Versículo para hoy:
viernes, 2 de febrero de 2018
FEBRERO 2
“Y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada”. Malaquías
4:2.
Sí,
cuando brilla el sol, los enfermos salen de sus habitaciones, y se pasean para
respirar el aire fresco. Cuando el sol trae la primavera y el verano, los
ganados dejan sus establos, y buscan pastos en los Alpes más elevados. De la
misma manera, cuando nosotros tenemos comunión consciente con nuestro Señor,
dejamos el establo del temor, y nos paseamos en el campo de la santa confianza.
Subimos las montañas del gozo y pacemos del pasto agradable que crece más cerca
del cielo que la provisión de hombres carnales.
“Saldréis
y saltaréis”, una promesa duplicada. ¡Oh, alma mía, desea ardientemente el
gozar de ambas bendiciones! ¿Por qué deseas estar presa? Levántate y anda en
libertad. Jesús dice que sus ovejas entrarán y saldrán y hallarán pastos; sal
fuera entonces, y aliméntate en las vegas ricas del amor infinito.
¿Por
qué quieres permanecer un niño en la gracia? Crece. Los novillos crecen mucho,
especialmente si son mantenidos en el establo; y tú tienes el excelente cuidado
de tu Redentor. Crece, pues, en gracia y en el conocimiento de tu Señor y
Salvador. No seas desmedrado ni raquítico. El Sol de Justicia se ha levantado
sobre ti. Responde a sus rayos como los capullos se abren a la luz del sol
natural. Abre tu corazón, y desarróllate y crece en Él en todas las cosas.
jueves, 1 de febrero de 2018
FEBRERO 1
“Mas a vosotros los que
teméis mi nombre, nacerá el Sol de Justicia, y en sus alas traerá salud”.
Malaquías 4:2.
Esta
buena palabra, cumplida una vez en el primer advenimiento de nuestro glorioso
Señor, aún habrá de tener un cumplimiento en su segundo advenimiento, pero
también es para uso diario. ¿Está el lector en la oscuridad? ¿Se aumenta más la
oscuridad hasta hacerse más profunda? A pesar de esto no desmayemos, aún tiene
que levantarse el sol. Cuando la noche es más oscura, el alba está más próxima.
El sol
que nacerá no será de suerte común. Es el Sol de Justicia, cada rayo del cual
es santidad. El que nos viene a animar, viene en el camino de justicia tanto
como en el de misericordia, y no viene a infringir ninguna ley aun para
salvarnos. Jesús demuestra tanto la santidad de Dios como su amor. Nuestra
liberación, cuando venga, será segura porque será justa.
Nuestra
única interrogación debería ser: “¿Tememos el nombre del Señor? ¿Reverenciamos
al Dios vivo y andamos en sus caminos?” Entonces para nosotros la noche tiene
que ser otra; y cuando venga la mañana, toda la enfermedad y la tristeza de
nuestra alma habrán terminado para siempre. Luz, calor, gozo y claridad de
visión vendrán, y la sanidad de toda enfermedad y apuro seguirán después.
¿Ha
resplandecido Jesús sobre nosotros? Gocemos del sol. ¿Ha escondido Él su
rostro? Esperemos su salida. Él resplandecerá tan seguramente como el sol.
miércoles, 31 de enero de 2018
ENERO 31
“El Dios mío me oirá”.
Miqueas 7:7.
Los amigos
pueden ser desleales, pero el Señor no se alejará del alma benévola; al
contrario, Él oirá todos sus deseos. El profeta dice: “De la que duerme a tu
lado, guarda, no abras tu boca. Los enemigos del hombre son los de su casa”.
Este es un estado miserable; pero aun en tal caso el Mejor Amigo permanece
fiel, y podemos decirle toda nuestra tristeza.
Nuestra
sabiduría está en mirar al Señor, y no en reñir con hombres y mujeres. Si
nuestras llamadas cariñosas son desatendidas por nuestros propios parientes,
esperemos al Dios de nuestra salud porque Él nos oirá. Él nos oirá tanto o más
por causa de la crueldad y opresión de otros, y pronto tendremos razón para
clamar: “Tú, enemiga mía, no te huelgues de mí”.
Porque Dios es
el Dios vivo, Él puede oír; porque Él es un Dios amante, Él oirá; porque es
nuestro Dios del pacto, está obligado a oírnos. Si cada uno de nosotros puede
hablar de Él como “mi Dios”, podremos decir con certeza absoluta: “mi Dios me
oirá”. ¡Ven, pues, oh corazón herido, y cuenta tus penas al Señor tu Dios! Yo
me arrodillaré en secreto e interiormente murmuraré: “Mi Dios me oirá”.
martes, 30 de enero de 2018
ENERO 30
“Y he aquí, Yo soy contigo,
y te guardaré por donde quiera que fueres”. Génesis 28:15.
