Versículo para hoy:
lunes, 26 de febrero de 2024
FEBRERO 26 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
domingo, 25 de febrero de 2024
FEBRERO 25 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
Desearás tener éxito en toda tu vida. Espero que escojas tener el éxito que el evangelio produce en tu corazón.
Tú y yo no vivimos por instinto. Somos seres humanos orientados por valores, metas y propósitos. Constantemente estamos evaluando todo en nuestras vidas. Todos tenemos cosas que son importantes para nosotros y cosas que no lo son, cosas que valoramos mucho y cosas que valoramos poco. Nos sacrificamos por alguna cosa y nos negamos a sacrificarnos por otras. Nos entristece la pérdida de algo y celebramos la pérdida de otra cosa. Amamos lo que otra persona odia y atesoramos lo que para otra persona es basura. Vemos alguna cosa y percibimos belleza, mientras que la persona a nuestro lado percibe todo, menos belleza. Algunas cosas tienen tanta importancia para nosotros que moldean las decisiones que tomamos y las acciones que emprendemos. Algunas cosas dirigen la lealtad de nuestros corazones mientras otras apenas captan nuestra atención.
En el centro de este sistema de valores se encuentra nuestra definición de éxito. Ningún ser humano racional quiere ser un fracasado. Nadie quiere pensar que ha desperdiciado su vida. Nadie quiere imaginarse mirando atrás y descubriendo que invirtió su vida en cosas que no importaban. Todos queremos pensar que nuestras vidas serán exitosas. Pero ¿qué es el éxito? ¿Está basado en el tamaño de tu casa, la cantidad de tus amigos, lo exitoso de tu carrera, el poder de tu posición, la cantidad de tus posesiones, la perfección de tu belleza física, la profundidad de tu conocimiento o la lista de tus logros? El problema con todas estas cosas es que muy pronto se desvanecen y, por lo tanto, si has vivido por estas cosas, al final terminarás vacío.
Compara esa perspectiva del éxito con el éxito de la obra de Dios en ti y a través de ti. Dios te ofrece cosas de valor supremo (Su perdón, Su presencia, la entrada a Su reino, una conciencia limpia y un corazón puro). Estas cosas jamás pasarán. Son regalos eternamente valiosos de la divina gracia. Esto te deja con la siguiente pregunta: "¿Qué quiero realmente en la vida: el éxito de la gracia de Dios o el cumplimiento de mi catálogo de deseos?" Al final del día, ¿qué anhelas? ¿que la gracia de Dios haga su trabajo o las cosas que este mundo físico puede ofrecerte? Sé honesto. ¿Qué clase de éxito se encuentra anclado en tu corazón, el cual moldea las decisiones que tomas y las acciones que emprendes?
Para profundizar y ser alentado: Mateo 6:25-34
sábado, 24 de febrero de 2024
FEBRERO 24 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
¡Admítelo! Todos seguimos siendo un desastre; es por ello que necesitamos la gracia de Dios hoy tanto como la necesitábamos el primer día que creímos.
Tú y yo debemos recordar esto una y otra vez. Necesitamos mirarnos al espejo y confesarlo, como parte de nuestra rutina matutina. Esto es lo que debemos decir: "No soy un graduado de la gracia".
Es muy tentador establecer argumentos para aprobar nuestra propia justicia:
- "Eso no es lujuria. Soy solo un hombre [mujer] que disfruta de la belleza".
- "Eso no era chisme. Era solo una petición de oración muy detallada y personal".
- "No estaba enojado con mis hijos. Solo estaba actuando como uno de los profetas de Dios".
- "No estoy buscando poder. No, solo estoy ejerciendo mis dones de liderazgo".
- "No soy frio y avaro. Solo estoy tratando de ser un buen mayordomo de los bienes que Dios me ha dado".
- "No estaba siendo orgulloso. Solo pensé que alguien debía tomar el control de la conversación".
- "Realmente no era una mentira. Es solo una manera diferente de establecer los hechos".
Para profundizar y ser alentado: Salmo 32
viernes, 23 de febrero de 2024
FEBRERO 23 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
¿Por qué ponemos nuestra esperanza en la cruz de nuestro Señor Jesucristo y, aun así, le pedimos a la ley que haga lo que solo la gracia puede realizar?
Sucede todos los días en los hogares cristianos alrededor del mundo. Padres con buenas intenciones, deseosos de ver a sus hijos hacer lo que es correcto, le piden a la ley que haga en las vidas de sus hijos lo que solo la gracia puede cumplir. Piensan que si cuentan con las reglas, las reprimendas o amenazas adecuadas y con una constante ejecución de estas, entonces sus hijos estarán bien. Estos padres parecen no entender que han reducido su rol a meros fiscales, jueces y carceleros. Piensan que su trabajo es hacer cualquier cosa que pueda moldear, controlar y regular el comportamiento de sus hijos. Con el afán de buscar controlar su comportamiento, recurren a las amenazas ("Te haré temer lo suficiente para que no vuelvas a hacer esto"), manipulación ("Encontraré algo que realmente deseas y te diré que te lo daré solo si me obedeces") y culpa ("Te haré sentir tan mal, tan avergonzado, que decidirás no hacer esto nuevamente").
