Versículo para hoy:

sábado, 16 de marzo de 2019

¿Opresión espiritual o desequilibrio químico? - Ana Ávila



16 de marzo – PERDÓN Y OBEDIENCIA

Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados –se dirigió entonces al paralítico- : Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa. Y el hombre se levantó y se fue a su casa. Mateo 9:6-7.

Yo creo que la obediencia minuciosa que el Salvador requería era la mejor evidencia de que él había perdonado el pecado del hombre: «Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa». De aquí en lo adelante, hacer todo lo que Cristo te ordene, de la manera en que él te ordene hacerlo, porque él te lo ordena, hacerlo de una vez, hacerlo con gozo, hacerlo constantemente, hacerlo con oración, hacerlo con gratitud, debe ser la señal de que en realidad él ha tratado contigo como un Dios perdonador. Me temo que hay algunos que profesan haber sido perdonados ¡que no son tan obedientes a Cristo como debieran serlo! Sé que han descuidado ciertos deberes; una vez hasta conocí a un hombre que no leía ciertas partes de la Palabra de Dios porque le hacían sentir incómodo; pero asegúrate de esto, cuando tú y la Palabra de Dios se pelean, la Palabra de Dios tiene la razón. Hay algo podrido en el estado de Dinamarca si tú puedes leer un capítulo deseando que no estuviera ahí. Hay algo mal en ti cuando discutes con la Palabra de Dios. Yo digo que la obediencia minuciosa es la evidencia más segura de que el Señor ha perdonado tu pecado. Por ejemplo: «El que crea y sea bautizado será salvo» (Marcos 16:16). No omitas ninguna parte de este precepto, y si Cristo te ordena venir a su mesa y así recordarlo, no vivas descuidando ese mandamiento.

A través de la Biblia en un año: Números 5-8

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

viernes, 15 de marzo de 2019

Cantar de los cantares, día 10 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



15 de marzo – VISION DIVINA

Unos hombres le llevaron un paralítico, acostado en una camilla. Al ver Jesús la fe de ellos, le dijo al paralítico: ¡Ánimo, hijo; tus pecados quedan perdonados! Mateo 9:2.

Notarás que nuestro Señor no esperó a que se dijera palabra alguna, sencillamente miró y vio la fe de ellos. Mateo escribe: «Al ver Jesús la fe de ellos». ¿Quién puede ver la fe? Es algo cuyos efectos pueden verse, sus señales e indicios se pueden descubrir y en este caso eran tan eminentes porque romper el techo y bajar al hombre para ponerlo delante de Jesús de una manera tan extraña eran evidencias de su fe en que Jesús lo sanaría. No obstante, los ojos de Cristo no solo vieron las pruebas de su fe sino la fe misma. Allí estaban parados los cuatro hombres, hablando con sus ojos y diciendo: «¡Maestro, mira lo que hemos hecho! Estamos convencidos de que hemos hecho lo correcto y de que tú lo sanarás». Allí estaba el hombre, acostado en su cama, mirando hacia arriba y preguntándose qué haría el Señor, pero evidentemente estaba animado por la creencia de que ahora estaba en una posición de esperanza en la que con toda probabilidad se convertiría en un hombre favorecido más allá de todo el mundo. Cristo no solo vio las miradas de este hombre y de sus portadores, también vio su fe.

Ay, amigos, no podemos ver la fe los unos de los otros; pero podemos ver el fruto de esta. A veces pensamos que podemos discernir la falta de fe, pero para ver la fe en sí se necesita una visión divina; esto necesita la mirada del ojo del Hijo del Hombre. Jesús vio su fe y ahora ese mismo ojo está mirando a todos en este público y él ve tu fe. ¿Tienes alguna que él pueda ver?

A través de la Biblia en un año: Números 1-4

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

jueves, 14 de marzo de 2019

Cantar de los cantares, día 9 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



14 de marzo – LA TORMENTA INTERIOR

Hombres de poca fe –les contestó-, ¿por qué tienen tanto miedo? Entonces se levantó y reprendió a los vientos y a las olas, y todo quedó completamente tranquilo. Mateo 8:26.