¿Necesitamos
misericordias especiales para algún viaje que debemos hacer? Aquí tenemos las
más escogidas: la presencia y la preservación de Dios. En todo lugar
necesitamos ambas cosas, y en todo lugar las tendremos si estamos cumpliendo
nuestro deber y no solamente siguiendo nuestra propia inclinación. ¿Por qué
consideramos nuestro traslado a otro país como una necesidad triste, cuando es
impuesto sobre nosotros por la voluntad divina? En todos los países el creyente
es igualmente un peregrino y un extranjero; sin embargo, en cada región el
Señor es un refugio, como lo ha sido a sus santos de generación en generación.
Podemos carecer de la protección de un monarca terrestre, pero cuando Dios
dice: “Yo te guardaré”, no hay ningún cuidado. Este es un pasaporte bendito
para un viajero, y un acompañamiento divino para un emigrado.
Jacob nunca
antes había dejado la casa de su padre: él había sido un niño mimado de su
madre, y no un aventurero como su hermano. Sin embargo, él salió, y Dios con
él. Tenía poco bagaje, y ningún séquito; pero ningún príncipe jamás viajó con
mejor salvaguardia. Aun cuando dormía en pleno campo, los ángeles le guardaban
y el Señor Dios le habló. Si el Señor nos manda ir, digamos con nuestro Señor
Jesús: “Levantaos, vamos de aquí”.
lunes, 29 de enero de 2018
ENERO 29
“Guarda y escucha todas
estas palabras que Yo te mando, porque te vaya bien a ti y a tus hijos después
de ti para siempre, cuando hicieres lo bueno y lo recto en los ojos de Jehová
tu Dios”. Deuteronomio 28:3.
Aunque la
salvación no es por las obras de la ley, sin embargo las bendiciones que son
prometidas a la obediencia no son negadas a los siervos fieles de Dios. Nuestro
Señor quitó las maldiciones cuando fue hecho maldición por nosotros, pero
ninguna condición de bienaventuranza ha sido revocada.
Tenemos que
notar y escuchar la voluntad revelada del Señor, dando nuestra atención, no a
porciones de ella, sino a “todas estas palabras”. No hay que sacar y escoger,
sino respetar imparcialmente todo lo que Dios ha mandado. Este es el camino de
bendición para el padre y sus hijos. La bendición del Señor está sobre sus
escogidos hasta la tercera y cuarta generación. Si andan rectamente delante de
Él, Él hará que todos los hombres conozcan que son simiente bendita de Jehová.
Ninguna
bendición puede venir sobre nosotros o los nuestros por el fraude o la doblez.
Los caminos de conformidad al mundo, y de impiedad no pueden traer bien a
nosotros o a los nuestros. Nos irá bien cuando vayamos bien con Dios. Si la
integridad no nos hace prosperar, tampoco el fraude lo conseguirá. Lo que
agrada a Dios nos traerá alegría.
domingo, 28 de enero de 2018
ENERO 28
“Y limpiará Dios toda
lágrima de los ojos de ellos”. Apocalipsis 21:4.
Sí, a esto
vendremos si somos creyentes. La pena cesará, y las lágrimas serán limpiadas.
Este es un mundo de llanto, pero pasará. Habrá un cielo nuevo, y una tierra
nueva, así dice el primer versículo de este capítulo; y por lo tanto, no habrá
nada por qué llorar tocante a la caída de Adán y las miserias consiguientes.
Lee el versículo 2 y nota cómo habla de la esposa y su casamiento. La boda del
Cordero es un tiempo de placer infinito y las lágrimas estarán fuera de lugar.
El versículo 3 dice que el mismo Dios morará entre los hombres; y seguramente
hay deleites en su diestra para siempre, y las lágrimas no caerán jamás.
¿Qué será
nuestro estado cuando no haya más llanto, ni clamor, ni dolor? Esto será más
glorioso de lo que ahora podemos imaginar. ¡Oh ojos enrojecidos de llorar,
dejad vuestro llanto abrasador, porque dentro de poco no conoceréis más las
lágrimas!
