Versículo para hoy:
lunes, 24 de febrero de 2020
24 de febrero - Me lo contó un pajarito - Ray Stedman
Estoy seguro de que el versículo 20 es el origen del dicho popular: “Me lo contó un pajarito”. ¡Es posible que este sea el primer caso en que el gobierno haya grabado una conversación telefónica en un hogar! Esto refleja claramente el dicho moderno: “Hasta las paredes tienen oídos”.
No se queje usted de su gobierno ni siquiera en su dormitorio ni en lo más íntimo de sus pensamientos. Esto no implica que si lo hace usted, su queja pueda llegar al rey y él estará furioso con usted y le castigue por hacerlo. Es más bien la idea de que sus constantes quejas acerca de los problemas en el gobierno crean una condición que hace que se extienda la insatisfacción y la falta de confianza respecto al gobierno. Estamos viviendo con una generación que en términos generales desconfía de los poderes y de los derechos del gobierno. Esto puede ser debido a que la juventud que está a punto de llegar a la edad de madurez legal nos ha oído hablar a nosotros, los adultos quejándonos tanto del gobierno que han aprendido a desconfiar de él, a sentir que es un mal innecesario y a reaccionar con violencia en contra de él.
Es realmente asombroso que cualquier presidente americano pueda servir más de un periodo como tal. Los medios de difusión se concentran de tal modo sobre el presidente y critican con tal vehemencia todo lo que hace y cada palabra que pronuncia que no hay presidente que pueda soportar el embate de semejante publicidad adversa. La manera americana consiste en nombrar a un hombre para que ocupe el puesto, concederle seis meses para que cambie todo, y si no lo hace, pasar los próximos tres años y medio quejándose al respecto. Existe un elemento destructivo en cuanto a quejarse y refunfuñar todo el tiempo acerca de lo que hace el gobierno.
Yo me sentí bendecido y animado cuando varios de los miembros de nuestro personal escribieron cartas al alcalde de San Francisco para ensalzarle por vetar una ordenanza que resultaría destructiva para la estructura social. En contra de una gran parte de la opinión popular de la hora, el alcalde tuvo el valor de oponerse a dicha medida. ¡Qué gran diferencia en la calidad de gobierno cuando mostramos nuestro apoyo a los que ocupan esos puestos! El llamamiento del Buscador es que, si desea usted ser sabio en vista de todo lo que Dios provee en la vida tal y como se revela en este libro, intente usted mostrar su apoyo al gobierno.
|
| Aplicación a la vida |
| Cuando las conversaciones de apoyo parecen no estar ya de moda, qué fácil es quejarnos apasionadamente del gobierno. ¿Delatan nuestras conversaciones una falta de confianza en Dios? |
domingo, 23 de febrero de 2020
23 de febrero - El peligro de cavar hoyos - Ray Stedman
En la próxima sección, el Buscador vuelve a la sabiduría con el fin de describir los tipos de ideas que la sabiduría adoptará. Primero, hay una sección acerca de cómo evitar los peligros, entendiendo que ciertas situaciones representan peligros inherentes.
Pocos de nosotros vamos a tener que participar activamente en cavar hoyos, derribar murallas, extraer piedras de una cantera o cortar troncos. Pero Salomón está hablando no solo acerca de situaciones físicas reales, sino que estas son además simbólicas de cosas que nos hacemos los unos a los otros. ¿Ha cavado usted jamás un hoyo para alguien, colocando una trampa para avergonzar, herir o hacer que esa persona quede en mal lugar de alguna manera, para encontrarse con que usted mismo se vio atrapado por la situación que había ideado? La sabiduría comprende que cuando cava usted un hoyo también usted se encuentra en peligro; usted mismo puede caer en él.
La sabiduría entiende que cuando intenta usted derribar una muralla de obstrucción que le impide a usted alcanzar algo o a alguien, se encuentra usted en peligro, porque oculta en la muralla hay una serpiente que le morderá. Muchos han descubierto que al intentar derribar la resistencia de alguna persona, han hecho que se disparase una serpiente en su interior que actúa con ira y conduce a cosas que hacen daño y que son peligrosas, viéndose esas mismas personas mordidas.
“Quien corta piedras”, que intente quitar algo de valor de en medio, cavar algo que será de enorme uso y privilegio personal, debe recordar que puede salir herida por ello. Aquellos que “extraen” pueden obtener lo que desean, pero será la peor cosa que les pudiese suceder. El Salmo 106 dice acerca de los israelitas en el desierto: “Él les dio lo que pidieron, pero envió mortandad sobre ellos” (v.15). “El que parte leña, en ello peligra.” He aquí el mismo principio. La idea es que es preciso andarse con cuidado en todos estos intentos por hacer cosas que pueden también ponerle a usted en peligro.
