buen Pastor. ¿Por qué lleva los corderos en su pecho? Porque tiene un corazón tierno y cualquier flaqueza enseguida enternece su corazón. Los lamentos, la ignorancia y la debilidad de los pequeños de su rebaño provocan su compasión. Su función como Sumo Sacerdote es considerar al débil. Además, él compró con sangre; son su propiedad. El debe cuidar de aquellos que tanto le costaron, y los cuidará. El también es responsable de cada cordero, y está obligado, por compromisos del pacto, a no perder ninguno. Por otra parte, todos ellos son parte de su gloria y recompensa. Pero, ¿cómo podemos entender la expresión: “él los llevará”? A veces los lleva, no permitiéndoles soportar mucha prueba. La providencia los trata con ternura. Muchas veces son “llevados”, llenándoselos de un extraordinario grado de amor para que cobren ánimo y estén firmes. Aunque el conocimiento de ellos no sea profundo, tienen gran placer en lo que conocen. Frecuentemente Jesús los “lleva”, dándoles una fe muy sencilla, que recibe las promesas tal como están, y así, confiando, van directamente a Jesús con cada congoja. La sencillez de la fe les da un desusado grado de confianza que los eleva del mundo. El lleva los corderos en su seno. Aquí tenemos un afecto ilimitado. ¿Los pondría en su seno si no los amara mucho? Aquí hay tierna amistad; Aquí hay familiaridad santificada. Hay preciosos encuentros amorosos entre Cristo y sus débiles corderos. Aquí hay perfecta seguridad. En su seno, ¿quién puede dañarlos? Tendrían que dañar primero al Pastor. Aquí hay perfecto reposo y dulce consuelo. Sin duda nosotros no somos lo suficientemente sensibles a la infinita ternura de Jesús.

Charles Haddon Spurgeon.

viernes, 13 de mayo de 2016

¿Por qué nuestro estudio de la Biblia no nos transforma? - Jen Wilkin

“Cuando todos tus predicadores favoritos se hayan ido, y todos sus libros sean olvidados, tendrás tu Biblia. Domínala. Domínala”, John Piper. 


Me encuentro todo el tiempo con mujeres que tienen curiosidad sobre cómo deben estudiar las Escrituras. Tienen hambre de transformación, pero se les escapa. Aunque muchas han pasado años en la iglesia, incluso participando en estudios organizados, su alcance a los fundamentos sobre cómo acercarse a la Palabra de Dios es débil o inexistente y probablemente no es culpa de ellas. A menos que se nos enseñen buenos hábitos de estudio, pocos son los que se desarrollarán de forma natural.

