Versículo para hoy:

domingo, 11 de febrero de 2018

FEBRERO 11

“Mi espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos”. Isaías 44:3.

Nuestros hijos queridos no tienen el Espíritu de Dios por naturaleza, como claramente vemos. Vemos mucho en ellos que nos hace temer acerca de su futuro, y esto nos estimula a la oración agonizante. Cuando un hijo viene a ser particularmente perverso, exclamamos con Abraham: “¡Ojalá Ismael viva delante de Ti!” Antes nos gustaría ver nuestras hijas como Ana que verlas emperatrices. Este versículo debiera animarnos mucho. Viene después de las palabras: “No temas, siervo mío, Jacob”; y bien puede echar fuera nuestros temores.

El Señor dará su Espíritu; lo dará abundantemente, derramándolo; lo dará eficazmente, para que sea una bendición verdadera y eterna. Bajo este derramamiento divino, nuestros hijos saldrán, y “este dirá: Yo soy de Jehová; y el otro se llamará del nombre de Jacob”.

Esta es una de las promesas respecto a la cual el Señor quiere ser solicitado de nosotros. ¿No debiéramos a tiempos fijos, en una manera exacta, orar por nuestros hijos? No podemos darles corazones nuevos, pero el Santo Espíritu puede; y Él es fácil de solicitar. El gran Padre toma contentamiento en las oraciones de padres y madres. ¿Tenemos algunos queridos fuera del arca? No descansemos hasta que estén encerrados en ella por la misma mano del Señor.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

sábado, 10 de febrero de 2018

Tres formas para superar la tentación, el pecado y los patrones de pecado - Rick Thomas



¿Qué hago con mis emociones? - Lucy Reyna Orozco Meraz



FEBRERO 10

“Porque has de ser testigo suyo a todos los hombres, de lo que has visto y oído”. Hechos 22:15.

Pablo fue escogido para ver y oír al Señor hablarle desde el cielo. Esta divina elección le era un gran privilegio; pero no fue designada para terminar en él, sino para que tuviese influencia sobre otros; sí, sobre todos los hombres. Europa debe a Pablo el Evangelio que ahora tiene.

Pertenece a nosotros en nuestra medida el ser testigos de lo que el Señor nos ha revelado, y es para nuestro peligro si escondemos la preciosa revelación. Primero, tenemos que ver y oír, o no tendremos nada que decir; pero cuando así lo hemos hecho, tenemos que estar ansiosos para dar nuestro testimonio. Tiene que ser testimonio personal: “Has de ser”. Tiene que ser para Cristo: “Has de ser testigo suyo”.

Y tienes que ser testigo constantemente, del todo preocupado en ello; tenemos que ser testigos ante todas las cosas, y con exclusión de muchas otras cosas. Tenemos que testificar no sólo a unos pocos escogidos que nos recibirán con gusto, sino “a todos” los que podemos alcanzar, jóvenes o viejos, ricos o pobres, buenos o malos. Nunca debiéramos guardar silencio como los que están poseídos de un espíritu mudo; porque el versículo que tenemos delante es un mandamiento y una promesa, y no tenemos que perderlo: “Has de ser testigo suyo”. “Vosotros sois mis testigos, dice Jehová”. ¡Señor, cumple esta palabra en mí también!

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

viernes, 9 de febrero de 2018

La envidia es tu enemigo - Nancy DeMoss de Wolgemuth


FEBRERO 9

“Y meteré en el fuego la tercera parte, y los fundiré como se funde la plata, y probarélos como se prueba el oro. Él invocará mi nombre, y Yo le oiré, y diré: Pueblo mío; y él dirá: Jehová es mi Dios”. Zacarías 13:9.

La gracia nos cambia en metal precioso y entonces el fuego y el horno siguen como consecuencia necesaria. ¿Nos inquieta esto? ¿Preferiríamos ser estimados de ningún valor, como las piedras del campo, para poder gozar de reposo? Esto sería escoger la parte más despreciable: como Esaú, tomar el potaje y renunciar la porción del pacto. No, Señor: ¡gustosos seremos echados en el horno, más bien que echados fuera de tu presencia!

