Versículo para hoy:

martes, 7 de noviembre de 2017

Salmo 126, Día 2 - Nancy DeMoss de Wolgemuth

Noviembre 7. El carácter santo y encubierto de las circunstancias

"Sabemos, además, que a los que aman a Dios, todas las cosas los ayudan a bien", Romanos 8:28
Las circunstancias en la vida del creyente son ordenadas por Dios y en ella por lo tanto no existe la casualidad. Él te introduce providencialmente en determinadas circunstancias que de ninguna manera puedes comprender; sólo el Espíritu Santo las entiende. Dios te lleva a ciertos lugares y te coloca entre ciertas personas y situaciones para lograr en ti un propósito determinado, a través del Espíritu. Nunca levantes tu mano frente a tus circunstancias para decir: "Yo mismo voy a dirigir y controlar este asunto.Voy a vigilar esto de cerca y a protegerme de aquello". Debido a que todas tus circunstancias están en las manos de Dios, nunca debes pensar que son anormales. Tu función dentro de la oración intercesora no es entrar en la agonía de la intercesión. Tu parte es aprovechar las circunstancias y las personas comunes entre las que Dios te coloca providencialmente, para llevarlas ante su trono y el Espíritu que está en ti tendrá la oportunidad de interceder por ellas. De esta manera Dios tocará al mundo entero por medio de sus santos.
¿Estoy obstaculizando la obra del Espíritu de Dios al no ser específico, o al tratar de hacer su obra por Él?
Debo cumplir la parte humana de la intercesión, aprovechando las circunstancias en que me encuentro y la gente con la que entro en contacto. Debo guardar mi vida consciente como un santuario para el Espíritu Santo. Entonces, a medida que presento a las diferentes personas delante de Dios, el Espíritu Santo intercede por ellas.
Tus oraciones de intercesión nunca podrán ser las mías, ni las mías tuyas, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros en nuestras vidas particulares (ver Romanos 8:26). Sin esta intercesión otras personas se empobrecerán.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

lunes, 6 de noviembre de 2017

La decepción y la satisfacción en Jesús - Laura Pérez

Salmos 126, Día 1 - Nancy DeMoss de Wolgemuth

Noviembre 6. La agenda de la fe

“... ¿Crees esto?", Juan 11:26.
Marta creía en el poder que estaba a disposición de Jesucristo. Creía que si hubiera estado presente, habría sanado a su hermano. También creía que Jesús disfrutaba de una especial intimidad con Dios y que cualquier cosa que le pidiera, Él la haría.
Sin embargo, ella necesitaba de una intimidad más cercana con Jesús. La agenda de la fe de Marta se cumpliría en el futuro. Jesús continuó atrayéndola y guiándola hasta que su fe se convirtió en una posesión personal. Luego fue surgiendo lentamente hasta convertirse en su herencia... "Si Señor; yo he creído que tú eres el Cristo...", Juan 11:27.
¿Está tratando El Señor contigo de la misma forma? ¿Jesús te está educando en la comunión personal con Él? Déjalo desafiarte con su pregunta: "¿Crees esto?" ¿Estás enfrentando un área de duda en tu vida?
¿Has llegado, como Marta, a una encrucijada de circunstancias agobiantes donde tu agenda de fe está a punto de convertirse en tu fe personal? Esto ocurre solamente cuando un problema tuyo te hace consciente de una necesidad personal.
Creer es entregar. En el área del aprendizaje intelectual me entrego mentalmente y rechazo todo lo que no esté relacionado con una creencia. En el reino de las convicciones personales me entrego moralmente a ellas y me niego a transigir. Pero en la esfera de la fe íntima y personal, me entrego espiritualmente a Jesucristo y decido ser controlado sólo por ÉL.
Luego, cuando me encuentro cara a cara con Jesucristo y me dice: "¿Crees esto?", descubro que la fe es tan natural como respirar. Y me asombro de lo necio que fui por no haber confiado antes en Él.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Noviembre 5. Participantes de sus aflicciones

"...gozaos pon cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo...", 
1 Pedro 4:12
Si vas a ser utilizado por Dios, Él te hará pasar por múltiples experiencias que en realidad no han sido diseñadas para tu vida. Éstas tienen el propósito de que seas útil en sus manos y que entiendas lo que les ocurre a otras almas, de tal manera que nunca te sorprendas de lo que pueda cruzarse en tu camino. Tú dices: "¡Pero, yo no puedo tratar con esa persona!" ¿Por qué no? Dios te ha dado bastantes oportunidades para aprender de Él al respecto, pero te alejaste sin prestarle atención a la lección, porque te pareció estúpido gastar el tiempo de esa manera.
Las aflicciones de Cristo no fueron las que comúnmente tú y yo padecemos. Él sufrió según la voluntad de Dios (1 Pedro 4:19) y desde la perspectiva en que nosotros sufrimos como individuos. Sólo a través de la relación con Jesucristo comprendemos lo que Dios está buscando en su trato con nosotros. Es parte de nuestra cultura cristiana querer saber de antemano cuáles son los propósitos divinos cuando se trata de las aflicciones. La historia de la Iglesia cristiana registra que tendemos a evadir el ser identificados con los padecimientos de Jesucristo. La gente ha tratado de obedecer las órdenes de Dios mediante sus propios atajos. El camino de Él siempre es el del sufrimiento, el sendero del "recorrido largo a casa".
¿Participamos de las aflicciones de Cristo? ¿Estamos dispuestos a que Dios destruya y transforme sobrenaturalmente nuestras decisiones personales? Esto no implica que vamos a saber exactamente la razón por la que Dios nos está llevando por ese camino, pues nos volveríamos pedantes espirituales.
Momentáneamente no comprendemos a través de qué situación Él desea llevarnos. Pasamos más o menos sin entenderlo, hasta que, de repente, llegamos a un lugar luminoso y decimos: "¡Dios me ha fortalecido y ni siquiera lo sabía!"