No Hay Una Navaja En Tu Plátano - Pr. John Piper

Muchos de nosotros hemos pasado por periodos de nuestra vida plagados de miedos irracionales. Supongamos, por ejemplo, que en un Halloween usted oyó una advertencia por la radio que criminales culpables habían insertado navajas de afeitar de doble filo en los plátanos en varios supermercados. Estos habían sido puestos en las loncheras de los niños y varios las habían mordido. Usted está nervioso. No se lo puede quitar de su mente. Día tras día piensa en ello más y más seguido. Intenta olvidar todo el asunto. Pero cada plátano se lo recuerda, luego cada fruta, luego cada cara afeitada. Usted renuncia a los plátanos en su totalidad. Usted se aleja temeroso cuando ve a otros siquiera tocar un plátano. Luego, su mente ve navajas en otras frutas: manzanas, peras, duraznos. En poco tiempo su vida parece totalmente dominada por el temor a las navajas y apenas se puede mover para que no se corte.
Muchos de nosotros hemos sido librados de la intensidad destructiva de este tipo de fijaciones. Pero todos las hemos probado en parte.
Lo más frustrante es cómo salir de eso, o cómo ayudar a una persona a salir de eso. Parece sin esperanza porque cualquier avance directo hacia la sanidad parece contraproducente. Cuando una persona realmente sufre del miedo irracional que una navaja existe en su plátano, a él no le ayudan los argumentos sobre la ley de la probabilidad. Los miedos irracionales no ceden ante las evidencias racionales. Así que parece que todos los avances directos están condenados al fracaso. La necesidad urgente es que él se olvide de las navajas y coma el plátano sin siquiera pensar en un pensamiento tan espantoso. Pero todos los esfuerzos directos para aconsejarle a salir del miedo sólo sirven para recordarle lo que hay que olvidar.
¿Qué podemos hacer? Cuando tenía veinte años, era un crítico compulsivo. Solía sentarme en el comedor en el Wheaton y tener pensamientos negativos y de menosprecio de cada segunda persona que caminaba en la fila. Mi conciencia me condenó, pero no podía mantener fuera los pensamientos críticos y los sentimientos feos. Todos los ataques directos a mi esclavitud del pecado parecían inútiles. Sin embargo, durante los siguientes dos años cambié. No había visto suceder el cambio. Simplemente un día me di cuenta que no me sentía muy negativo hacia las personas; mis pensamientos no eran capturados por la crítica.
La batalla no había sido ganada con ataques directos. El enemigo había muerto por negligencia debido a cosas mayores, más fuertes y mejores que empezaron a llenar mi vida. El secreto parece ser lo que Thomas Chalmers llamó “La Fuerza De Expulsión De Un Nuevo Afecto.” Me enamoré de Noël; me enamoré de Wordsworth, Shelley, Keats, Herbert, Gray y Dickinson; me enamoré de Romanos; me enamoré del frente de la escuela en la primavera; y me enamoré de Dios. Y sin que yo lo supiera, los sentimientos base mezquinos y feos de rencor fueron expulsados. Y cuando llegué a estar consciente de lo que había sucedido, las viejas maneras realmente se veían y se sentían necias e indeseables.
De todo esto, he aprendido que lo más valioso que podemos hacer para liberar a la gente de pecados serviles y miedos irracionales es rodearlos por detrás de las líneas del frente y comenzar a llenar sus vidas con realidades grandes y poderosas. La mayoría de nosotros sufre de problemas insignificantes que consumen todo porque no somos cautivados por un gran Dios o llevados por alguna causa magnífica.
Así que no le diga que la navaja no está allí. Llévelo a dar un paseo alrededor del lago. Muéstrele las ardillas correteándose, los petirrojos trabajando, las borlas peludas sobre el olmo. Recítele algún poema espléndido que le quitaron las nubes de encima hoy. Regocíjese con él en alguna promesa… “La mano de nuestro Dios es para bien sobre todos los que le buscan” (Esdras 8:22). Dios puede conceder que en un año o dos él se dé cuenta de que hay plátanos en su cereal —¡y han estado ahí durante meses!

Bajo un nuevo Afecto, El Pastor John

Vive generosamente - Nancy DeMoss de Wolgemuth

LECTURAS VESPERTINAS – MAYO 13

“Jehová es mi porción”. Salmos 119:57.

CONTEMPLA tus posesiones, oh creyente, y compara tu porción con la suerte de tus semejantes. Algunos de ellos tienen su porción en el campo. Son ricos y sus cosechas les producen un aumento de oro; pero, ¿qué son las cosechas comparadas con tu Dios, que es el Dios de las cosechas? ¿Qué son los graneros rotos comparados con él, que es el labrador, que te alimenta con el pan del cielo? Algunos tienen su porción en la ciudad. Sus riquezas son abundantes y fluyen en sus cajas a raudales, hasta que se transforman en un verdadero depósito de oro; pero, ¿qué es el oro comparado con tu Dios? Tú no podrías nutrirte de él; tu vida espiritual no podría ser sustentada con él. Pon el oro sobre una conciencia turbada, ¿podría él quitar sus penas? Aplícalo a un corazón desalentado y mira si el oro puede reprimir un solo gemido o dar un dolor menos. Pero tú tienes a Dios y en él tienes más que lo que el oro o las riquezas podrían comprar. Algunos tienen su porción en lo que la mayor parte de los hombres más ambicionan, es, a saber, en el aplauso y en la fama; pero pregúntate a ti mismo, ¿no es tu Dios para ti más que todo eso? Si una miríada de clarines tocara fuerte en tu honor, ¿te prepararía eso para cruzar el Jordán o te alentaría ante la perspectiva del juicio? No; hay dolores en la vida que las riquezas no pueden aliviar, y existe la gran necesidad de la hora de la muerte para la cual ninguna riqueza puede hacer provisión. Pero si tienes a Dios como tu porción, tienes más que todo el resto puesto junto. En él toda necesidad se satisface, ya sea en la vida como en la muerte. Con Dios como tu porción, eres realmente rico, porque él suplirá tu necesidad, confortará tu corazón, mitigará tu dolor, guiará tus pasos, estará contigo en el valle de la sombra de la muerte y, después, te llevará al hogar para gozar de él como tu porción para siempre. “Yo tengo suficiente”, dijo Esaú. Esto es lo mejor que un mundano puede decir. Pero Jacob le replicó: “Yo tengo todo”, que es una nota demasiado alta para las mentes carnales.