Los vientos bramaban, las aguas rugían y los discípulos pensaron que de seguro el mar enfurecido se tragaría la pequeña embarcación, así que despertaron a su Maestro del sueño que él tanto necesitaba y le gritaron: «¡Señor, sálvanos, que nos vamos a ahogar!» Al despertarse porque había peligro, él trató primero la causa principal del peligro, ¿cuál era? No los vientos ni las olas sino la incredulidad de los discípulos. Hay más peligro para un cristiano en su propia incredulidad que en las circunstancias más adversas que pudieran rodearle.

Creo que me atrevo a decir, aunque con el Omnipotente todo es posible, que era más fácil para Cristo calmar los vientos y las olas que aquietar la conmoción que surgió a causa de las dudas en las mentes de sus discípulos; él podía traer la calma con más rapidez a la superficie del lago galileo que a los espíritus perturbados de sus apóstoles aterrorizados. Lo mental siempre supera a lo físico; el gobierno de los corazones es mayor que el gobierno de los vientos y las olas. Así que cuando tengamos que batallar con los problemas, empecemos siempre por nosotros mismos: nuestros temores, falta de confianza, egoísmo y voluntad propia, porque el peligro principal reside ahí. Todos los problemas del mundo no pueden hacerte tanto daño como la mitad de un grano de incredulidad. Aquel que por la gracia de Dios es capaz de dominar su propia alma, no necesita dudar que también será dueño de cualquier cosa que se le oponga.

A través de la Biblia en un año: Juan 19-21

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

Cantar de los cantares, día 8 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



miércoles, 13 de marzo de 2019

13 de marzo – LA IGLESIA

Ustedes antes ni siquiera eran pueblo, pero ahora son pueblo de Dios; antes no habían recibido misericordia, pero ahora ya la han recibido. 1 Pedro 2:10.

La Palabra de Dios nos dice que en medio de la gran masa de hombres se encuentra un pueblo especial, un pueblo que Dios escogió de entre la raza común antes de que las estrellas comenzaran a brillar, un pueblo que el corazón de Dios quería desde antes de la fundación del mundo, un pueblo que fue redimido con la sangre preciosa de Jesús más allá y por encima del resto de toda la humanidad, un pueblo que es propiedad especial de Cristo, el rebaño de su pasto, las ovejas de su mano, un pueblo sobre el cual vela la Providencia, que modela su curso en medio del laberinto intrincado de la vida, un pueblo que será producido al final, cada uno de ellos sin falta delante del trono eterno y apto para el destino exaltado que él revelará en la era venidera.

A través de todas las Escrituras uno lee acerca de este pueblo particular y especial. A veces se les llama «simiente», otras veces «un huerto», otras «un tesoro» y a veces «un rebaño». El nombre común de ellos en el Nuevo Testamento es «la iglesia». Cristo nos dice que la única manera para entrar a la iglesia es a través de él mismo. Él es la puerta, la única puerta. No hay otra manera de entrar a la iglesia que no sea mediante él. Si crees en Cristo, eres miembro de su iglesia. Si tu confianza está puesta en Cristo, quien es la gran vía de salvación de Dios, tienes evidencias de que él te escogió antes de la fundación del mundo; y esa fe tuya te da derecho a todos los privilegios que Cristo ha prometido en su Palabra a los creyentes.

A través de la Biblia en un año: Juan 17-18

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

martes, 12 de marzo de 2019

Renovando Tu Mente | Sistema de sacrificios del Antiguo Testamento




Cantar de los cantares, día 7 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



12 de marzo – LUZ PARA TODO EL MUNDO

Una vez más Jesús se dirigió a la gente, y les dijo: «Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida». Juan 8:12.

