Versículo para hoy:
lunes, 26 de marzo de 2018
MARZO 26
“Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor”. Salmo 41:3.
Acuérdate que esta es una
promesa para el hombre que piensa en el pobre. ¿Eres tú uno de estos? Entonces
toma para ti este versículo, pero no de otra manera.
¡Mira cómo en la hora de
la enfermedad el Dios de los pobres bendecirá al hombre que cuida de los
pobres! Los brazos eternos sostendrán su alma, como manos bondadosas y
almohadas suaves sostienen el cuerpo del enfermo. ¡Qué compasiva y tierna es
esta figura! ¡Cuán cerca de nuestras flaquezas y enfermedades trae a nuestro
Dios! ¿Quién oyó jamás tal cosa del antiguo Júpiter o de los dioses de India o
China? Este es el lenguaje propio del Dios de Israel; Él es quien se digna
hacerse enfermero y acompañante de los hombres buenos. Si hiere con una mano,
sostiene con la otra. ¡Oh, es un desmayo bendito el que nos hace caer sobre el
mismo seno del Señor, para ser allí sostenidos! La gracia es el mejor
reconstituyente; el amor divino es el estimulante más seguro para un enfermo
decaído; hace el alma fuerte como un gigante, aun cuando se vean los huesos a
través de la piel. No hay médico como el Señor, ni tónico como su promesa, ni
vino como su amor.
Si el lector ha faltado
en su deber para con los pobres, que vea lo que está perdiendo, y que ahora se
haga amigo y ayudador de ellos.
domingo, 25 de marzo de 2018
MARZO 25
“Cuando te acostares no tendrás temor; antes te acostarás, y tu sueño será
suave”. Proverbios 3:24.
Es probable que el lector
esté enfermo en cama por algún tiempo. Acuéstese sin ansiedad, con esta promesa
en su corazón: “Cuando te acostares, no tendrás temor”.
Cuando vamos a la cama
por la noche, que esta palabra mulla nuestra almohada. No podemos guardarnos
cuando estamos durmiendo, pero el Señor nos guardará durante la noche. Los que
se acuestan bajo la protección del Señor están tan seguros como reyes y reinas
en sus palacios y mucho más. Si al acostarnos, dejamos nuestros cuidados y
ambiciones, alcanzaremos un reposo en nuestros lechos, cual nunca lo hallan los
ansiosos y avaros. Los sueños malos se alejarán, o si vienen, podremos borrar
la impresión de ellos, sabiendo que son solamente sueños.
Si así dormimos haremos
bien. ¡Cuán dulcemente durmió Pedro en la cárcel, cuando aún la luz del ángel
no le despertó, y necesitó un empujón fuerte en un lado para despertarse! ¡Y
estaba sentenciado a morir al día siguiente! Así han dormido los mártires antes
de ser quemados. “A su amado dará Dios el sueño”.
Para dormir dulcemente
hay que tener una vida dulce, genio dulce, meditaciones dulces y amor dulce.
MARZO 24
“Mas fiel es el Señor, que os confirmará y guardará del mal”. 2
Tesalonicenses 3:3.
Muchas veces los hombres
carecen tanto de juicio como de fe. Aún tenemos con nosotros “hombres
importunos y malos”. En vano es discutir o procurar hacer la paz con ellos; son
falsos de corazón y engañosos en sus palabras. Entonces ¿qué haremos? ¿Nos
incomodaremos con ellos? No; volvámonos al Señor, porque Él es fiel. Ninguna
promesa de su Palabra se quebrantará jamás. Él, ni es irrazonable en sus
demandas de nosotros, ni desleal a nuestras demandas de Él. Tenemos un Dios
fiel. Sea esto nuestro gozo.
Él nos confirmará, de
modo que los hombres malos no puedan causar nuestra ruina, y nos guardará de
modo que ninguno de los males que ahora nos acometen pueda realmente hacernos daño.
¡Qué bendición es para nosotros que no tenemos que contender con los hombres,
sino que se nos permite escondernos en el Señor Jesús, que siente la verdadera
simpatía por nosotros! Hay un corazón verdadero, un entendimiento fiel, un amor
invariable; descansemos allí. El Señor cumplirá los propósitos de su gracia
para con nosotros sus siervos, y no es necesario que ni una sombra de temor
caiga sobre nuestros espíritus. Nada que puedan hacer hombres o demonios
impedirá la divina protección y provisión. Pidamos al Señor en este día que nos
confirme y nos guarde.
viernes, 23 de marzo de 2018
MARZO 23
“Y guiaré los ciegos por camino que no sabían”. Isaías 42:16.