El fuego solamente refina, no destruye. Seremos pasados por el fuego y no dejados en él. El Señor aprecia su pueblo como la plata, y por eso se empeña en limpiarlo de escoria. Si somos sabios, agradeceremos el proceso de la fundición, más bien que rehusarlo. Nuestra oración será que nuestra escoria sea quitada de nosotros, más bien de que seamos quitados del crisol.

¡Oh Señor, tú nos pruebas en verdad! Estamos a punto de derretirnos bajo la fiereza de la llama. Mas este es tu camino, y tu camino es el mejor.

Susténtanos bajo la prueba, y perfecciona el proceso de nuestra purificación y seremos tuyos para siempre jamás.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

jueves, 8 de febrero de 2018

Culpable por la ley de benignidad - Nancy DeMoss de Wolgemuth



FEBRERO 8

“Siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”. Isaías 41:10.

Es saludable tener miedo de caer. El ser atrevido no es señal de sabiduría. Vienen tiempos cuando sentimos que tenemos que caer a menos que tengamos un apoyo muy especial. Aquí lo tenemos. La diestra de Dios es una cosa grande en la cual apoyarse. Presta atención, no es sólo su mano, aunque esta guarda el cielo y la tierra en sus puestos, sino su diestra: su poder unido con su habilidad, su poder donde es más diestro. No, esto no es todo; está escrito: “siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”. Esa mano que usa para mantener su santidad y para ejecutar sus sentencias reales, esa será extendida para sostener a los que confían en Él. Nuestro peligro es temible, pero nuestra seguridad es gozosa. El hombre a quien Dios sustenta, los demonios no lo pueden derribar.

Nuestros pies pueden ser débiles, pero la diestra de Dios es omnipotente. El camino puede ser áspero, pero Omnipotente es nuestro sostén. Podemos adelantar confiados. Nosotros no caemos. Apoyémonos continuamente donde se apoyan todas las cosas. Dios no retirará su fuerza, porque su justicia está allí también: Él será fiel a su promesa, y fiel a su Hijo, y por lo tanto fiel a nosotros.

¡Qué contentos debiéramos estar! ¿No lo estamos?

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

miércoles, 7 de febrero de 2018

Evita la inutilidad - Nancy DeMoss de Wolgemuth



Cómo hacer rebosar tu amor - Nancy DeMoss de Wolgemuth



FEBRERO 7

“Si te tornares al Omnipotente, serás edificado”. Job 22:23.

Elifaz en estas palabras expresó una grande verdad, que es un resumen de muchos versículos de la Escritura inspirada. ¿Lector, te ha derribado el pecado? ¿Has venido a ser una ruina? ¿Ha salido en contra de ti la mano del Señor, de tal modo que tu hacienda está empobrecida y tu espíritu está abatido? ¿Fue tu propia locura la que trajo sobre ti todo este daño? Entonces la primera cosa que hay que hacer es volver al Señor. Con arrepentimiento profundo y con fe sincera vuélvete de tu apostasía. Es tu deber, porque te has apartado de Aquel a quien profesaste servir. Es tu sabiduría, porque no puedes luchar en contra de Él y prosperar. Es tu necesidad inmediata, porque lo que Él ha hecho es nada en comparación con el castigo que te puede dar, siendo como es Todopoderoso para castigar.

¡Mira qué promesa te invita! Serás “edificado”. Sólo el Todopoderoso puede establecer columnas caídas y restaurar las paredes inclinadas de tu estado; pero Él puede hacerlo, y lo hará si vuelves a Él. No te tardes. Tu mente trastornada te faltará del todo si continúas en la rebelión; pero una plena confesión te aliviará y una fe humilde te consolará. Haz esto y todo estará bien.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

martes, 6 de febrero de 2018

FEBRERO 6

“Cuando oyeres la voz de Jehová tu Dios, bendito serás tú en la ciudad”. Deuteronomio 28:2-3.

La ciudad está llena de ansiedad, y el que tiene que ir allí de día en día, la encuentra un sitio de grandes fatigas. Está llena de ruidos, movimiento, excitación y trabajo penoso; muchas son sus tentaciones, pérdidas y molestias. Pero el ir allí con la divina bendición quita la irritación de la dificultad; si permanecemos allí con esa bendición encontramos placer en sus deberes y fuerza adecuada a sus demandas.

