Versículo para hoy:
sábado, 16 de junio de 2018
JUNIO 16
“Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más”. Mateo 13:12.
Cuando el Señor ha dado a
un hombre mucha gracia, le dará más. Se empieza con un poco de fe, y después va
aumentando. Pero no tiene que ser fe fingida, sino fe real y verdadera. ¡Qué
necesidad nos es impuesta de ocuparnos con firmeza en la religión, y no
profesar mucho y poseer nada! Porque uno de estos días la misma profesión nos
será quitada, si ella es todo lo que tenemos. La amenaza es tan verdadera como
la promesa.
Bendito sea el Señor. Él
se complace una vez que ha comenzado a dar los favores de su Espíritu en seguir
dándolos, hasta que el que tenía muy poco, pero lo tenía en verdad, viene a
tener abundancia. ¡Oh, si tuviésemos esa abundancia! Una abundancia de gracia
es una cosa codiciable. Sería bueno saber mucho, pero sería mejor amar
mucho. Sería agradable tener abundante habilidad para servir a Dios, pero sería
aún mejor tener fe abundante, y confiar en el Señor para que Él nos diera
habilidad y todo.
Señor, puesto que Tú me
has dado una percepción del pecado, aumenta mi aborrecimiento de la maldad.
Puesto que Tú me has hecho confiar en Jesús, eleva mi fe hasta la plena
certidumbre. Puesto que Tú me has hecho amarte, ¡haz que sea arrebatado por un
amor ardiente para contigo!
FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe –
Charles H. Spurgeon.viernes, 15 de junio de 2018
JUNIO 15
“Bendígate Jehová desde Sión, y veas el bien de Jerusalén todos los días
de tu vida”. Salmo 128:5.
Esta es una promesa para
un hombre temeroso de Dios que anda en los caminos de santidad con atención
diligente. Él tendrá bendiciones domésticas; su esposa e hijos serán la causa
de mucho gozo en el hogar. Pero además, como miembro de la iglesia, él desea
ver prosperar su causa, porque está tan interesado en la casa del Señor como en
la suya propia. Cuando el Señor edifica nuestra casa, es justo que deseemos ver
la casa del Señor edificada. Nuestros bienes no son verdaderamente buenos si no
los usamos para extender el bien de la iglesia elegida del Señor.
Sí, tú recibirás una
bendición cuando vayas a las reuniones en Sión; serás instruido, vivificado y
consolado allí donde la oración y la alabanza ascienden, y donde se da
testimonio del Gran Sacrificio. “Bendígate Jehová desde Sión”.
Y no sólo tú
aprovecharás; la misma iglesia prosperará; y los creyentes serán multiplicados,
y su obra santa será coronada con éxito. Esta promesa se cumple para con
algunos hombres generosos mientras viven. ¡Ay!, cuando ellos mueren, muchas
veces la causa se debilita. Estemos entre los que traen buenas cosas a
Jerusalén todos sus días. ¡Señor, haznos tales en tu misericordia! Amén.
jueves, 14 de junio de 2018
JUNIO 14
“Pues Jehová no desamparará a su pueblo por su grande nombre; porque
Jehová ha querido haceros pueblo suyo”. 1 Samuel 12:22.
La elección de su pueblo
por Dios es la razón por la cual Él permanece con ellos, y no los desampara.
Los eligió por su amor, y los amó a causa de su elección. Su propio beneplácito
es la causa de su elección, y su elección es la razón de que siga tomando
contentamiento en ellos. Si Él los desamparara, deshonraría su gran nombre,
puesto que demostraría o que Él había errado en su elección, o que Él era
variable en su amor. El amor de Dios tiene esta gloria, que nunca cambia; Él
nunca deshonrará esta gloria.
Por todos los recuerdos
de las misericordias pasadas del Señor, estamos asegurados de que Él no nos
desamparará. Él, que ha llegado hasta hacernos su pueblo, no anulará la
creación de su gracia. Él no ha obrado tales maravillas a favor nuestro para
dejarnos después de todo. Su Hijo Jesús ha muerto por nosotros, y podemos estar
seguros que Él no ha muerto en vano. ¿Puede Él desamparar a aquellos por los
cuales derramó su sangre? Si hasta ahora se ha complacido en escogernos y
salvarnos, aun tomará contentamiento en bendecirnos. Nuestro Señor Jesús no es
ningún amigo inconstante. Habiendo amado a los suyos, los ama hasta el fin.
FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe –
Charles H. Spurgeon.miércoles, 13 de junio de 2018
JUNIO 13
“Yo Jehová la guardo, cada momento la regaré; guardaréla de noche y de
día, porque nadie la visite”. Isaías 27:3.
Cuando el mismo Señor
habla en su propio nombre más bien que por un profeta, la palabra tiene una
importancia especial para almas creyentes. Es el mismo Jehová quien es el
guardador de su viña; no la confía a ningún otro, sino que la tiene bajo su
propio cuidado personal ¿No son bien guardados los que el mismo Dios guarda?
Recibiremos un riego
agradable, no solamente cada día y cada hora, sino “cada momento”. ¡Cómo
deberíamos crecer! ¡Cuán fresca y fructífera debería ser cada planta! ¡Qué
racimos tan abundantes deberían producir las viñas!
Pero vienen
perturbadores; las zorras pequeñas, y el puerco montés. Por lo tanto, el Señor
es nuestro guardador, y esto a todas horas, “de noche y de día”. ¿Qué, pues,
nos puede dañar? ¿Por qué tenemos temor? Él cuida, Él riega y Él guarda; ¿qué
más necesitamos?
Dos veces en este
versículo el Señor dice que Él guardará. ¡Cuánta verdad, cuánto poder, cuánto
amor y qué inmutabilidad hallamos en Jehová! ¿Quién puede resistir su voluntad?
Si Él dice “la guardo”, ¿dónde cabe la duda? Cuando Dios dice “la guardo”
podemos hacer frente a todas las huestes del pecado, de la muerte y del
infierno. ¡Oh, Señor, puesto que Tú dices “guardaréla”, yo contesto: “Te
alabaré”!
FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe –
Charles H. Spurgeon.martes, 12 de junio de 2018
JUNIO 12
“E Israel, fuente de Jacob, habitará confiado solo en tierra de grano y de
vino; también sus cielos destilarán rocío”. Deuteronomio 33:28.
Cuanto más solos
habitemos, más seguros estaremos. Dios quiere que su pueblo sea apartado de los
pecadores. Su invitación a ellos es: “Salid de en medio de ellos”. Un mundo
cristiano es una cosa tan extraña, que las Escrituras ni aun la imaginan. Un
cristiano mundano está enfermo espiritualmente. Los que se comprometen con los
enemigos de Cristo, pueden ser contados entre ellos.
Nuestra seguridad se
halla, no en entrar en pactos con el enemigo, sino en habitar solos con nuestro
mejor Amigo. Si así lo hacemos, habitaremos confiados, no obstante los
sarcasmos, las calumnias y los desprecios del mundo. Estaremos libres de la
influencia perniciosa de su incredulidad, su orgullo, su vanidad y su
corrupción.
Dios hará que habitemos
confiados solos en aquel día cuando las naciones serán visitadas por el pecado
con guerras y con hambre.
El Señor trajo a Abraham
de Ur de los caldeos, pero se quedó a medio camino. No tuvo él bendición hasta
que, partiendo para la tierra de Canaán, a la tierra de Canaán llegó. Estaba
seguro solo, aunque en medio de enemigos. Lot no estaba seguro en Sodoma aunque
se hallaba entre amigos.
Nuestra seguridad
consiste en habitar aparte con Dios.
FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe –
Charles H. Spurgeon.lunes, 11 de junio de 2018
JUNIO 11
“No temas, que no serás avergonzada”. Isaías 54:4.
No seremos avergonzados
de nuestra fe. Los críticos capciosos pueden atacar a las Escrituras sobre las
cuales fundamos nuestra creencia, pero cada año el Señor demostrará más y más
que en su libro no hay ni error, ni desorden, ni omisión. No hay ningún
descrédito en ser un creyente sencillo; la fe que mira solamente a Jesús es una
corona de honra en la cabeza de cualquier hombre y mejor que las
condecoraciones sobre el pecho.
No seremos avergonzados
de nuestra esperanza. Será así como el Señor ha dicho. Seremos alimentados,
guiados, bendecidos y descansados. Nuestro Señor vendrá, y los días de nuestro
luto serán acabados. ¡Cómo nos gloriaremos en el Señor, que primeramente nos
dio esperanza viva y después nos dio lo que esperábamos!