¡Piensa en Jehová
infinitamente glorioso haciéndose Guía de los ciegos! ¡Qué ilimitada
condescendencia implica esto!
Un ciego no puede hallar
un camino que no sabe. Aun conociendo el camino, le es difícil atravesarlo; pero
un camino que no conoce, no hay que pensarlo siquiera para sus pies sin guía.
Ahora nosotros somos por naturaleza ciegos en cuanto al camino de la salvación,
pero el Señor nos guía a él, y nos trae a sí mismo, y entonces abre nuestros
ojos. En cuanto a lo futuro, todos somos ciegos, y no podemos ver una hora
delante de nosotros; pero el Señor Jesús nos guiará aun hasta el fin del viaje.
¡Alabado sea su nombre!
No podemos imaginar por
cual camino nos vendrá la liberación, pero el Señor lo sabe, y nos guiará hasta
que hayamos escapado de todo peligro. Felices son los que ponen su mano en la
del gran Guía, y se dejan a sí mismos y su camino enteramente a su cuidado. Él
los guiará todo el camino; y cuando los haya traído al hogar de la gloria y les
haya abierto los ojos para ver el camino por el cual los ha guiado, ¡qué
cántico de gratitud cantarán a su gran Bienhechor! ¡Señor, guía a tu pobre hijo
ciego en este día, porque no conozco mi camino!
jueves, 22 de marzo de 2018
MARZO 22
“Y da gracia a los humildes”. Santiago 4:6.
Los corazones humildes
buscan la gracia y por tanto la alcanzan. Los corazones humildes se someten a
las influencias dulces de la gracia, y así les es dada más y más liberalmente.
Los corazones humildes habitan en los valles donde los arroyos de la gracia corren;
por lo tanto beben de ellos. Los
corazones humildes agradecen la gracia, y dan al Señor la gloria de ella, y por
esto es compatible con la honra de Dios darles gracia.
Ven,
querido lector, toma un lugar humilde. Sé pequeño en tu propia estima, para que
el Señor pueda hacer mucho de ti. Tal vez suspiras: “Temo que no soy humilde”. Este
puede ser el lenguaje de la verdadera humildad. Algunos están orgullosos de su
humildad, lo que es una de las peores clases de orgullo. Somos necesitados,
inútiles, indignos, criaturas que merecen el infierno, y si no somos humildes,
debiéramos serlo.
Humillémonos
a causa de nuestros pecados contra la humildad, y entonces el Señor nos hará
gozar de su favor. Es la gracia la que nos hace humildes y la que halla en esta
humildad una oportunidad para derramar más gracia. Humillémonos para que
podamos subir. Seamos pobres en espíritu para que Dios nos enriquezca. Seamos
humildes, para que no necesitemos ser humillados, sino que podamos ser
ensalzados por la gracia de Dios.
miércoles, 21 de marzo de 2018
MARZO 21
“Entonces andarás por tu camino confiadamente, y tu pie no tropezará”.
Proverbios 3:23.
Es decir, que si seguimos
los caminos de la sabiduría y la santidad seremos protegidos en ellos. El que
viaja a la luz del día por el camino real está bajo la protección del rey.
Hay un camino para cada
hombre, a saber: su propia vocación en la vida y si allí andamos piadosamente
en el temor de Dios, Él nos defenderá del mal. Tal vez no viajaremos
lujosamente, pero andaremos confiados. Tal vez no correremos como jóvenes, pero
podremos andar como hombres buenos.
Nuestro mayor peligro
consiste en nosotros mismos: nuestro débil pie está muy tristemente propenso a
tropezar. Pidamos más fuerza moral para que nuestra tendencia a resbalar sea
vencida. Algunos tropiezan porque no ven la piedra en el camino; la gracia
divina nos hace ver el pecado, y así evitarlo. Invoquemos esta promesa y
confiemos en Aquel que sostiene a sus escogidos.
¡Ay! Nuestro mayor
peligro es nuestra propia negligencia; pero en contra de ella el Señor Jesús
nos ha avisado diciendo: “Velad y orad”.
¡Oh que tuviésemos gracia
para andar en este día sin tropezar una sola vez! No es suficiente que no
caigamos del todo; nuestro clamor debiera ser que no demos ni aun un pequeño
tropiezo con nuestros pies, sino que al fin podamos adorar “a Aquel que es
poderoso para guardarnos sin caída”.
martes, 20 de marzo de 2018
MARZO 20
“Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana es echada en el horno, Dios
la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?” Mateo 6:30.