Una bendición en la ciudad tal vez no nos hará grandes, pero nos guardará sanos; tal vez no nos enriquecerá, pero nos preservará fieles. Si somos porteros, o escribientes, o directores, o negociantes, o magistrados, la ciudad nos ofrece oportunidades para ser útiles. La pesca es buena donde hay gran número de peces, y promete mucho trabajo para nuestro Señor entre las multitudes agrupadas. Tal vez preferiríamos la quietud de una vida campesina; pero si somos llamados a la ciudad, ciertamente podemos preferirla porque da lugar a nuestra energía.

Esperemos hoy buenas cosas por causa de esta promesa, y sea nuestro cuidado tener el oído abierto a la voz del Señor, y una mano pronta para ejecutar su mandato. La obediencia trae la bendición.

“En guardar sus mandamientos hay grande galardón”.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

lunes, 5 de febrero de 2018

Gracia para hoy - Nancy DeMoss De Wolgemuth



FEBRERO 5

“Y veré la sangre y pasaré de vosotros”. Éxodo 12:13.

Mi propia vista de sangre preciosa es para mi consuelo; pero lo que garantiza mi seguridad es que el Señor la ve. Aun cuando no puedo verla, el Señor la ve, y me perdona por causa de ella. Si no estoy tan tranquilo como debiera estar, porque mi fe es débil, sin embargo estoy igualmente seguro, porque el ojo del Señor no es turbio, y Él ve la sangre del gran sacrificio con mirada fija. ¡Qué gozo es esto!

El Señor ve la significación profunda y secreta, y la plenitud infinita de todo lo que significa la muerte de su Hijo amado. Lo ve con la memoria tranquila de la justicia satisfecha, y con todos sus atributos incomparables, glorificados. Él vio la creación en su progreso y dijo: “Que era bueno en gran manera”; ¿pero qué dice Él de la redención en su perfección? ¿Qué dice Él de la obediencia aun hasta la muerte de su muy amado Hijo? Ninguno puede decir cuál es su satisfacción en Jesús, y cuál es su descanso en el olor suave que Jesús presentó cuando se ofreció a Dios sin mancha.

Ahora descansamos en seguridad tranquila. Tenemos el Sacrificio de Dios y la Palabra de Dios para producir en nosotros un sentido de perfecta seguridad. Él pasará de nosotros, tiene que ser así, porque Él no perdonó a nuestro glorioso Sustituto. La justicia junta las manos con el amor para proveer una salvación eterna para todos los que son rociados con sangre.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

FEBRERO 4

“No os dejaré huérfanos: vendré a vosotros”. Juan 14:18.

Él nos dejó, y sin embargo no somos dejados huérfanos. Él es nuestro consuelo, y se ha marchado, pero no estamos desconsolados. Nuestro consuelo es que Él vendrá a nosotros, y esto es bastante consuelo para sostenernos durante su ausencia prolongada. Jesús ya está de camino. Él dice: “Vengo en breve”; Él viene hacia nosotros con gran rapidez. Él dice: “Vendré” y ninguno puede impedir su venida, o atrasarla un cuarto de hora. Él dice particularmente “vendré a vosotros”; y así lo hará. Su venida es particularmente para su propio pueblo. Esto es, para serles de consuelo presente, mientras que lloran la ausencia del Esposo.

Cuando perdemos el gozoso sentido de su presencia, gemimos; pero no debemos entristecernos como si no hubiese esperanza. Nuestro Señor con un poco de ira se ha escondido de nosotros por un momento; mas volverá en completa gracia. En un sentido nos deja, pero solamente en un sentido. Cuando se retira, deja detrás la garantía de que volverá. ¡Oh Señor, ven pronto! ¡No hay vida en esta existencia terrestre si Tú has marchado! Gemimos por la vuelta de tu sonrisa dulce. ¿Cuándo vendrás a nosotros? Estamos ciertos de que aparecerás; pero que seas como el gamo y como el cabrito de los ciervos. ¡Apresúrate a nosotros, oh nuestro Dios!