Ninguno puede limpiar las lágrimas como el Dios de amor, pero Él va a
hacerlo. “Por la tarde durará el llanto, y a la mañana vendrá la alegría”. ¡Ven
Señor, y no tardes; porque ahora, tanto hombres como mujeres tienen que llorar!
sábado, 27 de enero de 2018
ENERO 27
“Y allí os acordaréis de vuestros
caminos, y de todos vuestros hechos en que os contaminasteis; y seréis confusos
en vuestra misma presencia por todos vuestros pecados que cometisteis”.
Ezequiel 20:43.
Cuando somos aceptos al Señor, y
estamos en el lugar del favor, de la paz y de la seguridad, entonces somos
movidos a arrepentirnos de todas nuestras culpas y mala conducta hacia nuestro
benigno Dios. El arrepentimiento es de tanto valor, que podemos llamarlo un
diamante de primera calidad, y es prometido dulcemente al pueblo de Dios como
un resultado de la salvación que más santifica. El que acepta el
arrepentimiento, también da el arrepentimiento; y no lo da de su “caja amarga”,
sino de entre las “hojuelas con miel”, con las cuales alimenta a su pueblo. El
mejor modo de disolver un corazón de peña es tener un sentimiento de perdón que
ha sido comprado con sangre y de misericordia inmerecida. ¿Nos sentimos duros?
Pensemos en el amor del pacto, y entonces dejaremos el pecado, lamentaremos el
pecado, y aborreceremos el pecado; sí, y estaremos confusos por haber pecado
contra el amor infinito.
Acerquémonos a Dios con esta promesa de penitencia, y
pidámosle que nos ayude a recordarnos, a arrepentirnos, a tener sentimiento y a
volvernos. ¡Oh que pudiésemos gozar del enternecimiento de la tristeza santa!
¡Qué alivio nos sería derramar un torrente de lágrimas! ¡Señor, hiere la peña,
o habla a la peña, y haz que corran las aguas!
viernes, 26 de enero de 2018
ENERO 26
“Porque en Jacob no hay
agüero, ni adivinación en Israel. Números 23:23.
¡Cómo debiera
esto arrancar de raíz y de rama todos los temores necios y supersticiosos! Aún
si hubiese alguna verdad en la hechicería y los agüeros, no podrían afectar al
pueblo del Señor. Aquellos a quienes Dios bendice, no pueden maldecirlos los
demonios.
Hombres impíos
como Balaam pueden conspirar con astucia para la ruina del Israel de Dios; pero
con todo su silencio y astucia están destinados a fracasar. Su pólvora está
húmeda, el filo de su espada está embotado. Se juntan, pero como el Señor no
está con ellos, se juntan en vano. Podemos estar quedos y dejarles tejer sus
redes, porque no seremos tomados en ellas. Aunque soliciten la ayuda de
Beelzebub, y se sirvan de todo su arte serpentino, no les valdrá de nada; el
encantamiento no tendrá efecto, la adivinación les engañará. ¡Qué bendición es
esta! ¡Cómo aquieta el corazón! Los Jacobs de Dios pelean con Dios, pero
ninguno peleará con ellos y prevalecerá. Los Israeles de Dios tienen poder con
Dios y prevalecen, pero ninguno tendrá poder para prevalecer en contra de ellos.
No es necesario que tengamos temor del mismo enemigo mortal ni de ninguno de
esos enemigos secretos cuyas palabras están llenas de engaño y cuyos proyectos
son profundos e insondables. No pueden dañar a los que confían en el Dios vivo.
Nosotros desafiamos al diablo y a todas sus legiones.
jueves, 25 de enero de 2018
ENERO 25
“Él mira sobre los hombres;
y el que dijere: Pequé y pervertí lo recto, y no me ha aprovechado; Dios
redimirá su alma, que no pase al sepulcro, y su vida se verá en luz”. Job
33:27-28.
Esta es una
palabra verdadera, deducida de la experiencia de un hombre de Dios, y es
equivalente a una promesa. Lo que el Señor ha hecho, y está haciendo,
continuará haciendo mientras que el mundo se mantenga firme. El Señor recibirá
en su seno todos los que a Él vienen con una confesión sincera de su pecado; en
verdad siempre está vigilando para descubrir a cualquiera que está triste por
causa de sus pecados.
¿No podemos
nosotros endosar el lenguaje usado aquí? ¿No hemos pecado, y pecado personalmente
de manera que hemos dicho: “¿He pecado?” ¿Pecado con intención habiendo
pervertido lo recto? ¿Pecado de tal manera que hemos descubierto que nada nos
ha aprovechado y que sólo trae pérdida eterna? Vayamos, pues, a Dios con un
reconocimiento sincero. Él no pide más. Nosotros no podemos hacer menos.