Pero también hay dos versículos acerca de cómo la sabiduría nos sirve de ayuda en su momento: “Si se embota el hierro y su filo no es amolado, hay que aumentar el esfuerzo; lo provechoso es emplear la sabiduría” (Eclesiastés 10:10). Si no piensa usted a fondo lo que va a hacer y agudiza su manera de enfrentar la situación, pensando con todo cuidado cómo va a hacer algo, lo único que conseguirá será derrochar un gran esfuerzo, encontrándose agotado en el proceso. Pero las personas sabias, entendiendo la necesidad de usar la astucia y la claridad, lo que harán será algo semejante a afilar el borde de su pensamiento antes de intentar algo y de ese modo poder tener éxito.
|
| Aplicación a la vida |
| Sin pensar en ello seguimos la sabiduría secular que nos rodea, una sabiduría que nos parece buena y da la impresión de serlo, aunque a pesar de ello es tan sólo insensatez. ¿Qué podemos decir de la sabiduría de la Palabra? |
sábado, 22 de febrero de 2020
22 de febrero - La sabiduría que libera - Ray Stedman
No existe constancia alguna de este suceso en ninguna otra parte de las Escrituras. Tal vez Salomón, el más grande rey de su tiempo, oyó hablar acerca de esto a una delegación de algún otro país. Es posible que estuviese ligeramente confuso acerca de un incidente del que ha quedado constancia en 2 Samuel 20 que tuvo lugar, probablemente cuando era niño. El rey David envió a su general Joab, a capturar a un traidor llamado Sheba que se había refugiado en una pequeña ciudad en el norte de Israel. Joab colocó a su ejército alrededor de la ciudad y estuvo dispuesto a derribar sus murallas y capturarla cuando una mujer sabia le gritó desde las murallas y sugirió que los dirigentes de la ciudad lanzasen la cabeza a Joab. Ellos lo hicieron y de este modo salvaron a la ciudad. Es posible que Salomón se estuviese refiriendo a este caso aquí. Sea cual sea la fuente de información de Salomón, nos presenta una importante lección aquí.
La sabiduría de Dios puede convertir lo que da la impresión de una derrota segura en victoria, a pesar de que es posible que no se recuerde Su sabiduría y hasta es posible que sea popularmente rechazada. Eso es lo que implica el versículo 16:
Entonces dije yo:Pero el rechazo popular no es señal de que algo esté mal o no sea efectivo. Debemos recordar hoy que el mundo no aplaudirá jamás la verdad básica de la fe cristiana, porque el cristianismo juzga al mundo, descubre sus errores y expone sus falsas percepciones, humillándolo. El mundo no puede soportar esto. De manera que podemos esperar que la sabiduría que estamos aprendiendo de Dios no será necesariamente popular, pero a pesar de ello, es lo que puede librar, lo que puede hacer que seamos libres.Mejor es la sabiduría que la fuerza, aunque la ciencia del pobre sea menospreciada y no sean escuchadas sus palabras.
¿Qué es esta sabiduría a la que nos estamos refiriendo? A lo largo de todo este libro hemos estado examinando la sabiduría comparándola con la insensatez, y en esta sección existe un gran contraste entre ambos conceptos. Sabiduría implica actuar conforme a la revelación de la realidad que ha quedado expuesta en las Escrituras, que ha sido presentada, y la sabiduría se refiere a acciones controladas por la revelación de Dios. En Romanos 12:2 Pablo dice: “No os conforméis a este mundo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál es la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”. ¡Piense en el cristianismo respecto a la vida! Examine usted a fondo lo que está usted pasando, no desde el punto de vista de lo que parece que está bien, sino de lo que está bien según la Palabra de Dios. He aquí verdadera sabiduría: “Confía en Jehová con todo tu corazón y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos y él hará derechas tus veredas” (Proverbios 3:5-6).
|
| Aplicación a la vida |
| La auténtica sabiduría es la aplicación del conocimiento y de la libertad que se encuentra en la Palabra de Dios. ¿Nos apoyamos nosotros en nuestro propio entendimiento o sencillamente intentamos conocer la Realidad revelada? |
viernes, 21 de febrero de 2020
21 de febrero - ¿Quién gana la carrera? - Ray Stedman
Muchos de nosotros hemos pasado por experiencias que confirman la verdad de este versículo. Todos los planes que nos hemos propuesto cuidadosamente realizar han quedado desbaratados; todos nuestros sueños de que teníamos lo necesario para alcanzar el éxito en algún aspecto concreto de la vida se han desmoronado, y no pudimos entender por qué. Tuvimos que aprender, como dice este versículo, que “ni es de los veloces la carrera, ni de los fuertes la guerra”. Eso es verdad, incluso en los deportes. A principios del siglo pasado Jim Thorpe, el famoso atleta americano nativo, ganó muchas medallas de oro en los Juegos Olímpicos. Estuvo ante la presencia del rey de Suecia y fue reconocido públicamente como el más grande de los atletas de su tiempo. A pesar de lo cual, fue preciso devolver todas aquellas medallas y honores cuando se enteraron que de niño había jugado al béisbol como profesional por cinco dólares la temporada, lo cual hizo que considerasen que ya no era un sencillo aficionado.
No son siempre los fuertes, los poderosos, los que pueden y los que poseen dones son los que ganan en la política. Hemos visto a candidatos que todos consideraban que a ellos les debía resultar fácil ganar en el terreno de la política derrotados, no pudiendo convertir sus sueños en realidad. La batalla no es siempre “de los fuertes”, y este principio resulta ser cierto, incluso en el caso de las condecoraciones y los premios concedidos por el mundo. El Premio Nobel le fue concedido a una mujer pequeña en la India, la Madre Teresa, que sirvió atendiendo totalmente a las necesidades de los pobres a su alrededor. Incluso en Hollywood la “batalla” no la ganan siempre aquellos que tienen la “fuerza” del destello y el encanto de las típicas películas. En 1982, el Premio de la Academia para la Mejor Película le fue concedido a la película Carros de Fuego, la historia de Eric Liddell, un corredor olímpico cristiano que después habría de convertirse en misionero en la China. El Buscador nos dice claramente que los dones naturales de velocidad, de fortaleza y del intelecto no son nunca suficiente garantía para conseguir el triunfo definitivo.
