Versículo para hoy:
jueves, 1 de diciembre de 2016
Historias de verdadera gracia - Nancy DeMoss de Wolgemuth
Hay situaciones en las que no nos queda más que clamar por la gracia de Dios.
Programas de la serie
Programas de la serie
Tomado de Nancy Leigh DeMoss. Programa radial emitido Diciembre 1, 2016. www.AvivaNuestrosCorazones.com.
LECTURAS VESPERTINAS – DICIEMBRE 1
“Alaben la misericordia de Jehová y sus maravillas para con los hijos de los hombres”. Salmo 107:8.
SI nos lamentáramos menos y alabáramos más, seríamos más felices y Dios sería más glorificado. Alabemos diariamente a Dios por los favores comunes. “Comunes”, como los llamamos frecuentemente, pero, sin embargo, tan inapreciables que cuando nos vemos privados de ellos estamos propensos a perecer. Bendigamos a Dios por los ojos con que contemplamos el sol; por la salud y la fuerza para andar por todas partes; por el pan que comemos y por el vestido que vestimos. Alabemos a Dios, porque no somos arrojados entre los desesperados, ni confinados con los culpables. Démosle gracias por la libertad, por los amigos y por la unión y bienestar familiar. Alabémoslo, en verdad, por todo lo que recibimos de su generosa mano, porque nosotros poco merecemos, pero, sin embargo, somos muy abundantemente enriquecidos. Pero, amado, la nota más melodiosa y más alta de nuestros cantos de alabanza debiera ser la nota del amor redentor. Las obras redentoras de Dios para con sus elegidos son para siempre los temas favoritos de sus alabanzas. Si sabemos qué significa la redención, no rehusaremos nuestros sonetos de acción de gracias. Hemos sido redimidos del poder de nuestra maldad, levantados del abismo del pecado donde por naturaleza estábamos hundidos. Hemos sido conducidos a la cruz de Cristo. Nuestras cadenas de pecado fueron rotas. Ya no somos más esclavos, sino hijos del Dios viviente y podemos anticipar el tiempo cuando seremos presentados delante del trono sin mancha ni arruga ni cosa semejante. Aun ahora por la fe agitamos la rama de palma y nos cubrimos con el hermoso lino fino que ha de ser nuestro eterno atavío. ¿Cómo no hemos de dar gracias incesantemente al Señor, nuestro redentor? Hijo de Dios, ¿puedes tú permanecer en silencio? Despertad, despertad, herederos de gloria, y conducid cautiva vuestra cautividad, mientras clamáis con David: “Bendice, alma mía, al Señor y bendigan todas mis entrañas su santo nombre”. Hagamos que este nuevo mes comience con nuevos cantos.
Charles Haddon Spurgeon.
miércoles, 30 de noviembre de 2016
Canales de gracia - Nancy DeMoss de Wolgemuth
Dios no solo quiere que seamos recipientes de Su gracia. Él quiere que seamos canales de Su gracia.
Programas de la serie
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Tomado de Nancy Leigh DeMoss. Programa radial emitido Noviembre 30, 2016. www.AvivaNuestrosCorazones.com.
LECTURAS VESPERTINAS – NOVIEMBRE 30
“Miguel y sus ángeles lidiaban contra el dragón; y lidiaba el dragón y sus ángeles”. Apocalipsis 12:7.