Esta forma de pensar niega dos principios bíblicos. El primero es que, antes de ser un tema de comportamiento, el pecado es un asunto del corazón. Pecamos porque somos pecadores. Por ejemplo, la ira es siempre un asunto del corazón antes de ser un acto de agresión física. Es importante que reconozcamos esto, ya que ningún ser humano tiene el poder de cambiar el corazón de otro ser humano. El segundo principio es que, si las amenazas, la manipulación y la culpa pudieran hacer cambios duraderos en las vidas de otras personas, Jesús no tendría que haber venido al mundo. Así que esta forma de pensar niega el evangelio que decimos apreciar. En efecto, le pide a la ley que haga lo que solo Dios con su maravillosa gracia puede realizar. Si niegas el evangelio en cualquier nivel, intentarás crear, con medios humanos, lo que solo Dios puede crear con Su gracia poderosa, y eso nunca te llevará a algo bueno.
Gracias a Dios, Él no ha dejado a nuestra suerte el poder para cambiar. Él nos da Su gracia transformadora y nos llama a ser instrumentos de esa gracia en Sus manos redentoras. Nos quita la carga del cambio de nuestros hombros y nunca nos llama a hacer aquello que solo Él puede hacer. Expongamos, pues, a nuestros hijos a la ley de Dios y ejerzamos autoridad; al mismo tiempo busquemos ser herramientas de cambio en las manos del Dios cuya gracia es mayor que todos los pecados que enfrentamos.
Para profundizar y ser alentado: Romanos 5:12-21
FEBRERO 22 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
La envidia niega la gracia. La presunción de la envidia es que nosotros merecemos lo que a otro se le ha dado, cuando, en realidad, tú y yo no merecemos nada.
jueves, 22 de febrero de 2024
FEBRERO 21 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
Hoy enfrentarás tentaciones, pero no lo harás solo, porque un Espíritu guerrero vive dentro de ti y lucha a tu favor.
miércoles, 21 de febrero de 2024
FEBRERO 20 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
Hoy enfrentarás cosas más grandes que tú, pero no debes temer; ninguna es mayor que Aquel que encamina todo para tu bien.
Quizá no lo sepas, quizá no te des cuenta que lo estás haciendo, pero siempre estás mirando tu potencial. El niño que apenas está aprendiendo a caminar se mantiene en pie con piernas temblantes, sosteniendo la rodilla de su mamá mientras mide su potencial para caminar sin caerse y llegar hasta donde está su papá. El adolescente acude a su primer día de trabajo con manos sudorosas y con su corazón latiendo a gran velocidad mientras mide su potencial para completar las actividades del día sin ser despedido. La novia presenta nauseas dos horas antes de su boda mientras mide su potencial para vivir exitosamente en la relación interpersonal más importante que jamás tendrá. El anciano se siente nervioso en el consultorio del doctor mientras mide su potencial para lidiar con las dificultades físicas de la vejez. El viudo se para a la orilla de la tumba de su esposa con lágrimas en sus ojos mientras mide su potencial de vivir sin ella. Todos medimos constantemente nuestro potencial para afrontar las cosas que se nos presentan.
La forma típica de medir tu potencial es comparar el tamaño del problema contra tus habilidades naturales y tu experiencia. No, no es irracional medir tu potencial de esta manera, pero para los creyentes en Jesucristo no es suficiente. Dios, en Su gracia, no te deja solo. No te deja solo con las herramientas de tu propia fuerza, tu justicia y tu sabiduría. No, Él te invade con Su presencia, poder sabiduría y gracia. Pablo capta esta realidad con las siguientes palabras: "He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo sino que Cristo vive en mí" (Gálatas 2:20). Obviamente no está diciendo que él está muerto, porque, si lo estuviera, no estaría escribiendo esas palabras. No, él nos recuerda una realidad espiritual muy importante: si eres un hijo de Dios, la fuerza que le da energía a tus pensamientos, deseos, palabras y acciones no es la tuya; ¡es la de Cristo! Dios no solo te ha perdonado, sino que además ha venido a vivir en tu interior para que tengas el poder de desear y hacer lo que Él te ha llamado a realizar. No solo vive dentro de ti, sino que además gobierna todas esas situaciones y relaciones que escapan a tu control. No solo es tu Salvador, sino tu Rey. Él hace dentro de ti lo que tú no pudiste hacer por ti mismo y hace fuera de ti lo que tú no tienes el poder ni la autoridad para hacer. Dios hace todo esto teniendo en mente tu beneficio. Ante esta verdad,¿qué puede atemorizarte?
Para profundizar y ser alentado: Salmo 95
lunes, 19 de febrero de 2024
FEBRERO 19 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
Cuando las dificultades vengan a tu vida, ¿te dirás que son una herramienta de la gracia de Dios y una muestra de Su amor o dudarás de Su bondad?
Si no contemplas la página de redención en la agenda de Dios, terminarás dudando de Su bondad. Una de las preguntas más importantes que puedes hacerte es: "¿Qué está haciendo Dios aquí y ahora?" Las preguntas de seguimiento también son importantes: "¿Cómo debo responder a ello?" Es casi imposible el pensar apropiadamente sobre la vida y vivir de forma adecuada si estás confundido sobre lo que Dios está haciendo. Si alguien te hiciera la primera de estas dos preguntas, ¿cómo responderías? ¿Estás a la par con la agenda de Dios? ¿Buscas lo que Dios busca? ¿Vives de una manera coherente con lo que Dios está haciendo? ¿Batallas con preguntas sobre el amor, la fidelidad, la sabiduría y la bondad de Dios? ¿Envidias la vida de alguien más? ¿Te sientes solo en ocasiones? ¿Piensas que nadie entiende por lo que estás pasando? ¿Te has preguntado si el cristianismo es real, después de todo? Si no estás luchando con estas cosas, ¿conoces a alguien que sí lo haga?