Él dice: «Yo soy la luz del mundo». Él no dice sencillamente: «Yo soy la luz de los judíos» o «Yo soy la luz de los gentiles». Él es ambas cosas. Él es la luz de toda la humanidad. Hay un poquito de luz en el mahometismo. De hecho, teniendo en cuenta la época en que Mahoma vivió, tenía bastante luz; la religión del Corán es inconmensurablemente superior a las religiones de la época en la que el profeta floreció. Él hasta enseñó la unidad de la divinidad de manera muy clara. Sin embargo, la luz del Corán se toma prestada del Antiguo y del Nuevo Testamento. Es una luz prestada. La inteligencia es hurtada.
La luz de los persas, la luz de Zaratustra, la luz de Confucio vino originalmente de los libros sagrados de los judíos. Todas deben haber partido de una fuente, porque toda luz viene del gran Padre de las luces.
Cristo es la luz del mundo, destinado a derramar sus rayos sobre toda la tierra. Viene el día en que toda la humanidad verá esta luz. Los que moran en el desierto se inclinarán ante él y sus enemigos lamerán el polvo. Las islas le rendirán tributo; Sabá y Seba le ofrecerán tributos, sí, todos los reyes caerán delante de él. No puedo evitar creer que el evangelio aun no ha triunfado. Espero la venida de Cristo. Que venga cuando él quiera, nuestros corazones saltarán de gozo al encontrarnos con él.

A través de la Biblia en un año: Juan 15-16

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

lunes, 11 de marzo de 2019

Cantar de los cantares, día 6 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



11 de marzo – APARIENCIAS EXTERNAS

Porque vino Juan, que no comía ni bebía, y ellos dicen: «Tiene un demonio». Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: «Este es un glotón y un borracho, amigo de recaudadores de impuestos y de pecadores». Pero la sabiduría queda demostrada por sus hechos. Mateo 11:18-19.

Otros profetas, cuando vinieron, estaban vestidos con vestiduras raídas y sus costumbres eran austeras y solemnes. Cristo no vino así; vino a ser un hombre entre los hombres, festivo con los que festejaban, alguien que comía miel con los que comían miel. No era diferente de nadie y por eso lo llamaban glotón y borracho. ¿Por qué Cristo hizo esto? ¿Por qué se comportó así, como decían los hombres, a pesar de que era en verdad una calumnia? Era porque él quería que sus discípulos no estimaran las carnes ni las bebidas sino que despreciaran esas cosas y vivieran como los demás; porque él les enseñaría que lo que contamina al hombre no es lo que entra en él sino lo que sale. Lo que le hace daño a un hombre no es lo que come con moderación, sino lo que un hombre dice y piensa. No es abstenerse de la carne, no es el mandamiento carnal de «no tomes en tus manos, no pruebes, no toques» lo que constituye los fundamentos de nuestra religión, a pesar de que pudiera ser una buena cláusula añadida a esto. Cristo comió mantequilla y miel, y su pueblo puede comer mantequilla y miel; más aún, cualquier cosa que Dios en su providencia les dé, ese será el alimento del hijo de Cristo.

A través de la Biblia en un año: Juan 13-14

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

domingo, 10 de marzo de 2019

¿Envejeceré solo? - Lydia Brownback

10 de marzo – UN ESPÍRITU DE VEHEMENCIA E INICIATIVA

¡Miren que vengo pronto! Traigo conmigo mi recompensa, y le pagaré a cada uno según lo que haya hecho. Yo soy el Alfa y la Omega, el Primero y el Último, el Principio y el Fin. Apocalipsis 22:12-13.

Cristo ha comprado este mundo y él lo poseerá desde un extremo al otro de la tierra. Él lo ha redimido y lo reclamará para sí. Puedes descansar tranquilo sabiendo que lo que sea que dice el rollo de la profecía se cumplirá según el determinado consejo y preconocimiento de Dios. Que no te perturben los videntes ni los agoreros. Descansa tranquilo. «Ahora bien, hermanos, ustedes no necesitan que se les escriba acerca de tiempos y fechas, porque ya saben que el día del Señor llegará como ladrón en la noche» (1 Tesalonicenses 5:1-2).

En cuanto a ustedes, su asunto es trabajar para la propagación de su reino, esparcir continuamente la luz que ustedes tienen y orar por más, esperar en Dios más de las lenguas de fuego, más del bautismo del Espíritu Eterno, más poder vital. Cuando toda la iglesia se despierte a un espíritu de vehemencia e iniciativa, la conversión de este mundo se logrará rápidamente, se echarán los ídolos a los topos y los murciélagos, el anticristo se hundirá como una piedra de molino en el torrente y se revelará la gloria del Señor y toda carne le verá, porque la boca del Señor lo ha dicho.