No seremos avergonzados
de nuestro amor. Jesús es para nosotros del todo codiciable, y nunca, nunca,
nos avergonzaremos de haberle entregado nuestros corazones. La vista de nuestro
glorioso Bien Amado justificará la más entusiasta adhesión a Él. Nadie
censurará a los mártires por haber muerto por Él. Cuando los enemigos de Cristo
sean vestidos de confusión perpetua, los que aman a Jesús se verán honrados por
todos los seres santos, porque escogieron el vituperio de Cristo antes que los
tesoros de Egipto.
FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe –
Charles H. Spurgeon.domingo, 10 de junio de 2018
JUNIO 10
“Ellos serán apacentados y dormirán, y no habrá quién los espante”.
Sofonías 3:13.
Ayer estábamos pensando
en el pueblo humilde y pobre, que el Señor dejó para ser una semilla viva en un
mundo muerto. El profeta dice de los tales que no harán iniquidad ni dirán
mentiras. Así que, como no tenían ni posición ni riquezas que los protegieran,
tampoco podían usar esas armas en las cuales los impíos ponen tanta confianza;
no podían defenderse por medio del pecado, ni por la astucia.
¿Qué, pues? ¿Serían
destruidos? De ninguna manera. Ellos serían tanto apacentados como descansados,
y no sólo estarían libres de peligro, sino que también vivirían reposados sin
temor de mal. Las ovejas son animales muy débiles, y los lobos son enemigos
terribles; pero en este momento hay más ovejas que lobos, y el partido de las
ovejas siempre está ganando, y el partido de los lobos siempre está declinando.
Un día cubrirán las llanuras manadas de ovejas y no quedará un lobo. La verdad
es que las ovejas tienen un pastor, y esto les da provisión, protección y paz. “No
habrá quien los espante”. Esto da a entender que nadie, sea en forma humana o
diabólica, “los espantará”. ¿Quién puede atemorizar la manada del Señor cuando
Él está cerca? Reposamos en pastos verdes, porque el mismo Jesús es alimento y
descanso para nuestras almas.
sábado, 9 de junio de 2018
JUNIO 9
“Y dejaré en medio de ti un pueblo humilde y pobre, los cuales esperarán
en el nombre de Jehová”. Sofonías 3:12.
Cuando la religión
verdadera está a punto de perecer entre los ricos, viene a morar entre los
pobres de este mundo, ricos en fe. Aun ahora el Señor tiene sus residuos
fieles. ¿Soy yo uno de ellos?
Tal vez es por ser los
hombres humildes y pobres por lo que aprenden a confiar en el nombre del Señor.
El que no tiene dinero tendrá que vivir al fiado. El que tiene un nombre que no
vale nada en su propia estima, obra con prudencia si confía en otro nombre, en
el mejor de los nombres, el nombre de Jehová. Dios siempre tendrá un pueblo
fiel, y siempre será un pueblo humilde y pobre. Aunque el mundo los cuenta de
poca importancia, su presencia en la nación es un medio de traer innumerables
bendiciones sobre ella. Aquí tenemos la sal preservadora que impide la
corrupción que está en el mundo por la concupiscencia.
Otra vez viene al alma de
cada uno de nosotros la pregunta: ¿Soy uno de ellos? ¿Soy humilde a causa del
pecado dentro de mí y alrededor mío? ¿Soy pobre en espíritu, pobre
espiritualmente en mi propio juicio? ¿Confío en el Señor? Este es el asunto
principal. Jesús revela el nombre, el carácter y la persona de Dios; ¿confío en
Él? Si es así, estoy en el mundo con un propósito determinado. Señor, ayúdame a
cumplirlo.
viernes, 8 de junio de 2018
ACOMPÁÑANOS EN ORACIÓN
No matarás. Éxodo 20:13 - Deuteronomio 5:17
Amado lector: pedimos sus oraciones por Argentina, para que el Señor, conforme a Su santa y perfecta voluntad, impida la aprobación de la ley que despenaliza el aborto. El proyecto de ley ya cuenta con la aprobación de la Cámara de Diputados. La votación en el Senado se realizaría el próximo miércoles 13 de junio de 2018, y estimamos que en caso de aprobarse, entrará en vigencia de inmediato. Dios tenga misericordia de Argentina!!
JUNIO 8
“Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, demándela a Dios, el cual
da a todos abundantemente y no zahiere; y le será dada”. Santiago 1:5.