Invoquemos su
promesa en el nombre de Jesús. Él nos librará del abismo del infierno que se
abre para recibirnos; Él nos concederá vida y luz. ¿Por qué nos desesperamos?
¿Por qué tenemos aún una duda? El Señor no se burla de almas humildes. Él
piensa lo que dice. Los culpables pueden ser perdonados. Los que merecen
ejecución pueden recibir absolución gratuita. ¡Señor, confesamos a Ti nuestros
pecados y te pedimos que nos perdones!
miércoles, 24 de enero de 2018
ENERO 24
“Él guarda los pies de sus
santos.” 1 Samuel 2:9.
El camino es
resbaladizo, y nuestros pies son débiles, pero el Señor guarda nuestros pies.
Si nos entregamos por fe obediente a ser sus santos, Él mismo será nuestro
guardián. No mandará sólo a sus ángeles para que nos guarden, sino que Él mismo
guardará nuestras salidas.
Él guardará
nuestros pies de caída, para que no manchemos nuestros vestidos, ni seamos
heridos en nuestras almas, ni hagamos blasfemar al enemigo.
Él guardará
nuestros pies de errar para que no entremos en caminos de error, o caminos de
locura, o sendas de costumbres mundanas.
Él guardará
nuestros pies de hincharse por cansancio, o de ampollas causadas por la
aspereza y lo largo del camino.
Él guardará
nuestros pies de heridas; de hierro y de metal será nuestro calzado, de modo
que si tenemos que poner los pies sobre el filo de una espada, o sobre
serpientes mortíferas no perderemos sangre, ni seremos envenenados.
También Él
sacará nuestros pies de la red. No seremos envueltos por el engaño de nuestros
enemigos malignos y astutos.
Con tal
promesa, corramos sin cansancio y andemos sin temor. El que guarda nuestros
pies lo hará eficazmente.
martes, 23 de enero de 2018
ENERO 23
“Y pondrá su mano sobre la
cabeza del holocausto; y él lo aceptará para expiarle”. Levítico 1:4.
Si por poner
su mano sobre el becerro vino a ser el sacrificio del ofrecedor, ¿cuánto más
será Jesús el nuestro, si ponemos sobre Él la mano de la fe?
En ti mi fe se apoya,
En ti, Jesús, mi gloria y
mi embeleso,
En tanto que afligido y
penitente
Mi culpa yo confieso.
¿Si un becerro
fue aceptado por Él para expiarle, cuánto más será el Señor Jesús nuestra
propiciación completa y suficiente? Algunos se quejan de la gran verdad de la
sustitución; pero en cuanto a nosotros, es nuestra esperanza, nuestro gozo,
nuestra jactancia y nuestro todo. Jesús es aceptado por nosotros, para nuestra
expiación, y somos “aceptos en el Amado”.
Que el lector
tenga cuidado ahora mismo, de poner su mano sobre el sacrificio consumado del
Señor, para que así le sea de provecho. Si lo ha hecho una vez, que lo vuelva a
hacer. Si nunca lo ha hecho, que extienda su mano sin detenerse un instante. Jesús
es tuyo ahora si quieres tenerle. Apóyate en Él; apóyate en Él con toda tu
fuerza; y es tuyo, no puede haber duda acerca de esto; tú estás reconciliado
con Dios, tus pecados son borrados, y tú eres del Señor.
lunes, 22 de enero de 2018
ENERO 22
“Bienaventurado el que
piensa en el pobre; en el día malo lo librará Jehová”. Salmo 41:1.
Es el deber de
un hombre cristiano pensar en los pobres y tener un corazón tierno para con
ellos; porque Jesús los puso con nosotros y cerca de nosotros cuando dijo: “A
los pobres siempre los tenéis con vosotros”.
Muchos dan su
dinero a los pobres con prisa, sin pensamiento; y muchos más no les dan nada.
Esta preciosa promesa pertenece a los que “piensan” en los pobres, consideran
su caso, piensan en medios para su beneficio y los llevan a cabo con
consideración. Podemos hacer más con mostrar solicitud que con dar dinero, y
aún más con las dos cosas juntas. El Señor promete mostrar su propia
consideración en tiempos de apuro a los que piensan en los pobres. Él nos
librará de la pena si ayudamos a otros cuando están en la pena. Recibiremos
ayuda providencial muy extraordinaria si el Señor ve que procuramos proveer
para otros. Tendremos días malos a pesar de ser generosos; pero si somos
benévolos, tenemos derecho a liberación especial, y el Señor no negará su propia
palabra y obligación. Los avarientos se pueden amparar a sí mismos, pero el
Señor ayudará a los creyentes atentos y generosos. De la manera que habéis
tratado a otros, así hará el Señor con vosotros. Vaciad vuestros bolsillos.
domingo, 21 de enero de 2018
ENERO 21
“Y sabrán los egipcios que yo soy Jehová”. Éxodo 7:5.
