Versículo para hoy:
miércoles, 28 de marzo de 2018
MARZO 28
“Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola”. Deuteronomio 28:13.
Si obedecemos al Señor,
Él obligará a nuestros adversarios a ver que su bendición descansa sobre
nosotros. Aunque esta es una promesa de la ley, con todo es válida para el
pueblo de Dios; porque Jesús ha quitado la maldición, pero ha establecido la
bendición.
Corresponde a los santos
mostrar el camino a los hombres por una influencia santa: no son la cola, para
ser arrastrados aquí y allí por otros. No tenemos que someternos al espíritu
del siglo, sino obligar al siglo a rendir homenaje a Cristo. Si el Señor está
con nosotros, no desearemos mera tolerancia para la religión, sino que
procuraremos asentarla sobre el trono de la sociedad.
¿No ha hecho el Señor
Jesús a su pueblo sacerdotes? Ciertamente están llamados a enseñar y no a
aprender filosofías de incrédulos. ¿No somos hechos en Cristo reyes para reinar
sobre la tierra? ¿Cómo, pues, podemos ser siervos de la costumbre y esclavos de
la opinión humana?
Querido amigo, ¿has
tomado tu propia posición al lado de Jesús? Demasiados se callan, porque son
tímidos, si no cobardes. ¿Podemos permitir que el nombre del Señor Jesús sea
echado atrás?
¿Ha de arrastrarse
nuestra religión como una cola? ¿No debiera antes mostrar el camino y ser la
fuerza predominante en nosotros mismos y en otros?
martes, 27 de marzo de 2018
MARZO 27
“Allegaos a Dios, y Él se allegará a vosotros”. Santiago 4:8.
Cuanto más cerca nos
allegamos a Dios, más benignamente se revela a nosotros. Cuando el pródigo
vuelve a su padre, su padre corre a encontrarle. Cuando la paloma errante
vuelve al arca, Noé extiende su mano y la hace entrar en ella. Cuando la esposa
cariñosa busca la compañía de su esposo, él viene a ella sobre las alas del
amor. Ven, pues, querido amigo, alleguémonos a Dios que tan benignamente nos
aguarda, y más aún, viene a encontrarnos.
¿Te has fijado alguna vez
en ese pasaje en Isaías 58:9? Allí parece que el Señor se pone a la disposición
de su pueblo, diciéndole: “Heme aquí”. Como si dijera: “¿Qué me tienes que
decir? ¿Qué puedo hacer por ti? Estoy esperando para bendecirte”. ¿Cómo podemos
tardar en allegarnos? Dios está cerca para perdonar, bendecir, consolar,
ayudar, vivificar y librar. Que sea nuestro negocio principal el allegarnos a
Dios. Esto hecho, todo está hecho. Si nos allegamos a otros, tal vez antes de
mucho se cansarán de nosotros y nos dejarán; pero si sólo buscamos al Señor,
ningún cambio pasará por su mente; continuará allegándose más y más a nosotros
por la más amplia y más gozosa comunión.
lunes, 26 de marzo de 2018
MARZO 26
“Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor”. Salmo 41:3.
Acuérdate que esta es una
promesa para el hombre que piensa en el pobre. ¿Eres tú uno de estos? Entonces
toma para ti este versículo, pero no de otra manera.
¡Mira cómo en la hora de
la enfermedad el Dios de los pobres bendecirá al hombre que cuida de los
pobres! Los brazos eternos sostendrán su alma, como manos bondadosas y
almohadas suaves sostienen el cuerpo del enfermo. ¡Qué compasiva y tierna es
esta figura! ¡Cuán cerca de nuestras flaquezas y enfermedades trae a nuestro
Dios! ¿Quién oyó jamás tal cosa del antiguo Júpiter o de los dioses de India o
China? Este es el lenguaje propio del Dios de Israel; Él es quien se digna
hacerse enfermero y acompañante de los hombres buenos. Si hiere con una mano,
sostiene con la otra. ¡Oh, es un desmayo bendito el que nos hace caer sobre el
mismo seno del Señor, para ser allí sostenidos! La gracia es el mejor
reconstituyente; el amor divino es el estimulante más seguro para un enfermo
decaído; hace el alma fuerte como un gigante, aun cuando se vean los huesos a
través de la piel. No hay médico como el Señor, ni tónico como su promesa, ni
vino como su amor.