Existen otros factores que hacen realmente la diferencia. “A todos les llega el tiempo y la ocasión.” ¿Qué es lo que quiere decir con esto? Nosotros decimos con frecuencia: “Es preciso que seas la persona apropiada, que estés en el lugar apropiado, en el momento apropiado”. En otras palabras, existen elementos de circunstancias que es preciso que coincidan, incluso antes de que alguien que posea grandes habilidades pueda alcanzar sus objetivos. Lo que está diciendo el Buscador, como es natural, es que la vida no se encuentra bajo nuestro control. La ilusión que los medios seculares insisten en inculcarnos es que nosotros podemos enfrentarnos con nuestra vida por medio de nuestras elecciones. “¡Es tu vida! Puedes vivirla como más te plazca.” Pero el Buscador dice que no puede hacerse de esa manera. “A todos les llega el tiempo y la ocasión.” Justo cuando cree usted que tiene algo bajo su control, puede venirse abajo. Los desastres suceden cuando menos nos los esperamos: “Como los peces apresados en la mala red, o como las aves que se enredan en el lazo” (v. 12). Todo puede desmoronarse. Cada uno de nosotros ha pasado por esa experiencia.
|
| Aplicación a la vida |
| La soberanía de Dios es un importante atributo de Dios del que debemos de ser conscientes y en el que debemos de confiar. Nuestros propios esfuerzos nunca triunfarán sobre la soberanía de Dios. ¿Nos apoyamos nosotros en este conocimiento? |
jueves, 20 de febrero de 2020
20 de febrero - El don de la aprobación de Dios - Ray Stedman
El versículo 7 es de lo más notable porque en él encontramos una afirmación acerca de lo que llamamos en el Nuevo Testamento el “Nuevo Pacto”, es decir, la nueva provisión que nos ha concedido Dios como un regalo de aprobación y de justicia. Debido a que ya tenemos eso por la fe y ya no tenemos que estar luchando en vano con el fin de intentar complacer a Dios, vivimos de una manera que le complace a Él porque ya hemos sido aceptados por Él.
Fíjese el lector lo claramente que se expresa en el versículo 7: “Anda, come tu pan con gozo y bebe tu vino con alegre corazón, porque tus obras ya son agradables a Dios”. Esto es el reconocimiento, incluso en el Antiguo Testamento, de la relación de justicia que se ha establecido ya. Es verdad que esa base fue establecida cuando vino nuestro Señor a este mundo y mediante Su posterior muerte y resurrección. A pesar de lo cual, se aplica a todas las personas en el Antiguo Testamento, así como en el Nuevo, que tuviesen fe en lo que Dios había declarado, que creyesen en Su Palabra y por ello les fue dado el don de la justicia de la misma manera que nos es concedido a nosotros. Aquí el Buscador se enfrenta con esto como la auténtica base de la vida. Si desea usted encontrar el significado de su vida, si quiere encontrar el profundo significado, la paz y el contentamiento, esto es la base de ello: Crea usted lo que Dios le ha dado ya, y a continuación y sobre dicha base, viva usted su vida en toda su plenitud. Llénela con todo lo que es de valor y de provecho.
Las prendas blancas son un símbolo en las Escrituras de la justicia práctica, de buenas obras que son el resultado de esta nueva relación que es ya una realidad. El aceite es siempre el símbolo del Espíritu Santo obrando, así que no permita usted que falte el aceite derramándose sobre su cabeza. Como vemos aquí, es un símbolo de una vida llena de la realidad de que Dios ya nos ha aceptado. Esa es la nueva base para vivir. Es acerca de esto que Pablo está hablando en Romanos: “El pecado no se enseñoreará de vosotros, pues no estáis bajo la Ley [con su exigencia de que estemos a la altura debida ante Dios para que Él nos acepte], sino bajo la gracia [con su maravillosa provisión de justicia como un don]” (6:14). Esto es algo que se encuentra a su disposición para que usted se lo apropie a pesar de que no se lo merezca, y gracias a ello usted es totalmente aceptado y amado por Dios.
De modo que la manera correcta de vivir sigue a esto, y Salomón nos anima a llevar una vida normal. Disfrute la vida con la esposa a la que ama usted durante todos los días de su vida. Dios ordenó el matrimonio por este motivo, y es justo poder disfrutar toda la plenitud del matrimonio y además disfrutar el trabajo que le ha concedido Dios a usted. El trabajo no es algo que estamos obligados a hacer para poder continuar vivos; el trabajo es una bendición, así que hágalo usted con todas sus fuerzas. No se limite a hacerlo lo mejor que puede con el fin de poder marcharse después a su casa y comenzar a divertirse. Muchos de nosotros vivimos de esa manera, pero no es ese el modo bíblico de hacerlo. El enfoque bíblico es que el trabajo nos ha sido dado como un don de Dios, así que disfrútelo.