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

sábado, 4 de noviembre de 2017

Noviembre 4. La autoridad de la realidad

"Acercaos a Dios y él se acercará a vosotros..", Santiago 4:8
Es esencial darle a la gente la oportunidad de actuar de acuerdo con la verdad de Dios y la responsabilidad debe reposar sobre cada individuo. No puedes actuar por alguien más. Debe ser su propio acto deliberado, pero el mensaje del Evangelio siempre debe llevarlo a la acción. La parálisis de negarse a actuar deja al hombre exactamente donde se encontraba antes. Sin embargo, una vez que actúa, nunca será el mismo. La aparente locura de la verdad es lo que ha obstaculizado a centenares de almas a quienes el Espíritu de Dios ha convencido de pecado.
Tan pronto me apresuro a actuar, empiezo a vivir. Todo lo demás es existir por existir. Los momentos que realmente vivo son aquellos en los que actúo con toda mi voluntad.
Nunca permitas que una verdad de Dios que haya llegado a tu alma pase de largo sin que obres en consecuencia, no necesariamente en un nivel físico, pero sí en tu voluntad. Grábala, con tinta y con sangre; introdúcela en tu vida. El creyente más débil que se compromete con Jesucristo es libre en el instante en que actúa. Toda la omnipotencia del Señor queda disponible a su favor. Nos acercamos a la verdad de Dios, confesamos que hemos actuado mal, pero fallamos nuevamente. Luego nos acercamos una vez más, pero volvemos a fallar, hasta que finalmente aprendemos que no debemos retroceder.
Cuando nos enfrentamos a alguna palabra de verdad de nuestro buen Señor, debemos movernos directamente hacia el cierre de nuestro compromiso con Él. "Venid a mí...", Mateo 11:28. La palabra venid quiere decir "actuar". Sin embargo, lo último que hacemos es acercarnos a Él. Pero todo aquel que lo hace sabe que en ese instante la vida sobrenatural de Dios lo invade. El poder dominante del mundo, la carne y el diablo queda paralizado, no por su acto, sino porque éste te ha unido a Dios y a su poder redentor.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

viernes, 3 de noviembre de 2017

La historia y el significado de la reforma, día 5 - Nancy DeMoss de Wolgemuth

Noviembre 3. Un esclavo de Jesús

Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí...", (Gálatas 2:20)
Estas palabras significan que mis propias manos rompen y derriban voluntariamente mi dependencia.
También implican la entrega absoluta de mi vida a la supremacía del Señor Jesús, lo cual nadie puede hacer por mí. Yo mismo debo hacerlo. Dios puede dirigirme hasta ese punto 365 veces al año, pero no me obligará a hacerlo. Gálatas 2:20 significa romper la cáscara de mi independencia de Dios como individuo, la emancipación de mi mismo y mi naturaleza para unirme con Él, no siguiendo mis propias ideas, sino escogiendo la absoluta voluntad de Jesús. Una vez que estoy allí no hay posibilidad de equivocación. Muy pocos sabemos algo acerca de la lealtad a Cristo o entendemos el significado de las palabras: "Por mi causa", (ver Mateo 5:11). Eso es lo que hace fuerte a un creyente.
¿He sufrido ese quebrantamiento de mi independencia? Todo lo demás es un fraude religioso. El único asunto que debes decidir es: ¿me rendiré? ¿Me someteré a Jesucristo, sin poner ninguna clase de condiciones, venga como venga ese quebrantamiento? Mi comprensión personal sobre mí mismo debe ser quebrantada. Cuando alcanzo este punto, la realidad de la identificación sobrenatural con Jesucristo ocurre de inmediato y el testimonio del Espíritu de Dios es inequívoco: con Cristo estoy juntamente crucificado.
La pasión del cristianismo surge porque deliberadamente renuncio a mis propios derechos y me vuelvo un esclavo de Jesucristo. Solo cuando lo hago, empiezo a ser un santo.
Un estudiante al año que escuche el llamado de Dios es una razón suficiente para que Dios haya permitido la existencia de este seminario de entrenamiento bíblico, el cual no tiene ningún valor como organización ni es de tipo académico. La única razón para que exista es que Dios pueda utilizar nuestras vidas. ¿Podrá Él usarnos o estamos mas interesados en nuestras ideas de lo que seremos en el futuro?