A través de la Biblia en un año: Juan 11-12

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

sábado, 9 de marzo de 2019

9 de marzo – LA NECESIDAD DE LA VIDA

Por eso me regocijo en debilidades, insultos, privaciones, persecuciones y dificultades que sufro por Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte. 2 Corintios 12:10.

Hay un deber y privilegio elevado y bendecido –diré que ambas cosas- que es para todo cristiano la necesidad de su vida y eso es orar. ¿Sabes orar, mi hermano? Si sabes orar, puedes mover el cielo y la tierra. ¿Sabes orar, mi hermano? Entonces puedes poner a funcionar fuerzas todopoderosas. No sufrirás necesidad porque a la mano que ora le aguardan provisiones eternas: «Pidan y se les dará». No perderás el camino porque te guiará la respuesta de la oración. Escucharás una voz detrás de ti que dice: «Este es el camino; síguelo» (Isaías 30:21).

«Ay, Señor», dices tú, «yo no puedo orar de modo imperante». Entonces no eres como Jacob, bueno en la lucha. Bueno, déjame presentarte el texto. De esta debilidad en la oración solo puedes hacerte fuerte mediante la fe. Cree en Dios y prevalecerás con Dios. Cree en su promesa e implórala. Cree en su Espíritu y ora por su ayuda. Cree en Jesús, quien intercede, porque mediante él puedes ir arriesgadamente al trono de la gracia. El que sabe orar tiene su mano en una palanca que mueve el universo. Pero no hay oración sin fe. Cree en la oración y orarás con fe. Algunos no creen que la oración implica mucho. ¡Pobre de ellos! ¡Que el Señor los enseñe!

A través de la Biblia en un año: Juan 9-10

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

Cantar de los cantares, día 5 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



viernes, 8 de marzo de 2019

8 de marzo – LA RESIDENCIA DEL CORAZÓN

No acumulen para sí tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido destruyen, y donde los ladrones se meten a robar. Más bien, acumulen para sí tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el óxido carcomen, ni los ladrones se meten a robar. Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón. Mateo 6:19-21.

Por otra parte, ¿sientes que día tras día te atraen de la tierra al cielo? ¿Sientes como si allá arriba hubiera un imán que atrae tu corazón de manera que cuando estás trabajando en tu negocio, en tu familia con todos sus cuidados, no puedes evitar lanzar una oración al Altísimo? ¿A veces sientes este impulso inexorable de algo que no entiendes, que te impele a tener comunión con Dios más allá de los cielos? ¡Ay! Si es así, puedes estar seguro que es Cristo quien te atrae. Hay un vínculo entre el cielo y tú, y Cristo está halando ese vínculo y elevando tu alma hacia sí. Si tu corazón está aquí abajo, entonces tu tesoro está aquí; pero si tu corazón está allá arriba, si tus esperanzas más brillantes, tus deseos más tiernos están en los lugares celestiales, tu tesoro claramente está allá y el título de propiedad de ese tesoro se encontrará en el propósito eterno de Dios por el cual él te ordenó para sí mismo para que publiques su alabanza.

A través de la Biblia en un año: Juan 7-8
FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

jueves, 7 de marzo de 2019

Cantar de los cantares, día 4 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



7 de marzo – AMOR CELESTIAL

Hace mucho tiempo se me apareció el Señor y me dijo: «Con amor eterno te he amado; por eso te sigo con fidelidad». Jeremías 31:3.