SIEMPRE habrá guerras entre estas dos grandes soberanías hasta que una u otra sea aplastada. Es imposible que haya paz entre el bien y el mal. La sola pretensión de que pueda haberla significaría el triunfo de las fuerzas de las tinieblas. Miguel siempre lidiará. Su santa alma está disgustada con el pecado y no lo tolerará. Jesús será siempre el enemigo del dragón, no en un sentido pacífico, sino activo, vigoroso, firmemente resuelto a exterminarlo. Todos sus siervos, ya sean los ángeles del cielo o los mensajeros de la tierra, quieren y deben lidiar. Ellos nacieron para ser soldados y pactaron ante la cruz no admitir tregua con el mal. Constituyen una compañía belicosa, firme en la defensa y aguerrida en el ataque. La obligación de cada soldado es servir en el ejército del Señor todos los días, de todo corazón, alma y fuerza con el fin de lidiar contra el dragón. El dragón y sus ángeles no declinarán en la lucha, pues son incansables en sus embestidas y no dejan de usar ninguna arma, sean estas legítimas o ilegítimas. Es una necedad esperar servir a Dios sin oposición. Cuanto más celosos seamos, más seremos atacados por los esbirros del infierno. La Iglesia puede mostrarse indolente, pero no así su gran adversario. El incansable espíritu de este nunca permite que la guerra cese. El dragón odia a la simiente de la mujer y de buena gana devoraría a la Iglesia si pudiese. Los siervos de Satanás participan mucho de las energías del antiguo dragón y, por lo regular, forman una raza activa. La guerra ruge en todas partes y es peligroso y fútil soñar en la paz. Gracias a Dios, nosotros conocemos el fin de la guerra. El gran dragón será lanzado fuera y destruido para siempre, mientras que Jesús y los suyos recibirán la corona. Afilemos nuestras espadas esta noche y pidamos al Espíritu Santo que vigorice nuestros brazos para la lucha. Nunca hubo una batalla tan importante como esta, nunca una corona tan gloriosa. Que cada hombre esté en su puesto, oh soldados de la cruz, y que el Señor quebrante presto a Satanás debajo de vuestros pies.
Charles Haddon Spurgeon.
martes, 29 de noviembre de 2016
Buenas noticias para personas imperfectas - Nancy DeMoss de Wolgemuth
Cada vez que Dios te convence de pecado, tú puedes ir a uno de dos lugares. Puedes ir al Monte Sinaí o puedes ir al Monte Calvario.
Programas de la serie
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Tomado de Nancy Leigh DeMoss. Programa radial emitido Noviembre 29, 2016. www.AvivaNuestrosCorazones.com.
LECTURAS VESPERTINAS – NOVIEMBRE 29
“Especias aromáticas para el aceite de la unción”. Éxodo 35:8.
MUCHO se usaba este aceite de la unción bajo la ley y, lo que él representaba, es de capital importancia para el Evangelio. Si queremos servir al Señor aceptablemente nos es indispensable la presencia del Espíritu Santo, pues es él quien nos unge para todo santo servicio. Sin su ayuda, nuestros servicios religiosos son sólo una vana oblación, y nuestra experiencia, una cosa muerta. Sin una unción, tampoco valen nada las oraciones, las alabanzas, las meditaciones y los esfuerzos de los cristianos en particular. Una unción santa es el alma de una vida piadosa; la ausencia de esa unción es la más grave de todas las calamidades. Presentarse delante del Señor sin unción, sería como si un levita cualquiera entrase por sí mismo en la función sacerdotal: los servicios religiosos del tal serían más bien pecados que servicios aceptables. Nunca nos aventuraremos a celebrar servicios religiosos sin la santa unción. El óleo de la unción desciende sobre nosotros desde la gloriosa Cabeza. Por eso nosotros, que somos como los bordes de sus vestiduras, participamos de una abundante unción. Con el fin de hacer el aceite de la unción, los entendidos componían las especias aromáticas con el arte más refinado, para mostrarnos cuán ricos son los influjos del Espíritu Santo. Todas las cosas buenas se hallan en el divino Consolador. Incomparable consolación, infalible instrucción, inmortal vivificación, espiritual energía y divina santificación, todo está mezclado con otras cosas excelentes en aquel sagrado colirio, el celestial aceite de la unción del Espíritu Santo. Este aceite comunica una deliciosa fragancia al carácter de aquel sobre quien es derramado. Nada semejante puede hallarse ni en los tesoros del rico ni en los secretos de los sabios. Nadie puede imitarlo; sólo procede de Dios, quien lo da gratuitamente a toda alma, por medio de Jesucristo. Busquemos esa unción, pues podemos obtenerla esta misma noche. ¡Oh, Señor, unge a tus siervos!
Charles Haddon Spurgeon.
lunes, 28 de noviembre de 2016
La rama seca - Nancy DeMoss de Wolgemuth
No encontrarás preciosa la gracia de Dios hasta que hayas llegado al límite de ti misma y dejes de confiar en tus propios recursos y habilidades.
Programas de la serie
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Tomado de Nancy Leigh DeMoss. Programa radial emitido Noviembre 28, 2016. www.AvivaNuestrosCorazones.com.
