Versículo para hoy:
miércoles, 18 de julio de 2018
JULIO 18
“Yo la induciré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón”. Oseas
2:14.
La benignidad de Dios nos
ve atraídos por el pecado y se decide a poner a prueba en nosotros el aún más
poderoso atractivo del amor. ¿No nos acordamos de cuando el Amigo de nuestras
almas primeramente nos encantó y nos apartó de las fascinaciones del mundo?
Esto hará repetidamente siempre que vea la probabilidad de que seamos enredados
por el mal.
Él promete llevarnos
aparte, porque allí es donde mejor puede tratar con nosotros, y este lugar
separado no es un paraíso, sino un desierto, porque en tal lugar no habrá nada
para apartar nuestra atención de nuestro Dios. En los desiertos de la
aflicción, la presencia del Señor es nuestro todo, y apreciamos su compañía
como de mucho más valor de lo que la estimábamos cuando nos sentábamos bajo
nuestra vid, y nuestra higuera, en la compañía de nuestros semejantes. La
soledad y la aflicción nos vuelven a nosotros mismos y a nuestro Padre
celestial más que ningún otro medio.
Cuando así somos
inducidos y apartados, el Señor tiene cosas excelentes que decirnos para
nuestro consuelo. Él habla a nuestro corazón. ¡Oh, que en este tiempo nosotros
experimentemos esta promesa! ¡Inducidos por el amor, separados por la prueba, y
consolados por el Espíritu de verdad, que conozcamos al Señor y que cantemos de
gozo!
martes, 17 de julio de 2018
JULIO 17
“El pueblo que conoce a su Dios se esforzará y hará”. Daniel 11:32.
“Jehová, varón de guerra;
Jehová es su nombre”. Los que se alistan bajo su bandera tendrán un capitán que
les instruirá para el conflicto y les dará tanto vigor como valor. Los tiempos
de los cuales escribió Daniel eran de los peores, y entonces fue prometido que
el pueblo de Dios saldría a banderas desplegadas; se esforzaría y sería
valiente para hacer frente al adversario poderoso.
¡Oh, si conociésemos a
nuestro Dios, su poder, su fidelidad, su amor inmutable, y así estaríamos
prontos para arriesgarlo todo a su favor! Su carácter es tal que estimula
nuestro entusiasmo y nos hace deseosos de vivir y morir por Él. ¡Oh, si
conociésemos a nuestro Dios por una comunión íntima con Él!; porque entonces
seríamos hechos semejantes a Él, y estaríamos preparados para defender la
verdad y la justicia. El que acaba de contemplar el rostro de Dios nunca temerá
el rostro del hombre. Si moramos con Él, ganaremos el espíritu heroico y un
mundo de enemigos será para nosotros como la gota de un acetre. Una formación
innumerable de hombres, o aun de demonios, nos parecerá tan poca cosa como
parecen las naciones delante de Dios, y Él las cuenta solamente como langostas.
¡Oh, que seamos valientes para la verdad en este día de mentira!
lunes, 16 de julio de 2018
JULIO 16
“Y salvaré a la que cojea”. Sofonías 3:19.
Hay muchos cojos, tanto
hombres como mujeres. Puedes encontrarte con cojos, veinte veces en una hora.
Están en el camino recto, y tienen mucho deseo de correr por él con diligencia,
pero son cojos y andan lastimosamente. En el camino celestial hay muchos cojos.
Tal vez dicen dentro de sí: ¿Qué será de nosotros? El pecado nos alcanzará y
Satanás nos destruirá. “Pronto-a-cojear” es nuestro nombre, y nuestra
naturaleza; el Señor nunca puede hacer de nosotros soldados buenos, ni aun
mensajeros ágiles. ¡Bien! ¡Bien! Él nos salvará, y esa no es poca cosa. Él
dice: “Salvaré a la que cojea”. Con salvarnos se glorificará a sí mismo
grandemente. Todos preguntarán: ¿Cómo es que esta mujer coja ha corrido la
carrera y ha ganado la corona? Y entonces toda la alabanza será dada a la
gracia todopoderosa.
Señor, aunque cojee en
fe, en oración, en alabanza, en trabajo y en paciencia, ¡sálvame, te ruego!