Si el lector ha faltado
en su deber para con los pobres, que vea lo que está perdiendo, y que ahora se
haga amigo y ayudador de ellos.
domingo, 25 de marzo de 2018
MARZO 25
“Cuando te acostares no tendrás temor; antes te acostarás, y tu sueño será
suave”. Proverbios 3:24.
Es probable que el lector
esté enfermo en cama por algún tiempo. Acuéstese sin ansiedad, con esta promesa
en su corazón: “Cuando te acostares, no tendrás temor”.
Cuando vamos a la cama
por la noche, que esta palabra mulla nuestra almohada. No podemos guardarnos
cuando estamos durmiendo, pero el Señor nos guardará durante la noche. Los que
se acuestan bajo la protección del Señor están tan seguros como reyes y reinas
en sus palacios y mucho más. Si al acostarnos, dejamos nuestros cuidados y
ambiciones, alcanzaremos un reposo en nuestros lechos, cual nunca lo hallan los
ansiosos y avaros. Los sueños malos se alejarán, o si vienen, podremos borrar
la impresión de ellos, sabiendo que son solamente sueños.
Si así dormimos haremos
bien. ¡Cuán dulcemente durmió Pedro en la cárcel, cuando aún la luz del ángel
no le despertó, y necesitó un empujón fuerte en un lado para despertarse! ¡Y
estaba sentenciado a morir al día siguiente! Así han dormido los mártires antes
de ser quemados. “A su amado dará Dios el sueño”.
Para dormir dulcemente
hay que tener una vida dulce, genio dulce, meditaciones dulces y amor dulce.
MARZO 24
“Mas fiel es el Señor, que os confirmará y guardará del mal”. 2
Tesalonicenses 3:3.
Muchas veces los hombres
carecen tanto de juicio como de fe. Aún tenemos con nosotros “hombres
importunos y malos”. En vano es discutir o procurar hacer la paz con ellos; son
falsos de corazón y engañosos en sus palabras. Entonces ¿qué haremos? ¿Nos
incomodaremos con ellos? No; volvámonos al Señor, porque Él es fiel. Ninguna
promesa de su Palabra se quebrantará jamás. Él, ni es irrazonable en sus
demandas de nosotros, ni desleal a nuestras demandas de Él. Tenemos un Dios
fiel. Sea esto nuestro gozo.
Él nos confirmará, de
modo que los hombres malos no puedan causar nuestra ruina, y nos guardará de
modo que ninguno de los males que ahora nos acometen pueda realmente hacernos daño.
¡Qué bendición es para nosotros que no tenemos que contender con los hombres,
sino que se nos permite escondernos en el Señor Jesús, que siente la verdadera
simpatía por nosotros! Hay un corazón verdadero, un entendimiento fiel, un amor
invariable; descansemos allí. El Señor cumplirá los propósitos de su gracia
para con nosotros sus siervos, y no es necesario que ni una sombra de temor
caiga sobre nuestros espíritus. Nada que puedan hacer hombres o demonios
impedirá la divina protección y provisión. Pidamos al Señor en este día que nos
confirme y nos guarde.
viernes, 23 de marzo de 2018
MARZO 23
“Y guiaré los ciegos por camino que no sabían”. Isaías 42:16.
¡Piensa en Jehová
infinitamente glorioso haciéndose Guía de los ciegos! ¡Qué ilimitada
condescendencia implica esto!
Un ciego no puede hallar
un camino que no sabe. Aun conociendo el camino, le es difícil atravesarlo; pero
un camino que no conoce, no hay que pensarlo siquiera para sus pies sin guía.
Ahora nosotros somos por naturaleza ciegos en cuanto al camino de la salvación,
pero el Señor nos guía a él, y nos trae a sí mismo, y entonces abre nuestros
ojos. En cuanto a lo futuro, todos somos ciegos, y no podemos ver una hora
delante de nosotros; pero el Señor Jesús nos guiará aun hasta el fin del viaje.
¡Alabado sea su nombre!
No podemos imaginar por
cual camino nos vendrá la liberación, pero el Señor lo sabe, y nos guiará hasta
que hayamos escapado de todo peligro. Felices son los que ponen su mano en la
del gran Guía, y se dejan a sí mismos y su camino enteramente a su cuidado. Él
los guiará todo el camino; y cuando los haya traído al hogar de la gloria y les
haya abierto los ojos para ver el camino por el cual los ha guiado, ¡qué
cántico de gratitud cantarán a su gran Bienhechor! ¡Señor, guía a tu pobre hijo
ciego en este día, porque no conozco mi camino!
jueves, 22 de marzo de 2018
MARZO 22
“Y da gracia a los humildes”. Santiago 4:6.