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

sábado, 3 de febrero de 2018

Este blog no es tu Biblia - Laura Elliot



FEBRERO 3

“El que aun a su propio Hijo no perdonó, antes le entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará con Él todas las cosas?” Romanos 8:32.

Si esta no es una promesa en su forma, los es en verdad. Realmente es más que una forma, es un conglomerado de promesas. Es un montón de rubíes, de esmeraldas y de diamantes, con una pepita de oro para su engaste. Es una pregunta que nunca puede ser contestada de modo que nos cause ansiedad de corazón. ¿Qué nos puede negar el Señor, después de habernos dado a Jesús? Si necesitamos todas las cosas en el cielo y en la tierra, nos las dará; porque si hubiera habido un límite, no importa dónde, Él hubiese retenido a su propio Hijo.

¿Qué necesito yo hoy? Solamente tengo que pedirlo. Puedo buscarlo fervientemente, pero no como si tuviera que usar de fuerza y arrancar un don dado de mala voluntad, de la mano del Señor; porque Él lo dará gratuitamente. De su propia voluntad nos dio su propio Hijo. Ciertamente ninguno le hubiera propuesto que nos diera tal don. Ninguno hubiera osado pedirlo. Hubiera sido demasiado presuntuoso. Él nos dio espontáneamente a su Unigénito; ¿y alma mía, no puedes confiar en tu Padre Celestial para que te dé cualquiera cosa y todas las cosas? Tu pobre oración no tendría fuerza con el Omnipotente si la fuerza fuese necesaria; pero su amor, como un manantial, brota de sí mismo y sobreabunda para suplir todas tus necesidades.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

viernes, 2 de febrero de 2018

El legado de Rahab - Nancy DeMoss de Wolgemuth



FEBRERO 2

“Y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada”. Malaquías 4:2.

Sí, cuando brilla el sol, los enfermos salen de sus habitaciones, y se pasean para respirar el aire fresco. Cuando el sol trae la primavera y el verano, los ganados dejan sus establos, y buscan pastos en los Alpes más elevados. De la misma manera, cuando nosotros tenemos comunión consciente con nuestro Señor, dejamos el establo del temor, y nos paseamos en el campo de la santa confianza. Subimos las montañas del gozo y pacemos del pasto agradable que crece más cerca del cielo que la provisión de hombres carnales.

“Saldréis y saltaréis”, una promesa duplicada. ¡Oh, alma mía, desea ardientemente el gozar de ambas bendiciones! ¿Por qué deseas estar presa? Levántate y anda en libertad. Jesús dice que sus ovejas entrarán y saldrán y hallarán pastos; sal fuera entonces, y aliméntate en las vegas ricas del amor infinito.

¿Por qué quieres permanecer un niño en la gracia? Crece. Los novillos crecen mucho, especialmente si son mantenidos en el establo; y tú tienes el excelente cuidado de tu Redentor. Crece, pues, en gracia y en el conocimiento de tu Señor y Salvador. No seas desmedrado ni raquítico. El Sol de Justicia se ha levantado sobre ti. Responde a sus rayos como los capullos se abren a la luz del sol natural. Abre tu corazón, y desarróllate y crece en Él en todas las cosas.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

jueves, 1 de febrero de 2018

Todo el mundo necesita ser rescatado - Nancy DeMoss de Wolgemuth


FEBRERO 1

“Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de Justicia, y en sus alas traerá salud”. Malaquías 4:2.

Esta buena palabra, cumplida una vez en el primer advenimiento de nuestro glorioso Señor, aún habrá de tener un cumplimiento en su segundo advenimiento, pero también es para uso diario. ¿Está el lector en la oscuridad? ¿Se aumenta más la oscuridad hasta hacerse más profunda? A pesar de esto no desmayemos, aún tiene que levantarse el sol. Cuando la noche es más oscura, el alba está más próxima.

El sol que nacerá no será de suerte común. Es el Sol de Justicia, cada rayo del cual es santidad. El que nos viene a animar, viene en el camino de justicia tanto como en el de misericordia, y no viene a infringir ninguna ley aun para salvarnos. Jesús demuestra tanto la santidad de Dios como su amor. Nuestra liberación, cuando venga, será segura porque será justa.