¿Vivimos de esta manera? Nosotros que somos cristianos, nosotros que conocemos la realidad del don de la justicia y que hemos descubierto el secreto del contentamiento, de ser capaces de enfrentarnos incluso con las condiciones difíciles, gracias al gozo que Dios nos ha concedido por medio de Su presencia en nuestro interior, ¿hemos empezado a vivir de esta manera?
|
| Aplicación a la vida |
| La aprobación de Dios es siempre algo que recibimos, no algo que ganamos. ¿Cuántos de nosotros luchamos por complacer a Dios? ¿Por qué es esto siempre un esfuerzo en vano por nuestra parte? |
miércoles, 19 de febrero de 2020
19 de febrero - Oh, el dulce misterio de la vida - Ray Stedman
La afirmación del Buscador está perfectamente clara: La vida es demasiado complicada, demasiado inmensa, demasiado llena de elementos conflictivos como para que ninguno de nosotros obtenga todas las respuestas. Aunque permaneciésemos levantados todo el día y toda la noche, intentando pensar seriamente en todo y entender los complicados sucesos que hacen que tengan lugar las circunstancias de nuestras vidas, no podremos llegar jamás a entenderlo todo.
La Biblia no atribuye ningún estigma al hecho de que nos esforcemos en entender la vida. Como vemos, el que nos esforcemos en adquirir conocimientos es algo que se estimula a lo largo de todas las Escrituras. No debemos adoptar jamás la actitud de antiintelectualismo que caracteriza a algunos segmentos del cristianismo en la actualidad. Es preciso que razonemos y pensemos acerca de lo que Dios está haciendo y en la vida que nos concede. Pero es preciso que recordemos siempre que por mucho que intentemos pensar acerca de la vida, seguirán existiendo los misterios. No poseemos suficientes datos ni tenemos la habilidad necesaria como para ver la vida en su totalidad y poder contestar todas las preguntas, por lo cual es preciso que nos contentemos con un cierto grado de misterio.
Aunque el hombre más sabio del mundo antiguo escribió estas palabras, admite que los humanos no podemos obtener todas las respuestas. Dice además que la diligencia en la labor no servirá para desentrañar los misterios de la vida: “Por mucho que trabaje el hombre buscándola, no la hallará”. Seguiremos sintiéndonos intrigados, rascándonos la cabeza, haciendo la eterna pregunta: “¿Por qué?”
Incluso cuando haya personas que afirmen saber las respuestas sobre lo que nos haya podido suceder, la verdad es que solo se están engañando a sí mismas. Muchas personas no están dispuestas a aceptar la verdad de las Escrituras hasta que no pueden entender todo lo que está en ellas. Pero si está usted esperando que suceda eso, nunca lo conseguirá usted. Aunque este libro fue escrito hace mucho más de 2.500 años, sigue siendo verdad, incluso en estos tiempos de avanzados conocimientos, en los que nadie puede encontrar todas las respuestas.
Cuando piensa usted acerca de su propia vida, acerca de las muchas cosas que le han sucedido y que han determinado los acontecimientos sobre los cuales usted no tuvo control alguno, acontecimientos que tuvieron que producirse de una cierta manera antes de que pudieran tener lugar, usted puede ver la verdad de estas palabras. Nadie puede descubrir todas las respuestas. Con frecuencia Luis Palau ha comentado acerca de los muchos sucesos que habían tenido lugar en su caso y en el mío como para que pudiésemos encontrarnos en una ciudad en un lugar en el norte de la Argentina. Nos encontramos de una manera bastante sencilla, a pesar de lo cual eso cambió tanto su vida como la mía. Al final ese encuentro hizo que se dedicase a un ministerio evangelístico de alcance mundial, y han sido miles y miles las personas que han venido a Cristo como resultado de ello. ¿Cómo pudo eso suceder? En lo que a Luis se refiere, todo dependió de una sencilla decisión de ir o no ir una noche a una reunión. ¿Cómo podemos entender esta extraña unión de la sencillez y la complejidad? El Buscador argumenta que la vida es demasiado complicada como para que nosotros consigamos jamás responder a todas las preguntas.
|
| Aplicación a la vida |
| No tardamos en sentir que nuestro cerebro no tiene fuerzas cuando intentamos encontrar respuesta a los misterios de la vida. ¿Es necesario que entendamos todo en las Escrituras antes de que aceptemos la verdad? |
martes, 18 de febrero de 2020
18 de febrero - ¿Podemos confiar en el gobierno? - Ray Stedman
El mismo rey Salomón, que fue cabeza del estado de la nación de Israel, nos está enseñando por qué debemos obedecer al gobierno. No es siempre fácil saber cómo obedecer o cuándo el ciudadano debe obedecer. Hay muchos factores que influirán en cuándo y cómo debemos hacer esto.
El hecho de que a veces resulta difícil obedecer al gobierno también forma parte del programa de Dios. Como creyentes, debiéramos entender que no siempre resulta fácil saber lo que Dios quiere, porque Él no quiere que sea fácil. Nosotros no somos robots, a los que se nos da órdenes para que vayamos allí, no teniendo ni mucho menos opción en el asunto. Sin embargo, eso es en realidad lo que estamos preguntando cuando le decimos a Dios: “Muéstrame lo que quieres que haga y lo haré”. En otras palabras: “Oblígame; dame las órdenes y las cumpliré”. Dios no hace eso porque quiere que estemos luchando y preguntándonos lo que debiéramos de hacer.