Sólo Tú puedes salvar a un cojo como yo. Señor, que no perezca yo por estar
entre los postreros; recoge por tu gracia al más lento de tus peregrinos, que
soy yo. Él ha dicho que así será, y por lo tanto, como Jacob, prevaleciendo en
oración, voy adelante aunque mi tendón esté contraído.
domingo, 15 de julio de 2018
JULIO 15
“Bienaventurados los que lloran; porque ellos recibirán consolación”.
Mateo 5:4.
Llegamos a Sión por un
valle de lágrimas. Uno hubiera pensado que el llanto y la bendición eran
términos opuestos, pero el infinitamente sabio Salvador los une en esta
bienaventuranza. Por tanto, lo que Él ha juntado, no lo aparte el hombre.
Llorar por el pecado, nuestros propios pecados y los pecados de otros, es el
sello que el Señor pone sobre sus fieles. Cuando el Espíritu de gracia es
derramado sobre la casa de David, o cualquiera otra casa, harán llanto. Por el
llanto santo recibimos nuestras mejores bendiciones, como los productos más
escogidos nos vienen por agua. No sólo será bendito el que llora, en un día
futuro, sino que Cristo ahora mismo lo declara bienaventurado.
El Santo Espíritu
consolará ciertamente los corazones que lloran el pecado. Serán consolados por
la aplicación de la sangre de Jesús y por el poder purificador del Espíritu
Santo. Serán consolados en cuanto al pecado que abunda en su ciudad y en su
siglo, por la certeza de que Dios se glorificará a sí mismo, a pesar de lo
mucho que se rebelan los hombres en contra suya. Serán consolados con la
esperanza que antes de mucho estarán del todo libres del pecado, y pronto serán
llevados a morar para siempre en la gloriosa presencia de su Señor.
sábado, 14 de julio de 2018
JULIO 14
“Echa sobre Jehová tu carga y Él te sustentará; no dejará para siempre
caído al justo”. Salmo 55:22.
¿Es una carga pesada?
Échala sobre la Omnipotencia. Ahora es tu carga y te oprime; pero cuando el
Señor la lleva, para Él no es nada. Si aún tienes que llevarla, “Él te
sustentará”. La llevarás, y no la llevarás. Serás sostenido de tal modo que la
carga será una bendición. Lleva el asunto al Señor y te mantendrás de pie bajo
un peso que, de otro modo te agobiaría.
Lo que más tememos es que
nuestra prueba nos haga salir del camino del deber; pero esto nunca lo
permitirá el Señor. Si somos rectos delante de Él, Él no permitirá que nuestra
aflicción nos mueva de nuestro sitio. Nos acepta en Cristo, como justos, y en
Jesús así nos guardará.
¿Y qué de lo presente?
¿Vas a salir fuera solo a encontrar las pruebas de este día? ¿Van a ser tus
hombros llagados otra vez con la carga opresora? No seas tan insensato. Cuéntale
al Señor toda tu pena, y déjala con Él. No eches tu carga para volverla a
tomar; échala sobre el Señor y déjala allí. Entonces andarás en anchura y como
un creyente gozoso y descargado, cantando las alabanzas del gran sustentador de
tus cargas.
viernes, 13 de julio de 2018
MURMURACIONES ESCÉPTICAS Y GRACIA SOBERANA - John Piper
«Por eso los judíos murmuraban de Él, porque había dicho: Yo soy el pan que descendió del cielo. Y decían: ¿No es éste Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿Cómo es que ahora dice: “Yo he descendido del cielo”? Respondió Jesús y les dijo: No murmuréis entre vosotros. Nadie puede venir a mí si no lo trae el Padre que me envió. Y yo lo resucitaré en el día final. Escrito está en los profetas: “Y todos serán enseñados por Dios.” Todo el que ha oído y aprendido del Padre, viene a mí. No es que alguien haya visto al Padre; sino aquel que viene de Dios, éste ha visto al Padre. En verdad, en verdad os digo: el que cree, tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron. Este es el pan que desciende del cielo, para que el que coma de él, no muera. Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno come de este pan, vivirá para siempre; el pan que yo también daré por la vida del mundo es mi carne.» Juan 6:41-51.
Lo que es Controversial
La parte controversial es: "Nadie puede venir a mí si no lo trae el Padre que me envió." Una razón por la cual esto es controversial es que si usted sólo interpreta el versículo de manera literal, pudiera obtener dos significados diferentes.