El mundo impío es difícil de enseñar. Egipto no conoce a Jehová, y así se atreve a erigir sus ídolos, y aún tiene la osadía de preguntar: “¿Quién es Jehová?” Pero el Señor se propone romper los corazones orgullosos, quieran o no. Cuando sus juicios truenan sobre sus cabezas, oscurecen su cielo, destruyen sus siegas y matan sus hijos, entonces empiezan a discernir algo del poder de Jehová. Aún se tienen que hacer tales cosas en la tierra, que harán que los ateos doblen sus rodillas. No desmayemos a causa de sus blasfemias, porque el Señor puede cuidar de su propio nombre, y lo hará de una manera muy eficaz.
La salvación de su propio pueblo fue otra manera potente de hacer que Egipto conociese que el Dios de Israel era Jehová, el Dios vivo y verdadero. Ningún israelita murió de ninguna de las diez plagas. Ninguno de la simiente escogida fue ahogado en el Mar Bermejo. De la misma manera, la salvación de los escogidos, y la glorificación cierta de todos los creyentes verdaderos, hará que los más acérrimos enemigos de Dios reconozcan que Jehová es el Dios.
¡Oh, que su poder convincente por el Espíritu Santo se mostrara en la predicación del Evangelio, hasta que todas las naciones se inclinasen al nombre de Jesús, y le llamasen Señor!
sábado, 20 de enero de 2018
Ya no vivo yo - Aylín Merck
ENERO 20
“Al que venciere daré a comer del
árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios”. Apocalipsis 2:7.
Ningún hombre puede volver la espalda
en el día de la batalla, o rehusar de ir a la guerra santa. Tenemos que pelear
si queremos reinar, y tenemos que proseguir la lucha hasta vencer cada enemigo,
o de otro modo esta promesa no es para nosotros, puesto que es solamente para
aquel “que venciere”. Tenemos que vencer los falsos profetas que han entrado en
el mundo, y todos los males que acompañan sus enseñanzas. Tenemos que vencer
nuestra propia falta de ánimo y la tendencia a declinar de nuestro primer amor.
Leed todas las palabras del Espíritu a la iglesia de Éfeso.
Si por la gracia ganamos la victoria,
lo que seguramente pasará si seguimos a nuestro Capitán conquistador, entonces
seremos admitidos al mismo centro del paraíso de Dios, y nos permitirán pasar
el querubín y su espada encendida, y venir a aquel árbol guardado, del cual si
un hombre come, vivirá para siempre. Así escaparemos esa muerte eterna que es
la sentencia sobre el pecado, y ganaremos esa vida eterna que es el sello de la
inocencia, el desarrollo de principios inmortales de santidad divina. ¡Ven,
alma mía, anímate! El huir del conflicto será el perder los goces del nuevo y
mejor Edén; el pelear hasta vencer es andar con Dios en el Paraíso.
viernes, 19 de enero de 2018
ENERO 19
“Que si confesares con tu
boca al Señor Jesús, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los
muertos serás salvo”. Romanos 10:9.
Tiene que
haber confesión con la boca. ¿La he hecho? ¿He manifestado abiertamente mi fe
en Jesús como el Salvador a quien Dios ha resucitado de los muertos, y la he
hecho según Dios manda? Que conteste yo a esta pregunta con sinceridad.
También tiene
que haber fe en el corazón. ¿Creo sinceramente en el resucitado Señor Jesús?
¿Confío en Él como mi única esperanza de salvación? ¿Sale esta confianza de mi
corazón? Que conteste yo como delante de Dios.
Si puedo
verdaderamente reclamar tanto que he confesado a Cristo como que he creído en
Él, entonces soy salvo. El versículo no dice que tal vez será así, sino que
habla en términos claros, y es tan evidente como que el sol está en los cielos:
“Serás salvo”. Como un creyente y un confesor, yo puedo poner mi mano sobre
esta promesa, e invocarla delante del Señor Dios en este momento, durante toda
mi vida, en la hora de la muerte, y en el día del juicio.
Tengo que ser
salvo de la culpa del pecado, del poder del pecado, del castigo del pecado y,
finalmente, del mismo pecado. Dios lo ha dicho: “serás salvo”. Yo creo. Seré
salvo; soy salvo. ¡Gloria a Dios para siempre jamás!
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