Nuestra única interrogación debería ser: “¿Tememos el nombre del Señor? ¿Reverenciamos al Dios vivo y andamos en sus caminos?” Entonces para nosotros la noche tiene que ser otra; y cuando venga la mañana, toda la enfermedad y la tristeza de nuestra alma habrán terminado para siempre. Luz, calor, gozo y claridad de visión vendrán, y la sanidad de toda enfermedad y apuro seguirán después.

¿Ha resplandecido Jesús sobre nosotros? Gocemos del sol. ¿Ha escondido Él su rostro? Esperemos su salida. Él resplandecerá tan seguramente como el sol.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

miércoles, 31 de enero de 2018

¿Cuánto entretenimiento es demasiado? - Tim Challies en español

Un plan de batalla poco convencional - Nancy DeMoss de Wolgemuth



ENERO 31

“El Dios mío me oirá”. Miqueas 7:7.

Los amigos pueden ser desleales, pero el Señor no se alejará del alma benévola; al contrario, Él oirá todos sus deseos. El profeta dice: “De la que duerme a tu lado, guarda, no abras tu boca. Los enemigos del hombre son los de su casa”. Este es un estado miserable; pero aun en tal caso el Mejor Amigo permanece fiel, y podemos decirle toda nuestra tristeza.

Nuestra sabiduría está en mirar al Señor, y no en reñir con hombres y mujeres. Si nuestras llamadas cariñosas son desatendidas por nuestros propios parientes, esperemos al Dios de nuestra salud porque Él nos oirá. Él nos oirá tanto o más por causa de la crueldad y opresión de otros, y pronto tendremos razón para clamar: “Tú, enemiga mía, no te huelgues de mí”.

Porque Dios es el Dios vivo, Él puede oír; porque Él es un Dios amante, Él oirá; porque es nuestro Dios del pacto, está obligado a oírnos. Si cada uno de nosotros puede hablar de Él como “mi Dios”, podremos decir con certeza absoluta: “mi Dios me oirá”. ¡Ven, pues, oh corazón herido, y cuenta tus penas al Señor tu Dios! Yo me arrodillaré en secreto e interiormente murmuraré: “Mi Dios me oirá”.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

martes, 30 de enero de 2018

Completamente perdonada - Nancy DeMoss De Wolgemuth


ENERO 30

“Y he aquí, Yo soy contigo, y te guardaré por donde quiera que fueres”. Génesis 28:15.

¿Necesitamos misericordias especiales para algún viaje que debemos hacer? Aquí tenemos las más escogidas: la presencia y la preservación de Dios. En todo lugar necesitamos ambas cosas, y en todo lugar las tendremos si estamos cumpliendo nuestro deber y no solamente siguiendo nuestra propia inclinación. ¿Por qué consideramos nuestro traslado a otro país como una necesidad triste, cuando es impuesto sobre nosotros por la voluntad divina? En todos los países el creyente es igualmente un peregrino y un extranjero; sin embargo, en cada región el Señor es un refugio, como lo ha sido a sus santos de generación en generación. Podemos carecer de la protección de un monarca terrestre, pero cuando Dios dice: “Yo te guardaré”, no hay ningún cuidado. Este es un pasaporte bendito para un viajero, y un acompañamiento divino para un emigrado.

Jacob nunca antes había dejado la casa de su padre: él había sido un niño mimado de su madre, y no un aventurero como su hermano. Sin embargo, él salió, y Dios con él. Tenía poco bagaje, y ningún séquito; pero ningún príncipe jamás viajó con mejor salvaguardia. Aun cuando dormía en pleno campo, los ángeles le guardaban y el Señor Dios le habló. Si el Señor nos manda ir, digamos con nuestro Señor Jesús: “Levantaos, vamos de aquí”.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

lunes, 29 de enero de 2018

El cordón escarlata - Nancy DeMoss de Wolgemuth



ENERO 29

“Guarda y escucha todas estas palabras que Yo te mando, porque te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti para siempre, cuando hicieres lo bueno y lo recto en los ojos de Jehová tu Dios”. Deuteronomio 28:3.