Por una parte, pudiera significar que nadie viene a Jesús sin la guía de Dios, y Dios guía a todos, pero sólo algunos vienen. Así que la guía de Dios no provoca el acercamiento a Jesucristo; sólo lo hace posible. Y, entonces, el que viene provee el impulso decisivo, o la causa decisiva.
O, por otro lado, pudiera significar que nadie puede venir a Jesús sin la guía de Dios, y todos los que son guiados vienen porque la influencia de Dios produce, infaliblemente, el acercamiento. Pudiera significar que el Padre sólo guía a algunos porque realmente nadie viene, y esa causa decisiva para venir es Dios, no el hombre.
Para tratar de comprender qué quiso decir Jesús en realidad, veamos el contexto. Continuar leyendo...
Fuente: By John Piper. © Desiring God. Website: desiringGod.org
JULIO 13
“Porque ciertamente te libraré, y no caerás a cuchillo, sino que tu vida
te será por despojo, porque tuviste confianza en mí, dice Jehová”. Jeremías
39:18.
Mirad el poder de la
confianza en Dios, cómo protege. Los grandes de Jerusalén cayeron por la
espada, pero el pobre Ebed-melec estaba seguro, porque tenía su confianza en
Jehová. ¿En quién debe un hombre confiar, sino en su Hacedor? Somos insensatos
cuando preferimos la criatura al Creador. ¡Oh, si en todas las cosas pudiésemos
vivir por la fe; entonces seríamos librados en todo tiempo de peligro! Ninguno
jamás confió, ni confiará en el Señor en vano.
El Señor dice: “Ciertamente
te libraré”. Notemos la certeza divina. Por mucho que haya incierto en la vida,
el cuidado de Dios para sus creyentes es cierto. El mismo Dios es el protector
de los benignos. Bajo sus alas sagradas hay seguridad aun cuando haya toda
clase de peligro por todas partes. ¿Podemos aceptar esta promesa como cierta?
Entonces en nuestra necesidad presente encontraremos que se cumple. Esperamos
ser librados porque tenemos amigos, o porque somos prudentes, o porque podemos
ver señales de grandes esperanzas; pues ninguna de estas cosas es ni la mitad
de buena que la sencilla palabra de Dios: “porque tuviste confianza en mí”.
Querido lector, haz la prueba de este camino, y probándolo lo seguirás toda tu
vida. Es tan dulce como seguro.
jueves, 12 de julio de 2018
JULIO 12
“Sabe el Señor librar de tentación a los píos y reservar a los injustos
para ser atormentados en el día del juicio”. 2 Pedro 2:9.
Los píos son tentados y
probados. No es verdadera aquella fe que nunca es puesta a prueba. Pero los
píos son librados de sus pruebas y eso no por casualidad, ni por influencias
secundarias, sino por el mismo Señor. Él se encarga en persona de librar a los
que en Él confían. Dios ama a los píos, o sea a los que son semejantes a Dios,
y ha tomado a su cargo saber dónde están y cómo se encuentran.
Algunas veces su camino
parece ser un laberinto, y no pueden imaginar cómo se escaparán del peligro que
los amenaza. Lo que ellos no saben, lo sabe su Señor. Él sabe a quién librar, y
cuándo librar, y cómo librar. Él libra de la manera más provechosa para los
píos, que más trastorna al tentador, y que más le glorifica a Él. Podemos dejar
el modo con el Señor y estar contentos de regocijarnos en la realidad que de un
modo o de otro Él llevará a su propio pueblo, por todos los peligros, las
pruebas y las tentaciones de esta vida mortal, hasta su mano derecha en gloria.
En este día no me toca a
mí escudriñar los secretos de mi Señor, pero debo con paciencia esperar su
tiempo, sabiendo esto, que aunque yo no sé nada, mi Padre celestial lo sabe
todo.
miércoles, 11 de julio de 2018
JULIO 11
“Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?”
Juan 11:26.
Sí, Señor, lo creemos;
nunca moriremos. Nuestra alma podrá ser separada de nuestro cuerpo, y esto es
en un sentido la muerte; pero nuestra alma nunca será separada de Dios, que es
la muerte en verdad, la muerte con la cual fue amenazado el pecado, la pena de
muerte que es lo peor que puede ocurrir. Creemos esto indubitablemente, porque,
¿quién nos apartará del amor de Dios que es en Cristo Jesús nuestro Señor?