Otro factor que nos influencia se encuentra en el versículo 7: “Puesto que el hombre no sabe lo que ha de ocurrir, ¿quién se lo va a anunciar?” Los resultados de nuestra obediencia al gobierno pueden producir incertidumbre en nuestras vidas. Uno de los motivos por lo que no se nos deja para que seamos nosotros los que hagamos las cosas como nos parezca, en cuanto a si debemos de obedecer al gobierno, es que no siempre sabemos lo que Dios tiene intención de hacer que suceda por medio de nuestra obediencia. Es posible que tenga bendiciones para nosotros que serán el resultado de esa obediencia que nosotros no somos capaces de prever.
Cuando yo era un joven de veinte y pocos años durante la Segunda Guerra Mundial, me encontré ante la cuestión de registrarme para convertirme en un recluta. En esa época estaba trabajando para la industria del ferrocarril, lo cual me permitía demorar el entrar a formar parte del ejército, debido a que esa industria era esencial para la guerra.
Al final acabé uniéndome a la marina. A pesar de que no estaba seguro de si estaba haciendo lo correcto, sentí que debía de alistarme. Lo que no entendía, ni me daba cuenta, era de que la acción que había decidido realizar abriría una puerta que me concedió lo que posiblemente fue la más grande oportunidad que he tenido jamás para enseñar las Escrituras a aquellos que necesitaban dicha enseñanza con desesperación. Estuve estacionado en Pearl Harbor, y por ese enorme puerto de mar pasaron de vez en cuando todos los marineros de la Flota del Pacífico, muchos de ellos hombres cristianos que habían ganado a otros para Cristo estando en sus barcos. Juntamente con otros, tuve la oportunidad de tener importantes clases sobre la Biblia, en las cuales participaron cientos de marineros. Todo esto me fue posible debido a que yo mismo formaba parte de la Marina de los Estados Unidos.
Pero además, yo no sabía entonces que al final de la guerra me concederían la declaración de derechos de los G.I., lo cual haría posible que contase con suficiente dinero para pagar mis estudios en un seminario. De hecho, fue realmente extraordinario que el tiempo que había servido en la marina me permitió tener exactamente la cantidad de dinero necesario para pasar cuatro años estudiando en un seminario. Yo no podía prever todo esto, pero Dios sí. De manera que es posible que se obtengan resultados inesperados de la obediencia a todo lo que Dios ha puesto ante nosotros relacionado con el gobierno.
|
| Aplicación a la vida |
| La obediencia resulta a veces difícil y produce incertidumbre. ¿Quiere Dios que nosotros tengamos que luchar y que nos sintamos perplejos respecto a lo que debemos de hacer? ¿Qué hay respecto a tener que confiar en el gobierno? |
lunes, 17 de febrero de 2020
17 de febrero - Los beneficios de la sabiduría - Ray Stedman
Hay una maravillosa descripción cuádruple acerca de lo que le sucede a la persona que descubre la verdadera sabiduría de la justicia como un don de Dios, de la persona que camina con Dios y teme a Dios.
Para empezar, hará que esa persona sea un ser humano único: “¿Quién como el sabio?” Una de las locuras de la vida es intentar imitar a otra persona. Los medios de comunicación están continuamente bombardeándonos con sutiles invitaciones a que nos parezcamos, vistamos o hablemos como algún ídolo popular. Si usted tiene éxito en esto, como es natural, usted no será más que una imitación barata de otra persona. Lo maravilloso de las buenas noticias es que cuando se convierte usted en una nueva criatura en Jesucristo, es usted una persona única. Usted será cada vez más y más como Cristo, pero totalmente diferente al resto de las personas en lo que se refiere a su personalidad. No será usted una copia, ni una imitación barata, sino un original del Espíritu de Dios.
En segundo lugar, el Buscador dice que la sabiduría santa hará posible que posea usted un conocimiento secreto: “¿Quién como el que sabe interpretar las cosas?” La implicación de la cuestión es que la persona sabia sabe. Esto es lo que declara Pablo en 1 Corintios 2: “En cambio, el espiritual juzga todas las cosas” (15a). Las personas espirituales se encuentran en posición de juzgar moralmente el valor de todas las cosas, no debido a ser personas sumamente sabias, sino debido al hecho de que el Dios que les enseña es sabio.
En tercer lugar, una persona así experimentará un gozo visible: “La sabiduría del hombre ilumina su rostro.” La gracia, no la grasa, es lo que hace que el rostro del hombre brille. Los fabricantes ponen grasa en los cosméticos para hacer que el rostro brille de manera artificial, pero es la gracia que lo hace desde el interior. La gracia y el gozo que son el resultado de ello se expresa de manera visible haciendo que brille el rostro.
Finalmente, cambia la disposición interior de la persona: “[La sabiduría] cambia la tosquedad de su semblante.” ¿Se ha fijado usted alguna vez en alguien cuya vida se hubiese hallado bajo el impacto del Espíritu de Dios de modo que esa persona fuese más suave, más madura, de modo que resultase más fácil vivir con ella? Esa es la obra del Espíritu de Dios.