Esta es la realidad. Aquí y ahora, Dios no está dedicado a otorgarte tu definición personal de la felicidad. No está comprometido a entregarte una agenda preestablecida, relaciones felices o un entorno cómodo. No te ha prometido una carrera exitosa, un lindo lugar para vivir y una comunidad de personas que te aprecien. Lo que te ha prometido es a Sí mismo, y lo que Él te da es un celo por Su gracia. No, Él no está obrando para tu felicidad; Su meta principal es tu santidad. No significa que te ofrece menos de lo que esperabas, sino que, al contrario, te ofrece mucho más. En Su gracia, Dios está dedicado a liberarte de tu más grande y profundo problema: el pecado. Él te ofrece regalos de gracia que trascienden el momento, los cuales son literalmente de valor eterno. Él no ha desatado Su poder en tu vida para otorgarte cosas pasajeras y que no tienen la capacidad de satisfacer tu corazón.
Esto significa que cuando seas tentado a pensar que Dios te ama menos porque tu vida es difícil, realmente te está amando más. Las dificultades que enfrentas son herramientas de Su gracia transformadora y liberadora. Estos momentos no son parte de tu vida porque Dios esté distante o no le intereses, sino porque te ama profundamente. Estos momentos de duda se transforman en momentos de fe cuando, gracias a la gracia, comienzas a valorar lo que Dios dice que tiene valor. ¿Valorarás hoy lo que Dios valora?
Para profundizar y ser alentado: Santiago 1:12-18
FEBRERO 18 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
Hoy puedes buscar descanso al intentar descifrar tu vida o puedes descansar en Aquel que lo entiende todo, incluyendo tu vida.
Sí, es verdad. Todos somos teólogos, científicos, arqueólogos y filósofos. Fuimos creados por Dios para encontrar sentido en las cosas. Nunca dejamos nuestras vidas en paz. Las tomamos continuamente, intentando encontrar el sentido de la civilización a la que pertenecemos. Hacemos investigación forense de nuestro pasado, hojeamos nuestro presente e intentamos descifrar nuestro futuro. Como seres creados a la imagen de Dios, vivimos nuestras vidas basándonos no en los hechos de nuestra experiencia, sino en nuestra interpretación de esos hechos. Es por ello que un niño pequeño se la pasa preguntando "¿por qué?" a cada segundo; tiene un instinto de adquirir conocimiento. Es por esto que el adolescente parece un poco perdido; está tratando de descifrar su vida. Es por ello que la novia está un poco nerviosa antes de su boda; se pregunta qué le depara el futuro. Es por esto que el anciano se recluye; está recordando lo que una vez fue.
No es malo pensar de manera filosófica. No es un pecado el querer entender la vida. No es incorrecto embarcarse en una búsqueda de conocimiento, pero más vale que no esperes que, al adquirirlo, encontrarás paz en tu corazón. Dios te creó con la habilidad de pensar y con el deseo de encontrarle el sentido a las cosas. Estos rasgos se te han dado para que procedas al conocimiento de Dios y entiendas que Él se está comunicando contigo. Pero es importante que entiendas que no encontrarás descanso al intentar entender todo, ya que nunca lo lograrás por completo. Siempre habrá misterios en tu vida. Dios siempre te sorprenderá con lo que pone en tu camino. Siempre enfrentarás lo que no habías planeado o esperado. Todo esto es debido a que no gobiernas tu propia vida y no eres el autor de tu propia historia. Aquel que gobierna y escribe la historia de tu vida no te dirá todo sobre ella. No, te dice lo que necesitas saber para vivir tal y como fuiste diseñado, y después, te provee Su presencia y Su poder.
Debido a que Dios controla los detalles de tu vida, siempre está cercano; en todo momento puedes acudir a Él (ver Hechos 17:26-27). El descanso solo lo encontraremos al confiar en Aquel que ha dispuesto todo para tu bien y para Su gloria. Debido a que es sabio, lleno de gracia, fiel y poderoso, Dios es digno de tu confianza y solo Él podrá darle descanso a tu corazón.
Para profundizar y ser alentado: Salmo 139
FEBRERO 17 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
No temas tu debilidad. Dios te dará toda la fuerza que necesitas. Teme aquellos momentos en los que piensas que eres fuerte por ti mismo.
viernes, 16 de febrero de 2024
FEBRERO 16 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
En Cristo tienes todo lo necesario para vivir en paz con Dios y con la gente que Él ha puesto en tu vida.
La gracia produce lo que tú y yo necesitamos desesperadamente y que, además, no tenemos el poder de producir por nosotros mismos: paz. ¡Jesús es realmente el Príncipe de paz! El pecado nos aleja de Dios y de los demás. El pecado nos hace enemigos de Dios y nos pone en conflicto constante con otras personas. El pecado nos excluye de las dos comunidades de amor en las que Dios nos ha destinado a vivir, una comunión de amor y alabanza con Dios y una comunión de amor con los demás. El pecado nos convierte en mejores luchadores y no en mejores compañeros. El pecado es antisocial; es fundamentalmente destructivo en las relaciones que forman nuestras vidas. Necesitamos paz de forma urgente, pero a veces parece que no existe esa paz. Es por esto que la profecía de Isaías en el Antiguo Testamento acerca del Príncipe de paz era tan importante, emocionante y alentadora (Isaías 9:6). Este mundo estaba gimiendo, cargado y destrozado por conflictos a nivel vertical y horizontal. El mundo y la gente que lo habitaba no podía resolver estos conflictos por sí solos. La paz parecía estar distante, como una ilusión. Pero entonces llegaron las palabras de Isaías.