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

La historia y el significado de la reforma, día 4 - Nancy DeMoss de Wolgemuth

jueves, 2 de noviembre de 2017

5 maneras en que la pornografía te miente - Tim Challies en español

Noviembre 2. Autoridad e independencia

“Si me amáis, guardaréis mis mandamientos”, Juan 14:15 LBLA
El Señor nunca insiste en nuestra obediencia. Nos dice enfáticamente lo que debemos hacer, pero nunca toma medidas para obligarnos a hacerlo. Debemos obedecerlo por la unidad del Espíritu con él. Por esta razón, siempre que el Señor hablaba del discipulado empezaba con un “si”, queriendo decir: "No lo hagas, si no quieres".... "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo...", Lucas 9:23. En otras palabras: "Para ser mi discípulo debes cederme tu derecho sobre ti mismo”. El Señor no está hablando de nuestra posición eterna, sino de serle útiles en esta vida, es decir, aquí y ahora. Por eso nos parece tan severo (ver Lucas 14:26). Nunca interpretes estas palabras separándolas de aquel que las pronunció.
El Señor no me da reglas, pero su parámetro es muy claro. Si mi relación con Él es de amor, haré sin vacilar lo que me dice. Si titubeo, es porque amo a alguien a quien he puesto a competir con él, es decir, yo mismo. Jesucristo no me obligará a obedecerlo, pero lo debo hacer. Y tan pronto lo hago, cumplo mi propósito espiritual. Mi vida personal puede estar colmada de pequeños incidentes sin importancia, totalmente inadvertidos e insignificantes. Pero si obedezco a Jesucristo en las circunstancias aparentemente fortuitas, éstas se convertirán en pequeños orificios a través de los cuales veo el rostro de Dios. Y cuando me halle cara a cara con él, descubriré que por mi obediencia miles fueron bendecidos.
Cuando la redención divina llega hasta el punto de la obediencia en un ser humano siempre es productiva.
Si obedezco a Jesucristo, la redención de Dios fluirá a través de mí hacia otras vidas, porque detrás de este acto de obediencia está la realidad del Dios Todopoderoso.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

La historia y el significado de la reforma, día 3 - Nancy DeMoss de Wolgemuth

Noviembre 1. No sois vuestros

"¿O ignoráis...que no sois vuestros?" 1 Corintios 6:19

No existe algo como la vida privada - un mundo dentro del mundo - para el hombre o la mujer que ha sido llamado a participar de los sufrimientos de Jesucristo. Dios rompe la vida privada de sus santos y la convierte en dos vías públicas: una para Él y otra para el mundo. Ningún ser humano puede soportarlo a menos que se identifique con Jesucristo. Dios no nos santifica para nosotros mismos. Como somos llamados a la comunión del Evangelio, a veces se presentan situaciones que no tienen nada que ver con nosotros.
Pero Dios nos está llevando a la comunión con Él. Déjalo hacer su voluntad. Si te rehúsas, no serás de ningún valor para Él en su obra redentora por el mundo. Serás un estorbo, una piedra de tropiezo.
Lo primero que Dios hace es fundamentarnos en la dura realidad, hasta que no nos interese lo que pueda pasarnos individualmente, con tal de que logre hacer su voluntad con respecto al propósito de su redención. ¿Por qué no sufriremos quebrantamientos de corazón? Por medio de esas puertas Dios está abriendo camino de comunión con su Hijo. La mayoría de nosotros cae y desfallece ante el primer golpe doloroso. Nos sentamos en el umbral del propósito de Dios y nuestra luz se va extinguiendo por la autocompasión, con la ayuda de toda la supuesta compasión cristiana de otras personas en nuestro lecho de muerte. Pero Dios no hará lo mismo. Él se acerca y nos aprieta con la mano herida de su Hijo, diciendo: "Entra en comunión conmigo; levántate y resplandece", Isaías 60:1-2. Si por medio de un corazón quebrantado Dios puede llevar a cabo sus propósitos en este mundo, entonces, ¿Porqué no darle gracias por haber quebrantado el mío?

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

martes, 31 de octubre de 2017

95 TESIS PARA LA IGLESIA EVANGÉLICA DE HOY - PR. MIGUEL NÚÑEZ





















Tesis #19- LA MAYORÍA DE LAS DIVISIONES DE LA IGLESIA SE HAN DADO POR DIFERENCIAS DEBIDAS A NUESTROS EGOS AGIGANTADOS.

Tesis #20- EL PROPÓSITO PRIMARIO DE LA PALABRA NO ES INFORMACIÓN, SINO TRANSFORMACIÓN DEL CORAZÓN.

Tesis #21- COMO EL PREDICADOR TRATE LA PALABRA DE DIOS EN EL PÚLPITO, ASÍ TRATARÁN LAS OVEJAS LA REVELACIÓN DE DIOS.

Tesis #22- LO QUE HACE A UN PASTOR NO ES SU REPUTACIÓN, SINO SU CARÁCTER.