LECTURAS VESPERTINAS – NOVIEMBRE 28
Charles Haddon Spurgeon.
domingo, 27 de noviembre de 2016
LECTURAS VESPERTINAS – NOVIEMBRE 27
“La remisión de pecados por las riquezas de su gracia”. Efesios 1:7.
¿PODRÁ haber en cualquier idioma una palabra más dulce que la palabra “remisión”, cuando ella suena en los oídos de un pecador culpable como sonaban las notas de plata del jubileo en los oídos de un cautivo israelita? ¡Bendita, bendita sea para siempre aquella amada estrella del perdón que proyecta su luz en la celda de un condenado y da al que perece un rayo de esperanza en medio de su desesperación! ¿Puede ser posible que el pecado, mi pecado, pueda ser perdonado, perdonado enteramente y para siempre? Como pecador, merezco el infierno. No hay posibilidad de que me libere de él mientras el pecado permanezca en mí. Ahora bien, ¿puede el peso del pecado ser quitado y la roja mancha ser borrada? ¿Pueden las diamantinas piedras de mi prisión desprenderse alguna vez de su lugar o las puertas ser quitadas de sus bisagras? Jesús me dice que todavía puedo ser justificado. Bendita sea para siempre la revelación del amor expiador que no sólo me hace saber que el perdón es posible, sino que ese perdón está garantizado para todo el que descansa en Jesús. Yo he creído en la propiciación, he creído en Jesús crucificado y, por lo tanto, mis pecados son ahora y para siempre en mi lugar. ¡Cuánto gozo produce esto! ¡Qué felicidad ser perfectamente perdonado! Mi alma consagra todas sus virtudes a Jesús, quien, por su impagable amor, se hizo mi fiador y obró mi redención por medio de su sangre. ¡Qué riquezas de gracia exhibe el gratuito perdón! ¡Perdona totalmente, plenamente, gratuitamente y eternamente! Aquí hay una constelación de portentos. Y cuando pienso cuán horrendos fueron mis pecados, cuán preciosas las gotas de sangre que me limpiaron de ellos y cuán llena de gracia la forma por la cual el perdón me fue concedido, adoro a Dios con profundo agradecimiento. Me inclino delante del trono que me absuelve, abrazo la cruz que me liberta y, de aquí adelante, sirvo todos los días al Dios humanado por quien soy esta noche un alma perdonada.
Charles Haddon Spurgeon.
sábado, 26 de noviembre de 2016
GRATITUD EN LA ADVERSIDAD - En Contacto con el Dr. Charles Stanley
Subido a YouTube por Gabriel E. Lagos
CÓMO REACCIONAR ANTE LA ADVERSIDAD - En Contacto con el Dr. Charles Stanley
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CRECIMIENTO EN LA ADVERSIDAD - En Contacto con el Dr. Charles Stanley
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UNA MIRADA ANALÍTICA A LA ADVERSIDAD - En Contacto con el Dr. Charles S...
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LECTURAS VESPERTINAS – NOVIEMBRE 26
“Se alegrarán y verán la plomada en la mano de Zorobabel”. Zacarías 4:10.
LAS pequeñeces marcan el principio de la obra en la mano de Zorobabel, pero ninguna de ellas debe ser despreciada, pues el Señor ha levantado a uno que perseverará hasta que saque la primera piedra con aclamaciones. La plomada estaba en buenas manos. Aquí reside el consuelo de todo creyente en el Señor Jesús. No importa que la obra de gracia sea siempre tan pequeña en sus principios. La plomada está en buenas manos. Un maestro de obras mayor que Salomón ha emprendido la edificación del templo celestial y él no dejará ni se desanimará hasta acabar el edificio. Si la plomada estuviera en la mano de un ser meramente humano, podríamos temer por el edificio, pero el gozo del Señor prosperará en las manos de Jesús. Las obras no prosiguieron irregularmente y sin cuidado, pues la mano del constructor tiene una buena herramienta. Si las murallas hubieran sido edificadas sin la debida dirección habrían estado fuera de la línea perpendicular, pero la plomada fue usada por el eximio oficial. Jesús está siempre vigilando la erección de su templo espiritual para que sea edificado con seguridad y arte. Nosotros optamos por la prisa, Jesús opta por la prudencia. El usará la plomada, y lo que está fuera de línea tiene que ser derribado. De ahí el fracaso de muchas obras lisonjeras, la ruina de muchas brillantes profesiones. No nos corresponde a nosotros juzgar a la Iglesia del Señor, pues Jesús tiene mano firme y buena vista, y puede usar bien la plomada. ¿No nos regocijamos de ver que el juicio le ha sido confiado a él? La plomada estaba en actividad, pues estaba en la mano del constructor, indicio seguro de que él se propone proseguir la obra hasta su culminación. ¡Oh, Señor Jesús, cómo nos alegraríamos, en realidad, si pudiésemos verte en tu gran obra! ¡Oh Sión, la hermosa, tus muros están aún en ruina! Levántate, glorioso Edificador, y haz que sus desolaciones se regocijen en tu venida.