Entre el gran corazón del cielo y este pobre palpitante corazón en la tierra se establece el amor, un amor del tipo más querido, verdadero y fiel. De hecho, el amor de una mujer, el amor de una madre, el amor de un cónyuge no es más que agua, pero el amor de Dios es vino; estas con cosas terrenales pero el amor de Dios es celestial. El amor de una madre refleja el amor de Dios, así como una gota de rocío refleja al sol; pero así como la gota de rocío no circunda a ese orbe poderoso, ningún amor que lata en el seno humano podrá jamás circundar, así como ninguna palabra puede expresar la altura, la profundidad, la longitud y la anchura del amor de Dios que es en Cristo Jesús, nuestro Señor. «Te he amado». Acércate entonces, cristiano. Tu Padre, aquel que ayer te castigó, te ama; aquel de quien tan a menudo te olvidas, y a quien ofendes constantemente, aún te ama. Tú sabes lo que es amar. Traduce al amor que sientes por tu amigo más querido, míralo y di: «Dios me ama de manera todavía mejor». Él llevó tus pecados, tus penas, tu muerte, tu tumba, para que tú pudieras recibir el perdón, ser aceptado y recibir el favor divino y así vivir y ser bendecido para siempre.

A través de la Biblia en un año: Juan 5-6

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

miércoles, 6 de marzo de 2019

Cantar de los cantares, día 3 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



6 de marzo – FE SOLO EN CRISTO

Pues la ley fue dada por medio de Moisés, mientras que la gracia y la verdad nos han llegado por medio de Jesucristo. Juan 1:17.


Puede que sepas mucho sobre la fe pero la única fe que salva es la creencia en Cristo. «Yo sé en quien he creído». Creer en una doctrina no salvará a un hombre. Tal vez sepas todo el credo y seas ortodoxo, mientras que por otra parte no eres mejor que el diablo; porque yo supongo que el diablo es un teólogo muy atinado. Sin dudas que él conoce la verdad. Él cree y tiembla, pero tú puedes conocerlo y no temblar, y así puedes no llegar a poseer una virtud que hasta el diablo tiene. Una creencia firme en lo que se te predica es bastante bueno, pero creer una doctrina así no te puede salvar.

Algunos tienen fe en su ministro y supongo que eso sea tan halagador para nosotros que difícilmente esperarías que habláramos en contra de esto, pero de todos los vicios es uno que sin duda debe temerse porque es muy peligroso. Te ordeno ante Dios que siempre sopeses lo que tenemos que decirte y si no está acorde con las Escrituras, échalo a un lado como harías con la basura.

Muchas personas creen a conciencia en sí mismas. La doctrina de la confianza en uno mismo se predica por estos días en muchos lugares. Tu creencia no debe ser que puedes forzar tu entrada al cielo sino que tienes que creer en Cristo porque cualquier otra cosa es una fe que no salva.

Por tanto, ves que tanto el conocimiento que salva como la fe que salva cuelgan de la cruz, ambos miran a las heridas de aquel hombre querido, ese Dios bendito que allí fue la propiciación por nuestros pecados y quien sufrió en nuestro lugar.

A través de la Biblia en un año: Juan 3-4

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

martes, 5 de marzo de 2019

Renovando Tu Mente | Aarón y el sacerdocio




Cantar de los cantares, día 2 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



5 de marzo – CONFÍA EN LAS PROMESAS DE DIOS

Ya no te llamarás Abram, sino que de ahora en adelante tu nombre será Abraham, porque te he confirmado como padre de una multitud de naciones. Génesis 17:5.

Yo no sé si Abraham entendió todo el significado espiritual del pacto que se hizo con él; probablemente no, pero él sí entendió que Cristo nacería de él, en quien serían benditas todas las naciones. Aunque para este hombre, viejo, marchito y con una esposa de noventa años, no había probabilidades de convertirse en padre, no obstante, él creyó sin duda alguna que sería el padre de muchas naciones, y eso fue basándose únicamente en que el Dios viviente así se lo había prometido y, por lo tanto, así debía ser.

Pues bien, la fe de cualquier hombre que sea salvo debe tener este carácter. Todo hombre que recibe salvación la recibe mediante una fe como la de Abraham, porque mis hermanos, cuando somos salvos, nosotros también tomamos la promesa de Dios y dependemos de ella. Sí, y al escudriñar la Palabra por fe, tomamos cada promesa que encontramos y decimos: «Esto es verdad» y «Esto es verdad» y así descansamos en todas ellas. ¿No es así con todos ustedes que tienen paz con Dios? ¿No la obtuvieron al descansar en la promesa de Dios según la encontraron en las Escrituras y el Espíritu Santo la abrió ante ustedes? ¿Tienes algún otro fundamento de confianza que no sea la promesa de Dios? La fe que salva al alma cree en la posibilidad de la regeneración y la santificación; no, todavía más, cree en Jesús y obtiene para nosotros poder para convertirnos en hijos de Dios y fortaleza para conquistar el pecado.