Aunque la salvación no es por las obras de la ley, sin embargo las bendiciones que son prometidas a la obediencia no son negadas a los siervos fieles de Dios. Nuestro Señor quitó las maldiciones cuando fue hecho maldición por nosotros, pero ninguna condición de bienaventuranza ha sido revocada.

Tenemos que notar y escuchar la voluntad revelada del Señor, dando nuestra atención, no a porciones de ella, sino a “todas estas palabras”. No hay que sacar y escoger, sino respetar imparcialmente todo lo que Dios ha mandado. Este es el camino de bendición para el padre y sus hijos. La bendición del Señor está sobre sus escogidos hasta la tercera y cuarta generación. Si andan rectamente delante de Él, Él hará que todos los hombres conozcan que son simiente bendita de Jehová.

Ninguna bendición puede venir sobre nosotros o los nuestros por el fraude o la doblez. Los caminos de conformidad al mundo, y de impiedad no pueden traer bien a nosotros o a los nuestros. Nos irá bien cuando vayamos bien con Dios. Si la integridad no nos hace prosperar, tampoco el fraude lo conseguirá. Lo que agrada a Dios nos traerá alegría.

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

domingo, 28 de enero de 2018

ENERO 28

“Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos”. Apocalipsis 21:4.

Sí, a esto vendremos si somos creyentes. La pena cesará, y las lágrimas serán limpiadas. Este es un mundo de llanto, pero pasará. Habrá un cielo nuevo, y una tierra nueva, así dice el primer versículo de este capítulo; y por lo tanto, no habrá nada por qué llorar tocante a la caída de Adán y las miserias consiguientes. Lee el versículo 2 y nota cómo habla de la esposa y su casamiento. La boda del Cordero es un tiempo de placer infinito y las lágrimas estarán fuera de lugar. El versículo 3 dice que el mismo Dios morará entre los hombres; y seguramente hay deleites en su diestra para siempre, y las lágrimas no caerán jamás.

¿Qué será nuestro estado cuando no haya más llanto, ni clamor, ni dolor? Esto será más glorioso de lo que ahora podemos imaginar. ¡Oh ojos enrojecidos de llorar, dejad vuestro llanto abrasador, porque dentro de poco no conoceréis más las lágrimas! 

Ninguno puede limpiar las lágrimas como el Dios de amor, pero Él va a hacerlo. “Por la tarde durará el llanto, y a la mañana vendrá la alegría”. ¡Ven Señor, y no tardes; porque ahora, tanto hombres como mujeres tienen que llorar!

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.

sábado, 27 de enero de 2018

ENERO 27

“Y allí os acordaréis de vuestros caminos, y de todos vuestros hechos en que os contaminasteis; y seréis confusos en vuestra misma presencia por todos vuestros pecados que cometisteis”. Ezequiel 20:43.

Cuando somos aceptos al Señor, y estamos en el lugar del favor, de la paz y de la seguridad, entonces somos movidos a arrepentirnos de todas nuestras culpas y mala conducta hacia nuestro benigno Dios. El arrepentimiento es de tanto valor, que podemos llamarlo un diamante de primera calidad, y es prometido dulcemente al pueblo de Dios como un resultado de la salvación que más santifica. El que acepta el arrepentimiento, también da el arrepentimiento; y no lo da de su “caja amarga”, sino de entre las “hojuelas con miel”, con las cuales alimenta a su pueblo. El mejor modo de disolver un corazón de peña es tener un sentimiento de perdón que ha sido comprado con sangre y de misericordia inmerecida. ¿Nos sentimos duros? Pensemos en el amor del pacto, y entonces dejaremos el pecado, lamentaremos el pecado, y aborreceremos el pecado; sí, y estaremos confusos por haber pecado contra el amor infinito. 

Acerquémonos a Dios con esta promesa de penitencia, y pidámosle que nos ayude a recordarnos, a arrepentirnos, a tener sentimiento y a volvernos. ¡Oh que pudiésemos gozar del enternecimiento de la tristeza santa! ¡Qué alivio nos sería derramar un torrente de lágrimas! ¡Señor, hiere la peña, o habla a la peña, y haz que corran las aguas!

FUENTE: Libro de Cheques del Banco de la Fe – Charles H. Spurgeon.