Dios tenía una solución. No sería una negociación. No sería un llamado a la acción. No sería una estrategia. No, el regalo de Dios que obtendría la paz sería el regalo de Su Hijo. Él traería la paz que deseábamos, pero que no habíamos podido conseguir. Él viviría la vida que no hemos podido vivir y así, cumpliría lo que Dios requería. Él sufriría nuestro castigo, satisfaciendo la ira de Dios. Sería levantado de entre los muertos, venciendo al pecado y a la muerte. Él haría todo esto para que pudiéramos alcanzar aquello que nunca hemos podido lograr, ganar o merecer: la paz con Dios. La paz con Dios es el único camino que conduce hacia una paz duradera con los demás. Es únicamente cuando la paz de Dios gobierna en mi corazón que puedo tener verdadera paz con otros.
Esta es la buena noticia del evangelio. La paz vino, vivió, murió y resucitó. La paz reina a tu favor y habita en tu interior en la forma del Espíritu Santo. La paz te equipa con todo lo que necesitas, te redarguye, te perdona y te salva. La paz terminará su obra en ti y te dará la bienvenida en la gloria, donde vivirá contigo junto a la justicia por la eternidad. La paz no es un sueño inalcanzable. No, la paz es real. La paz es una persona, y su nombre es Jesús.
Para profundizar y ser alentado: Efesios 2:11-22
jueves, 15 de febrero de 2024
FEBRERO 15 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
Nunca obtendremos la libertad y la satisfacción a largo plazo que pensamos que la autosuficiencia nos dará. Ignorar a Dios nunca ha sido un camino hacia la bendición.
miércoles, 14 de febrero de 2024
FEBRERO 14 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
La gracia de Dios expondrá lo que tú quieres esconder, no para avergonzarte, sino para perdonarte y liberarte.
"Es una forma triste de vivir", pensé mientras escuchaba cómo me relataba los eventos de la noche anterior. Él trabajaba junto a mí, empaquetando durante ocho horas al día, lo cual nos mantenía con las manos ocupadas. Pero nuestras bocas estaban libres para hablar, y hablar era lo que hacíamos. Mi compañero estaba siendo infiel a su esposa. Pensaba que estaba al mando, que era libre, pero no lo era. Dijo que llevó a su novia a un cierto restaurante en la pequeña comunidad donde él vivía solo para ver el carro de su esposa estacionado afuera. Dijo que fueron a otro lugar, pero tuvo que asegurarse de que nadie los viera antes de salir, para no ser atrapado. "Crees que eres libre, pero no eres. Tienes que esconderte. Tienes que preocuparte de no ser atrapado. Tienes que esconderte en la oscuridad", le dije. Luego, continué: "Piensas que yo soy quien está atado, pero soy libre. Cuando salgo con mi esposa, nunca tengo que preocuparme de adónde vamos. Nunca temo ser atrapado. Puedo vivir en la luz sin ningún miedo".
El pecado nos convierte en ciudadanos de la noche. El pecado causa que nos comprometamos a vivir en tinieblas. Nos escondemos, negamos, mentimos, nos excusamos, echamos culpas, racionalizamos, nos defendemos y damos explicaciones. Todas estas son acciones oscuras que hacen las personas que temen ser expuestas.
¿Cuál es el propósito de la gracia? Dar luz brillante sobre lo que una vez vivió en oscuridad. "Esta es la causa de la condenación: que la luz vino al mundo, pero la humanidad prefirió las tinieblas a la luz, porque sus hechos eran perversos. Pues todo el que hace lo malo aborrece la luz, y no se acerca a ella por temor a que sus obras queden al descubierto" (Juan 3:19-20). La gracia penetra nuestra oscuridad. La gracia explota en nosotros con su luz, exponiendo el corazón. La gracia ilumina nuestros oscuros pasillos y esquinas. El Hijo de gracia hace brillar Su luz de gracia en lo más hondo y oscuro de nuestros corazones, no como un acto de venganza o castigo, sino como un acto perdonador y transformador. Él disipa nuestra oscuridad, ya que sabe que no podemos afligirnos por algo que no podemos ver, no podemos confesar algo que no nos duele y no podemos alejarnos de algo que no hemos confesado.
La luz ha venido. Corre a la luz; no debes temer. Sí, la luz expone, pero el objeto expuesto ha sido cubierto con la sangre de Aquel que lo expuso.
Para profundizar y ser alentado: Juan 1:1-18
FEBRERO 13 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
Rompe tu lista y deshazte de ella. Lo que Dios ha planeado para ti es mejor que cualquier cosa que hayas soñado por ti mismo.
lunes, 12 de febrero de 2024
FEBRERO 12 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
La fe no es algo natural en nosotros. La duda, el temor y el orgullo lo son, pero la fe en las palabras y obras de otros no lo es, y para ello está la gracia.
Dios no solo te perdonó -alábale por hacerlo- sino que también te ha llamado a una nueva forma de vida. Te ha llamado a vivir por fe. Ahora, este es el problema. La fe no es normal para nosotros. La fe, si somos honestos, es una forma de vida que va en contra de nuestra lógica. La duda es algo natural para nosotros. Es natural preguntarnos qué es lo que Dios está haciendo. Es normal para nosotros pensar que nuestra vida es más difícil que la de los demás. Es natural envidiar la vida de alguien más. Es natural desear que la vida fuera más sencilla y más controlable. Es típico para nosotros querer predecir lo que pasará en el futuro. Es natural preocuparse. Es natural tener temor. Es natural desear darnos por vencidos. Es natural preguntarnos si todos nuestros buenos hábitos harán una diferencia. Es normal ser abrumado por la duda. Pero la fe no es natural.