A través de la Biblia en un año: Juan 1-2

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

lunes, 4 de marzo de 2019

Cantar de los cantares, día 1 - Nancy DeMoss de Wolgemuth



4 de marzo – EVIDENCIA DE LA SALVACIÓN

Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios. Hebreos 12:2.

Desde el momento que el pecador cree, el hacha queda puesta en la raíz del dominio de Satanás. En cuanto aprende a confiar en el Salvador designado, comienza su cura sin lugar a dudas y en breve será llevado a la perfección. Después de la fe viene la gratitud. El pecador dice: «Yo confío en el Dios encarnado para que me salve. Yo creo que él me ha salvado». Bueno, ¿cuál es el resultado natural? Cómo puede un alma que es agradecida evitar exclamar: «¡Bendito sea Dios por su don inefable!» y «¡Bendito sea su querido Hijo que con tanta libertad dio su vida por mí!» No sería natural, sería algo incluso inferior a lo humano, si el sentido de tal favor no fuera la gratitud. La emoción que le sigue a la gratitud es el amor. ¿Ha hecho él esto por mí? ¿Estoy bajo tal obligación? Entonces amaré su nombre. El pensamiento que le sigue al amor es la obediencia. ¿Qué debo hacer para agradar a mi Redentor? ¿Cómo puedo cumplir con sus mandamientos y dar honor a su nombre? ¿No te das cuenta que el pecador se sana con más rapidez? Su enfermedad era que él estaba completamente fuera de sintonía con Dios y se resistía a la ley divina, pero ¡míralo ahora! Con lágrimas en sus ojos se lamenta de haber ofendido alguna vez, gime y sufre por haber lacerado a un amigo tan querido y causarle tales penas y está pidiendo con amor y ahínco: «¿Qué puedo hacer para mostrarte que me aborrezco por mi pasado y que amo a Jesús para el futuro?»

A través de la Biblia en un año: Levítico 25-27
FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.

domingo, 3 de marzo de 2019


«Cada cristiano está llamado a ser Cristo para su prójimo». Martín Lutero. 

Mujeres valientes en un mundo de oportunidades - John Piper

3 de marzo – EL EVANGELIO COMPLETO EN UN SOLO VERSÍCULO

Este mensaje es digno de crédito y merece ser aceptado por todos: que Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. 1 Timoteo 1:15.

Este texto contiene el evangelio en síntesis y, sin embargo, yo pudiera decir que contiene el evangelio sin quitar nada. Si obtienes las notas condensadas de un sermón o de un discurso, a menudo te pierdes el alma y la médula de este; pero aquí tienes toda la condensación posible, como si todas las grandes verdades del evangelio estuvieran comprimidas con un martillo hidráulico, y, no obstante, no quedara fuera ni una partícula de este.
Jesucristo vino a servir pecadores de todos los tipos. Mientras que puedas caer dentro de la descripción general de «pecadores», no importa la forma que haya tomado tu pecado. Todos los hombres han pecado por igual, y, sin embargo, no todos han pecado de la misma forma. Todos han vagado por el camino descendente y, no obstante, cada uno ha tomado una dirección diferente a los demás. Cristo Jesús vino al mundo a salvar a pecadores respetables y a pecadores de mala reputación. Vino al mundo a salvar a pecadores orgullosos y a pecadores desesperados. Vino al mundo a salvar borrachos, ladrones, mentirosos, proxenetas, adúlteros, asesinos y personas por el estilo. Cualquier tipo de pecado que exista, esta palabra es maravillosamente abarcadora y arrolladora: «Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores». Son un grupo horrible, un lote maléfico, y el infierno es la recompensa que merecen, pero estas son personas que Jesús vino a salvar.

A través de la Biblia en un año: Levítico 21-24

FUENTE: Charles H. Spurgeon -Tomado del libro “A los Pies del Maestro”, Compilado por Audie G. Lewis.