Todos nosotros hemos cantado los himnos de John Newton. Hay uno en particular que es el favorito de muchas personas: “¡Sublime gracia del Señor que un infeliz salvó!” Esa es la historia de John Newton. Fue criado por una madre santa, que estuvo orando por él durante toda su vida. Tan pronto como tuvo edad suficiente, se unió al comercio de esclavos, llevando esclavos desde África a Inglaterra. Su vida se convirtió en una vida salvaje y desenfrenada, participando en borracheras y peleas. Por fin terminó, como él mismo confesó, convirtiéndose en “esclavo de esclavos”, de hecho sirviendo a algunos de los esclavos escapados de la costa de África, desgraciado, miserable y apenas con vida. A continuación encontró un viaje en un barco de regreso a Inglaterra. En medio de una espantosa tempestad en el Atlántico, temiendo por su propia vida, se convirtió, recordando las oraciones de su madre, viniendo a Cristo. A partir de entonces fue uno de los más destacados cristianos de Inglaterra, siendo autor de muchos himnos que hablaban acerca del gozo, lo radiante, la alegría de su vida al haber encontrado a Jesucristo.
Aquí el Buscador ha declarado de manera perfectamente evidente lo que enfatiza a lo largo de todo el libro de Eclesiastés: que es el hombre o la mujer que encuentra al Dios viviente el que descubre la respuesta a los enigmas de la vida.
|
| Aplicación a la vida |
| Los medios de difusión nos bombardean, animándonos a imitar y copiar siempre a alguna otra persona, pero Dios nos creó como individuos únicos. ¿Hemos descubierto nosotros los beneficios de la sabiduría divina? |
domingo, 16 de febrero de 2020
16 de febrero - Buscando el amor - Ray Stedman
Y he hallado más amarga que la muerte a la mujer cuyo corazón es trampas y redes, y sus manos ligaduras. El que agrada a Dios escapará de ella, pero el pecador queda en ella preso (Eclesiastés 7:26).
El versículo 26 es una revelación extraordinaria de lo que descubrió un hombre muy inteligente e ingenioso acerca de la vida. Es preciso que recordemos que Salomón está dejando sabiamente constancia de su propia experiencia.
Descubrió que se estaba dejando llevar por las seducciones sexuales. Muchos hombres o mujeres pueden hacerse eco lo que él está diciendo. Salomón buscó el amor y creyó poder encontrarlo en la relación con una mujer. Estuvo buscando lo que pudiera servirle de apoyo, de fortaleza y algo que le permitiese sentir que la vida valía la pena vivirla, pero lo que encontró no fue otra cosa que un placer pasajero. Se encontró involucrado con una mujer que no le dio ni mucho menos lo que él estaba buscando porque continuó sintiendo la misma soledad y vacío que había sentido con anterioridad.
Hace poco leí un artículo escrito por una mujer joven que hablaba en él acerca de cómo había buscado la respuesta a los anhelos de su vida en una relación tras otra con hombres. Dijo que se había despertado una mañana acostada en su cama con un hombre al que solo había conocido la noche anterior. Al mirar a este hombre que estaba durmiendo junto a ella, dijo que sintió la más intensa soledad que jamás había sentido. Entonces se dio cuenta de que su estilo de vida estaba complicando, en lugar de llenar, el vacío y la soledad que había sentido en su vida. A continuación habló acerca de cómo había encontrado una relación con Dios por medio del Señor Jesús, cómo se hizo cristiana, y dio testimonio acerca de la plenitud que encontró en esa relación. ¡Qué confirmación es su relato de lo que tenemos aquí en este pasaje!
El Buscador deja además constancia de manera muy honesta acerca de la manera de escapar: “El que agrada a Dios escapará de ella, pero el pecador queda en ella preso” (v. 26b). Es preciso que recordemos que este es el hombre que tuvo setecientas mujeres y trescientas concubinas; es decir, tuvo relaciones con mil mujeres. Después de semejante experiencia, descubrió que nada le había producido satisfacción en cuanto a lo que su corazón anhelaba. Pero de lo que sí se dio cuenta fue de que la persona que teme a Dios, que entiende a Dios, cuyos ojos están abiertos y cuyo corazón aprende por medio de la Palabra de Dios, escaparía a esto.
Una de las lecciones más importantes que debemos aprender acerca de la vida es que el sexo aparte del matrimonio detiene el proceso mutuo de descubrimiento. Esto es algo que he visto suceder muchas veces en casos de parejas jóvenes que estaban evidentemente desarrollándose en el Señor, que estaban empezando a conocerse el uno al otro, a amarse mutuamente, a descubrir las cosas que les gustaban y las que no, y de repente la relación se volvió amarga, creándose una situación extraña, empezando a salirles las cosas mal, dando pie a las peleas y las discusiones. Invariablemente lo que sucedió fue que cedieron a sus tentaciones, eliminando todo intento por descubrir quién era el otro.
|
| Aplicación a la vida |
| La industria de pornografía en Internet, por valor de un billón de dólares, es una trampa para muchos actualmente. Totalmente falta de cualquier relación; hace que la persona se aparte de la única relación que verdaderamente satisface. |
sábado, 15 de febrero de 2020
15 de febrero - Temiendo a Dios - Ray Stedman
Este debe ser un pasaje favorito de muchas personas, debido a que parece defender la moderación tanto en lo que se refiere al bien como al mal. El Buscador parece estar diciendo: “No seas demasiado justo, pero tampoco seas demasiado malvado, pero un poco de ambos no hace daño”. Todos hemos oído decir a alguien: “La religión está bien en su propio lugar, pero no permitas que interfiera con el placer”. En otras palabras, es preciso ser moderados en todo.