Charles Haddon Spurgeon.

jueves, 12 de mayo de 2016

La generosidad como un estilo de vida - Nancy DeMoss de Wolgemuth

LECTURAS VESPERTINAS – MAYO 12

“No temas de descender a Egipto, porque yo te pondré allí en gran gente. Yo descenderé contigo a Egipto y también te haré volver”. Génesis 46:3-4.

JACOB debe de haberse estremecido ante el pensamiento de dejar la tierra de la peregrinación de su padre y habitar entre extranjeros paganos. Era esta una nueva escena y probablemente sería penosa. ¿Quién se arriesgaría a estar entre los cortesanos de un monarca extranjero sin ansiedad? Sin embargo, el camino estaba evidentemente señalado para él y, en consecuencia, decidió ir. Esta es frecuentemente la posición de los creyentes en la actualidad: son llamados a peligros y tentaciones sin haber sido probados. En casos como esos deben imitar el ejemplo de Jacob, ofreciendo sacrificios de oración a Dios y buscando su dirección; que no den un solo paso hasta que hayan estado aguardando la bendición del Señor. Entonces tendrán como amigo y ayudador al compañero de Jacob. ¡Qué bendición sentir la seguridad de que el Señor está con nosotros en nuestras humillaciones y destierros! Aun allende el océano el amor del Padre fulgura como el sol en toda su fuerza. No podemos vacilar en ir adonde Jehová promete su presencia. Aun el valle de la sombra de la muerte brillará con el esplendor de esta seguridad. Marchando adelante con fe en su Dios, los creyentes tendrán la promesa de Jacob. Ellos volverán otra vez, ya sea de los malestares de la vida o de las cámaras de la muerte. La simiente de Jacob salió de Egipto a su debido tiempo; de la misma manera todos los fieles pasarán por las tribulaciones de la vida y por los terrores de la muerte sanos y salvos. Ejercitemos la confianza de Jacob. “No temas” es la orden y el estímulo del Señor a los que, obedientes a su exhortación están entrando en nuevos mares. La presencia y seguridad divinas nos impiden temer como lo haría un incrédulo. Sin Dios, temeríamos movernos; pero cuando él nos ordena salir sería peligroso quedarnos. Lector, avanza y no temas.

Charles Haddon Spurgeon.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Déjaselo a Beaver, Sexo en la ciudad y la felicidad de la mujer - Mary Kassian

Cultiva un corazón generoso - Nancy DeMoss de Wolgemuth

LECTURAS VESPERTINAS – MAYO 11

“Solamente te esfuerces y seas muy valiente”. Josué 1:7.