Charles Haddon Spurgeon.
viernes, 25 de noviembre de 2016
La perspectiva de Dios sobre el pecado - Nancy DeMoss de Wolgemuth
Sentirte triste después de cometer un pecado no es lo mismo que experimentar un arrepentimiento genuino.
Programas de la serie
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Tomado de Nancy Leigh DeMoss. Programa radial emitido Noviembre 25, 2016. www.AvivaNuestrosCorazones.com.
LECTURAS VESPERTINAS – NOVIEMBRE 25
“Mas a Moisés dice: Tendré misericordia del que tendré misericordia, y me compadeceré del que me compadeceré”. Romanos 9:15.
CON estas palabras el Señor, en la forma más clara, reclama el derecho de dar o de retener su misericordia, de acuerdo con su soberana voluntad. Como un monarca es investido con la prerrogativa de vida y muerte, así el Juez de toda la tierra tiene derecho a perdonar o condenar al culpado como mejor le parezca. Los hombres, por sus pecados, han perdido todo derecho ante Dios; por lo tanto, lo que merecen es perecer por sus pecados y, si efectivamente perecieran todos, no tendrían razón de lamentarse. Si el Señor se adelanta para salvar a alguno, lo puede hacer si los designios de la justicia no son contrariados; pero si él cree mejor dejar que el condenado sufra la justa sentencia, ninguno puede denunciarlo ante el tribunal. Necios e impúdicos son todos los discursos acerca de los derechos que tienen los hombres a ser colocados sobre la misma base. Ignorantes y peor que ignorantes son los debates contra la elección que hace la gracia, debates que sólo muestran las rebeliones de la soberbia naturaleza humana contra la corona y cetro de Jehová. Cuando se nos lleva a ver tanto nuestra completa ruina y demérito como la justicia del veredicto divino contra el pecado, no cavilemos más ante la verdad de que el Señor no está obligado a salvarnos y, si él opta por salvar a otros, no murmuremos como si Dios estuviera haciendo una injuria, sino entendamos que si él determina mirarnos, lo hará como un acto de soberana bondad, por la cual bendeciremos su nombre para siempre. ¿Cómo los que son objeto de la divina elección adorarán suficientemente la gracia de Dios? Ellos no tienen de qué jactarse, pues la soberanía excluye la jactancia completamente. Únicamente la voluntad del Señor tiene que ser glorificada, y la sola idea de méritos humanos es echada fuera con eterno desprecio. No hay en las Escrituras una doctrina que humille más que la doctrina de la elección; ninguna que promueva más la gratitud y, en consecuencia, la santificación. Los creyentes no tienen que temer esta doctrina, sino regocijarse en ella con adoración.
Charles Haddon Spurgeon.
jueves, 24 de noviembre de 2016
La mayor tragedia de todas - Nancy DeMoss de Wolgemuth
No dejes de bendecir el nombre de Dios, y a otros, con tu gratitud. Esto hará de este y otros días un feliz Día de Acción de Gracias.
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Tomado de Nancy Leigh DeMoss. Programa radial emitido Noviembre 24, 2016. www.AvivaNuestrosCorazones.com.
LECTURAS VESPERTINAS – NOVIEMBRE 24
“Un poco de sueño, cabeceando otro poco, poniendo mano sobre mano otro poco para volver a dormir, vendrá como caminante tu necesidad y tu pobreza como hombre de escudo”. Proverbios 24:33-34.