Tesis #23- DESEOS DE PREDICAR O ENSEÑAR EN UN PÚLPITO O DE DESARROLLAR UNA IGLESIA, NO ES LO MISMO QUE AMOR POR DIOS.

Tesis #24- CUANDO DE LA VIDA PRÁCTICA DEL CRISTIANO SE TRATA, EL ÉNFASIS A LO LARGO DE TODA LA ESCRITURA ES EL DESARROLLO DEL CARÁCTER PIADOSO EN EL CRISTIANO.

Tesis #25- SI PREDICAMOS PARA CONSERVAR LAS OVEJAS MÁS QUE PARA PRESERVAR LA VERDAD, TERMINAREMOS PERDIENDO AMBAS COSAS.

Tesis #26- LATINOAMÉRICA NECESITA SER TRANSFORMADA, PERO LAS NACIONES JAMÁS VERÁN SU TRANSFORMACIÓN REPRENDIENDO DEMONIOS.

Tesis #27- TODA ENSEÑANZA QUE CONTRADIGA LA PALABRA DE DIOS PROVIENE DEL MUNDO DE LAS TINIEBLAS.

Tesis #28- DIOS NOS HA INSTRUIDO A ENSEÑAR LA PALABRA Y A PREDICAR DICHA PALABRA CON TODA AUTORIDAD, PERO NO DE FORMA AUTORITARIA.

Tesis #29- SI LA IGLESIA DE HOY QUIERE CONOCER LO QUE DIOS HA DICHO, TIENE QUE REGRESAR A LA PREDICACIÓN EXPOSITIVA.

Tesis #30- ORAMOS PARA ENTRAR EN LA VOLUNTAD DE DIOS, NO PARA CAMBIARLA.

Tesis #31- EL PASTORADO ES UNA VOCACIÓN Y NO UNA PROFESIÓN.

Tesis #32- FUIMOS LLAMADOS A HACER TODO LO QUE HACEMOS DE MANERA PRIMARIA PARA DIOS Y NO PARA LOS HOMBRES.

Tesis #33- OVEJAS SIN PASTOR SERÁN LLEVADAS POR EL SEÑOR DE LAS OVEJAS A LUGARES DE VERDES PASTOS PARA HACERLAS DESCANSAR.

Tesis #34- CADA UNO CONSIDERE AL OTRO COMO SUPERIOR A ÉL MISMO.

Tesis #35- NO HAY REVELACIÓN DOCTRINAL NUEVA ACERCA DEL CIELO, DEL INFIERNO O DE CUALQUIER OTRO TEMA. EL CANON HA SIDO CERRADO.

Tesis #36- EL VERDADERO LIDERAZGO ESPIRITUAL TIENE QUE VER CON INSPIRAR, ANIMAR Y ESTIMULAR A OTROS, A SEGUIR TU EJEMPLO.

Tesis #37- ES POSIBLE ASISTIR A UNA IGLESIA DONDE SE PREDICA LA PALABRA, CREERNOS CREYENTES Y TERMINAR EN LA CONDENACIÓN ETERNA.

Tesis #38- LA VERDADERA PREDICACIÓN NO ES UNA CONVERSACIÓN O DISCUSIÓN DEMOCRÁTICA, SINO UNA DECLARACIÓN DE LA VOLUNTAD DE DIOS.

Tesis #39- LA PALABRA ARREPENTIMIENTO CASI HA DESAPARECIDO DE LAS PREDICACIONES Y LLAMADOS A LA SALVACIÓN.

Tesis #40- SI PREDICAS EL EVANGELIO PROCURA VIVIRLO, NO SEA QUE LA PALABRA QUE PREDICAS SEA TU PROPIA CONDENACIÓN.

Tesis #41- EL ÉXITO HUMANO NO EQUIVALE A LA BENDICIÓN DE DIOS.

Tesis #42- IGNORANCIA E IDOLATRÍA 500 AÑOS DESPUÉS DE LA REFORMA.

Tesis #43- NO EXISTE INTERMEDIARIO ENTRE DIOS Y EL HOMBRE, EXCEPTO, CRISTO JESÚS.

Tesis #44- EL BAUTISMO NO OTORGA SALVACIÓN, SINO QUE ES SÍMBOLO DE LA SALVACIÓN QUE YA TENGO.

Tesis #45- RECIBIR EL BAUTISMO DEL ESPÍRITU SANTO NO IMPLICA NECESARIAMENTE RECIBIR EL DON DE LENGUAS.

Tesis #46- EL ERROR DE LA LIBERACIÓN Y LA AUTO-LIBERACIÓN DE DEMONIOS.

Tesis #47- EL USO, MAL USO Y ABUSO DE LOS DONES ESPIRITUALES.

Tesis #48- EL ANTROPOCENTRISMO DE LA IGLESIA.

Tesis #49- ¿QUÉ ES Y QUÉ NO ES UNA IGLESIA?

Tesis #50- EL LLANERO SOLITARIO DE NUESTROS DÍAS.

Tesis #51- EL PASTORADO DEL HOMBRE O DE LA MUJER.

Tesis #52- UN DISCIPULADO MAL ENTENDIDO.

Tesis #53- LA DISCIPLINA DE LA IGLESIA.