La ropa es cara, y los
creyentes pobres tal vez se pregunten con ansiedad de dónde ha de venir su
próximo traje. Las suelas están gastadas; ¿de dónde sacaremos zapatos nuevos?
Mirad cómo nuestro Señor ha provisto con solicitud para esta ansiedad. Nuestro
Padre celestial viste la hierba del campo con un esplendor tal como aun Salomón
no pudo igualar; ¿no vestirá a sus propios hijos? Estamos ciertos que sí. Tal
vez habrá muchos remiendos y zurcidos, pero ropa tendremos.
Un siervo del Señor que
era pobre, halló que su ropa estaba tan raída y pasada que casi se caía a
pedazos; pero como él era un siervo del Señor, esperaba que su Maestro le
proveería de su librea. Sucedió que el que estas líneas escribe, visitando a un
amigo, fue invitado a predicar en el púlpito de aquel hombre bueno, y le vino
el pensamiento de hacer una colecta para él, y así tuvo su librea. En muchos otros casos hemos visto que los que
sirven al Señor encuentran que Él se cuida de que tengan ropa. El que hizo que
el hombre cuando pecó necesitara ropa, también le proveyó de ella en su
misericordia; y la que el Señor dio a nuestros primeros padres fue mucho mejor
que la que ellos hicieron para sí mismos.
FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe –
Charles H. Spurgeon.lunes, 19 de marzo de 2018
MARZO 19
“Gracia y gloria dará Jehová”. Salmos 84:11.
La gracia es lo que ahora
mismo necesitamos, y se puede obtener gratuitamente. ¿Qué puede ser más libre
que un don? Hoy recibiremos gracia que sustenta, corrobora, santifica y sacia.
Él ha dado gracia diaria hasta ahora, y en cuanto a lo futuro, esa gracia aún
es suficiente. Si tenemos poca gracia la falta tiene que estar en nosotros;
porque el Señor no es tacaño ni es tardo para dar en abundancia. Podemos pedir
tanto como queremos y nunca temer una negativa. Él da abundantemente y no
zahiere.
Tal vez el Señor no dará
oro, pero dará gracia; tal vez no dará ganancia, pero dará gracia. Ciertamente
nos mandará prueba, pero dará gracia en proporción a ella. Tal vez seremos
llamados a trabajar y a sufrir, pero con el llamamiento vendrá toda la gracia
necesaria.
¡Y qué “y” es este del
versículo: “y gloria”! Aún no necesitamos la gloria, y aún no somos aptos para
ella; pero la tendremos en debido orden. Después que hayamos comido el pan de
la gracia, beberemos el vino de la gloria. Tenemos que pasar por el lugar santo,
que es la gracia, hasta el lugar santísimo, que es la gloria. Estas palabras “y
gloria”, son bastantes para hacer a un hombre saltar de alegría. ¡Un poco de
tiempo, un poco de tiempo, y entonces la gloria para siempre!
FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe –
Charles H. Spurgeon.domingo, 18 de marzo de 2018
MARZO 18
“La oración de los rectos es su gozo”. Proverbios 15:8.
Esto es tanto como una
promesa, porque declara una verdad presente, que será la misma durante toda la
eternidad. Dios toma contentamiento en las oraciones de hombres rectos; aun las
llama su gozo. Nuestro primer interés es el de ser rectos. Sin inclinarte a un
lado ni a otro, mantente recto; no torcido con astucia, ni postrado por ceder
al mal; sé recto en integridad y sinceridad estrictas. Si empezamos a engañar y
arreglar, seremos dejados a nuestros arreglos. Si probamos caminos torcidos,
encontraremos que no podremos orar, y si fingimos hacerlo, encontraremos que
nuestras oraciones son excluidas del cielo.
¿Estamos obrando
rectamente y así siguiendo la voluntad revelada del Señor? Entonces oremos
mucho y oremos en fe. Si nuestra oración es el gozo de Dios, no le escatimemos
lo que le da placer. Él no mira la gramática, ni la metafísica, ni la retórica
de ella; en estas cosas los hombres podían despreciarla. Él, como un Padre,
toma contentamiento en los ceceos de sus propias criaturas, los balbuceos de
sus hijos e hijas recién nacidos. ¿No debíamos de gozar en la oración puesto
que el Señor se goza en ella? Vayamos con peticiones al trono. El Señor nos da
bastantes razones para la oración, y debiéramos darle gracias de que es así.
sábado, 17 de marzo de 2018
MARZO 17
“No temas delante de ellos, porque contigo soy para librarte, dice
Jehová”. Jeremías 1:8.