Somos miembros del cuerpo de Cristo; ¿perderá Jesús miembros de su cuerpo?
Estamos unidos a Jesús; ¿puede Él perdernos? No es posible. Dentro de nosotros
hay una vida que no puede ser separada de Dios: verdaderamente el Espíritu
Santo mora en nosotros; ¿entonces cómo podemos morir? El mismo Jesús es nuestra
vida, así que no podemos morir, porque Él no puede morir otra vez. En Él morimos
al pecado una vez, y la sentencia de muerte no puede ser ejecutada por segunda
vez. Ahora vivimos, y vivimos para siempre. La recompensa de la justicia es
vida eterna, y no tenemos nada menos que la justicia de Dios, y por lo tanto
podemos reclamar la recompensa más alta.
Viviendo y creyendo,
creemos que viviremos y gozaremos. Por lo tanto, vamos adelante con plena
certidumbre de que nuestra vida está segura en nuestra Cabeza divina.
martes, 10 de julio de 2018
JULIO 10
“Tú levantándote, tendrás misericordia de Sión; porque el tiempo de tener
misericordia de ella, porque el plazo es llegado. Porque tus siervos aman sus
piedras, y del polvo de ella tienen compasión”. Salmo 102:13-14.
Sí, nuestras oraciones a
favor de la iglesia serán oídas. El tiempo es llegado. Amamos la reunión de
oración, y la Escuela Dominical, y todas las reuniones de la casa del Señor.
Estamos ligados en amor a todo el pueblo de Dios.
No hay corderito en el rebaño
Que yo desdeñe pastorear,
Ni hay enemigo ante quien tema
Por tu divina causa hablar.
Si este es el sentimiento general,
pronto gozaremos de tiempos de refrigerio de la presencia del Señor. Nuestras
reuniones estarán bien concurridas, los santos serán reanimados y los pecadores
serán convertidos. Esto solamente puede venir de la misericordia del Señor;
pero vendrá, y somos llamados a esperarlo. Porque el tiempo es llegado.
Despertémonos. Amemos cada piedra de nuestra Sión, aunque esté caída. Guardemos
como un tesoro la verdad más pequeña, el mandato más pequeño y el creyente más
pequeño, aunque algunos pueden despreciarlos como si fuera polvo. Cuando
nosotros favorecemos a Sión, Dios está para favorecerla. Cuando nosotros
tenemos compasión de la obra del Señor, el mismo Señor tomará contentamiento en
ella.
lunes, 9 de julio de 2018
Dios no nos debe un final feliz - Tim Challies en español
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Tim Challies,
Vida Cristiana
JULIO 9
“Mis ojos pondré en los fieles de la tierra para que estén conmigo; el que
anduviere en el camino de la perfección, este me servirá”. Salmo 101:6.
Si David así habla,
podemos estar seguros de que el Hijo de David será del mismo parecer. Jesús
busca hombres fieles, y fija sus ojos en ellos para observarlos, para traerlos
adelante, para animarlos y para recompensarlos. Que ningún hombre de corazón
sincero piense que es pasado por alto; el mismo Rey fija su vista en él.
Dos cosas resultan de
esta observación real. Primeramente leemos: “para que estén conmigo”. Jesús
lleva los fieles a su casa, les pone en su palacio, los hace sus compañeros y
tiene placer en su compañía. Tenemos que ser fieles al Señor, y entonces Él se
manifestará a nosotros. Cuanto más nos cueste nuestra fidelidad, más
recompensada será; cuanto más violentamente nos rechacen los hombres, más alegremente
nos recibirá el Señor.
Luego, Él dice del hombre
sincero: “este me servirá”. Jesús para su propia gloria se servirá de los que
desprecian las artes engañosas y son fieles a Él, a su Palabra y a su Cruz.
Estos formarán parte de su acompañamiento real, siervos honrados de su
Majestad. La comunión y la utilidad son la recompensa de la fidelidad. Señor,
hazme fiel para que esté contigo y te sirva.
FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe –
Charles H. Spurgeon.domingo, 8 de julio de 2018
JULIO 8
“El ángel de Jehová acampa en derredor de los que le temen, y los
defiende”. Salmo 34:7.