Los corazones humildes
buscan la gracia y por tanto la alcanzan. Los corazones humildes se someten a
las influencias dulces de la gracia, y así les es dada más y más liberalmente.
Los corazones humildes habitan en los valles donde los arroyos de la gracia corren;
por lo tanto beben de ellos. Los
corazones humildes agradecen la gracia, y dan al Señor la gloria de ella, y por
esto es compatible con la honra de Dios darles gracia.
Ven,
querido lector, toma un lugar humilde. Sé pequeño en tu propia estima, para que
el Señor pueda hacer mucho de ti. Tal vez suspiras: “Temo que no soy humilde”. Este
puede ser el lenguaje de la verdadera humildad. Algunos están orgullosos de su
humildad, lo que es una de las peores clases de orgullo. Somos necesitados,
inútiles, indignos, criaturas que merecen el infierno, y si no somos humildes,
debiéramos serlo.
Humillémonos
a causa de nuestros pecados contra la humildad, y entonces el Señor nos hará
gozar de su favor. Es la gracia la que nos hace humildes y la que halla en esta
humildad una oportunidad para derramar más gracia. Humillémonos para que
podamos subir. Seamos pobres en espíritu para que Dios nos enriquezca. Seamos
humildes, para que no necesitemos ser humillados, sino que podamos ser
ensalzados por la gracia de Dios.
miércoles, 21 de marzo de 2018
MARZO 21
“Entonces andarás por tu camino confiadamente, y tu pie no tropezará”.
Proverbios 3:23.
Es decir, que si seguimos
los caminos de la sabiduría y la santidad seremos protegidos en ellos. El que
viaja a la luz del día por el camino real está bajo la protección del rey.
Hay un camino para cada
hombre, a saber: su propia vocación en la vida y si allí andamos piadosamente
en el temor de Dios, Él nos defenderá del mal. Tal vez no viajaremos
lujosamente, pero andaremos confiados. Tal vez no correremos como jóvenes, pero
podremos andar como hombres buenos.
Nuestro mayor peligro
consiste en nosotros mismos: nuestro débil pie está muy tristemente propenso a
tropezar. Pidamos más fuerza moral para que nuestra tendencia a resbalar sea
vencida. Algunos tropiezan porque no ven la piedra en el camino; la gracia
divina nos hace ver el pecado, y así evitarlo. Invoquemos esta promesa y
confiemos en Aquel que sostiene a sus escogidos.
¡Ay! Nuestro mayor
peligro es nuestra propia negligencia; pero en contra de ella el Señor Jesús
nos ha avisado diciendo: “Velad y orad”.
¡Oh que tuviésemos gracia
para andar en este día sin tropezar una sola vez! No es suficiente que no
caigamos del todo; nuestro clamor debiera ser que no demos ni aun un pequeño
tropiezo con nuestros pies, sino que al fin podamos adorar “a Aquel que es
poderoso para guardarnos sin caída”.
martes, 20 de marzo de 2018
MARZO 20
“Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana es echada en el horno, Dios
la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?” Mateo 6:30.
La ropa es cara, y los
creyentes pobres tal vez se pregunten con ansiedad de dónde ha de venir su
próximo traje. Las suelas están gastadas; ¿de dónde sacaremos zapatos nuevos?
Mirad cómo nuestro Señor ha provisto con solicitud para esta ansiedad. Nuestro
Padre celestial viste la hierba del campo con un esplendor tal como aun Salomón
no pudo igualar; ¿no vestirá a sus propios hijos? Estamos ciertos que sí. Tal
vez habrá muchos remiendos y zurcidos, pero ropa tendremos.
Un siervo del Señor que
era pobre, halló que su ropa estaba tan raída y pasada que casi se caía a
pedazos; pero como él era un siervo del Señor, esperaba que su Maestro le
proveería de su librea. Sucedió que el que estas líneas escribe, visitando a un
amigo, fue invitado a predicar en el púlpito de aquel hombre bueno, y le vino
el pensamiento de hacer una colecta para él, y así tuvo su librea. En muchos otros casos hemos visto que los que
sirven al Señor encuentran que Él se cuida de que tengan ropa. El que hizo que
el hombre cuando pecó necesitara ropa, también le proveyó de ella en su
misericordia; y la que el Señor dio a nuestros primeros padres fue mucho mejor
que la que ellos hicieron para sí mismos.
FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe –
Charles H. Spurgeon.lunes, 19 de marzo de 2018
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