Esto significa que la fe no es algo que puedas obrar por ti mismo. La fe te ha sido dada como un regalo de la gracia de Dios: "Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios" (Efesios 2:8). No solo tu salvación es un regalo de Dios, sino que la fe que abrazas también es un regalo. Esto es lo que necesitas entender: Dios no solo te da la gracia para creer a fin de que seas salvo, sino que también te capacita para vivir por fe. Si estás viviendo por fe, sabes que has sido visitado por el poder transformador de la gracia, porque esa manera de vivir no es normal ni para ti ni para mí. Si tu manera de vivir ya no se basa en lo que tus ojos pueden ver o en lo que tu mente puede entender, sino en la presencia de Dios, Sus promesas, Sus principios y Su provisión, significa que Dios te ha dado el regalo de la fe.
¿Pudiera ser que todas esas cosas que se atraviesan por tu camino, las cuales te confunden y nunca hubieras escogido por ti mismo, sean herramientas de Dios para hacer crecer tu fe? Por medio de la progresiva gracia transformadora, Dios te está capacitando para que vivas la nueva vida a la que Él llama a todos Sus hjos a vivir: una vida centrada en Él. No necesitas esconderte en la culpa cuando tu fe debilitada hace que te desvíes del camino porque tu esperanza en la vida no es tu fidelidad, sino la de Él. Puedes huir de la debilidad y buscar Su fortaleza una vez más. Su gracia no abandonará Su obra hasta que la fe gobierne tu corazón. Él nos da libremente lo que necesitamos para que realicemos lo que nos llamó a hacer.
Para profundizar y ser alentado: Hebreos 11
FEBRERO 11 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
La gracia obra para liberarte de tu amnesia de la eternidad con el fin de capacitarte para vivir a la luz de la esperanza del porvenir.
FEBRERO 10 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
Nunca habrá un día cuando no lo necesites; nunca habrá una situación cuando no lo requieras. ¿Qué es? El poder de Jesús.
domingo, 11 de febrero de 2024
FEBRERO 9 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
Hoy puedes celebrar la gracia que te ha hecho parte del gran plan de Dios o puedes llorar por las cosas que no conseguiste hacer a tu manera.
jueves, 8 de febrero de 2024
FEBRERO 8 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
No permitas que el pasado te paralice. La gracia te ofrece vida en el presente y garantiza tu futuro.
miércoles, 7 de febrero de 2024
FEBRERO 7 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
La adoración congregacional tiene el propósito de humillarte al señalar la profundidad de tu necesidad y de cautivarte al señalar la gloriosa provisión de Dios.
martes, 6 de febrero de 2024
FEBRERO 6 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
No debes estar ansioso sobre el futuro. El Dios de gracia ha invadido tu vida, y Él siempre termina lo que comienza.
lunes, 5 de febrero de 2024
FEBRERO 5 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
Dios no descansará de Su obra redentora hasta que haya asistido al funeral del pecado y de la muerte.
domingo, 4 de febrero de 2024
FEBRERO 4 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
Todos los días te predicas a ti mismo un tipo de evangelio -el falso evangelio: "Yo no puedo hacer esto", o el verdadero evangelio: "Tengo todo lo que necesito en Cristo".
A menudo me encuentro diciéndome esto a mí mismo. Cuando lo hago, las personas casi siempre se ríen, aunque lo diga muy en serio. No hay nadie que sea más influyente sobre tu vida que tú mismo, ya que nadie habla contigo más que tú mismo. Es un hecho que, tanto tú como yo, estamos en una interminable conversación con nosotros mismos. La mayoría de nosotros hemos aprendido que es mejor no mover los labios porque las personas pensarán que estamos locos, pero nunca dejamos de hablarnos a nosotros mismos. En esta discusión interna, siempre estamos hablando de Dios, de la vida, de otros y de nosotros mismos, y las cosas que nos decimos a nosotros mismos son muy importantes porque son formativas en las cosas que deseamos, escogemos, decimos y hacemos. ¿Qué es lo que te has estado diciendo a ti mismo? ¿Qué es lo que te has estado diciendo de ti mismo? ¿Qué te has estado diciendo sobre Dios? ¿Qué es lo que te has estado diciendo sobre la vida, su significado y propósito, lo correcto e incorrecto, lo verdadero y lo falso, lo bueno y lo malo?
En el Salmo 42 se nos da la oportunidad de escuchar a escondidas la predicación privada de un hombre. Sí, has leído correctamente; tal como nosotros, el salmista siempre está predicándose a sí mismo una clase de evangelio. Podemos predicarnos a nosotros mismos un evangelio de soledad, pobreza e incapacidad, o bien, podemos predicarnos el verdadero evangelio de Dios de poder, provisión y perdón. Puedes predicarte a ti mismo un evangeliode temor e intimidación o uno que te dé valor y esperanza. Puedes predicarte a ti mismo un Dios distante, pasivo e indiferente, o un Dios cercano, cuidadoso y activo. Puedes predicarte un evangelio que cause que descanses en Su sabiduría o un evangelio que te cause temor y confusión.