EL tierno amor de Dios a favor de sus siervos hace que él se interese por el estado de sus íntimos sentimientos. El desea que ellos sean muy valientes. Algunos estiman cosa de poca monta que un creyente esté perturbado con dudas y temores, pero Dios no piensa así. En este texto se ve claramente que nuestro Señor quiere que no estemos enredados en temores. El quiere que vivamos sin cuidados, sin dudas, sin cobardía. Nuestro Señor no juzga nuestra incredulidad tan livianamente como lo hacemos nosotros. Cuando vivimos desalentados, estamos propensos a alguna enfermedad con la que no jugar, sino debemos llevarla al Médico Amado. Nuestro Señor no quiere vernos con rostros tristes. Era ley de Asuero que ninguno podía entrar en la corte del rey “con vestido de saco”. El Rey de reyes no tiene esta ley, pues nosotros podemos ir a él tan tristes como estemos. Sin embargo, a él le agradaría que nos quitáramos el espíritu de tristeza y nos vistiéramos las vestiduras de alabanza, pues hay muchos motivos para estar alegres. El cristiano debe ser de un espíritu animoso con el fin de glorificar al Señor, soportando las pruebas en forma heroica. Si es medroso y pusilánime deshonrará a su Dios. Además, ¡qué mal ejemplo da! Esta enfermedad de la duda y del desaliento es una epidemia que pronto se propaga entre la grey del Señor. Un creyente abatido contagia con su tristeza veinte almas. Por otra parte, si tu valor no se mantiene firme, Satán será demasiado fuerte para ti. Deja pues, que tu espíritu se goce en Dios tu Salvador, y así el gozo del Señor será tu fortaleza y ningún demonio del infierno hará ímpetu contra ti. Pero la cobardía derribará la bandera. Además, el trabajo resulta liviano para el hombre de espíritu alegre y el éxito aguarda al buen humor. El hombre que trabaja, regocijándose en su Dios y creyendo de todo corazón, tiene el éxito garantizado. El que siembra con esperanza recogerá con gozo. Por lo tanto, querido lector, “esfuérzate y sé muy valiente”.

Charles Haddon Spurgeon.

martes, 10 de mayo de 2016

Eres un santo, un pecador, y alguien que padece - Pr. Josh Squires

Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.  Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. Hebreos 4:15-16.

¿Cómo puedo crecer en mi amor por Jesús?



Canales de bendición - Nancy DeMoss de Wolgemuth

LECTURAS VESPERTINAS – MAYO 10

“El unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad”. Juan 1:14.
CREYENTE, tú puedes testificar que Cristo es el unigénito del Padre, como también el primogénito de los muertos. Tú puedes decir: “Para mí, él es divino; aunque para todo el mundo sea humano. El hizo por mí lo que sólo Dios podía hacer. El ha sometido mi terca voluntad, ablandó el corazón de diamante, abrió puertas de bronce y rompió barras de hierro. El transformó mi llanto en risa y mi aflicción en gozo; él llevó cautiva mi cautividad e hizo que mi corazón se regocijara con gozo inefable y glorificado. Que otros piensen de él como quieran; para mí él tiene que ser el unigénito del Padre. ¡Bendito sea su nombre! El es lleno de gracia. ¡Ah!, si él no lo fuese, yo nunca hubiera sido salvado. El me atrajo cuando yo luchaba por huir de su gracia; y, cuando, por fin, me acerqué a su propiciatorio, temblando como un reo condenado, me dijo: “Tus pecados, que son muchos, te son todos perdonados. Ten ánimo”. El es también lleno de verdad. Sus promesas han sido verdaderas; ninguna ha faltado. Testifico que jamás un siervo tuvo un Señor como el mío; ni un hermano, un pariente como él; ni una esposa, un esposo como Cristo ha sido para mi alma; ni un pecador, un Salvador mejor que él; ni un apesadumbrado, un consolador mejor de lo que Cristo ha sido para mi espíritu. Fuera de él yo no necesito a nadie. En la vida es mi vida y en la muerte será la muerte de la muerte. En la pobreza, Cristo es mi riqueza; en la enfermedad, él hace mi cama; en la oscuridad es mi estrella y en la claridad, mi sol. Es el maná del campo en el desierto y él será el nuevo grano de la multitud cuando esta entre en Canaán. Jesús es para mí todo gracia y no ira; todo verdad y no falsedad. Y de verdad y de gracia él está lleno, infinitamente lleno”. Alma mía, bendice esta noche, con todo tu poder al “Unigénito”.

Charles Haddon Spurgeon.