Tesis #54- ADORACIÓN, PARA LA GLORIA DE DIOS O EL ENTRETENIMIENTO DEL HOMBRE.

Tesis #55- LA TRIVIALIZACIÓN DE LA GLORIA DE DIOS.

Tesis #56- LA FRIVOLIDAD DE ANUNCIAR DÍAS DE MILAGROS.

Tesis #57- EL PECADO DE LA SIEMBRA Y LA COSECHA.

Tesis #58- SI CRISTO NO ES EL SEÑOR DE TU VIDA, TAMPOCO ES TU SALVADOR.

Tesis #59- EL PECADO DE LA IMPROVISACIÓN.

Tesis #60- SER CABEZA DE HOGAR, MÁS QUE UN PRIVILEGIO, ES UNA RESPONSABILIDAD.

Tesis #61- LA MUJER NO SUJETA A SU MARIDO, PECA CONTRA DIOS.

Tesis #62- LA CONVERSIÓN ES UNA OBRA DEL ESPÍRITU SANTO, DE PRINCIPIO A FIN.

Tesis #63 - EL ABUSO DE LA OBRA DEL ESPÍRITU SANTO.

Tesis #64- LA CONVERSIÓN REQUIERE ARREPENTIMIENTO.

Tesis #65- PARA PARTICIPAR DE LA CENA DEL SEÑOR, DEBO SER BAUTIZADO.

Tesis #66- LA TERGIVERSACIÓN DEL EVANGELIO.

Tesis #67- LA EVANGELIZACIÓN DEL MUNDO NO REQUIERE DE LA EXPULSIÓN PREVIA DE DEMONIOS DE LOS TERRITORIOS A EVANGELIZARSE.

Tesis #68- UN CRISTIANO TRANSFORMADO POR EL EVANGELIO EXHIBE EL FRUTO DEL ESPÍRITU.

Tesis #69- LA IGLESIA PROTESTANTE CONTEMPORÁNEA HA ADQUIRIDO SUPERSTICIONES EVANGÉLICAS QUE TIENEN QUE SER ELIMINADAS.

Tesis #70- EL NO CONGREGARME HABLA DE QUE ALGO NO ANDA BIEN EN MI VIDA.

Tesis #71- LA ARMADURA DE DIOS O LA ARMADURA DEL HOMBRE.

Tesis #72- EL JUDAIZAR NUESTROS CULTOS Y SERVICIOS DE ADORACIÓN NO ES ALGO BÍBLICO.

Tesis #73- PARA PERDONAR, LA OTRA PERSONA NO TIENE QUE PEDIRME PERDÓN.

Tesis #74- LA SOBERANÍA DE DIOS O LA SOBERANÍA DE SATANÁS.

Tesis #75- EL ESPÍRITU SANTO VINO A EXALTAR A JESÚS.

Tesis #76- EL CRISTIANO NECESITA MÁS SANTIFICACIÓN Y MENOS SANACIÓN.

Tesis #77- ES MUCHO MÁS FÁCIL PERTENECER O DIRIGIR UN MINISTERIO QUE VIVIR UNA VIDA DE TOTAL SUMISIÓN A DIOS.

Tesis #78- LO QUE LE DA AUTORIDAD A UN PASTOR NO ES SU ORATORIA, NI SU DESPLIEGUE DE PODER, SINO SU LLAMADO Y EL ENDOSO DE DIOS.

Tesis #79- PROFECÍAS QUE NO SE CUMPLEN, COMO VEMOS FRECUENTEMENTE EN NUESTROS DÍAS, HACEN DE LA PERSONA QUE LAS PRONUNCIA, UN FALSO PROFETA.

Tesis #80- LA ÚNICA RAZÓN POR LA QUE SIEMPRE HAN EXISTIDO FALSOS MAESTROS ES PORQUE SIEMPRE HAN EXISTIDO FALSOS SEGUIDORES QUE ESTÁN DISPUESTOS A ESCUCHARLOS.

Tesis #81- DIOS NO RECONOCE CELEBRIDADES EN SU REINO, SINO SIERVOS.

Tesis #82- CUANDO EL CRISTIANO PECA, SU PROBLEMA ESTÁ EN SU CORAZÓN.

Tesis #83- MUCHOS PIENSAN QUE NO TENEMOS RESPONSABILIDAD EN NUESTRO PROCESO DE SANTIFICACIÓN.

Tesis #84- TENEMOS UNA NECESIDAD IMPERIOSA DE LEVANTAR LA IMAGEN PASTORAL DE LA IGLESIA DE HOY.

Tesis #85- MUCHOS QUIEREN SER USADOS POR DIOS; POCOS HACEN EL ESFUERZO PARA SER SANTIFICADOS POR ÉL.

Tesis #86- EL TAMAÑO DE NUESTRAS IGLESIAS NO DETERMINA CUÁN COMPLACIDO ESTÁ DIOS CON NOSOTROS.

Tesis #87- DIOS NO MIDE EL ÉXITO POR LA FAMA DEL PASTOR O IGLESIA; ES POR FIDELIDAD A SU PALABRA Y LLAMADO.