Cuando entra el temor y
nos hace vacilar estamos en peligro de caer en pecado. La presunción es muy de
temer, pero también lo es la cobardía. Atrévete a ser como Daniel. Nuestro gran
Capitán debe ser servido por soldados valientes.
¡Qué motivo tenemos aquí
para ser valientes! Dios está con los que están con Él. Dios nunca se ausentará
cuando viene la hora de la lucha. ¿Te amenazan? ¿Quién eres tú para que tengas
temor del hombre que es mortal? ¿Perderás tu empleo? Tu Dios a quien sirves
hallará pan y agua para sus siervos. ¿No puedes confiar en Él? ¿Te ponen en
ridículo? ¿Te quebrantará esto los huesos o el corazón? Súfrelo por amor de
Cristo, y aún regocíjate por esta causa.
Dios está con los
verdaderos, los justos y los santos, para librarles; y te librará. Acuérdate de
cómo Daniel salió del foso de los leones, y los tres jóvenes santos del horno
de fuego. Tu caso no es tan desesperado como el de ellos; pero aunque lo fuese,
el Señor te sostendría a través de él, y te haría más que vencedor. Teme temer.
Ten miedo de ser medroso. Tu peor enemigo habita en tu propio seno. Arrodíllate
y clama por auxilio, y entonces levántate diciendo: “Confiaré y no temeré”.
viernes, 16 de marzo de 2018
MARZO 16
“Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced;
y el Dios de paz será con vosotros”. Filipenses 4:9.
Es bueno que se pueda
imitar minuciosamente a un hombre con provecho, como se podía haber imitado a
Pablo. ¡Oh que tuviésemos gracia para imitarlo en este día y todos los días!
Si nosotros, por la
gracia divina, ponemos en práctica la doctrina de Pablo, podemos reclamar la
promesa que ahora está abierta delante de nosotros; ¡y qué promesa es! Dios,
que ama la paz, hace la paz y respira la paz, estará con nosotros. “Paz a
vosotros”, es una bendición dulce; pero que el Dios de paz está con nosotros es
aún mucho más. Así tenemos la fuente además de las corrientes, el sol además de
sus rayos. Si el Dios de paz está con nosotros, gozaremos de la paz de Dios que
sobrepuja todo entendimiento, aunque las circunstancias exteriores amenacen
inquietarnos. Si los hombres riñen, nosotros ciertamente seremos pacificadores,
si el Autor de la paz está con nosotros.
Es en el camino de la
verdad donde se halla paz verdadera. Si abandonamos la fe, o dejamos el camino
de la justicia bajo la idea de extender la paz, estaremos grandemente
equivocados. Primeramente pura, después pacífica, es el orden de la sabiduría y
de la verdad. Mantengámonos en la senda trazada por Pablo, y el Dios de paz
será con nosotros como estuvo con el apóstol.
MARZO 15
“Por tanto, di: Así ha dicho el Señor Jehová: Aunque los he echado lejos
entre las gentes, y los he esparcido por las tierras, con todo eso les seré por
un pequeño santuario en las tierras adonde llegaren”. Ezequiel 11:16.
Aun cuando privados de los
medios públicos de gracia, no estamos alejados de ella. El Señor que pone a su
pueblo en sitios donde se sienten aislados, Él mismo estará con ellos, y Él les
dará todo lo que les hubiera dado en sus casas, y en el lugar de sus santas
convocaciones. ¡Recibid esta palabra para vosotros mismos, los que tenéis que
vagar!
Dios es un lugar de refugio
a su pueblo. En Él encuentran santuario, a cubierto de todo adversario. Él
también es su lugar de adoración. Él está con ellos como
estuvo con Jacob cuando durmió en pleno campo, y levantándose dijo:
“Ciertamente Jehová está en este lugar”. También les será un santuario de quietud,
como el Lugar Santísimo, que era la morada silenciosa del Eterno. Vivirán
reposados sin temor del mal.
Dios mismo, en Cristo
Jesús, es el santuario de misericordia. El arca del pacto es
el Señor Jesús, y la vara de Aarón, la urna que contenía el maná y las tablas
de la ley, todas están en Cristo nuestro santuario. En Dios encontramos el
templo de santidad y de comunión. ¿Qué más necesitamos? ¡Oh,
Señor, cumple esta promesa, y sé siempre para nosotros un pequeño santuario!
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