Sin embargo, a fin de poder entender esto debemos de fijarnos en lo que está diciendo el Buscador. La frase en el versículo 16: “no seas sabio en exceso” es la clave para entender el versículo. Lo que está diciendo realmente el Buscador es: “No seas sabio en tus propios ojos en lo que se refiere a tu propia justicia”.
Esto nos advierte en contra del concepto de la propia justicia. La propia justicia es la actitud de las personas que se consideran justas debido a las cosas que no hacen. Esto es, según mi propio juicio, la maldición de la iglesia en la actualidad. El Nuevo Testamento llama a esto fariseísmo, y el Buscador lo llama apropiadamente maldad. La maldad no solo se expresa en el asesinato, en los robos y en la conducta sexual inapropiada, sino además en el fanatismo, en el racismo, en la pomposidad y en el frío desprecio expresado mediante actitudes críticas de juicio, por el uso de palabras duras y sarcásticas, por las palabras y las acciones de venganza. ¡El evangélico presuntuoso, ya sea hombre o mujer, es una persona malvada!
No solo es la propia justicia algo malvado, sino que el extremo contrario es también algo malvado, continúa diciendo el Buscador. La insensata actitud de eliminar todas las limitaciones morales, el abandonar la propia autodisciplina, dedicándose a llevar una vida salvaje y desenfrenada, también es algo malvado.
La manera santa de vivir es: “Él que teme a Dios saldrá bien de todo.” (v. 18b) El “temer a Dios” es una verdad que todo lo abarca. Significa no solo respetar a Dios, sino además reconocer Su presencia en nuestra vida, no sencillamente algún día, al llegar al final de la misma, sino ahora mismo. El temer a Dios es saber que Él sabe todo lo que hace usted y que es Su mano la que envía las circunstancias en su vida. El conocer el poder, la sabiduría, el amor de Dios y el hecho de que Él está dispuesto a aceptarle a usted, a cambiarle, a perdonarle, a restaurarle y a estar junto a usted, forman todo ello parte del concepto de temer a Dios. “Temer a Dios” es saber cómo vivir en el mundo, sin estar convencido de la propia justicia, sin ser pedantes, satisfechos o pagados de nosotros mismos y complacientes. Esta clase de “sabiduría fortalece al sabio más que diez poderosos que haya en una ciudad” (v. 19). ¡Es mejor aprender a vivir de esta manera que tener diez amigos influyentes en puestos importantes que le puedan rescatar a usted!
|
| Aplicación a la vida |
| Salomón meditó con gran sabiduría por qué tenemos que esforzarnos, con frecuencia con desesperación, por prolongar nuestras vidas para siempre. ¿Acaso hay algo que está al revés en nuestra existencia humana? |
viernes, 14 de febrero de 2020
14 de febrero - ¿Quién está a cargo? - Ray Stedman
Tanto la prosperidad como la adversidad proceden de la mano de Dios; el corazón sabio del Padre se las ha dado a usted. Según las palabras del himno:
Dios hace que pasemos por todos los acontecimientos, según declara el Buscador. Por lo tanto es preciso que aprendamos a aceptar y a entender que Dios ha escogido estas experiencias para nosotros por amor y sabiduría. Estas tienen un propósito especial. Dios ha diseñado la vida para que esté llena de lo inesperado de modo que nosotros seamos conscientes de que no controlamos el futuro.
Nosotros no somos los encargados de la vida. La gran y sutil mentira de Satanás con la que nos enfrentamos mil veces al día es que nosotros somos dioses, que somos responsables de lo que sucede, que podemos planear, podemos dirigir y podemos controlar. Porque dentro de esa libertad de la voluntad que nos ha concedido Dios da la impresión de que hay una cierta verdad transmitida por esta idea, de modo que creemos fácilmente el resto, es decir que a la postre somos nosotros los que tenemos el control de todo lo que sucede. Pero la lección de las Escrituras, que se expresa una y otra vez, es que eso no es verdad; es Dios el que tiene el control, y lo que Él permite que nos suceda tiene siempre el propósito de ser para nuestro beneficio. Esta es la clara enseñanza de las Escrituras, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. A pesar de que la adversidad pueda tener aspectos dolorosos, debemos entender que procede de un Dios de amor y por ello sentirnos agradecidos. Un poeta desconocido ha escrito:
|
| Aplicación a la vida |
| La vida está llena de adversidades. ¿Hace eso que nos sintamos ansiosos o atemorizados? ¿Hemos descubierto y confiado en la sabiduría y el amor de Dios, o intentamos controlar nuestro futuro? |
jueves, 13 de febrero de 2020
13 de febrero - El poder para disfrutar - Ray Stedman
El Buscador reconoce de inmediato que el tener abundancia y posesiones, todo lo que el dinero puede comprar, a pesar de lo cual carece de la capacidad para disfrutarlos y se convierte en una pesada carga que soportar, es algo que les sucede a muchas personas. Conducen sus brillantes coches nuevos y son dueños de los más actualizados equipos electrónicos en sus lujosos y grandes hogares. Están intentando desesperadamente disfrutar estas cosas, a pesar de lo cual se refleja en sus rostros el vacío que sienten en su interior. Observe usted las vidas agotadas de esas personas que lo tienen todo, pero que no pueden disfrutar nada de lo que tienen.