Tesis #88- MUCHOS PREDICADORES SE AVERGÜENZAN DE LA CRUZ Y NO LA PREDICAN POR TEMOR A OFENDER.

Tesis #89- LA APOSTASÍA DE NUESTROS DÍAS SE DEBE A UNA DISTORSIÓN DEL EVANGELIO.

Tesis #90- SI LA IGLESIA DE NUESTROS DÍAS QUIERE SER RELEVANTE, NECESITA RECOBRAR EL EVANGELIO.

Tesis #91- AL PREDICADOR DE NUESTROS DÍAS LE HACE FALTA CONVICCIÓN PARA PREDICAR SOLO LA PALABRA.

Tesis #92- LA SALVACIÓN ES POR GRACIA Y ASÍ MISMO ES NUESTRA PERSEVERANCIA.

Tesis #93- MUCHOS DICEN TENER SALVACIÓN PORQUE TIENEN FE EN DIOS, PERO SUS VIDAS NO REFLEJAN EL CARÁCTER DE CRISTO.

Tesis #94- CRISTO NO ES UNA OPCIÓN, NI SIQUIERA ES LA MEJOR OPCIÓN: ÉL ES LA ÚNICA OPCIÓN.

Tesis #95- FUIMOS CREADOS PARA SER "ESPEJOS HUMANOS" QUE REFLEJEN LA GLORIA DE DIOS POR TODA LA TIERRA, Y EN ÚLTIMA INSTANCIA, POR TODO EL UNIVERSO.

Plan familia libre de pornografía - Tim Challies

La historia y el significado de la reforma, día 2 - Nancy DeMoss de Wolgemuth

Octubre 31. El discernimiento de la fe

"Si tenéis fe como un grano de mostaza... nada os será imposible", Mateo 17:20
Tenemos la idea de que Dios nos recompensa por nuestra fe y así puede ser en su etapa inicial, pero no nos ganamos nada por medio de ella. La fe nos pone en la relación correcta con Dios y le da la oportunidad de obrar. Sin embargo, con frecuencia Dios tiene que derrumbar tu experiencia como uno de sus santos, a fin de conseguir que entres en contacto directo con Él. El Señor desea que entiendas que es una vida de fe, no una vida de gozo debido a sus bendiciones. El comienzo de tu vida de fe fue estrecho e intenso, centrado alrededor de una pequeña experiencia que tenía tanta emoción como fe, llena de luz y dulzura. Luego Dios retiró sus bendiciones conscientes para enseñarte a caminar por fe. Ahora eres de mucho más valor para Él, que en tus días de deleite consciente y de emocionante testimonio.
Por su propia naturaleza, la fe debe ser probada; y la verdadera prueba de la fe consiste no en que hallemos difícil confiar en Dios, sino que el carácter del Señor tiene que probarse como digno de confianza en nuestra mente. Cuando la fe se está desarrollando hacia la vida real, pasa por períodos de aislamiento ininterrumpido. Nunca confundas la prueba de la fe con la disciplina común de la vida, porque mucho de lo que llamamos la prueba de la fe es el resultado inevitable de estar vivos. La fe bíblica es la fe en Dios que se opone a todo aquello que lo contradice; una fe que declara: "Permaneceré fiel al carácter de Dios sin importar lo que Él haga". La más alta y más grande expresión de fe en toda la Biblia es: "Aunque él me mate, en él esperaré", Job 13:15.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

lunes, 30 de octubre de 2017

La historia y el significado de la Reforma, día 1 - Nancy DeMoss de Wolgemuth

Octubre 30. Fe

"Pero sin fe es imposible agradar a Dios", Hebreos 11:6
La fe en antagonismo al sentido común es fanatismo y el sentido común en antagonismo a la fe es racionalismo. La vida de fe los coloca a los dos en la relación apropiada. El sentido común y la fe son tan diferentes como la vida natural de la espiritual y como la impulsividad de la inspiración. Nada de lo que dijo Jesucristo fue producto del sentido común, sino del sentido de la revelación y, por lo tanto, llega a los lugares donde el sentido común no puede. Sin embargo, la fe debe ser puesta a prueba antes de que sea real en tu vida. Sabemos, además, que a los que aman a Dios "todas las cosas los ayudan a bien", Romanos 8:28. Entonces, no importa lo que suceda, el poder transformador de la providencia de Dios convierte en realidad la fe auténtica. La fe siempre actúa de manera personal, porque el propósito de Dios es que la fe genuina se vuelva real en sus hijos.
Para cada detalle del sentido común de la vida hay una verdad que Dios ha revelado y que nos permite poner a prueba en nuestra experiencia práctica lo que creemos de Él. La fe es un principio extremadamente activo que siempre coloca a Jesucristo primero. La vida de fe dice: "Señor, Tú lo has dicho. Parece una locura, pero voy a lanzarme, confiando en tu Palabra" (por ejemplo, Mateo 6:33).
Siempre y no algunas veces, es una lucha convertir la fe intelectual en nuestra posesión personal. Dios nos pone en circunstancias que educan nuestra fe, porque la naturaleza de la fe es que el objeto de ella se vuelva real. Antes de conocer a Jesús, Dios es sólo un concepto y no podemos tener fe en Él. Pero, tan pronto oímos que Jesús dice: "El que me ha visto a mí ha visto al Padre", Juan 14:9, tenemos algo real y nuestra fe no tiene límites. La fe es toda la persona en una relación correcta con Dios por el poder del Espíritu de Jesucristo.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