“Si alguno tiene falta de
sabiduría”. Aquí no hay duda ninguna porque estoy cierto que tengo falta de
ella. ¿Qué sé yo? ¿Cómo me puedo guiar por mi propio camino? ¿Cómo puedo
conducir a otros? Señor, soy una masa de ignorancia y no tengo sabiduría
ninguna.
Tú dices: “Demándela a
Dios”. Señor, ahora te la pido. Aquí a tus plantas te pido que me proporciones
la sabiduría divina para las perplejidades y aun para las simplicidades de este
día; porque sé que puedo hacer cosas muy estúpidas, aun en asuntos sencillos,
si Tú no me guardas de hacer daño.
Te doy gracias porque no
tengo que hacer nada más que pedirte. ¡Qué gracia es esta de tu parte, que
solamente tengo que orar con fe y Tú me darás sabiduría! Aquí me prometes una
enseñanza libre, y esto, sin un profesor enfadado, o un maestro regañador. Esto
lo concederás además sin paga. Concédeselo a un insensato que tiene falta de
sabiduría. ¡Oh, Señor! Te doy gracias por esa palabra positiva y expresiva: “Y
le será dada”. Lo creo. En este día harás conocer a tu niño la sabiduría
escondida que los entendidos carnales nunca aprenden. Me guiarás según tu
consejo y después me recibirás en gloria.
FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe –
Charles H. Spurgeon.jueves, 7 de junio de 2018
JUNIO 7
“Y yo les doy vida eterna; y no perecerán para siempre, ni nadie las
arrebatará de mi mano”. Juan 10:28.
Creemos en la eterna
seguridad de los santos. En primer lugar porque son de Cristo, y Él nunca
perderá las ovejas que ha comprado con su sangre y recibido de su Padre.
En segundo lugar, porque
Él les da vida eterna, y si es eterna, no puede tener fin, a no ser que el
infierno, el cielo y Dios tengan fin. Si la vida espiritual puede terminar, es
evidente que no es vida eterna, sino vida temporal. Pero el Señor habla de vida
eterna, y esto excluye eficazmente la posibilidad de un fin.
Además, es de notar que
el Señor dice expresamente: “Y no perecerán para siempre”. Mientras tanto que
las palabras signifiquen algo, esto asegura a los creyentes que no perecerán.
La incredulidad más obstinada no puede quitar esta significación de este
párrafo.
Después, para completar
más el asunto, Él declara que su pueblo está en su mano, y desafía a todos sus
enemigos a que lo arrebaten de ella. En verdad es una cosa imposible aun para
el enemigo mortal del infierno. Tenemos que estar seguros en la mano de un
Salvador Omnipotente.
A nosotros nos toca echar
fuera el temor carnal, así como la confianza carnal y descansar tranquilamente
en la mano del Redentor.
FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe –
Charles H. Spurgeon.miércoles, 6 de junio de 2018
JUNIO 6
“Jehová ha oído mi ruego; ha recibido Jehová mi oración”. Salmo 6:9.
La experiencia aquí
registrada es mía. Puede signar que Dios es verdadero. De maneras muy
maravillosas Él ha contestado las oraciones de su siervo muchas veces. Sí, y Él
oye mi presente petición, y no aparta su oído de mí. ¡Bendito sea su santo
nombre!
¿Y qué, después? Por
cierto, la promesa que está latente en la confianza del salmista también es
mía. Que eche yo mano de ella por la fe: “Ha recibido Jehová mi oración”. La
recibirá pensará en ella, y me la concederá de la manera y en el tiempo que a
su sabiduría amante mejor le parezca.
Traigo mi pobre oración
en mi mano al gran Rey, y me da audiencia y benignamente recibe mi petición.
Mis enemigos no me escucharán, pero mi Señor me escuchará. Ellos se burlan de
mis oraciones llenas de lágrimas, pero mi Señor no lo hace así; Él recibe mi
oración en su oído y en su corazón.
¡Qué recepción es esta
para un pobre pecador! Nosotros recibimos a Jesús y entonces el Señor nos
recibe a nosotros y a nuestras oraciones por amor de su Hijo. Bendito sea ese
nombre querido que franquea nuestras oraciones, para que pasen libremente aun
dentro de las puertas de oro. Señor, enséñame a orar, ya que Tú oyes mis oraciones.
FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe –
Charles H. Spurgeon.
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