Hoy, cuando sientas que nadie te entiende, ¿qué evangelio te predicarás? Al enfrentar una enfermedad, al perder un trabajo o un amigo, ¿qué mensaje te dirás? Cuando estés tentado a temer o desconfiar, ¿qué te dirás? Cuando tu vida parezca dura e injusta, ¿qué evangelio te predicarás? Cuando la crianza de los hijos o tu matrimonio sea difícil y abrumador, ¿qué te dirás a ti mismo? Cuando tus sueños parezcan estar fuera de tu alcance, ¿qué te predicarás a ti mismo? Cuando te enfrentes a un deseo que pensaste que nunca enfrentarías, ¿qué evangelio abrazarás?
Realmente es cierto, nadie te habla tanto como tú. Así que, Dios, en Su gracia, te ha dado Su Palabra para que puedas predicarte a ti mismo la verdad en esos moentos en los que el único que habla eres tú.
Para profundizar y ser alentado: Salmo 42
sábado, 3 de febrero de 2024
FEBRERO 3 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
La gracia de Dios no solo te provee lo que necesitas, sino que también te transforma en lo que Él, en Su sabiduría, te destinó a ser.
¿Qué es lo que más necesitas? No, no es aquella joven o ese coche nuevo en los que has puesto tus ojos. No es esa promoción en tu trabajo que has luchado por conseguir o esas vacaciones que has soñado. No, no es el deseo de bajar ese peso que sabes que debes perder o la disciplina para salir de una deuda. No es un círculo íntimo de amigos o una iglesia sólida a la cual asistir. No es la sanidad de un padecimiento físico o la restauración de tu familia distanciada. No es la liberación de adicciones, temores, depresión o preocupaciones. Todas estas cosas son muy importantes por sí solas, pero ellas no representan tu necesidad más grande. Hay una cosa que todo ser humano necesita desesperadamente, sea que esté consciente de ello o no. Esta necesidad llega al corazón de quién eres y al corazón de lo que Dios diseñó que fueras e hicieras.
Tu más grande necesidad (y la mía) es una completa relación restaurada con Dios. Fuimos creados para vivir en unión con Él. Fuimos creados para amarlo. Fuimos diseñados para vivir para Su gloria. Si aún sigues viviendo en una relación rota con Él, estás fracasando en el propósito fundamental de tu existencia. Así que, Dios, en Su gracia, creó una manera a través de la vida, muerte y resurrección de Su Hijo, para que esa relación esencial fuera restaurada. A través de Él recibimos nuevamente el acceso al Padre. A través de Él hemos sido injertados a la familia de Dios.
Pero Dios hizo más que eso. Además de ser restaurados ante Dios, necesitamos enfrentar la realidad de nuestro pecado presente. El pecado no solamente nos separó de Dios, sino que además nos dejó estropeados. El daño del pecado se extiende a cada aspecto de nosotros. Dios no solo suple nuestras necesidades más profundas, también se ha comprometido a largo plazo a transformar nuestra vida y nuestro corazón. Él no quedó satisfecho con el hecho de que fuéramos restaurados, sino que ahora obra en nosotros para que seamos más como Él es. Pablo lo dice de esta manera: "Porque a los que Dios conoció de antemano, también los predestinó a ser transformados según la imagen de su Hijo" (Romanos 8:29).
Dios te acogió en Sus brazos, pero no está satisfecho. No abandonará Su obra de redenión hast que todos los corazones de cada uno de Sus hijos sean completamente transformados por el poder de Su gracia. Ahora que hemos sido restaurados por gracia, esa misma gracia nos transforma día por día a Su imagen.
Para profundizar y ser alentado: 2 Pedro 1:3-11
viernes, 2 de febrero de 2024
FEBRERO 2 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
No te encuentras solo contra la tentación porque Aquel que es tu Salvador es también tu fortaleza, tu refugio y tu defensa.
La Biblia te llama, como creyente, a vivir con tres realidades presentes. La primera es la que siempre te saluda cada día. La realidad es que vives en un mundo que ha sido dramáticamente quebrantado por el pecado y no funciona de la forma como Dios lo diseñó. Pablo lo dice muy bien en Romanos 8, señalando que el mundo está "gimiendo" mientras espera la redención. Debido a que el mundo donde vivimos no opera según el diseño original de Dios, te presenta tentaciones a dondequiera que vas. Estas tentaciones juegan con el pecado y la debilidad que aún viven en ti y que están siendo erradicados progresivamente por la gracia de Dios. Tú y yo debemos vivir conscientes de la tentación; el fallar en esto es fallar en reconocer la condición caída del mundo en el cual vivimos.
La segunda realidad es que, aunque pensemos que somos hijos de Dios estamos faltos del poder y queremos pelear nosotros mismos la batalla espiriual a la que el mundo de pecado y tentación nos atrae. Al enfrentar nuestra vulnerabilidad y debilidad, hay cosas por las que tú y yo debemos orar regularmente. Debemos orar por un deseo puro, por sabiduría para reconocer los engaños del enemigo y por fortaleza para enfrentar aquellas batallas que no podamos evitar. Todo esto sale a flote al reconocer humildemente que lo malo no siempre nos parece malo. Que lo que Dios dice que es peligroso no siempre se ve peligroso. El mal no siempre parece tan malo a nuestros ojos. Así que necesitamos protección no solo para la tentación externa, sino para nuestros propios ojos ciegos y nuestros corazones errantes.