No podemos ver a los
ángeles, pero basta que ellos nos vean a nosotros. Hay un gran Ángel del Pacto,
a quien no habiendo visto amamos, y su ojo siempre está puesto en nosotros
tanto de día como de noche. Tiene un ejército de seres santos bajo su mando, y
Él hace que estos vigilen sobre sus escogidos para guardarles de todo mal. Si
los demonios nos hacen mal, los ángeles resplandecientes nos sirven.
Fíjate en que el Señor de
los ángeles no viene y va ni hace unas visitas pasajeras, sino que Él y sus
ejércitos acampan en derredor nuestro. El cuartel general del ejército de
salvación está allí donde viven los que confían en el Dios vivo. Este campamento
está alrededor de los fieles, de modo que no pueden ser acometidos de ninguna
parte, no pudiendo el adversario abrir una brecha en las trincheras del Señor
de los ángeles. Tenemos una protección fija, una guardia permanente. Teniendo a
los mensajeros del Señor como centinelas, no seremos cogidos de improviso por
asaltos repentinos, ni tragados por fuerzas abrumadoras. Este versículo nos
promete liberación, liberación por medio del gran Capitán de nuestra salvación,
y esa liberación la obtendremos repetidamente hasta que nuestra lucha esté
consumada y cambiemos el campo de batalla por el hogar de descanso.
sábado, 7 de julio de 2018
JULIO 7
“Cantad alabanzas, oh cielos, y alégrate, tierra; y prorrumpid en
alabanzas, oh montes, porque Jehová ha consolado su pueblo y de sus pobres
tendrá misericordia”. Isaías 49:13.
Tan dulces son los
favores del Señor, que no sólo los creyentes pueden cantar de ellos, sino que
aun los cielos y la tierra pueden acompañar al cántico. Cuesta mucho trabajo
hacer que un monte cante; pero, sin embargo, el profeta convoca un coro entero
de ellos. Líbano y Sirión, y los montes altos de Basán y Moab, los haría cantar
a todos a causa de la gracia de Jehová para con su propia Sión. ¿No podemos
nosotros hacer que los montes de dificultad, prueba, misterio y trabajo sean
ocasiones para alabar a nuestro Dios? “¡Prorrumpid en alabanzas, oh montes!”
Esta palabra de promesa,
que nuestro Dios tendrá misericordia de sus pobres, lleva consigo todo un
repique de campanas. Escucha su música: “¡Cantad!” “¡Alégrate!” “Prorrumpid en
alabanzas”. El Señor quiere que su pueblo sea feliz por causa de su amor
inagotable. No quiere que estemos tristes y dudosos; Él demanda de nosotros la
adoración de corazones creyentes. Él no puede desampararnos; ¿por qué
suspiramos y estamos de mal humor como si lo hiciera? ¡Oh, si tuviésemos arpas
bien afinadas, oh si tuviésemos voces como las de los querubines delante del
trono!
viernes, 6 de julio de 2018
JULIO 6
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito
para que todo aquel que en Él cree no se pierda, mas tenga vida eterna”. Juan
3:16.
Entre todas las
estrellas, la estrella polar es la más útil al marino. Este versículo es una estrella
polar, porque ha guiado más almas a la salvación que cualquiera otra escritura.
Lo que es la Osa Mayor entre las constelaciones, así es esta palabra entre las promesas.
Varías palabras en el versículo relucen con un brillo especial. Aquí tenemos el
amor de Dios, y añade “de tal manera”, lo cual señala su grandeza
ilimitada. Después tenemos el don de Dios en toda su liberalidad y
grandeza. También tenemos al Hijo de Dios, este don de amor único
e inapreciable que no se podía manifestar completamente hasta que el Hijo
unigénito del cielo fue enviado a vivir y morir por los hombres. Estos tres
puntos están llenos de luz.
A continuación tenemos la
demanda sencilla de creer, que benignamente indica el camino de
salvación propio para hombres culpables. Esta va sostenida por una descripción
amplia: “todo aquel que cree”. Muchos han hallado lugar en “todo aquel”,
que se hubiesen sentido excluidos por la palabra más estrecha. Entonces tenemos
la
promesa grande, de que los creyentes en Jesús no perecerán, sino que
tienen vida eterna. Esto anima a todo hombre que se sienta a punto de perecer,
y que no se puede salvar a sí mismo. Creemos en el Señor Jesús y tenemos vida
eterna.
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