Pero además el Buscador dice que la riqueza material y la abundancia pueden resultar frustrantes: imagínese a un extraño disfrutando lo que usted no puede disfrutar. ¿Puede haber algo más frustrante que conseguir algo que usted siempre ha deseado tener y luego descubrir que ha perdido su brillo? Usted ya no lo puede disfrutar, así que se lo pasa usted a otra persona que no puede costearlo y esa persona lo disfruta enormemente. Eso haría que la persona se sintiese frustrada, incluso resentida:
¿Por qué no he sido yo capaz de disfrutarlo?, tendría derecho a preguntar esa persona.
La clave a todo esto se encuentra en las palabras:
no le da Dios facultad de disfrutar de ello. Esa lección es algo que se graba repetidamente en nuestros corazones a lo largo de este libro. El disfrute de algo no depende de aumentar las posesiones; es un don que Dios nos ha concedido. Si Él lo retiene, ningún esfuerzo va a conseguir que disfrutemos las cosas. Esta es una lección difícil de aprender para algunas personas. El disfrutar es un don de Dios.
¡Qué contrario es esto al espíritu de nuestros tiempos! Hoy nos gritan por todos lados la filosofía de que tenemos derecho a las cosas.Los encargados de la publicidad nos enseñan algún objeto tentador que quieren que tengamos para que lo compremos, y lo acompañan de una línea de propaganda que dice de una manera u otra:
Usted se merece esto. Este es el espíritu de nuestro siglo. ¿Somos conscientes de que este espíritu contradice la enseñanza que encontramos en la Biblia acerca de nuestra relación con Dios? ¿Cómo podemos nosotros tener gratitud si solo conseguimos lo que nos merecemos? La gratitud solo se expresa cuando sentimos que no merecemos algo pero de todas maneras lo recibimos.
En todas las Escrituras se nos dice que la relación apropiada de un creyente con Dios, y lo que le complace a Él, es que demos gracias por todo:
Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús(1 Tesalonicenses 5:18). Este libro de sabiduría nos exhorta a recibir todo con un corazón agradecido, dándonos cuenta de que no nos lo merecemos todo, pues es un don de Dios. Aunque resulte doloroso por el momento, hay un Padre sabio que lo ha escogido para usted y hará que disfrute usted de una gran riqueza y sus beneficios. Puede usted sentirse agradecido por el dolor, además de estarlo por el placer; esa es la lección de este libro.
|
| Aplicación a la vida |
| No cabe duda de que el sentir gozo es algo que nos complace. La fe y la obediencia basada en la fe es lo que le complace a Dios. ¿Hemos asimilado dónde se origina el poder habilitador para disfrutar? |
miércoles, 12 de febrero de 2020
12 de febrero - Cómo disfrutar de la vida - Ray Stedman
El aprender a disfrutar no tiene que ver con las posesiones ni con las riquezas, ni tampoco con el compañerismo, la popularidad y la fama, ni con la aprobación y la admiración de otras personas. El aprender a disfrutar tiene que ver con conocer al Dios viviente y recibir todo de Su mano con gratitud, ya sea dolor o placer. Ese es el don de Dios y esa es la lección de este gran libro.
Fíjese usted cómo termina el capítulo:
Porque así no se acuerda mucho de los días de su vida, pues Dios le llena de alegría el corazón(Eclesiastés 5:20). ¿Ha conocido usted alguna vez a personas así? Han vivido una vida plena, pero no hablan nunca acerca del pasado; pues hay algunas personas que viven en el pasado.
William Randolph Hearst, que amasó una de las más grandes fortunas de nuestros tiempos, acabó sus días entre toda la opulencia y el esplendor del castillo que construyó en el sur de California, sentado en un sótano, viendo una y otra vez las películas de su amante de Hollywood en un esfuerzo por sacarle un grado de placer al pasado.
Cuando las personas descubren las riquezas de la vida que Dios ha provisto, no piensan en el pasado ni hablan sobre él. Tampoco hablan sobre el futuro, porque están disfrutando tan totalmente el sabor de la vida.
¡Qué bueno es conocer al Dios viviente, saber que Él controla lo que sucede en su vida! Él espera que tome usted decisiones; las Escrituras siempre nos animan a que lo hagamos. Pero gócese usted por la sabiduría del corazón del Padre y disfrute plenamente lo que recibe usted a diario; ese es el secreto de la vida. El que lo hace rara vez
se acuerda mucho de los días de su vida, pues Dios le llena de alegría el corazón.
|
| Aplicación a la vida |
| La verdadera manera de disfrutar la vida se basa en el conocimiento concreto que da como resultado el dar gracias continuamente. ¿Cuál es la gran lección y el don de Dios que hace posible que disfrutemos la vida? |
Suscribirse a:
Entradas (Atom)











