Finalmente, tú y yo somos bienvenidos a descansar en la realidad de que en este mundo caído que nos lanza tentaciones cada día no estamos ni estaremos solos. Dios está con nosotros. Él provee la seguridad que nosotros no podíamos conseguir por nosotros mismos. Tú y yo podemos enfrentar la dura realidad de la vida en este mundo incierto con valor y esperanza porque no nos enfrentamos a ellos por nosotros mismos. Emmanuel ("Dios con nosotros") es con nosotros en poder, gloria y gracia. Las palabras de Sofonías 3:17 nos traen esperanza hoy como lo hicieron generaciones atrás cuando fueron escritas: "Porque el Señor tu Dios está en medio de ti como guerrero victorioso".
Para profundizar y ser alentado: 1 Corintios 10:1-13.
FEBRERO 1 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
Por supuesto que enfrentarás dificultades. Dios está abriendo los dedos de tus manos para que puedas dejar ir tus sueños, descansar en Su consuelo y responder a Su llamado.
Piensa en las palabras de Pedro al comienzo de su carta en el Nuevo Testamento: "Esto les causa gran regocijo, aun cuando les sea necesario soportar por algún tiempo diversas pruebas y aflicciones; pero cuando la fe de ustedes sea puesta a prueba, como el oro, habrá de manifestarse an alabanza, gloria y honra el día que Jesucristo se revel. El oro es perecedero y, sin embargo, se prueba en el fueg; ¡y la fe de ustedes es mucho más preciosa que el oro!" (1 Pedro 1:6-7, RVC).
Al comenzar su carta, Pedro nos da un resumen pasado, presente y futuro del plan redentor de Dios, pero su énfasis es sobre lo que Dios está haciendo aquí, ahora mismo, entre la primera y segunda venida de Jesús. De todos los conceptos que pudo haber usado para describir lo que Dios está haciendo ahora, selecciona estos tres: aflicciones, pruebas y puesta a prueba. Estos tres conceptos son los que esperamos que jamás describan nuestras vidas. Ninguno de nosotros se levanta por la mañana y ora: "Dios, si me amas, hoy me mandarás sufrimiento". Más bien, cuando nos encontramos en medio de la dificultad, somos tentados a ver el sufrimiento como una señal de infidelidad o desatención por parte de Dios.
Sin embargo, Pedro no ve los momentos difíciles como obstáculos ante el plan de Dios o como indicaciones de que el plan de Dios ha fracasado. No, para él son parte importante del plan de Dios. En lugar de ser señales de Su falta de atención, son señales de un amor celoso y redentor. En Su gracia, Dios te guía a donde no has pensado ir para producir en ti lo que no podrías haber alcanzado por ti mismo. En estos momentos, Él altera los valores de tu corazón para que abandones tu pequeño reino y te entregues por completo a Su reino glorioso y lleno de gracia.
Dios está trabajando justo ahora, pero no para darnos una vida predecible, cómoda y placentera. Él no está trabajando para transformar nuestras circunstancias, sino que usa las circunstancias difíciles para transformarnos. Quizá, en los momentos difíciles, cuando estamos tentados a preguntarnos dónde está la gracia de Dios, es precisamente esa gracia lo que estamos recibiendo, pero no en la forma de una almohada suave o una bebida refrescante. Más bien, en esos momentos, somos bendecidos con la gracia de las dificultades que transforman nuestros corazones, porque el Dios que nos ama sabe que esta es exactamente la gracia que necesitamos.
Para profundizar y ser alentado: Santiago 1:2-11
ENERO 31 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
Si eres hijo de Dios, no estás solo contra el mundo, tal como David no estaba solo contra el gran guerrero Goliat.
Me encanta la historia del ejército israelita en el Valle de Ela cuando enfrentaron al ejército filisteo (1 Samuel 17). En el primer día de batalla, el gran guerrero Goliat retó a los israelitas a que enviaran a su mejor hombre para pelear contra él. Recuerda, estos soldados israelitas eran el ejército del Dios Altísimo, el Señor todopoderoso, quien había prometido entregar a sus enemigos en sus manos. Aun así, ¿qué fue lo que hicieron los soldados ante el reto de Goliat? Se atemorizaron e inmediatamente huyeron a sus tiendas. Podemos imaginarlos diciendo: "¿Qué vamos a hacer? ¿Qué vamos a hacer?" Esa fue su respuesta por cuarenta días. ¿Por qué no enfrentaban a Goliat? ¿Por qué no peleaban en el nombre del Señor? La respuesta es clara e inevitable -eran un ejército con un grave problema de amnesia. Estaban llenos de miedo debido a que habían olvidado quiénes eran. Se comparaban a sí mismos con el enorme guerrero y concluían que no había forma de obtener la victoria.
David apareció en el campamento para llevarles de comer a sus hermanos. Se preguntaba por qué se les permitía a los filisteos burlarse del ejército de Dios. Para sorpresa de muchos, David dijo que iría; que él respondería ante el reto de Goliat. ¿Acaso David estaba siendo arrogante? ¿Estaba delirando, tal vez? No, él sabí quién era y lo que significaba ser un hijo del Dios viviente. David llegó a la conclusión espiritual correcta. No se trataba de él contra el gran guerrero. No, era el pobre guerrero en contra del Dios todopoderoso. Ahora, ¿quién piensas que ganaría? David caminó hacia el valle debido a que su identidad era clara para él, y ganó la victoria debido a que sabía lo que había recibido.
¿Qué identidad te asignarás hoy? ¿Enfrentarás tu vida basándote en lo que tienes a tu disposición o en quién eres como hijo del Rey de reyes y Señor de señores? ¿Vivirás con temor y miedo o con valentía y esperanza? ¿Evitarás los retos de la vida debido al miedo o descansarás en la presencia, poder y la gracia de tu Padre, quien gobierna todas las cosas? Que el Señor te dé gracia para recordar tu identidad de hijo en esos momentos cuando más lo necesites.