EL peor de los haraganes sólo busca un poco de sueño; se indignaría si lo acusaran de absoluta ociosidad. “Un poco de poner mano sobre mano para dormir”, es todo lo que apetece, y tiene una multitud de razones para demostrar que ese abandono es muy conveniente. Sin embargo, por esos “pocos” el día declina, el tiempo para trabajar termina y el campo está cubierto de espinas. Es por “pequeñas” demoras que los hombres arruinan sus almas. No tienen intención de dilatar por años; afirman que dentro de pocos meses se presentará un tiempo más propicio. Si tú lo quieres, ellos atenderán mañana las cosas serias; porque el momento presente lo tienen tan ocupado y es tan inconveniente que ruegan que se les excuse. A semejanza de la arena de un reloj, el tiempo pasa, la vida se disipa poco a poco y el tiempo de la gracia se pierde por un poco de sueño. ¡Oh! Dios quiera que seamos sabios, que aprisionemos la hora que vuela y que aprovechemos los momentos que huyen sobre alas. Que el Señor nos enseñe esta sagrada sabiduría, porque, de otra manera, una espantosa pobreza nos aguarda, pobreza eterna que deseará una gota de agua y la mendigará en vano. Como un caminante que sigue invariablemente su camino, la pobreza alcanza al perezoso y la ruina vence al indeciso. Cada hora acerca más al tímido perseguidor, quien no se detiene junto al camino, pues está al servicio de su patrón y no puede demorar. Como un hombre armado entra con autoridad y potestad, así la pobreza le vendrá al ocioso y la muerte al impenitente, y no escaparán. ¡Oh!, si los hombres fueran sabios, a tiempo, y buscaran diligentemente al Señor, antes que amanezca el solemne día cuando será demasiado tarde para arar y sembrar, demasiado tarde para arrepentirse y creer. En el tiempo de la cosecha es inútil lamentarse de que la siembra fue descuidada. Todavía la fe y la santa decisión están a tiempo. Que podamos obtenerlas esta noche.
Charles Haddon Spurgeon.
miércoles, 23 de noviembre de 2016
Me arrepiento - Nancy DeMoss de Wolgemuth
Hay algunas cosas que han pasado en tu vida de pecado que permanecerán allí el resto de tu vida.
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Tomado de Nancy Leigh DeMoss. Programa radial emitido Noviembre 23, 2016. www.AvivaNuestrosCorazones.com.
LECTURAS VESPERTINAS – NOVIEMBRE 23
“Súbete sobre un monte alto”. Isaías 40:9.
TODOS los creyentes debieran tener sed de Dios, del Dios vivo, y ansiar subir al monte del Señor y verlo cara a cara. No debemos quedar satisfechos con las nieblas del valle cuando nos aguarda la cima del Tabor. Mi alma ansía beber abundantemente de la copa reservada para los que alcanzan la cima del monte y bañan sus frentes en el cielo. ¡Cuán puro es el rocío de los collados, cuán fresco el aire de las montañas, cuán ricos los alimentos de los que habitan en lo Alto, cuyas ventanas miran hacia la Nueva Jerusalén! Muchos santos se conforman con vivir como los obreros de las minas de carbón, que no ven el sol; muchos comen polvo como las serpientes cuando podrían gustar el delicioso manjar de los ángeles. Muchos creyentes se satisfacen con vestir el traje del minero, cuando podrían ponerse las ropas reales; las lágrimas desfiguran sus rostros cuando podrían ungirlos con óleo celestial. ¿Estoy yo satisfecho de que muchos creyentes se consuman en un calabozo cuando pueden andar sobre el techado de un palacio y ver la tierra agradable y el Líbano? ¡Levántate, oh creyente, de tu mísera condición! Abandona tu dureza, tu letargo, tu frialdad y todo lo que obstaculiza tu casto y puro amor a Cristo, el Esposo de tu alma. Haz de él la fuente, el centro y la circunferencia de todos los placeres de tu alma. ¿Qué encanto encuentras en la insensatez de permanecer en un pozo cuando puedes sentarte en un trono? No vivas más en las tierras bajas de la esclavitud, ahora que la montaña de la libertad te es concedida. No quedes satisfecho por más tiempo con tus insignificantes adquisiciones, sino avanza hacia cosas más sublimes y celestiales. Aspira a una vida más elevada, más noble, más plena. ¡Elévate al cielo, más cerca de Dios!
Cristo, ven más cerca
Dame gozo, paz, perdón;
Cerca, sí, más cerca
De mi corazón.
Charles Haddon Spurgeon.
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