domingo, 29 de octubre de 2017

Octubre 29. Sustitución

"Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros seamos justicia de Dios en él", 2 Corintios 5:21
La visión moderna de la muerte de Jesús es que Él murió por nuestros pecados por compasión. Sin embargo, el concepto neotestamentario asegura que Él llevó nuestro pecado sobre sí mismo, no por conmiseración, sino porque se identificó con nosotros. Él fue hecho pecado. Nuestras maldades son perdonadas debido a su muerte, y lo único que la explica es la obediencia al Padre, no su compasión por nosotros. Somos aceptados por Dios, no por haber obedecido o porque prometimos renunciar a ciertas cosas, sino únicamente por la muerte de Cristo. Decimos que Él vino a revelar la paternidad y la benevolencia de Dios, pero el Nuevo Testamento dice que vino "a quitar ¡el pecado del mundo!", Juan 1:29. La revelación de Dios como Padre es solamente para quienes Jesucristo les ha sido presentado como Salvador. Nuestro Señor nunca habló de sí mismo ante el mundo como alguien que revelaba al Padre, sino como una piedra de tropiezo (ver Lucas 20:17-18). En Juan 14:9, cuando Jesús dijo: "El que me ha visto a mí ha visto al Padre", les estaba hablando a sus discípulos.
El Nuevo Testamento nunca enseña que Cristo murió por mí y por lo tanto estoy completamente libre de castigo. Enseña que Él murió por todos (no que "murió mi muerte") y que por mi identificación con su muerte puedo ser liberado del pecado y tener su justicia, la cual se me imparte como un don. La sustitución que enseña el Nuevo Testamento es doble: Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros seamos justicia de Dios en Él. Cristo no es para mí, a menos que yo haya tomado la determinación de que Él se forme en mí.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

sábado, 28 de octubre de 2017

Octubre 28. La justificación por fe

"Porque, si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida",
No soy salvo por creer; simplemente comprendo que soy salvo, creyendo. Lo que me salva no es el arrepentimiento. Éste es solamente la señal de que me doy cuenta de lo que Dios ha hecho a través de Cristo Jesús. El peligro está en recalcar el efecto en lugar de la causa. ¿Son mi obediencia y consagración las que me reconcilian con Dios? ¡Nunca! Me reconcilié con Él porque, antes que todo lo demás, Cristo murió. Cuando me vuelvo a Dios y acepto por la fe lo que Él me revela, la formidable expiación de Cristo me empuja inmediatamente a una relación correcta con Dios. Y soy justificado por el milagro sobrenatural de su gracia; no porque estoy afligido por mi pecado ni porque me he arrepentido, sino por lo que Jesús hizo. El Espíritu de Dios me envía la justificación como una luz resplandeciente y sé que soy salvo, aunque no sepa cómo ocurrió.
La salvación que viene de Dios no se fundamenta en la lógica humana, sino en la muerte expiatoria de Jesús. Sólo podemos nacer de nuevo por causa de la expiación de nuestro Señor. Hombres y mujeres pecadores pueden convertirse en nuevas criaturas, no por su arrepentimiento o su creencia, sino por la maravillosa obra de Dios en Cristo Jesús, la cual antecede a toda nuestra experiencia (ver 2 Corintios 5:17-19). Dios mismo es la seguridad inquebrantable de la justificación y la santificación y no tenemos que lograrlas por nosotros mismos. Éstas se han producido por la expiación de Cristo en la cruz. Lo sobrenatural se vuelve natural para nosotros por el milagro de Dios y comprendemos lo que Jesucristo ya hizo: "¡Consumado es!", Juan 19:30.


Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

viernes, 27 de octubre de 2017

El poder de las palabras alentadoras - Nancy DeMoss de Wolgemuth

Octubre 27. El método de las misiones

"Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones", Mateo 28:19
Jesucristo no dijo: "Id y salvad almas" (la salvación de las almas es la obra sobrenatural de Dios), sino: "Id y haced discípulos a todas las naciones". Sin embargo, no puedes hacer discípulos si tú mismo no eres uno. Cuando los discípulos regresaron de su primera misión, estaban llenos de gozo porque hasta los demonios se les sujetaban, pero Jesús les dijo: "No se regocijen por el éxito en el servicio; el gran secreto del gozo es que tengan la relación correcta conmigo" (ver Lucas 10:17-20). Lo más esencial en un misionero es que permanezca fiel al llamado de Dios y que comprenda que su único propósito es discipular hombres y mujeres para Jesús. Recuerda que hay una pasión por las almas que no proviene de Dios, sino de nuestro deseo de que se conviertan a nuestro punto de vista.
El desafío que enfrenta el misionero no es la dificultad para que se salven, o que sea difícil rescatar a los que se han vuelto atrás, o que haya una barrera de indiferencia e insensibilidad. El reto es su relación personal con Jesucristo. "¿Creéis que puedo hacer esto?", Mateo 9:28. Es la pregunta que el Señor continuamente nos hace, la cual nos confronta en cada caso individual que se nos presenta. El gran desafío para nosotros es: ¿Conozco a mi Señor resucitado? ¿Conozco el poder de su Espíritu que mora en mí? ¿Soy lo bastante sabio ante los ojos de Dios y lo bastante insensato según la sabiduría del mundo como para confiar en lo que Jesucristo dijo? ¿O estoy abandonando la gran posición sobrenatural de ilimitada confianza en Jesucristo, la cual es realmente el único llamamiento de Dios para un misionero? Si adopto cualquier método distinto, me aparto por completo de los métodos establecidos por nuestro Señor: "Toda potestad me es dada... Por tanto, id", Mateo 28:18-19.


Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

jueves, 26 de octubre de 2017

¿Quién necesita tus palabras de ánimo? - Nancy DeMoss de Wolgemuth

Octubre 26. ¿Qué es un misionero?

"Entonces Jesús les dijo otra vez: Como me envió el Padre, así también yo os envió", Juan 20:21

Un misionero es alguien enviado por Jesucristo, así como Él fue enviado por Dios. El gran factor predominante no son las necesidades de la gente, sino el mandamiento de Jesús. La fuente de inspiración para servir a Dios está detrás de nosotros, no adelante. Actualmente somos propensos a colocar primero la inspiración y a retirar todo lo que tenemos al frente adaptándolo a nuestra definición de éxito. Pero en el Nuevo Testamento la inspiración aparece detrás de nosotros y es el mismo Señor Jesús. El ideal es serle fiel llevando a cabo sus planes.
La unión personal al Señor Jesús y a su perspectiva, es lo único que no debemos descuidar. En la obra misionera el gran peligro consiste en que remplacemos el llamamiento divino por las necesidades de las personas, hasta el punto de que la compasión humana aplasta por completo el significado de ser enviado por Jesús. Las necesidades son tan enormes y las condiciones tan difíciles, que todos los poderes de la mente vacilan y fallan. Somos dados a olvidar que la única gran razón detrás de la obra misionera no es primeramente el ascenso de la gente, su educación, ni sus necesidades, sino ante todo, el mandamiento de Jesucristo: "Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones", Mateo 28:19.
Al mirar la vida de hombres y mujeres de Dios del pasado, tenemos la tendencia a decir: "¡Que sabiduría tan maravillosa y aguda tuvieron y de qué manera tan perfecta comprendieron todo lo que Dios quería!”
Pero detrás de ellos estaba la mente aguda de Dios, nunca la sabiduría de los hombres. Le damos crédito a la sabiduría humana cuando deberíamos dárselo a Dios, quien usa a personas sencillas y lo bastante necias como para confiar en la sabiduría y provisión sobrenatural de Él.


Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.

miércoles, 25 de octubre de 2017

Alentándonos con la oración - Nancy Leigh DeMoss

Octubre 25. La sustancia eterna

"A todos me hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos", 
1 Corintios 9:22.
Un obrero cristiano debe aprender a ser un hombre o una mujer de gran valor y excelencia en medio de una multitud de cosas pobres y sin valor. Nunca protestes diciendo: "¡Si tan sólo estuviera en otro lugar!"
Todos los hombres y mujeres de Dios son personas comunes que Él vuelve extraordinarias por la sustancia que les da. Si no tenemos la sustancia correcta intelectual y afectivamente, en nuestra mente y corazón, pronto nos desviaremos de ser útiles para Dios. No somos sus obreros porque lo elegimos.
Muchas personas eligen conscientemente ser obreros, pero no tienen en su interior ninguna sustancia de la gracia y la Palabra omnipotente de Dios. El corazón, la mente y el alma de Pablo se consumieron por el gran propósito de lo que Jesucristo vino a hacer y nunca perdió de vista este objetivo único. Debemos enfrentar continuamente el acontecimiento fundamental: "Jesucristo y este crucificado", 1 Corintios 2:2.
"Yo os elegí a vosotros", Juan 15:16. Mantén estas palabras en tu credo como un maravilloso recordatorio.
No es que tú hayas buscado a Dios, sino que Él te buscó a ti. Dios está obrando, flexionando, quebrantando, moldeando y haciendo justamente lo que Él escoge. ¿Y por qué lo hace? Solamente para poder decir: "Este es mi hombre y esta es mi mujer". Debemos estar en sus manos para que Él pueda colocar a otros sobre la Roca, Jesucristo, como nos ha puesto a nosotros.
Nunca elijas ser un obrero; pero cuando Dios ponga en ti su llamamiento, ¡ay de ti si te apartas a la derecha o la izquierda! Él hará contigo lo que nunca hizo antes de llamarte, lo que no está haciendo con otros. Déjalo hacer su voluntad.

Fuente: EN POS DE LO SUPREMO de Oswald Chambers.