Para profundizar y ser alentado: Efesios 1:3-14
martes, 30 de enero de 2024
ENERO 30 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
Acéptalo, tus obras más brillantes y justas nunca podrían alcanzar el estándar de Dios; es por eso que Dios te ha dado la gracia de Jesús.
Entre más entiendes la magnitud de la gracia de Dios, más acertada será tu perspectiva sobre la profundidad de tu maldad; y entre más entiendes la profundidad de tu maldad, más apreciarás la magnitud de la gracia de Dios. La persona que está cómoda en su propia justicia realmente no ha entendido la gracia de Dios, y la persona que no está impresionada con la gracia de Dios realmente no ha entendido su pecado. Entonces, hablemos sobre lo que hace a la gracia de Dios tan esencial. Hablar sobre la naturaleza esencial de la gracia de Dios significa hablar sobre el desastre que ocasiona el pecado en primer lugar. El pecado no es principalmente un montón de actos de rebeldía. El pecado es, primero, una condición del corazón que resulta en actos de rebeldía. Tú y yo cometemos pecados porque somos pecadores. La condición del pecado, en la cual todo ser humano ha sido concebido, nos impide vivir a la altura de los estándares de Dios. El pecado nos deja sin el deseo o la voluntad de llevar a cabo, a la perfección, lo que Dios ha declarado como bueno. Todos hemos sido destituidos del estándar de Dios. Lee Romanos 3. Es un análisis devastador que nos demuestra que todo está en una condición espiritual urgente e inalterable. Todos somos incapaces, todos somos culpables, no hay ni una cosa que podamos hacer para ayudarnos a nosotros mismos. Ninguno de nosotros es bueno a los ojos de Dios y ninguno de nosotros puede cumplir con Sus requisitos. Esta es una realidad inescapable, triste y humillante.
Per Dios no nos dejó en este estado devastador y desesperante, sino que envió a Su Hijo a hacer lo que nosotros no pudimos hacer: a morir en nuestro lugar y a resucitar al tercer día, derrotando al pecado y a la muerte. Dios hizo todo esto para que pudiéramos descansar en una justicia que no es nuestra; una justicia que satisface completamente los requisitos de Dios. Entonces, aun en nuestra condición imotente, no estamos sin esperanza. Podemos estar de pie ante un Dios perfecto y santo, aun en nuestra debilidad y flaqueza, sin temor alguno, debido a que estamos ahí por la justicia de Jesús. Ya no tienes que esperar y orar para que un día logres cumplir con los estándares de Dios, pues Jesús ya lo ha hecho a tu favor. ¿Qué mejor noticia podrías tener que esa?
Para profundizar y ser alentado: Gálatas 3:15-29
lunes, 29 de enero de 2024
ENERO 29 - Nuevas Misericordias Cada Mañana - Paul David Tripp
Tu corazón buscará satisfacciónel día de hoy. ¿La buscarás en la creación o en el Creador?
Era muy obvio lo que estaba sucediendo, pero no para él. Yo era su jardinero y me encontraba en la entrada de su casa cuando llegó -una vez más- estrenando un nuevo auto. Había visto esta escena una y otra vez. De hecho, ya casi no tenía espacio en su cochera para más autos. Al saltar de su nuevo juguete, me preguntó qué pensaba. Le dije: "No creo que funcione" "No sé de qué me hablas", me dijo, "es un carro nuevo". Le dije: "Creo que lo que estás tratando de hacer no funciona". Me dijo: "No tengo idea de lo que intentas decirme". "¿Cuántos carros necesitas para entender que un auto no tiene la capacidad de satisfacer tu corazón?" Un poco desilusionado, me dijo: "¡Vaya, hiciste llover sobre mi desfile!" Sí que lo hice, y fue un gran momento para compartir el evangelio con él.
El mundo de los sentidos -la vista, el olfato, el tacto, el oído y el gusto- es maravilloso y hermoso. Pareciera que hay una infinidad de glorias por descubrir a la vuelta de la esquina. El canto de un ave, el aroma de un filete en el asador, la grandeza de una montaña, el poder del viento, la gracia de un venado, las olas del mar, la belleza del atardecer y la ternura de un beso; todo esto es maravilloso. Pero hay una cosa que siempre debes recordar al entrar al mundo de los sentidos. La creación no tiene la habilidad de satisfacer tu corazón. El mundo no puede ser tu salvador. Cuando le pides a las cosas creadas que hagan cosas para las que no fueron diseñadas, tendrás satisfacción a corto plazo, así que tendrás que volver a ellas una y otra vez. Debido a que esa satisfacción no perdura, el mundo creado te deja endeudado, adicto y obeso.
Las glorias del mundo creado tienen el propósito de ser gloriosas, pero no de ser el clímax de tu satisfacción. No, todas las glorias del mundo creado tienen el propósito de ser aquello que te señala a la gloria de Dios, quien es el creador de todas ellas y quien es el único capaz de darte vida. Adorar a la creación nunca es el camino a la vida, de hecho, te lleva a la dirección opuesta. Hoy le darás tu vida a algo. ¿Se la darás al Creador, quien con Su gracia puede satisfacer y transformar tu corazón, o se la darás a la creación, la cual no fue diseñada para ninguna de las dos cosas?
Para profundizar y ser alentado: Jeremías 10










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